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03 abril 2026
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El Sáhara Occidental y la crisis en Gaza en el nuevo orden mundial

Rusia y Occidente: un conflicto que trasciende fronteras

✍️ Ahmed Omar

EDITORIAL

El orden mundial que surgió tras la Segunda Guerra Mundial, basado en instituciones internacionales como la ONU, acuerdos multilaterales y un equilibrio de poder entre las principales potencias, está experimentando un deterioro evidente. Desde el estancamiento en la resolución de conflictos prolongados hasta la escalada de tensiones entre actores globales, el sistema parece estar llegando a un punto crítico de disfunción.

Rusia y Occidente: un conflicto que trasciende fronteras

La guerra en Ucrania, prolongada más allá de lo previsto, ha intensificado las divisiones entre Rusia y los países occidentales. La reciente autorización de Estados Unidos para que Ucrania utilice misiles de largo alcance en territorio ruso ha provocado respuestas contundentes del Kremlin, que ahora describe el conflicto como «global». Esto no solo pone en peligro la estabilidad europea, sino que también amenaza con desbordar el conflicto hacia otras regiones estratégicas, como lo demuestra la advertencia de Rusia a Polonia sobre bases militares estadounidenses en su territorio.

Estas acciones exponen la creciente incapacidad de las instituciones internacionales para mediar en conflictos de esta magnitud. A pesar de los esfuerzos de la ONU y otras organizaciones, las soluciones parecen cada vez más lejanas, dejando a los países más pequeños y a los civiles atrapados en el fuego cruzado de intereses geopolíticos.

El veto estadounidense y la crisis en Gaza

En paralelo, la región de Oriente Medio sigue siendo escenario de violencia y sufrimiento humano. En Gaza, el veto repetido de Estados Unidos a resoluciones del Consejo de Seguridad que buscaban un alto el fuego inmediato ha suscitado una ola de críticas. Al bloquear medidas que podrían aliviar la situación humanitaria, Washington refuerza la percepción de que los intereses estratégicos pesan más que los principios éticos en las decisiones de las grandes potencias.

Esta dinámica pone en evidencia la vulnerabilidad de los organismos internacionales frente a los intereses de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, quienes, con su poder de veto, pueden paralizar cualquier esfuerzo colectivo por resolver crisis humanitarias o conflictos armados.

El estancamiento del conflicto en el Sáhara Occidental

En este contexto de inacción global, el conflicto del Sáhara Occidental persiste como uno de los mayores fracasos del sistema internacional. La ocupación marroquí del territorio saharaui, declarada ilegal por múltiples resoluciones de la ONU, sigue sin resolverse. Mientras Marruecos refuerza sus fronteras y consolida su control sobre el territorio, el pueblo saharaui permanece en el exilio o bajo ocupación.

A pesar de las promesas internacionales de autodeterminación, los avances son prácticamente nulos. Los esfuerzos diplomáticos, como los de la ONU, no han pasado de resoluciones simbólicas que Marruecos ignora sistemáticamente, mientras obtiene apoyo político y económico de potencias como Francia y Israel.

Un orden mundial en crisis

La suma de estos eventos refleja un colapso gradual del orden mundial actual. Las instituciones diseñadas para promover la paz y la justicia globales son incapaces de actuar frente a los intereses de las grandes potencias. La confianza en el sistema internacional se ve erosionada, dejando a comunidades como los saharauis sin una vía clara para alcanzar justicia.

¿Esperar o actuar?

En este panorama, surgen preguntas fundamentales para el pueblo saharaui y otros en situaciones similares:

¿Es razonable seguir confiando en Naciones Unidas o el Consejo de Seguridad para garantizar justicia y derechos fundamentales?

¿Qué alternativas existen cuando los mecanismos internacionales son ineficaces o cómplices de la opresión?

¿Pueden los pueblos en lucha encontrar soluciones fuera del marco institucional actual, movilizando a la comunidad internacional desde abajo?

El pueblo saharaui enfrenta un dilema histórico: seguir apostando por un sistema que hasta ahora no les ha brindado soluciones o buscar estrategias alternativas que pongan su causa en el centro de la agenda global. Frente a un orden mundial en colapso, la lucha por la justicia puede depender de una ruptura con los mecanismos tradicionales y un renovado esfuerzo por movilizar el apoyo directo de los pueblos y naciones solidarias.

Goïta nombra a un general como nuevo primer ministro de Mali

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El general de división Abdoulaye Maïga fue nombrado este jueves nuevo primer ministro de Malí por el jefe de la junta militar Assimi Goita, en sustitución de Chogel Maïga, que fue destituido este miércoles tras sus críticas al retraso sin fecha de la transición en el país.

El nombramiento de Abdoulaye Maïga como primer ministro, realizado por el presidente de Mali y líder de la junta, el general Assimi Goita, fue anunciado por el secretario general de Presidencia, Alfousseini Diawara, en una emisión especial la televisión pública maliense.

Goita destituyó este miércoles al ex primer ministro y a todo el Gobierno maliense unos días después de que Chogel Maïga criticara que la junta militar haya pospuesto «unilateralmente», sin debate en el Gobierno y «sine die» el fin de la transición y la celebración de elecciones en el país.

Chogel Maïga recordó que la junta militar fijó en marzo de 2022 un plazo para concluir la transición a la democracia de dos años, fecha que se alcanzó el pasado marzo pero que fue pospuesta sin un nuevo horizonte.

«Fue pospuesto sine die, unilateralmente, sin debate en el seno del Gobierno», afirmó Maïga en el discurso que provocó su destitución, y criticó que hoy en día en Mali «no hay debate sobre el tema» y él mismo se limitaba «a contentarse con rumores de la prensa».

Horas después de ser destituido, Chogel Maïga denunció la campaña de «hostilidad» puesta en marcha en su contra, afirmando que detrás de ella no hay «argumentos o razones políticas». (De EFE)

Marruecos y el fin del saqueo económico del Sáhara Occidental

✍️ Ali Mohamed y Lemhamid Sidi

EDITORIAL

El régimen marroquí, vive una crisis estructural sin precedentes, pues jamás durante el reinado de Mohamed VI el país magrebí había acumulado tantos contratiempos simultáneamente, que no hacen sino agudizar su situación; crisis política, social y económica, grave sequía, guerra en el Sáhara Occidental, desavenencias en el Palacio Real, ruptura con Argelia y un rey que gobierna desde la distancia ajeno a la realidad de su Reino. Este peligroso cóctel que puede llevar a Marruecos a precipitarse para imponer, por la fuerza, un nuevo statu quo en el Sáhara Occidental.

Marruecos, que justifica su ocupación del Sáhara Occidental con un relato que no tiene otro sentido que el de apropiarse de la riqueza de un territorio que no le pertenece, que nunca le ha pertenecido y que tarde o temprano perderá. Cualquier guerra que genere dinero para costearla proporciona una razón importante para la consecución de la victoria, pero si los gastos de la guerra provocan el debilitamiento de quienes la libran con la consecuente erosión de su economía, éstos pueden ser derrotados e incluso ser arrastrados a la rendición. Por lo que la acumulación de costes es la dirección correcta y el objetivo que la guerra de liberación debe alcanzar en su fase actual.

Marruecos se aferra a la ocupación: el Sáhara Occidental y la necesidad de una reparación histórica

La energía: solar, eólica, el petróleo y el gas, la agricultura y la pesca son elementos extremadamente importantes y esenciales para el mantenimiento de la anexión y del ejército de ocupación, por lo tanto, si son elementos objetivos que sirven para perpetuar la ocupación marroquí, se convierten automáticamente en objetivos legítimos de la lucha armada del pueblo saharaui tal y como lo son en la batalla jurídica. Pero antes, echemos un vistazo más de cerca de lo que se trata éste robo sistemático de bienes y recursos saharauis, que reproduce una diabólica retroalimentación entre ocupación y beneficios económicos, para tener claro que solamente la erradicación del componente económico de la invasión ilegal del Sáhara Occidental hará ceder al régimen marroquí.

Energía: el Talón de Aquiles de la ocupación

Las dos principales empresas exportadoras de petróleo de Marruecos son Cepsa y Repsol, multinacionales españolas. Casi medio millón de toneladas de productos derivados del petróleo se desembarcaron en los puertos ocupados de El Aaiún y Dajla. Los productos derivados del petróleo son esenciales para que Marruecos mantenga su ocupación del territorio y se utilizan principalmente como combustible para vehículos, motores y cargueros que participan en el saqueo del territorio saharaui, o son utilizados con fines militares por el ejército invasor marroquí. Estos transportes los realizan principalmente dos navieras, Wisby Tankers, empresa sueca cuyos petroleros enarbolan pabellón noruego y, la más implicada, la empresa francesa Sogetran, que por sí sola transportó un tercio del total del petróleo enviado al Sáhara Occidental.

En cuanto al gas, la exportación total al Sáhara Occidental en forma de GLP la lidera principalmente los Países Bajos, que es el mayor proveedor de gas, pero también los Estados Unidos, Francia, Croacia, España, Bélgica, Italia y la República Democrática del Congo. El gas importado se utiliza para apoyar la infraestructura y las industrias de la ocupación ilegal del Sáhara Occidental. Las principales empresas involucradas en el transporte son: BW Epic Kosan, filial del gigante BW Group, una multinacional noruega especializada en el transporte marítimo de hidrocarburos, Wisdom Marine Group que es empresa taiwanesa, y Stealth Corp, una naviera griega.

La electricidad es otro de los elementos más esenciales en la economía colonial y clave para sus operaciones militares en desierto abierto y remoto. Marruecos, que se presenta internacionalmente como un campeón en materia de energías renovables pese a que solo el 8% de su consumo total es limpio, está en proceso de instalar un gran proyecto energético en las tierras ocupadas del Sáhara Occidental. Es decir, el mantra de la energía renovable solo es posible manteniendo la ocupación. Y es Nareva, la empresa de energía eólica propiedad del holding Al-Mada (antiguamente SNI) perteneciente a la familia real marroquí, la propietaria de los grandes parques eólicos. Estos parques eólicos incluyen Tarfaya, con una capacidad instalada de 300 MW, y Aftissat, ubicado a 50 km al sur de la ciudad de Bojador ocupado, con una capacidad de 200 MW.

También está el parque Foum El Oued, uno de los primeros parques eólicos puestos en marcha por Nareva cerca de El Aaiún con una capacidad para 50,6 MW. En la construcción de parques eólicos participan varias empresas extranjeras, siendo las más importantes GE Renewable Energy, filial de la gigante estadounidense General Electric, así como la británica Windhoist, la estatal italiana Enel y la germano-española Siemens Gamesa. Todos estos parques eólicos están gestionados por EEM (Energie Eolienne du Maroc), que a su vez pertenece a Nareva. Toda esta energía generada es utilizada por las industrias que saquean los recursos no renovables del territorio saharaui y brindan oportunidades de empleo atrayendo a más colonos de Marruecos. Además, fue Alcatel Submarine Networks, filial francesa de la multinacional Nokia, la que tendió los cables de telecomunicaciones desde Dajla ocupada hasta el fondo marino.

Impactos internacionales y regionales del conflicto del Sáhara Occidental

La electricidad producida también podría exportarse al extranjero, en particular a la Unión Europea, que la necesita con urgencia dada la incompetencia de los líderes europeos sujetos al dictado de Bruselas emitido desde Washington. Tanto Reino Unido como España y Francia apoyan a Marruecos en esta aventura de exportación de energía verde manchada de sangre saharaui.

Producto de su invasión, Marruecos cuenta con el potencial solar del Sáhara Occidental. Para ello, están operativas dos plantas de energía solar fotovoltaica llamadas »Noor» con una capacidad combinada de 100 MW. Una con capacidad para 80 MW en la capital El Aaiún y otra de 20 MW en Bojador, que fueron construidas como parte de proyecto NOOR PV I, llevado a cabo por un consorcio liderado por ACWA Power (Arabia Saudita), en asociación con Shapoorji Palloni (India), Chint Group (China), Sterling & Wilson (India) y Astroenergy (filial de Chint Group). 

El cemento también es crucial para la construcción, ya sea para uso gubernamental, militar o civil. Tan solo en El Aaiún ocupado están asentadas tres fábricas de cemento: La alemana HeidelbergCement –la mayor productora de cemento alemán, clasificada como el 2º grupo cementero más grande, y ejerce su control sobre las empresas CIMAR (Ciments du Maroc) y CIMSUD (filial del grupo Anouar Invest). Esta última unidad tiene una capacidad de producción de 500.000 toneladas anuales y fue construida por otra empresa alemana, ThyssenKrupp. La multinacional franco-suiza LafargeHolcim también líder en el mercado cementero mundial posee una unidad de trituración de 200.000 toneladas al año. El clinker, sustancia que se usa para elaborar el cemento, procede de Portugal.

Agricultura y pesca: Los mercados más sólidos.

Dajla, la antigua Villacisneros, es principal proveedor de productos del mar a nivel nacional e incluso en varios mercados extranjeros, incluida la UE. Los puertos de la capital administrativa El Aaiún y el de la capital económica, Dajla, están gestionados por la Société d’exploitation des ports SA (Marsa Maroc), que es propiedad del Májzen marroquí en un 60% y cotiza en la Bolsa de Valores de Casablanca.

Grandes cantidades de productos pesqueros se transportan en camiones cuya propiedad se oculta o encubre cuidadosamente en viajes de ida y vuelta entre los puertos de Dajla y El Aaiún hacia los puertos de Marruecos y Mauritania. Flotas enteras se utilizan para exportar fosfatos, arena, harina y aceite de pescado, así como pescado congelado y productos agrícolas. Hallamos por ejemplo la francesa CMA CGM, especializada en el transporte marítimo en contenedores con base en Marsella, que sirve en particular al puerto de Dajla y permite la exportación de pescado congelado a Europa.

El rey de Marruecos también ha intensificado la agricultura mediante la realización de concursos públicos destinados a atraer nuevos colonos para cultivar en las tierras saharauis. Marruecos es el primer exportador, fuera del continente europeo, que abastece de tomates saharauis al mercado de la Comunidad Europea. Así, los productos saharauis de hortalizas en general y tomates en particular exportados ilegalmente a la UE seguirán aumentado pese a la sentencia del TJUE que anuló los acuerdos UE-Marruecos por considerar que el Sáhara Occidental no pertenecía a Marruecos.

La brecha ilegal de El Guerguerat en el sur de los territorios saharauis ocupados canaliza gran parte de las hortalizas saharauis en camiones a través del paso que conecta con Mauritania. Es igualmente importante señalar que la operatividad y libre tráfico de este paso fronterizo producto del expansionismo por la fuerza militar ha sido posible mediante la inexplicable complicidad de las autoridades mauritanas, que pese a que reconocen la República Saharaui, violan su integridad territorial con impunidad pasmosa en un acto que echa por tierra su supuesta neutralidad meramente declaratoria.

La brecha ilegal de El Guerguerat y sus implicaciones estratégicas

Geográficamente, Marruecos se encuentra aislado del África Occidental por sus dos rivales, Argelia al este, que mantiene cerrada sus fronteras compartidas, y la República Saharaui al sur, que mantiene ocupada militarmente, por lo que carece de ningún paso o conexión terrestre hacia dicha región. En el contexto de la ocupación, El Guerguerat era estratégica para los saharauis, hasta 2020, porque era la única salida al Atlántico y hacia la ciudad fantasma de La Güera, así como por la cercanía con la capital económica de Mauritania, Nuadibú. En tanto es así, la ilegal anexión marroquí con la posterior construcción de un nuevo muro y bases militares en El Guerguerat tiene un significado eminentemente económico; Otorga a Marruecos el anhelado acceso al mercado del CEDEAO del que ya forma parte su gran rival, Argelia, que sí comparte frontera natural con Mauritania y poseen ruta terrestre. Rabat es consciente de que el acceso al mercado del CEDEAO solo puede ser posible anexándose la brecha ilegal de El Guerguerat, paso fronterizo que conecta con Mauritania a través del punto PK-55, que se encuentra en el extremo sur de los territorios de la República Saharaui, por tanto es la única vía del territorio que le permitiría comercializar sus productos con los países del África Occidental y del Sahel, y competir así con las rutas argelino-mauritanas como Tinduf-Zuérat y Nuakchott-Uargla.

Se trata de la única carretera terrestre que conecta Marruecos a través de la República Saharaui y Mauritania con las profundidades del África Occidental, evitando además grandes costes en transportes marítimos al facilitar una ruta terrestre directa desde el puerto mediterráneo de Tánger hasta Dakar. Rabat logra sortear así su encapsulamiento geográfico por décadas y refuerza su ocupación del Sáhara Occidental al convertir la brecha de El Guerguerat en condición indispensable y razón de existencia de dicha ruta.

Actualmente, del paso fronterizo ilegal de El Guerguerat depende gran parte del comercio UE-África ya que Marruecos es el principal socio comercial de la UE en la región norteafricana, además mantiene a Nuakchott dependiente de la ruta por la gran exportación de hortalizas, insumos de primera necesidad y material electrónico que recibe. En el mismo sentido, para mantener a Mauritania alejada de cualquier posicionamiento a favor de la República Saharaui, amenaza continuamente con invadir La Güera con la finalidad de construir un puerto marítimo que haga competencia al puerto de Nuadibú, ciudad mauritana portuaria de mayor actividad. Marruecos, en sus ambiciones expansionistas, persigue hacerse con el control de gran parte de la zona marítima del Atlántico oriental.

Argelia suspenderá los suministros de gas a Naturgy si vende sus acciones a otra empresa, según Reuters

Economía marroquí y ruptura con la ocupación saharaui.

¿Qué peso tiene Marruecos en el escenario mundial? Lo vemos reflejado en los microestados y monarquías del Golfo conservadoras que abrieron consulados en los territorios ocupados. Si en el mundo capitalista, la potencia y peso de los países se mide por su PIB, Marruecos, deficiente en recursos naturales, gran parte de su riqueza proviene del saqueo sistemático de los recursos naturales saharauis, y la otra parte de su «agricultura» norteña centrada en la producción de sustancias ilícitas y el consiguiente tráfico a escala mundial, en particular hacia Europa y Latinoamérica, el «turismo» sexual practicado a escala industrial en conocidos hoteles, el chantaje con la inmigración para la obtención de las subvenciones europeas que se le asignan desde décadas para, supuestamente, vigilar e impedir la entrada de inmigrantes en Europa, y que por alguna extraña razón no cesa.

Como se puede apreciar, para Marruecos es económicamente ineficiente hacer la guerra; El mantenimiento del statu quo en las regiones anexadas revierte en beneficios millonarios a los que es difícil renunciar voluntariamente, además mantiene tres cuartas partes de su ejército en la región que ocupa con los correspondientes gastos de transporte y mantenimiento, sus acciones se limitan a esporádicos ataque con drones diez veces más costosos que el objetivo atacado. Como mucho, se prevén algunas operaciones especiales puntuales para reforzar su presencia en el territorio y disuadir.

Los ingresos de Marruecos por la exportación de recursos naturales saharauis siguen constituyendo un importante superávit financiero que supera las necesidades de su ejército, asegura la compra de armamento y refuerza la maquinaria militar dirigida a la guerra contra el pueblo saharaui para consolidar la prolongación de sus actividades ilícitas y el posterior desgaste del Polisario, sin mencionar el enriquecimiento de sus generales que los mantiene distraídos de los golpes militares.

Habrá entonces que generar las condiciones favorables para la insostenibilidad del mantenimiento de su presencia militar a través de la generación de costes, poniendo de esta manera en jaque a su »economía de colonización», revertir la rentabilidad económica que ofrece la ocupación en la medida en que ésta se ha convertido en el núcleo esencial de su permanencia ilegal. El ELPS podrá cambiar las reglas del juego si golpea enclaves y emplazamientos cruciales de la columna vertebral económica como ya hizo durante la primera guerra.

El futuro de toda guerra es un tratado de paz, y el primero de las partes contendientes que hable de dicho tratado es el que está más exhausto de proseguir la guerra, bien porque el perjuicio es mayor aún saliendo victorioso, o bien por la insostenibilidad de la misma ante el elevado número de problemas que genera para los estados, muy en particular sobre su economía. Hassán II ya lo comprobó.

En vista de la macabra burla diplomática y el más que justificado mutismo del régimen marroquí sobre un conflicto que tiene perdido y que no quiere remover demasiado, solamente una escalada bélica podrá hacerlo claudicar para que vuelva a mirar hacia su interior y reoriente sus energías hacia la construcción de su sueño de grandeza dentro de sus fronteras internacionalmente reconocidas.

Marruecos anuncia su primera iniciativa para explorar litio en el Sáhara Occidental ocupado

Marruecos ha anunciado su primera iniciativa para explorar litio en el territorio ocupado del Sáhara Occidental a través de una asociación entre la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas y la firma LARC Morocco.

Madrid (ECS).- Esta semana, la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas de Marruecos anunció la firma de un acuerdo con «LARC Morocco» para explorar en busca de litio en la región saharaui de Bir El Mami, en las afueras región de Dajla (antigua Villa Cisneros).

Marruecos y el fin del saqueo económico del Sáhara Occidental; claves para desbloquear el conflicto

La Oficina marroquí de Hidrocarburos y Minas firmó una asociación con LARC Morocco, filial de Lithium Africa Resources Corp, para explorar el potencial del litio y del oro en la zona de Bir El Mami, en la región de Dajla, suroeste del Sáhara Occidental ocupado. Así lo anunció la compañía en un comunicado publicado el jueves 14 de noviembre en su cuenta oficial de LinkedIn. El acuerdo fue firmado por su directora, Amina Benkhadra, y el director general del Centro Árabe de Investigación, Carl Esprey.

El comunicado marroquí señaló que “la firma de este acuerdo de investigación se enmarca en la estrategia para reforzar el potencial de los minerales estratégicos necesarios para la transición energética y la soberanía industrial de Marruecos”. Cabe destacar que el litio es uno de los componentes imprescindibles en la fabricación de baterías de coches eléctricos.

Empresas israelíes se lanzan a buscar oro en el Sáhara Occidental ocupado

Lithium Africa Resources Corp, empresa especializada en exploración de litio, ha obtenido varias licencias que cubren una superficie de 2.500 kilómetros cuadrados en Costa de Marfil, Sáhara Occidental ocupado, Guinea, Malí y Zimbabue.

Por ello, creó una empresa conjunta con el grupo chino Janfeng Lithium, especializada en la producción y comercialización de baterías de litio, para desarrollar la exploración de este mineral en África.

Rusia lanza el nuevo misil «Oreshnik» en respuesta a EE.UU

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El presidente de Rusia, Vladímir Putin, confirmó en un discurso a la nación el uso del misil balístico «Oreshnik» en un ataque contra el complejo militar «Yuzhmash» en Dnipropetrovsk, Ucrania. Este misil, en su versión no nuclear, es hipersónico y puede alcanzar velocidades de 2-3 km/s, haciéndolo indetectable para las defensas antimisiles actuales. Según expertos, «Oreshnik» puede ser equipado con una carga nuclear, lo que eleva su potencial estratégico.

Putin declaró que este ataque es una respuesta a los planes de Estados Unidos de producir y desplegar misiles de mediano y corto alcance. Además, aseguró que Rusia actuará de manera «resuelta y simétrica» frente a cualquier escalada, aunque prefiere soluciones pacíficas. También prometió advertir a los civiles ucranianos antes de atacar áreas peligrosas.

«Los ataques contra Rusia con armas que provienen de los países occidentales no va a cambiar el destino de nuestra operación especial (el eufemismo que utiliza para referirse a la invasión de Ucrania). Hemos probado los misiles balísticos de medio alcance en respuesta a la agresión occidental. En caso de escalada, responderemos de forma simétrica. Tenemos derecho a responder con las mismas armas con las que nos atacan. Si un día usamos los misiles supersónicos, advertiremos a la población civil», ha declarado Putin.

El ataque se produce después de que Ucrania utilizara misiles estadounidenses y británicos para atacar objetivos dentro de Rusia, algo que Moscú había catalogado como una escalada importante del conflicto.

Además, el ataque ruso ha tenido como objetivo empresas e infraestructuras críticas en la ciudad de Dnipro, en el centro-este de Ucrania, según esa misma fuente. En el comunicado no queda claro hacia qué apuntaba el misil y si causó algún daño.

El incidente se produce en un contexto de escalada de tensiones sin precedentes entre Rusia y Occidente. Ambas partes han intensificado las provocaciones, que incluyen sanciones económicas, sabotajes, despliegues militares y ataques estratégicos. Estas acciones están empujando el conflicto hacia un punto crítico, marcando uno de los momentos más inestables y peligrosos en la historia reciente.

Panamá rompe sus relaciones diplomáticas con la República Saharaui

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Madrid (ECS).- El Gobierno de Panamá anunció este jueves la suspensión de sus relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), según un comunicado oficial del Ministerio de Exteriores de Panamá.

El comunicado de Panamá en el que anunció ruptura de relaciones diplomáticas con la República Saharaui.

El comunicado oficial destacó que la decisión [de romper las relaciones diplomáticas] busca privilegiar el interés nacional, a la vez que reafirma el apoyo de Panamá a los esfuerzos de la ONU y su Secretario General para resolver el conflicto del Sáhara Occidental de forma pacífica y justa. Panamá aclaró en el comunicado que esta ruptura deja claro que su diplomacia apuesta por el multilateralismo y en soluciones que garanticen la libre determinación del pueblo saharaui.

Las relaciones diplomáticas entre Panamá y la República Saharaui se remontan al año 1978, convirtiéndose en el primer país del continente sudamericano en reconocer a la RASD, dos años después de su proclamación.

Un año después, específicamente el 1 de junio de 1979, se estableció formalmente las relaciones diplomáticas entre ambas naciones. En 1980, se abrió la embajada de la República Saharaui en la ciudad de Panamá.

Las relaciones de Panamá con la República Árabe Saharaui Democrática se suspendieron en el 2013, durante la administración del expresidente Ricardo Martinelli, pero se volvieron a retomar el 8 de enero de 2015, durante el mandato del expresidente Juan Carlos Varela.

El colapso del Orden Mundial y el futuro de los pueblos olvidados: reflexiones desde el Sáhara Occidental

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✍️ Ahmed Omar

EDITORIAL

El orden mundial que surgió tras la Segunda Guerra Mundial, basado en instituciones internacionales como la ONU, acuerdos multilaterales y un equilibrio de poder entre las principales potencias, está experimentando un deterioro evidente. Desde el estancamiento en la resolución de conflictos prolongados hasta la escalada de tensiones entre actores globales, el sistema parece estar llegando a un punto crítico de disfunción.

Rusia y Occidente: un conflicto que trasciende fronteras

La guerra en Ucrania, prolongada más allá de lo previsto, ha intensificado las divisiones entre Rusia y los países occidentales. La reciente autorización de Estados Unidos para que Ucrania utilice misiles de largo alcance en territorio ruso ha provocado respuestas contundentes del Kremlin, que ahora describe el conflicto como «global». Esto no solo pone en peligro la estabilidad europea, sino que también amenaza con desbordar el conflicto hacia otras regiones estratégicas, como lo demuestra la advertencia de Rusia a Polonia sobre bases militares estadounidenses en su territorio.

Estas acciones exponen la creciente incapacidad de las instituciones internacionales para mediar en conflictos de esta magnitud. A pesar de los esfuerzos de la ONU y otras organizaciones, las soluciones parecen cada vez más lejanas, dejando a los países más pequeños y a los civiles atrapados en el fuego cruzado de intereses geopolíticos.

El veto estadounidense y la crisis en Gaza

En paralelo, la región de Oriente Medio sigue siendo escenario de violencia y sufrimiento humano. En Gaza, el veto repetido de Estados Unidos a resoluciones del Consejo de Seguridad que buscaban un alto el fuego inmediato ha suscitado una ola de críticas. Al bloquear medidas que podrían aliviar la situación humanitaria, Washington refuerza la percepción de que los intereses estratégicos pesan más que los principios éticos en las decisiones de las grandes potencias.

Esta dinámica pone en evidencia la vulnerabilidad de los organismos internacionales frente a los intereses de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad, quienes, con su poder de veto, pueden paralizar cualquier esfuerzo colectivo por resolver crisis humanitarias o conflictos armados.

El estancamiento del conflicto en el Sáhara Occidental

En este contexto de inacción global, el conflicto del Sáhara Occidental persiste como uno de los mayores fracasos del sistema internacional. La ocupación marroquí del territorio saharaui, declarada ilegal por múltiples resoluciones de la ONU, sigue sin resolverse. Mientras Marruecos refuerza sus fronteras y consolida su control sobre el territorio, el pueblo saharaui permanece en el exilio o bajo ocupación.

A pesar de las promesas internacionales de autodeterminación, los avances son prácticamente nulos. Los esfuerzos diplomáticos, como los de Naciones Unidas, no han pasado de resoluciones simbólicas que Marruecos ignora sistemáticamente, mientras obtiene apoyo político y económico de potencias como Francia y Israel.

Un orden mundial en crisis

La suma de estos eventos refleja un colapso gradual del orden mundial actual. Las instituciones diseñadas para promover la paz y la justicia globales son incapaces de actuar frente a los intereses de las grandes potencias. La confianza en el sistema internacional se ve erosionada, dejando a comunidades como los saharauis sin una vía clara para alcanzar justicia.

¿Esperar o actuar?

En este panorama, surgen preguntas fundamentales para el pueblo saharaui y otros en situaciones similares:

¿Es razonable seguir confiando en Naciones Unidas o el Consejo de Seguridad para garantizar justicia y derechos fundamentales?

¿Qué alternativas existen cuando los mecanismos internacionales son ineficaces o cómplices de la opresión?

¿Pueden los pueblos en lucha encontrar soluciones fuera del marco institucional actual, movilizando a la comunidad internacional desde abajo?

El pueblo saharaui enfrenta un dilema histórico: seguir apostando por un sistema que hasta ahora no les ha brindado soluciones o buscar estrategias alternativas que pongan su causa en el centro de la agenda global. Frente a un orden mundial en colapso, la lucha por la justicia puede depender de una ruptura con los mecanismos tradicionales y un renovado esfuerzo por movilizar el apoyo directo de los pueblos y naciones solidarias.

Mueren dos oficiales de alto rango del ejército de Marruecos al estrellarse su avión de entrenamiento

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Madrid (ECS).- Un dramático accidente aéreo se produjo este jueves 21 de noviembre de 2024 en el aeródromo militar de Benslimane (Marruecos), provocando la muerte de dos oficiales de la fuerza aérea marroquí. El aparato, un avión ligero bimotor del tipo Diamond Aircraft DA42, se estrelló poco después de despegar, según varias fuentes que lo corroboran con imágenes.

El accidente aéreo se produjo alrededor de las 10.00 horas, mientras el avión realizaba una maniobra de entrenamiento rutinaria. El avión, perteneciente al centro de formación de las Royal Air Forces (FRA), se utilizó para formar a pilotos de líneas aéreas marroquíes, así como para necesidades militares. Los dos ocupantes, identificados como el coronel Mohamed Mokhtari y el comandante Fathi Omar, perdieron la vida en el accidente,  según avanzó el portal Menadefense.

Las causas exactas del accidente aún se desconocen por el momento. La Gendarmería Real de Marruecos abrió una investigación, en colaboración con la Oficina de Investigación y Análisis de Seguridad de la Aviación Civil (BEA). Los equipos de rescate se movilizaron al lugar, pero sólo pudieron constatar la muerte de los dos oficiales de alto rango.

Drogas en Mauritania: de país de tránsito a mercado emergente para los narcos

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Madrid (ECS).- La cocaína (la africana y la sudamericana) y el cannabis son cada vez más fáciles de comprar en países como  Mauritania, ya que las redes delictivas y los grupos armados de la región aprovechan la frágil situación de la zona convirtiéndola en un «corredor menos arriesgado» hacia Europa en las rutas de tráfico desde Sudamérica. En este reportaje, que forma parte de un análisis dedicado al narcotráfico en el Sahel, busca descifrar, con números, la presencia cada vez mayor de drogas cómo la cocaína y la Metanfetaminas en países como Senegal, la zona de los campamentos de refugiados saharauis y el Sáhara Occidental ocupado.

Según un último informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el tráfico de drogas en el Sahel sigue en aumento con cifras muy elevadas en comparación con los años anteriores. En este análisis, ECSaharaui facilitará información en exclusiva sobre la introducción, el reparto y como llega la droga a países como Mali, Níger, Mauritania, Argelia y los campamentos de refugiados saharauis.

Para conocer el tamaño del tráfico de droga que llega desde América del Sur, a través de barcos dedicados al transporte de esta sustancia, que se ha consumido de manera demencial en África Occidental y los países europeos; El 14 de marzo fueron incautadas en el Golfo de Guinea 10,7 toneladas de cocaína, por un valor de 755 millones de dólares. Se trata de la mayor cantidad de cocaína incautada en la historia de África Occidental, seguida de una carga requisada en Cabo Verde, donde se confiscaron 9,6 toneladas en 2019. Luego, Senegal con 3 toneladas el 28 de Noviembre de 2023, y la carga de 2,3 toneladas que fue confiscada frente a las costas mauritanas este año.

El denominador común de estas cantidades es: Los mismos barcos designados para el envío de la cocaína blanca. Los mismos barones del narcotráfico, algunos de ellos residen en la región del Sahel, África Occidental, Irlanda, Marruecos e Italia. La cocaína llega a los países europeos, a través de sus costas, procedentes de países como Marruecos, Libia o Senegal…etc

La red de distribución de la cocaína se abastece tanto en el norte de Níger como en Mali, por lo que la droga entra en Argelia a través de contrabandistas que tratan directamente con lo que comúnmente se llama (Lamaalem, al-Hach) para abastecer a ciudades como Tamanarset, Adrar, Bordj Badji Mokhtar y Oued Souf, y de allí (de Oued Souf) al resto de ciudades argelinas y a la vecina Túnez.

Hay quienes en la región de Arlit, en el norte de Níger, que se encargan de cruzar con la cocaína hacia el sur de Argelia, principalmente contrabandistas chadianos y azawadíes. También se trasladan hasta el oeste de Libia y de allí a otras regiones de Egipto y Túnez. La cocaína procedente de América del Sur se distingue por su buena calidad y gran demanda en comparación con la cocaína fabricada en Guinea-Bissau, Togo y Benin. Recientemente, llegó a los campamentos de refugiados cargas de la cocaína fabricada en Guinea-Bissau. Unos 102 kilogramos entraron, en dos cargas diferentes, en los campamentos saharauis procedentes de Nuakchot.

Inundan los campamentos de refugiados saharauis con las metanfetaminas y otras drogas

Sin embargo, Mauritania ya no es sólo lugar de tránsito, sino también mercado emergente de drogas, tanto de resina de cannabis como la cocaína. Además del cannabis tradicional, ha aparecido la cocaína, las metanfetaminas y otras drogas. Ello se debe a que los pequeños traficantes africanos suelen cobrar con drogas que luego revenden en el mercado local. En el país africano hay familias cherifianas de gran peso social están implicadas de una manera o otra en ese tráfico ilícito.

Además de las grandes cantidades de resina de cannabis procedente de Marruecos, a través del muro militar, Mauritania inunda a los campamentos de refugiados saharauis de cocaína africana, las metanfetaminas y otras drogas. Según las cifras que maneja ECSaharaui, el 99% de pastillas alucinógenas incautadas en los campamentos de refugiados son procedentes de Nuakchot. A los puertos mauritanos llegan barcos con grandes cargas de metanfetaminas y otras drogas, para posteriormente enviar la sustancia en vehículos todoterreno a los campamentos de refugiados saharauis, atravesando casi todo el país y pasando por al menos diez controles de seguridad sin ser detectados.

Los paquetes de droga, presumiblemente cocaína o metanfetaminas, son muy a menudo encontrados escondidos en embarcaciones procedentes de Zuerat (norte de Mauritania) y entregados a los narcos en las inmediaciones de los campamentos saharauis. Éstos luego lo introducen clandestinamente en los diferentes distritos saharauis y a la ciudad de Tinduf. Las pastillas más comunes que llegan a los campamentos de refugiados saharauis son el éxtasis (3, 4-metilendioxi-N-metanfetamina, MDMA) es una droga que se fabrica de forma ilegal. Él éxtasis es una droga estimulante que causa alucinaciones. Se conoce como droga de diseño porque se creó con el objetivo de hacer que la gente se coloque y tenga subidones.

La resina de cannabis procedente de Marruecos sigue siendo la sustancia más incautada en la región 

En algunos países del Sahel, como Burkina Faso, Chad, Malí, Mauritania y Níger, la resina de cannabis procedente de Marruecos sigue siendo la droga de tráfico internacional más incautada, seguida de la cocaína y los opiáceos farmacéuticos. Aunque no se disponía de estimaciones anuales para 2023, a mediados de año (2024) ya se habían incautado 2,3 toneladas de cocaína en Mauritania, la mayoría incautación de su historia.

La resina de cannabis sigue siendo la sustancia más incautada en los países del Sahel, seguida de la cocaína y los opioides farmacéuticos. Sin embargo, las incautaciones de cocaína han aumentado considerablemente, pasando de una media de 13 kg en 2015-2020 a la impresionante cifra de 1.466 kg solo en 2022 entre Mali, Chad, Burkina Faso y Níger. En junio de 2023, se incautaron 2,3 toneladas de cocaína solo en Mauritania. En abril de 2024, las autoridades de Senegal anunciaron la incautación récord de 1.137 kg de cocaína, por valor de 146 millones de dólares, en un camión en la ciudad de Kayes, frontera con Mali. En 2022, se habían incautado 300 kg de cocaína en otro camión en la frontera con Mali. La incautación más masiva se produjo en noviembre de 2023, cuando la marina senegalesa confiscó casi tres toneladas de cocaína en un barco frente a las costas de Senegal.

El hecho de que las mayores incautaciones de cocaína se realizaran en Senegal y Mauritania indica que la ruta tradicional utilizada por los narcos desde Sudamérica hasta Guinea Bissau, Mauritania y Senegal sigue siendo muy activa. Desde allí, la cocaína se transporta por tierra a través de Malí y Níger hasta países del norte de África como Argelia, Marruecos, Libia y Túnez. Finalmente, la cocaína se transporta a través del Mediterráneo hasta Europa, el principal mercado de la droga junto con Norteamérica.

Multilateralismo para frenar «invasión» rusa de Ucrania, unilateralismo para consolidar la ocupación del Sáhara Occidental

Un multilateralismo severamente neutralizado por Washington en estas últimas décadas fue desempolvado por el mismo Washington que antaño, con su influencia, lo debilitó hasta niveles inermes.

Por Ahmed Zain

La invasión rusa de Ucrania obligó a Estados Unidos a invocar una histórica resolución en la Asamblea General de ONU, que votó abrumadoramente a favor de condenar la invasión con 145 votos contra 5. Pero Estados Unidos ha estado durante medio siglo despreocupado por las instituciones multilaterales como es el caso de la invasión marroquí del Sáhara Occidental y la ocupación Palestina. ¿Qué tan creíble es el regreso del multilateralismo en el marco de su batalla hegemónica? Seis décadas después de la crisis de Cuba, la instalación de misiles vuelve a tensar las relaciones entre Rusia y EE.UU, que usa a la OTAN como proxy. La historia nos dice que durante los años más candentes de la guerra fría el multilateralismo vivió un auge, ¿volverá a ocurrir lo mismo ahora? ¿Hay espacio para la diplomacia convencional en sus arrolladores intereses geopolíticos y económicos?

Occidente ante Ucrania: dosis de multilateralismo y derecho internacional selectivo

Tanto en los círculos diplomáticos como mediáticos, la votación de dicha resolución condenando la invasión rusa, dada la diferencia de votos, fue celebrada como un aplastante éxito de Occidente liderado por EE.UU contra la Rusia de Putin. Partiendo de esa lógica, si Occidente puede reclamar una derrota rusa aquí, a partir de una perspectiva más amplia se podrá inferir que los Estados Unidos han quedado humillados sobre las votaciones de los conflictos de Medio Oriente, el bloqueo a Cuba, la ocupación israelí de Palestina y la invasión por Marruecos del Sáhara Occidental, que la Asamblea General votó en 1979 con 83 votos a favor exhortando a Marruecos a poner fin a su ocupación militar.

Estados Unidos junto a Occidente han pervertido el sistema del derecho internacional que mantenía la paz y seguridad internacionales precisamente con su ninguneo a otras sangrientas ocupaciones. Medio siglo de esfuerzos estadounidenses para proteger a Israel de la desaprobación global han dinamitado de forma preventiva esa resolución y el procedimiento en sí, neutralizando también toda potestad de Naciones Unidas a la que recurren en fila.

La política exterior estadounidense está marcada por la desviación del multilateralismo, que efectivamente ha desarmado gran parte de la fuerza que debería haber tenido dicha resolución contra Rusia y Bielorrusia. Fue entonces cuando Biden descubrió que hacía falta algo más que ensalzar al multilateralismo en campañas presidenciales. Lo mismo sucede con el CIJ (Corte Internacional de Justicia), que fue sancionada precisamente por Washington por investigar sus crímenes de guerra en Afganistán y los de Israel en Palestina ocupada. Ahora, tres años después de bloquear los bienes de la CIJ, las cuentas de sus empleados y vetarles la entrada a suelo estadounidense, recurren a ellos denunciando supuestos crímenes de guerra rusos en Ucrania.

Ahora Estados Unidos parece que se ha reconvertido al multilateralismo después de muchos años, algo que anunció el propio Biden en su toma de posesión. Si bien las administraciones anteriores habían realizado un contorsionismo para reconciliarse con el derecho internacional generalmente intentando encuadrarlo a sus intereses geopolíticos, la administración de Trump pasó de evadir las reglas del derecho internacional a romperlas abiertamente aceptando los reclamos territoriales israelíes sobre los Altos del Golán y la anexión marroquí del Sáhara Occidental, territorios adquiridos por la fuerza militar. Del mismo modo no deja de ser irónico que aquella persona que apoyó la invasión de Irak, bombardeó Siria y Libia, se erija ahora defensor de los invadidos.

No se trata de formular una falsa disyuntiva entre los conflictos, de lo que se trata es de exponer el doble rasero de Occidente y EE.UU con las normas internacionales y las instituciones supranacionales, y que indudablemente debilita su posición. Los derechos humanos o son universales o no son humanos.

En otro alarde de derecho internacional selectivo y excluyente, Olof Skoog, embajador de la Unión Europea en Naciones Unidas, continente que lidera las sanciones contra Rusia que han acabado por ser autosanciones, dijo que »Rusia ha elegido la agresión. El mundo ha elegido la paz.» En un esforzado ejercicio de memoria selectiva olvida que hace pocos meses el TJUE anuló los acuerdos UE-Marruecos por incluir los territorios ocupados de la República Saharaui, y la propia UE recurrió la sentencia para poder seguir beneficiándose de la explotación desmedida de los recursos saharauis, hechos que la misma ONU a la que apelan denunció como ilegales. Si la principal razón de la persistencia de la ocupación marroquí en la República Saharaui es el saqueo de sus riquezas, luego, ¿Quién elige aquí mantener la agresión contra todo un pueblo contraviniendo sus propias resoluciones? ¿Por qué no se ejecutan las mismas sanciones con Marruecos que lleva 49 años masacrando al pueblo saharaui y no 3 semanas? Pues ambos sucesos son igual de abominables independientemente del tiempo transcurrido ¿Y qué decir de los pogromos anuales que comete Israel contra el pueblo palestino? Occidente y Estados Unidos han consumado sus contradicciones internas.

Está claro que el multilateralismo anda descarriado, cuando no, instrumentalizado por las potencias de turno en sus batallas hegemónicas. No basta con ser multilaterales y preconizarlo en conferencias internacionales aristocratizadas. El multilateralismo es un medio, un método, un sistema, no un fin ni un objetivo. A partir de el se construye y se llega a acuerdos mutuos sobre problemas globales, que, de no darse todos estaríamos en peor situación.

El conflicto de Ucrania hace que un mundo encerrado en sus certezas descubra lo que está en juego en Oriente Medio o en África Occidental, donde, algunos como el pueblo saharaui, llevan 49 años invadidos y más de tres décadas esperando la aplicación diligente de lo dispuesto en las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, así como los acuerdos contraídos voluntariamente con la fuerza ocupante, el Reino de Marruecos, bajo los auspicios de la ONU y la Unión Africana. Así, ante dos guerras de semejante naturaleza: una ocupación militar, Ucrania recibe asistencia y apoyo mientras la República Saharaui recibe el conocimiento de que la comunidad internacional seguirá saqueando sus recursos y perpetuando una brutal ocupación.

Artículo publicado en ECSAHARAUI, editado por el equipo de PIA Global.