back to top
28.2 C
Madrid
22 julio 2026
Inicio Blog Página 17

Florida acoge negociaciones clave entre Marruecos y el Frente Polisario sobre el Sáhara Occidental

0

WASHINGTON (ECS).— Marruecos y el Frente Polisario se reúnen en Florida con apoyo de EE. UU. La administración Trump impulsa conversaciones directas en Florida entre Marruecos y el Frente Polisario por el futuro del Sáhara Occidental, según fuentes diplomáticas exclusivas desde Washington.

Las mismas fuentes diplomáticas confirman a ECSaharaui que esta nueva ronda de negociaciones es la continuación de la reunión que se celebró en Madrid el pasado 08 y 09 de febrero, en la residencia del embajador de EE.UU en España. Participarán los ministros de Asuntos Exteriores de Marruecos, la República Saharaui, Argelia y Mauritania. La delegación marroquí ya llegó a Washington, mientras la del Polisario llegará a lo largo del sábado.

Las negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario sobre el futuro del Sáhara Occidental han sido, históricamente, un proceso largo y complejo, normalmente auspiciado por la ONU. Esta vez, la administración estadounidense, encabezada por el presidente Donald Trump, dirige estas conversaciones.

Según las mismas fuentes, esta nueva ronda de negociaciones tendrá lugar los próximos días 23 y 24 de febrero, lunes y martes, respectivamente. La administración estadounidense ha trasladado desde Madrid a Florida estas conversaciones clave para mantenerlas en el máximo secreto.

El conflicto del Sáhara Occidental se remonta a 1975, cuando España se retiró del territorio. Posteriormente, Marruecos ocupó gran parte del territorio. El Frente Polisario proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y reclamó la independencia. En 1991, bajo mediación de la ONU, se acordó un alto el fuego y se creó la misión MINURSO, con el objetivo de organizar un referéndum de autodeterminación, que aún no se ha celebrado.

Papel de Estados Unidos en el conflicto

Estados Unidos ha tenido un papel diplomático relevante en distintas etapas. En 2020, durante el primer mandato presidencial de Trump, Washington reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental a cambio de la normalización de relaciones entre Marruecos e Israel. Desde entonces, EE.UU ha mantenido su respaldo al plan de autonomía propuesto por Marruecos como calficándolo “serio y creíble”, aunque formalmente sigue apoyando una solución política negociada bajo el marco de la ONU, según las últimas declaraciones del principal asesor de Trump, Masad Boulos.

¿Negociaciones en Florida?

Florida acogerá a partir de este fin de semana las negociaciones sobre el futuro del Sáhara Occidental.

Bajo auspicio estadounidense, y en un formato diplomático paralelo o complementario al marco de la ONU, Washington aspira a arrancar de las partes, Marruecos y el Frente Polisario, un compromiso para avanzar en una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable.

Al llevar las negociaciones a Florida, estado de residencia de Trump, Washington intenta asumir un papel más activo.

El Presidente del Parlamento inaugura la XXIX Conferencia de Intergrupos parlamentarios ‘Paz y libertad en el Sáhara Occidental ’

0

Hualde reafirma el compromiso institucional con la causa saharaui y apunta que la solución al conflicto del Sáhara tiene que ver con el diálogo y la voluntad política

Madrid (ECS).— El Presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde, ha abierto hoy la XXIX Conferencia de los Intergrupos Parlamentarios Paz y Libertad en el Sáhara que, con la participación de representantes de diez cámaras autonómicas, se celebra este viernes y sábado en la sede de la Cámara foral.

En su saludo inicial, Unai Hualde ha subrayado la importancia de esta cita anual que tiene como objetivo “hacer justicia con el pueblo saharaui y reivindicar el respeto al derecho internacional”, y ha celebrado la reunión de representantes políticos de distintos partidos y autonomías “porque el diálogo y la voluntad política son claves para hacer justicia con el pueblo saharaui”.

En ese sentido, el Presidente ha añadido que esta conferencia ha sido siempre «un acto de solidaridad con el pueblo saharaui, un acto de denuncia de la situación que se vive en los territorios ocupados y en los campamentos de personas refugiadas», sin embargo, ha añadido, «también sirve para poner en valor la solidaridad de tantas asociaciones e instituciones que colaboramos para mejorar las condiciones de vida de la población saharaui”.

Hualde ha advertido sobre el preocupante aumento de “opciones que cuestionan y ponen en jaque los valores democráticos” y que “constituyen todo un reto para las instituciones y para los parlamentos”, por lo que ha defendido la celebración de encuentros como el que se inaugura hoy, “que se centran en la paz y la libertad, y que son una buena manera de fortalecer la cultura democrática”.

El representante del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi. Parlamento de Navarra.
El representante del Frente Polisario en España, Abdulah Arabi. Parlamento de Navarra.

Para concluir y a modo de colofón, Hualde ha reivindicado el “compromiso institucional” de Navarra con el pueblo saharaui y ha abogado por que las jornadas sean “productivas”, “uniendo a todos los parlamentos para fijar una posición clara: Paz y Libertad en el Sáhara”.

Seguidamente, Ibai Crespo, miembro de la Junta de la Coordinadora de Intergrupos Autonómicos “Paz y Libertad en el Sáhara”, ha dado la bienvenida a las personas presentes destacando que la solidaridad es la razón de la celebración de la conferencia, “una solidaridad que tiene raíces profundas -sociales, culturales, familiares- y que se ha expresado durante décadas desde múltiples sensibilidades políticas, desde la sociedad civil, desde los ayuntamientos y desde las comunidades autónomas”.

Así, tras agradecer a las personas presentes su “trabajo constante y su dedicación”, Crespo ha deseado que sean unas jornadas “provechosas” y que “de este espacio salgan propuestas concretas, alianzas útiles y, sobre todo, renovada energía para seguir trabajando desde la solidaridad y el entendimiento”, ha concluido.

A continuación, Abdulah Arabi, representante del Frente Polisario, ha agradecido el compromiso de las autoridades que participan en el encuentro y del movimiento solidario que acompaña al pueblo saharaui, “que está enormemente organizado en el Estado Español”, y ha añadido que Navarra “una vez, más demuestra la solidaridad por la que siempre se ha caracterizado”.

Arabi ha advertido de la “compleja” coyuntura que atraviesan “los pueblos que luchan por la independencia y por deshacerse de la colonización” y del “serio riesgo” en el que se encuentra el derecho internacional, “supeditado a la búsqueda de los intereses económicos y de las políticas estratégicas”.

A ese respecto, el representante del Frente Polisario ha añadido que el pueblo saharaui es un pueblo optimista y esperanzado, “que solo mira atrás para aprender del camino trazado”, y que lucha por la vía pacífica para que “la soberanía del territorio del Sahara Occidental corresponda únicamente al pueblo saharaui”.

Una vez inaugurado el acto, ha tenido lugar una mesa redonda sobre la Situación actual del Sahara Occidental, en la que han participado Abdulah Arabi, representante del Frente Polisario, Carol García, coordinadora de la Asociación Navarra de Amigos del Sahara (ANAS), Txaro Pardo, representante de la Asociación Navarra de Amigos de la RASD (ANARASD), Eduardo Irigoyen, miembro de la Asociación de Trabajadores Técnicos sin Fronteras (ATTSF) y Josu Jiménez, de la Asociación Kabiak.

La Conferencia continuará el sábado, día 21, con sendas sesiones de trabajo. La primera (10:00, Sala Polivalente) contará con las intervenciones de Salamu Amudi Bachri, representante de la Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Sahara (FEDISSAH), Inés Miranda, presidenta de la Asociación Internacional de juristas por el Sahara (IAJUWS) y Maite Isla, presidenta de la Coordinadora Estatal de Organizaciones Solidarias con la R.A.S.D. En la segunda sesión (a partir de las 12:00) se abordarán las conclusiones de la EUCOCO 2025.

La Conferencia retomará los trabajos a las 16:00, con el debate y la aprobación de la Declaración final de la Conferencia.

A la XXIX Conferencia de los Intergrupos parlamentarios «Paz y libertad en el Sahara» han asistido representantes de diez cámaras autonómicas: Parlamento de Navarra, Parlamento de Cantabria, Parlamento de las Illes Balears, Parlamento de la Rioja, Parlamento de Catalunya, Junta General del Principado de Asturias, Parlamento de Canarias, Asamblea de Madrid, Parlamento de Galicia y Parlamento Vasco.

El Intergrupo parlamentario Paz y Libertad para el pueblo saharaui – Bakea eta Askatasuna Saharan del Parlamento de Navarra está integrado por Pedro González (G.P. UPN), Ibai Crespo (G.P. PSN), Irati Jiménez (G.P. EH Bildu), Isabel Aranburu (G.P. Geroa Bai), Irene Royo (G.P. PPN), Carlos Guzmán (G.P. Contigo-Zurekin) y Emilio Jiménez (Grupo Mixto).

Vía: Parlamento de Navarra

El caso saharaui y la responsabilidad del Estado brasileño

0

Por Sayid Marcos Tenório

Brasilia (ECS), — El 27 de enero de 2026, el saharaui Mohamed Bouchana y su esposa, Ibtissam Wiklandoour, naturales de Laayoune, en el Sáhara Occidental, fueron retenidos en la delegación de migración del Aeropuerto Internacional de Guarulhos, en São Paulo. La retención ocurrió después de que el Reino de Marruecos activara una “alerta roja” internacional contra Bouchana.

El episodio, a primera vista tratado como una cuestión migratoria, revela en realidad un problema mucho más profundo, al demostrar la posibilidad de que el Estado brasileño actúe, aunque sea indirectamente, como extensión de una persecución política vinculada a un territorio reconocido por las Naciones Unidas como no autónomo y pendiente de descolonización.

El Sáhara Occidental permanece bajo ocupación marroquí desde 1975. A lo largo de estas cinco décadas, organizaciones internacionales como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han documentado detenciones arbitrarias, restricciones a la libertad de expresión, denuncias de tortura y juicios marcados por graves cuestionamientos en cuanto al debido proceso legal.

La defensa de la autodeterminación, principio consagrado en el derecho internacional, ha sido reiteradamente presentada como una amenaza a la integridad territorial marroquí. Leyes contra “noticias falsas”, “difamación” y “atentado contra la seguridad del Estado” han sido aplicadas contra activistas y periodistas saharauis, transformando una reivindicación política en un supuesto delito penal.

Cuando estas acusaciones cruzan fronteras por medio de alertas internacionales, la represión deja de ser únicamente territorial y se convierte en un instrumento transnacional. Los mecanismos de cooperación policial internacional fueron concebidos para combatir delitos comunes graves.

Sin embargo, cuando se activan en contextos de disputa territorial y represión política, surge un riesgo evidente de instrumentalización. La pregunta central se vuelve inevitable: ¿existe fundamento penal objetivo o estamos ante la criminalización internacional de la autodeterminación?

Es en este punto donde Brasil entra en la ecuación. Como Estado soberano y signatario de tratados internacionales de derechos humanos, el país posee obligaciones constitucionales claras para garantizar el debido proceso legal, la presunción de inocencia y la protección contra la persecución política.

La cooperación internacional no significa automatismo ciego. La actuación de la Policía Federal y del Ministerio de Relaciones Exteriores no puede limitarse a la ejecución mecánica de solicitudes extranjeras. Cada pedido debe someterse a un escrutinio jurídico riguroso, especialmente cuando involucra a activistas provenientes de un territorio bajo ocupación y marcado históricamente por denuncias de violaciones sistemáticas de derechos humanos.

Si existen indicios de motivación política detrás de la alerta internacional, Brasil tiene el deber de impedir que su territorio sea utilizado como extensión de represión extranjera. La soberanía nacional no puede ser tercerizada.

La cooperación jurídica internacional encuentra límites claros en el respeto a los derechos fundamentales. El principio de no devolución, ampliamente reconocido en el derecho internacional, impide que individuos sean entregados a Estados donde puedan enfrentar persecución política o riesgo de malos tratos.

En el caso del Sáhara Occidental, el contexto es particularmente sensible. La Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), creada para organizar el referéndum de autodeterminación, que nunca se llevó a cabo, ni siquiera cuenta con un mandato formal para monitorear derechos humanos en la región, lo que genera un vacío institucional. Esto vuelve aún más relevante la responsabilidad de los Estados terceros al analizar solicitudes provenientes de este escenario.

Existe además un elemento adicional: la estrategia de deslegitimación mediante una narrativa criminalizante. Activistas saharauis denuncian que campañas de difamación y acusaciones de “fake news” se utilizan para tipificar como delito lo que en esencia es la defensa política de un derecho reconocido internacionalmente.

Cuando esa narrativa recibe validación internacional por medio de alertas policiales, se crea un ciclo preocupante en el cual Marruecos produce acusaciones, las acusaciones generan solicitudes internacionales y esas solicitudes resultan en restricciones de libertad en otros países.

En ese proceso, el derecho penal deja de ser un instrumento de protección social y pasa a operar como herramienta de disputa geopolítica. Y cuando Brasil acepta, sin cuestionamiento, la reproducción automática de esas medidas, corre el riesgo de comprometer su propia tradición diplomática de defensa del derecho de los pueblos a la autodeterminación.

El caso de Mohamed Bouchana e Ibtissam Wiklandoour es, por tanto, una prueba. No solo para las instituciones brasileñas, sino para la coherencia del país con su Constitución y con los compromisos internacionales que ha asumido.

La cuestión no es ideológica, sino jurídica: ¿puede Brasil permitir que sus aeropuertos se conviertan en extensión de conflictos territoriales externos? ¿Puede aceptar, sin un análisis profundo, que un mecanismo internacional sea utilizado con fines de persecución política?

Cinco décadas después del inicio de la ocupación del Sáhara Occidental, las denuncias de violaciones de derechos humanos continúan acumulándose. Lo que el episodio en Guarulhos demuestra es que esas violaciones no permanecen confinadas al desierto. Cruzan fronteras, alcanzan sistemas migratorios y ponen a prueba la solidez de los compromisos democráticos de otros Estados.

La respuesta que Brasil ofrezca a este caso no definirá únicamente el destino de una pareja saharaui. Definirá si el país actuará como guardián de los derechos fundamentales o como eslabón involuntario de una cadena de represión internacionalizada. Y, en materia de derechos humanos, la neutralidad frente a la injusticia nunca es una posición técnica: es siempre una elección política en favor del opresor.


Sayid Marcos Tenório es historiador y escritor. Es vicepresidente de la Asociación de Solidaridad y por la Autodeterminación del Pueblo Saharaui – Brasilia.

Investigación denuncia la difusión de narrativa marroquí en grandes medios europeos y alerta del silenciamiento del Sáhara Occidental

0

Por Mohamed El Beikam

París, 19 ene (ECS).- Una investigación publicada por la revista francesa Marianne ha abierto un debate sobre el papel de medios internacionales en la difusión de contenidos favorables a Marruecos, al señalar la publicación reiterada de artículos económicos patrocinados que, según el reportaje, omiten el contexto político, jurídico y humanitario del Sáhara Occidental.

El reportaje, titulado «¿Nos hemos convertido en Forbes Marruecos? Forbes Francia, nuevo folleto de comunicación de la monarquía», fue firmado por el periodista Quentin Müller y difundido el 19 de enero de 2025. En él se analiza la línea editorial de la edición francesa de Forbes France desde 2020, periodo en el que, según la investigación, se habría registrado un volumen elevado de publicaciones centradas en Marruecos.

De acuerdo con los datos recogidos por Marianne, de 49 artículos dedicados al país magrebí en ese intervalo, 22 corresponderían a contenidos patrocinados bajo el formato denominado Brandvoice, modalidad publicitaria en la que los textos son financiados por anunciantes. El reportaje sostiene que estas piezas presentan un tono marcadamente positivo, con énfasis en oportunidades de inversión, estabilidad y desarrollo económico, y escasas referencias a cuestiones como la situación de las libertades públicas o el estatus jurídico del Sáhara Occidental.

La investigación recoge asimismo el malestar expresado por un periodista de la redacción de Forbes France, quien, según la publicación, se preguntó internamente: «¿Nos hemos convertido en Forbes Marruecos? ¿Me he perdido algún capítulo …?». La cita es utilizada para ilustrar lo que el reportaje describe como una percepción de trato informativo excepcionalmente favorable en comparación con otros países.

El artículo también apunta a la existencia de intermediarios vinculados a entornos de poder en Rabat y menciona la oferta de “paquetes país”, fórmulas mediante las cuales Estados o entidades gubernamentales podrían asegurar una presencia mediática recurrente a cambio de contraprestaciones económicas que, según documentos citados por Marianne, partirían de unos 20.000 euros.

Más allá del caso concreto, la investigación enmarca estas prácticas en una dinámica más amplia que, según fuentes académicas y defensores de derechos humanos citados en el texto, afectaría a diversos medios occidentales. Estos expertos advierten de que la combinación de intereses económicos, alianzas geopolíticas y la actividad de grupos de presión contribuiría a reducir la visibilidad de la causa saharaui en espacios políticos y mediáticos influyentes.

El Sáhara Occidental figura en la agenda de las Naciones Unidas como un territorio pendiente de descolonización. Diversas resoluciones de la ONU respaldan el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, en un conflicto que enfrenta a Marruecos y al Frente Polisario desde 1975 y que permanece sin solución definitiva.

Organizaciones internacionales han denunciado en reiteradas ocasiones la situación humanitaria y las restricciones de derechos en el territorio, así como la explotación de recursos naturales en un contexto de controversia jurídica. En los últimos años, tribunales europeos han emitido sentencias relacionadas con acuerdos comerciales y pesqueros que afectan al Sáhara Occidental.

La investigación concluye que la publicación de contenidos patrocinados sin contextualización suficiente puede afectar a la credibilidad de los medios y tener consecuencias en la percepción pública de conflictos internacionales. En el caso del Sáhara Occidental, sostiene Marianne, el impacto trasciende el ámbito mediático y repercute en la visibilidad de un proceso político aún pendiente de resolución.

¿Qué propone exactamente el plan del Frente Polisario?

0

Por Carlos C. García

Madrid (ECS) – Frente a los titulares reiterados sobre “el plan marroquí de autonomía”, conviene recordar un hecho que con frecuencia se omite en la prensa española y marroquí: el Frente Polisario presentó el 10 de abril de 2007 ante el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas una propuesta formal para una solución política mutuamente aceptable que prevé la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental. No es una declaración retórica ni un documento interno: es una iniciativa registrada oficialmente en el marco del proceso onusiano.

El contexto es importante. En 2007, tras años de bloqueo del Plan de Arreglo y del referéndum previsto por la ONU, el Consejo de Seguridad instó a las partes a presentar propuestas realistas y mutuamente aceptables. Tanto Marruecos como el Frente Polisario respondieron. La diferencia es sustancial: mientras Rabat planteó una autonomía bajo soberanía marroquí, el Polisario presentó un plan que mantiene como eje central el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su estatus político, conforme a la legalidad internacional y a la doctrina de descolonización.

¿Qué se sabe del llamado nuevo Plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental?

¿Qué propone exactamente el plan del Frente Polisario?

  • Reconocimiento del carácter de descolonización del conflicto

    El documento parte de un principio jurídico claro: el Sáhara Occidental figura desde 1965 en la lista de Territorios No Autónomos de la ONU. Por tanto, la solución debe basarse en la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General y en el derecho a la autodeterminación.

  • Un referéndum con opciones reales

    La propuesta contempla la celebración de un referéndum libre y transparente bajo supervisión de la ONU en el que el pueblo saharaui pueda elegir entre: Independencia – Integración en Marruecos – o cualquier otra fórmula acordada. Es decir, no excluye ninguna opción a priori, incluida la integración, siempre que sea fruto de una decisión libre.

  • Garantías durante el periodo transitorio

    El plan prevé un período de transición administrado con participación de la ONU, con garantías de seguridad y estabilidad para la población del territorio.

  • Respeto a los derechos humanos y libertades políticas

    Se compromete a garantizar libertades públicas, pluralismo político y derechos individuales durante el proceso y tras la eventual independencia.

  • Cooperación económica y seguridad regional

    En caso de independencia, el documento plantea acuerdos de cooperación con Marruecos en materia económica, comercial y de seguridad, buscando estabilidad regional y evitando una ruptura traumática.

  • Supervisión internacional del proceso

    La consulta y el período transitorio quedarían bajo auspicio directo de la ONU, reforzando la legalidad y la credibilidad internacional del resultado.

Cambiar el encuadre

Cuando determinados medios presentan el debate como si solo existiera “un plan”, omiten que el Frente Polisario formuló una propuesta detallada el mismo año y en respuesta a la misma solicitud del Consejo de Seguridad. La narrativa de que “Marruecos tiene un plan y el Polisario no” no resiste el contraste documental.

La cuestión de fondo no es la existencia de propuestas. Ambas existen desde 2007. La diferencia radica en el principio rector: autonomía bajo soberanía marroquí sin opción de independencia, frente a autodeterminación con todas las opciones abiertas.

Negar la existencia del plan del Frente Polisario no es una opinión: es una omisión que distorsiona el debate.

En una próxima entrada analizaremos con mayor detalle las diferencias jurídicas entre ambas propuestas y sus implicaciones en el marco del derecho internacional.

Carlos C. García – NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL

Gobierno saharaui reitera en cumbre de UA que el Sáhara Occidental sigue siendo una cuestión de descolonización

0

ADÍS ABEBA (Etiopía)-. El primer ministro saharaui, Bachraya Hamudi Beyún, ha destacado hoy en Addis Abeba, durante la 39.ª Cumbre de la Unión Africana, que la cuestión del Sáhara Occidental sigue siendo una cuestión de descolonización y la UA debe asumir la responsabilidad en este asunto.

La declaración del responsable saharaui se produjo tras el informe sobre la paz y la seguridad en el continente, presentado hoy a los líderes africanos, para reafirmar la firmeza de la postura saharaui ante los retos que se interponen en el camino de la paz y la estabilidad en África, y para llamar la atención sobre las cuestiones fundamentales que el informe omite y que afectan al núcleo de la seguridad continental.

En este contexto, la República Saharaui subrayó que el conflicto del Sáhara Occidental sigue siendo la última cuestión de descolonización en África y que ignorarlo no contribuye a su resolución ni exime a la organización continental de sus responsabilidades legales e históricas.

El Primer Ministro ha destacado que un requisito indispensable para establecer una paz justa y duradera en la región y en todo el continente, sería reconocer al pueblo saharaui su derecho inalienable e imprescriptible a la autodeterminación y la independencia, de conformidad con los principios del derecho internacional y la carta de la Unión Africana.

EE.UU reconoce que el encuentro de Madrid sobre el Sáhara Occidental resultaron “más complejas de lo previsto”

0

Madrid (ECS).- El asesor principal del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Masad Boulos, reconoció que el proceso de arreglo del conflicto del Sáhara Occidental afronta “complejidades mayores de lo esperado”, aunque expresó un optimismo prudente sobre la posibilidad de lograr avances graduales en el marco de la resolución del Consejo de Seguridad aprobada el 31 de octubre de 2025.

En declaraciones a la televisión alemana DW, Boulos señaló que los esfuerzos diplomáticos en curso han registrado “progresos sin un avance decisivo”, lo que, a su juicio, refleja que la vía negociadora atraviesa una fase delicada que requiere tiempo.

El asesor subrayó que las partes directamente implicadas en el conflicto son el Reino de Marruecos y el Frente Polisario, y sostuvo que la solución definitiva corresponde a ambos, como actores facultados para consensuar una fórmula de arreglo aceptable.

Preguntado sobre si las conversaciones se han centrado en la propuesta de autonomía planteada por Rabat, Boulos evitó entrar en detalles por respeto a la confidencialidad del proceso político. No obstante, recalcó que cualquier solución debe emanar de la voluntad de las partes implicadas y ajustarse al marco de la resolución de la ONU, que toma en consideración la iniciativa marroquí y una fórmula que garantice la autodeterminación del pueblo saharaui, con el objetivo de satisfacer a ambas partes.

La resolución del 31 de octubre de 2025 fue considerada un hito en la evolución del conflicto. El texto insta a proseguir los esfuerzos políticos en un marco auspiciado por la ONU y establece de forma explícita a Marruecos y al Frente Polisario como partes de conflicto, mientras que Argelia y Mauritania participan en calidad de observadores.

Boulos también destacó el papel desempeñado por Estados Unidos en este expediente, tanto a través de su misión diplomática en la ONU como mediante las gestiones impulsadas por el equipo del presidente Trump para facilitar la adopción de la citada resolución. A su juicio, la acogida favorable del texto por las partes constituye “un indicador positivo”, si bien advirtió de que su aplicación representa el principal desafío, dada la complejidad de un conflicto que se prolonga desde hace más de cinco décadas.

Las declaraciones reflejan, según el asesor de Trump, una percepción compartida en la comunidad internacional de que el proceso de solución no puede reducirse a una iniciativa unilateral o a una propuesta aislada, sino que exige negociaciones graduales y un consenso político efectivo entre las partes, en el marco de la legalidad internacional y al margen de cualquier presión mediática.

El presidente sudafricano: «No somos libres mientras el pueblo del Sáhara Occidental permanezca bajo ocupación»

0

Ciudad del Cabo (Sudáfrica), – El presidente de Sudáfrica, Sr. Cyril Ramaphosa, afirmó que Sudáfrica no se considera verdaderamente libre mientras el pueblo saharaui continúe viviendo bajo ocupación y opresión.

En su discurso a la nación ante ambas cámaras del Parlamento sudafricano, al exponer las principales prioridades del programa de su gobierno y sus políticas generales —especialmente en el ámbito de las relaciones internacionales— Cyril Ramaphosa declaró que Sudáfrica no se considera libre mientras el pueblo saharaui sufra ocupación y opresión.

Añadió que la solidaridad y el derecho a la autodeterminación representan principios sagrados sobre los cuales se fundamenta la política exterior de Sudáfrica.

¿Qué se sabe del llamado nuevo Plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental?

0

Por Carlos C. García – NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL

Madrid (ECS). – Las informaciones difundidas por el digital marroquí Le Desk y recogidas por El País apuntan a que Marruecos ha presentado en Madrid un documento de aproximadamente 40 páginas como versión ampliada de su propuesta de autonomía para el Sáhara Occidental. El texto, según esas publicaciones, no ha sido hecho público oficialmente, pero estaría circulando en forma de resumen o extracto entre diplomáticos y negociadores.

Si lo publicado es correcto, no estamos ante un simple reajuste del plan de 2007, sino ante una propuesta institucional mucho más detallada, concebida para operar como base técnica de negociación bajo auspicio estadounidense y con supervisión de Naciones Unidas.

Una autonomía dentro del Reino

Según El País, el documento prevé la creación de una región autónoma saharaui con parlamento propio, gobierno regional, sistema judicial para materias autonómicas y competencias en ámbitos como educación, sanidad, urbanismo, pesca o economía regional. A primera vista, la arquitectura recuerda a modelos autonómicos europeos.

Sin embargo, tanto Le Desk como El País coinciden en que el Estado marroquí conservaría en exclusiva las llamadas “competencias regalianas”: defensa, relaciones exteriores, moneda, nacionalidad y símbolos de soberanía. Además, toda competencia no expresamente transferida a la región quedaría en manos del Estado central.

Eso significa que el principio de subsidiariedad operaría en sentido inverso al de muchos sistemas autonómicos europeos: en caso de duda, la competencia no sería regional, sino estatal.

El papel del Rey

Uno de los puntos más sensibles publicados hasta ahora es que el jefe del Ejecutivo autonómico sería investido por el Rey de Marruecos. Aunque el presidente contaría con legitimidad parlamentaria regional, la última palabra institucional recaería en el monarca.

Este elemento introduce una dimensión política importante: la autonomía no se configuraría como un poder soberano delegado por el pueblo saharaui, sino como una competencia concedida dentro del marco constitucional marroquí.

Referéndum nacional, no saharaui

El País señala otro aspecto clave: el eventual estatuto debería ser aprobado mediante referéndum nacional marroquí, no únicamente por los habitantes del territorio.

Si esta información es correcta, el sujeto decisor sería el conjunto del cuerpo electoral marroquí. Eso desplaza el eje del debate: la consulta no se plantearía como ejercicio de autodeterminación del pueblo saharaui, sino como validación interna de una reforma territorial del Reino.

Ese detalle, de confirmarse, es probablemente el más políticamente relevante de todo lo publicado.

Símbolos y soberanía

También se ha difundido que en el territorio autónomo solo ondearía la bandera marroquí, sin enseña propia. Puede parecer un elemento simbólico menor, pero en conflictos de soberanía los símbolos son altamente significativos. Indican quién ostenta la titularidad última del poder y quién queda subordinado en el nuevo diseño institucional.

Un plan detallado, pero no público

Lo llamativo es que, pese a hablarse de un texto de 40 páginas, el documento íntegro no ha sido publicado oficialmente. Lo que se conoce procede de filtraciones o resúmenes difundidos por medios marroquíes y recogidos por prensa internacional.

Eso plantea una pregunta política evidente: si se trata de una propuesta destinada a resolver uno de los conflictos más prolongados del continente africano, ¿por qué no hacer público el texto completo?

La transparencia es un elemento central en cualquier proceso que afecte al estatus político de un territorio.


Un punto de inflexión

Si lo publicado hasta ahora refleja fielmente el contenido del documento, el llamado plan de autonomía no redefine el conflicto, sino que lo encuadra definitivamente dentro del orden constitucional marroquí. No abre una vía hacia la autodeterminación; la sustituye por una fórmula de integración territorial bajo soberanía consolidada.

La cuestión ya no sería si hay autonomía, sino quién decide el marco en el que esa autonomía existe. Y, según lo difundido, la respuesta parece clara: no el pueblo saharaui como sujeto político diferenciado, sino el Estado marroquí en su conjunto.

Si esta es la arquitectura real del texto presentado en Madrid, el debate internacional no estará ante una negociación sobre el estatus del Sáhara Occidental, sino ante la formalización jurídica de una posición previamente definida. Y eso cambia profundamente el significado político de lo que está en juego en las próximas rondas diplomáticas.

Origen: El rey de Marruecos se reserva el derecho de investidura del presidente del Sáhara en el plan de autonomía

Carlos C. García – NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL

El Sáhara Occidental ante la traición del derecho: entre la ocupación, el silencio y la manipulación diplomática

0

Por Ana Stella


Cincuenta años después del inicio de su tragedia moderna, el Sáhara Occidental continúa siendo un territorio secuestrado entre el cálculo político, la hipocresía internacional y la inercia colonial. Lo que debía resolverse mediante un referéndum de autodeterminación se ha transformado en un proceso de absorción de facto por parte de Marruecos, sostenido por alianzas militares, intereses económicos y la pasividad de quienes un día se comprometieron a garantizar la descolonización.

Militarización del territorio ocupado

  El desierto saharaui se ha convertido en un laboratorio de guerra. Marruecos ha desplegado en los territorios ocupados nuevas armas de fabricación extranjera, entre ellas drones kamikaze de tecnología israelí, ensayados sobre suelo saharaui. La ocupación no se limita ya al control policial o administrativo: se ha militarizado cada kilómetro de arena.

  Esta estrategia persigue tres objetivos: consolidar la soberanía de facto, disuadir al Frente Polisario y proyectar poder regional. La militarización del Sáhara Occidental convierte un territorio pendiente de autodeterminación en un campo de pruebas donde se entierra, con cada explosión, la promesa de un referéndum libre.

Paz regional sin justicia

  En paralelo, se habla de un inminente acuerdo de paz entre Marruecos y Argelia, anunciado bajo el pretexto de estabilizar el Magreb. Sin embargo, esa “paz” corre el riesgo de ser una paz sin justicia. Si se construye al margen del pueblo saharaui, no será más que una tregua entre potencias que consolidará el statu quo de la ocupación.

  Argelia, históricamente defensora del derecho de autodeterminación, podría verse empujada a aceptar un pacto que debilite su posición tradicional. Estados Unidos y otras potencias impulsan esa reconciliación con fines geoestratégicos: aislar al movimiento saharaui y rifeño, reforzar los corredores energéticos y garantizar estabilidad artificial a cambio de silencio.

  La historia demuestra que toda paz impuesta sin reparación acaba convertida en preludio de nuevos conflictos.

La diplomacia del borrado

  En el seno de la ONU se gesta un intento de reformular la cuestión del Sáhara Occidental. El nuevo borrador del proyecto de resolución del Consejo de Seguridad pretende reducir el mandato de la MINURSO y redefinir el conflicto como una “disputa regional” en lugar de un proceso de descolonización. En esa reconfiguración semántica se esconde la trampa: al eliminar la palabra “autodeterminación”, se elimina también al sujeto político saharaui.

  El plan de autonomía marroquí, promovido con insistencia, se presenta como solución “realista”. En realidad, equivale a legalizar la ocupación, anulando el derecho a decidir que consagra la Carta de las Naciones Unidas. Se quiere cerrar el expediente sin escuchar a los colonizados.

  La diplomacia contemporánea se ha vuelto el arte de borrar con elegancia lo que no conviene.

España y el silencio cómplice

España, potencia administradora, asiste al drama con la serenidad del que prefiere no mirar. El gobierno evita cualquier mención directa al Sáhara Occidental, incluso cuando se le pregunta por su responsabilidad histórica. En la esfera mediática, los territorios ocupados aparecen en mapas, reportajes o programas turísticos como parte integral de Marruecos.

  No se trata de un error cartográfico, sino de una operación política: borrar el conflicto de la conciencia colectiva española. Esa omisión, más que neutralidad, es complicidad. Un país que abandonó su responsabilidad en 1975 no puede pretender hoy que el asunto no le incumbe.

Marruecos y la diplomacia del poder

El reino alauí ha perfeccionado una política de influencia sostenida en tres pilares:

1. Militarización tecnológica, apoyada por socios israelíes y norteamericanos.

2. Legitimación diplomática, a través de acuerdos bilaterales que sustituyen el derecho por el pragmatismo.

3. Control informativo, orientado a presentar la ocupación como “integración territorial”.

  El resultado es una ocupación moderna, disfrazada de progreso y cooperación, respaldada por la complacencia de Occidente. Marruecos ya no necesita justificar su presencia en el Sáhara: la normaliza mediante hechos consumados y un relato cuidadosamente diseñado.

Rusia, equilibrio y límites

  Mientras tanto, Rusia mantiene una postura ambigua pero coherente con la legalidad internacional: reconoce las resoluciones de la ONU y el principio de autodeterminación, pero evita confrontar abiertamente a Rabat. Moscú se sitúa en una posición de equilibrio, ofreciendo respaldo diplomático al proceso onusiano y oponiéndose a soluciones unilaterales. Su actitud contrasta con la de las potencias occidentales, que privilegian la estabilidad aparente sobre la justicia real.

Los saharauis: resistencia y memoria

  Entre la propaganda y el silencio, el pueblo saharaui sigue existiendo. En los campamentos de refugiados, en la diáspora, en las ciudades ocupadas. Cada aniversario de la Unidad Nacional recuerda que la identidad saharaui no se borra con mapas ni con tratados. Medio siglo de resistencia ha demostrado que ningún muro puede encerrar una causa justa.

  Su lucha no es solo política, sino moral: la de un pueblo que exige el cumplimiento de una promesa que la comunidad internacional firmó y después traicionó.

  El Sáhara Occidental es hoy un espejo de la degradación del orden internacional. Se habla de paz mientras se entierra el derecho; se invoca la estabilidad mientras se legitima la injusticia. Marruecos ha logrado imponer una ocupación sofisticada, amparada por los intereses de las grandes potencias y por el silencio de España.

  Pero los principios no prescriben. Ninguna ocupación, por moderna que sea, puede borrar la evidencia de un pueblo que no ha sido consultado sobre su destino. La justicia internacional no se mide por la fuerza de los tratados, sino por la fidelidad a los compromisos fundacionales: soberanía, autodeterminación y dignidad.

  Mientras esos valores sigan pendientes, el conflicto del Sáhara Occidental no habrá terminado.