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10 febrero 2026
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EE.UU prepara una nueva ronda de negociaciones directas sobre el Sáhara Occidental y descarta «Mesa redonda»

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Agencia ECS

Washington, — Estados Unidos prepara una nueva ronda de negociaciones directas sobre el territorio ocupado del Sáhara Occidental, con una primera reunión prevista para el próximo mes de febrero, según informó el diario Africa Intelligence. La misma fuente añade que la administración Trump descarta explícitamente el formato de “mesa redonda”, según fuentes diplomáticas de la Casablanca.

El anuncio se produce en un momento en que Marruecos ultima los detalles de su nueva propuesta sobre el denominado plan de autonomía, al tiempo que se acelera la agenda de reuniones diplomáticas destinadas a resolver el conflicto del Sáhara Occidental, con una fuerte implicación estadounidense. El Frente POLISARIO ya presentó su propuesta.

La primera reunión preparatoria está prevista en Estados Unidos en los próximos días con el resto de las partes, excluida el Frente Polisario, aunque sin una fecha definitiva debido a la saturación de la agenda internacional. La delegación del Frente POLISARIO ya se reunió con la parte americana esta semana.

Esta fase adoptará la forma de una reunión exploratoria a nivel ministerial. Según la información disponible, por la parte marroquí participarán el ministro de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, y el ministro del Interior, Abdelouafi Laftit. También podrían estar un representante del servicio marroquí de contraespionaje e inteligencia exterior, la Dirección General de Estudios y Documentación (DGED).

Según explicó Africa Intelligence, el encuentro fue concebido inicialmente como una mesa redonda preliminar y no se celebrará ni en Nueva York ni en Washington, sino en un lugar que permita un mayor grado de discreción y control del formato de dichas negociaciones. Si las conversaciones resultan constructivas, el calendario podría acelerarse y planificarse una primera reunión oficial a partir del mes próximo entre el Frente Polisario y Marruecos únicamente.

Este proceso de negociaciones excluye explícitamente la participación de España y Francia y se apoya, en su fase inicial, en un patrocinio directo de Estados Unidos, con la implicación posterior de Naciones Unidas.

Resultados rápidos y tangibles

Estas conversaciones se inscriben en el enfoque definido por Donald Trump, ya que Washington pretende desempeñar un papel catalizador en la fase preliminar, en detrimento del marco tradicional de la ONU.

Este giro político responde al deseo del presidente estadounidense de obtener resultados rápidos y tangibles, en contraste con el enfoque de Naciones Unidas liderado por el enviado personal del secretario general para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura. Se prevé que el asesor especial de Trump para asuntos del mundo árabe y africano, Massad Boulos, actúe como mediador.

Por su parte, Rabat continúa trabajando en su nuevo plan de autonomía. Los consejeros reales Fouad Ali El Himma, Taieb Fassi Fihri y Omar Azziman, que presiden la comisión encargada de elaborar el proyecto, se ocupan de los aspectos diplomáticos, mientras que Laftit dirige los expedientes de seguridad, según el rotativo francés.

Antes de la redacción del plan, el 10 de noviembre de 2025 se celebró una reunión entre este trío, cercano al rey Mohamed VI, y los partidos de la mayoría, lo que permitió establecer un marco político para la actualización del proyecto, cuya primera versión data de 2007.

En el lado saharaui, se ha preparado a varias figuras destacadas. Se espera que Mohamed Salem Ould Salek, veterano dirigente del Frente Polisario y uno de los nombres históricos de su diplomacia, encabece la delegación negociadora durante las rondas de debate en profundidad. Esta semana participó directamente en la fase preliminar el ministro saharaui de Asuntos Exteriores, Mohamed Yeslem Beissat. Para completar el equipo, el Frente Polisario contará con Sidi Omar, su representante ante Naciones Unidas; Mouloud Said, considerado un interlocutor habitual en los círculos estadounidenses; y Fatma Mehdi, ministra de Cooperación de la República Saharaui.

Noruega o Doha, lugar de las negociaciones

Esta serie de contactos recuerda a las negociaciones de Manhasset, las últimas conversaciones organizadas entre junio de 2007 y octubre de 2009. En aquel entonces, la delegación marroquí estaba encabezada por el entonces ministro del Interior, Chakib Benmoussa, en un formato cuatripartito que incluía a Argelia y Mauritania. En la actualidad, según Africa Intelligence, no hay indicios de que se retome ese formato, aunque la posible participación de Argelia como mero observador sigue siendo un elemento clave. La delegación saharaui estuvo entonces encabezada por el difunto líder Mahfud Ali Beiba, con veterano, también fallecido, Mohamed Jadad como interlocutor veterano del Frente POLISARIO.

Paralelamente, se estudian otros lugares para la celebración de encuentros informales, entre ellos Doha y Oslo. La capital noruega ya acogió los días 12 y 13 de enero a una delegación parlamentaria marroquí integrada por la vicepresidenta de la Cámara de Consejeros, Naïla Tazi (Confederación General de Empresas de Marruecos, CGEM), la presidenta de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes y dirigente del partido Agrupación Nacional de Independientes, Salma Benaziz, y Abdelmajid Fassi Fihri, vicepresidente de la Cámara de Representantes. La delegación se reunió con diputados del Parlamento noruego (Storting), en presencia de la embajadora de Marruecos en Noruega, Nabilla Freiji, también exmiembro de la CGEM. Según la versión oficial, la visita se inscribió en el marco del diálogo parlamentario bilateral.

La opción de Oslo tampoco se descarta para el Frente Polisario, que cuenta con una sólida base de apoyo a su causa en este país.

Washington anuncia inversiones en el Sáhara Occidental como parte de Marruecos, en plena tentativa de retomar las negociaciones

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Madrid (ECS).- El reciente nombramiento del nuevo embajador de Estados Unidos en Marruecos, Richard Duke Buchan, marca el inicio de una nueva etapa en las relaciones entre Marruecos y Estados Unidos, colocando al conflicto del Sáhara Occidental en el centro de una alianza estratégica durante todo el mandato de Donald Trump. Tras su nombramiento oficial y la presentación de cartas credenciales al rey Mohamed VI, Buchan manifestó la intención de Washington de priorizar el desarrollo, la inversión económica y la estabilidad política en los territorios ocupados del Sáhara Occidental, calificándolos como «regiones clave».

Sáhara Occidental | El Polisario ultima una cumbre histórica en Washington con la administración Trump

En sus declaraciones, el embajador destacó que la «próxima fase de cooperación bilateral se centrará en avanzar en proyectos de desarrollo en las provincias del sur de Marruecos» (en alusión del Sáhara Occidental), «lo que refleja el compromiso de Estados Unidos con Marruecos como socio importante en el norte de África.»

Según fuentes cercanas al asunto, los minerales del subsuelo del Sáhara Occidental son fundamentales para la asociación estratégica entre Rabat y Washington, ya que combinan el desarrollo económico con la gobernanza y la seguridad, lo que permite a Marruecos atraer inversiones americanas e implicarlas en el escollo saharaui.

Estas declaraciones coinciden con el mantenimiento de la financiación por parte de Estados Unidos para operaciones clave de las Naciones Unidas en la región, especialmente la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO). Los datos oficiales muestran que, a pesar de la retirada más amplia de Washington de 66 organizaciones internacionales humanitarias y sanitarias, Estados Unidos continúa apoyando las misiones de la ONU en el Sáhara Occidental. El presidente Donald Trump firmó recientemente un memorando presidencial que reduce las contribuciones estadounidenses a 31 agencias de la ONU y 35 organizaciones no pertenecientes a la ONU, alegando conflictos con los intereses nacionales de Estados Unidos; sin embargo, la MINURSO permaneció exenta.

ONU aborda en Ginebra el conflicto del Sáhara Occidental en un contexto de renovados esfuerzos internacionales

El ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Nasser Bourita, subrayó, el 31 de octubre de 2025, que la prórroga del mandato de la MINURSO refleja el compromiso de Marruecos con la diplomacia internacional y su papel proactivo para facilitar una solución política al conflicto del Sáhara Occidental. Los observadores destacan que el apoyo de Estados Unidos a la MINURSO confirma el respaldo de Washington a una solución política que garantice la estabilidad regional.

Más allá de las inversiones y la gobernanza, la estrategia de Washington fortalece el papel de Marruecos en el Magreb, asegura el apoyo a la ocupación del territorio saharaui y asegura la continuidad de la monarquía alauí en estos territorios estratégicamente importantes para EE.UU.

L’fayafi

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  • Tras el año 2018, con la creación errónea de una troika de presidentes, el tratamiento regular del tema en el PSC se redujo y la troika se convirtió en el mecanismo de seguimiento. 

EDITORIAL

Madrid.(ECS).— La Agencia Oficial de Noticias del Frente POLISARIO (SPS) publicaba el 15 de enero de 2026 la noticia bajo el título: «la República Saharaui se postula como miembro del Consejo Africano de Paz y Seguridad: Marruecos pierde la batalla de la narrativa». La presentación de la República Árabe Saharaui Democrática como candidata a miembro del Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana (PSC) para el período 2026-2028 representa, sin duda alguna, un hito político de gran calado y convierte la contienda de los países del norte de África por este escaño en una de las disputas políticas más sensibles e influyentes de la historia reciente de la Unión Africana.

Estas elecciones están previstas para celebrarse durante el período ordinario de sesiones del Consejo Ejecutivo de la Unión Africana de febrero de 2026, en Adís Abeba, capital de Etiopía. En dichas elecciones, la República Saharaui compite con el Reino de Marruecos y el Estado de Libia por el escaño asignado a la región [bloque] del norte de África, mientras que otros países de las cuatro regiones restantes compiten por los puestos correspondientes dentro del mencionado Consejo.

Pero más allá de los resultados de la votación, huelga recordar que ese Consejo de Paz y Seguridad de la UA fue vetado por el anterior ministro de Asuntos Exteriores de la República Saharaui, actual jefe de la delegación negociadora y responsable de la diplomacia del Frente POLISARIO, Mohamed Salem Ould Salek.

(Doc. Assembly/AU/4(XXXI). 1 y 2 de julio de 2018, en Nuakchot, Mauritania, en la cumbre de la Unión Africana, la diplomacia saharaui en ese momento votó a favor de sacar de ese órgano institucional africano el expediente del Sáhara Occidental para entregarlo en bandeja a la Troika renunciando así a decisiones vinculantes. Lo que limita considerablemente cualquier acción del Consejo de Paz y Seguridad de la UA respecto al conflicto saharaui en la medida que pasó de tener poder activo a ser mero espectador, siendo la primera vez que el órgano continental actuaba así reduciendo su papel en un conflicto africano.

Delegar el conflicto saharaui en la Troika fue un rotundo fracaso y una clara victoria para Marruecos tan solo un año después de regresar a la Unión Africana. Y sus consecuencias se proyectan a día de hoy, empezando por ejemplo por la inmovilidad del CPS ante la ruptura del alto el fuego, los consulados ilegales y la ocupación de nuevos territorios.

Política exterior ausente: La desorientación de la diplomacia saharaui en el panorama internacional (I)

Pero qué fue la Troika que reemplazó el PSC?

Veamos lo que dice la pésima Decisión de la UA, adoptada en Nuakchott en 2018, sobre esa cuestión.

DECISIÓN SOBRE EL INFORME DEL PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE LA UNIÓN AFRICANA SOBRE LA CUESTIÓN DEL SAHARA OCCIDENTAL. Doc. Assembly/AU/4(XXXI). 1 y 2 de julio de 2018, en Nuakchot, Mauritania.

Decide establecer un mecanismo africano que comprenda la Troika de la UA, a saber, los Presidentes salientes y entrantes de la UA, así como el Presidente de la Comisión, para brindar un apoyo a los esfuerzos de las Naciones Unidas alentando a las partes a ser flexibles, movilizando todo el apoyo posible a los esfuerzos de las Naciones Unidas y reflexionando, en estrecha consulta con las Naciones Unidas, sobre el contenido del compromiso deseado.

Este mecanismo informaría regularmente sobre la ejecución de su mandato a la Conferencia de la Unión y, según sea necesario, al Consejo de Paz y Seguridad a nivel de Jefes de Estado y de Gobierno.

La Conferencia decide que la cuestión del Sáhara Occidental se tratará solo dentro de este marco y en este nivel;

2. Pide al presidente de la Comisión que inicie las consultas necesarias para la reactivación de la Oficina de la UA en El Aaiún con la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental, a fin de facilitar la coordinación operativa con las Naciones Unidas;

3. Hace un llamamiento a todos los Estados Miembros de la UA, en particular a los países vecinos, para apoyar los esfuerzos de las Naciones Unidas; A la luz del texto de esta Decisión, cuesta comprender que se pueda pedir a la Troika algo que no tiene. La UA ha perdido toda iniciativa en el conflicto del Sáhara Occidental. La UA ha decidido ser un remolque detrás de NN.UU. En la cuestión del Sáhara Occidental, esa Decisión, tan sólo atribuye a la Troika la función de apoyar a la ONU. Y estando el Proceso de Paz, prácticamente muerto, la Troika no tiene nada que hacer.

Ciertamente, si la ONU, ni siquiera, tiene un Enviado Personal en ese momento, poco ha hecho esa Troika. Y si alguna vez, los saharauis, habían depositado alguna esperanza en la UA, la Troika fue la ocasión para examinar su capacidad de iniciativa. Ante el abandono e indiferencia de NN.UU, la organización continental durante casi tres años de trabajo de Troika, no ejerció ningún papel que le corresponde, de acuerdo a su texto fundacional. Pero ni eso. La UA no ha hecho absolutamente nada en tiempos de Troika.

Pero hay más. La Decisión de la UA de crear esa Troika, pidió al presidente de la Comisión Africana que reactive la Oficina de la UA en la MINURSO, en la ciudad de El Aaiún, cerrada por Marruecos. Y hete aquí que el presidente de la Comisión, transcurridos dos años, no ha movido ni un dedo para esa cuestión. Igualmente, esa decisión de la UA, hace un llamamiento a todos los Estados miembros de la UA para apoyar los esfuerzos de NN.UU. Y, sin embargo, la UA no ha hecho nada contra un Estado miembro, empeñado en obstaculizar los esfuerzos de la ONU, abriendo un consulado en El Aaiún.

El nuevo plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental pretende marginar al Frente Polisario

Volvamos, ahora, a la cuestión de la Troika y el PSC

El Acta Constitutivo de la UA, establece que “La Asamblea de Jefes de Estado y de Gobierno es el órgano supremo de adopción de decisiones y políticas de la UA”. Comprende todos los Jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros. Además, el Acta Constitutivo establece que “La Asamblea determina las políticas de la UA, establece sus prioridades, adopta su programa anual y supervisa la implementación de sus políticas y decisiones”.

Sin embargo, la UA, ha decidido desentenderse de una cuestión firmemente incrustada en el ADN del Acta Constitutivo de la organización, al auto amputarse algunas de sus funciones vitales. Recordemos que aquella Decisión de Nuakchot, dice literalmente: “la cuestión del Sáhara Occidental se tratará solo dentro de este marco y en este nivel”. Una clara maniobra francesa para sacar la cuestión saharaui del Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana.

Entendido así, si la Asamblea es el Órgano que define las Políticas Comunes de la Unión, cómo se justifica que decida delegar, en exclusiva, una de sus funciones vitales, a un Órgano por ella creado? Recuérdese que estamos ante una de las cuestiones que afectan al núcleo esencial y básico de los Principios y Valores de la Unión Africana. Aún así y contra toda lógica, la UA, ha decidido inhibirse (La Conférence decide que la question du Sahara occidental ne sera abordée que dans ce cadre et à ce niveau) de abordar esa cuestión. Es decir, el asunto no se puede abordar en otro nivel de la Organización, una clara alusión a la Asamblea.

La Decisión de la UA, añade que dicha troika “informará regularmente sobre la ejecución de su mandato a la Conferencia de la Unión y, según sea necesario, al Consejo de Paz y Seguridad a nivel de Jefes de Estado y de Gobierno”. Es decir, que incluso el Consejo de Paz y Seguridad africano, tampoco tiene competencias en la cuestión. Tan sólo se le informará, y ello sólo cuando resulte necesario. Y se le informará, únicamente, cuando dicho órgano se reúna a nivel de Jefes de Estado y de Gobierno, algo que tan sólo ha sucedido en dos ocasiones, durante toda la historia del Consejo de Paz y Seguridad.

El Órgano que vela por la Paz y la Seguridad en África, ha sido excluido durante casi tres años, por tanto, de la posibilidad de abordar la cuestión del Sáhara Occidental, como si, en dicho territorio, reinara la paz y la seguridad y no hubiera necesidad alguna para la intervención de dicho Órgano.

Es decir, después de aquella cumbre de Nuakchot de 2018, todos los órganos de la UA, se abstienen de abordar la cuestión del Sáhara Occidental, dejándola en manos de una troika, que cada año, cambia de miembros. Resulta evidente que un órgano tan volátil como esa troika, pueda avanzar en algo, sobre todo, teniendo en cuenta que su misión se limita a apoyar los esfuerzos de NNUU. La troika se compone de los Presidentes saliente, actual y entrante de la UA.

El sábado, día 6 de julio de 2019, a última hora de la tarde, después de concluida la reunión de los ministros de exteriores, se hace público lo que denominan ‘Proyecto de Programa de Eventos’, cuyo punto 20 expone escuetamente: Aún tratándose de un simple proyecto de programa. Así, el viernes día 5 de julio de 2019, la agencia saharaui de noticia SPS, anuncia, nada más y nada menos, que el entonces ministro de exteriores de la RASD, Mohamed Salem Uld Salek “exige a la Troika que fije una fecha para la celebración del referéndum de autodeterminación en el Sáhara Occidental”. Una exigencia, francamente fuera de lugar, por quedar fuera de las competencias de dicha Troika, tal y como se vio en estas líneas. Y, añade, que, “la UA debe adoptar medidas coercitivas contra el Reino de Marruecos por obstaculizar la celebración de dicho referéndum”.

Así las cosas, llegado el día ocho de julio de 2019, los miembros de la Troika, abandonan la calurosa Niamey, Níger, dejando a algunos corriendo cuesta abajo, detrás del espejismo que ellos mismos habían anunciado. Y la troika, esa troika que nos habían vendido antes de haberla cazado, quedó en agua de borrajas.

Años después, y tras reveses y fracasos, en los trabajos y clausura de la decimocuarta cumbre de la Unión Africana (UA) celebrada el 05 y el 06 de diciembre de 2020 por videoconferencia, el Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana (PSC) se ha encargado finalmente de la gestión de la cuestión saharaui tras tres años de ausencia.

Hay que reconocer que durante todos estos años la Troika, a la que se aferró los diplomáticos saharauis, formada por los presidentes entrantes y salientes de la UA, nunca avanzó en nada sobre la descolonización del Sáhara Occidental. «El tema de la descolonización del Sáhara Occidental ha vuelto a la agenda del Consejo de Paz y Seguridad de la UA (PSC) bajo un proyecto de decisión aprobado por la Unión Africana al final de su cumbre sobre el tema «silenciar las armas en África», reza una nota difundida por el ahora jefe de la diplomacia del Polisario. El proyecto de decisión, presentado por el Primer Ministro de Lesotho, dio visibilidad a la cuestión saharaui volviendo a incluirla en el programa de trabajo del Consejo de Paz y Seguridad de la Unión Africana, tras muchos intentos de Rabat de eliminar este órgano decisorio de la Unión Africana del proceso de solución del conflicto del Sáhara Occidental.

Sáhara Occidental | El Polisario ultima una cumbre histórica en Washington con la administración Trump

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Washington, 22 ene (ECS).- El Frente Polisario ultima los preparativos de una cumbre histórica que se celebrará en Washington este jueves con la administración Trump, auspiciada por Estados Unidos, con el objetivo de reactivar el proceso político sobre el Sáhara Occidental, cincuenta años después de la Marcha Verde.

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Según fuentes diplomáticas a ECSaharaui, el encuentro, previsto para hoy, marcaría el primer contacto directo de alto nivel entre el Frente Polisario y Estados Unidos desde el alto el fuego de 1991, que dio lugar al despliegue de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), cuyo coste acumulado supera los mil millones de euros.

Washington considera que la cita adquiere una relevancia especial en el actual contexto regional, tras la aceptación de un marco mínimo de diálogo por parte de los actores implicados, en un escenario marcado por tensiones diplomáticas y estratégicas en el norte de África. La administración Trump busca explorar vías para desbloquear un conflicto que Naciones Unidas sigue considerando pendiente de descolonización.

El conflicto del Sáhara Occidental continúa siendo uno de los principales focos de inestabilidad regional, mientras algunas potencias, entre ellas España, han reiterado recientemente su respaldo a la propuesta de autonomía bajo soberanía marroquí, una posición rechazada por el Frente Polisario.

ONU aborda en Ginebra el conflicto del Sáhara Occidental en un contexto de renovados esfuerzos internacionales

Sobre la delegación negociadora del Polisario

Fuentes cercanas al movimiento saharaui desmintieron informaciones que situaban a la delegación en Oslo, subrayando que Noruega no tiene ninguna relación con este proceso. La delegación no transitó por Suecia y su itinerario incluyó una escala en Madrid antes de su llegada a Washington.

La reunión prevista tendrá lugar hoy jueves 22 y será un encuentro preliminar de ministros de Asuntos Exteriores. Esta cita podría ir seguida, tres semanas después, de una reunión formal de negociación entre las dos partes junto con Mauritania y Argelia.

Por su parte, Marruecos envió una delegación de alto nivel for.ada por Yassine Mansouri, director de L’DGED (Servicios de Inteligencia), Nasser Bourita, ministro de Asuntos Exteriores, Omar Hilale, representante de Marruecos en la ONU.

ONU aborda en Ginebra el conflicto del Sáhara Occidental en un contexto de renovados esfuerzos internacionales

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Ginebra (ECS), — La reunión anual del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, con representantes y enviados especiales de la ONU concluyó la noche del martes en Ginebra, tras celebrarse del 18 al 20 de enero con la participación de António Guterres; su enviado personal para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura; el representante especial Alexander Ivanko, jefe de la MINURSO, así como responsables y enviados especiales de diversas agencias de Naciones Unidas.

Este encuentro periódico, organizado por los secretarios generales de la ONU, sirve para el intercambio de puntos de vista sobre la paz y la seguridad internacionales, la evaluación de las operaciones de mantenimiento de la paz y el seguimiento de los esfuerzos de mediación en conflictos de larga data.

La reunión entre Guterres, De Mistura e Ivanko, según fuentes diplomáticas desde Ginebra, se produjo en un momento de intensa actividad diplomática en torno al conflicto del Sáhara Occidental, marcada por reuniones informales promovidas por Estados Unidos con vistas a futuras conversaciones que incluyan a las partes implicadas Marruecos y el Frente Polisario, y con la participación de Argelia y Mauritania.

El enviado personal del secretario general continúa coordinándose con la Administración estadounidense para culminar consultas preliminares que podrían desembocar en reuniones bilaterales con cada parte, con el objetivo de consensuar el formato, el lugar y los participantes de un encuentro oficial, en el marco de los esfuerzos de la ONU y EE.UU por reactivar el proceso de solución.

La implicación activa de Trump ha generado una nueva dinámica que incómoda a Naciones Unidas para acelerar la reanudación de las negociaciones, después de décadas de estancamiento sin una solución justa y definitiva conforme al derecho internacional.

Las conversaciones previstas no se limitarían a un gesto protocolario, sino que podrían marcar el inicio de una nueva fase negociadora, compleja y prolongada, centrada inicialmente en acordar los principios generales que rijan el proceso de negociación.

El clima de expectación actual está ligado a los resultados de las consultas que mantiene De Mistura junto con responsables de la MINURSO, antes de presentar sus conclusiones al secretario general, con el objetivo de dar un nuevo impulso al proceso político.

En este contexto, el anuncio del Frente Polisario de su disposición a participar en las próximas rondas de diálogo se interpreta como una señal de compromiso con una vía negociada que permita alcanzar una solución al conflicto, en línea con el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, y fruto de esfuerzos internacionales recientes, entre ellas la mediación estadounidense.

El Polisario subraya que cualquier proceso creíble debe basarse en las resoluciones de la ONU y en un marco que garantice una solución justa, duradera y mutuamente aceptable, conforme a la legalidad internacional.

El movimiento europeo de solidaridad con el Sáhara Occidental define «plan de acción» para el 50.º aniversario de la RASD

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Madrid, España (ECS).– En un contexto internacional marcado por profundas tensiones geopolíticas y por un creciente cuestionamiento del derecho internacional, la Task Force del movimiento europeo de solidaridad con el pueblo saharaui se reunió el martes 20 de enero en Madrid para elaborar un plan de acción detallado de cara a 2026, año del 50.º aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).

La reunión, presidida por Pierre Galand, presidente de EUCOCO, y por Omar Mansur, representante del Frente POLISARIO ante la Unión Europea y las instituciones europeas, contó con la participación de numerosos representantes internacionales implicados en la coordinación de iniciativas políticas, culturales, diplomáticas y de movilización a nivel europeo e internacional.

Al abrir los trabajos, Pierre Galand recordó los resultados alcanzados mediante la organización de la Conferencia Europea de Apoyo y Solidaridad con el Pueblo Saharaui (EUCOCO), subrayando al mismo tiempo las dificultades de un panorama global en el que la legalidad internacional suele sacrificarse a las lógicas de poder. Galand destacó la necesidad de identificar instrumentos más eficaces para devolver la cuestión saharaui al centro de la agenda internacional, haciendo referencia a recientes movilizaciones exitosas en otros contextos, como el palestino. Asimismo, analizó el peso de Estados Unidos en el actual escenario geopolítico, el papel de los Acuerdos de Abraham y los vínculos entre Marruecos e Israel, denunciando el apoyo de Francia al régimen de ocupación marroquí.

En nombre del pueblo saharaui, Omar Mansur expresó su profundo agradecimiento por el compromiso del movimiento de solidaridad, advirtiendo sobre una nueva dinámica internacional que tiende a privilegiar los intereses económicos y los negocios en detrimento del derecho internacional.

Recordó la acción del Frente POLISARIO en el seno del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y las recientes batallas diplomáticas ganadas frente a las iniciativas de Marruecos y de sus aliados. Mansur lanzó un llamamiento a una movilización de masas que incluya conferencias jurídicas en el Parlamento Europeo, cumbres sobre derechos humanos en Ginebra e iniciativas dirigidas a jóvenes y mujeres.

Abdulah Arabi, delegado del Frente POLISARIO en España, subrayó el valor estratégico del encuentro como espacio de reflexión y planificación. Anunció una serie de citas clave, entre ellas las iniciativas previstas en España el 26 de febrero, con motivo del 50.º aniversario de la RASD (27 de febrero de 1976), y las celebraciones que se celebrarán en los campamentos de refugiados saharauis los días 7, 8 y 9 de abril. Arabi destacó asimismo el compromiso de mantener un alto nivel cualitativo de la EUCOCO, que se celebrará en Madrid, reiterando la centralidad del derecho internacional y, al mismo tiempo, la necesidad de explorar nuevas vías para reforzar la voz del pueblo saharaui en su lucha por la autodeterminación y la independencia.

Durante la reunión, Carmelo Ramírez, presidente de la Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Sáhara (FEDISSAH), presentó un plan de trabajo adaptado al actual contexto político, poniendo el acento en la defensa del derecho internacional, en la situación humanitaria en los territorios ocupados y en los campamentos de refugiados, así como en la preparación de actividades de cara a la Cuarta Comisión de las Naciones Unidas.

Ramírez reiteró la necesidad de reafirmar el multilateralismo frente a las derivas bilaterales y subrayó la importancia de una estrategia de comunicación eficaz, capaz de utilizar las nuevas herramientas mediáticas para reforzar el mensaje de la causa saharaui.

Desde Portugal, Luisa Teotónio Pereira apoyó el fortalecimiento de las relaciones con las organizaciones democráticas y la preparación de iniciativas en respuesta a un posible “nuevo escenario” en Marruecos, incluyendo acciones vinculadas a eventos de alcance internacional como el Mundial de fútbol de 2030. Propuso la construcción de alianzas con los demócratas marroquíes y con las organizaciones del Magreb para ejercer una presión coordinada sobre el régimen marroquí.

Saïd Ayachi, presidente del Comité Nacional Argelino de Solidaridad con el Pueblo Saharaui (CNASPS), criticó las presiones ejercidas en el seno del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para subordinar el derecho internacional a intereses estratégicos, denunciando al mismo tiempo la hipocresía europea en materia de derechos humanos. Anunció la organización de eventos en Argelia en apoyo a las movilizaciones internacionales y reiteró que Argelia, a través de todas sus instituciones, seguirá apoyando el derecho internacional y las legítimas aspiraciones del pueblo saharaui.

Otras intervenciones, entre ellas la de la representante del movimiento de solidaridad francés, propusieron la organización de jornadas de acción internacional, inspiradas en las movilizaciones de solidaridad con Palestina, y de eventos simultáneos en distintos países europeos. Jesús Garay insistió en la necesidad de unificar consignas e iniciativas comunes para superar la fragmentación del movimiento, mientras que el debate abordó también la urgencia de organizar visitas a los territorios ocupados para denunciar las violaciones de los derechos humanos y de relanzar los grupos interparlamentarios para contrarrestar la propaganda del régimen marroquí.

En nombre de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara Occidental (CAS-Sáhara), la presidenta Maite Isla anunció la organización de importantes eventos a nivel estatal en España, destinados a reforzar el apoyo de la sociedad civil y a aumentar la presión política para que España asuma sus responsabilidades históricas y jurídicas en el proceso de descolonización del Sáhara Occidental.

En conclusión, la Task Force identificó las prioridades estratégicas para 2026: contrarrestar la lógica de los hechos consumados impuesta unilateralmente, alinear los mensajes políticos y comunicativos con la RASD y coordinar las agendas del movimiento de solidaridad, con especial atención al trabajo político, mediático y humanitario a nivel internacional.

El nuevo plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental pretende marginar al Frente Polisario

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Madrid (ECS).— La nueva versión del plan de autonomía promovido por Marruecos para el Sáhara Occidental socava la representatividad del Frente Polisario, único y legítimo representante del pueblo saharaui reconocido por Naciones Unidas, según se desprende del texto, ahora en borrador, redactado por Rabat.

Trump impulsa un nuevo marco negociador sobre el Sáhara Occidental

La inclusión en el borrador marroquí de una supuesta entidad de “representación política” exclusivamente para los refugiados saharauis, distinta al Frente Polisario, es interpretada como un intento de diluir su papel histórico y jurídico en el conflicto, en contradicción con las resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad, que reconocen al Frente Polisario como parte principal en las negociaciones sobre el futuro del territorio.

La maniobra marroquí forma parte de una estrategia más amplia orientada a redefinir unilateralmente el marco del proceso de descolonización del Sáhara Occidental, desplazando el eje del conflicto desde el derecho a la autodeterminación hacia una propuesta de autonomía bajo soberanía marroquí, rechazada reiteradamente por los saharauis.

El Frente Polisario ha insistido en que cualquier solución duradera y justa debe pasar necesariamente por la celebración de un referéndum de autodeterminación libre y transparente, conforme al mandato original de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), y ha advertido de que iniciativas unilaterales como esta no hacen sino prolongar el estancamiento político y la inestabilidad en la región.

¿Qué dice la versión actualizada de la propuesta de autonomía para el Sáhara Occidental?

Una nota informativa publicada este martes por el digital Africa Intelligence, digital cercano al poder marroquí, revela que el Palacio Real marroquí está acelerando actualmente la elaboración de un documento detallado y actualizado sobre su propuesta de autonomía para el Sáhara Occidental, con el objetivo de presentarlo antes de lo que describió como «la revisión estratégica de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), prevista para el próximo mes de abril».

Según el rotativo francés, la diplomacia marroquí ha fijado un calendario que apunta a concluir la nueva versión del texto a más tardar el día siguiente al final del mes de Ramadán, correspondiente al 19 de marzo de 2026. Rabat aspira, mediante este paso, a permitir que la misión de la ONU (MINURSO) presente un informe sobre el avance de las negociaciones basado en los nuevos datos, durante la próxima reunión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en Nueva York, en presencia del enviado personal del secretario general, Staffan de Mistura.

Sáhara Occidental: contactos preliminares en EE.UU ponen a prueba la voluntad política de Marruecos

La información difundida por Africa Intelligence indican que el nuevo documento constará de unas diez páginas y ofrecerá un mayor nivel de detalle y explicaciones más amplias de la propuesta marroquí, que desde hace cerca de dos décadas se ha basado en un texto escueto compuesto por 35 puntos.

Entre los elementos más destacados del supuesto nuevo borrador del proyecto de autonomía figura la previsión de crear una nueva entidad dedicada a la representación política del Frente Polisario, movimiento reconocido por Naciones Unidas como representante legítimo del pueblo saharaui.

El texto también contempla la reiteración oficial del “carácter inviolable de las fronteras argelinas” en el marco de la denominada política de Marruecos de la “mano tendida”, así como el intento de lograr un delicado equilibrio entre la concesión de una autonomía real al territorio saharaui y el mantenimiento de la supuesta soberanía del Estado central, lo que podría requerir futuras reformas constitucionales.

Según la misma fuente, se precisa que la redacción del proyecto del nuevo plan de autonomía se lleva a cabo bajo la supervisión directa de los asesores del rey Mohamed VI: Fouad Ali El Himma, Taieb Fassi Fihri y Omar Azziman.

Mientras tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Marruecos lidera las gestiones diplomáticas marcadas por un alto grado de discreción, con el fin de garantizar la eficacia de la iniciativa una vez sea presentada oficialmente, en coordinación con el Ministerio del Interior en lo relativo a los aspectos administrativos y regionales.

Sáhara Occidental: contactos preliminares en EE.UU ponen a prueba la voluntad política de Marruecos

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Washington/El Aaiún (ECS).— Una delegación saharaui se encuentra en Estados Unidos como antesala a unas eventuales negociaciones entre Marruecos y el Frente POLISARIO en medio de un casi total hermetismo sobre su naturaleza y verdaderos objetivos.

Según valoraciones de fuentes conocedoras del proceso, lo que está en marcha no alcanza el nivel de negociaciones propiamente dichas, sino que se asemeja más a una ronda exploratoria para tomar el pulso de las partes y ensayar una nueva prueba de sus posiciones, sin garantías políticas ni una referencia negociadora claramente definida.

Trump impulsa un nuevo marco negociador sobre el Sáhara Occidental

Los datos disponibles indican que la delegación saharaui, encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores de la RASD, Mohamed Yeslem Beissat, además del representante del Frente POLISARIO en la ONU, Dr. Sidi Mohamed Omar, y su delegado en Washington, Moulud Said, se reunirá el próximo jueves con la parte americana. Hasta el momento no han trascendido los nombres de los integrantes de la delegación marroquí, que previsiblemente estaría liderada por el ministro de Exteriores, Nasser Bourita, y el embajador de Marruecos ante Naciones Unidas, Omar Hilale. En los encuentros participará también el enviado personal del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, y no se descarta la presencia de un representante estadounidense, probablemente Massad Boulos, uno de los principales asesores del presidente de Estados Unidos para asuntos árabes y africanos.

La delegación saharaui acude sin compromisos ni condiciones previas, partiendo de su posición constante que aboga por negociaciones directas bajo el auspicio de Naciones Unidas y dentro del marco establecido por las resoluciones de la legalidad internacional para territorios no autónomos. Según las mismas fuentes, los saharauis no conciben el proceso negociador como un fin en sí mismo, sino como el medio para permitir al pueblo saharaui ejercer su derecho inalienable a la autodeterminación.

Cabe recordar que el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó in extremis el pasado 31 de octubre la resolución 2797 (2025) sobre el Sáhara Occidental, mediante la cual prorrogó por un año el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) y reiteró la necesidad de celebrar negociaciones directas para alcanzar una solución justa, duradera y mutuamente aceptable, basada en el consenso y conforme a los principios y propósitos de la Carta de la ONU, incluido el principio de autodeterminación.

Desde hace casi dos décadas, Marruecos sigue promoviendo la propuesta de “autonomía”, presentada en 2007, sin dotarla —según explicó recientemente el periodista español Ignacio Cembrero— de un contenido jurídico o político claro ni explicar de qué manera podría constituir la base de una solución justa y duradera para una ocupación militar ilegal de medio siglo.

En el POLISARIO consideran que Rabat utiliza esta iniciativa más como un instrumento para ganar tiempo que como un verdadero proyecto de solución, ya que recurre a ella cada vez que aumenta la presión internacional pero siempre la mantiene en suspenso, sin detalles ni compromisos concretos y desoyendo las peticiones de su revisión y/o ampliación. La cuestión central que se plantea hoy es si realmente Marruecos dispone de una propuesta negociable o si su estrategia se limita a prolongar el conflicto indefinidamente, ya que, en primer lugar el pueblo saharaui rechazó la autonomía y, en segundo lugar, la naturaleza del sistema político marroquí carece de las condiciones democráticas para ello.

Las dudas en torno a la propuesta de autonomía no proceden únicamente de los detractores de Marruecos, sino que también crecen en ámbitos políticos e intelectuales del propio país. Observadores dentro del reino advierten de que cualquier fórmula efectiva de autonomía en el Sáhara Occidental podría convertirse en una “bomba política” interna, al abrir la puerta a reivindicaciones similares en otras regiones, como el Rif o Sus, donde existen corrientes que reclaman autogobierno e incluso la independencia.

En tanto es así y de acuerdo con estas valoraciones, el verdadero problema no radica en la forma de los encuentros ni en el lugar dónde vayan a celebrarse, sino en la ausencia de una voluntad política real por parte de Marruecos para negociar sin condiciones previas de acuerdo al derecho internacional.

Estos temores no son nuevos. Ya fueron expresados, según diversas fuentes históricas, por el ex ministro del Interior marroquí Driss Basri, a quien se le atribuye haber señalado que el rey Hasán II aceptó la idea del referéndum al ser consciente del riesgo que suponía cualquier alternativa para la estructura de la monarquía, llegando a afirmar que “quien propone la autonomía es un enemigo de Marruecos”, una declaración que, según las mismas fuentes, refleja la profunda preocupación del Majzén por las consecuencias de dicha opción.

Desde el punto de vista jurídico, cualquier propuesta marroquí considerada “creíble” se enfrenta a un obstáculo fundamental: la falta de soberanía legal de Marruecos sobre el territorio. Incluso si este escollo se superara mediante la inclusión de la iniciativa en un referéndum libre con varias opciones, ello obligaría a Rabat a desarrollar en profundidad el proyecto, incluyendo la transferencia de competencias reales a una autoridad autónoma, especialmente en lo relativo a la gestión de los recursos naturales y la administración del territorio.

Frente a ello, la posición del Frente POLISARIO se mantiene invariable pese a los cambios regionales e internacionales. Según nuestras fuentes, el movimiento saharaui está abierto a todas las negociaciones sin condiciones previas, pero rechaza con vehemencia participar en cualquier proceso que eluda el derecho a la autodeterminación o lo reduzca a un elemento secundario.

El nuevo plan de autonomía marroquí desplaza al Polisario de la representatividad del pueblo del Sáhara Occidental

El POLISARIO subraya su alineación y apego al derecho internacional y a la referencia de Naciones Unidas, y afirma estar dispuesto a cooperar con el enviado de la ONU, Staffan de Mistura, como ha quedado reflejado en anteriores ocasiones, siempre que exista una voluntad internacional real de imponer una solución justa y no limitarse a gestionar un conflicto crónico.

Por otra parte, la posibilidad de que Estados Unidos acoja y/o siga acogiendo rondas de contactos entre las partes en conflicto plantea un problema adicional; Washington, que en principio debería respaldar el proceso de la ONU, se ve emplazado —según advierten desde el Polisario— a demostrar un mínimo de neutralidad, tras haberla quebrado de facto con su apoyo declarado a la ocupación marroquí del territorio saharaui y su intento de imponer la autonomía como única opción durante los recientes debates en el Consejo de Seguridad.

A juicio de los diplomáticos saharauis, cualquier patrocinio estadounidense que no abra la puerta a todas las opciones previstas en las resoluciones de la ONU, incluida la independencia ya que es la voluntad demostrada del pueblo saharaui, no sería más que una operación de cobertura política de un proceso engañoso y el enésimo intento de neutralizar negociaciones justas e imparciales.

Trump impulsa un nuevo marco negociador sobre el Sáhara Occidental

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Washington/El Aaiún.- El conflicto del Sáhara Occidental afronta una nueva etapa con el impulso de un marco negociador renovado promovido por la Administración estadounidense del presidente Donald Trump, orientado a desbloquear un proceso político estancado desde hace décadas y a avanzar hacia una solución «justa y duradera que garantice el derecho de los saharauis a la autodeterminación».

Fuentes diplomáticas consultadas por ECSaharaui señalaron que el actual contexto internacional favorece un «enfoque basado en el realismo político y en la implicación efectiva de todas las partes concernidas, con el objetivo de reactivar las negociaciones bajo los auspicios de Naciones Unidas y garantizar el ejercicio del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui.»

Argelia, que ha reiterado en múltiples foros su respaldo al proceso liderado por la ONU, defiende que la cuestión del Sáhara Occidental es un asunto de descolonización pendiente y subraya la necesidad de respetar el marco jurídico internacional. Las autoridades argelinas han insistido en que su papel es el de país observador y de apoyo a una solución que emane de la voluntad libre y expresada del pueblo saharaui.

En este contexto, la Administración estadounidense ha promovido la celebración de un encuentro informal que reunirá a Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania, en un formato considerado por fuentes cercanas como más inclusivo y representativo. El objetivo es superar dinámicas anteriores que no lograron avances sustanciales y relanzar un diálogo creíble entre las partes.

La iniciativa viene después de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada el 31 de octubre de 2025, que reafirma el papel del Frente Polisario como representante legítimo del pueblo saharaui y llama a intensificar los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una solución política mutuamente aceptable.

Según las mismas fuentes, el nuevo impulso diplomático reduce los márgenes para la inacción y refuerza la necesidad de compromisos concretos que permitan avanzar hacia un acuerdo que garantice los derechos del pueblo saharaui y contribuya a la estabilidad del Magreb.

La mediación de Trump es vista como un punto de inflexión tras más de cinco décadas de conflicto, con el Frente Polisario consolidado como actor central en el proceso político y con Argelia reiterando su apoyo a una salida pacífica basada en el diálogo, el respeto al derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas.

Suecia apoya el plan de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental

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Estocolmo, 19 ene (ECS).- Durante las conversaciones mantenidas entre la ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, Maria Malmer Stenergard, y su homólogo marroquí, Nasser Bourita, la titular de exteriores sueca expresó el apoyo de Suecia al plan marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental, a la luz de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, considerándolo como una base fiable para las negociaciones con el objetivo de alcanzar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, que garantiza el derecho de autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental. Asimismo, Stenergard afirmó que espera lo antes posible la propuesta marroquí actualizada del plan de autonomía, así como otras propuestas.

«La ministra de Asuntos Exteriores de Suecia, Maria Malmer Stenergard, mantuvo este lunes una conversación telefónica con el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, en la que abordaron la cooperación bilateral y la cuestión del Sáhara Occidental», reza una nota difundida por exteriores de Suecia.

Según informó el Ministerio sueco de Exteriores, el diálogo se centró en las relaciones entre ambos países y en el proceso de la ONU sobre el Sáhara Occidental, además de tratar la invasión rusa de Ucrania y la situación en Gaza.

Durante la conversación, ambas partes expresaron su reconocimiento por la cooperación bilateral en diversos ámbitos, entre ellos el comercio, la migración y la lucha contra la delincuencia organizada.

Malmer Stenergard subrayó la importancia de alcanzar una solución justa, duradera y mutuamente aceptable para el Sáhara Occidental, de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y con la Carta de las Naciones Unidas. Asimismo, reiteró el pleno respaldo de Suecia al enviado personal del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, y a su labor.

En ese contexto, expresó su interés en conocer la versión actualizada de la propuesta marroquí de autonomía, así como otras contribuciones constructivas de las partes implicadas, sin concretar.

En su comunicado sobre el proceso de Naciones Unidas relativo al Sáhara Occidental, los ministros reafirmaron su compromiso con el derecho internacional y con la Carta de la ONU como herramienta esencial para alcanzar soluciones pacíficas a los conflictos. También expresaron su apoyo a las iniciativas que respeten la soberanía y la integridad territorial de Ucrania.