EE.UU. presenta nueva propuesta sobre la misión de ONU en el Sáhara Occidental pero no convence a Rusia
Naciones Unidas, 29 oct (ECS).- El Consejo de Seguridad de la ONU celebró ayer tarde una tercera ronda de consultas a puerta cerrada sobre la renovación del mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), en la que la delegación de Estados Unidos presentó una tercera versión del proyecto de resolución, según fuentes diplomáticas consultadas por ECSaharaui. La nueva propuesta tampoco convenció a Rusia, que defiende de la autodeterminación y el derecho internacional en el Sáhara Occidental.
La propuesta, distribuida el martes 28 de octubre por la misión estadounidense en Nueva York, recomienda prorrogar el mandato de la MINURSO hasta el 3p de abril de 2026. El texto menciona el plan de autonomía de Marruecos, aunque deja de considerarlo como la única base para una solución política al conflicto, reconociendo la existencia de otras iniciativas sin mencionarlas expresamente. También apoya explícitamente la autodeterminación del pueblo saharaui.
El proyecto revisado suprime las referencias al plan marroquí como “único marco” de negociación e incorpora un llamado explícito al alto el fuego entre el Frente Polisario y Marruecos. También insta a las partes a entablar negociaciones directas y sin condiciones previas, además de subrayar la necesidad de registrar a los refugiados saharauis y de reforzar el apoyo a las agencias humanitarias de la ONU.
Rusia rechazó íntegramente la nueva propuesta estadounidense. También, el Frente Polisario defienden esa postura, en un comunicado difundido el lunes, advirtiendo que podría boicotear cualquier proceso político si el texto se aprueba sin modificaciones. En una carta enviada el 23 de octubre al presidente del Consejo de Seguridad, el embajador ruso Vasili Nebenzia, el representante saharaui ante la ONU, Sidi Mohamed Omar, denunció que el proyecto “constituye una desviación grave del derecho internacional y pone en riesgo los cimientos del proceso de paz liderado por Naciones Unidas”.
Rusia y China expresaron también su preocupación por el giro del texto y pidieron introducir cambios antes de la votación. Analistas diplomáticos consideran que el nuevo enfoque de Washington podría aumentar las tensiones en el norte de África y amenazar la estabilidad regional e internacional.
(Sáhara/ECS)
La administración Trump impulsa en el Consejo de Seguridad un acuerdo sobre el conflicto del Sáhara Occidental
Naciones Unidas (ECS).- El Consejo de Seguridad de la ONU prevé votar el próximo 30 de octubre un proyecto de resolución presentado por Estados Unidos que propone prorrogar por seis meses, hasta el 30 de abril de 2026, el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO).
El texto, debatido por el grupo de países “Amigos del Sáhara Occidental” —formado por Estados Unidos, Francia, Reino Unido, España y Rusia—, alienta a las partes a reanudar el proceso de negociación bajo los auspicios de la ONU, con una referencia explícita a la propuesta marroquí de autonomía para el territorio.
Witkoff sobre Argelia y Marruecos: «En 60 días tenemos un acuerdo de paz entre los dos países»
El borrador destaca la necesidad de alcanzar una solución “justa, realista, práctica y duradera” al conflicto, basada en el consenso y en el principio de «autodeterminación» del pueblo saharaui. Asimismo, reafirma el compromiso del Consejo de Seguridad de ayudar a las partes a lograr un acuerdo político en e marco del Plan de Autonomía marroquí.
El documento también subraya la importancia de mejorar la situación de los derechos humanos tanto en el Sáhara Occidental como en los campamentos de refugiados saharauis, e insta a Marruecos y al Frente Polisario a cooperar con la comunidad internacional en la aplicación de medidas independientes y creíbles para garantizar su respeto.
Según fuentes diplomáticas consultadas, el informe del secretario general de la ONU, fechado el 9 de octubre de 2025, señala que Marruecos ha impedido por noveno año consecutivo la visita de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la creación de un mecanismo de vigilancia dentro de la MINURSO. No obstante, el documento elogia al país norteafricano de forma ambigua y omite referencias al continuo bombardeo contra civiles denunciado por la MINURSO.
El proyecto de resolución solicita al secretario general que presente informes periódicos sobre el desarrollo de las negociaciones y el cumplimiento del mandato, incluido uno a las seis semanas de su renovación y otro antes de su expiración.
Entre las disposiciones del texto estadounidense figuran:
1. Extender el mandato de la MINURSO hasta el 30 de abril de 2026.
2. Reafirmar la necesidad de una solución política realista, viable y duradera, basada en la propuesta marroquí de autonomía.
3. Expresar apoyo al secretario general y a su enviado personal, Staffan de Mistura, en la facilitación del proceso de diálogo entre las partes.
El Consejo de Seguridad recuerda sus resoluciones previas sobre el Sáhara Occidental y valora el respaldo de varios Estados miembros a la iniciativa marroquí presentada en 2007, considerada por Washington “seria, creíble y realista”. Además, el texto destaca que el plan de autonomía bajo soberanía marroquí representa “la base más viable” para resolver el conflicto.
La propuesta acoge con satisfacción la disposición de Estados Unidos para acoger futuras negociaciones y llama a Marruecos y al Frente Polisario a participar sin condiciones previas, con el objetivo de alcanzar un acuerdo definitivo antes de la expiración del nuevo mandato de la misión.
Rusia exige modificar el proyecto estadounidense sobre el Sáhara Occidental y advierte con usar su veto
Naciones Unidas, 26 oct (ECS).- Rusia ha reclamado modificaciones al proyecto de resolución presentado por Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad de la ONU para prorrogar el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), y ha advertido que podría ejercer su derecho de veto si sus propuestas no son tomadas en cuenta.
El Consejo de Seguridad tiene previsto votar el texto el jueves 30 de octubre, que busca extender por seis meses, hasta el 30 de abril de 2025, la presencia de la misión desplegada en el territorio saharaui desde 1991.
Antes de iniciar las negociaciones formales, los miembros del Consejo mantuvieron el 10 de octubre consultas con el enviado personal del secretario general para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, y con el jefe de la MINURSO, Alexander Ivanko.
Negociaciones complicadas
Las conversaciones sobre la nueva resolución avanzan con dificultad. Estados Unidos, responsable de redactar el borrador, distribuyó una primera versión el 22 de octubre, tras lo cual el Consejo celebró una reunión a puerta cerrada el día 24. Argelia y Rusia propusieron modificaciones, pero Washington mantuvo el texto sin cambios, lo que llevó a convocar una segunda ronda de consultas el 27 de octubre.
Durante las consultas del viernes, Rusia y China expresaron su desacuerdo, considerando que el documento es desequilibrado y no incluye los ajustes sugeridos. Según fuentes diplomáticas, Estados Unidos prevé presentar el “texto en azul”, versión final previa a la votación, a mediados de la semana que viene.
Contenido del proyecto
El proyecto estadounidense propone una renovación del mandato de la MINURSO, aunque con ajustes significativos respecto a la resolución S/RES/2756(2024), adoptada en octubre del año pasado.
El texto reitera la necesidad de alcanzar una solución política realista, práctica, duradera y mutuamente aceptable, basada en el consenso y el principio de autodeterminación. También llama a las partes —Marruecos y el Frente Polisario— a renovar su compromiso con el proceso político y a mostrar flexibilidad de cara a futuras negociaciones.
Asimismo, el borrador acoge con satisfacción las consultas informales promovidas por De Mistura con Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania, e insta al Grupo de Amigos del Sáhara Occidental (Francia, Rusia, España, Reino Unido y Estados Unidos) a crear las condiciones necesarias para avanzar hacia una solución negociada.
Posturas diferentes
En su último informe anual, fechado el 9 de octubre, el secretario general de la ONU indicó que Marruecos considera que su plan de autonomía, presentado en 2007, es la única vía posible para resolver el conflicto, mientras que el Frente Polisario insiste en que el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación debe seguir siendo el eje central de cualquier proceso político.
El informe también advierte de dificultades logísticas que afectan la capacidad operativa de la MINURSO en el terreno, incluidas restricciones en el suministro y el mantenimiento.
Durante las consultas en el Consejo, Francia y Estados Unidos defendieron mantener el texto sin modificaciones, mientras que Argelia y Rusia pidieron cambios para equilibrar la redacción y garantizar el respeto al derecho internacional.
Argelia propuso incluir una referencia explícita al referéndum de autodeterminación bajo supervisión de la ONU, mientras que Rusia planteó reforzar el mandato de la misión, subrayando la necesidad de que la MINURSO cumpla plenamente con sus funciones. No obstante, la versión actual del texto no incorpora estas enmiendas, lo que genera incertidumbre sobre el voto final de Rusia y China en la sesión del jueves.
Divisiones persistentes
Desde abril de 2017, el Consejo de Seguridad no ha logrado unanimidad en la renovación del mandato de la MINURSO. En varias ocasiones, China y Rusia, junto con países no permanentes como Bolivia, Etiopía, Sudáfrica, Túnez y Kenia, se han abstenido, reflejando las diferencias persistentes entre los miembros del Consejo respecto al futuro del Sáhara Occidental.
(ONU/ECS)
El Consejo de Seguridad afronta una nueva votación sobre el Sáhara Occidental en medio de tensiones y divisiones internas
NACIONES UNIDAS (ECS).– El Consejo de Seguridad de la ONU se prepara para votar el próximo jueves un nuevo mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), en un momento de fuertes divergencias entre las potencias y de creciente frustración ante la parálisis política del conflicto.
Estados Unidos, responsable del borrador que se someterá a votación, propone una prórroga de seis meses —hasta el 30 de abril de 2026—, manteniendo una línea totalmente diferente con respecto a los últimos años e impulsa cambios sustanciales en el enfoque del Consejo hacia la cuestión saharaui. La iniciativa, sin embargo, ha reabierto el debate entre los miembros del órgano sobre el papel de la MINURSO y la necesidad de reimpulsar un proceso político estancado desde hace décadas.
Rusia y China han sugerido modificaciones al texto, reclamando una redacción que ponga de relieve el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, principio reconocido por la ONU pero que sigue sin materializarse. Las diferencias reflejan una vez más la falta de consenso entre los miembros permanentes, en un contexto internacional marcado por nuevas tensiones geopolíticas y por la competencia de agendas en el seno del Consejo.
El informe de Guterres, un llamado urgente al diálogo
La votación llega tras la presentación ante el Consejo del último informe del secretario general de la ONU, António Guterres, quien alertó del deterioro de la situación sobre el terreno y pidió “un cambio urgente” para evitar una mayor escalada.
En su informe, Guterres calificó de “preocupante” la continuación de las hostilidades entre Marruecos y el Frente Polisario, advirtiendo que la ausencia de un alto el fuego y la falta de avances políticos suponen “un serio retroceso” en la búsqueda de una solución pacífica.
Guterres instó a renovar el mandato de la MINURSO por un año, con el objetivo de dar margen a su enviado personal, Staffan de Mistura, para retomar las negociaciones entre las partes y los países observadores. Sin embargo, Washington ha optado por mantener la renovación semestral, como medida de presión para que el Consejo revise periódicamente la evolución del conflicto.
El Polisario denuncia intentos de alterar la naturaleza del conflicto
El presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Ghali, remitió una carta a la presidencia del Consejo de Seguridad tras conocerse el borrador estadounidense, en la que expresó su “profunda preocupación” por lo que describió como “intentos de desnaturalizar” el conflicto.
Ghali acusó a Marruecos de “bloquear toda salida pacífica” y de “vaciar de contenido el mandato de la MINURSO”, convirtiendo a la misión en “un mero guardián del statu quo impuesto por la fuerza”. El líder saharaui reiteró que la potencia ocupante “debe asumir la responsabilidad de las consecuencias de su política de hechos consumados”.
Por su parte, el representante del Frente Polisario ante la ONU, Sidi Mohamed Omar, sostuvo en una entrevista televisiva que Marruecos “no ha conseguido los objetivos que perseguía con este texto” y aseguró que “el pueblo saharaui mantendrá su compromiso con la legalidad internacional y con el ejercicio de su derecho inalienable a la autodeterminación”.
Divisiones en el Consejo y equilibrio de intereses
El debate en torno al mandato de la MINURSO vuelve a poner de relieve las fracturas dentro del Consejo de Seguridad. Francia se mantiene como el principal aliado de Marruecos y único apoyo firme al texto presentado por Estados Unidos, mientras que otros miembros abogan por una postura más equilibrada que devuelva centralidad al proceso de autodeterminación.
Fuentes diplomáticas consultadas por ECSAHARAUI apuntan a que la sesión de consultas celebrada el viernes pasado terminó sin consenso sobre los cambios propuestos al borrador. Una nueva ronda de negociaciones a puerta cerrada está prevista para mañana lunes, en la que se espera conocer la posición definitiva de los quince miembros antes de la votación del jueves.
El futuro de la MINURSO —la única misión de paz de la ONU sin mandato de supervisión de derechos humanos— sigue siendo un termómetro del pulso político entre las potencias en torno al conflicto saharaui. A casi cinco décadas del inicio de la ocupación, la falta de avances concretos alimenta el escepticismo sobre la capacidad del Consejo de reactivar un proceso de paz que se ha convertido, para muchos diplomáticos, en una de las crisis más prolongadas y olvidadas de la agenda internacional.
Esto es lo que decidió el Consejo de Seguridad sobre el Sáhara Occidental tras las consultas extraordinarias del viernes
Nueva York (ECS).— El Consejo de Seguridad de la ONU volvió a quedar profundamente dividido tras las consultas extraordinarias del 24 de octubre sobre el Sáhara Occidental. El foco de la disputa es el polémico borrador del proyecto de resolución presentado por Estados Unidos, cuya redacción altera elementos básicos del marco jurídico histórico de la cuestión.
1. Rechazo ruso y tensiones internas
Rusia calificó el texto de Washington como inaceptable por distorsionar los hechos históricos y regionales, exigiendo la modificación del párrafo 4 y la vuelta a los principios originales del Consejo: el derecho a la autodeterminación y la naturaleza colonial pendiente del territorio.
Presión diplomática argelina
Argelia lidera los esfuerzos para corregir el documento antes de su presentación formal, intentando evitar que el texto final avale la ocupación marroquí.
3. Posición del Frente Polisario
El movimiento saharaui ha comunicado oficialmente que no participará en ningún proceso político si se aprueba la propuesta estadounidense. Su postura es firme: sin un texto que reafirme explícitamente el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro, toda negociación carece de legitimidad.
4. División del Consejo y calendario
Las consultas concluyeron sin consenso. Solo un voto apoya de momento la propuesta de Washington. La votación sobre la renovación del mandato de la MINURSO se prevé para el 30 de octubre, aunque antes se celebrarán nuevas consultas para intentar ajustar el texto.
Consultas extraordinarias en el Consejo de Seguridad por el desacuerdo sobre el Sáhara Occidental
El episodio confirma el bloqueo estructural del Consejo de Seguridad y la pugna entre dos visiones irreconciliables:
— EE. UU. y sus aliados occidentales buscan mantener un statu quo que garantice estabilidad regional y cooperación con Marruecos.
— Rusia, Argelia y el Frente Polisario defienden el cumplimiento estricto del derecho internacional y de las resoluciones que reconocen el Sáhara Occidental como territorio no autónomo pendiente de descolonización.
— La decisión del Polisario de retirarse de cualquier proceso bajo estas condiciones marca un punto de inflexión. Implica que el representante del pueblo saharaui situa la autodeterminación como línea roja no negociable.
Si Washington no rectifica el texto, la votación del 30 de octubre podría exponer la mayor fractura en años dentro del Consejo de Seguridad sobre la cuestión saharaui, con consecuencias directas para la viabilidad de la MINURSO y para el papel de la ONU como mediadora del conflicto.
Consultas extraordinarias en el Consejo de Seguridad por el desacuerdo sobre el Sáhara Occidental
Nueva York, 24 de octubre de 2025. – El Consejo de Seguridad de la ONU celebrará este viernes consultas extraordinarias y a puerta cerrada para intentar superar las diferencias entre los miembros sobre el proyecto de resolución presentado por Estados Unidos en torno a la cuestión del Sáhara Occidental y el mandato de la misión de las Naciones Unidas para el Sáhara Occidental, MINURSO.
La reunión, convocada fuera del programa mensual del Consejo, busca examinar el borrador inicial redactado por Washington, que ha generado una fuerte oposición tanto de algunos miembros del Consejo como del Frente Polisario.
Fuentes diplomáticas señalan que el texto estadounidense introduce cambios sustanciales respecto a resoluciones anteriores, como limitar las negociaciones al marco del plan marroquí de autonomía, elogiar supuestos esfuerzos del presidente Donald Trump en la resolución del conflicto y ofrecer la mediación directa de Washington. Estos puntos han sido interpretados como un intento de trasladar la mediación desde Naciones Unidas hacia la Casa Blanca, en una maniobra que recuerda al precedente del caso palestino.
El Frente Polisario considera que el borrador supone una desviación “grave y sin precedentes” del derecho internacional y de los principios de descolonización que rigen la cuestión saharaui, al omitir el principio de autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental.
Fuentes diplomáticas en Nueva York anticipan que no se alcanzará un consenso sobre la propuesta estadounidense, debido al rechazo de varios países y a las preocupaciones sobre sus posibles repercusiones políticas y jurídicas.
Entre los escenarios posibles, se contempla que Rusia recurra al veto para bloquear la resolución o que, junto con Argelia y China, el Polisario impulse una estrategia para reunir suficientes abstenciones que impidan alcanzar los nueve votos favorables necesarios para su aprobación.
El Consejo de Seguridad tiene hasta el 30 de octubre, víspera de la expiración del mandato de la MINURSO, para adoptar una nueva resolución que renueve la misión de la ONU en el territorio.
La propuesta olvidada que garantizaba la paz: el plan del Frente POLISARIO de 2007, la única arquitectura viable para un Magreb estable y soberano
Por Ahemd Omar
EDITORIAL
En diplomacia, como en los negocios, el valor de una idea suele depender menos de su contenido que de la firma que la respalda. La historia del conflicto del Sáhara Occidental ilustra con crudeza esa realidad. En 2007, tanto Marruecos como el Frente POLISARIO presentaron sendas propuestas políticas ante el Consejo de Seguridad. La marroquí, acompañada por un aparato de lobby bien financiado y respaldos estratégicos, fue rápidamente calificada por gobiernos occidentales como “seria y creíble”. La del Frente POLISARIO, en cambio, recibió un silencio institucional que reflejaba más geopolítica que razonamiento. Sin embargo, a la luz del derecho internacional y de la estabilidad regional, fue y sigue siendo la única propuesta con viabilidad real.
El Frente Polisario presenta una nueva propuesta a la ONU sobre el Sáhara Occidental
El texto del Frente POLISARIO —registrado oficialmente ante el Consejo de Seguridad el 16 de abril de 2007— no es un manifiesto ideológico, sino un diseño técnico de gobernanza. Parte de una premisa jurídica incontestable: el Sáhara Occidental es un territorio no autónomo en proceso inconcluso de descolonización, y Marruecos no tiene soberanía ni título administrativo sobre él. El documento plantea un referéndum bajo supervisión de la ONU, con tres opciones: independencia, integración o autonomía. Esta triple vía es el mecanismo estándar de resolución en contextos de descolonización, probado en Timor-Leste y Namibia.
Lo innovador y pragmático del plan reside en su visión postreferéndum. El POLISARIO ofrece a Marruecos y a los marroquíes residentes en el territorio una red de garantías de estabilidad y cooperación: reconocimiento mutuo de fronteras, acuerdos sobre recursos naturales, participación política y económica de los ciudadanos marroquíes, renuncia recíproca a indemnizaciones y establecimiento de mecanismos de seguridad conjuntos. Es, en esencia, un modelo de integración regional sin subordinación: Marruecos dejaría de ser una potencia ocupante y pasaría a ser un socio estratégico.
Desde una óptica realista, este marco transformaría los costes políticos, militares y económicos del conflicto en beneficios compartidos. Reduciría el gasto marroquí en control militar, mejoraría su reputación internacional y abriría la puerta a una cooperación energética y comercial basada en la legalidad. Para el Sáhara Occidental, consolidaría la soberanía y la legitimidad de un Estado dispuesto a contribuir activamente a la seguridad magrebí y africana.
En contraposición, la llamada “autonomía” marroquí no ofrece gobernanza verificable ni salida jurídica al contencioso. Es una fórmula de control administrativo revestida de concesión política, sin garantías para los saharauis ni beneficios tangibles para la región. Ninguna estabilidad duradera puede surgir de una ocupación ilegal, por muy maquillada que esté.
El plan del Frente POLISARIO es, por tanto, el único que convierte el conflicto en cooperación y la soberanía en seguridad compartida. No busca legitimidad mediante promesas, sino mediante resultados verificables. Si los actores internacionales decidieran medir las propuestas por su viabilidad institucional y no por la influencia del proponente, descubrirían que la solución ya existe desde 2007 —archivada, ignorada, pero intacta en su lógica.
En un Magreb fragmentado y vulnerable, donde la estabilidad se ha vuelto un activo estratégico, el documento del Frente POLISARIO no es un gesto político: es un modelo de arquitectura regional avanzada. Su aplicación no solo cerraría uno de los últimos procesos de descolonización pendientes del mundo, sino que convertiría al Sáhara Occidental en el pivote de una nueva ecuación de seguridad y legalidad en África del Norte.
Ese es el mérito del plan de 2007: demostrar que, incluso frente al poder, la razón puede seguir siendo una estrategia de Estado.
El Frente Polisario presenta una nueva propuesta a la ONU sobre el Sáhara Occidental
Nueva York | ECS
El Frente Polisario presentó este lunes al Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, el texto de su «propuesta ampliada» como gesto de buena voluntad y en respuesta a las últimas resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad, según un breve comunicado lanzado a última hora de este lunes por la representación del Polisario en Nueva York.
COMUNICADO:
El Frente POLISARIO presenta al Secretario General de la ONU su propuesta ampliada como gesto de buena voluntad y en respuesta a las resoluciones del Consejo de Seguridad
[Nueva York, 20 de octubre de 2025] – En un momento en que el Consejo de Seguridad se prepara para considerar el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), como un gesto de buena voluntad y en respuesta a las resoluciones del Consejo de Seguridad, incluida la resolución 2756 (2024) que ha subrayado una vez más la importancia de que las dos partes “amplíen sus posiciones” con el fin de promover una solución, el Presidente de la República Saharaui (RASD) y Secretario General del Frente POLISARIO, Sr. Brahim Ghali, ha enviado hoy una carta al Secretario General de las Naciones Unidas, Sr. António Guterres, que contiene la propuesta ampliada del Frente POLISARIO titulada “Propuesta del Frente POLISARIO para una solución política mutuamente aceptable que prevea la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental y restablezca la paz y la estabilidad regionales”.
En su carta, el Presidente de la RASD y Secretario General del Frente POLISARIO recuerda que el Frente POLISARIO presentó su propuesta al Secretario General de las Naciones Unidas el 10 de abril de 2007, de la que el Consejo de Seguridad tomó nota en su resolución 1754 (2007) y resoluciones posteriores. La propuesta tiene por objeto permitir que el pueblo saharaui ejerza su derecho inalienable a la libre determinación mediante un referéndum supervisado por las Naciones Unidas y la Unión Africana y transmitir la disposición del Estado Saharaui a negociar con el Reino de Marruecos el establecimiento de relaciones estratégicas y mutuamente beneficiosas entre los dos países.
El Presidente de la RASD y Secretario General del Frente POLISARIO subraya que, al presentar su propuesta ampliada, el Frente POLISARIO sigue dispuesto a compartir los “costes de la paz” con la otra parte, si tiene la voluntad política de hacer lo mismo, con vistas a lograr una solución justa, pacífica y duradera, que prevea la libre determinación del pueblo saharaui y restablezca la paz y la estabilidad regionales de conformidad con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y los objetivos y principios del Acta Constitutiva de la Unión Africana.
También subraya que el Frente POLISARIO cree firmemente que una solución pacífica, justa y duradera del conflicto del Sáhara Occidental de conformidad con los principios pertinentes del derecho internacional no solo es urgente, sino que también es posible si existe una voluntad política genuina de alejarse de las soluciones basadas en el statu quo e impuestas unilateralmente y tener el valor político y visión de futuro necesarios para trabajar juntos con el fin de lograr una paz global y sostenible y construir un futuro común basado en el respeto mutuo, las relaciones de buena vecindad y la cooperación.
Con este espíritu, el Presidente de la RASD y Secretario General del Frente POLISARIO reitera la disposición del Frente POLISARIO a entablar negociaciones directas y serias con el Reino de Marruecos, de buena fe y sin condiciones previas, bajo los auspicios de las Naciones Unidas, sobre la base del espíritu y el contenido de la propuesta ampliada, con miras a lograr una solución pacífica y duradera, que prevea la autodeterminación del pueblo saharaui de conformidad con las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas y restablezca la paz y la estabilidad regionales. Fin.
El conflicto del Sáhara Occidental podría reavivar una guerra «total» si la ONU fracasa en su mediación
Riesgo de tensión en el Magreb
Madrid (ECS).- El futuro del Sáhara Occidental vuelve a generar preocupación internacional ante el riesgo de un inminente estallido en el Norte de África. En una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, el enviado Staffan de Mistura propuso retomar negociaciones entre Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania antes de finales de 2025, según fuentes exclusivas en declaraciones a ECSaharaui. Advirtió que la falta de avances podría provocar un estallido militar con graves consecuencias regionales y globales.
Witkoff sobre Argelia y Marruecos: «En 60 días tenemos un acuerdo de paz entre los dos países»
En el contexto del 50 aniversario del inicio de la ocupación militar de la antigua colonia española y la posible expiración del mandato de la MINURSO, la administración de Trump impulsa un cambio de enfoque hacia decisiones valientes, realismo y compromiso. Este cambio podría detonar la frágil situación en el Magreb
