Rabat, 19 may (ECS).- Las recientes declaraciones del nuevo embajador de Estados Unidos en Marruecos, Duke Buchan, han sido interpretadas como una señal del colapso de las negociaciones sobre el Sáhara Occidental auspiciadas por Washington y Naciones Unidas.
El diplomático estadounidense reiteró el respaldo de Washington a la propuesta marroquí de autonomía para el territorio, calificada nuevamente como una solución “seria, creíble y realista”, en línea con la posición adoptada por EE.UU. desde 2020 tras el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental durante el primer mandato del presidente Donald Trump.
Buchan señaló en su cuenta en X que «la reciente violencia del Polisario suscitó una contundente condena internacional y su continua negativa a implicarse seriamente en el futuro del pueblo saharaui amenaza el progreso».
El Polisario se abre a negociar con Marruecos pero insiste en la autodeterminación del Sáhara Occidental
Reconoció haber conversado con el jefe de la Misión de la ONU para el referéndum en el Sáhara Occidental (Minurso), Alexander Ivanko. Buchan reiteró ante Ivanko que su país sigue comprometido con una «solución pacífica a través de la propuesta marroquí de autonomía» y que «la paz requiere interlocutores dispuestos a negociar en favor de un futuro mejor».
Fuentes próximas al Polisario consideran que esas declaraciones confirman la pérdida de neutralidad de Washington y evidencian el fracaso de los esfuerzos de mediación impulsados por EE.UU., al entender que la posición estadounidense excluye de facto la posibilidad de un referéndum de autodeterminación.
El movimiento de liberación saharaui sostiene que cualquier solución que no contemple esa opción supone una vulneración del Derecho Internacional y de las resoluciones de la ONU relativas a los procesos de descolonización. Además, defiende que el pueblo saharaui mantiene un derecho inalienable a decidir sobre el futuro del territorio.
Por su parte, Marruecos insiste en que la iniciativa de autonomía constituye la única salida política viable y acusa al Polisario de mantener posiciones “maximalistas” que impiden desbloquear el proceso político.
Las conversaciones entre las partes permanecen paralizadas desde hace años pese a los intentos del enviado personal de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura y el africanista de Trump, Massad Boulos, de reactivar una mesa de diálogo estable entre Marruecos, el Polisario, Argelia y Mauritania.
El conflicto del Sáhara Occidental enfrenta desde hace décadas a Marruecos y al Frente Polisario por el control del territorio, considerado por la ONU como un territorio no autónomo pendiente de descolonización.