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12 febrero 2026
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Todo estalló en Washington: Marruecos orquesta la campaña para doblegar a Trump

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  • La telaraña dentro de la conspiración global para salvar la ocupación marroquí y criminalizar al Frente POLISARIO.

Por Ahemd Omar

    Madrid (ECS).- El 20 de enero de 2024, Donald Trump retomó las riendas de la Casa Blanca. Y con él, regresaban las esperanzas del régimen marroquí. No era para menos. Fue Trump quien, en 2020, reconoció unilateralmente la soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental, como moneda de cambio por la normalización con Israel. Pero para Rabat, ese reconocimiento se había quedado corto. Lo querían todo: una reafirmación pública, acuerdos firmes, una posición irrebatible ante el mundo.

Así que prepararon su ofensiva.

La visita que encendió la mecha

   Entre el 8 y 9 de abril, Nasser Bourita, el eterno rostro de la diplomacia marroquí, llegó a Washington. Su misión no era discreta: quería que Trump no solo repitiera la promesa de 2020, sino que la elevara. Que se firmaran acuerdos bilaterales, que Estados Unidos presionara a otros países a alinearse, que Marruecos se convirtiera, oficialmente, en «el único amo del Sahara Occidental».

Pero algo no salió como esperaban.

   La visita coincidió con la llegada del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien también necesitaba garantías de Trump. Bourita apostó a que, acompañando a Netanyahu, podía reactivar el eje Marruecos-Israel-EE.UU. en todo su poder. Sin embargo, Trump, aunque amigo, es imprevisible.

   Presionado por su propio Departamento de Estado, advertido por asesores militares que ven en la región un foco de inestabilidad, y limitado por un Congreso que aún tiene heridas abiertas por las decisiones del pasado, Trump no cedió. No hubo declaración formal. Solo una nota de prensa ambigua, sin la contundencia que Rabat exigía.

Marruecos se sintió traicionado.

   Y fue en ese momento, en ese regreso amargo a Rabat, cuando se decidió que si Trump no respondía al apretón diplomático, respondería a la presión pública.

Sáhara Occidental | Marruecos: Bourita regresó de Washington con las manos vacías

El Inicio de la Operación: Doblegar a la Casa Blanca

   Esta campaña no fue improvisada. Fue diseñada para acorralar a Trump, para dejarlo sin margen, para presentarle un escenario donde su inacción pudiera ser vista como debilidad frente al terrorismo. Si el POLISARIO era percibido como una amenaza creciente, como un aliado de Irán, como un foco de desestabilización en el norte de África, entonces Trump tendría que actuar. No por Marruecos, sino por interés de seguridad nacional.

La máquina se encendió.

– 11 de abril: Joe Wilson, congresista republicano, lanza su tweet exigiendo que el POLISARIO sea catalogado como grupo terrorista. Lo hace con la certeza de que está tocando una fibra sensible en la administración.

– 12 de abril: Souad Mekhennet, desde el Washington Post, publica una pieza venenosa que refuerza esa narrativa. Vincula al POLISARIO con Irán, con Hezbollah, con la sombra del extremismo. Es la chispa mediática.

– 17 de abril: Mariam Wahba y Ahmed Sharawi, desde FDD, entregan un análisis «técnico», revestido de autoridad, que pide la intervención de EE.UU. contra el POLISARIO.

– 18 de abril: Zineb Riboua, desde el Hudson Institute, refuerza la misma línea: «El POLISARIO, una amenaza para los intereses estadounidenses».

Todo encaja, todo apunta, todo presiona.

Marruecos no está satisfecho: Quiere Más

   Esta operación no busca solo desprestigiar al Frente POLISARIO. Busca forzar a Trump a completar el trabajo. Para Rabat, la promesa de 2020 fue el primer pago. Ahora quieren la propiedad total: acuerdos bilaterales, inversiones, y una ofensiva diplomática global orquestada desde Washington.

   La campaña es un mensaje directo al Despacho Oval: si no te alineas con nosotros, te arrastramos al centro del conflicto. Si no reafirmas, hacemos que tu inacción parezca debilidad.

   Marruecos, desesperado por sostener su ocupación, no aceptará medias tintas. Y Trump, conocido por su resistencia a la presión externa, es el blanco de una ofensiva sin precedentes.

Joe Wilson – El primer martillo

   El 11 de abril, el primer golpe público se dio con la frialdad de quien sigue órdenes. Joe Wilson, congresista republicano, conocido por su proximidad a intereses pro-Israel y su historial de respaldo a la monarquía marroquí, lanzó un tweet exigía que el Frente POLISARIO fuese incluido en la lista de organizaciones terroristas. Wilson no es un «outsider». Ha visitado Rabat en dos ocasiones como invitado oficial, y su nombre aparece en los registros de FARA, recibiendo apoyo de lobbies ligados al Moroccan American Center for Policy.

   Wilson jugó el papel del pionero, del aliado obediente, del legislador que empuja donde la diplomacia fracasó. Su tweet fue el inicio del asedio mediático.

Souad Mekhennet – La pluma que corta

   Apenas 24 horas después, la narrativa se elevó al plano internacional. El 12 de abril, Souad Mekhennet, periodista del Washington Post, publicó un artículo que parecía salido directamente del Ministerio de Asuntos Exteriores marroquí. Sin pruebas, sin datos verificables, sin fuentes oficiales. Solo rumores: vínculos del POLISARIO con Irán, Hezbollah, y «fuentes confidenciales».

   Mekhennet, periodista con raíces marroquíes, no es neutral. Ha sido reconocida en foros culturales patrocinados por Rabat, y su trayectoria periodística muestra un patrón de defensa tácita de la posición marroquí en el conflicto saharaui.

   El artículo no informaba: armaba. Armaba a los siguientes actores, a los políticos tibios, a los medios regionales, a los analistas de alquiler. Era la señal.

FDD y Hudson – La fábrica de la legitimidad falsa

   El 17 de abril, la ofensiva subió de nivel. El Foundation for Defense of Democracies (FDD), think tank alineado con intereses pro-Israel y cercano a figuras marroquíes, publicó un informe demoledor. Firmado por Mariam Wahba, egipcia, y Ahmed Sharawi, jordano, ambos con historial de colaboración en eventos financiados por Marruecos, el documento acusaba al POLISARIO de ser una amenaza directa a la estabilidad global.

   Wahba, oradora frecuente en foros de Rabat, y Sharawi, con conexiones en los círculos de seguridad israelí, tejieron un relato sin sustancia, pero con eco: “El POLISARIO está infiltrado por Irán”.

   Al día siguiente, el 18 de abril, Zineb Riboua, desde el Hudson Institute, aportó su parte: “Estados Unidos debe actuar antes de que el terrorismo cruce el Atlántico”. Riboua, marroquí, activista desde hace años a favor de la ocupación, ha sido financiada por el Marrakech Security Forum y vinculada a redes diplomáticas pagadas por Rabat.

   Ambos informes fueron replicados sin cuestionamiento en medios internacionales y usados por embajadas marroquíes como prueba de la “preocupación global”.

El reconocimiento de Trump sobre el Sáhara Occidental está condicionado a un «acuerdo entre las partes»

América Latina – La resonancia del dinero

Con la narrativa consolidada, el mensaje viajó al sur.

   En Brasil, Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente, lanzó su respaldo a Marruecos. No era casual. En 2022, Bolsonaro visitó Rabat, firmó acuerdos, y prometió apoyo en foros internacionales. Tras él, David Soares, Alan Rick, y Rodrigo Valadares se sumaron al discurso, promoviendo en medios locales la idea de un Sahara Occidental como foco terrorista.

   En Argentina, Yamil Santoro, invitado a seminarios de la Embajada de Marruecos, se convirtió en portavoz local. Lo acompañó Álvaro González, otro político que, bajo influencia diplomática, repitió la narrativa con precisión.

   Los medios se entregaron sin pudor. El Tribuno Rosario, dirigido por Nicolás Pierson, publicó artículos basados en fuentes marroquíes, tras la visita del propio Pierson a Rabat. El Informe Diario, en sincronía, replicó los textos de la agencia oficial MAP.

Europa – La Alianza de los Cómplices que poca voz tiene

En el viejo continente, las piezas no tardaron en moverse, pero de manera lenta.

   En Francia, Pierre-Henri Dumont, tras su viaje a Casablanca financiado por la Asociación Franco-Marroquí, alzó la voz en favor de la autonomía marroquí, acusando al POLISARIO de obstaculizar la paz. En España, Pedro Altamirano— eje clave en la maquinaria Marroquí, como Javier F. Arribas, que ambos conectados a asociaciones culturales respaldadas por Rabat, encabezaron campañas de difamación.

   En Finlandia, Gerard Craughwell, miembro del grupo parlamentario de amistad con Marruecos, se pronunció tras una visita a Rabat, mientras el periódico Daily Finland, fundado por el Bengalí Mohammad Ofiul Hasnat Ruhin, se convirtió en vehículo de publicación de notas de un experto en aparatos médicos y salud pública, el tal Ari Petäjävaara, esas notas fueron visiblemente dictadas por la narrativa marroquí.

   En India, Dipanjan R. Chaudhury, sin aportar análisis propio, replicó las conclusiones de FDD y Hudson, reforzando el cerco internacional.

Marruecos no está satisfecho, Y la historia no perdona

   Marruecos no quiere sobrevivir, quiere dominar. Esta operación no es de defensa, es de conquista narrativa. Y aunque la campaña ha sido brutal, calculada y financiada con recursos públicos y diplomáticos, no ha sido suficiente. Trump no ha cedido aún. La presión sigue.

   Pero como Francia no pudo silenciar al pueblo Argelino, como el Apartheid no destruyó al pueblo de Sudáfrica ni al ANC, Marruecos no apagará al pueblo Saharaui ni al Frente POLISARIO. La legalidad internacional es clara, y los pueblos que luchan no se rinden ante campañas.

Esta es la telaraña. Estos son sus hilos. Y este es el momento de romperlos.

Mauritania se suma a los esfuerzos de la región y desarticula una importante banda de narcotraficantes

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Las fuerzas de seguridad mauritanas desarticulan una peligrosa banda de narcotraficantes que tenía como objetivo enviar su drogas a zonas sensibles del suroeste de Argelia.

    Nuakchot (ECS).- En una operación cualitativa considerada uno de los éxitos de seguridad más importantes de los últimos años, las fuerzas de la Gendarmería Nacional de Mauritania desarticulan una banda de narcotráfico en la capital Nuakchot.

    El cargamento tenía como destino los campamentos de refugiados saharauis. En la operación, fueron requisadas grandes cantidades de pastillas alucinógenas y otros medicamentos tóxicos. En la misma operación, llevada a cabo en los suburbios de la capital, fueron detenidas 14 personas supuestamente implicadas.

    La operación dio como resultado la incautación de grandes cantidades de productos estupefacientes, la detención de miembros de redes organizadas que buscan inundar los campamentos de refugiados saharauis con esas toxinas, apuntando a grupos que ya padecen duras condiciones de vida, en un flagrante intento de socavar el tejido social y de seguridad del pueblo saharaui.

     Este éxito en materia de seguridad es el resultado de la coordinación de inteligencia y la vigilancia sobre el terreno de la Gendarmería mauritana. También destaca la gravedad de lo que pudo haber escapado a la custodia. La situación obliga a los distintos aparatos de seguridad de la región a elevar su nivel de preparación y mejorar la cooperación y coordinación regional para enfrentar estas amenazas.

     El uso de la droga y las pastillas alucinógenas por parte de la ocupación marroquí contra los campamentos constituye un crimen moral y humanitario desde todos los puntos de vista. La comunidad internacional debe asumir su responsabilidad de proteger a los civiles y exigir responsabilidades a quienes participan en estos actos criminales.

Mauritania se suma a los esfuerzos de la región y desarticula una importante banda de narcotraficantes. Grandes cantidades incautadas por las autoridades mauritanas. Foto: La Gendarmería Nacional de Mauritania.

    La cocaína (la africana y la sudamericana), el cannabis y las pastillas alucinógenas son cada vez más fáciles de comprar en países como Mauritania, ya que las redes delictivas y los grupos armados de la región aprovechan la frágil situación de la zona convirtiéndola en un «corredor menos arriesgado» hacia Europa en las rutas de tráfico desde Sudamérica.

    Según un último informe de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), el tráfico de drogas en el Sahel sigue en aumento con cifras muy elevadas en comparación con los años anteriores.

Inundan los campamentos de refugiados saharauis con las metanfetaminas y otras drogas

    Sin embargo, Mauritania ya no es sólo lugar de tránsito, sino también mercado emergente de todo tipo de drogas, tanto de resina de cannabis como la cocaína o las pastillas tóxicas. Además del cannabis tradicional, ha aparecido la cocaína, las metanfetaminas y otras drogas. Ello se debe a que los traficantes africanos suelen cobrar con drogas que luego revenden en el mercado local. En el país africano hay familias «cherifianas» de gran peso social que están implicadas de una manera o otra en ese tráfico ilícito.

   Además de las grandes cantidades de resina de cannabis procedente de Marruecos, a través del muro militar, Mauritania inunda a los campamentos de refugiados saharauis de cocaína africana, las metanfetaminas y otras drogas. Según las cifras que maneja ECSaharaui, el 98% de pastillas alucinógenas incautadas en los campamentos de refugiados son procedentes de Nuakchot. A los puertos mauritanos llegan barcos con grandes cargas de metanfetaminas y otras drogas, para posteriormente enviar la sustancia en vehículos todoterreno a los campamentos de refugiados saharauis, atravesando casi todo el país y pasando por al menos diez controles de seguridad sin ser detectados.

    Los paquetes de droga, presumiblemente cocaína o metanfetaminas, son muy a menudo encontrados escondidos en embarcaciones procedentes de Zuerat (norte de Mauritania) y entregados a los narcos en las inmediaciones de los campamentos saharauis. Éstos luego lo introducen clandestinamente en los diferentes distritos saharauis y a la ciudad de Tinduf. Las pastillas más comunes que llegan a los campamentos de refugiados saharauis son el éxtasis (3, 4-metilendioxi-N metanfetamina, MDMA) es una droga que se fabrica de forma ilegal. Él éxtasis es una droga estimulante que causa alucinaciones. Se conoce como droga de diseño porque se creó con el objetivo de hacer que la gente se coloque y tenga subidones.

La resina de cannabis procedente de Marruecos sigue siendo la sustancia más incautada 

    En algunos países del Sahel, como Burkina Faso, Chad, Malí, Mauritania y Níger, la resina de cannabis procedente de Marruecos sigue siendo la droga de tráfico internacional más incautada, seguida de la cocaína y los opiáceos farmacéuticos. Aunque no se disponía de estimaciones anuales para 2023, a mediados de año (2024) ya se habían incautado 2,3 toneladas de cocaína en Mauritania, la mayoría incautación de su historia.

   La resina de cannabis sigue siendo la sustancia más incautada en los países del Sahel, seguida de la cocaína y los opioides farmacéuticos. Sin embargo, las incautaciones de cocaína han aumentado considerablemente, pasando de una media de 13 kg en 2015-2020 a la impresionante cifra de 1.466 kg solo en 2022 entre Mali, Chad, Burkina Faso y Níger. En junio de 2023, se incautaron 2,3 toneladas de cocaína solo en Mauritania. En abril de 2024, las autoridades de Senegal anunciaron la incautación récord de 1.137 kg de cocaína, por valor de 146 millones de dólares, en un camión en la ciudad de Kayes, frontera con Mali. En 2022, se habían incautado 300 kg de cocaína en otro camión en la frontera con Mali. La incautación más masiva se produjo en noviembre de 2023, cuando la marina senegalesa confiscó casi tres toneladas de cocaína en un barco frente a las costas de Senegal.

    El hecho de que las mayores incautaciones de cocaína se realizaran en Senegal y Mauritania indica que la ruta tradicional utilizada por los narcos desde Sudamérica hasta Guinea Bissau, Mauritania y Senegal sigue siendo muy activa. Desde allí, la cocaína se transporta por tierra a través de Malí y Níger hasta países del norte de África como Argelia, Marruecos, Libia y Túnez. Finalmente, la cocaína se transporta a través del Mediterráneo hasta Europa, el principal mercado de la droga junto con Norteamérica.

Rutas de las drogas en el Sahel y África del Norte

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     La situación está fuera de control.

        Aprovechando el caos en el Sahel, la circulación de drogas procedente de Marruecos y de América Latina nunca ha sido tan dinámica en el continente africano, aunque es imposible cuantificar con precisión el nivel real del tráfico y las ganancias financieras generadas. La resina de cannabis (hachís) es la droga que más circula actualmente en el Sahel y el África Occidental, y por ello sus rutas, desde Marruecos hasta su destino final, Europa, se han convertido en una clave para las dinámicas geopolíticas. Asimismo, Marruecos, Túnez y Libia, constituyen la principal puerta de entrada de cocaína hacia Europa.

La cocaína y resina de cannabis

     La cocaína hizo estragos en todos los sentidos en la región del Sahel y África del Norte, poniendo a los pies de los principales clanes del narcotráfico la política y los pueblos de la región, principalmente en Malí, Mauritania, Libia, Senegal y Níger. Precisamente por la dinámica cambiante en el Sahel, por los grupos terroristas que operan en la zona, es habitual que los distribuidores modifiquen con frecuencia sus rutas. Al hilo de lo anterior, una de las rutas secundarias, y nuevas en la actualidad, pasa a través del muro marroquí en el Sáhara Occidental ocupado.

      En términos generales, la región del Sahel en África Occidental se ha convertido en un conglomerado de redes que explotan el tráfico de drogas y amenazan la paz y la estabilidad. Los grandes desafíos, es que los funcionarios de seguridad, los militares y miembros del poder judicial están implicados en facilitar la libre circulación e impunidad de los delincuentes para que puedan esquivar la justicia y los procedimientos legales.

     En la actualidad, los informes recientes coinciden sobre la expansión del tráfico de cocaína y resina de cannabis (hachís) en Mauritania y en los campamentos de refugiados saharauis, ubicados en el sur de Argelia. El muro militar marroquí construido en el Sáhara Occidental se ha convertido también en un punto de tránsito de cocaína y armas ligeras con destino final en Europa.

Un contenedor cargado con hachís procedentes de Marruecos | Foto de UNODC (ONU).

     Los traficantes trasladan sus cargas desde el sur de Mauritania hasta la localidad norteña de Bir Mogrein, y es aquí donde pactan el visto bueno con los militares marroquíes, para que les permitan pasar grandes cargas de cocaína al otro lado del muro. Desde el muro, la cocaína es transportada en camiones de frutas a través del territorio de Marruecos hasta llegar al norte del país, y desde Tanger Med III se transporta la cocaína hacia países como Bélgica, Países Bajos y Francia.

     Por otra parte, el tráfico de otras drogas como resina de cannabis (hachís) consiste en lo siguiente; los camiones de Marruecos transportan junto a las frutas y otras mercancías las cargas de hachis hasta Mauritania, y desde aquí se distribuye a los países vecinos, particularmente Malí, Níger y Senegal. A través del muro militar marroquí, los narcotraficantes pasan grandes cantidades de resina de cannabis por dos rutas del Sáhara Occidental ocupado por Marruecos, una que va hasta el norte de Mali, y la ruta secundaria que llega hasta Tinduf.

El Ejército de Mauritania recibe seis UAV armados y un sistema antidrones

Zona de tránsito

    Coincidiendo con la gran producción de drogas en Sudamérica y la creciente demanda en Europa, la región de África Occidental, por su ubicación geográfica, se convirtió en un punto de tránsito de drogas hacia Europa, los Estados Unidos y Asia.

     La recopilación de información reciente sobre el contrabando en los países del Sahel refleja que la región de África Occidental, gracias a sus puertos, se ha convertido en un lugar de descarga de cocaína, que luego se transporta en automóviles y autobuses a los países del Sahel, a través de Senegal, Mauritania, Malí luego a Níger para llegar a Libia, Túnez y Argelia. Agadez, en el norte de Níger, se ha convertido en un “hub” de la droga para su distribución en los países vecinos.

     Periódicamente, convoyes de Toyota Land Cruiser llenos de drogas cruzan el norte de Malí hacia el mercado europeo. El país es un auténtico corredor. Los grupos yihadistas no tocan las drogas, es impuro (haram, Ed) para ellos, pero si que cobran grandes sumas de dinero y facilitan el tránsito a través de sus zonas de influencia. Aparte de ellos, todos están mojados: grupos armados, los funcionarios de aduanas y políticos. Esta es a menudo una razón de conflicto entre ellos. Con los golpes cambian las cabezas pero no el sistema.

      Los barcos procedentes de Sudamérica atracan en puertos senegaleses y guineanos, luego las cargas son transportadas en autobuses hasta la provincia de Kayes, frontera entre Senegal y Mali. Desde Kayes la cocaína es recogida por hombres armados en todoterrenos tipo Toyota Land Cruiser y es transportada, a través de territorio nacional maliense, hasta llegar a la región de Agadez, norte de Níger. Desde ese punto, la cocaína es distribuida y llevada a la región de Wadi Souf, en Argelia, y el sur de Libia.

      Otras rutas por vía marítima que los narcotraficantes también utilizan, son los puertos de Mauritania, Senegal y Marruecos para el transporte de la droga a puertos europeos situados en Italia, Holanda, Bélgica y Francia. A España la mayor parte de la droga llega a la península a través del estrecho de Gibraltar y los puertos de Galicia.

La juventud de la región ya consume drogas

      Con el aumento del contrabando y la abundancia del producto, el consumo de drogas se ha extendido en los países del Sahel y la tasa de adicción entre los jóvenes ha aumentado. A pesar de la falta de datos sobre la base de consumidores en la región, los centros de tratamiento en Níger, Chad y Burkina Faso indican una tasa de recuperación limitada para las personas que acuden a los centros de desintoxicación.

      Por ejemplo, en Argelia y los campamentos de refugiados saharauis, el consumo de drogas y las pastillas alucinógenas ha aumentado en un 190% desde el 2020. El aumento es debido a la abundancia de la droga que Marruecos envía, ya que los campamentos de refugiados saharauis se han convertido en un “hub” de todo tipo de drogas (cocaína, resina de cannabis y pastillas alucinógenas).

      Según datos oficiales, los campamentos de refugiados saharauis son testigo del deseo de los jóvenes de utilizar tanto la cocaína como la resina de cannabis con fines adictivos y no medicinales. Y las mismas fuentes indican que ya hay cifras alarmantes en cuanto al número de personas que abusan de sustancias psicotrópicas. Y con todo esto, no existe ningún centro especializado para el tratamiento de las adicciones entre los jóvenes.

      El mismo panorama se da en Mauritania. Los mauritanos consumen mucha resina de cannabis y cocaína. En Mauritania existe un solo centro especializado para el tratamiento de las adicciones, con sede en la capital, Nuakchott, mientras que las grandes ciudades carecen de este tipo de atención específica, especialmente las situadas en la línea de contacto con los países vecinos donde el movimiento de la cocaína es muy activo.

Fuente: ONU, Informes sobre el Sahel y los comunicados de los gobiernos locales.

Estos son los grupos terroristas que operan en el Sahel

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La última cifra registrada muestra un repunte sin precedentes en los ataques terroristas en al menos tres países del Sahel; Malí, Níger y Burkina Faso (OIET).

Por Lehbib Abdelhay

Madrid (ECS).- A pesar de los esfuerzos desplegados por los líderes de las juntas militares en Mali, Burkina Faso y Níger, la violencia yihadista sigue en repunte, como consecuencia de la inestabilidad y de las políticas de estos tres países, que formaron una confederación llamada la Alianza de la Gourma (AES). Los países de la AES centran su estrategia en luchar contra los movimientos de Azawad en el norte de Mali en lugar de luchar contra los grupos terroristas diseminados en las regiones cercanas a las capitales de estos tres países.

Los grupos extremistas han transformado la región africana del Sahel en uno de los focos de terrorismo más destacados del mundo. Los últimos tres años han sido testigos de una expansión significativa y cuantitativa de los ataques terroristas. Para comprender esta transformación, hay que conocer la naturaleza y la composición de los principales grupos yihadistas que operan en la región.

Rusia gana terreno en el Sahel tras el fracaso de Occidente

Los grupos yihadistas más destacados en África:

Las Brigada Uqba Ibn Naf’i: afiliada a la organización “Al-Qaeda” e incluía aproximadamente (175) combatientes y se autodenominaba “Soldados del Califato”.

– El grupo “Guardianes del Salafismo” en Argelia: juró lealtad a Al-Qaeda en 2007. Para financiar sus actividades terroristas, dependen de los secuestros de extranjeros para exigir rescates financieros.

– Los «Soldados del Califato en Argelia»: juraron lealtad a ISIS (Estado Islámico), y las estimaciones indican que su número oscila entre 20 y 35 combatientes.

«Yunud al-Jilafa en Túnez»: Una de las ramas de ISIS. Sus operaciones terroristas en Túnez comenzaron a principios de 2015.

«Al-Shabaab en Somalia»: El Departamento de Estado de EE.UU considera a cinco líderes de Al-Shabaab como potenciales terroristas internacionales especialmente designados en virtud de la Orden Ejecutiva 13224.

– «Al-Shabaab de Mozambique»: Un grupo terrorista que controla varias zonas de la región costera, incluido el puerto de Mocimboa da Praia y las instalaciones de gas.

– Boko Haram: Es el mayor grupo terrorista activo en el norte de Nigeria. Juró lealtad al ISIS. El ritmo de los choques armados entre ISIS y Boko Haram aumentó en el año 2023 en Nigeria por el control de la cuenca del lago Chad y sus alrededores.

Jama’at Nusrat al-Islam (JNIM): Es una alianza entre cuatro grupos terroristas de Al Qaeda: Ansar Eddine, Al-Mourabitoun, Macina y el Emirato de Tombuctú (Brigadas del Sahara).

ISIS: El Estado Islámico se está expandiendo hacia Nigeria, el Golfo de Guinea y continúa recaudando fondos financieros y otros recursos para implementar sus agendas yihadistas en la región.

– Al-Qaeda: está activa en dos regiones, la región del Sahel y el Cuerno de África. Los objetivos de “ISIS” y “Al-Qaeda” en África son similares: aumentar su influencia y potenciar su presencia en África.

Jama’at Nusrat al-Islam (JNIM) es el grupo terrorista más extendido

El Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (afiliado a Al-Qaeda), liderado por Iyad Ag Ghaly (Abu Al-Fadl), divide el Estado de Mali en seis (6) regiones militares repartidas por todo el territorio nacional de este país:

– Región de Macina (Mopti), en el centro del país, liderada por Amadou Koufa (Fulani).

– Región de Emirato del Sahara (Tombuctú), oeste del país, liderada hasta el 11 de marzo por Talha Al Libi (Abu Hind).

– La región de Aribanda, frontera entre Burkina Faso y Mali. Su líder es Abu Hamza Al-Chenguiti (mauritano, quien murió hace una semana en un ataque entre Kidal y Tombuctú).

– Región de Menaka, en el extremo oriental de Malí. Su líder es Faknan Ag Taki (de origen tuareg).

Región de Gao, al noreste de Malí, liderada por Hamza Tabencourt.

– Región de Kidal, la parte más septentrional del país, liderada por Sidan Ag Hita (Abou Outhmane Al Ansari).

Además; JNIM cuenta con dos unidades de apoyo logístico: Batallón Gourma y el Batallón Mima. La función de estas dos unidades de apoyo es proporcionar medios logísticos para todas las operaciones terroristas y gestionar el expediente de los rehenes, entre otras cosas.

Estas son las principales facciones yihadistas que operan en el Sahel bajo el paraguas de Al Qaeda dirigida por el argelino Abu Oubaida Yusef Al Annabi:

 Ansar Eddine, su base principal se encuentra en Kidal y se extiende hasta Tinzawaten, frontera con Argelia. Últimamente esa facción creó cuatro nuevas unidades militares ligeras.

– Macina, también llamada Frente de Liberación de Macina. Esta facción, la mayor de todas, está dirigida por Amadou Koufa. Ese grupo controla la región que se extiende desde el suroeste de Tombuctú hasta Burkina Faso y Guinea, pasando por la región de Mopti, en el centro de Malí.

– El batallón Khaled bin Al-Walid, conocido como Ansar Eddine del sur, dirigido por Suleiman Keita. Está presente desde el este de Bamako hasta la frontera con Burkina Faso.

– La brigada del sur del Río Níger, su líder es Al Mansour Ag Alghassam. Su zona de influencia se extiende desde el sur de Tombuctú hasta Mopti, en el centro de Malí.

Continúan los enfrentamientos entre ISIS en el Gran Sahara (Wilaya Sahel), Al-Qaeda y Boko Haram para ganar influencia en la región.

El alcance de las amenazas de los grupos extremistas a África.

La región fronteriza entre Níger, Burkina Faso y Mali es descrita como “el triángulo más peligroso”, donde las organizaciones terroristas son muy activas y desde esa región (Gourma – Liptako) lanzan sus ataques terroristas en los tres países.

Mapa de la región del triángulo Liptako-Gourma. | Foto: Agencias.

Estas organizaciones han aumentado sus ataques, especialmente después del golpe militar en Níger en octubre de 2023. ISIS (Wilaya Sahel) se ha convertido en un actor importante en la región de las tres fronteras y comenzó a imponer su agenda y controlar grandes áreas en el noreste de Mali y el oeste de Burkina Faso.

Las actividades terroristas y los ataques por parte del ISIS (Wiyala Sahel) se registran en su mayoría en la ciudad de Menaka, Níger y las áreas bajo su influencia en Tillaberi (oeste de Níger). Su actividad ha comenzado a extenderse a los países del Atlántico, como Benin, Togo y Costa de Marfil. Los grupos vinculados a Al-Qaeda también se están extendiendo al África subsahariana, a países de África Occidental como Benin. La actividad extremista en Benin se concentra en el norte del país, donde los grupos afiliados a Al Qaeda intentan reclutar y atraer nuevos combatientes.

Boko Haram surgió en 2014 tras el secuestro de 276 niñas en la ciudad de Chibok, al noreste de Nigeria. Sin embargo, este grupo nació en 2002 y estaba dirigido por Muhammad Youssef, un predicador salafista. Al principio, arremetió contra la corrupción y la desigualdad, flagelos que atribuyó directamente al colonialismo británico. Sin embargo, con el paso de los años, comenzó la lucha por imponer la “Sharia” islámica en Nigeria. Abubakar Shekau sucedió a Yusuf tras su muerte y con él comenzó la fase más sangrienta y violenta de la organización. “Disfruto matando a quien Dios me manda matar, como disfruto matando gallinas y carneros”, dijo en un vídeo publicado ennel año 2012, dos años antes del secuestro de 280 niñas que fue condenado por toda la comunidad internacional.

Además de secuestrar a menores para adoctrinarlos y convertirlos en niños soldado o esclavos sexuales, Boko Haram ha llevado a cabo ataques y masacres en todo el país. Según Naciones Unidas, más de 35.000 personas fueron asesinadas por este grupo terrorista. Además, son responsables del 40% de los ataques terroristas en la región del Sahel. Estas masacres también provocaron el desplazamiento de un gran número de vecinos.

En 2014, Boko Haram declaró un califato en el continente africano y un año después juró lealtad al ISIS. Sin embargo, en 2016, tras diferencias ideológicas y estratégicas, se produjo una escisión dentro de la organización terrorista que dio lugar al surgimiento de ISWAP (Estado Islámico en la Provincia de África Occidental).

¿Quién es Abou Houzeifa, el yihadista marroquí abatido por las fuerzas malienses en Ménaka, Malí?

El asesinato de Shekau dio a ISWAP la libertad de aumentar su influencia.

Finalmente, después de años de disputas, Shekau fue asesinado en una emboscada el 19 mayo de 2021 por líderes de ISIS de Siria. El exlíder de Boko Haram fue demasiado violento, que ISIS lo acusó de “atacar indiscriminadamente a los creyentes”. La tarea de acabar con su vida fue confiada al ISWAP, dirigido por Abu Musab al-Barnawi, hijo del fundador de Boko Haram, Muhammad Yusuf.

El grupo de Al-Barnawi explotará el caos dentro del grupo rival para aumentar su influencia. ISWAP podría representar una amenaza mayor para las autoridades nigerianas, porque no causa tanto terror entre la población como Boko Haram. «Proporcionan cierto grado de ley y orden en el lago Chad, y los civiles van allí para hacer negocios o vivir debido a la presencia de recursos naturales como tierras agrícolas altamente productivas», opina Vincent Foucher, analista senior del Centro Francés de Estudios Científicos e Investigación.

A diferencia de Boko Haram, que mató a quienes no se unieron a sus filas, ISWAP prefiere ganarse la confianza de los civiles y no ha participado en masacres ni saqueos a la escala de su rival. “La mayor parte del esfuerzo de ISWAP hasta la fecha ha sido crear un ecosistema donde ejerzan un fuerte control e influencia sobre la economía, la justicia, la educación y la seguridad.

Vínculos entre grupos terroristas y narcotráfico.

Por otro lado, ISWAP está tratando de negociar con las milicias afiliadas a Al Qaeda en la región, como Jamaat Nusrat al Islam wal Muslimin (JNIM). Este grupo también cuenta con la ayuda de otras organizaciones yihadistas afincadas en los países del Magreb. Ambos grupos, ISIS y Al-Qaeda, buscan nuevas fuentes de financiación, por lo que luchan por zonas con grandes reservas de recursos naturales o por zonas geográficas de importancia estratégica.

Algunos de estos lugares clave están ubicados en rutas de comercio ilícito como el tráfico de drogas o la trata de personas. Como ha sucedido desde la década de 1990 en Afganistán y Pakistán, donde el comercio de opio ha estado vinculado a Al Qaeda y los talibanes, los terroristas en el Sahel podrían tener vínculos con el tráfico de drogas procedente de Marruecos a través de Mauritania.

Qué se esconde tras el apagón que ha afectado a media Europa?

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Germán Gorraiz López- Analista

    Madrid (ECS).- Si nadie lo impide, nos encaminamos a la próxima entrada de la OTAN en conflicto abierto con la Rusia de Putin, no siendo descartable el uso de armas nucleares «no estratégicas», también conocidas como «armas nucleares tácticas», según la Nuclear Threat Initiative (NTI) y de las cuales Rusia poseería cerca de 1.800 ojivas y la OTAN tendría desplegadas en Europa 250 ojivas.

   Las ojivas tácticas se refieren a las diseñadas para usarse en un campo de batalla limitado, por ejemplo, para destruir una columna de tanques o un grupo de batalla de portaaviones si se usan en el mar, por lo que también son conocidas como de «bajo rendimiento».

   Sin embargo, según Union of Concerned Scientists (Unión de Científicos Preocupados), una simulación de la Universidad de Princeton de un conflicto entre Europa y Rusia que comienza con el uso de un arma nuclear táctica predice «una escalada rápida que dejaría más de 90 millones de muertos y heridos».

El apagón en Europa sería un simulacro?

El apagón de luz, de Internet y del teléfono móvil que ha afectado a España, Holanda, Alemania Francia, Portugal e Italia sería un simulacro para comprobar la reacción de la ciudadanía?.

Así, circulan insistentes rumores de que la élite europea encabezada por Macron y Von der Leyen nos conducirá en fechas próximas a una guerra nuclear de baja intensidad contra Rusia.

Caso de declararse la guerra contra Rusia, se instauraría en toda Europa una Ley Marcial que militarizaría la vida pública y anularía los derechos civiles así como una economía de guerra en el que serían recortados drásticamente los gastos sociales.

Asimismo, en caso de guerra abierta contra Rusia, podríamos asistir a un nuevo confinamiento de la población y un toque de queda posterior para evitar las protestas en la calle así como la anulación de los pasaportes para evitar la huida de la población.

En el supuesto de declararse un conflicto nuclear de baja intensidad, el resultado será imprevisible pero podríamos anticipar que Europa regresaría a escenarios de la peste negra medieval.

Teoría del invierno nuclear

Un conflicto nuclear de baja intensidad en Europa podría desembocar en una conflagración mundial de consecuencias imprevisibles para la especie humana y el futuro del planeta pues según un estudio publicado en la revista Nature, «un conflicto nuclear entre Estados Unidos y Rusia causaría la muerte de más de 5.000 millones de personas en los dos años siguientes al impacto y la mayoría de las víctimas serían provocadas por el posterior invierno nuclear».

La teoría del invierno nuclear surgió a raíz de un estudio de Paul J. Crutzen y John Birks publicado en 1982 y en el que se afirma que » las explosiones nucleares y los posteriores incendios liberarían a la atmósfera ingentes cantidades de hollín, polvo y ceniza provocando un acusado enfriamiento a escala planetaria conocido como invierno nuclear y que se extendería durante al menos dos décadas».

Riesgo de un ataque: Argelia se prepara para “todos los escenarios posibles”

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    Madrid (ECS).- En su presentación del proyecto de ley sobre movilización general ante la Comisión de Asuntos Jurídicos del Parlamento, el ministro de Justicia argelino dejó claro que el proyecto de ley pretende «enriquecer el sistema legislativo nacional, a fin de permitir la adopción de todas las medidas necesarias para afrontar todos los riesgos posibles». El Ministro de Justicia argelino añadió que el enfoque de este Gobierno (de Abdelmadjid Tabboune) se enmarca «en el actual contexto geoestratégico a nivel global y regional, marcado por cambios profundos, que nos exige adaptarnos y prepararnos para todos los escenarios posibles».

   Si bien, como ya había precisado la prensa del país norteafricano, Argelia está tomando la iniciativa para poder reaccionar de manera inmediata ante los numerosos desafíos que amenazan su integridad territorial.

   Argelia ya no se enfrenta únicamente a la violencia terrorista. Ahora, las amenazas son múltiples y el país podría encontrarse ante una guerra convencional, como señaló el jefe del ejército, el general del Ejército Said Chanegrihadados los múltiples casus belli que, hasta ahora, se limitan a gesticulaciones y provocaciones esporádicas.

   «Pero el ejército argelino no se deja engañar por estas acciones hostiles que sirven para poner a prueba la capacidad de fuego de la ANP para repeler cualquier ataque de cualquier naturaleza», escribe «Algérie Patriotique», un digital afín al ejército.

El Ejército de Argelia derriba un dron turco AKINCI cerca de la frontera con Mali

   Argelia teme un inminente ataque terrorista en su territorio nacional. «Algérie Patriotique» reconoce que la toma de rehenes en el complejo de gas de Tiguentourine, en el extremo sureste del país, que dio como resultado la eliminación de todos los terroristas de alrededor de quince nacionalidades, fue una operación de falsa bandera, patrocinada por agencias de inteligencia extranjeras, que recibió un duro golpe.

   El derribo del dron maliense en apenas unos segundos, tras penetrar en territorio argelino, por las defensas antiaéreas del ejército ha convencido finalmente a Marruecos, Israel, Francia y los Emiratos –Ben Zayed está jugando un juego turbio en la región– de la imposibilidad de que sus ejércitos, sus servicios secretos y sus mercenarios abran una brecha a través de las fronteras saharianas herméticamente cerradas de Argelia.

   Más al norte, el poder de la armada argelina era tal que los almirantes españoles y franceses no dejaron de notar su superioridad operativa; un alto oficial francés no pudo evitar admitir que la armada francesa necesitaba modernizarse para poder competir con fuerzas en el mediterráneo, según «Algérie Patriotique». El ejército argelino también se ha dotado de una cúpula, a través de su avanzada defensa antiaérea, compuesta por misiles tierra-aire rusos de última generación, que le proporciona una protección óptima contra cualquier ataque que provenga del cielo.

«Pero, como señalan los expertos militares, todos estos colosales medios a disposición de las fuerzas armadas argelinas deben ser apoyados por un frente de retaguardia sólido»

   Esta última debe organizarse de tal manera que permita a la ANP dedicarse plenamente a una respuesta eficaz contra cualquier agresión externa con la eficacia por la que es conocida. Una eficacia que acaba de demostrar, una vez más, mediante el ejercicio militar con munición real que el Jefe del Estado Mayor acaba de supervisar en nuestras fronteras con Libia, desde donde, cabe recordarlo, se perpetró el miserablemente fallido ataque a In Amenas en enero de 2013.

Francia y Marruecos realizan maniobras militares conjuntas cerca de la frontera con Argelia

Se cumplió un año del fallecimiento del diplomático Mah Iahdih Nan

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    Madrid (ECS).- El pasado 2 de mayo de 2024, se cumplió un año del fallecimiento del destacado escritor, diplomático y académico saharaui, Mah Iahdih Nan.

    El diplomático saharaui falleciò a raíz de un ataque cardiaco tras una intervención quirúrgica en Bogotá, capital de Colombia.

    El reconocido escritor y destacado diplomático saharaui nació el 7 de noviembre de 1968. Es egresado de Magisterio en el año 1986. Durante su labor en Educación desempeñó diferentes funciones.

El fallecido diplomático saharaui Mah Iahdih Nan. ECSAHARAUI.

   En el campo diplomático asumió el cargo de Vice-delegado en la comunidad asturiana.

    Desde el 2020-2023, Representante en Colombia, para luego asumir el cargo de Embajador de la República Saharaui en Colombia hasta su muerte acaecida el jueves 02 de mayo de 02 de mayo de 2024 en la capital Bogotá.

Tributo a Mah Iahdih Nan

Aumentan las violaciones de derechos humanos en Azawad (norte de Mali)

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Por Ana Stella (@Anaqtella)

    Madrid (ECS).- La Asociación maliense Kal Akal, que defiende los derechos humanos en Azawad, publicó su informe de abril 2025, documentando graves violaciones contra la población civil en medio del conflicto que afecta a esta región del norte de Mali. El ejército maliense, junto a mercenarios rusos del grupo Wagner, y otros actores armados, han intensificado sus operaciones, dejando a la población atrapada entre la violencia y la represión.

Principales hechos registrados en abril:

1. Ejecuciones sumarias y asesinatos selectivos (87 casos confirmados):

Se registraron 7 asesinatos en Azawad y más de 80 en el centro de Mali.

   Entre los casos figura la ejecución de un pastor en Gao (11 de abril) y el ataque de dron en Talahandak (22 de abril) que mató a varios civiles. Destaca también la masacre de civiles de la comunidad peul en Sebabougou, donde varios detenidos fueron ejecutados extrajudicialmente.

2. Arrestos arbitrarios, secuestros y desapariciones forzadas (47 casos):

   Civiles fueron arrestados sin causa en las ciudades de Kidal, Gao y Tombuctú, algunos golpeados o heridos durante la detención.

   Se reportó la desaparición forzada del prefecto de Ansongo, autoridad administrativa local, detenido sin justificación y cuyo paradero sigue desconocido. Esto muestra cómo ni siquiera las figuras de gobierno están a salvo de la represión.

3. Saqueos, destrucción de bienes civiles y extorsión (10 incidentes mayores):

Hubo confiscación forzada de combustible en Gao y Djebock.

   Los saqueos fueron cometidos tanto por el grupo militar ruso Wagner, las fuerzas armadas malienses (FAMa), como por grupos terroristas islamistas (EIGS).

   El ataque de dron en la localidad de Talahandak también destruyó bienes civiles y propiedades de la población local. Se reportaron extorsiones en carreteras y ataques a campamentos nómadas, donde robaron recursos y ganado.

4. Daños medioambientales (2 casos):

   Se provocaron incendios intencionales de pastizales en el eje Léré–Larneb, destruyendo zonas de alimentación del ganado. El ataque de dron en Talahandak también generó daños al entorno natural.

5. Consecuencias humanitarias:

    La violencia y las represalias provocaron el colapso de servicios básicos, desplazamientos forzados de comunidades enteras, y un aumento de la inseguridad alimentaria por la pérdida de cultivos, animales y acceso a mercados.

    La población civil en Azawad sufre violencia de múltiples frentes: ejército, mercenarios y grupos armados. La desaparición del prefecto evidencia la debilidad del gobierno local y la represión contra sus propios representantes, dejando a las comunidades sin protección ni justicia.

    Kal Akal hace un llamado urgente a la comunidad internacional para detener estas violaciones, proteger a los civiles, sancionar a los responsables y garantizar la asistencia humanitaria.

(Para leer el informe completo, sigue a Ana Stella en Telegram)

La AES, que ha denunciado la influencia de Francia y el neocolonialismo, ahora se acerca a Marruecos

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Los gobiernos del Sahel, que han denunciado la influencia de Francia y el neocolonialismo, ahora se acercan a Marruecos, un régimen que mantiene relaciones estrechas con Francia, potencia históricamente dominante en la región.

Por Ana Stella (@Anaqtella)

    Madrid (ECS).- La decisión de Burkina Faso, Malí y Níger de unirse al corredor logístico impulsado por Marruecos no es solo una apuesta económica: es una traición política. A cambio de tarifas preferenciales y acceso a puertos, estos gobiernos se alinean con Rabat, validando de facto su control sobre el Sáhara Occidental y legitimando la ocupación de un pueblo africano cuya autodeterminación debería ser una causa común de liberación y solidaridad.

     Durante su visita a Rabat, los ministros de la Confederación del Sahel (AES) no escatimaron elogios a la “visión solidaria” del rey Mohamed VI, ignorando que Marruecos mantiene estrechas relaciones no solo con Israel y Estados Unidos, sino también con Francia, potencia colonial cuyo legado aún pesa sobre la región. Esta alianza con Marruecos reintroduce la influencia franco-marroquí en el Sahel por la puerta trasera, justo cuando estos países decían buscar romper con las estructuras neocoloniales.

    Al abrazar este proyecto, Burkina Faso, Malí y Níger se subordinan a una red geopolítica que combina los intereses de Marruecos, Francia, Israel y EE.UU., mientras dan la espalda a Argelia, país que los apoyó política, militar y económicamente en sus momentos más críticos. Optan por una alianza que no une África, sino que profundiza las divisiones y normaliza las jerarquías dentro del continente.

Marruecos es un aliado clave de EE.UU. e Israel, actores que muchos movimientos panafricanistas consideran imperialistas.

    Económicamente, la dependencia de infraestructuras, puertos y rutas controladas por Marruecos crea una nueva forma de subordinación estructural, limitando su autonomía logística y comercial a largo plazo. Lo que hoy parece una ventaja económica, mañana será una herramienta de presión política de Rabat sobre los gobiernos del Sahel.

    A nivel de seguridad, el proyecto atraviesa regiones inestables, con presencia de grupos armados yihadistas y el grupo Wagner operando en el Sahel, exponiendo la infraestructura a riesgos crecientes y a posibles ataques en un contexto regional cada vez más volátil.

    El discurso de soberanía y panafricanismo queda vacío cuando, en la práctica, se legitima la ocupación de otro pueblo africano y se entrega la independencia económica a los intereses de una potencia que combina alianzas con Francia, Israel y Estados Unidos. Esta alianza no construye una África libre: consolida un mapa de dependencias políticas y económicas disfrazadas de integración.

   En nombre de la “integración económica”, estos gobiernos han vendido su coherencia, han traicionado la solidaridad africana y han hipotecado su autonomía.

    El precio de esta alianza no se pagará solo en términos logísticos: se pagará en credibilidad, autonomía y legitimidad histórica ante sus propios pueblos.

¿Quién realmente gana?

    El corredor atravesará zonas inestables, con presencia de grupos yihadistas (como Jama’at Nusrat al-Islam wal-Muslimin) o los mercenarios de Wagner (vinculados a intereses rusos). Marruecos no asumirá los costes de proteger estas rutas: la carga recaerá sobre los frágiles ejércitos del Sahel, mientras Rabat cosecha los beneficios económicos.

    Argelia ha sido un socio histórico del Sahel, apoyándolo militar y económicamente frente al terrorismo y la inestabilidad. Ahora, estos gobiernos prefieren aliarse con su rival regional, debilitando la unidad africana y profundizando divisiones.

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Cuando Delafosse y Carole Delga traicionan los ideales de la izquierda al posar con la bandera marroquí en el Sáhara Occidental ocupado

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Por Salim Djellab (@salimdjellab)

Mientras que la izquierda francesa ha estado históricamente comprometida con el derecho de los pueblos a disponer de sí mismos, dos de sus figuras —Michaël Delafosse, alcalde socialista de Montpellier, y Carole Delga, presidenta socialista de la región de Occitania— acaban de traicionar ese legado. Al mostrar su apoyo a Marruecos, potencia ocupante del Sáhara Occidental, reniegan abiertamente de los valores fundadores de la izquierda: justicia, internacionalismo y anticolonialismo.
Un gesto tan simbólico como grave
   El pasado 24 de abril, Michaël Delafosse levantó públicamente la bandera marroquí en el territorio ocupado del Sáhara Occidental, un acto cargado de consecuencias políticas y morales. Este territorio, recordemos, está reconocido por las Naciones Unidas desde 1963 como “no autónomo” y, por tanto, en proceso de descolonización. Marruecos, que lo ocupa desde 1975, nunca ha obtenido el reconocimiento internacional de su soberanía sobre él.
   Por su parte, Carole Delga firmó un acuerdo económico con la región de Dajla, en flagrante violación del derecho internacional. Al pactar con las autoridades marroquíes, contribuye indirectamente al saqueo de los recursos naturales del Sáhara Occidental —fosfatos, pesca, energías renovables— sin el consentimiento del pueblo saharaui, como ha denunciado repetidamente el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), especialmente en su sentencia del 4 de octubre de 2024.

El Partido Comunista alza la voz
   Ante esta deriva, la sección de Montpellier del Partido Comunista Francés (PCF) publicó un comunicado inequívoco: denuncia la declaración del alcalde y recuerda la ilegalidad de cualquier reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. El PCF local subraya que la resolución 690 del Consejo de Seguridad de la ONU exige la celebración de un referéndum de autodeterminación, sistemáticamente bloqueado por Rabat.
   Según el PCF, la posición de Michaël Delafosse “va en contra del derecho internacional” y de “la posición de la ONU, que no reconoce la legitimidad de Marruecos sobre este territorio”.
La voz de la razón dentro del propio Ayuntamiento
Eddine Ariztegui, teniente de alcalde de Montpellier, también se ha desmarcado de esta postura y ha recordado con claridad: «Debemos respetar el derecho a la autodeterminación previsto por la resolución 690 del Consejo de Seguridad de la ONU, y no apoyar una política de colonización en el Sáhara Occidental. El derecho y las instancias internacionales deben ser respetados». Una declaración lúcida y valiente que salva el honor institucional de la ciudad.
Una ocupación violenta e impune
   Desde la invasión marroquí, el Sáhara Occidental sufre una ocupación militar brutal: bombardeos con napalm y fósforo blanco, éxodo masivo hacia los campamentos de refugiados en Tinduf (Argelia), tortura, desapariciones forzadas y represión sistemática. Las mujeres saharauis, como Sultana Khaya, son víctimas de agresiones sexuales, documentadas por varios relatores especiales de la ONU.
El gran contraste moral
   Ironía del calendario: mientras Delafosse posaba con la bandera marroquí, en Francia tenía lugar la “Marcha por la libertad de los presos políticos saharauis”, organizada por Claude Mangin, esposa del activista saharaui Naâma Asfari, encarcelado en Marruecos desde 2010. Una Francia solidaria por un lado, cómplice del opresor por otro.
La izquierda francesa en peligro de traición
   Apoyar una ocupación colonial, aunque sea indirectamente, es traicionar los fundamentos del socialismo: el apoyo a los pueblos oprimidos, la justicia internacional, el respeto al derecho. Lo que han hecho Delafosse y Delga no es un error de comunicación, sino un acto político deliberado, una ruptura con la izquierda que defendemos.
Una lección desde España
   En España, la decisión de Pedro Sánchez de alinearse con Rabat ha generado una crisis profunda. En abril de 2025, las bases del PSOE publicaron un histórico comunicado denunciando ese giro y exigiendo el respeto al marco de la ONU. Podemos, Más País, Sumar, ERC, EH Bildu… toda la izquierda sin excepción se levantó contra esa deriva. Porque la izquierda auténtica no transige con los derechos de los pueblos.
   La causa saharaui es la prueba moral de nuestro tiempo. Delafosse y Delga han fallado esta prueba. Pero la izquierda francesa no está muerta. Vive en las luchas del PCF Montpellier, en voces como la de Eddine Ariztegui, en las resistencias que se organizan. Ser de izquierda hoy es negarse a ser cómplice de la ocupación. Es defender, una vez más, el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.