Inicio Blog

Sáhara Occidental: El Frente Polisario reitera su posición sobre la autodeterminación

0

Nueva York (ECS) — El representante del Frente POLISARIO ante las Naciones Unidas y coordinador con la MINURSO, Sidi Mohamed Omar, se reunió el viernes con el secretario general adjunto de las Naciones Unidas para Operaciones de Paz, Jean-Pierre Lacroix, en la sede de la ONU, en Nueva York.

La reunión estuvo centrada en cuestiones relacionadas con la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO). Durante el encuentro, el funcionario saharaui reiteró la posición del Frente Polisario sobre la misión, claramente reflejada en su propia denominación: Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), así como sobre otras cuestiones relacionadas.

Encuentro entre representante del Frente POLISARIO y un funcionario de la ONU e cargado de operaciones de mantenimiento de la paz.

El encuentro tuvo lugar en vísperas de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, prevista para el próximo jueves, dedicada a consultas a puerta cerrada sobre la MINURSO, bajo la presidencia de Grecia, y a la luz del informe del secretario general de la ONU sobre la situación en el Sáhara Occidental, la última cuestión de descolonización en África inscrita en las agendas de la ONU y de la Unión Africana (UA).

El representante del Frente Polisario ante la ONU había declarado, en la víspera de su reunión con Jean-Pierre Lacroix, que las consultas de los miembros del Consejo de Seguridad se basarían en dos exposiciones presentadas por el enviado personal del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, y por el representante especial del secretario general y jefe de la MINURSO, Alexander Ivanko, según precisó en una declaración a la Agencia de Prensa Saharaui (SPS).

El diplomático saharaui afirmó que una solución justa y duradera al conflicto del Sáhara Occidental bajo ocupación marroquí «pasa por garantizar el derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación y a la independencia, mediante un referéndum libre y transparente».

En este mismo sentido, destacó el importante apoyo a la causa saharaui expresado durante el debate general del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU y en los discursos de numerosos jefes de Estado que han intervenido sucesivamente ante la tribuna de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

En sus declaraciones, el diplomático saharaui también subrayó que el secretario general de la ONU había confirmado, en su último informe, que «los organismos competentes de las Naciones Unidas continúan tratando la cuestión del Sáhara Occidental como una cuestión de descolonización».

Asimismo, cabe recordar que, durante una reciente reunión celebrada en Nueva York entre una delegación de altos responsables del Frente Polisario y de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), y el representante permanente de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, el diplomático saharaui explicó que «esta reunión se inscribía en el marco del diálogo permanente con los miembros del Consejo de Seguridad y con Washington, en su calidad de responsable de la redacción de los documentos relativos a la MINURSO».

La delegación saharaui reafirmó durante este encuentro su «adhesión al proceso político de las Naciones Unidas», al tiempo que rechazó «cualquier propuesta que vaya en contra de las legítimas aspiraciones del pueblo saharaui o que pretenda legitimar la ocupación marroquí», añadió.

También señaló que la solución de la situación de los refugiados saharauis sigue estando directamente vinculada al fin de la ocupación militar marroquí que provocó su desplazamiento en 1975.

Guterres reclama una «consulta» vinculante con el pueblo saharaui y recomienda prorrogar un año la MINURSO

0

Guterres insiste en que cualquier propuesta de solución debe poder ser aceptada o rechazada libremente por la población saharaui. El Frente POLISARIO afronta una nueva fase diplomática en la que la autodeterminación, las garantías internacionales y el futuro de la misión de Naciones Unidas vuelven a situarse en el centro del debate.

Por Lehbib Abdelhay

NACIONES UNIDAS | 4 Oct (ECS).- El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, ha recomendado prorrogar durante un año el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), hasta el 31 de octubre de 2027, y ha subrayado que cualquier propuesta destinada a resolver el conflicto debe someterse a un proceso de consulta sustantiva con el pueblo saharaui. La población del territorio debe poder aceptar o rechazar libremente la solución que se le plantee, una condición que devuelve el derecho a la autodeterminación al centro de la discusión diplomática.

La «autodeterminación y las garantías internacionales», claves para el POLISARIO en la negociación del Sáhara Occidental

Las conclusiones, recogidas en el informe anual remitido al Consejo de Seguridad el 1 de octubre, adquieren especial relevancia en un momento en que las negociaciones impulsadas bajo los auspicios de Estados Unidos siguen sin desembocar en un acuerdo. El documento también aborda los detalles de la propuesta marroquí de autonomía, las posibles etapas de una transición política y la necesidad de establecer garantías internacionales. El mensaje de Guterres introduce un elemento esencial para el pueblo saharaui: ninguna fórmula negociada puede considerarse una solución legítima si prescinde de la voluntad libremente expresada de sus legítimos titulares del derecho a la autodeterminación.

La autodeterminación no puede quedar subordinada a una solución predeterminada

La recomendación del secretario general de la ONU llega después de que la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, aprobada el 31 de octubre de 2025, situara la propuesta marroquí de autonomía como base de las negociaciones. Ese cambio en el marco diplomático ha alimentado la preocupación por el riesgo de que el proceso termine privilegiando una alternativa política antes de que el pueblo saharaui pueda pronunciarse libremente sobre su futuro.

Sin embargo, la exigencia de consulta recogida en el nuevo informe impide dar por resuelta la cuestión fundamental: quién debe decidir el destino del Sáhara Occidental y mediante qué procedimiento debe expresarse esa decisión. El informe de Guterres destacó precisamente que la ONU vincula cualquier propuesta de solución con la posibilidad de que el pueblo saharaui la acepte o la rechace libremente. El informe de la ONU también señaló la existencia de una posible fase transitoria dentro de las conversaciones sobre la autonomía, un elemento que deberá examinarse con cautela mientras no se conozcan y contrasten todos los detalles del proceso.

Desde la perspectiva del Frente POLISARIO, según las últimas declaración de su representante en la ONU, Dr. Sidi MOhamed Omar, la cuestión decisiva no es únicamente la configuración administrativa que pudiera adoptar una eventual solución, sino que esta garantice el ejercicio efectivo del derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro político. Una consulta que excluyera de antemano opciones legítimas o que se desarrollara sin garantías suficientes no resolvería el problema de fondo. La autodeterminación no puede reducirse, por tanto, a una referencia formal dentro de un acuerdo diplomático. Debe traducirse en un procedimiento creíble, libre y verificable, respaldado por garantías internacionales y capaz de reflejar la voluntad real de la población saharaui.

Washington impulsa las conversaciones, pero el acuerdo sigue pendiente

El último año ha estado marcado por la reactivación de los contactos diplomáticos bajo los auspicios de Washington. No obstante, las conversaciones permanecen estancadas desde febrero, según la información de partida sobre el informe de Guterres, mientras las posiciones sobre el futuro de la ex colonia española continúan sin una convergencia definitiva.

La propuesta marroquí de autonomía constituye el eje de la nueva fase negociadora, pero su inclusión como base de las conversaciones no equivale por sí misma a un acuerdo ni sustituye la necesidad de garantizar la autodeterminación.

ECSaharaui ha informado en exclusiva el pasado mes de febrero de que las discusiones habrían avanzado hacia cuestiones más concretas, entre ellas una posible fase transitoria, las garantías internacionales, los mecanismos de seguridad, la celebración de elecciones y la consulta al pueblo saharaui. Se trata de aspectos que podrían determinar el alcance real de cualquier futuro acuerdo, aunque todavía no permiten afirmar que exista un pacto cerrado entre las partes.

Para el POLISARIO, el desafío consiste en impedir que la negociación se convierta en un mecanismo para legitimar una solución previamente definida y defender que el resultado final responda a la voluntad del pueblo saharaui. La existencia de conversaciones diplomáticas no elimina las obligaciones internacionales relacionadas con la descolonización del territorio.

La cuestión central continúa siendo la misma: alcanzar una solución política justa y duradera que respete el derecho inalienable del pueblo saharaui a la libre determinación.

Sáhara Occidental: La ONU mantiene abierta la autodeterminación pese al impulso de Marruecos a su plan de autonomía

La MINURSO, una misión cuya transformación sería prematura

Guterres recomienda mantener durante otro año el mandato de la MINURSO, establecida en 1991 en el marco de los esfuerzos internacionales para organizar el referéndum del Sáhara Occidental y que desempeña funciones de observación, enlace y apoyo al proceso político.

La continuidad de la misión resulta especialmente importante mientras las negociaciones permanecen abiertas y no existe una solución definitiva. Su presencia contribuye a mantener canales de comunicación entre las partes, vigilar la situación sobre el terreno y reducir los riesgos de una escalada militar.

El secretario general advierte de que prescindir de la misión de la MINURSO o modificar sus funciones podría agravar la inestabilidad y aumentar el peligro de que el conflicto se extienda por una región ya sometida a importantes tensiones.

La prórroga recomendada hasta octubre de 2027 contrasta con las opciones de renovación más corta que, según fuentes diplomáticas sobre las deliberaciones en Nueva York, se habían barajado durante las semanas anteriores. La duración definitiva dependerá, en cualquier caso, de la decisión que adopte el Consejo de Seguridad antes de que expire el mandato vigente, el próximo 31 de octubre.

Derechos humanos y garantías internacionales, cuestiones pendientes

El informe también vuelve a poner sobre la mesa las preocupaciones relativas a los derechos humanos en el territorio. Guterres reclama que se respeten, protejan y promuevan los derechos fundamentales de todas las personas en el Sáhara Occidental, así como el acceso a la justicia y la rendición de cuentas ante posibles violaciones.

El secretario general insiste, además, en la necesidad de reforzar la cooperación con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y con los mecanismos internacionales de protección. También considera necesario un seguimiento independiente, imparcial, exhaustivo y sostenido de la situación en el territorio bajo ocupación marroquí.

Estas cuestiones tienen una dimensión directa para los saharauis que viven bajo la ocupación y para quienes defienden pacíficamente el derecho a la autodeterminación. Sin mecanismos de vigilancia suficientemente independientes, resulta más difícil verificar las denuncias, garantizar la rendición de cuentas y generar la confianza necesaria para un proceso político creíble.

Para el Polisario, la credibilidad de cualquier acuerdo dependerá tanto de su contenido como de las condiciones en las que pueda aplicarse y de la capacidad de la comunidad internacional para supervisar su cumplimiento.

Una decisión decisiva para el Consejo de Seguridad

Staffan de Mistura, enviado personal del secretario general para el Sáhara Occidental, y Alexander Ivanko, representante especial de Guterres y jefe de la MINURSO, tienen previsto informar a los miembros del Consejo de Seguridad en consultas a puerta cerrada el 8 de octubre. El Consejo deberá decidir antes de finalizar el mes si prorroga el mandato de la misión y en qué condiciones.

El debate no se limitará a determinar la duración de la presencia de Naciones Unidas. También pondrá a prueba la capacidad del Consejo de Seguridad para mantener un proceso político que no separe la búsqueda de un acuerdo del derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.

La recomendación de Guterres ofrece una referencia relevante: la solución debe contar con una consulta sustantiva y con la posibilidad de que el pueblo saharaui acepte o rechace libremente la propuesta que se le presente. Corresponderá ahora a los miembros del Consejo determinar cómo trasladar ese principio a sus decisiones y a las próximas etapas de la negociación.

La renovación de la MINURSO puede proporcionar el tiempo y el marco necesarios para continuar los esfuerzos diplomáticos. Pero ese plazo solo tendrá sentido si sirve para avanzar hacia una solución efectiva, con garantías verificables y sin vaciar de contenido la autodeterminación.

El Sáhara Occidental no necesita únicamente otra prórroga diplomática: necesita una solución que respete los derechos de su pueblo. La consulta defendida por el secretario general, las garantías internacionales y la continuidad de la MINURSO deben evaluarse a la luz de ese objetivo. Para el Frente POLISARIO, la prioridad sigue siendo que el futuro del territorio no se decida al margen de los saharauis, sino mediante el ejercicio libre y efectivo de su derecho a la autodeterminación.

La guerra sigue abierta en el Sáhara Occidental mientras la ONU intenta recuperar la vía negociadora

0

Naciones Unidas, 4 oct (ECS).- La guerra entre Marruecos y el Frente Polisario continúa marcando la realidad sobre el terreno en el Sáhara Occidental pese al renovado impulso de las negociaciones auspiciadas por Naciones Unidas, con intercambio de fuego y ataques con drones registrados durante el periodo analizado por el secretario general de la ONU.

El respaldo occidental a la propuesta marroquí aumenta la presión sobre el Frente POLISARIO

El informe señala que la situación continúa caracterizada por «tensiones y hostilidades de baja intensidad» entre Marruecos y el Polisario, mientras la misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) sigue intentando supervisar la situación a ambos lados del muro.

La misión recibió informes de disparos del Frente Polisario contra unidades del Ejército marroquí situadas en el muro o en sus inmediaciones, pero también documentó ataques atribuidos a drones del Ejército marroquí al este del muro, donde se encuentran posiciones militares y zonas de actividad de la población saharaui.

Uno de los episodios investigados por la MINURSO tuvo lugar el 31 de diciembre de 2025, cuando un ataque con dron atribuido al Ejército marroquí alcanzó un vehículo situado cerca de una zona de extracción tradicional de oro. La investigación de Naciones Unidas encontró restos del proyectil y del vehículo que eran compatibles con el ataque, aunque no hubo víctimas.

En junio de 2026, la misión investigó otros dos ataques con drones en la zona de Mijek y encontró dos vehículos civiles atacados, con matrículas saharauis, cuyos daños eran compatibles con impactos de misiles lanzados desde drones.

En su informe sobre el Sáhara Occidental, Guterres pone el foco en la autodeterminación saharaui y la fase «transitoria del plan de autonomía»

El informe recoge además que el 7 de junio el Polisario informó de otro ataque con dron en Mijek en el que murieron tres militares de la organización, entre ellos Lahbib Mohamed Abdelaziz, dirigente militar y político e hijo del antiguo secretario general del Polisario, Mohamed Abdelaziz. La MINURSO alega que no pudo investigar este último incidente al no recibir las autorizaciones de seguridad necesarias.

El Polisario mantiene que Marruecos fue quien rompió el alto el fuego en noviembre de 2020 y sostiene que, desde entonces, no tuvo «otra opción» que reanudar lo que considera su lucha armada legítima en defensa propia.

El informe también recoge un incidente ocurrido el 5 de mayo en El Aaiún, donde el impacto de proyectiles en una zona con presencia de civiles provocó heridas a una persona y daños materiales. Estados Unidos condenó el ataque y advirtió de que este tipo de acciones no son compatibles con el espíritu de las recientes conversaciones.

El Polisario respondió reafirmando su posición de que ejerce su «derecho legítimo a la defensa y la resistencia».

La organización anunció además en mayo la creación de una oficina militar saharaui encargada de supervisar el cumplimiento del derecho internacional humanitario y la adopción de un código de conducta para sus formaciones militares y de seguridad.

El enviado personal de António Guterres para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, insistió, entretanto, en que las acciones militares de cualquiera de las partes pueden poner en peligro los avances hacia una solución duradera.

La guerra, iniciada de nuevo tras la ruptura del alto el fuego de 2020, se mantiene así como uno de los principales obstáculos para la negociación, mientras Naciones Unidas intenta transformar el actual escenario militar en un proceso político capaz de abordar la cuestión central del conflicto: el futuro y el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui.

El respaldo occidental a la propuesta marroquí aumenta la presión sobre el Frente POLISARIO

0

Naciones Unidas, 3 oct (ECS).- El respaldo de un número creciente de países occidentales y otros Estados a la propuesta marroquí de autonomía ha modificado el escenario diplomático del conflicto del Sáhara Occidental y ha colocado al Frente Polisario ante un proceso negociador en el que Marruecos cuenta con un apoyo creciente.

La «autodeterminación y las garantías internacionales», claves para el POLISARIO en la negociación del Sáhara Occidental

El informe del secretario general de la ONU señala que varios Estados modificaron o precisaron sus posiciones después de la aprobación de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad.

Suecia y Suiza expresaron su apoyo al plan marroquí de autonomía como una base creíble para las negociaciones, mientras Canadá y Japón reafirmaron expresamente su respaldo a esa propuesta.

El cambio más significativo en el bloque occidental se produjo en la Unión Europea, que en enero de 2026 actualizó su posición común para señalar que las negociaciones deberían tomar como base la propuesta marroquí de autonomía.

También se produjeron movimientos en otros continentes. Mali y Honduras suspendieron su reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), mientras Bolivia suspendió sus relaciones diplomáticas con la RASD en febrero de 2026. Colombia hizo lo suyo hace apenas un mes.

Para el Frente Polisario, estos movimientos diplomáticos no pueden equivaler a una determinación previa del futuro del territorio. La organización mantiene que la solución debe garantizar el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y rechaza que la autonomía marroquí pueda convertirse automáticamente en el resultado del proceso.

Sáhara Occidental: La ONU mantiene abierta la autodeterminación pese al impulso de Marruecos a su plan de autonomía

El propio enviado personal del secretario general, Staffan de Mistura, señaló durante las negociaciones que la resolución 2797 proporciona un marco para las conversaciones, pero no impone un resultado determinado.

Las tres rondas celebradas en Washington y Madrid fueron apoyadas activamente por Estados Unidos, que asumió junto al enviado de Guterres un papel central en la facilitación de las conversaciones.

El informe destaca, sin embargo, que el nuevo respaldo internacional a la propuesta marroquí no ha eliminado las diferencias fundamentales. Durante la tercera ronda, celebrada en Washington en febrero, las partes abordaron directamente la autodeterminación y la soberanía sobre el territorio, dos cuestiones que Naciones Unidas considera todavía entre las más difíciles del proceso.

El Polisario mantiene su propia propuesta de solución y participó en las negociaciones presentando ideas basadas en el documento remitido al secretario general en octubre de 2025.

Mientras Marruecos intenta consolidar la autonomía como eje de la negociación, el Polisario busca evitar que el creciente respaldo internacional a esa opción cierre el debate sobre el derecho de los saharauis a decidir su futuro.

El propio informe de Guterres señala que las partes han reiterado su compromiso con el proceso político, pero identifica la falta de confianza, particularmente entre Marruecos y el Polisario, como uno de los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo.

La batalla diplomática se desarrolla así en paralelo a la militar: mientras Marruecos acumula apoyos internacionales para su propuesta de autonomía, el Polisario insiste en que cualquier solución debe incorporar una consulta significativa al pueblo saharaui y respetar el principio de autodeterminación.

Sáhara Occidental: La ONU mantiene abierta la autodeterminación pese al impulso de Marruecos a su plan de autonomía

0

Desde la perspectiva saharaui, parece importante que la autodeterminación no desaparezca del marco y que la consulta al pueblo saharaui siga apareciendo como necesaria para cualquier solución. Al mismo tiempo, la autonomía marroquí parece haber ganado mucho peso como base de negociación y ahí estará una de las claves políticas.

Naciones Unidas, 4 oct (ECS).- El proceso negociador sobre el Sáhara Occidental ha entrado en una nueva fase con el plan de autonomía marroquí como base de las conversaciones, pero Naciones Unidas mantiene expresamente sobre la mesa la cuestión de la autodeterminación del pueblo saharaui, uno de los principales puntos de desacuerdo entre Marruecos y el Frente Polisario.

La «autodeterminación y las garantías internacionales», claves para el POLISARIO en la negociación del Sáhara Occidental


Según el último informe del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, sobre el Sáhara Occidental, las tres rondas de negociaciones celebradas a comienzos de 2026 permitieron abordar por primera vez de forma específica las cuestiones de la autodeterminación y la soberanía, que siguen siendo «de los elementos más controvertidos» en la búsqueda de una solución mutuamente aceptable.

Marruecos presentó durante las conversaciones una versión ampliada de su propuesta de autonomía de 2007 y elaboró un proyecto, de unos 38 páginas, de estatuto de autonomía destinado a servir como base negociadora.

El Frente Polisario, por su parte, presentó sus propias propuestas para una solución política, basadas en el documento que había remitido al secretario general en octubre de 2025 y que desarrolla las garantías que, a juicio de la organización saharaui, deberían acompañar cualquier eventual acuerdo.

El informe de Guterres subraya un elemento especialmente relevante para el Polisario: el enviado personal del secretario general, Staffan de Mistura, insistió durante las negociaciones en que cualquier propuesta de autonomía debe ajustarse a «los más altos estándares internacionales», contar con fuertes garantías internacionales y estar acompañada de un proceso de consulta significativo con el pueblo del Sáhara Occidental «de conformidad con el principio de autodeterminación».

En su informe sobre el Sáhara Occidental, Guterres pone el foco en la autodeterminación saharaui y la fase «transitoria del plan de autonomía»

De Mistura dejó además claro, según el informe de Guterres, que la participación en las negociaciones no implica aceptar de antemano su resultado.

La cuestión resulta especialmente sensible para el Polisario, que rechaza que el proceso pueda desembocar automáticamente en una autonomía bajo soberanía marroquí y defiende que los saharauis deben poder decidir su futuro político.

Las conversaciones celebradas en Washington y Madrid abordaron también un posible periodo de transición, la distribución de recursos, las garantías internacionales, el desarme, las elecciones, la seguridad, la amnistía y la reconciliación.

Tras esas reuniones, Naciones Unidas y Estados Unidos elaboraron un proyecto revisado de Acuerdo Marco para una eventual fase transitoria. Según el informe, este documento podría servir de base para negociar un modelo detallado de autonomía y, al mismo tiempo, para establecer un proceso de consulta significativo con el pueblo del Sáhara Occidental.

El secretario general señala que, pese al nuevo impulso diplomático, persisten importantes diferencias entre las partes y una profunda falta de confianza, especialmente entre Marruecos y el Frente Polisario.

El futuro del proceso dependerá, por tanto, de si las negociaciones permiten conciliar la propuesta marroquí de autonomía con la exigencia saharaui de que cualquier solución preserve el derecho de su pueblo a decidir libremente su futuro.

La «autodeterminación y las garantías internacionales», claves para el POLISARIO en la negociación del Sáhara Occidental

0

A primera vista, lo que más llama la atención es que el Proceso Político parece haber avanzado mucho más de lo que se conocía públicamente: no solo se habla de autonomía o autodeterminación en abstracto, sino de una posible fase transitoria, garantías internacionales, mecanismos de seguridad, elecciones, recursos y una consulta al pueblo saharaui.

Naciones Unidas, 4 oct (ECS).- La exigencia de garantías internacionales y de una consulta significativa al pueblo saharaui se ha convertido en uno de los elementos centrales de la posición del Frente Polisario durante la nueva fase negociadora sobre el Sáhara Occidental, según el último informe del secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

En su informe sobre el Sáhara Occidental, Guterres pone el foco en la autodeterminación saharaui y la fase «transitoria del plan de autonomía»

Aunque el documento dedica buena parte de su contenido al proceso político y a las operaciones militares, también pone de relieve la necesidad de que cualquier eventual «transición» hacia un régimen de autonomía esté respaldada por garantías internacionales sólidas y por un «mecanismo de consulta» al pueblo saharaui.

El enviado personal de Guterres, Staffan de Mistura, insistió durante las negociaciones en que cualquier propuesta de autonomía debería cumplir «los más altos estándares internacionales» y que una eventual transición hacia una autonomía real debería contar con fuertes garantías internacionales.

El diplomático subrayó asimismo que cualquier solución debe incluir un proceso de consulta significativo con el pueblo del Sáhara Occidental conforme al principio de autodeterminación.

Este punto resulta fundamental para el Frente Polisario, que ha construido su posición negociadora alrededor de la exigencia de que los saharauis participen de manera efectiva en la decisión sobre el futuro del territorio.

La nueva ronda negociadora no se limitó, sin embargo, al estatuto político. En Madrid se abordaron cuestiones como la distribución de recursos, las garantías de aplicación de un eventual acuerdo, la reconciliación, el desarme, la reintegración de combatientes, las medidas de seguridad y los sistemas electorales, según Antonio Guterres.

Revés para Rabat: el informe de Guterres deja al descubierto las concesiones de Marruecos sobre el Sáhara Occidental

También se discutió la creación de un consejo transitorio que pudiera administrar el periodo de transición y proporcionar un marco para negociar los detalles de una eventual solución.

El problema de los refugiados saharauis también permanece vinculado al proceso. El enviado personal se reunió con el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados para abordar posibles soluciones duraderas para los refugiados saharauis.

Mientras tanto, la misión de la ONU para el referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) continúa operando en un escenario marcado por restricciones de movimiento. Al este del muro, el Polisario limita las patrullas terrestres de Naciones Unidas a una distancia máxima de 20 kilómetros de cada posición de la misión y mantiene otras restricciones en Tifariti y Mijek.

La misión tampoco ha podido realizar vuelos de reconocimiento con helicópteros al este del muro desde noviembre de 2020. Sin embargo; Guterres omite totalmente las restricciones de Marruecos y su ejército, los asesinatos selectivos con drones israelíes, e ignore en su informe la situación militar del muro marroquí.

Naciones Unidas sigue además trabajando en la eliminación de minas y restos explosivos de guerra. Entre octubre de 2025 y septiembre de 2026, los equipos especializados realizaron 1.330 misiones y despejaron más de 1,79 millones de metros cuadrados de terreno.

El informe muestra así que la negociación se desarrolla sobre un terreno todavía condicionado por la guerra, la presencia de minas, el desplazamiento de población y la falta de confianza entre las partes.

Para la delegación del Frente Polisario, la cuestión de fondo sigue siendo que ninguna fórmula política debe darse por cerrada antes de que el pueblo saharaui pueda participar de forma efectiva en la determinación de su futuro. Naciones Unidas, por su parte, mantiene que el objetivo es alcanzar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que garantice la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental.

Sáhara Occidental | Guterres califica de «grave» la situación de los presos de Gdeim Izik ante el Consejo de Seguridad

0

🔴 EXCLUSIVO

El informe anual de Guterres al Consejo de Seguridad destaca las decisiones del Comité contra la Tortura sobre los presos de Gdeim Izik y califica su situación de «preocupante».

Nueva York (ECS) – El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, afirmó que la situación de los presos saharauis vinculados al campamento de protesta de Gdeim Izik, en el Sáhara Occidental, y detenidos en Marruecos, sigue siendo motivo de grave preocupación, a la luz de las decisiones y conclusiones adoptadas por los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas, entre ellos el Comité contra la Tortura.

El informe señala que, el 20 de mayo de 2026, el Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura emitió decisiones relativas a cuatro detenidos saharauis vinculados al campamento, concluyendo, añade el informe, que estos casos apuntan a «un patrón constante de detenciones arbitrarias, reclusión en régimen de aislamiento y actos de tortura o malos tratos durante los interrogatorios, así como al uso de confesiones obtenidas bajo coacción en los procedimientos judiciales».

En el contexto de la persistencia de las violaciones de los derechos humanos y del cerco militar y mediático en los territorios ocupados, el informe señala que la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR) no ha tenido acceso a esos territorios desde 2015, pese a las reiteradas solicitudes formuladas por la Oficina para realizar una visita técnica.

En este sentido, Guterres subrayó que la ausencia de una supervisión independiente, imparcial, integral y sostenida de los derechos humanos sigue constituyendo un importante obstáculo para realizar una evaluación completa de la situación de los derechos humanos sobre el terreno.

Según los informes, observadores internacionales, incluidos parlamentarios, abogados y periodistas, continuaron enfrentándose a restricciones de acceso, y decenas de ellos fueron impedidos de entrar o expulsados.

Asimismo, reveló que, durante el período que abarca el informe, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos siguió recibiendo informes sobre un creciente deterioro del espacio cívico y sobre restricciones a los derechos de los saharauis a la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica.

Asimismo, los informes siguen confirmando que activistas saharauis, entre ellos mujeres y jóvenes, fueron objeto de amenazas, intimidación y detenciones arbitrarias por parte de las autoridades marroquíes. Muchos de ellos permanecieron detenidos durante varias horas antes de ser puestos en libertad sin que se presentaran cargos en su contra.

En su informe sobre el Sáhara Occidental, Guterres pone el foco en la autodeterminación saharaui y la fase «transitoria del plan de autonomía»

0

EXCLUSIVA

Guterres revela lo que Marruecos ocultó a la opinión pública: el documento sobre la autonomía contiene concesiones y una «fase transitoria», mientras que la autodeterminación constituye una condición obligatoria para cualquier solución

Nueva York (ECS) — El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Gutiérrez, reveló, en su último informe al Consejo de Seguridad, que Marruecos había pedido al Consejo de Seguridad que no difundiera los detalles que había presentado a Washington y al enviado de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, sobre su propuesta de autonomía presentada en 2007.

Según el informe, al que ha tenido acceso ECSaharaui, Rabat alegó que el documento que había presentado no debía hacerse público como el documento del Frente Polisario, ya que estaba «expresamente destinado a servir de base para las negociaciones y no como un acuerdo definitivo».

Fuentes diplomáticas exclusivas cercanas al expediente consideran que esta posición de Marruecos responde a la cautela y a su intención de evitar influir en el relato que utiliza para alimentar los sentimientos de su población en cada ocasión, así como de preservar la imagen del rey, especialmente después de su discurso del 31 de octubre de 2025, en el que presentó la decisión del Consejo como una resolución de la cuestión a favor de Marruecos, mientras que el documento contenía concesiones que mostraban claramente el alcance de la contrapartida que Marruecos ofreció al Frente Polisario para salvar las apariencias.

La parte marroquí compartió su documento con los dos presidentes de las consultas, es decir, el enviado personal de la ONU y el representante de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, así como con el Frente Polisario y los dos países observadores, Argelia y Mauritania.

Las consultas que siguieron a la presentación de las propuestas pusieron de manifiesto importantes divergencias entre las posiciones, lo que llevó a los dos responsables a adoptar un enfoque de consultas por separado con cada parte, con el objetivo de determinar las soluciones que podrían aplicarse.

En cuanto a la propuesta marroquí contenida en el documento, el enviado de la ONU subrayó que debía cumplir con los más altos estándares internacionales conocidos, contar con sólidas garantías internacionales y, posteriormente, ser objeto de una consulta significativa con el pueblo saharaui, de conformidad con el principio de autodeterminación, lo que, según este texto, dejaría la posición marroquí extremadamente debilitada ante estas condiciones de la ONU.

Las concesiones de Marruecos en este sentido no terminaron ahí. Contrariamente a su discurso oficial y mediático, la delegación marroquí ante la ONU expresó su disposición a trabajar con el Frente Polisario en la negociación y aplicación de una solución mutuamente aceptable, de modo que el resultado fuera desarrollado y asumido conjuntamente por todas las partes.

El principal resultado alcanzado en estas rondas sigue siendo un acuerdo sobre un proyecto inicial de Acuerdo Marco presentado conjuntamente por los equipos de las Naciones Unidas y de Estados Unidos, relativo a lo que fue descrito como una posible «fase transitoria», además de posibles posiciones consensuadas sobre otros ámbitos cuya esencia no fue precisada en el informe.

Por otra parte, Washington y las Naciones Unidas continúan liderando los esfuerzos para obtener el acuerdo de ambas partes sobre un acuerdo marco que proporcione una base para las negociaciones sobre un modelo detallado de autonomía en el Sáhara Occidental, así como sobre un proceso de consulta significativa con el pueblo del Sáhara Occidental de conformidad con el principio de autodeterminación, permitiendo así avanzar en este proceso.

Informe de la ONU | Guterres: el pueblo saharaui debe decidir sobre el futuro del Sáhara Occidental

0

EXCLUSIVO

«Cualquier propuesta para resolver el conflicto del Sáhara Occidental debe someterse a una consulta sustantiva con el pueblo saharaui y garantizar su libertad de elección», Secretario General de la ONU.

Nueva York (ECS) — En su informe anual al Consejo de Seguridad sobre la situación en el Sáhara Occidental, el Secretario General de las Naciones Unidas subrayó que cualquier propuesta para resolver el conflicto debe someterse a un proceso de consulta sustantiva con el pueblo del Sáhara Occidental, de manera que este pueda ejercer libre y voluntariamente su opción de aceptarla o rechazarla.

En las recomendaciones contenidas en el informe, al que ha tenido acceso ECSaharaui, y presentado ayer, 1 de octubre, durante una sesión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad, Antonio Guterres explicó que este proceso de consulta es necesario para garantizar que el pueblo del Sáhara Occidental no siga siendo privado de su derecho inalienable a la libre determinación.

Asimismo, señaló: «Dada la larga duración de este conflicto, abogo firmemente por una participación internacional reforzada y renovada por parte de los Estados Miembros y las organizaciones regionales, a fin de garantizar que todos los acuerdos alcanzados cuenten con garantías internacionales para su plena aplicación, de conformidad con el derecho internacional».

El Secretario General alentó a las partes a poner en práctica un conjunto amplio de iniciativas de fomento de la confianza, tal como propuso su Enviado Personal, con el fin de contribuir a superar las profundas divisiones que se han consolidado con el paso del tiempo. En este sentido, instó a las partes a aprovechar esta oportunidad para avanzar hacia una solución política mutuamente aceptable que garantice la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental, de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad 2440 (2018), 2468 (2019), 2494 (2019), 2548 (2020), 2602 (2021), 2654 (2022), 2703 (2023), 2756 (2024) y 2797 (2025).

Con este fin, el Secretario General afirmó: «Exhorto a las partes a entablar negociaciones concertadas y de buena fe, bajo los auspicios de mi Enviado Personal, para explorar la posibilidad de una verdadera autonomía para el pueblo del Sáhara Occidental, que “podría representar el resultado más viable”, de conformidad con la resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad». Añadió, en este contexto, que la propuesta del Enviado Personal de un acuerdo marco seguido de un período de transición podría permitir que estas negociaciones se desarrollaran en las mejores condiciones posibles.

En cuanto a la situación sobre el terreno, el informe señala que «la situación en el Sáhara Occidental sigue siendo motivo de preocupación, ya que las hostilidades de baja intensidad han continuado durante casi seis años. Ahora es más importante que nunca que las partes pongan fin a las hostilidades y se abstengan de cualquier acción que pueda socavar las perspectivas de una solución política, garantizando al mismo tiempo la seguridad y protección del personal y las instalaciones de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO)».

Asimismo, el Secretario General subrayó que, mientras se negocia una solución mutuamente aceptable que garantice la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental, es esencial que las partes se abstengan de cualquier acción que pueda socavar la frágil confianza y obstaculizar los avances en el proceso político. En este sentido, pidió al Consejo que prorrogue por un año más el mandato de la MINURSO, hasta el 31 de octubre de 2027, teniendo en cuenta la evolución del proceso político.

En cuanto a la situación de los derechos humanos, António Guterres señaló que existe preocupación por la situación de los derechos humanos en el Territorio, y reiteró su llamamiento a las partes para que respeten, protejan y promuevan los derechos humanos de todas las personas en el Sáhara Occidental, entre otras cosas garantizando el acceso a la justicia y la rendición de cuentas por las violaciones de los derechos humanos, y aumentando su cooperación con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y con los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas.

También subrayó que sigue siendo necesario un seguimiento independiente, imparcial, exhaustivo y sostenido de la situación de los derechos humanos para garantizar la protección de todas las personas en el Sáhara Occidental.

El Secretario General de las Naciones Unidas concluyó su informe elogiando los esfuerzos de su Enviado Personal, Staffan de Mistura, del Jefe de la MINURSO, Alexander Ivanko, y del Comandante de la Fuerza saliente de la MINURSO, General de División Md. Fakhrul Ihsan, por su dedicado liderazgo y su compromiso constante en circunstancias difíciles y ante importantes desafíos.

Revés para Rabat: el informe de Guterres deja al descubierto las concesiones de Marruecos sobre el Sáhara Occidental

0

Nueva York (ECS) —, El último informe del secretario general de Naciones Unidas y los documentos relacionados con el proceso de las negociaciones dejan entrever una realidad muy distinta de la que Rabat ha proyectado públicamente sobre el futuro del Sáhara Occidental: la propuesta marroquí de autonomía no quedó consagrada como solución única ni cerró la puerta al ejercicio del derecho a la libre determinación del pueblo saharaui.

Según la documentación difundida en el marco del proceso de consultas, Marruecos pidió que el contenido detallado de su propuesta de autonomía presentada en 2007 no fuera distribuido públicamente en los mismos términos que la propuesta del Frente POLISARIO. La posición marroquí era que el documento debía servir como base para las negociaciones y no como un acuerdo definitivo.

El dato adquiere especial relevancia porque revela que, detrás del discurso público de Rabat, la propuesta presentada ante los mediadores internacionales deja margen para negociar aspectos sustanciales de su contenido. El documento, al que ha tenido acceso ECSaharaui, fue compartido durante las consultas con el enviado personal del secretario general, Staffan de Mistura, así como con el representante estadounidense ante Naciones Unidas y con las partes y países vecinos implicados en el proceso.

Las consultas celebradas en Washington y Madrid pusieron además de manifiesto importantes diferencias entre las posiciones de las partes. Ante esas divergencias, los mediadores estadounidenses optaron por mantener conversaciones separadas con los distintos actores con el objetivo de identificar fórmulas susceptibles de ser negociadas.

La libre determinación vuelve a aparecer como condición central

Uno de los elementos que más comprometen el relato de una supuesta solución ya cerrada en favor de Marruecos es la referencia expresa a la libre determinación.

La resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad no estableció la propuesta marroquí como la única base de las negociaciones. El texto la menciona como «una base», dejando abierta la posibilidad de incorporar otras ideas, propuestas y fórmulas durante las conversaciones. Además, fija como objetivo una solución política definitiva, mutuamente aceptable y que contemple la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental.

La documentación de Naciones Unidas también confirma que durante las negociaciones se eliminó del proyecto estadounidense una referencia que habría presentado la autonomía como el resultado predeterminado del proceso. El texto final adoptado por el Consejo de Seguridad dejó abierta la puerta a otras propuestas y llamó a las partes a negociar sin condiciones previas.

Marruecos, obligado a negociar sobre el contenido de su propia propuesta

Las concesiones atribuidas a Rabat no terminarían ahí. Durante las consultas, la delegación marroquí ha expresado su disposición a trabajar con el Frente POLISARIO en la negociación y aplicación de una solución mutuamente aceptable, de modo que el resultado final fuera desarrollado y asumido conjuntamente por las partes.

El planteamiento supone un matiz significativo respecto al discurso que presenta la iniciativa de autonomía de 2007 como una fórmula prácticamente cerrada. En el terreno diplomático, por el contrario, su contenido queda sujeto a negociación.

El proceso también contempla la posibilidad de un marco transitorio y de otros ámbitos de convergencia todavía pendientes de definición. Washington y Naciones Unidas continúan trabajando para que las partes acepten un marco que permita negociar un modelo detallado de autonomía y, paralelamente, desarrollar un proceso de consultas con la población del Sáhara Occidental conforme al principio de libre determinación.

El resultado contradice la lectura de una victoria definitiva

El contraste con el discurso oficial marroquí resulta evidente. La resolución 2797 no reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental ni convirtió su propuesta de autonomía en el único marco posible. Tampoco eliminó del proceso el principio de libre determinación.

En consecuencia, el expediente continúa abierto y sujeto a negociación. La documentación de Naciones Unidas muestra que el proceso no se ha cerrado en los términos que Rabat ha defendido públicamente, sino que mantiene elementos esenciales pendientes de acuerdo.

El principal revés para Marruecos reside precisamente ahí: la autonomía no ha quedado consagrada como solución impuesta ni como resultado predeterminado, mientras que la libre determinación del pueblo saharaui permanece incorporada expresamente al objetivo de cualquier acuerdo definitivo.