Blanqueamiento de la ocupación: la vergonzosa complicidad del ‘Africa Eco Race’ con el colonialismo
Por Ahmed Omar
El llamado «Africa Eco Race», que se promociona falsamente como un evento deportivo de aventura y resistencia, se ha convertido en una herramienta descarada para el blanqueamiento de la ocupación marroquí en el Sáhara Occidental. Lejos de ser una competición legítima, este evento se ha transformado en un mecanismo insidioso que perpetúa la ocupación ilegal de Marruecos, violando flagrantemente el derecho internacional, los derechos humanos y la lucha legítima del pueblo saharaui por su libertad.

Un historial de advertencias ignoradas
Desde su creación, el Frente POLISARIO, como representante legítimo del pueblo saharaui, ha advertido repetidamente a los organizadores del Africa Eco Race sobre las graves consecuencias de utilizar territorio saharaui ocupado como parte de su ruta. Ya en 2001, el Frente POLISARIO advirtió que atravesar el Sáhara Occidental violaba el acuerdo de alto el fuego de 1991 y ponía en riesgo la reanudación de un conflicto armado con Marruecos.
En 2020, la situación se intensificó aún más cuando manifestantes en el paso ilegal de Guerguerat exigieron que los organizadores y participantes del evento respetaran la soberanía del territorio saharaui y se abstuvieran de agravar la ocupación. A pesar de recibir cartas y advertencias explícitas sobre las repercusiones de sus acciones, los organizadores hicieron oídos sordos y continuaron sirviendo como una herramienta propagandística para Marruecos.
Complicidad con la ocupación
El Africa Eco Race ha dejado de ser una simple competición deportiva para convertirse en un engranaje más de la maquinaria colonial marroquí. Al incluir en su ruta ciudades como Dajla y El Aaiún, ocupadas ilegalmente por Marruecos, los organizadores envían un mensaje alarmante: que las reclamaciones ilegales de Marruecos sobre el Sáhara Occidental son aceptadas y normalizadas por actores internacionales.
El año pasado, múltiples ONG, activistas y ciudadanos preocupados enviaron llamamientos urgentes a los organizadores para que no celebraran este evento en una zona de guerra. La respuesta fue el silencio absoluto. En cambio, los organizadores utilizaron cínicamente a los participantes como escudos humanos para proteger la frágil narrativa propagandística de Marruecos. Al hacerlo, cada corredor, patrocinador y organizador se convierte en cómplice del sufrimiento y la opresión del pueblo saharaui.
Blanqueamiento colonial disfrazado de aventura
Este evento no es simplemente una cuestión de indiferencia, sino una estrategia deliberada para blanquear el colonialismo marroquí. Permite al régimen de Marruecos proyectar una imagen de control y normalidad sobre un territorio que no le pertenece ni por derecho ni por la voluntad de su pueblo. Cada puesto de control, cada bandera ondeada en la ruta y cada material promocional con propaganda marroquí es una afrenta al derecho internacional y a la dignidad humana.
Los organizadores del Africa Eco Race han asumido el papel de un tercer pilar en la ocupación marroquí. Al celebrar un evento en territorios ocupados, legitiman las falsas reclamaciones de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, socavando directamente el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación. Este es el blanqueamiento de la ocupación en su forma más pura: un intento de lavar décadas de opresión bajo el disfraz del deporte.
Consecuencias morales y legales
El Africa Eco Race no solo viola los principios básicos de la moralidad, sino también el derecho internacional. El Sáhara Occidental es reconocido como un territorio no autónomo por las Naciones Unidas, y la ocupación marroquí ha sido declarada ilegal por múltiples organismos internacionales, incluido el Tribunal Internacional de Justicia. Al permitir que el evento utilice territorio saharaui como parte de su ruta, los organizadores se convierten en cómplices de crímenes de guerra y violaciones al derecho humanitario internacional.
Han ignorado las voces del pueblo saharaui, que han manifestado repetidamente su oposición a este evento. Han desoído los llamamientos de las ONG, que han señalado el impacto del evento en el agravamiento de las tensiones en la región. Y han despreciado la verdad fundamental: que este evento no tiene cabida en una zona de guerra, y mucho menos en un territorio bajo ocupación ilegal.
La Necesidad de rendición de cuentas
Es hora de que la comunidad internacional, los participantes y los patrocinadores de este vergonzoso evento reflexionen sobre lo que están apoyando. El Africa Eco Race no es una celebración del logro humano; es una celebración del colonialismo, el saqueo y la opresión. Es una traición a los principios que el deporte debería representar: unidad, paz y respeto.
Los organizadores deben rendir cuentas por su papel en la perpetuación de esta ocupación. Hasta que dejen de ser cómplices del colonialismo marroquí, este evento seguirá siendo una mancha en la conciencia del mundo deportivo y un símbolo de la apatía internacional hacia la causa del pueblo saharaui.
La caída de Damasco: ¿el final de la guerra o el inicio de una larga noche sin luna?
✍️ Taleb Alisalem
En este momento decisivo, el panorama en Oriente Medio se despliega ante nosotros con toda su crudeza, es por ello que, me despojo de los adornos retóricos y las ilusiones románticas para hacer un análisis de la triste realidad que vive el mundo árabe. No estamos ante un enfrentamiento entre la «dictadura» y la «democracia» o entre «el bien» y «el mal» en su sentido absoluto, sino ante un tablero de ajedrez intrincado, donde ni siquiera se nos permite escoger una posición propia. En despachos lejanos, donde no se oyen ni los disparos ni los gritos de las víctimas, están los arquitectos de estas tragedias observando y disfrutando de sus victorias logradas sin ensuciarse las manos con sangre.
Intercambio de cromos de Siria por Ucrania que incluiría el sacrificio de Assad y Zelenski
Washington, Tel Aviv y otras capitales occidentales siguen el espectáculo con una frialdad calculada, maestros en el arte de la «guerra por delegación», donde no hay necesidad de enviar tropas cuando hay actores locales dispuestos a luchar y morir por agendas que no les pertenecen. Hoy no hablamos solo de la caída de una ciudad histórica como Damasco, sino del derrumbe espiritual de uno de los últimos bastiones que encarnaban, aunque fuera de manera simbólica, la idea de soberanía y resistencia. No se trata únicamente de la derrota de un gobierno o un régimen, sino de la pérdida de un concepto entero.
Durante décadas, los árabes, nos embriagamos con los cánticos sobre la «unidad árabe», el panarabismo y la promesa de recuperar una «dignidad» que se alzaría frente a los poderes dominantes. Repetimos estas consignas en poemas, discursos, libros escolares e himnos fervorosos, pero hoy despertamos del sueño para enfrentar una verdad desgarradora: no hay una nación árabe unida, ni hermandad sólida, ni destino compartido al cual aferrarnos en medio de esta tormenta.
Lo que ha ocurrido, y sigue ocurriendo, no es solo obra de los «enemigos externos», sino también el resultado de nuestra propia debilidad y nuestras desilusiones acumuladas como sociedad árabe.
Durante generaciones hemos transitado de una derrota a otra: de la ocupación a las guerras civiles, de dictaduras opresivas a movimientos extremistas, de líderes que prometieron resistir y luego traicionaron, a pueblos que sucumbieron a discursos sectarios, tribales y partidistas.
Gobernantes que vendieron la soberanía a bajo precio, y sociedades que buscaron la «salvación» en las promesas huecas de fanáticos religiosos. Una y otra vez caemos en la misma trampa, como si no hubiéramos aprendido nada de Irak 2003 o de Libia 2011. Y ahora, en 2024, la historia se repite en Siria, y nos encontramos frente a un escenario aún más desgarrador: la caída de Damasco como el golpe final al sueño de un mundo árabe cohesionado que un día soñó con que Damasco, sería la capital de esa nación de «Naciones Árabes Unidas».
¿Quién hubiera imaginado que lloraríamos la ausencia de líderes acusados de opresión y autoritarismo? Los lloramos, quizás no por amor a ellos, sino porque su caída dejó un vacío aterrador. Al recordar la muerte de Saddam Hussein, muchos hoy se lamentan, no por nostalgia, sino por el caos que vino después a Irak. Lo mismo con Gadafi en Libia: quizás no por simpatía, sino por miedo a lo que llegó después. Lo que reemplazó a esos regímenes no fue democracia, libertad ni justicia, sino una fragmentación aún mayor, más milicias extremistas enfrentadas, más grupos radicales islamistas, más saqueos occidentales y más caos, dirigido tras bambalinas por jugadores internacionales que solo velan por sus propios intereses.
Personalmente, me niego a ser víctima de los lobos del sectarismo, el extremismo y la división tribal o de intereses. Me niego a enterrar la cabeza en la arena y creer en un «triunfo árabe» inexistente que nace con la «liberación» de Damasco. No seré parte de esta tragedia, donde las conspiraciones externas vencen lo poco que queda de la voluntad interna. Me mantendré fiel a aquellos que defendieron su soberanía y resistieron, aunque fuesen derrotados ante la avalancha de dinero, armas e intereses enredados. Porque en un tiempo donde no buscamos tanto la victoria como la manera de administrar nuestras derrotas, ser leal a quienes no vendieron ni su tierra ni sus principios es un valor escaso y digno de proteger.
El nuevo rostro de Oriente Medio está claro: Estados fragmentados, pueblos dispersos, esperanza ausente, y la idea de «unidad» árabe enterrada bajo el peso de conspiraciones imperialistas y debilidades internas. Lamentablemente, nos hemos convertido en un laboratorio abierto para experimentos ajenos, en un terreno fértil para el extremismo y el fracaso. Mientras las capitales árabes caen, una tras otra, los ingenieros audaces de esta devastación disfrutan de sus logros desde las sombras, frotándose las manos con satisfacción esperando su botín.
La caída de Damasco no es solo el final de una guerra; es el inicio de una larga noche sin luna, una noche en la que nos veremos obligados a distinguir entre las sombras del caos, preguntándonos si habrá una salida. Es una noche habitada por un silencio pesado y una tristeza sin límites, donde solo queda aceptar la derrota, no en una batalla específica, sino en la lucha por la conciencia, la identidad y la dignidad. Al final, la caída de Damasco no es solo la pérdida de una capital, sino la firma final de la partida de defunción de una «nación árabe» que quizás, nunca llegó a nacer.
El parlamento europeo acoge conferencia internacional de juristas por el Sáhara Occidental
La Conferencia Internacional de Juristas por el Sáhara Occidental que organiza IAJUWS en el Parlamento europeo para reclamar que se garantice la protección de las personas saharauis, su derecho al retorno y el cumplimiento del Derecho Internacional.
Bruselas (SPS).- La Conferencia Internacional de Juristas por el Sáhara Occidental comenzó este lunes por la mañana en la sede del Parlamento Europeo, en presencia de abogados, activistas de derechos humanos y simpatizantes con la causa saharaui.
La Conferencia, organizada por la Asociación de Juristas por el Sáhara Occidental en cooperación con eurodiputados y la representación del Frente POLISARIO en Europea y la Unión Europea, abordará varios temas, entre ellos el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, las formas de aplicar el derecho internacional en el Sáhara Occidental, situación de los derechos humanos en las ciudades ocupadas del Sáhara Occidental.

La cuestión de los recursos naturales es un tema clave a analizar a la luz de las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, emitidas el 4 de octubre del año pasado.
Como preámbulo al inicio de la Conferencia Internacional de Juristas para el Sáhara Occidental, que se celebra en el Parlamento Europeo los días 9 y 10 de diciembre se organizó ayer munes en el Parlamento Europeo un coloquio sobre el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.

La Conferencia fue moderada por el miembro de la Federación Internacional de Juristas por el Sáhara Occidental (FJI) Juan Carlos Gómez, copresentada por Eiman Namar, jurista especializado en derecho internacional, derecho europeo y relaciones internacionales, Dra. Margalida Capellà Roig, Profesora titular de universidad, Derecho Público, Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de las Islas Baleares de España, y Rahal Akel, profesor de derecho internacional de la Universidad de Argel.
La conferencia se centró en las resoluciones de la ONU a nivel de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad, la opinión consultiva de 1976 de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), las decisiones de los tribunales europeos y de la Corte Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, así como las resoluciones de la Unión Europea que afirman que el derecho del pueblo saharaui a la independencia es inalienable.

Las intervenciones subrayaron la responsabilidad de España como potencia administradora del territorio saharaui en la culminación del proceso de descolonización.
Por otra parte, han responsabilizado a Francia por la obstrucción de los esfuerzos encaminados a resolver el conflicto del Sáhara Occidental.
Hicieron un llamamiento a la Unión Europea y a sus instituciones, en particular el Parlamento Europeo, para que protejan las instituciones, respetando las decisiones del poder judicial y las sentencias del Tribunal Supremo de Justicia del 4 de octubre del año pasado sobre la cuestión saharaui.
La apertura de la Conferencia Internacional de Juristas por el Sáhara Occidental contó con un discurso del miembro del Secretariado Nacional, Embajador encargado de Europa y de las Instituciones Europeas, Mansur Omar, en el que dio las gracias a los organizadores del evento.
El evento continúe hoy por segundo día consecutivo.
El Gobierno Saharaui expresa su solidaridad con el hermano pueblo sirio
SPS (Agencia Oficial de Noticias)
El Gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) dijo que está siguiendo de cerca la evolución de la difícil situación en Siria y ha llamado a la «no injerencia en los asuntos sirios».
En una declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Gobierno Saharaui ha expresado su simpatía y solidaridad con el hermano pueblo sirio y afirmó que el pueblo de Siria superará las actuales dificultades y alcanzará sus objetivos legítimos de libertad, dignidad y democracia y preservará su cohesión y unidad.
El gobierno saharaui llamó a un mayor apoyo a Siria y a su pueblo en su esfuerzo por construir sus instituciones democráticas sobre la base de su voluntad, y para que respete la unidad y la integridad de su territorio, libre de injerencias extranjeras.
«Siria necesita hoy urgentemente asegurar sus fronteras y proteger sus intereses para garantizar la estabilidad y la tranquilidad de su pueblo», concluye el comunicado.
El presidente de Argelia llega a Nuakchot en una visita oficial a Mauritania
Nuakchot (ECS).- El Presidente de Argelia, Abdelmadjid Tebboune, llegó este lunes a Nuakchot para una visita oficial a la República Islámica de Mauritania.
Tebboune asistirá mañana la “Conferencia Continental sobre Educación y Empleo Juvenil”, que organiza la Unión Africana en Nuakchot del 9 al 11 de diciembre, bajo el lema: “Educar y capacitar a nuestra juventud para una vida próspera, integrada y África dinámica”.
El presidente argelino llegó a Nuakchot este lunes por la tarde en lo que es la primera visita de un presidente de Argelia en unos 37 años. Tebboune fue recibido en el aeropuerto internacional de Nuakchot por su homólogo mauritano Mohamed Ould Ghazouani y varios miembros de su gobierno.
La última visita de un presidente argelino a Nuakchot fue en 1987, cuando el fallecido presidente Chadli Bendjedid visitó la ciudad de Nouadhibou.

Mohamed VI pasa de nuevo por el quirófano para una nueva intervención quirúrgica
Mohamed VI deberá permanecer en cama durante 45 días y tendrá que suspender una visita oficial a Qatar prevista este diciembre
Agencias
Madrid (ECS).- El rey de Marruecos, Mohamed VI, de nuevo ha sido operado este domingo tras sufrir una fractura en el hombro izquierdo, mientras practicaba deporte, según un comunicado del Gabinete del Palacio Real. El rey marroquí ha sido sometido en la clínica de su residencia oficial a una intervención quirúrgica que le obligará a guardar reposo, con la zona afectada inmovilizada, durante 45 días, según detalla el diario El País.
Cabe señalar que Mohamed VI tenía previsto realizar una visita oficial a Qatar, a partir de la próxima semana, que se ha visto obligado a suspender.
Desde mediados de 2023, Mohamed VI sorprendió al reaparecer mucho más delgado y demacrado y recientemente, el pasado mes octubre, se confirmó que padece una enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
Además; el monarca marroquí utiliza un bastón por «problemas de huesos y de la cadera». En sus últimas apariciones oficiales ha causado preocupación entre sus súbditos, ya que se le ha visto fatigado y aquejado de temblores.
¿China en la diana del Pentágono con Donald Trump?
✍️Germán Gorraiz López- Analista
Las prioridades de la Política exterior de Trump serían implementar la Doctrina Monroe en el continente americano y el asedio económico y militar a China, por lo que Trump estaría sopesando la necesidad de firmar un Acuerdo de Paz con la Rusia de Putin, quedando de paso Europa como convidado de piedra. En el supuesto de firmarse un acuerdo de Paz, asistiríamos al levantamiento de las sanciones unilaterales impuestas a Rusia por los países occidentales, incluyendo la supresión del veto impuesto por los países atlantistas al petróleo y gas rusos.
El regreso de Trump no cambiará nada para el Sáhara Occidental – Primer Ministro saharaui
Rusia se incorporaría de nuevo a todas las instituciones económicas mundiales y dejaría de ser «el paria de Occidente», mientras Trump exigiría a Putin el finiquito progresivo de la unión económica y militar con la China de Xi Jinping para aislarla económica y militarmente.
China y el arco de crisis nuclear
China y Estados Unidos mantienen diferencias respecto a la autonomía y estatus de Taiwán y sobre la libertad de navegación en el mar de China Meridional. China es plenamente consciente de que el acuerdo estratégico entre Australia, Reino Unido y Estados Unidos, conocido como AUKUS, simboliza un cambio en la cartografía geopolítica mundial al desplazar al escenario atlántico por el indo pacífico como epicentro del pulso geopolítico entre EE.UU y China.
En este contexto, en declaraciones realizadas en el principal foro de seguridad del continente asiático que se celebra en Singapur, el general chino Jing Jianfeng acusó a Estados Unidos de intentar crear «una versión de la OTAN en Asia para mantener su hegemonía». Así, el objetivo de EE.UU sería establecer una arco de crisis nuclear alrededor de China que abarcaría desde la Cachemira india hasta Japón, pasando por Corea del Sur y Filipinas y cerrando el arco con Nueva Zelanda y Australia para disuadir a China de su aventura de dominar el Mar de China.
El Sáhara Occidental y la crisis en Gaza en el nuevo orden mundial