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22 julio 2026
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Avances diplomáticos: el Frente POLISARIO y Marruecos se alistan para una reunión clave

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Madrid (ECS).— Las recientes declaraciones de Massad Boulos, asesor principal de Estados Unidos, lejos de constituir un cambio sustancial y equilibrado en el enfoque internacional del conflicto del Sáhara Occidental, reflejan una insistencia en fórmulas políticas que se apartan del marco jurídico internacional y del derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación.

Presentar la actual dinámica como resultado de una “asociación profunda y una cooperación continua” entre Washington y Rabat confirma una preocupante tendencia: el tratamiento del conflicto saharaui desde una lógica de alianzas estratégicas, en detrimento de los principios fundacionales de Naciones Unidas y de las resoluciones que reconocen al Sáhara Occidental como un territorio no autónomo pendiente de descolonización.

Negociaciones entre el Frente POLISARIO y Marruecos ¿un nuevo capítulo para el Sáhara Occidental?

¿Negociaciones a la vista? 

Según fuentes exclusivas, el Frente POLISARIO ha preparado su delegación negociadora. A finales de este mes se espera una reunión preparatoria de las negociaciones. La reunión se celebrará en EE. UU., con la participación de los ministros de Asuntos Exteriores de Argelia, Mauritania, el Frente POLISARIO y Marruecos. Este medio consultó al ministro de Exteriores saharaui, quien declinó responder; no obstante, el responsable de la diplomacia del Frente POLISARIO, Mohamed Salem Uld Salek, será el jefe de dicha delegación negociadora, según fuentes diplomáticas en Nueva York. 

Por otra parte, hasta el pasado 8 de enero Marruecos no tenía ningún plan al respecto. Países como Francia y Estados Unidos alientan a Rabat a presentar su propuesta «ampliada» de autonomía.

La resolución 2797: continuidad del «statu quo», no solución política

La resolución 2797 del Consejo de Seguridad, adoptada el 31 de octubre pasado, no representa un punto de inflexión político, sino una prórroga técnica del mandato de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), cuyo objetivo esencial sigue siendo la organización de un referéndum de autodeterminación libre y justo.

Si bien el texto menciona la propuesta marroquí de autonomía, esta referencia no altera el marco legal del conflicto ni sustituye el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro. La opción del referéndum sigue siendo el único mecanismo legítimo y conforme al derecho internacional para resolver un proceso de descolonización inconcluso.

La insistencia en implicar a Argelia como “parte” del conflicto ignora deliberadamente su posición constante como país vecino, observador y firme defensor de la legalidad internacional en el territorio, así como su apoyo histórico al derecho de los pueblos a la autodeterminación, sin ambiciones territoriales ni intereses ocultos.

Argelia: coherencia diplomática y compromiso con la legalidad internacional

Contrariamente a las acusaciones de “negación” o “aislamiento”, la postura argelina se caracteriza por su coherencia y constancia. Argel ha reiterado que no puede sustituir al pueblo saharaui ni negociar en su nombre, y ha instado de manera sistemática a la reactivación de un proceso político serio que conduzca al ejercicio efectivo de la autodeterminación.

Las divergencias entre declaraciones externas y comunicados oficiales no reflejan vacilación diplomática, sino una voluntad clara de evitar ambigüedades y de reafirmar una posición basada en el respeto estricto del derecho internacional y de las resoluciones de la ONU.

El Frente Polisario: representante legítimo del pueblo saharaui

Intentar diluir el conflicto en una supuesta “tercera vía” promovida por grupos marginales no reconocidos internacionalmente supone un desvío del núcleo del problema. El Frente Polisario sigue siendo, según Naciones Unidas, el representante legítimo del pueblo saharaui y el interlocutor válido en cualquier proceso de negociación.

Las iniciativas paralelas que cuestionan esta legitimidad no hacen sino fragmentar la representación saharaui y retrasar una solución justa, al tiempo que desvían la atención de la causa central: la celebración de un referéndum de autodeterminación bajo supervisión internacional.

Gali subraya que los factores decisivos en la resolución del conflicto del Sáhara Occidental son “el pueblo saharaui y el Ejército de Liberación”

La paz regional pasa por la justicia, no por la imposición

La estabilidad en el Magreb no puede construirse sobre soluciones impuestas ni sobre el sacrificio de los derechos de un pueblo. La experiencia demuestra que la paz duradera solo es posible cuando se respetan la legalidad internacional, la voluntad popular y los principios de justicia. Argelia ha defendido siempre que la resolución del conflicto del Sáhara Occidental es una condición indispensable para la integración magrebí, la cooperación regional y la respuesta colectiva a los desafíos de seguridad y desarrollo.

Las declaraciones de Boulos evidencian que parte de la comunidad internacional busca gestionar el conflicto desde el pragmatismo político, en lugar de resolverlo conforme al derecho internacional. Sin embargo, el Sáhara Occidental no es un conflicto territorial clásico, sino una cuestión de descolonización que exige una solución clara y definitiva.

Tras más de cinco décadas de espera, el pueblo saharaui sigue reclamando lo mismo: que se le permita decidir libremente su futuro. «Mientras ese derecho no sea respetado, cualquier iniciativa alternativa seguirá siendo percibida como un intento de perpetuar el statu quo», advirtió el líder del Polisario Brahim Ghali recientemente.

Geopolítica: ¿Un ataque estadounidense inminente contra Irán?

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Madrid (ECS).— Hace poco, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump dirigió mensajes directos a los manifestantes en Irán, instándolos a tomar el control de las instituciones; Advirtió de que cualquiera que mate a los manifestantes pagará un precio muy alto y exigió a los manifestantes documentar los nombres y exigir responsabilidades a los implicados en los asesinatos.

También anunció la cancelación de todas sus reuniones con responsables iraníes hasta que se detenga lo que calificó de «matanza absurda». Cerró con una declaración llamativa: «La ayuda está en camino».

Cuando Trump fue preguntado en Fox News sobre su afirmación de que «la ayuda para Irán está en camino» y sobre la naturaleza concreta de dicha ayuda, la respuesta del mandatario estadounidense fue breve y enigmática: «Lo siento… tendrán que descubrirlo ustedes mismos».

¿Ataque inminente?

Sin entrar en un análisis profundo, hay dos elementos que llamaron la atención y que no pueden ser ignorados. El primero es que el escenario militar, hasta el momento, carece de indicadores de peso: no hay grandes portaaviones en movimiento, ni puentes logísticos en construcción, ni concentraciones significativas de equipamiento estratégico estadounidense en Oriente Medio. Si existiera la intención de imponer una guerra contra Irán, estas señales habrían aparecido con antelación, incluso teniendo en cuenta la presencia de grandes bases estadounidenses en Catar —la base de Al Udeid— y en otros países vecinos.

El segundo es que el ruido mediático de las últimas cuarenta y ocho horas procede, en su mayoría, de cuentas israelíes o estadounidenses vinculadas al lobby sionista (AIPAC) en Washington, o de figuras pertenecientes a los halcones republicanos que viven de la necesidad de derrocar al régimen de los mulás en Teherán, como el senador Lindsey Graham.

A partir de ello, lo más probable es que Washington apueste por el frente interno iraní, y en particular por los manifestantes, para provocar una desestabilización interna que preceda a cualquier decisión de recurrir a la fuerza. Mantener la ambigüedad es una parte esencial del estilo de Donald Trump, que utiliza la imprevisibilidad de sus acciones como un arma psicológica, no solo contra los adversarios, sino incluso contra los aliados.

No obstante, el escenario más peligroso, según Axios, sigue siendo posible: que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu logre, una vez más, arrastrar a Trump a un ataque militar contra Teherán. Este escenario no es hipotético; es exactamente lo que ocurrió en la guerra de los 12 días pasados.

Netanyahu inició la escalada y los bombardeos contra sistemas de defensa dentro del territorio iraní a través de agentes del Mosad, pero tras recuperar el régimen iraní el aliento y llegar Netanyahu a un punto de incapacidad para continuar en solitario, la Administración Trump se vio obligada a intervenir. Posteriormente, y con cierta habilidad política, Trump se apresuró a declarar el ataque como «definitivo», ya que no podía dejar sola a Israel y, al mismo tiempo, no deseaba deslizarse hacia una guerra regional a gran escala con Teherán para satisfacer los impulsos militares de Netanyahu.

Hoy, el mismo escenario podría repetirse, pero en un contexto mucho más inestable. El propio Trump parece carecer de una decisión firme desde la salida al público de los archivos de Epstein sobre delitos sexuales y explotación de menores, y de la enorme presión sobre su Administración para desviar la atención de la opinión pública estadounidense de escándalos morales de gran calado. En este contexto, todo se vuelve permisible para distraer al público: desde el secuestro de un jefe de Estado, como ocurrió en Venezuela, hasta el anuncio sin tapujos del saqueo de su petróleo, sin preocuparse por la viabilidad de ese crudo o la rentabilidad de invertir en él.

El temor es que el asunto iraní sea gestionado esta noche con la misma lógica: la política de distracción a cualquier precio, incluso si conduce a una aventura imprudente para cambiar el régimen en Teherán.

Aquí la pregunta ya no es si Washington desea la guerra con Teherán o un intento de golpe y cambio de régimen, sino hasta qué punto puede llegar el caos cuando las crisis internas se convierten en combustible de la decisión exterior. Y, más importante aún, hasta dónde puede llegar “Bibi” Netanyahu para explotar esta carta en su propio beneficio, especialmente cuando han circulado informes que señalan que Jeffrey Epstein era, en sí mismo, un agente del Mosad israelí.

Groenlandia, Cuba, México e Irán en alerta máxima por inminente ataque de EE.UU

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Madrid (ECS).- Estados Unidos vuelve a encender todas las alarmas. Donald Trump reactiva su retórica más agresiva y el tablero geopolítico entra nuevamente en zona de riesgo. El “amenazómetro” marca rojo intenso: Groenlandia, Cuba, México e Irán aparecen como focos críticos. El mensaje es claro: lo que no se logre mediante negociación, podría imponerse por la fuerza.


🔴 GROENLANDIA | CONTROL “POR LAS BUENAS O POR LAS MALAS”
Primera señal de alerta. Trump afirma sin matices que Estados Unidos obtendrá Groenlandia “de una forma u otra”. Aunque insiste en una vía diplomática, deja abierta la opción coercitiva.

Washington justifica la presión alegando que, si no actúa, China o Rusia ocuparán el espacio estratégico. Para abordar la crisis, este miércoles se celebrará una reunión clave en Washington con Dinamarca, en un encuentro trilateral cargado de tensión y alto impacto político.


🔴 CUBA | BLOQUEO FINANCIERO Y ENERGÉTICO
Segunda alarma activada. Trump endurece el pulso contra La Habana: ni nuevos fondos ni suministro de petróleo venezolano. Exige un acuerdo inmediato con EE. UU., advirtiendo que la economía cubana se encuentra al límite.

El presidente Miguel Díaz-Canel respondió que Cuba no amenaza, pero no renuncia a defenderse. La presión también repercute directamente en Venezuela, principal sostén energético de la isla.


🔴 MÉXICO | AMENAZA TERRESTRE EN PAUSA
Tercer foco de riesgo. Trump llegó a mencionar una posible incursión por tierra. Tras una conversación con la presidenta Claudia Sheinbaum, la opción militar queda descartada por ahora.

Sin embargo, la Casa Blanca subraya que la desescalada es temporal y que ninguna alternativa queda excluida a medio plazo.


🔴 IRÁN | ESCENARIO DE ATAQUE DIRECTO
Cuarta y más grave sirena. Trump asegura que Irán ha cruzado múltiples líneas rojas. Aunque Teherán ha buscado abrir negociaciones, Washington no descarta una acción preventiva inmediata.

El núcleo duro de seguridad nacional —con Marco Rubio, el secretario de Guerra Pete Hegseth y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine— evaluó posibles respuestas: ciberataques, sanciones severas y bombardeos aéreos limitados. Los secretarios de Estado y Defensa definirán los próximos movimientos.

ECSaharaui elige a Brahim Saleh, del «Grupo de los 66 Héroes», como Personalidad del Año 2025

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  • ECSaharaui otorga al ex combatiente y mártir, Brahim Saleh Haimad, el título de Personalidad del Año 2025, uno de los valientes del Ejército de Liberación saharaui perteneciente al afamado Grupo de Los 66, ex presos saharauis que fueron liberados en el 1996 tras sufrir décadas de encarcelamiento y torturas por parte del régimen marroquí.

Madrid (ECS).— Brahim Saleh Haimad (alias Polisario), nació en 1942 en la zona de Gur Enjala, en Guelta-Zemur, en el seno de una familia saharaui conservadora durante la colonización española, por lo que creció en un ambiente de rechazo a la sumisión y con una dignidad anticolonización. A una edad muy temprana tomó las armas, con tan solo catorce años, cuando obtuvo un fusil de asalto que trajo su hermano Mohamed que había sido conseguido en la operación de Tarfaya, lo que supuso una señal temprana de su implicación práctica en el camino de la resistencia militar y una grandísima motivación al ser de su hermano.

Posteriormente se unió al ejército español como muchos jóvenes saharauis de la época, lo que le permitió adquirir un conocimiento preciso de la estructura y los métodos del ejército colonial. A finales de los años sesenta, el militante Brahim Saleh Haimad se incorporó tempranamente al movimiento del mártir Mohamed Sidi Brahim Basiri en su natal ciudad ocupada de Smara antes de suceder las grandes revueltas en la capital saharaui de El Aaiún, siendo pionero en el trabajo clandestino organizado en aquella época.

La Intifada de Zemla constituyó un aliciente decisivo en su conciencia y formación política. A partir del 13 de junio de 1970, se extendió un clima de expectación en las ciudades del Sáhara Occidental, especialmente en Smara, debido a los rumores de un importante anuncio político en El Aaiún. El movimiento del mártir Basiri había movilizado a sus militantes para dirigirse a El Aaiún, al tiempo que las autoridades coloniales movilizaban a sus funcionarios y fuerza represora, ejercida en aquel momento por La Legión y la Policía Territorial.

Tras la represión violenta de la manifestación el 17 de junio en El Aaiún, Brahim pasó a la clandestinidad. Decidió ocultarse junto al mártir Mohamed Salek y fue de los últimos en ver a Basiri con vida en una casa ubicada a las afueras de El Aaiún, domicilio que se negó a abandonar pese a las advertencias de sus compañeros y sin temer a las fuerzas franquistas.

Posteriormente comenzaron las detenciones y redadas, y el nombre de Brahim circulaba entre los buscados, por lo que se vió obligado a dispersarse y esconderse por el barrio de Jatarrambla, cerca de Smara, antes de ser extraído hasta llegar a su cuartel militar.

A comienzos de la década de los setenta, Brahim ya se encontraba plenamente  integrado en el Frente Polisario, que por entonces operaba en la clandestinidad entre Mauritania y las ciudades saharauis, tal como ocurrió con varios militantes del movimiento de Basiri debido al traspaso directo de las listas de militantes a la nueva organización, asignándosele el nombre de guerra “Alien Mahmud”.

Con la llegada de 1974, la ciudad de Mahbes se convirtió en un auténtico bastión del Frente Polisario, transformándose de hecho en una zona liberada pese a la presencia simbólica de la bandera española. Los reclutas saharauis del ejército español cumplían sus funciones de día y de noche, convirtiéndose así en militantes y revolucionarios: recababan apoyo, asistían a reuniones y trasladaban la correspondencia hacia Rabuni.

En mayo de 1975, tras la conocida operación de asalto de Mahbes y la captura de soldados españoles, las autoridades españolas descubrieron las listas de militantes saharauis tras una persecución que acabó en una emboscada a un vehículo que transportaba apoyos hacia Rabuni. El nombre de Brahim Haimad figuraba en dichas listas ya en poder de la potencia colonizadora. Seguidamente fue organizada una cacería humana para atrapar a los militantes y fue apresado junto a varios compañeros, sometidos a torturas y tratos degradantes, siendo trasladados a Smara y posteriormente a él en El Aaiún, donde fue juzgado por un tribunal militar bajo la acusación de alta traición, cuya pena podía llegar a ser la ejecución.

Permaneció un tiempo en prisión española antes de ser puesto en libertad en el marco de acuerdos no declarados, y regresó a su trabajo, aunque privado de ascensos y sometido a sanciones administrativas. Pero Brahim ya no soportaba permanecer en las filas del ejército español, por lo que deliberadamente causó problemas para forzar su expulsión, terminó en una pelea con un oficial español, al que golpeó con su reloj de pulsera. En este contexto, fue juzgado de nuevo y penado con arresto domiciliario y privación de salario y ascenso. Este suceso supuso su incorporación definitiva al Ejército de Liberación Popular Saharaui.

El primer dirigente militar con quien tuvo contacto fue el mártir Hamdi Salek, y luego con el inasequible mártir Luali Mustafá Sayed, quien lo nombró oficialmente jefe de Batallón, le entregó armas y le encargó la preparación para enfrentar la invasión marroquí.

Brahim participó en las fases más difíciles de la guerra, detener el avance marroquí en condiciones extremadamente duras, marcadas por la escasez de armas, alimentos y vestimenta. En el curso de una guerra obscenamente asimétrica, Haimad dirigió su batallón por las regiones de Farsia; Rus Ben Zakka y Um Shab. Fue herido varias veces, sobrevivió a explosiones de minas antipersona y participó en la segunda batalla de Amgala (14 de febrero de 1976), así como en las Batallas de Mahbes (1979), de Leboirat, de Lemseyed, de Guelta-Zemmur y Bir Nazaran, entre otras heroicas gestas bélicas.

En esta etapa se consolidó su apodo “Polisario”, homónimo del movimiento de liberación saharaui, pasando a ser su nombre de guerra y simbólico al mismo tiempo.

En la batalla de Hreichit R’di, mientras cubría la retirada de las unidades terrestres, Brahim insistió en regresar para rescatar a los desaparecidos, a quienes creyó mártires tras incendiarse su vehículo. En el trayecto para socorrerles, su coche fue alcanzado por un misil, quedando destruido y cayendo capturado herido junto con sus compañeros. Fue trasladado en condiciones inhumanas a El Aaiún ya ocupado por los marroquíes,  y luego a Agadir, en Marruecos.

Brahim fue sometido a salvajes interrogatorios durante más de siete meses. Fue el segundo del Grupo de los 66 en ser interrogado, enfrentándose durante ellos a altos oficiales marroquíes, entre ellos el propio general Bennani, negándose a proporcionar información alguna, manteniendo su firme posición de que la guerra fue impuesta a los saharauis en defensa de su patria.

Pasó trece años en las cárceles marroquíes antes de ser liberado en 1996, dentro del proceso de excarcelación del Grupo de los 66. Reapareciendo en condiciones aterradoras debido a las secuelas físicas provocadas por las torturas continuadas durante más de una década. Regresó a los campamentos saharauis, concretamente a Auserd, donde se reunió con su familia y se reincorporó al Ejército de Liberación Saharaui llevando una vida discreta.

Brahim Saleh Haimad falleció el pasado 27 de diciembre de 2025, tras una vida dedicada a la lucha y militancia. Su nombre permanece como testimonio de una generación que creyó en la causa hasta el final y escribió su historia con hechos y sacrificios, constituyendo un ejemplo para la sociedad en su conjunto.

Emiratos desafía a Arabia Saudí y rechaza un ultimátum de 24 horas para salir de Yemen

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ECS

Abu Dabi, — Emiratos Árabes Unidos expresó su “profundo pesar” por el comunicado emitido por Arabia Saudí sobre los acontecimientos en las provincias yemeníes de Hadramaut y Al Mahra, en el este del país, y aseguró que dicho texto contiene “errores sustanciales” sobre el papel emiratí en esos hechos.

En un comunicado oficial, el Ministerio de Exteriores emiratí rechazó “de forma categórica” cualquier intento de vincular al país con la actual tensión entre las partes yemeníes, así como las acusaciones de ejercer presiones o dirigir a actores locales para llevar a cabo operaciones militares que puedan afectar a la seguridad de Arabia Saudí o atacar sus fronteras.

Arabia Saudí bombardea cargamentos de armas emiratíes en Yemen

Emiratos subrayó su compromiso permanente con la seguridad y la estabilidad saudíes y su “pleno respeto” a la soberanía y a la seguridad nacional del reino, reiterando su rechazo a cualquier acción que pueda poner en riesgo la seguridad saudí o la de la región, en virtud de las relaciones “fraternales e históricas” entre ambos países, que —según el comunicado— constituyen un pilar fundamental para la estabilidad regional.

En relación con la situación de seguridad en Hadramaut y Al Mahra, Exteriores afirmó que, desde el inicio de los acontecimientos, la posición emiratí ha sido trabajar para contener la escalada, apoyar vías de desescalada e impulsar entendimientos que preserven la seguridad y la estabilidad y protejan a los civiles, en plena coordinación con Arabia Saudí.

El ministerio también se refirió a un comunicado del portavoz militar de las fuerzas de la coalición sobre una operación militar en el puerto de Al Mukala, señalando que dicho texto se difundió sin consulta previa a los países miembros de la coalición, y rechazó las afirmaciones contenidas en él sobre un supuesto avivamiento del conflicto en Yemen.

Abu Dabi negó “de manera tajante” que el cargamento atacado en el puerto de Al Mukala contuviera armas y precisó que los vehículos descargados estaban destinados al uso de las fuerzas emiratíes desplegadas en Yemen en el marco de sus misiones, y no a ninguna parte yemení. Añadió que existía una coordinación de alto nivel con Arabia Saudí sobre esos vehículos y un acuerdo previo para que no salieran del puerto, por lo que expresó su sorpresa por el ataque.

El comunicado recordó que la presencia emiratí en Yemen se produjo a invitación del Gobierno yemení reconocido internacionalmente y en el marco de la coalición árabe liderada por Arabia Saudí, con el objetivo de apoyar la restauración de la legitimidad y combatir el terrorismo, respetando plenamente la soberanía de la República de Yemen. Asimismo, destacó los sacrificios realizados por Emiratos desde el inicio de las operaciones de la coalición y su apoyo continuado al pueblo yemení en distintas etapas.

En la parte final, Exteriores emiratí señaló que los acontecimientos recientes plantean “interrogantes legítimos” sobre la forma de gestionarlos y sus repercusiones, en una fase que requiere el máximo nivel de coordinación, contención y prudencia, especialmente ante los desafíos de seguridad y las amenazas de grupos terroristas, incluidos Al Qaeda.

El ministerio concluyó que cualquier gestión de estos hechos debe hacerse con responsabilidad, basándose en datos fiables y en la coordinación existente entre las partes implicadas, para evitar una escalada, preservar la seguridad y la estabilidad y respaldar una solución política que ponga fin a la crisis yemení.

Arabia Saudí bombardea cargamentos de armas emiratíes en Yemen

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Agencias

Madrid (ECS).- La Fuerza Aérea de Arabia Saudí llevó a cabo de madrugada lo que describió como un «ataque militar limitado» contra la carga de dos buques emiratíes que se dirigían desde el puerto de Fuyaira, en Emiratos, al de Al Mukalla, en el sur de Yemen.

¿Cómo hizo Emiratos Árabes para irrumpir en la élite financiera de Mauritania?

Tras el bombardeo, el Ejército saudí publicó vídeos en los que se documenta la llegada y descarga de los cargamentos de armas emiratíes, entre ellos blindados y municiones, y difundió posteriormente imágenes del ataque y de la destrucción total de este arsenal militar.

El canal Al Arabiya, medio de comunicación estatal saudí, inició a continuación una ofensiva informativa contra Emiratos Árabes Unidos, con transmisiones en directo desde el amanecer en las que se reiteró un único mensaje: que Emiratos Árabes Unidos amenaza la seguridad nacional saudí al apoyar al Consejo de Transición separatista en el sur de Yemen y que Riad no se quedará de brazos cruzados ni permitirá que una potencia regional sustituya a Irán en Yemen.

Hace apenas semanas resultaba impensable que los socios y aliados del Golfo Pérsico, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí, se enfrentaran entre sí. Sin embargo, la familia Al Zayed emprendió una operación de mayor alcance que su peso regional al facilitar que los separatistas del sur de Yemen tomaran el control de las provincias de Hadramaut y Al Mahra, un paso significativo hacia la división del país entre norte y sur.

Emiratos consideró que estaba protegido en la región por un paraguas israelí-estadounidense que le permitiría consolidarse como una fuerza dominante en el Golfo Pérsico. No obstante, Arabia Saudí respondió con contundencia y se convirtió en la primera potencia regional en atacar buques emiratíes. Según esta interpretación, Abu Dabi no obtendría una protección efectiva de Estados Unidos, dado que Arabia Saudí es un socio prioritario para Washington frente a los dirigentes emiratíes.

Trump impulsa la normalización entre Israel y los países árabes para «aislar» a Irán

Un escenario sin precedentes

Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos comenzaron como aliados en el conflicto de Yemen y han terminado enfrentados por el control del país y del estratégico estrecho de Bab el Mandeb.

Mientras Riad aspira a mantener un Yemen unido, aunque bajo una autoridad subordinada a Arabia Saudí, Emiratos apuesta por una división territorial con un norte controlado por los hutíes y un sur bajo influencia emiratí. Arabia Saudí ha comenzado a responder de forma moderada, aunque el escenario apunta a una evolución compleja.

Según este análisis, Emiratos se enfrenta a dos opciones: continuar apoyando a los separatistas en Yemen, lo que podría derivar en enfrentamientos militares en la provincia de Hadramaut contra milicias afines a Abu Dabi y en el cierre de las vías de suministro marítimas y aéreas procedentes de Emiratos, o bien aceptar la primacía saudí y retirar de inmediato a sus milicias de las provincias yemeníes de Hadramaut y Al Mahra.

Somalia y la República Saharaui frente a la política de desestabilización israelí en África

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Madrid (ECS).— El reciente posicionamiento de Somalia, reiterado el 7 de diciembre, reafirma una vez más el compromiso de Mogadiscio con la legalidad internacional y su rechazo a cualquier reconocimiento de la ocupación marroquí de territorios pertenecientes a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Esta postura no es un hecho aislado, sino que se encaja en un contexto regional marcado por crecientes maniobras de presión diplomática y política atribuidas al Estado de Israel en el continente africano.

Marruecos e Israel; un proyecto común de ocupación y expansión contra el orden internacional

Instrumentalización de conflictos territoriales africanos

Según el periodista y analista saharaui, Bachir Mohamed Lehsan, Israel estaría utilizando los conflictos territoriales no resueltos en África como herramientas de «chantaje político, una práctica que, de confirmarse, supone una grave injerencia en la soberanía de los Estados africanos».

En el caso del Sáhara Occidental, Israel habría amenazado con reconocer el estatuto internacional de ese territorio reconocido por la ONU, como mecanismo de presión, para forzar a Rabat a adherirse a los llamados Acuerdos de Abraham, normalizando relaciones diplomáticas con Tel Aviv. Esta estrategia convierte un conflicto de descolonización —reconocido por la ONU— en una moneda de cambio geopolítica.

Posteriormente, según el experto saharaui, esta lógica de presión se habría trasladado a Somalia, amenazándola con reconocer la independencia de “Somalilandia”, una región separatista cuya secesión no ha sido reconocida por la comunidad internacional. El objetivo habría sido forzar al gobierno somalí a aceptar planes vinculados al traslado forzoso de población palestina de Gaza, en un contexto de guerra, genocidio y crisis humanitaria.

Caos estratégico y fragmentación como método

Este tipo de actuaciones encajan en lo que numerosos analistas africanos describen como una política de “caos controlado”: fomentar o explotar fracturas internas, conflictos latentes y disputas territoriales para obtener ventajas diplomáticas, militares o estratégicas.

África, debido a su historia colonial, sus fronteras y la fragilidad institucional de algunos Estados, se convierte en un terreno especialmente vulnerable a este tipo de maniobras. El reconocimiento selectivo de entidades separatistas —como Somalilandia— no busca estabilidad, sino presión política, aun a costa de generar mayor fragmentación, inseguridad y conflicto regional.

El rechazo firme de Somalia a estas presiones ha sido interpretado por analistas locales como una defensa de la dignidad nacional y de los principios del derecho internacional, en contraste con otros países que, bajo presión o por cálculo político, han aceptado acuerdos condicionados. “Somalia es un país orgulloso que se aferra a sus principios», refleja una percepción extendida de que algunos Estados africanos están siendo castigados por mantener posiciones soberanas, mientras otros son recompensados por alinearse con intereses externos.

Marruecos, Israel y la guerra: la alianza que desestabiliza Oriente Medio y el Magreb

Silencio cómplice y doble rasero internacional

Resulta particularmente llamativo que, mientras gran parte de la comunidad internacional condenó cualquier reconocimiento unilateral de Somalilandia por parte de Israel, los países árabes que han normalizado relaciones con Tel Aviv guardaron silencio ante estas amenazas directas a la unidad territorial de Somalia.

Este doble rasero refuerza la percepción de que la política israelí en África no busca alianzas basadas en cooperación genuina, sino lealtades forzadas mediante presión, chantaje y aprovechamiento del caos estructural del continente. Lejos de promover estabilidad, las políticas descritas contribuyen a profundizar tensiones, debilitar Estados y reactivar conflictos congelados, lo que supone un riesgo serio para la paz regional en África. Somalia y la República Saharaui aparecen así no solo como actores directamente afectados, sino como símbolos de resistencia frente a una diplomacia basada en la coerción.

Sáhara Occidental | Economía marroquí y ruptura con la ocupación

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EDITORIAL

ECS. Madrid. | El régimen marroquí, vive una crisis estructural sin precedentes, pues jamás durante el reinado de Mohamed VI el país magrebí había acumulado tantos contratiempos simultáneamente, que no hacen sino agudizar su situación; crisis política, social y económica, grave sequía, guerra en el Sáhara Occidental, desavenencias en el Palacio Real por la sucesión del trono, ruptura con Argelia y un rey que gobierna desde la distancia ajeno a la realidad de su Reino. Este peligroso cóctel que puede llevar a Rabat a precipitarse para imponer un nuevo statu quo en la región coincidiendo con el impasse actual en el conflicto, pues en estos últimos meses ha acantonado tropas en distintos sectores en el centro y sur del Sáhara Occidental, así como maquinaria, nuevos aeródromos y pistas de aterrizaje.

Marruecos, que justifica su ocupación del Sáhara Occidental con un relato que no tiene otro sentido que el de apropiarse de la riqueza de un territorio que no le pertenece, que nunca le ha pertenecido y que tarde o temprano perderá. Cualquier guerra que genere dinero para costearla proporciona una razón importante para la consecución de la victoria, pero si los gastos de la guerra provocan el debilitamiento de quienes la libran con la consecuente erosión de su economía, éstos pueden ser derrotados e incluso ser arrastrados a la rendición. Por lo que la acumulación de costes es la dirección correcta y el objetivo que la guerra de liberación debe alcanzar en su fase actual.

La energía: solar, eólica, el petróleo y el gas, la agricultura y la pesca son elementos extremadamente importantes y esenciales para el mantenimiento de la anexión y del ejército de ocupación, por lo tanto, si son elementos objetivos que sirven para perpetuar la ocupación marroquí, se convierten automáticamente en objetivos legítimos de la lucha armada del pueblo saharaui tal y como lo son en la batalla jurídica. Pero antes, echemos un vistazo más de cerca de lo que se trata éste robo sistemático de bienes y recursos saharauis, que reproduce una diabólica retroalimentación entre ocupación y beneficios económicos, para tener claro que solamente la erradicación del componente económico de la invasión ilegal del Sáhara Occidental hará ceder al régimen marroquí.

«Energía: el Talón de Aquiles de la ocupación

 

Las dos principales empresas exportadoras de petróleo de Marruecos son Cepsa y Repsol, multinacionales españolas. Casi medio millón de toneladas de productos derivados del petróleo se desembarcaron en los puertos de El Aaiún y Dajla. Los productos derivados del petróleo son esenciales para que Marruecos mantenga su ocupación del territorio y se utilizan principalmente como combustible para vehículos, motores y cargueros que participan en el saqueo del territorio saharaui, o son utilizados con fines militares por el ejército invasor marroquí. Estos transportes los realizan principalmente dos navieras, Wisby Tankers, empresa sueca cuyos petroleros enarbolan pabellón noruego y, la más implicada, la empresa francesa Sogetran, que por sí sola transportó un tercio del total del petróleo enviado al Sáhara Occidental.

En cuanto al gas, la exportación total al Sáhara Occidental en forma de GLP la lidera principalmente los Países Bajos, que es el mayor proveedor de gas, pero también los Estados Unidos, Francia, Croacia, España, Bélgica, Italia y la República Democrática del Congo. El gas importado se utiliza para apoyar la infraestructura y las industrias de la ocupación ilegal del Sáhara Occidental. Las principales empresas involucradas en el transporte son: BW Epic Kosan, filial del gigante BW Group, una multinacional noruega especializada en el transporte marítimo de hidrocarburos, Wisdom Marine Group que es empresa taiwanesa, y Stealth Corp, una naviera griega.

La electricidad es otro de los elementos más esenciales en la economía colonial y clave para sus operaciones militares en desierto abierto y remoto. Marruecos, que se presenta internacionalmente como un campeón en materia de energías renovables pese a que solo el 8% de su consumo total es limpio, está en proceso de instalar un gran proyecto energético en las tierras ocupadas del Sáhara Occidental. Es decir, el mantra de la energía renovable solo es posible manteniendo la ocupación. Y es Nareva, la empresa de energía eólica propiedad del holding Al-Mada (antiguamente SNI) perteneciente a la familia real marroquí, la propietaria de los grandes parques eólicos. Estos parques eólicos incluyen Tarfaya, con una capacidad instalada de 300 MW, y Aftissat, ubicado a 50 km al sur de la ciudad de Bojador ocupado, con una capacidad de 200 MW. También está el parque Foum El Oued, uno de los primeros parques eólicos puestos en marcha por Nareva cerca de El Aaiún con una capacidad para 50,6 MW. En la construcción de parques eólicos participan varias empresas extranjeras, siendo las más importantes GE Renewable Energy, filial de la gigante estadounidense General Electric, así como la británica Windhoist, la estatal italiana Enel y la germano-española Siemens Gamesa. Todos estos parques eólicos están gestionados por EEM (Energie Eolienne du Maroc), que a su vez pertenece a Nareva. Toda esta energía generada es utilizada por las industrias que saquean los recursos no renovables del territorio saharaui y brindan oportunidades de empleo atrayendo a más colonos de Marruecos. Además, fue Alcatel Submarine Networks, filial francesa de la multinacional Nokia, la que tendió los cables de telecomunicaciones desde Dajla ocupada hasta el fondo marino.

La electricidad producida también podría exportarse al extranjero, en particular a la Unión Europea, que la necesita con urgencia dada la incompetencia de los líderes europeos sujetos al dictado de Bruselas emitido desde Washington. Tanto Reino Unido como España y Francia apoyan a Marruecos en esta aventura de exportación de energía verde manchada de sangre saharaui. 

Refugiados saharauis observan un desfile militar en Tifariti. MOHAMED MESSARA / EFE

Producto de su invasión, Marruecos cuenta con el potencial solar del Sáhara Occidental. Para ello, están operativas dos plantas de energía solar fotovoltaica llamadas »Noor» con una capacidad combinada de 100 MW. Una con capacidad para 80 MW en la capital El Aaiún y otra de 20 MW en Bojador, que fueron construidas como parte de proyecto NOOR PV I, llevado a cabo por un consorcio liderado por ACWA Power (Arabia Saudita), en asociación con Shapoorji Palloni (India), Chint Group (China), Sterling & Wilson (India) y Astroenergy (filial de Chint Group).

El cemento también es crucial para la construcción, ya sea para uso gubernamental, militar o civil. Tan solo en El Aaiún ocupado están asentadas tres fábricas de cemento: La alemana Heidelberg Cement, la mayor productora de cemento alemán, clasificada como el 2º grupo cementero más grande, y ejerce su control sobre las empresas CIMAR (Ciments du Maroc) y CIMSUD (filial del grupo Anouar Invest). Esta última unidad tiene una capacidad de producción de 500.000 toneladas anuales y fue construida por otra empresa alemana, Thyssen Krupp. La multinacional franco-suiza Lafarge Holcim también líder en el mercado cementero mundial posee una unidad de trituración de 200.000 toneladas al año. El Clinker, sustancia que se usa para elaborar el cemento, procede de Portugal.

«Agricultura y pesca: Los mercados más sólidos

 

Dajla, la antigua Villacisneros, es principal proveedor de productos del mar a nivel nacional e incluso en varios mercados extranjeros, incluida la UE. Los puertos de la capital administrativa El Aaiún y el de la capital económica, Dajla, están gestionados por la Société d’exploitation des ports SA (Marsa Maroc), que es propiedad del Májzen marroquí en un 60% y cotiza en la Bolsa de Valores de Casablanca.

Grandes cantidades de productos pesqueros se transportan en camiones cuya propiedad se oculta o encubre cuidadosamente en viajes de ida y vuelta entre los puertos de Dajla y El Aaiún hacia los puertos de Marruecos. Flotas enteras se utilizan para exportar fosfatos, arena, harina y aceite de pescado, así como pescado congelado y productos agrícolas. Hallamos por ejemplo la francesa CMA CGM, especializada en el transporte marítimo en contenedores con base en Marsella, que sirve en particular al puerto de Dajla y permite la exportación de pescado congelado a Europa.

El rey de Marruecos también ha intensificado la agricultura mediante la realización de concursos públicos destinados a atraer nuevos colonos para cultivar en las tierras saharauis. Marruecos es el primer exportador, fuera del continente europeo, que abastece de tomates saharauis al mercado de la Comunidad Europea. Así, los productos saharauis de hortalizas en general y tomates en particular exportados ilegalmente a la UE seguirán aumentado pese a la sentencia del TJUE que anulará los acuerdos UE-Marruecos por considerar que el Sáhara Occidental no pertenecía a Marruecos. La brecha ilegal de El Guerguerat en el sur de los territorios saharauis ocupados canaliza gran parte de las hortalizas saharauis en camiones a través del paso que conecta con Mauritania. Es igualmente importante señalar que la operatividad y libre tráfico de este paso fronterizo producto del expansionismo por la fuerza militar ha sido posible mediante la inexplicable complicidad de las autoridades mauritanas, que pese a que reconocen la República Saharaui, violan su integridad territorial con impunidad pasmosa en un acto que echa por tierra su supuesta neutralidad meramente declaratoria.

«La brecha ilegal de El Guerguerat y sus implicaciones estratégicas

 

Geográficamente, Marruecos se encuentra aislado del África Occidental por sus dos rivales, Argelia al este, que mantiene cerrada sus fronteras compartidas, y la República Saharaui al sur, que mantiene ocupada militarmente, por lo que carece de ningún paso o conexión terrestre hacia dicha región. En el contexto de la ocupación, El Guerguerat era estratégica para los saharauis, hasta 2020, porque era la única salida al Atlántico y hacia la ciudad fantasma de La Güera, así como por la cercanía con la capital económica de Mauritania, Nuadibú. En tanto es así, la ilegal anexión marroquí con la posterior construcción de un nuevo muro y bases militares en El Guerguerat tiene un significado eminentemente económico; Otorga a Marruecos el anhelado acceso al mercado del CEDEAO del que ya forma parte su gran rival, Argelia, que sí comparte frontera natural con Mauritania y poseen ruta terrestre. Rabat es consciente de que el acceso al mercado del CEDEAO solo puede ser posible anexándose la brecha ilegal de El Guerguerat, paso fronterizo que conecta con Mauritania a través del punto PK-55, que se encuentra en el extremo sur de los territorios de la República Saharaui, por tanto es la única vía del territorio que le permitiría comercializar sus productos con los países del África Occidental y del Sahel, y competir así con las rutas argelino-mauritanas como Tinduf-Zuérat y Nuakchott-Uargla.

Se trata de la única carretera terrestre que conecta Marruecos a través de la República Saharaui y Mauritania con las profundidades del África Occidental, evitando además grandes costes en transportes marítimos al facilitar una ruta terrestre directa desde el puerto mediterráneo de Tánger hasta Dakar. Rabat logra sortear así su encapsulamiento geográfico por décadas y refuerza su ocupación del Sáhara Occidental al convertir la brecha de El Guerguerat en condición indispensable y razón de existencia de dicha ruta. Actualmente, del paso fronterizo ilegal de El Guerguerat depende gran parte del comercio UE-África ya que Marruecos es el principal socio comercial de la UE en la región norteafricana, además mantiene a Nuakchott dependiente de la ruta por la gran exportación de hortalizas, insumos de primera necesidad y material electrónico que recibe. En el mismo sentido, para mantener a Mauritania alejada de cualquier posicionamiento a favor de la República Saharaui, amenaza continuamente con invadir La Güera con la finalidad de construir un puerto marítimo que haga competencia al puerto de Nuadibú, ciudad mauritana portuaria de mayor actividad.

«Economía marroquí y ruptura con la ocupación saharaui

¿Qué peso tiene Marruecos en el escenario mundial? Lo vemos reflejado en los microestados y monarquías del Golfo conservadoras que abrieron consulados en los territorios ocupados. Si en el mundo capitalista, la potencia y peso de los países se mide por su PIB, Marruecos, deficiente en recursos naturales, gran parte de su riqueza proviene del saqueo sistemático de los recursos naturales saharauis, y la otra parte de su «agricultura» norteña centrada en la producción de sustancias ilícitas y el consiguiente tráfico a escala mundial, en particular hacia Europa y Latinoamérica, el «turismo» sexual practicado a escala industrial en conocidos hoteles, el chantaje con la inmigración para la obtención de las subvenciones europeas que se le asignan desde décadas para, supuestamente, vigilar e impedir la entrada de inmigrantes en Europa, y que por alguna extraña razón no cesa.

Como se puede apreciar, para Marruecos es económicamente ineficiente hacer la guerra; El mantenimiento del statu quo en las regiones anexadas revierte en beneficios millonarios a los que es difícil renunciar voluntariamente, además mantiene tres cuartas partes de su ejército en la región que ocupa con los correspondientes gastos de transporte y mantenimiento, sus acciones se limitan a esporádicos ataque con drones diez veces más costosos que el objetivo atacado. Como mucho, se prevén algunas operaciones especiales puntuales para reforzar su presencia en el territorio y disuadir.

Los ingresos de Marruecos por la exportación de recursos naturales saharauis siguen constituyendo un importante superávit financiero que supera las necesidades de su ejército, asegura la compra de armamento y refuerza la maquinaria militar dirigida a la guerra contra el pueblo saharaui para consolidar la prolongación de sus actividades ilícitas y el posterior desgaste del Polisario, sin mencionar el enriquecimiento de sus generales que los mantiene distraídos de los golpes militares.

Habrá entonces que generar las condiciones favorables para la insostenibilidad del mantenimiento de su presencia militar a través de la generación de costes, poniendo de esta manera en jaque a su »economía de colonización», revertir la rentabilidad económica que ofrece la ocupación en la medida en que ésta se ha convertido en el núcleo esencial de su permanencia ilegal. El ELPS podrá cambiar las reglas del juego si golpea enclaves y emplazamientos cruciales de la columna vertebral económica como ya hizo durante la primera guerra.

El futuro de toda guerra es un tratado de paz, y el primero de las partes contendientes que hable de dicho tratado es el que está más exhausto de proseguir la guerra, bien porque el perjuicio es mayor aún saliendo victorioso, o bien por la insostenibilidad de la misma ante el elevado número de problemas que genera para los estados, muy en particular sobre su economía. Hasán II ya lo comprobó. En vista de la macabra burla diplomática y el más que justificado mutismo del régimen marroquí sobre un conflicto que tiene perdido y que no quiere remover demasiado, solamente una escalada bélica podrá hacerlo claudicar para que vuelva a mirar hacia su interior y reoriente sus energías hacia la construcción de su sueño de grandeza dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas.

Nuevo Embajador saharaui presenta copias de estilo de sus Cartas Credenciales en Colombia

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Bogotá (ECS).— El nuevo Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en la República de Colombia, Excmo. Sr. Mohamed Alí Alí Salem, presentó el pasado 22 de diciembre las copias de estilo de sus Cartas Credenciales ante la Canciller de la República de Colombia, Excma. Sra. Rosa Yolanda Villavicencio.

   La ceremonia oficial se llevó a cabo en la sede de la Cancillería colombiana y contó con la presencia del Excmo. Sr. Jorge Hernán Jaramillo, Ministro Plenipotenciario, Coordinador de África, Medio Oriente y Asia Central, y Director para Asia, África y Oceanía del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.

  Asimismo, asistió al acto el Ministro Consejero de la Embajada de la RASD en Colombia, Sr. Hauri Ahmed Molud, quien acompañó al nuevo embajador en este importante paso del proceso diplomático.

  La presentación de las copias de estilo marca el inicio formal de las funciones diplomáticas del Excmo. Sr. Mohamed Alí Alí Salem en Colombia, y reafirma el compromiso de la RASD con el fortalecimiento de las relaciones bilaterales y la cooperación política y diplomática entre ambos países.

Trump habría violado a una mujer que tiempo después apareció muerta

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Madrid (ECS).— Los archivos de Jeffrey Epstein apuntan a que Donald Trump habría violado a una mujer que tiempo después apareció muerta. En 1999, un chófer de limusina relató al FBI una conversación estremecedora que mantuvo con una mujer al mencionar el nombre de Donald Trump. 

Según su testimonio, la mujer reaccionó con visible miedo, se quedó pálida y le confesó que había sido violada tanto por Trump como por Jeffrey Epstein. De acuerdo con el conductor, ella le dijo: “Él me violó, Trump me violó junto con Epstein. Una mujer con un nombre extraño me llevó a un hotel lujoso y allí ocurrió todo”. La mujer también afirmó que no podía acudir a la policía porque temía por su vida: “No puedo llamar a la Policía porque me van a matar”.

Este testimonio aparece recogido en un documento del FBI con numerosos fragmentos censurados. El informe forma parte de la tercera entrega de los conocidos como archivos de Epstein, una nueva tanda que deja al expresidente estadounidense en una posición comprometida. El Departamento de Justicia ha hecho públicos más de 11.000 documentos adicionales relacionados con el caso.

Entre los archivos revelados se confirma que Donald Trump voló al menos ocho veces en el avión privado de Epstein durante la década de los años noventa, además de referencias a su interés por menores de edad. Sin embargo, lo más impactante de esta publicación son los nuevos detalles conocidos recientemente, que incluyen una acusación indirecta, pero de extrema gravedad, contra el actual presidente de Estados Unidos.

El origen de esta denuncia se remonta a 1995. El mismo chófer declaró que ese año condujo a Trump en su limusina y que, durante el trayecto, escuchó conversaciones telefónicas que le resultaron alarmantes. Según explicó, Trump repetía constantemente el nombre “Jeffrey” y llegó a hacer comentarios sobre “abusar de una chica”.

“Recogí al presidente en 1995. Durante el trayecto mantuvo varias conversaciones por teléfono que me inquietaron profundamente. Trump mencionaba una y otra vez el nombre ‘Jeffrey’ e hizo referencias a ‘abusar de una mujer’”, declaró el conductor ante las autoridades.

Años más tarde, al relacionar aquel episodio con la conversación mantenida en 1999, el chófer decidió informar al FBI de lo sucedido. En su denuncia, explicó que la mujer que habló con él aseguró que tanto Trump como Epstein habían participado en la agresión sexual, cerrando así un relato que hoy vuelve a salir a la luz tras la publicación de los nuevos documentos oficiales.