Al Arabi: «el cambio de posición de Sánchez sobre el Sáhara Occidental no consigue la estabilidad entre España y Marruecos»
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Se cumplen tres años de la carta que Pedro Sánchez envió a Mohamed VI, con la que asumió la ocupación marroquí de la excolonia española.
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El movimiento de liberación saharaui afirma que queda patente “el aislamiento de Sánchez respecto a su posición sobre el Sáhara Occidental”.
Alfonso Lafarga
El Frente POLISARIO considera que el cambio de la histórica posición española sobre el Sáhara Occidental que adoptó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no ha supuesto garantía alguna para la estabilidad de las relaciones entre España y Marruecos territorio que España entregó a finales de 1975.
El 18 de marzo se han cumplido tres años del cambio de la postura de España, que hasta entonces defendió el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación en el marco de las resoluciones de las Naciones Unidas. Ese día se conoció la carta que Sánchez remitió al rey Mohamed VI en la que afirmó que la propuesta de autonomía marroquí para la excolonia española es “la base más seria, realista y creíble para la resolución del contencioso”, misiva que difundió el Gabinete Real de Marruecos
El cambio de postura del Gobierno no fue llevado al Consejo de Ministros ni planteado en el Congreso de los Diputados y fue rechazado por todas las fuerzas políticas, excepto el PSOE.
El Frente POLISARIO, legítimo representante del pueblo saharaui según la ONU y el Tribunal de Justica de la Unión Europea, considera que la carta, que alineó al Gobierno de Sánchez con Marruecos en su ocupación del Sáhara Occidental, “supuso la ruptura del mayor consenso de la política exterior española hasta el momento”.
Abdulah Arabi, representante del POLISARIO en España, ha declarado que durante estos años han sido reiterados los intentos del presidente del Gobierno de justificar su decisión personal, pero que, como advirtió el movimiento de liberación saharaui, “la supeditación de los derechos del pueblo del Sáhara Occidental no sería garantía alguna de la estabilidad de las relaciones bilaterales entre España y Marruecos”, a lo que añade que ha quedado patente “el aislamiento de Sánchez respecto a su posición sobre el Sáhara Occidental”.
Para el representante saharaui, “es una ocasión idónea para instar nuevamente al presidente del Gobierno a dotar de coherencia la política exterior del Estado español, cuya condición, cabe recordar, sigue siendo la de potencia administradora del territorio del Sáhara Occidental”.
“Con todo, ha quedado acreditado que la naturaleza jurídica de la cuestión del Sáhara Occidental goza de una robustez inquebrantable. Por ello, el pueblo saharaui, a través de su legítimo representante, el Frente POLISARIO seguirá transitando cualquier vía a su alcance para ejercer de manera efectiva su derecho a la autodeterminación e independencia”, concluye Arabi en un comunicado.
Tres meses de marcha por Francia y España por la libertad de los presos políticos saharauis
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Una ONG francesa de apoyo al pueblo saharaui viajará hasta la cárcel de Kenitra, en Marruecos.
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En la marcha participará la activista francesa Claude Mangin-Asfari, esposa del preso político saharaui Naâma Asfari, condenado a 30 años de cárcel y que se encuentra en la prisióa de Kenitra desde noviembre de 2010.
Alfonso Lafarga
La Asociación de Amigos de la República Árabe Saharaui Democrática (AARASD), ONG de apoyo al pueblo saharaui en Francia, organizará una marcha por la libertad de los presos políticos saharauis, informa Sáhara Press Service.
En un comunicado, AARASD afirma que el domingo 30 de marzo de 2025 saldrán a las diez de la mañana del Ayuntamiento de Ivry/Seine y a las tres de la tarde de Vitry/Seine, para recorrer parte de Francia y España, donde serán recibidos por grupos solidarios en cada una de sus etapas.
“Nuestro destino será Algeciras, para luego continuar a Marruecos, donde pretendemos organizar una sentada frente a la cárcel de Kenitra”, señalan.
En Ivry, ciudad en el Valle del Marne, en Francia, reside la activista francesa Claude Mangin-Asfari, participante en la marcha y esposa del preso político saharaui Naâma Asfari, que se encuentra en la cárcel de Kenitra desde noviembre de 2010. Naâma Asfari ostenta el título de “ciudadano honorario” de Ivry desde 2017.
La marcha durará desde abril hasta junio de 2025 y durante sus etapas se reunirán “con el mayor número posible de mujeres y hombres de buena voluntad para visibilizar la causa saharaui y su historia de lucha”.
El comunicado de la ONG de solidaridad francesa destaca que “la marcha tiene como objetivo la liberación de todos los activistas saharauis detenidos simplemente por exigir el ejercicio de su derecho a la autodeterminación, reconocido por Naciones Unidas», señalando que, “en 2023, Naciones Unidas declaró que los presos estaban siendo detenidos arbitrariamente, lo que significa que deberían ser liberados”.
Alrededor de 35 presos políticos saharauis permanecen en cárceles marroquíes, con condenas de hasta cadena perpetua, en centros situados a más de 1.000 kilómetros de sus familias, en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos.

El preso político saharaui Naama Asfari cumple una condena de 30 años que le fue impuesta en el juicio-farsa de Gdeim Izik. El Comité contra la tortura de la ONU estableció en diciembre de 2016 que Marruecos había torturado a Naama y pidió que no hubiera represalias contra él o contra su familia. Sin embargo, las autoridades marroquíes no permiten a Claude Mangin entrar en Rabat para visitar a su marido en la cárcel de Kenitra. En abril de 2018 estuvo en huelga de hambre en el Ayuntamiento de Ivry-sur-Seine para reclamar poder ver a su marido.
Claude Mangin se sumó en Madrid el 4 de diciembre de 2023 a la concentración que los lunes realiza el Movimiento por los Presos Políticos Saharauis (MPPS) delante de la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores en la Plaza de la Provincia para que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro José Manuel Albares actúen ante Marruecos por los Derechos Humanos y la libertad de los reclusos saharauis en cárceles marroquíes.
Los grupos parlamentarios insisten a Sánchez que vuelva a la posición de España anterior al “giro” sobre el Sáhara Occidental
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Para las formaciones políticas, excepto el PSOE y Vox, la carta del presidente del Gobierno al rey de Marruecos fue improcedente y supuso la ruptura del mayor consenso de la política exterior española.
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La posición del Gobierno de España en relación con el proceso de descolonización del Sahara Occidental supone la supeditación de los derechos del pueblo saharaui a otros intereses.
Alfonso Lafarga
Los grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados, excepto el PSOE y Vox, insisten al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que vuelva a la posición mantenida por España sobre el Sáhara Occidental hasta que apoyó las tesis de Marruecos en una carta “improcedente”.
Lo han hecho a través de una declaración del “Intergrupo Parlamentario Paz y Libertad para el pueblo saharaui”-constituido en diciembre del pasado año- en una reunión de la que el PSOE decidió ausentarse y organización en la que no participa Vox, según El Independiente.
La declaración se ha adoptado al cumplirse el pasado 18 de marzo tres años de la carta que Pedro Sánchez envió al rey de Marruecos, Mohamed VI, en la que dijo que la propuesta de autonomía marroquí para la excolonia española es “la base más seria, realista y creíble para la resolución del contencioso”, misiva que difundió el Gabinete Real de Marruecos.
Con la carta de Pedro Sánchez “se produjo la ruptura del mayor consenso de la política exterior española mantenido durante décadas”, según los integrantes del Intergrupo Parlamentario.
Recuerdan que la cuestión del Sáhara Occidental “es un proceso de descolonización inconcluso y debe, por tanto, regirse por lo establecido por el Derecho Internacional, es decir, en un proceso político desarrollado en el seno de Naciones Unidas así como de la Unión Africana”.
Destacan el amplio consenso existente entre todas las fuerzas políticas, a excepción del PSOE, respecto de la improcedencia de la carta remitida por el presidente del Gobierno.
Los integrantes del grupo, con quienes estuvo el delegado del Frente POLISARIO en España, Abdulah Arabi, señalan que “la posición del Gobierno de España en relación con el proceso de descolonización del Sáhara Occidental ha quedado gravemente cuestionada, puesto que supone la supeditación de los derechos del pueblo saharaui a otros intereses”.
Finalmente, instan al Gobierno de España a “volver a un posicionamiento oficial, anterior a la carta remitida al rey de Marruecos, alineándose así con lo establecido por el Derecho Internacional respecto al Sáhara Occidental y el legítimo derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia, previendo asimismo mecanismos de garantía para el respeto de los Derechos Humanos en los territorios ocupados del Sáhara Occidental”.
Cuando se constituyó el “Intergrupo Parlamentario Paz y Libertad para el pueblo saharaui” se destacó como objetivo impulsar “una política activa y coordinada que contribuya a la búsqueda de una solución urgente, justa y duradera al conflicto del Sáhara Occidental”, compromiso que cobra especial relevancia en el contexto actual, marcado por la histórica sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que anuló los acuerdos entre la UE y Marruecos por incluir territorios ocupados del Sáhara Occidental, y por la escalada de tensión bélica en la región tras la ruptura del alto el fuego por parte del régimen marroquí en 2020.
Otra expulsión de observadores españoles de Derechos Humanos del Sáhara Occidental
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Las autoridades marroquíes impiden a dos integrantes de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en Aragón y una periodista canaria acceder a El Aaiún para comprobar situación de los Derechos Humanos de la población saharaui.
Alfonso Lafarga
Las autoridades marroquíes han impedido otra vez entrar en El Aaiún a una delegación española que había viajado a la capital del Sáhara Occidental para hacer un seguimiento de la situación de los Derechos Humanos de la población saharaui.
La delegación de la Asociación Um Draiga, Amigos del Pueblo Saharaui en Aragón, perteneciente a la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara) estaba formada por Jesús Maestro, exdiputado de Las Cortes de Aragón, y Rosa Fernández, ambos comprometidos desde hace más de 30 años con el respeto a los Derechos Humanos de la población saharaui.
También había viajado la periodista Gara Santana Suárez, de Canarias Ahora/ElDiario.es, que se sumó a la visita para informar del trabajo de observación sobre los Derechos Humanos en el Territorio No Autónomo delSáhara Occidental.

Con estas expulsiones son ya, al menos, 20 las personas -18 de ellas españolas- que han sido expulsadas en lo que va de año del Sáhara Occidental ocupado por Marruecos, sin que el Ministerio de Asuntos Exteriores español, que dirige José Manuel Albares, se haya pronunciado
La misión de la ultima delegación a la que no se ha permitido entrar en El Aaiún el sábado 29 de marzo tenía previsto reunirse con familiares de los presos políticos y de conciencia saharauis, con la Asociación para la Vigilancia de los Recursos Naturales y la Protección del Medio Ambiente en el Sáhara Occidental (AREN), con la Asociación para la Protección de la Cultura Saharaui, con asociaciones de mujeres saharauis y con organizaciones de medios de comunicación saharauis
Gara Santana ha informado de que se encontraban dispuestos a desembarcar del avión en El Aaiún cuando varios hombres marroquíes subieron hasta la aeronave y les impidieron el paso, bloqueando la salida, mientras uno de ellos les grababa. A pesar de que intentaron explicarles los motivos de la visita, no respondieron ni se identificaron.
Silencio e inacción del Gobierno de España
CEAS y Um Draiga manifiestan en un comunicado que esta agresión por parte de las autoridades marroquíes “es una muestra más de las prácticas ilegales y autoritarias del régimen de Marruecos, cuyo objetivo es silenciar a aquellos que intentan visibilizar las graves violaciones de Derechos Humanos que se cometen diariamente en los territorios ocupados”.
Además de la situación de los Derechos Humanos querían denunciar el “expolio de recursos naturales llevado a cabo por empresas europeas que operan en complicidad con Marruecos”, explotación que “viola los principios más fundamentales del derecho internacional, que exigen que el pueblo saharaui dé su consentimiento para cualquier actividad sobre sus recursos naturales”.
CEAS y Um Draiga recuerdan que esta expulsión “no es un hecho aislado” y que “en los últimos meses se han sucedido varios incidentes similares”, actitud que “no solo vulnera los derechos de quienes buscan informar y denunciar, sino que refleja un ataque a la libertad de expresión y al derecho internacional”.
Lamentan el silencio y la inacción del Gobierno de España y afirman que “el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha mostrado una preocupante indiferencia ante la repetida retención y expulsión de ciudadanos y representantes españoles en los Territorios Ocupados, silencio cómplice que no puede continuar”.
Añaden que es hora de que España adopte una postura firme y coherente con el derecho internacional, pues “el Pueblo Saharaui sigue sufriendo bajo una ocupación ilegal que dura ya casi 50 años, mientras su derecho a la autodeterminación sigue siendo ignorado” y que “merece vivir en libertad, en paz, y con el derecho a decidir su futuro sin la constante amenaza de represión”.
La Federación Estatal de Instituciones Solidarias con El Sáhara (FEDISSAH) se ha hecho eco de la denuncia de CEAS y Um Draiga y ha exigido un “cambo inmediato” en la postura de España que, dice, “debe asumir un papel activo en la defensa de los derechos del pueblo saharaui, garantizando su derecho a decidir su futuro, tal como establece el derecho internacional”.
Izquierda Unida Aragón, por su parte, denuncia la impunidad con la que, una vez más, el régimen marroquí viola los derechos humanos y el derecho internacional. Su coordinador general, Álvaro Sanz, exige al Ministerio de Asuntos Exteriores de España “la máxima contundencia ante Marruecos ante otro episodio de retención y expulsión de ciudadanos españoles” y que actúe para impedir que siga impidiendo a observadores internacionales llevar a cabo su misión de verificación de Derechos Humanos.
¿Qué se esconde tras el Plan «ReArm Europe»?
La industria armamentística europea ha experimentado un auge significativo en los últimos años, impulsada por tensiones geopolíticas.
Por Germán Gorraiz López- Analista
Europa se encuentra en la disyuntiva de rearmarse y llenar los arsenales para que se oxiden o emplearlos en una guerra asimétrica contra Rusia, segunda potencia nuclear.
Reconversión industrial en Europa
Tras una etapa dulce impulsada por favorables vientos de cola, el declive de la industria automotriz en Europa que emplea a cerca de 13 millones de personas y representa el 7% del PIB europeo, podria provocar un vertiginoso incremento de las tasas de paro, una drástica reducción de los ingresos estatales, el consecuente incremento de los Déficits (la industria del automóvil es responsable del 10% del total de las exportaciones europeas) y la posterior entrada en recesión de las economías europeas en el horizonte del 2030, con lo se antoja urgente diseñar las líneas maestras de la futura reconversión industrial que se avecina en el horizonte del próximo quinquenio.
La estrategia del rearme se englobaría pues en la doctrina de la reconversión industrial europea, consistente en sustituir gradualmente sectores productivos obsoletos por el sector armamentístico pero que tendrá como efectos colaterales que los paises europeos se endeuden hasta el paroxismo e hipotequen su independencia futura.
Auge de la industria armamentística
La industria armamentística europea ha experimentado un auge significativo en los últimos años, impulsada por tensiones geopolíticas. Así, lo países europeos han incrementado sus presupuestos de defensa, lo que ha beneficiado a empresas clave del sector, como Rheinmetall (Alemania), Thales (Francia), Leonardo (Italia), BAE Systems (Reino Unido) e Indra (España), entre otras.
Así, Empresas como Rheinmetall han reportado récords de pedidos (55.000 millones de euros en 2024) y otras, como Thales y Leonardo, han triplicado o sextuplicado su valor bursátil desde 2022.
Plan «ReARM Europe
En marzo de 2024, la Comisión Europea lanzó la Estrategia Industrial de Defensa Europea, que persigue que, para 2030, al menos el 50% del armamento de los países de la UE se adquiera dentro del bloque y que el 40% de las compras sean conjuntas, frente al actual 18%. Además, se han propuesto iniciativas como el plan «ReARM Europe», con una posible movilización de hasta 800.000 millones de euros para mejorar la seguridad continental, pero está lastrada por la dependencia de tecnología extranjera y las diferencias entre Estados miembros.
El Sahel se ha convertido en “el epicentro del terrorismo global”. La amenaza es real
Por Lehbib Abdelhay
Situación en el Sahel/Terrorismo yihadista, inmigración ilegal y la presencia de Rusia
La posibilidad de que los países del Sahel y África Occidental se conviertan en “estados yihadistas”, vaticina el colapso del régimen democrático después de una serie de golpes militares en los países de la región, y el deterioro de la situación de seguridad, situación que fortalece el poder de las principales organizaciones yihadistas; “Al-Qaeda” e “ISIS en el Sahel”. La región del Sahel, la zona entre el desierto del Sáhara y la sabana tropical al sur, ha surgido como una base de retaguardia importante para grupos que buscan establecer estados “yihadistas” o un califato islámico. Estos grupos están activos principalmente en Burkina Faso, Malí, Níger, Nigeria y Lago de Chad, y buscan expandirse al resto de la región del Sahel.
El último informe anual de OIET monitorea el crecimiento de la influencia de los grupos yihadistas y su modelo operativo en la región del África Occidental, destacando un aumento de hasta el 190% en el número de víctimas del terrorismo en los países de la región durante el año 2024 en comparación con el año 2021, lo que refleja una clara expansión de la agenda de estas organizaciones extremistas en la región.
Factores que alimentan la actividad de los grupos yihadistas.
Hay una serie de factores que contribuyen a alimentar las actividades de los grupos yihadistas en los países del Sahel y África Occidental, y pueden apoyar el establecimiento de un “Estado yihadista” en la región, más notablemente el colapso de los gobiernos democráticos como resultado de una serie de golpes de estado.
Los golpes militares en varios países, como Malí, Níger y Burkina Faso, representaron un revés para los esfuerzos antiterroristas liderados por los gobiernos electos de esos países. A esto se suma la pobreza generalizada en los países de la región, la explosión demográfica y las fronteras amplias e inseguras, que han permitido el florecimiento de actividades de contrabando de armas y drogas así como el contacto directo con grupos yihadistas al otro lado de las fronteras.
La propagación de la pobreza en África Occidental
La propagación de la pobreza extrema en los países de la región del Sahel y de África Occidental, es considerado uno de los principales impulsores del resurgimiento de los movimientos yihadistas en la región. La pobreza está más extendida en la región del Sahel que en cualquier otra región de África, donde el 80% de la población vive con menos de dos dólares al día. La región también tiene la tasa de crecimiento demográfico más rápida del mundo, y la mayoría de su población está compuesta por jóvenes de entre 15 y 19 años. Esta tasa de crecimiento demográfico supera con creces el progreso económico, lo que conduce a un descenso del nivel de vida. Esta brecha también refuerza las condiciones que empujan a los jóvenes a unirse a las filas de las organizaciones yihadistas o del crimen organizado.
– La propagación del terrorismo
La escalada de organizaciones terroristas en la región del Sahel, principalmente las facciones lideradas por “Jama’at Nusrat al-Islam wal-Muslimin” (JNIM), afiliadas a “Al-Qaeda”, y su enfrentamiento con “ISIS (EI-S)”, ha endurecido la situación social en la región de Azawad, en el norte de Mali, Tillabéri en Níger y la zona de Aribanda, ubicada en la frontera entre Mali y Burkina Faso. Los datos sobre el terreno mostraron un aterrador aumento del 190% en las muertes relacionadas con yihadismo en Burkina Faso, Mali y Níger durante la primera mitad de 2024.
Si bien Burkina Faso, Malí y Níger aún no se han convertido en plazas de soberanía plena para grupos yihadistas, el auge de ataques terroristas se está desplazando rápidamente hacia el norte de Togo, Benin y Ghana. Los informes sobre los ataques corroboran el aumento del número de incidentes violentos dentro de los 50 kilómetros de fronteras de los países vecinos de la región del Sahel, superando ahora los 450 incidentes reportados anualmente, lo que refleja una clara expansión de la agenda yihadista en África Occidental y la región del Sahel.
Las fronteras amplias y porosas y sin control también permiten la circulación ilegal de armas y municiones, lo que fortalece a los grupos yihadistas. Los golpes militares en Malí, Níger y Burkina Faso han relantizado los esfuerzos para coordinar los operativos antiterroristas transfronterizos y han provocado una disminución de la autoridad estatal. Se cree que más de siete mil combatientes están involucrados en las filas de los grupos yihadistas activos en la región del Sahel y África Occidental.
Tres escenarios para el futuro de la región:
Ante esta compleja realidad, se plantean tres escenarios sobre lo que podría deparar el futuro de la región del Sahel:
– El primero de estos escenarios implica que las juntas militares se aferren al poder. En este sentido, advierten que la permanencia de las juntas militares durante un período más prolongado complicaría la situación de seguridad, ya que su enfoque en la protección de la élite militar aumentaría la marginación política y las divisiones internas, lo que potenciaría las actividades de los grupos “yihadistas”.
– El segundo escenario es la transformación de la región del Sahel y África Occidental en una zona global para un Estado similar al ISIS. La ausencia de una acción internacional significa que las repercusiones del terrorismo, los movimientos (yihadistas) y el crimen organizado se extenderán mucho más allá de la región del Sahel y el continente africano.
– El escenario más optimista, pero menos probable y menos práctico, implica la capacidad de los países de la región para explotar y valerse de sus ricos recursos naturales y humanos para lograr estabilidad política, económica y de seguridad, fortalecer las infraestructuras, servicios públicos y frenar así la actividad de estos grupos extremistas.
Rusia, la desinformación como estrategia junto al despliegue militar
La estrategia de Rusia en la región del Sahel consiste principalmente en la desinformación directa e indirecta con la que Moscú busca tanto maquillar su imagen exterior como debilitar la posición de Occidente, especialmente Francia y EE.UU.
La estrategia está resultando muy exitosa en el Sahel en los últimos cinco años. Al colocarse del lado de las juntas militares que tomaron el poder y exacerbar el discurso antineocolonial, el Kremlin no solo estaría logrando abrir un nuevo foco de preocupación para Occidente lejos de Ucrania, sino también sortear el aislamiento internacional al que se intenta someterla, mientras obtiene importantes recursos mineros, sobre todo oro, de sus nuevos aliados en las juntas militares que gobiernan Mali, Níger y Burkina Faso.
En general, la creciente influencia rusa en África indica que Occidente está perdiendo la batalla del relato y debe adoptar imperiosamente medidas para evitar que Rusia convierta a la región en un bastión anti-Occidental que afecte gravemente los intereses de seguridad, especialmente los intereses europeos.
Turquía y sus mercenarios
Desde 2019, Turquía ha aumentado su presencia en el Sahel manteniendo a menudo crisis interminables con Francia, tradicionalmente pilar económico y de seguridad de esa región africana. Los vínculos históricos de Turquía con África, especialmente a través de la religión, han facilitado su penetración e influencia geopolítica en los países del Sahel. Las inversiones en minería y educación, junto con la venta de drones turcos Bayraktar TB2 y AKINCI, han consolidado aún más la presencia de Turquía.
Los drones turcos, como el Bayraktar TB2, se han vuelto populares en África debido a su rendimiento y su relación coste-beneficio. A pesar de la incertidumbre sobre los acuerdos de defensa entre las juntas sahelianas y Turquía, el despliegue de mercenarios de SADAT dibuja un nuevo escenario en el panorama de seguridad de la zona. Si bien las autoridades de Malí y Nigeria niegan la presencia de estos combatientes, su proximidad a través de Níger y Togo plantea riesgos de seguridad regional.
Desde principios de junio de 2024, Turquía viene desplegando combatientes del Ejército Libre Sirio controlado por Ankara en varios países del Sahel, incluida Nigeria. Esto corrobora el seguimiento de la información desde diciembre de 2023, cuando surgieron los primeros rumores. El 28 de diciembre de 2023, Turquía envió el primer grupo de militares del Ejército Nacional Sirio (SNA) a Níger. El grupo inicial estaba formado por la División Sultán Murad, seguida del Segundo Cuerpo. Estos militares recibieron entrenamiento por parte del ejército turco antes de su despliegue en el Sahel. Según fuentes militares, estos despliegues en Burkina Faso, Níger, Nigeria y Togo tienen como objetivo aparente proteger las empresas turcas ahí establecidas como fábricas y mineras. Sin embargo, la naturaleza del despliegue ha suscitado inquietudes sobre la seguridad regional y el proceso de aprobación.
Los partidos de la oposición turca afirman que SADAT, una controvertida empresa militar turca privada dirigida por un ex asesor presidencial turco, recluta a estos combatientes para operaciones encubiertas.
La compañía de mercenarios SADAT, fue fundada en 2012 por el ex general Adnan Tanriverdi, y es considerada como el ejército privado del presidente Erdogan, que desempeñó un papel importante en la guerra de Libia. Según fuentes exclusivas, la decisión de enviar tropas a África surgió desde los más altos niveles del gobierno turco, aunque no está claro si Erdogan lo sabía directamente.
Inmigración/Sahel
Claves para entender ese fenómeno:
– La falta de seguridad y de elementos de una vida digna en el Sahel contribuye a la migración irregular.
– Los partidos en Europa y la política adoptada exageran un tanto la cuestión de la migración con fines políticos y electorales.
– Europa está trabajando para encontrar soluciones de desarrollo para abordar las raíces de la migración, lanzando iniciativas importantes.
– Mauritania se ha convertido en un importante punto de salida para miles de migrantes que hacen la peligrosa travesía hacia las Islas Canarias.
La migración irregular desde los países del Sahel hacia el norte de África y Europa está aumentando, impulsada por la sequía, el cambio climático y las crisis de seguridad vinculadas al crimen organizado y el terrorismo yihadista. La región del Sahel es una de las más afectadas del mundo por el terrorismo yihadista, ya que ha registrado las tasas de víctimas más altas del mundo en los últimos cinco años, según estadísticas oficiales de las Naciones Unidas.
En los últimos 18 meses, Mauritania se ha convertido en un importante punto de tránsito y asentamiento para decenas de miles de migrantes irregulares.
Migración desde los países del Sahel: causas y consecuencias
Malí/Mauritania
Los datos indican que la mayoría de los inmigrantes ilegales que cruzan a Mauritania con documentos malienses, con la intención de pasar a Europa, no son originariamente malienses, sino que pertenecen a países vecinos que obtuvieron la ciudadanía maliense de forma ilegal, a través de intermediarios a cambio de sumas de dinero.
Se aprovechan de los acuerdos de libre circulación entre Malí y Mauritania y, en ocasiones, de Argelia. Esta amarga realidad obliga a las autoridades de estos países a estudiar en profundidad las condiciones y circunstancias de los inmigrantes ilegales y tomar decisiones que equilibren los requisitos de seguridad, la protección de las relaciones bilaterales y los intereses de sus pueblos.
Los países del Sahel carecen de derechos políticos, sociales y económicos, además de la carencia de seguridad para sus ciudadanos, lo que hace que muchos de ellos emigren. La región del norte de África se ha convertido en un importante punto de partida para miles de migrantes en un viaje peligroso.
A diferencia de Mauritania, a Marruecos los inmigrantes llegan al país en vuelos regulares fletados por la estatal RAM (Royal Air Maroc). De estos miles que llegaron al aeropuerto de Casablanca, más de 30.000 de ellos murieron o fueron considerados desaparecidos tras intentar cruzar el Mediterráneo entre los años 2014 y 2024.
Durante tres años consecutivos, el número de muertes relacionadas con el terrorismo yihadista en la región del Sahel ha representado más de la mitad del total de muertes en el mundo (cifras de la ONU). En una sesión informativa del Consejo de Seguridad en enero de 2025, se afirmó que Burkina Faso lideraba el ranking mundial en número de muertes a causa del terrorismo yihadista, con un aumento del 68 por ciento.
A lo largo del año 2024, se han registrado más de 3.200 ataques terroristas y 8.400 víctimas civiles entre enero y septiembre de 2024 en el continente africano. Otro factor de la migración son los efectos devastadores del cambio climático. Además de los conflictos armados y la inestabilidad política en la región del Sahel, los efectos del cambio climático están entre las causas profundas de los movimientos migratorios.
Todos estos factores empujan a los jóvenes que aspiran a una vida mejor hacia la opción de la migración, ya que algunos se encuentran atrapados en países como Mauritania y Marruecos, lo que aumenta la presión sobre estos países, mientras que otros se embarcan en un peligroso viaje por mar que puede terminar en llegar a Europa o en la muerte en el Océano Atlántico.
La política de Mauritania en materia de inmigración irregular
Mauritania adopta un enfoque humanitario en el tratamiento de los migrantes irregulares en el marco del respeto a los derechos humanos, ya que no los expulsa del país, pero tampoco les impide cruzar a Europa a través del Océano Atlántico. Las autoridades de Nuakchot siguen un enfoque tridimensional que incluye la cooperación entre los países de origen, tránsito y recepción, lo que le hace desempeñar un papel fundamental en la gestión de este fenómeno. Por ello, las autoridades mauritanas están redistribuyendo a los migrantes dentro del país para evitar la presión en las ciudades costeras (Nuakchot y Nuadibú) pero no recurren a expulsarlos fuera del país, dado que han adoptado un enfoque humanitario que tiene en cuenta las duras condiciones que les obligaron a migrar.
Cabe señalar que en los últimas dos semanas, Mauritania lanzó una campaña para devolver a Malí miles de migrantes irregulares. Fueron vistos decenas de autobuses dirigiéndose a la frontera mauritano-maliense. La junta de Bamako protestó y envió este martes a Nuakchott una delegación de alto nivel liderada por el ministro de Exteriores.
El uso de la carta de inmigración en Europa como arma política
Los investigadores han criticado duramente el discurso de ciertos partidos políticos europeos sobre la inmigración, y han calificado éstas políticas como exageradas con fines políticos y electorales, especialmente por parte de los partidos de derecha y extrema derecha. Un discurso, sin embargo, que los partidos de izquierda europeos están siguiendo en su búsqueda por alcanzar el poder y no perder votos. Cabe señalar que la migración irregular procedente de África constituye sólo el 0,23% de la migración mundial total.
Rutas de las drogas en el Sahel y África del Norte
La situación está fuera de control.
Aprovechando el caos en el Sahel, la circulación de drogas procedente de Marruecos y de América Latina nunca ha sido tan dinámica en el continente africano, aunque es imposible cuantificar con precisión el nivel real del tráfico y las ganancias financieras generadas. La resina de cannabis (hachís) es la droga que más circula actualmente en el Sahel y el África Occidental, y por ello sus rutas, desde Marruecos hasta su destino final, Europa, se han convertido en una clave para las dinámicas geopolíticas. Asimismo, Marruecos, Túnez y Libia, constituyen la principal puerta de entrada de cocaína hacia Europa.
La cocaína y resina de cannabis
La cocaína hizo estragos en todos los sentidos en la región del Sahel y África del Norte, poniendo a los pies de los principales clanes del narcotráfico la política y los pueblos de la región, principalmente en Malí, Mauritania, Libia, Senegal y Níger. Precisamente por la dinámica cambiante en el Sahel, por los grupos terroristas que operan en la zona, es habitual que los distribuidores modifiquen con frecuencia sus rutas. Al hilo de lo anterior, una de las rutas secundarias, y nuevas en la actualidad, pasa a través del muro marroquí en el Sáhara Occidental ocupado.
En términos generales, la región del Sahel en África Occidental se ha convertido en un conglomerado de redes que explotan el tráfico de drogas y amenazan la paz y la estabilidad. Los grandes desafíos, es que los funcionarios de seguridad, los militares y miembros del poder judicial están implicados en facilitar la libre circulación e impunidad de los delincuentes para que puedan esquivar la justicia y los procedimientos legales.
En la actualidad, los informes recientes coinciden sobre la expansión del tráfico de cocaína y resina de cannabis (hachís) en Mauritania y en los campamentos de refugiados saharauis, ubicados en el sur de Argelia. El muro militar marroquí construido en el Sáhara Occidental se ha convertido también en un punto de tránsito de cocaína y armas ligeras con destino final en Europa.

Los traficantes trasladan sus cargas desde el sur de Mauritania hasta la localidad norteña de Bir Mogrein, y es aquí donde pactan el visto bueno con los militares marroquíes, para que les permitan pasar grandes cargas de cocaína al otro lado del muro. Desde el muro, la cocaína es transportada en camiones de frutas a través del territorio de Marruecos hasta llegar al norte del país, y desde Tanger Med III se transporta la cocaína hacia países como Bélgica, Países Bajos y Francia.
Por otra parte, el tráfico de otras drogas como resina de cannabis (hachís) consiste en lo siguiente; los camiones de Marruecos transportan junto a las frutas y otras mercancías las cargas de hachis hasta Mauritania, y desde aquí se distribuye a los países vecinos, particularmente Malí, Níger y Senegal. A través del muro militar marroquí, los narcotraficantes pasan grandes cantidades de resina de cannabis por dos rutas del Sáhara Occidental ocupado por Marruecos, una que va hasta el norte de Mali, y la ruta secundaria que llega hasta Tinduf.
El Ejército de Mauritania recibe seis UAV armados y un sistema antidrones
Zona de tránsito
Coincidiendo con la gran producción de drogas en Sudamérica y la creciente demanda en Europa, la región de África Occidental, por su ubicación geográfica, se convirtió en un punto de tránsito de drogas hacia Europa, los Estados Unidos y Asia.
La recopilación de información reciente sobre el contrabando en los países del Sahel refleja que la región de África Occidental, gracias a sus puertos, se ha convertido en un lugar de descarga de cocaína, que luego se transporta en automóviles y autobuses a los países del Sahel, a través de Senegal, Mauritania, Malí luego a Níger para llegar a Libia, Túnez y Argelia. Agadez, en el norte de Níger, se ha convertido en un “hub” de la droga para su distribución en los países vecinos.
Periódicamente, convoyes de Toyota Land Cruiser llenos de drogas cruzan el norte de Malí hacia el mercado europeo. El país es un auténtico corredor. Los grupos yihadistas no tocan las drogas, es impuro (haram, Ed) para ellos, pero si que cobran grandes sumas de dinero y facilitan el tránsito a través de sus zonas de influencia. Aparte de ellos, todos están mojados: grupos armados, los funcionarios de aduanas y políticos. Esta es a menudo una razón de conflicto entre ellos. Con los golpes cambian las cabezas pero no el sistema.
Los barcos procedentes de Sudamérica atracan en puertos senegaleses y guineanos, luego las cargas son transportadas en autobuses hasta la provincia de Kayes, frontera entre Senegal y Mali. Desde Kayes la cocaína es recogida por hombres armados en todoterrenos tipo Toyota Land Cruiser y es transportada, a través de territorio nacional maliense, hasta llegar a la región de Agadez, norte de Níger. Desde ese punto, la cocaína es distribuida y llevada a la región de Wadi Souf, en Argelia, y el sur de Libia.
Otras rutas por vía marítima que los narcotraficantes también utilizan, son los puertos de Mauritania, Senegal y Marruecos para el transporte de la droga a puertos europeos situados en Italia, Holanda, Bélgica y Francia. A España la mayor parte de la droga llega a la península a través del estrecho de Gibraltar y los puertos de Galicia.
La juventud de la región ya consume drogas
Con el aumento del contrabando y la abundancia del producto, el consumo de drogas se ha extendido en los países del Sahel y la tasa de adicción entre los jóvenes ha aumentado. A pesar de la falta de datos sobre la base de consumidores en la región, los centros de tratamiento en Níger, Chad y Burkina Faso indican una tasa de recuperación limitada para las personas que acuden a los centros de desintoxicación.
Por ejemplo, en Argelia y los campamentos de refugiados saharauis, el consumo de drogas y las pastillas alucinógenas ha aumentado en un 190% desde el 2020. El aumento es debido a la abundancia de la droga que Marruecos envía, ya que los campamentos de refugiados saharauis se han convertido en un “hub” de todo tipo de drogas (cocaína, resina de cannabis y pastillas alucinógenas).
Según datos oficiales, los campamentos de refugiados saharauis son testigo del deseo de los jóvenes de utilizar tanto la cocaína como la resina de cannabis con fines adictivos y no medicinales. Y las mismas fuentes indican que ya hay cifras alarmantes en cuanto al número de personas que abusan de sustancias psicotrópicas. Y con todo esto, no existe ningún centro especializado para el tratamiento de las adicciones entre los jóvenes.
El mismo panorama se da en Mauritania. Los mauritanos consumen mucha resina de cannabis y cocaína. En Mauritania existe un solo centro especializado para el tratamiento de las adicciones, con sede en la capital, Nuakchott, mientras que las grandes ciudades carecen de este tipo de atención específica, especialmente las situadas en la línea de contacto con los países vecinos donde el movimiento de la cocaína es muy activo.
Fuente: ONU, Informes sobre el Sahel y los comunicados de los gobiernos locales.
Marruecos, Trump y el conflicto del Sáhara Occidental
El régimen marroquí, desesperado por el apoyo de Trump en el Sáhara Occidental
EDITORIAL
Madrid (ECS). – En el último año, Marruecos ha buscado consolidar su posición a nivel internacional acercándose a alianzas en Europa, Oriente Medio y EE.UU. Un síntoma de su debilidad, ya que estas alianzas le garantizan seguir eludiendo la responsabilidad en la antigua colonia española. Por la otra parte, el conflicto del Sáhara Occidental experimentó este último año nuevas victorias jurídicas y un apoyo sin precedentes a las reivindicaciones de los saharauis. Debido a lo anterior, la cuestión saharaui aparece cada vez más en la agenda de reuniones de organizaciones internacionales y encuentros bilaterales.
Rabat en cambio, se ha sumergido en una sucesión de crisis diplomáticas con varios países, ausencia de paz regional, tensiones abiertas… El fiasco político de Marruecos tras la declaración de Trump de 2020 y la posterior e impotente firma de los acuerdos abrahámicos, que aún esperan desarrollarse plenamente debido a que han quedado supeditados al internacionalmente rechazado reconocimiento de Trump de la supuesta soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Este fracaso, ha causado un estado de histeria colectiva en la diplomacia alauita, que ha iniciado frentes contra todo aquel que se ha opuesto a violar la legitimidad internacional usando para imponer sus objetivos la inmigración irregular, el chantaje económico, declaraciones amenazantes y la congelación de la cooperación bilateral.
Marruecos, un país regado de ayudas económicas y títere de otros países, se pensó fortalecido geopolíticamente tras sellar con Israel la normalización cuyo propósito solamente ha beneficiado a la agenda del país judío, empujado por EE.UU y los Acuerdos de Abraham para maximizar la ola de normalización con los estados árabes, extender la campaña anti-iraní de la Knesset por África y sumar países en la alianza contra Teherán y los Hermanos Musulmanes (El Islam Político). Ciertamente y sin miedo a equivocarnos, tras más de dos años de normalización, solamente Israel y Trump han salido beneficiados en la medida en que no se han logrado los intereses marroquíes. Marruecos, a través de las instrucciones reales tras estallarle treinta años después la guerra del Sáhara Occidental, accedió apresurado y cegado a un acuerdo sin garantías. Ahora, el reconocimiento de la supuesta soberanía marroquí sobre territorios saharauis permanece en el limbo. Si Trump verdaderamente estuviera a favor, no tendría en reparos en repetir lo dicho por él mismo que ni siquiera.
En consecuencia, esto nos permite concluir que, lejos de una paz permanente en la región, los Acuerdos de Abraham entre Israel, Marruecos y los EE.UU no constituyen un paso hacia una paz duradera, y esto es debido a que incluyen precisamente la ocupación del Sáhara Occidental, causante de todas las crisis diplomáticas marroquíes desde la firma de estos Acuerdos.
Acostumbrado a implicar a terceros países en el contencioso del Sáhara Occidental, se ha vuelto en su contra, ahora ya no se trata de solo la ocupación de un territorio ajeno, sino que, torpemente, ha arriesgado sus intereses económicos, geopolíticos y comerciales inflamando el terreno político para el cual su escasa fuerza diplomática no está preparada, y esto se refleja en el hecho de entregarse plácidamente a alianzas contrarias a los intereses del pueblo marroquí para intentar ganar peso e influencia. Finalmente, ¿Qué no estarás dispuesto a hacer para proteger tus puntos débiles?
El régimen marroquí se encuentra en un estado de confusión desde que el presidente de EE.UU Donald Trump regresó a la Casa Blanca con una agenda que no esperaban los más pesimistas en Rabat, incluidas demandas apremiantes puestas sobre la mesa del palacio real, además de que el país magrebí es un destino potencial para el desplazamiento de los residentes de Gaza. Después de que el régimen alauita se mostrara extasiado por la relección de Trump como presidente de los Estados Unidos, esperando que continuara por el impulso que tomó en 2020 cuando tuiteó, después de perder la carrera presidencial, a favor de la supuesta soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Los responsables de la toma de decisiones en el régimen alauita están buscando formas para minimizar las pérdidas en lugar de maximizar las ganancias.
Según el periodista español Ignacio Cembrero del diario El Confidencial, el régimen de Marruecos se encuentra menos motivado para pedir al presidente estadounidense que restablezca su compromiso de apoyar los intereses marroquíes en el Sáhara Occidental así como la apertura de un consulado en la ciudad ocupada de Dajla, y esto sucede porque Trump involucró a la cuestión palestina a cambio de su normalización con Israel, y ahora el Palacio alauita se da cuenta de que el precio esta vez es mucho más caro que la normalización, en línea con la codicia del presidente estadounidense, que es aceptar acoger a los palestinos desplazados de la Franja de Gaza, según el plan de Trump, que fue rechazado por todos excepto Tel Aviv y Washington.
Con las posibilidades de que Trump respalde las ambiciones del país alauita reduciéndose, el Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí está buscando otras opciones lejos de Estados Unidos, incluida la celebración de una conferencia internacional el próximo abril en los Emiratos Árabes Unidos, patrocinada por países europeos, empezando por Francia, para bendecir la “naturaleza marroquí” del Sáhara Occidental, según señaló una fuente diplomática informada.
Las opciones de Trump para tomar una decisión
Al comenzar su segundo mandato, Trump tiene previsto abordar la cuestión del Sáhara Occidental y avanzar con su política implementada en 2020. La medida más obvia que podría tomar para implementar el reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental es abrir un consulado en el territorio saharaui. Si bien Trump prometió abrir un consulado en Dajla en su primer mandato, la subvención y la planificación necesarias para llevarlo a cabo, por no hablar de los desafíos de seguridad que conllevaría, hacen imposible tal medida. Sin embargo, existen otras maneras en que la administración estadounidense puede consolidar su declaración de reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara, como aumentar las visitas oficiales al Sáhara Occidental, incluyendo el ejercicio militar African Lion, o mantener el diálogo estratégico entre Estados Unidos y Marruecos en el Sáhara Occidental. Además, el Departamento de Estado podría ampliar el papel de la Presencia Virtual a algo más sustancial y simbólico que una página web provisional. Estados Unidos también podría presionar a algunos países europeos, que tienden a ser menos reacios al riesgo que EE.UU, para que establezcan su propia presencia en la región (En este caso Francia). En diciembre de 2019, Comoras se convirtió en el primer país en abrir un «consulado» en el Sáhara Occidental. Desde entonces, veintiocho países más (principalmente micropaíses africanos y árabes) han abierto consulados en el Sáhara Occidental.
Además, antes del anuncio de Trump de que Estados Unidos reconocería la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, la política estadounidense había impedido el gasto de asistencia bilateral estadounidense en la región. El Proyecto de Ley de Asignaciones del año fiscal 2014 incluyó por primera vez disposiciones que permitían que cierta asistencia económica bilateral se «dispusiera a cualquier región administrada por Marruecos, incluido el Sáhara Occidental». Sin embargo, como política, tanto la administración Obama como la administración Trump optaron por no destinar asistencia bilateral al Sáhara Occidental para evitar reconocer tácitamente la soberanía marroquí en la región. Si bien el gasto en ayuda exterior se encuentra actualmente en el limbo, si la administración retoma un patrón más regular de asistencia exterior, es posible que la administración Trump invierta el rumbo y destine asistencia bilateral a los territorios ocupados del Sáhara Occidental como una forma de reforzar la postura estadounidense sobre la soberanía marroquí. Además, el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Marruecos (que entró en vigor en 2006) y su legislación de aplicación establecen claramente que solo cubre el comercio y la inversión en el territorio de Marruecos reconocido por Estados Unidos, que actualmente no incluye el Sáhara Occidental. Sin embargo, con el cambio de política de Trump, los bienes producidos en el Sáhara Occidental podrían tener derecho a los mismos beneficios que el resto del territorio marroquí.
Otra posible vía para Estados Unidos en los próximos años consiste en aumentar la presión sobre Marruecos para que implemente el acuerdo tripartito. Israel inauguró una oficina de enlace en Rabat en agosto de 2021, y aunque la delegación israelí en Marruecos abandonó el país tras el inicio de la guerra entre Israel y Hamás, los diplomáticos israelíes regresaron discretamente al país en agosto de 2024. Marruecos también abrió una oficina de enlace en Tel Aviv, y la prensa israelí informó en julio de 2023 que Marruecos estaba «en proceso» de convertir la oficina en una embajada de pleno derecho tras el reconocimiento por parte del gobierno israelí de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, aunque estos esfuerzos se han retrasado a raíz de la guerra en Gaza.
Según Carnegie, Trump necesitará el apoyo de otros actores globales para implementar el reconocimiento de la soberanía marroquí en el Sáhara Occidental de una manera que aborde el conflicto en su totalidad. Su administración podría colaborar con los diplomáticos de otras naciones para rediseñar las fronteras terrestres y marítimas, así como para crear un acuerdo de reparto de poder entre el gobierno semiautónomo saharaui y Marruecos. Para establecer las fronteras, los gobiernos que han utilizado el Sáhara como moneda de cambio, como la administración Trump, deberían colaborar con sus homólogos marroquíes y saharauis para generar un acuerdo territorial de reparto de poder que permita a Marruecos materializar plenamente sus aspiraciones territoriales, a la vez que otorga al pueblo saharaui el derecho a un hogar permanente y el fin de la guerra.
Para resolver la cuestión del Sáhara Occidental, las partes implicadas deberán responder a muchas preguntas. La principal es la cuestión de las fronteras. Actualmente, Marruecos ocupa alrededor del 75 % del territorio del Sáhara Occidental. Si Marruecos alcanza la plena soberanía, ¿Cómo se administrará el 25 % restante? ¿Seguirá la RASD independiente y gestionando los territorios liberados del Sáhara Occidental?
Israel ataca Beirut por primera vez desde el alto el fuego
Agencias
Israel sigue agravando el conflicto en Oriente Próximo y ha bombardeado este viernes un edificio en los suburbios meridionales de Beirut conocidos como el Dahye, en lo que supone el primer ataque contra esta zona del país desde que entrara en vigor un alto el fuego entre las partes el pasado 27 noviembre, según recogen agencias informativas.
El Ejército israelí había informado y pedido su evacuación previamente a través de un mensaje en redes sociales, según informa la Agencia Nacional de Noticias del Líbano (ANN). Tras este aviso, y pasadas las 13:30 hora local, al menos dos misiles alcanzaron un edificio en al área de Hadath, que quedó «completamente» destruido. La explosión resonó con fuerza por todo Beirut.
