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EXCLUSIVA | Borrador de la resolución estadounidense sobre el Sáhara Occidental ocupado: el peor proyecto de resolución en la historia de la misión de la ONU

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Un proyecto de resolución de la ONU plantea reestructurar la MINURSO y poner fin a sus funciones de mantenimiento de la paz en abril de 2027

Nueva York, 22 Oct 2026 (ECS) — El borrador de resolución relativo al Sáhara Occidental contempla una profunda transformación del papel de la misión de las Naciones Unidas en el territorio. En concreto, según el borrador al que ha tenido acceso ECSaharaui, Washington propone poner fin a las funciones de mantenimiento de la paz el 30 de abril de 2027 y convertirla, a partir del día siguiente, en una misión política especial cuyo mandato se prolongaría hasta el 31 de octubre de ese mismo año.

El texto reafirma su apoyo a las negociaciones políticas destinadas a alcanzar una solución al conflicto y plantea adoptar la propuesta de autonomía presentada por Marruecos, posteriormente ampliada y actualizada, como única base para las negociaciones. El objetivo declarado sería alcanzar una solución que el documento califica de justa, duradera y aceptable para las partes, con referencias a la Carta de las Naciones Unidas y sus principios, incluido el derecho a la libre determinación.

Reducción de la presencia militar de la ONU en el Sáhara Occidental

El proyecto propone iniciar una reducción gradual del componente militar de la misión, que incluiría una disminución de al menos el 50 % de sus efectivos antes del 31 de enero de 2027, así como el cierre y la integración de determinadas posiciones y bases operativas.

Asimismo, solicita al secretario general de la ONU que presente propuestas detalladas sobre la estructura, los recursos y las funciones de la nueva misión política. Entre sus cometidos figurarían el apoyo al proceso político, las actividades relacionadas con las minas, los mecanismos de elaboración de informes y el aprovechamiento de las estructuras de apoyo ya existentes.

Negociaciones bajo auspicios de la ONU y Washington

El documento expresa su respaldo al secretario general de las Naciones Unidas, a su enviado personal, Staffan de Mistura, y a Estados Unidos en sus esfuerzos por facilitar las negociaciones entre Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania.

También insta a las partes a cooperar con los actores encargados de facilitar el diálogo y a participar de manera constructiva en las negociaciones, presentando sus respuestas sobre la base de la propuesta marroquí de autonomía.

Además, solicita al enviado personal que consulte a los distintos sectores de la sociedad saharaui, incluidos aquellos que no participan directamente en el marco negociador, tanto en el territorio como en los campamentos de refugiados y en la diáspora.

Los refugiados y la situación humanitaria

En el ámbito humanitario, el texto insta al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) a completar, en un plazo de seis meses, el registro de la población refugiada en la zona de Tinduf, de conformidad con el derecho internacional y las normas de la agencia. También subraya la necesidad de garantizar el acceso sin trabas y la libertad de circulación.

El borrador expresa, asimismo, su preocupación por la persistencia del desplazamiento y el deterioro de las condiciones humanitarias en los campamentos, e insiste en la importancia de orientar la financiación internacional hacia soluciones voluntarias y duraderas.

Una nueva etapa en el conflicto del Sáhara Occidental

Estas propuestas se enmarcan en el contexto de los cambios diplomáticos que atraviesa la cuestión del Sáhara Occidental, tras la adopción por el Consejo de Seguridad de la Resolución 2797, el 31 de octubre de 2025. Dicha resolución prorrogó el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) hasta el 31 de octubre de 2026 e instó a celebrar negociaciones basadas en la propuesta marroquí de autonomía, manteniendo al mismo tiempo la referencia al principio de libre determinación.

La eventual aprobación de las propuestas incluidas en el borrador podría abrir una nueva etapa en la naturaleza de la presencia de la ONU en el territorio saharaui, al pasar de una misión con funciones de mantenimiento de la paz a otra centrada en el ámbito político.

No obstante, cualquier cambio de este alcance dependerá de la situación oficial del proyecto y de las decisiones que finalmente adopte el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas al respecto. Se espera que el máximo organismo de la ONU vote el próximo 30 de octubre una resolución para prorrogar el mandato de la MINURSO.

 

EE.UU planteó a Albares la nacionalidad española para los saharauis como una vía para «desinflar» los campamentos y el Sáhara ocupado

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Por Carlos Cristóbal

Madrid (ECS). — Michael Waltz, embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas y uno de los responsables estadounidenses de las negociaciones sobre el Sáhara Occidental, trasladó al ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, su interés por la aprobación de la ley que habría permitido acceder a la nacionalidad española a decenas de miles de saharauis, según publica Ignacio Cembrero en El Confidencial.

La conversación habría tenido lugar el 10 de febrero, después de la segunda ronda de negociaciones celebrada en Madrid entre Marruecos, el Frente POLISARIO, Argelia y Mauritania. Según las fuentes citadas por El Confidencial, Waltz explicó a Albares que la aprobación de la iniciativa podía contribuir a reducir la población de los campamentos de refugiados saharauis y facilitar así un eventual acuerdo político.

El artículo señala que Waltz consideraba beneficiosa la medida dentro del proceso negociador impulsado por Estados Unidos durante 2026. El Confidencial añade que consultó tanto a la Oficina de Información Diplomática española como a la misión de Estados Unidos ante Naciones Unidas sobre aquella conversación, sin obtener respuesta.

La proposición de ley había sido impulsada por Sumar y, tras una larga tramitación parlamentaria, fue aprobada por el Congreso el 10 de septiembre con el respaldo del PSOE y remitida al Senado. La disolución de las Cortes del 5 de octubre provocó finalmente que la iniciativa decayese antes de completar su tramitación.

Desde la parte saharaui, la posición pública sobre la ley fue de apoyo cauteloso, no de rechazo. Brahim Ghali afirmó en julio que podía aliviar la difícil situación de muchos saharauis, pero advirtió de que no debía “eclipsar el objetivo final” de la autodeterminación. Y, tras la aprobación en el Congreso, Bachir Mustafá Seyed, presidente del Consejo Nacional Saharaui, la definió como una “gota de justicia” y un paso histórico, aunque insuficiente para saldar la responsabilidad de España con el Sáhara Occidental. Esa combinación de respaldo y cautela ayuda a entender por qué la revelación sobre el interés de Washington añade ahora una lectura política nueva a una iniciativa que el POLISARIO había situado siempre por debajo de la cuestión central de la autodeterminación.

La revelación ha provocado además lecturas más duras en medios y espacios saharauis. Lehbib Abdelhay interpreta la información como la confirmación de que Washington veía la ley no solo como una medida de reparación, sino como un instrumento capaz de alterar el equilibrio político de los campamentos y aumentar la presión sobre el Frente POLISARIO. Esa interpretación va más allá de lo confirmado por El Confidencial, pero conecta con una cautela que ya había expresado públicamente Brahim Ghali: respaldó toda medida que pudiera aliviar la situación de los saharauis, aunque advirtió de que ninguna iniciativa debía “eclipsar” el objetivo central de la autodeterminación.

La información publicada por Cembrero introduce así un dato hasta ahora poco conocido sobre el recorrido político de la iniciativa: Estados Unidos vinculó expresamente la aprobación de la ley de nacionalidad saharaui con las negociaciones abiertas durante este año sobre el futuro del Sáhara Occidental.


Este artículo fue publicado por la plataforma No Te Olvides del Sáhara Occidental

Sáhara Occidental: Un proyecto de resolución sobre la MINURSO contempla la prórroga de su mandato y una revisión sustancial

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NUEVA YORK (ECS) — Los miembros  permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas están examinando un proyecto de resolución presentado por la misión de Estados Unidos ante los miembros del Consejo, relativo al futuro de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO). Entre otras cuestiones, el borrador, al que ha tenido acceso exclusivo ECSaharaui, contempla la prórroga del mandato de la MINURSO por un año, al tiempo que plantea someter las funciones y mecanismos de actuación de esa misión a una revisión sustancial, en el marco de los debates en curso sobre el futuro de la ONU y su papel en la región.

Sáhara Occidental: El Frente Polisario reitera su posición sobre la autodeterminación

El proyecto de resolución prevé prorrogar el mandato de la MINURSO por un año más y abre la puerta a revisar la «naturaleza de las funciones» que desempeña, así como los mecanismos establecidos para llevarlas a cabo. Este enfoque estaría en consonancia con la estrategia adoptada por la Administración estadounidense respecto a las distintas misiones de mantenimiento de la paz de la ONU en todo el mundo.

El proyecto también hace referencia a varias opciones sobre el futuro de la misión, entre ellas la posibilidad de que continúe desempeñando sus funciones actuales. Asimismo, subraya la importancia de mantener el impulso diplomático generado por las consultas celebradas durante el presente año, lo que apunta a la ausencia de consenso entre los miembros del Consejo sobre las posibles modificaciones.

Cabe señalar, además, que el proyecto actualmente sometido a debate incluye propuestas relativas a una revisión sustancial de las funciones de la MINURSO. Entre ellas figura la posibilidad de reconsiderar las referencias al término «referéndum» incluidas en su mandato, en el marco de cualquier eventual modificación de sus competencias.

Ante la falta de consenso entre los miembros del Consejo sobre las modificaciones propuestas por Estados Unidos en relación con los elementos fundamentales de las resoluciones relativas al Sáhara Occidental, es probable que este punto, referido a la naturaleza del mandato de la ONU, dé lugar a un debate intenso que podría llegar incluso a plantear la posibilidad de recurrir al derecho de veto, especialmente por parte de la Federación de Rusia y/o China.

Guterres reclama una «consulta» vinculante con el pueblo saharaui y recomienda prorrogar un año la MINURSO

Cabe destacar que, aunque el proyecto no impone cambios en la naturaleza de las operaciones de la misión, su aprobación dependerá de las posiciones finales de los miembros del Consejo durante las consultas que se están llevando a cabo sobre este documento.

Principales puntos del borrador de resolución de Estados Unidos sobre el Sáhara Occidental ocupado

El documento, distribuido entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, contempla varias opciones, entre ellas la prórroga por un año del mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), así como una revisión sustancial de sus funciones por las que fue creada esa misión.


Entre los principales puntos recogidos en el borrador figuran:

  • Continuidad de la MINURSO con su mandato actual, preservando el impulso diplomático generado tras las consultas celebradas este año.

  • Modificación sustancial de las funciones de la misión, incluida la eliminación del término «referéndum».

  • Cambio en la naturaleza de las operaciones de la misión, sin que ello implique necesariamente una reducción de sus efectivos o el fin de su presencia sobre el terreno.

  • Pide un alto el fuego.

  • El plan de autonomía marroquí como única base «realista» para alcanzar una solución al conflicto.

  • Revisión del concepto de «autodeterminación» para adaptarlo a la propuesta marroquí.


¿Qué posición tendrá «Democracia 21» sobre el Sáhara Occidental?

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Por Mohamed Salem Laabeid, Delegado del Frente Polisario para Catalunya

Una de las juristas que asesoró a una de las compañías más importantes del Estado marroquí entra en la política española en un momento en el que las relaciones con Marruecos, el futuro del Sáhara Occidental y la explotación de sus recursos continúan teniendo una dimensión política y jurídica de primer orden.

¿Qué posición defenderá Miriam González cuando tenga que pronunciarse ahora como candidata sobre el territorio, la autodeterminación de su pueblo y los recursos naturales que durante décadas han sido explotados bajo ocupación marroquí?

Madrid (ECS) — Miriam González Durántez, la fundadora del nuevo partido político Democracia 21, que acaba de entrar en la campaña de las elecciones generales del 29 de noviembre de 2026 con un discurso de regeneración democrática y modernización del Estado, tiene que aclarar la posición de su agrupación política sobre el Sáhara Occidental.

Esta abogada especializada en comercio internacional y derecho europeo, mujer del británico Nick Clegg, que fue viceprimer ministro británico, ha trabajado en grandes despachos internacionales, sobre todo en las instituciones de la Unión Europea, donde fue asesora de la Comisión Europea en Bruselas, especializándose en derecho comercial y en la negociación de acuerdos comerciales internacionales y de asociación entre la UE y terceros países (como los que mantiene el bloque con el norte de África). Se encargó durante años de la gestión de fondos comunitarios para el control migratorio y, en su experiencia previa como abogada experta en derecho comercial de la UE, pasó al sector privado, donde aplicó su profundo conocimiento de las normativas de comercio de la UE para asesorar a grandes corporaciones.

Sobre el tema del Sáhara Occidental en la Unión Europea hay muchos puntos negros por los que se califica a la señora Miriam González Durántez como «servidora de la política de Marruecos», y en este contexto apuntamos:

  • Durante el trabajo de la señora Miriam González Durántez como asesora en la Comisión Europea en temas de comercio exterior y de convenios de la Unión Europea con terceros países, avaló los acuerdos entre la UE y Marruecos que incluyen los recursos naturales del Sáhara Occidental, violando el derecho internacional y en contra de la voluntad del pueblo saharaui.

  • La señora Miriam González Durántez, durante años, fue asesora jurídica de OCP Group (Office Chérifien des Phosphates), la gigante empresa minera que forma el núcleo del holding de Mohamed VI, encargada de explotar los enormes yacimientos de fosfatos de Bou Craa, situados en el territorio ocupado del Sáhara Occidental, sin el consentimiento del pueblo saharaui y vulnerando el derecho internacional. En 2012, la prensa británica publicó que González había trabajado como asesora jurídica del grupo marroquí OCP y había representado sus intereses durante su paso por DLA Piper.

  • En 2012, cuando el marido de la señora Miriam González Durántez, Nick Clegg, era viceprimer ministro británico, la prensa del Reino Unido fiscalizó intensamente los ingresos de González procedentes de la corporación estatal marroquí.

  • Western Sahara Resource Watch siguió durante años el papel de los distintos despachos contratados por OCP para elaborar argumentos jurídicos sobre la explotación y comercialización de los fosfatos procedentes del Sáhara Occidental. En 2016 publicó una respuesta enviada por la propia Miriam González desde Dechert a la organización, en la que respondió que el asesoramiento prestado a los clientes estaba sujeto a confidencialidad profesional y que, por tanto, el despacho no podía facilitarlo.

  • Durante la gestión de la señora Miriam González de fondos comunitarios para el control migratorio, la Unión Europea otorga partidas presupuestarias y ayudas muy considerables a Marruecos destinadas específicamente a la cooperación en materia de migración.

  • Bajo el control jurídico de la señora Miriam González, la Unión Europea concede millonarias partidas de financiación, inversiones y ayudas económicas a Marruecos bajo el pretexto de que actúe como «socio estratégico».

Ahora la señora Miriam González se ha implicado por completo en la política de su país con la fundación del nuevo partido Democracia 21 y sabe perfectamente que el tema de la descolonización del Sáhara Occidental es una asignatura pendiente que tiene España como potencia administradora, según el derecho internacional y según el auto del Supremo de España de 2014. Como jurista profesional, sabe perfectamente lo que significa la decisión del Tribunal de Justicia de la UE del 4 de octubre de 2024.

Ahora, la señora González debe posicionarse y ponerse a un lado u otro; es decir, o con la legalidad internacional y el derecho internacional, y buscar cómo cumplir con las obligaciones de España como potencia administradora y entrar en un proceso de descolonización de la última colonia africana, o seguir la posición ya conocida del Estado español, apoyando al ocupante marroquí, pisoteando el derecho internacional y pasando de la legalidad internacional y las obligaciones de España con su excolonia.

Marruecos detiene en Rabat a familiares y activistas que protestaban por los presos saharauis en huelga de hambre

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Por Ana Stella @anaqtella

Madrid (ECS) — La policía marroquí, con apoyo de las Fuerzas Auxiliares del Majzén, disolvió el lunes 12 de octubre una protesta pacífica frente a la sede de la Administración Penitenciaria en Rabat y detuvo a siete personas. Quienes se manifestaban eran familiares de los presos civiles saharauis del grupo de Gdeim Izik, defensores de derechos humanos y ex presos políticos, concentrados en solidaridad con los reclusos que llevan en huelga de hambre desde el 23 de septiembre.

Los participantes fueron golpeados antes de las detenciones. Según el recuento, tres de los arrestados son defensores de derechos humanos y ex presos políticos: Aziz El Wahidi, Hassan Douihi y Khaled Bufrewa. Los otros cuatro son estudiantes saharauis: El Hussein Chihab, Mohamed Lmrabet, Brahim Babeit y Salah Eddine Essabar. El paradero de otros manifestantes seguía sin conocerse horas después.

La protesta ocurrió en Rabat, la capital de Marruecos, no en el Sáhara Occidental ocupado. Que las familias de los presos tengan que recorrer el país para plantarse ante la cárcel central y acaben detenidas muestra el alcance de la represión fuera del territorio donde suele quedar contenida.

Detrás de la protesta está una huelga de hambre que dura ya tres semanas. El 23 de septiembre, nueve presos del caso Gdeim Izik dejaron de comer en las cárceles de Kénitra, Tiflet y Aït Melloul. Piden lo que dos órganos de Naciones Unidas ya reclamaron y es su libertad y su traslado a una prisión del Sáhara Occidental, cerca de sus familias.

La respuesta de Marruecos fue dispersarlos. Varios presos fueron trasladados a cárceles lejanas sin avisar a sus familias, y algunos quedaron en paradero desconocido durante días,

Con el paso de los días, la huelga se ha ido agrietando por el desgaste físico. Hoy la mantienen cinco presos en estado que sus familias describen como grave: Abdallah Abbahah en Tiflet, El Hussein Zaoui, Mohamed Bachir Boutenguiza y Ahmed Sbai en Kénitra, y Hassan Dah en Benguerir. Hay un detalle que el propio ocupante dejó caer.

A la presión se sumó el bloqueo a Claude Mangin, la esposa francesa de Naâma Asfari, a quien Marruecos volvió a impedir la entrada al país para visitar a su marido. Y el resto del grupo de Gdeim Izik, los presos que no estaban ayunando, anunció una huelga de 48 horas desde el 12 de octubre para que la protesta no decaiga.

El mandato de la misión de la ONU en el territorio, la MINURSO, expira el 31 de octubre, y el Consejo de Seguridad debe votar antes de esa fecha si lo renueva. Los presos han cronometrado su protesta para coincidir con la única ventana del año en que el Sáhara vuelve a la mesa de Nueva York. El año pasado, la Resolución 2797 tomó el plan de autonomía marroquí como base de la negociación, aunque sin reconocer la soberanía de Rabat ni cerrar la autodeterminación.

El campamento de Gdeim Izik se levantó en octubre de 2010 a las afueras de El Aaiún y fue desmantelado por la fuerza el 8 de noviembre. A los detenidos los juzgó un tribunal militar en 2013, con penas de entre veinte años y cadena perpetua, basadas en confesiones que el Comité contra la Tortura de la ONU dio después por obtenidas bajo tortura. Casi dieciséis años después, esos mismos presos siguen recurriendo al hambre para que se les escuche.

Marruecos quiere que la huelga pase en silencio y a puerta cerrada. Esta semana ha detenido a los hijos y a los familiares de los presos en su propia capital, a quince días de que el Consejo de Seguridad decida si continúa con su mandato en el Sáhara Occidental.

Sáhara Occidental: El Frente Polisario reitera su posición sobre la autodeterminación

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Nueva York (ECS) — El representante del Frente POLISARIO ante las Naciones Unidas y coordinador con la MINURSO, Sidi Mohamed Omar, se reunió el viernes con el secretario general adjunto de las Naciones Unidas para Operaciones de Paz, Jean-Pierre Lacroix, en la sede de la ONU, en Nueva York.

La reunión estuvo centrada en cuestiones relacionadas con la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO). Durante el encuentro, el funcionario saharaui reiteró la posición del Frente Polisario sobre la misión, claramente reflejada en su propia denominación: Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), así como sobre otras cuestiones relacionadas.

Encuentro entre representante del Frente POLISARIO y un funcionario de la ONU e cargado de operaciones de mantenimiento de la paz.

El encuentro tuvo lugar en vísperas de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, prevista para el próximo jueves, dedicada a consultas a puerta cerrada sobre la MINURSO, bajo la presidencia de Grecia, y a la luz del informe del secretario general de la ONU sobre la situación en el Sáhara Occidental, la última cuestión de descolonización en África inscrita en las agendas de la ONU y de la Unión Africana (UA).

El representante del Frente Polisario ante la ONU había declarado, en la víspera de su reunión con Jean-Pierre Lacroix, que las consultas de los miembros del Consejo de Seguridad se basarían en dos exposiciones presentadas por el enviado personal del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, y por el representante especial del secretario general y jefe de la MINURSO, Alexander Ivanko, según precisó en una declaración a la Agencia de Prensa Saharaui (SPS).

El diplomático saharaui afirmó que una solución justa y duradera al conflicto del Sáhara Occidental bajo ocupación marroquí «pasa por garantizar el derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación y a la independencia, mediante un referéndum libre y transparente».

En este mismo sentido, destacó el importante apoyo a la causa saharaui expresado durante el debate general del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU y en los discursos de numerosos jefes de Estado que han intervenido sucesivamente ante la tribuna de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

En sus declaraciones, el diplomático saharaui también subrayó que el secretario general de la ONU había confirmado, en su último informe, que «los organismos competentes de las Naciones Unidas continúan tratando la cuestión del Sáhara Occidental como una cuestión de descolonización».

Asimismo, cabe recordar que, durante una reciente reunión celebrada en Nueva York entre una delegación de altos responsables del Frente Polisario y de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), y el representante permanente de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, el diplomático saharaui explicó que «esta reunión se inscribía en el marco del diálogo permanente con los miembros del Consejo de Seguridad y con Washington, en su calidad de responsable de la redacción de los documentos relativos a la MINURSO».

La delegación saharaui reafirmó durante este encuentro su «adhesión al proceso político de las Naciones Unidas», al tiempo que rechazó «cualquier propuesta que vaya en contra de las legítimas aspiraciones del pueblo saharaui o que pretenda legitimar la ocupación marroquí», añadió.

También señaló que la solución de la situación de los refugiados saharauis sigue estando directamente vinculada al fin de la ocupación militar marroquí que provocó su desplazamiento en 1975.

Guterres reclama una «consulta» vinculante con el pueblo saharaui y recomienda prorrogar un año la MINURSO

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Guterres insiste en que cualquier propuesta de solución debe poder ser aceptada o rechazada libremente por la población saharaui. El Frente POLISARIO afronta una nueva fase diplomática en la que la autodeterminación, las garantías internacionales y el futuro de la misión de Naciones Unidas vuelven a situarse en el centro del debate.

Por Lehbib Abdelhay

NACIONES UNIDAS | 4 Oct (ECS).- El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, ha recomendado prorrogar durante un año el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), hasta el 31 de octubre de 2027, y ha subrayado que cualquier propuesta destinada a resolver el conflicto debe someterse a un proceso de consulta sustantiva con el pueblo saharaui. La población del territorio debe poder aceptar o rechazar libremente la solución que se le plantee, una condición que devuelve el derecho a la autodeterminación al centro de la discusión diplomática.

La «autodeterminación y las garantías internacionales», claves para el POLISARIO en la negociación del Sáhara Occidental

Las conclusiones, recogidas en el informe anual remitido al Consejo de Seguridad el 1 de octubre, adquieren especial relevancia en un momento en que las negociaciones impulsadas bajo los auspicios de Estados Unidos siguen sin desembocar en un acuerdo. El documento también aborda los detalles de la propuesta marroquí de autonomía, las posibles etapas de una transición política y la necesidad de establecer garantías internacionales. El mensaje de Guterres introduce un elemento esencial para el pueblo saharaui: ninguna fórmula negociada puede considerarse una solución legítima si prescinde de la voluntad libremente expresada de sus legítimos titulares del derecho a la autodeterminación.

La autodeterminación no puede quedar subordinada a una solución predeterminada

La recomendación del secretario general de la ONU llega después de que la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, aprobada el 31 de octubre de 2025, situara la propuesta marroquí de autonomía como base de las negociaciones. Ese cambio en el marco diplomático ha alimentado la preocupación por el riesgo de que el proceso termine privilegiando una alternativa política antes de que el pueblo saharaui pueda pronunciarse libremente sobre su futuro.

Sin embargo, la exigencia de consulta recogida en el nuevo informe impide dar por resuelta la cuestión fundamental: quién debe decidir el destino del Sáhara Occidental y mediante qué procedimiento debe expresarse esa decisión. El informe de Guterres destacó precisamente que la ONU vincula cualquier propuesta de solución con la posibilidad de que el pueblo saharaui la acepte o la rechace libremente. El informe de la ONU también señaló la existencia de una posible fase transitoria dentro de las conversaciones sobre la autonomía, un elemento que deberá examinarse con cautela mientras no se conozcan y contrasten todos los detalles del proceso.

Desde la perspectiva del Frente POLISARIO, según las últimas declaración de su representante en la ONU, Dr. Sidi MOhamed Omar, la cuestión decisiva no es únicamente la configuración administrativa que pudiera adoptar una eventual solución, sino que esta garantice el ejercicio efectivo del derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro político. Una consulta que excluyera de antemano opciones legítimas o que se desarrollara sin garantías suficientes no resolvería el problema de fondo. La autodeterminación no puede reducirse, por tanto, a una referencia formal dentro de un acuerdo diplomático. Debe traducirse en un procedimiento creíble, libre y verificable, respaldado por garantías internacionales y capaz de reflejar la voluntad real de la población saharaui.

Washington impulsa las conversaciones, pero el acuerdo sigue pendiente

El último año ha estado marcado por la reactivación de los contactos diplomáticos bajo los auspicios de Washington. No obstante, las conversaciones permanecen estancadas desde febrero, según la información de partida sobre el informe de Guterres, mientras las posiciones sobre el futuro de la ex colonia española continúan sin una convergencia definitiva.

La propuesta marroquí de autonomía constituye el eje de la nueva fase negociadora, pero su inclusión como base de las conversaciones no equivale por sí misma a un acuerdo ni sustituye la necesidad de garantizar la autodeterminación.

ECSaharaui ha informado en exclusiva el pasado mes de febrero de que las discusiones habrían avanzado hacia cuestiones más concretas, entre ellas una posible fase transitoria, las garantías internacionales, los mecanismos de seguridad, la celebración de elecciones y la consulta al pueblo saharaui. Se trata de aspectos que podrían determinar el alcance real de cualquier futuro acuerdo, aunque todavía no permiten afirmar que exista un pacto cerrado entre las partes.

Para el POLISARIO, el desafío consiste en impedir que la negociación se convierta en un mecanismo para legitimar una solución previamente definida y defender que el resultado final responda a la voluntad del pueblo saharaui. La existencia de conversaciones diplomáticas no elimina las obligaciones internacionales relacionadas con la descolonización del territorio.

La cuestión central continúa siendo la misma: alcanzar una solución política justa y duradera que respete el derecho inalienable del pueblo saharaui a la libre determinación.

Sáhara Occidental: La ONU mantiene abierta la autodeterminación pese al impulso de Marruecos a su plan de autonomía

La MINURSO, una misión cuya transformación sería prematura

Guterres recomienda mantener durante otro año el mandato de la MINURSO, establecida en 1991 en el marco de los esfuerzos internacionales para organizar el referéndum del Sáhara Occidental y que desempeña funciones de observación, enlace y apoyo al proceso político.

La continuidad de la misión resulta especialmente importante mientras las negociaciones permanecen abiertas y no existe una solución definitiva. Su presencia contribuye a mantener canales de comunicación entre las partes, vigilar la situación sobre el terreno y reducir los riesgos de una escalada militar.

El secretario general advierte de que prescindir de la misión de la MINURSO o modificar sus funciones podría agravar la inestabilidad y aumentar el peligro de que el conflicto se extienda por una región ya sometida a importantes tensiones.

La prórroga recomendada hasta octubre de 2027 contrasta con las opciones de renovación más corta que, según fuentes diplomáticas sobre las deliberaciones en Nueva York, se habían barajado durante las semanas anteriores. La duración definitiva dependerá, en cualquier caso, de la decisión que adopte el Consejo de Seguridad antes de que expire el mandato vigente, el próximo 31 de octubre.

Derechos humanos y garantías internacionales, cuestiones pendientes

El informe también vuelve a poner sobre la mesa las preocupaciones relativas a los derechos humanos en el territorio. Guterres reclama que se respeten, protejan y promuevan los derechos fundamentales de todas las personas en el Sáhara Occidental, así como el acceso a la justicia y la rendición de cuentas ante posibles violaciones.

El secretario general insiste, además, en la necesidad de reforzar la cooperación con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y con los mecanismos internacionales de protección. También considera necesario un seguimiento independiente, imparcial, exhaustivo y sostenido de la situación en el territorio bajo ocupación marroquí.

Estas cuestiones tienen una dimensión directa para los saharauis que viven bajo la ocupación y para quienes defienden pacíficamente el derecho a la autodeterminación. Sin mecanismos de vigilancia suficientemente independientes, resulta más difícil verificar las denuncias, garantizar la rendición de cuentas y generar la confianza necesaria para un proceso político creíble.

Para el Polisario, la credibilidad de cualquier acuerdo dependerá tanto de su contenido como de las condiciones en las que pueda aplicarse y de la capacidad de la comunidad internacional para supervisar su cumplimiento.

Una decisión decisiva para el Consejo de Seguridad

Staffan de Mistura, enviado personal del secretario general para el Sáhara Occidental, y Alexander Ivanko, representante especial de Guterres y jefe de la MINURSO, tienen previsto informar a los miembros del Consejo de Seguridad en consultas a puerta cerrada el 8 de octubre. El Consejo deberá decidir antes de finalizar el mes si prorroga el mandato de la misión y en qué condiciones.

El debate no se limitará a determinar la duración de la presencia de Naciones Unidas. También pondrá a prueba la capacidad del Consejo de Seguridad para mantener un proceso político que no separe la búsqueda de un acuerdo del derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.

La recomendación de Guterres ofrece una referencia relevante: la solución debe contar con una consulta sustantiva y con la posibilidad de que el pueblo saharaui acepte o rechace libremente la propuesta que se le presente. Corresponderá ahora a los miembros del Consejo determinar cómo trasladar ese principio a sus decisiones y a las próximas etapas de la negociación.

La renovación de la MINURSO puede proporcionar el tiempo y el marco necesarios para continuar los esfuerzos diplomáticos. Pero ese plazo solo tendrá sentido si sirve para avanzar hacia una solución efectiva, con garantías verificables y sin vaciar de contenido la autodeterminación.

El Sáhara Occidental no necesita únicamente otra prórroga diplomática: necesita una solución que respete los derechos de su pueblo. La consulta defendida por el secretario general, las garantías internacionales y la continuidad de la MINURSO deben evaluarse a la luz de ese objetivo. Para el Frente POLISARIO, la prioridad sigue siendo que el futuro del territorio no se decida al margen de los saharauis, sino mediante el ejercicio libre y efectivo de su derecho a la autodeterminación.

La guerra sigue abierta en el Sáhara Occidental mientras la ONU intenta recuperar la vía negociadora

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Naciones Unidas, 4 oct (ECS).- La guerra entre Marruecos y el Frente Polisario continúa marcando la realidad sobre el terreno en el Sáhara Occidental pese al renovado impulso de las negociaciones auspiciadas por Naciones Unidas, con intercambio de fuego y ataques con drones registrados durante el periodo analizado por el secretario general de la ONU.

El respaldo occidental a la propuesta marroquí aumenta la presión sobre el Frente POLISARIO

El informe señala que la situación continúa caracterizada por «tensiones y hostilidades de baja intensidad» entre Marruecos y el Polisario, mientras la misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) sigue intentando supervisar la situación a ambos lados del muro.

La misión recibió informes de disparos del Frente Polisario contra unidades del Ejército marroquí situadas en el muro o en sus inmediaciones, pero también documentó ataques atribuidos a drones del Ejército marroquí al este del muro, donde se encuentran posiciones militares y zonas de actividad de la población saharaui.

Uno de los episodios investigados por la MINURSO tuvo lugar el 31 de diciembre de 2025, cuando un ataque con dron atribuido al Ejército marroquí alcanzó un vehículo situado cerca de una zona de extracción tradicional de oro. La investigación de Naciones Unidas encontró restos del proyectil y del vehículo que eran compatibles con el ataque, aunque no hubo víctimas.

En junio de 2026, la misión investigó otros dos ataques con drones en la zona de Mijek y encontró dos vehículos civiles atacados, con matrículas saharauis, cuyos daños eran compatibles con impactos de misiles lanzados desde drones.

En su informe sobre el Sáhara Occidental, Guterres pone el foco en la autodeterminación saharaui y la fase «transitoria del plan de autonomía»

El informe recoge además que el 7 de junio el Polisario informó de otro ataque con dron en Mijek en el que murieron tres militares de la organización, entre ellos Lahbib Mohamed Abdelaziz, dirigente militar y político e hijo del antiguo secretario general del Polisario, Mohamed Abdelaziz. La MINURSO alega que no pudo investigar este último incidente al no recibir las autorizaciones de seguridad necesarias.

El Polisario mantiene que Marruecos fue quien rompió el alto el fuego en noviembre de 2020 y sostiene que, desde entonces, no tuvo «otra opción» que reanudar lo que considera su lucha armada legítima en defensa propia.

El informe también recoge un incidente ocurrido el 5 de mayo en El Aaiún, donde el impacto de proyectiles en una zona con presencia de civiles provocó heridas a una persona y daños materiales. Estados Unidos condenó el ataque y advirtió de que este tipo de acciones no son compatibles con el espíritu de las recientes conversaciones.

El Polisario respondió reafirmando su posición de que ejerce su «derecho legítimo a la defensa y la resistencia».

La organización anunció además en mayo la creación de una oficina militar saharaui encargada de supervisar el cumplimiento del derecho internacional humanitario y la adopción de un código de conducta para sus formaciones militares y de seguridad.

El enviado personal de António Guterres para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, insistió, entretanto, en que las acciones militares de cualquiera de las partes pueden poner en peligro los avances hacia una solución duradera.

La guerra, iniciada de nuevo tras la ruptura del alto el fuego de 2020, se mantiene así como uno de los principales obstáculos para la negociación, mientras Naciones Unidas intenta transformar el actual escenario militar en un proceso político capaz de abordar la cuestión central del conflicto: el futuro y el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui.

El respaldo occidental a la propuesta marroquí aumenta la presión sobre el Frente POLISARIO

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Naciones Unidas, 3 oct (ECS).- El respaldo de un número creciente de países occidentales y otros Estados a la propuesta marroquí de autonomía ha modificado el escenario diplomático del conflicto del Sáhara Occidental y ha colocado al Frente Polisario ante un proceso negociador en el que Marruecos cuenta con un apoyo creciente.

La «autodeterminación y las garantías internacionales», claves para el POLISARIO en la negociación del Sáhara Occidental

El informe del secretario general de la ONU señala que varios Estados modificaron o precisaron sus posiciones después de la aprobación de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad.

Suecia y Suiza expresaron su apoyo al plan marroquí de autonomía como una base creíble para las negociaciones, mientras Canadá y Japón reafirmaron expresamente su respaldo a esa propuesta.

El cambio más significativo en el bloque occidental se produjo en la Unión Europea, que en enero de 2026 actualizó su posición común para señalar que las negociaciones deberían tomar como base la propuesta marroquí de autonomía.

También se produjeron movimientos en otros continentes. Mali y Honduras suspendieron su reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), mientras Bolivia suspendió sus relaciones diplomáticas con la RASD en febrero de 2026. Colombia hizo lo suyo hace apenas un mes.

Para el Frente Polisario, estos movimientos diplomáticos no pueden equivaler a una determinación previa del futuro del territorio. La organización mantiene que la solución debe garantizar el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y rechaza que la autonomía marroquí pueda convertirse automáticamente en el resultado del proceso.

Sáhara Occidental: La ONU mantiene abierta la autodeterminación pese al impulso de Marruecos a su plan de autonomía

El propio enviado personal del secretario general, Staffan de Mistura, señaló durante las negociaciones que la resolución 2797 proporciona un marco para las conversaciones, pero no impone un resultado determinado.

Las tres rondas celebradas en Washington y Madrid fueron apoyadas activamente por Estados Unidos, que asumió junto al enviado de Guterres un papel central en la facilitación de las conversaciones.

El informe destaca, sin embargo, que el nuevo respaldo internacional a la propuesta marroquí no ha eliminado las diferencias fundamentales. Durante la tercera ronda, celebrada en Washington en febrero, las partes abordaron directamente la autodeterminación y la soberanía sobre el territorio, dos cuestiones que Naciones Unidas considera todavía entre las más difíciles del proceso.

El Polisario mantiene su propia propuesta de solución y participó en las negociaciones presentando ideas basadas en el documento remitido al secretario general en octubre de 2025.

Mientras Marruecos intenta consolidar la autonomía como eje de la negociación, el Polisario busca evitar que el creciente respaldo internacional a esa opción cierre el debate sobre el derecho de los saharauis a decidir su futuro.

El propio informe de Guterres señala que las partes han reiterado su compromiso con el proceso político, pero identifica la falta de confianza, particularmente entre Marruecos y el Polisario, como uno de los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo.

La batalla diplomática se desarrolla así en paralelo a la militar: mientras Marruecos acumula apoyos internacionales para su propuesta de autonomía, el Polisario insiste en que cualquier solución debe incorporar una consulta significativa al pueblo saharaui y respetar el principio de autodeterminación.

Sáhara Occidental: La ONU mantiene abierta la autodeterminación pese al impulso de Marruecos a su plan de autonomía

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Desde la perspectiva saharaui, parece importante que la autodeterminación no desaparezca del marco y que la consulta al pueblo saharaui siga apareciendo como necesaria para cualquier solución. Al mismo tiempo, la autonomía marroquí parece haber ganado mucho peso como base de negociación y ahí estará una de las claves políticas.

Naciones Unidas, 4 oct (ECS).- El proceso negociador sobre el Sáhara Occidental ha entrado en una nueva fase con el plan de autonomía marroquí como base de las conversaciones, pero Naciones Unidas mantiene expresamente sobre la mesa la cuestión de la autodeterminación del pueblo saharaui, uno de los principales puntos de desacuerdo entre Marruecos y el Frente Polisario.

La «autodeterminación y las garantías internacionales», claves para el POLISARIO en la negociación del Sáhara Occidental


Según el último informe del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, sobre el Sáhara Occidental, las tres rondas de negociaciones celebradas a comienzos de 2026 permitieron abordar por primera vez de forma específica las cuestiones de la autodeterminación y la soberanía, que siguen siendo «de los elementos más controvertidos» en la búsqueda de una solución mutuamente aceptable.

Marruecos presentó durante las conversaciones una versión ampliada de su propuesta de autonomía de 2007 y elaboró un proyecto, de unos 38 páginas, de estatuto de autonomía destinado a servir como base negociadora.

El Frente Polisario, por su parte, presentó sus propias propuestas para una solución política, basadas en el documento que había remitido al secretario general en octubre de 2025 y que desarrolla las garantías que, a juicio de la organización saharaui, deberían acompañar cualquier eventual acuerdo.

El informe de Guterres subraya un elemento especialmente relevante para el Polisario: el enviado personal del secretario general, Staffan de Mistura, insistió durante las negociaciones en que cualquier propuesta de autonomía debe ajustarse a «los más altos estándares internacionales», contar con fuertes garantías internacionales y estar acompañada de un proceso de consulta significativo con el pueblo del Sáhara Occidental «de conformidad con el principio de autodeterminación».

En su informe sobre el Sáhara Occidental, Guterres pone el foco en la autodeterminación saharaui y la fase «transitoria del plan de autonomía»

De Mistura dejó además claro, según el informe de Guterres, que la participación en las negociaciones no implica aceptar de antemano su resultado.

La cuestión resulta especialmente sensible para el Polisario, que rechaza que el proceso pueda desembocar automáticamente en una autonomía bajo soberanía marroquí y defiende que los saharauis deben poder decidir su futuro político.

Las conversaciones celebradas en Washington y Madrid abordaron también un posible periodo de transición, la distribución de recursos, las garantías internacionales, el desarme, las elecciones, la seguridad, la amnistía y la reconciliación.

Tras esas reuniones, Naciones Unidas y Estados Unidos elaboraron un proyecto revisado de Acuerdo Marco para una eventual fase transitoria. Según el informe, este documento podría servir de base para negociar un modelo detallado de autonomía y, al mismo tiempo, para establecer un proceso de consulta significativo con el pueblo del Sáhara Occidental.

El secretario general señala que, pese al nuevo impulso diplomático, persisten importantes diferencias entre las partes y una profunda falta de confianza, especialmente entre Marruecos y el Frente Polisario.

El futuro del proceso dependerá, por tanto, de si las negociaciones permiten conciliar la propuesta marroquí de autonomía con la exigencia saharaui de que cualquier solución preserve el derecho de su pueblo a decidir libremente su futuro.