La Resolución camaleónica
Por HAMUDI B
Opinión
Madrid (ECS).— La Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU nace marcada por un evidente sesgo estadounidense, arrogante y alejado de la historia y el contexto del conflicto saharaui. Al alinearse con la postura francesa —empeñada en difundir información sesgada y manipular los hechos sobre el terreno—, la administración norteamericana ha contribuido a consolidar una visión parcial y complaciente con los intereses de Marruecos.
Sin embargo, el Pueblo Saharaui, liderado por su único y legítimo representante, el Frente Polisario —reconocido nuevamente en el propio texto de la resolución—, ha demostrado a la camarilla que domina el Consejo que nada a contracorriente. Una vez más, este pueblo luchador ha recordado al mundo que su causa cuenta históricamente con aliados firmes y comprometidos.

Una resolución a medida
La aprobación de esta resolución puede leerse como una victoria simbólica para el Pueblo Saharaui, que ha resistido con determinación frente a las maniobras diplomáticas de las grandes potencias. La propuesta estadounidense fue modificada hasta en tres ocasiones antes de su inclusión final, tras un proceso de negociación donde pesaron más los intereses geoestratégicos y capitalistas que el compromiso con la justicia y la autodeterminación.
El resultado es una resolución camaleónica: cambia de color según el ángulo desde el que se mire, adoptando la forma que conviene a cada una de las partes implicadas en el conflicto.
Retos para ambas partes
La próxima etapa será decisiva. El Pueblo Saharaui deberá actuar con sabiduría y paciencia frente a los nuevos vientos “trumpistas”, que previsiblemente intensificarán el apoyo a Marruecos y su política de negación de derechos.
Por su parte, Marruecos enfrenta una encrucijada: a las crisis internas —como las disputas por la sucesión del trono y el creciente descontento popular— se suma ahora la obligación de presentar un proyecto detallado de su llamada “autonomía fantasma”.
El Frente Polisario, en cambio, ya ha presentado una propuesta concreta y coherente con las recomendaciones de la resolución. Si Marruecos no cumple con la misma exigencia, arrastrará a sus aliados al descrédito.
La posición de Argelia y la hipocresía del Consejo de Seguridad
Argelia, al abstenerse en la votación, ha ejercido una suerte de veto simbólico, marcando distancia frente a lo que considera una farsa diplomática. Así, no se verá involucrada en los debates o reuniones derivadas de las recomendaciones de la Resolución 2797.
No cabe duda de que la élite dominante del Consejo de Seguridad actúa con el único fin de proteger a Marruecos y salvaguardar sus intereses estratégicos en la región. Pero como reza la sabiduría popular saharaui: “quien no está contigo, no te sostendrá”.
La lucha continúa
Esta no es la primera resolución ni será la última mientras el Pueblo Saharaui no obtenga justicia plena ni el goce de sus derechos legítimos. Somos los hijos de esta tierra y seguiremos defendiendo, luchando y resistiendo mientras existan la arena y la roca.
Ayer fuimos ocupados bajo la protección de las mismas potencias internacionales que hoy amparan a Marruecos. Pese a las duras condiciones y la escasez de medios, jamás lograron ocupar nuestras mentes ni doblegar nuestro espíritu.
Hoy, con un Estado reconocido dentro de la Unión Africana, con embajadas y representaciones internacionales, y con un movimiento de solidaridad global sin precedentes, es imposible que Marruecos logre aquello con lo que alguna vez soñó.
Lectura de la última resolución adoptada por el Consejo de Seguridad de la ONU sobre el Sáhara Occidental, bajo el número (S/2025/2797)
Por: Ali Ibrahim Mohamed
París (ECS). – El Consejo de Seguridad adoptó el viernes 31 de octubre de 2025 una nueva resolución sobre el Sáhara Occidental, bajo el número (S/2025/2797), la cual fue objeto de intensas negociaciones durante más de tres semanas. Su versión inicial sufrió al menos tres modificaciones lingüísticas y políticas tras las consultas mantenidas entre los miembros del Consejo. Dado que el Consejo no se centró en avanzar hacia su papel principal —alcanzar una solución definitiva conforme a sus normas reglamentarias y al derecho internacional—, puede considerarse que el resultado alcanzado busca principalmente satisfacer a ambas partes del conflicto, el Frente POLISARIO y Marruecos.
Esto se hace más evidente esta vez que en ocasiones anteriores, especialmente en algunos párrafos. Por ejemplo, el tercer párrafo del preámbulo dice:
“Reafirmando su compromiso de ayudar a las partes a alcanzar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable basada en el acuerdo conforme a los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, incluido el principio de la libre determinación, y señalando el papel y las responsabilidades de las partes a este respecto.”
Aquí, el Consejo inclina la balanza hacia la posición del Frente POLISARIO y las demandas que éste ha reiterado desde el inicio del proceso político bajo los auspicios de la ONU. Pero en el párrafo siguiente dice:
“Tomando nota, en este contexto, del apoyo expresado por numerosos Estados miembros a la propuesta marroquí de autonomía, presentada el 11 de abril de 2007 al Secretario General, como base para una solución justa, duradera y mutuamente aceptable del conflicto; y afirmando que una autonomía genuina bajo soberanía marroquí podría constituir la solución más viable.”
Con esta expresión, el Consejo de Seguridad vuelve a equilibrar la balanza hacia la posición de Marruecos. De esta manera, el Consejo otorga un punto a cada parte en la parte del preámbulo, que normalmente refleja las opiniones del Consejo de Seguridad o del “Penholder” (el país redactor) sobre los desarrollos relacionados con el tema tratado.
En el quinto párrafo del preámbulo, se lee:
“Acogiendo con beneplácito la iniciativa del Enviado Personal de reunir a las partes para aprovechar el impulso existente y esta oportunidad sin precedentes para lograr una paz duradera; e instando a brindar pleno apoyo a las negociaciones y a participar en ellas de buena fe.”
Aquí, el Consejo de Seguridad reafirma su apoyo a los esfuerzos de la ONU en las negociaciones que se prevén, sin especificar su naturaleza. El objetivo sigue siendo alcanzar una paz duradera, sin señalar el modo o la forma para lograrla, dejando así la puerta abierta a cualquier solución que pueda surgir de las negociaciones. El preámbulo concluye otorgando un punto a cada parte y al mediador de la ONU, mostrando que el Consejo de Seguridad mantiene una posición equidistante entre los dos bandos, además de manifestar su interés en los esfuerzos del enviado del Secretario General.
En cuanto a las disposiciones operativas, la resolución dice:
“Alienta enérgicamente a los donantes a proporcionar fondos adicionales y a registrar a los refugiados.”
Así, el Consejo respalda, por un lado, los llamamientos del Frente Polisario a través de la Media Luna Roja Saharaui (apoyando la resistencia del pueblo saharaui en los campamentos de refugiados), y por otro, las demandas de Marruecos de registrar a los refugiados. En otras palabras, concede dos puntos adicionales, uno a cada parte.
En el párrafo operativo 1, se establece:
“Decide prorrogar el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) hasta el 31 de octubre de 2026.”
Esto responde a la solicitud del Secretario General de la ONU contenida en su informe al Consejo (S/2025/612).
En el párrafo operativo 2, la resolución dice:
“Expresa su pleno apoyo al Secretario General y a su Enviado Personal para facilitar y llevar a cabo negociaciones sobre la base de la propuesta marroquí de autonomía, con el objetivo de lograr una solución justa, duradera y mutuamente aceptable del conflicto, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, y acoge con beneplácito cualquier propuesta constructiva de ambas partes en respuesta a la propuesta de autonomía.”
Aquí pueden observarse varios puntos:
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El Consejo apoya negociaciones sobre la base de la propuesta marroquí de autonomía, pero también un “acuerdo conforme a la Carta de la ONU”, lo que muestra que los términos “negociaciones” y “solución” no son equivalentes: las negociaciones son un medio, mientras que la solución es un fin. La redacción, por tanto, debilita el peso político y jurídico de la propuesta marroquí.
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La parte final del párrafo, al “acoger con beneplácito cualquier propuesta constructiva de ambas partes”, elimina la exclusividad de la propuesta marroquí, abriendo la puerta a otras iniciativas, como la propuesta ampliada del Frente Polisario presentada el 20 de octubre de 2025 (documento S/2025/664), que podría considerarse en futuras negociaciones.
En el párrafo operativo 3, se introduce un elemento jurídico más explícito:
“Exhorta a las partes a participar en estas discusiones sin condiciones previas, sobre la base de la propuesta marroquí de autonomía, con el objetivo de alcanzar una solución política final y mutuamente aceptable que garantice el derecho a la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental, reconociendo que una autonomía genuina podría representar la opción más realizable, e invita a las partes a presentar ideas que apoyen una solución final mutuamente aceptable.”
Aquí surgen varias observaciones: el Consejo “reconoce” que la autonomía podría ser la opción más viable, pero jurídicamente un reconocimiento de esa naturaleza debería basarse en pruebas materiales o provenir de una de las partes, no del árbitro (el Consejo). Además, el uso del término “podría representar” implica una posibilidad, no una certeza, lo que resta fuerza al planteamiento marroquí.
En el párrafo operativo 4, el Consejo concede nuevamente protagonismo al Enviado Personal y a la Secretaría General:
“Insta a los Estados miembros a proporcionar la asistencia y el apoyo adecuados a estas negociaciones y a los esfuerzos del Enviado Personal.”
Este punto reafirma el respaldo al trabajo del Enviado y del Secretario General sin imponer objetivos o métodos específicos, dejando abierta la posibilidad de diversos resultados bajo los auspicios de la ONU.
En el plano procedimental, la resolución reitera:
“Solicita al Secretario General que informe al Consejo de Seguridad periódicamente y cuando lo considere oportuno durante el mandato, y que presente, dentro de los seis meses posteriores a la renovación del mandato, una revisión estratégica sobre el futuro de la misión, teniendo en cuenta los resultados de las negociaciones.”
Y en el párrafo 6, mantiene la cuestión del Sáhara Occidental “en examen” dentro del Consejo, lo que refuta las afirmaciones marroquíes de que el tema ya habría sido cerrado por la ONU.
Conclusión
Es importante recordar tres puntos clave:
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El Capítulo VI en el que se trata la cuestión saharaui dentro del Consejo de Seguridad implica que las resoluciones no son de cumplimiento obligatorio para las partes. No son vinculante.
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Se observa una evolución en el enfoque del Consejo, que ha pasado de impulsar una solución a limitarse a equilibrar entre las partes y mantener el statu quo.
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Las modificaciones introducidas en dos ocasiones a la versión inicial —que favorecía claramente la posición marroquí— lograron finalmente situar al Consejo en una posición más equilibrada, aunque con un matiz: vincular la propuesta marroquí a la aprobación del pueblo saharaui mediante un referéndum de autodeterminación, lo que la hace difícil de aplicar. Además, la apertura a nuevas propuestas brinda al Frente Polisario una oportunidad futura si logra mantener el impulso actual.
Un golpe silenciado para Marruecos en la ONU: Argelia gana terreno en la cuestión del Sáhara Occidental
Por Ana Stella
Madrid (ECS). — La última votación del Consejo de Seguridad sobre el Sáhara Occidental ha dejado al descubierto una realidad que muchos medios intentan maquillar. Mientras Marruecos celebraba lo que presentó como una “gran victoria diplomática”, el resultado real fue muy distinto: el texto aprobado supone un revés político para Rabat y un triunfo discreto para Argelia y el Frente Polisario.
No fue una victoria, fue un aviso
El régimen marroquí esperaba que el borrador estadounidense se aprobara sin cambios. Tenían todo preparado: comunicados, discursos y celebraciones. Pero Argelia, con el apoyo de varios países, logró introducir enmiendas clave que devolvieron al texto algo esencial: la mención explícita al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y la ampliación del mandato de la MINURSO para preparar el terreno hacia un referéndum.
Lo que Marruecos vendió como éxito fue, en realidad, una corrección forzada de su narrativa.
El discurso del rey, preparado para otro escenario
Apenas diez minutos después de conocerse la votación, el rey marroquí apareció con un discurso solemne. Era evidente que el texto estaba escrito de antemano para anunciar una victoria. Ante el resultado inesperado, el mensaje se adaptó sobre la marcha para fingir normalidad y mantener la imagen de control interno, justo cuando el país vive tensiones sociales por las protestas del movimiento Z 212.
Evadir al Polisario, apuntar a Argelia
Uno de los gestos más comentados fue el llamado del monarca a dialogar con Argelia, ignorando al Frente Polisario, que la ONU reconoce como parte legítima del conflicto. Fue una forma de esquivar el reconocimiento político de los saharauis y de intentar encuadrar el problema como un asunto bilateral. Pero el Consejo de Seguridad fue claro: las partes son Marruecos y el Polisario, y no hay margen para reinterpretar esa realidad.
Argelia, la que jugó con inteligencia
La estrategia argelina fue sutil pero efectiva. Al conseguir que se modificara el texto y luego abstenerse en la votación, Argelia evitó que Marruecos la usara como enemigo directo. Su abstención no significó desinterés, sino una jugada calculada: dejar claro que su papel es el de mediadora y garante, no el de parte enfrentada. De este modo, Argelia se coloca en el centro del tablero, lista para supervisar cualquier negociación futura y respaldar lo que el pueblo saharaui decida libremente.
El equilibrio empieza a cambiar
En los medios oficiales marroquíes abundan las palabras “victoria” y “respaldo internacional”, pero el texto final dice otra cosa. Por primera vez en años, se refuerza la vía de la autodeterminación y se abre paso a una lectura más fiel al derecho internacional. Marruecos, por tanto, tendrá que sentarse a negociar con quienes llama “separatistas”, porque el Consejo de Seguridad ya no respalda su pretensión de que el tema esté cerrado.
Lo que ocurrió en Nueva York fue un cambio de tono en el conflicto. Marruecos apostó por la propaganda, pero la ONU le recordó que el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonización. Argelia salió fortalecida, el Frente Polisario recuperó legitimidad, y el equilibrio de fuerzas vuelve poco a poco a inclinarse hacia la justicia y el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.
Gali subraya que los factores decisivos en la resolución del conflicto del Sáhara Occidental son “el pueblo saharaui y el Ejército de Liberación”
Argel, (ECS).— El presidente de la República Árabe Saharaui Democrática y secretario general del Frente Polisario, Brahim Gali, afirmó este sábado que el movimiento no será parte de ninguna negociación que no respete el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, principio que considera innegociable.
El mandatario subrayó que cualquier iniciativa destinada a resolver el conflicto del Sáhara Occidental debe basarse en el respeto al derecho internacional y a las resoluciones de las Naciones Unidas, que reconocen el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro. El Frente Polisario, movimiento de liberación saharaui, mantiene desde hace décadas su reivindicación de independencia del territorio del Sáhara Occidental, ocupado en gran parte por Marruecos desde 1975.
Según informó la agencia de noticias saharaui (SPS), Gali expresó durante un encuentro con cuadros del Frente y del Estado la disposición de la parte saharaui a cooperar de manera constructiva con el proceso de paz, aunque advirtió que las iniciativas unilaterales “solo contribuirán a agravar el conflicto y a poner en peligro la estabilidad de la región”.
El mandatario destacó que la última resolución del Consejo de Seguridad de la ONU menciona expresamente al pueblo del Sáhara Occidental, al Frente Polisario y al principio de autodeterminación, además de mantener las resoluciones anteriores sobre el conflicto y prorrogar el mandato de la misión de la ONU para el referéndum (MINURSO).
Gali subrayó que los factores decisivos en la resolución del conflicto son “el pueblo saharaui y el Ejército de Liberación”, a quienes instó a hacer frente a “las maniobras del enemigo marroquí”, al que acusó de contar con el apoyo de “miembros influyentes del Consejo de Seguridad” y de recurrir a la “normalización” como último recurso político.
El presidente saharaui calificó de “tendencioso” el reciente discurso del rey de Marruecos, Mohamed VI, y afirmó que el régimen alauí “sigue engañando al pueblo marroquí”, como hizo —dijo— durante la consulta de la Corte Internacional de Justicia en 1975. A su juicio, Rabat “intenta exportar sus crisis internas y cubrirlas con resoluciones internacionales que nunca le han sido favorables”.
Gali añadió que el discurso del monarca fue grabado antes de la publicación de la última resolución del Consejo de Seguridad y que “solo citó una pequeña parte del texto, ignorando el resto de su contenido”.
La farsa de la “autonomía aprobada”: lo que la ONU realmente ha dicho sobre el Sáhara Occidental
Por Ana Stella | Madrid
1. Lo que el texto de la resolución dice — y lo que no
La resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) número 2797 (2025) no aprueba la autonomía. Renueva por un año el mandato de la MINURSO, la misión encargada de supervisar el referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui, hasta octubre de 2026.
El texto “reafirma su compromiso de ayudar a las partes a lograr una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, conforme a los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, que incluye el derecho de autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental”.
Renovación de la misión de la ONU para referéndum en el Sáhara Occidental un año más
Se invita a las partes a “negociar sin condiciones previas tomando como base la propuesta de autonomía de Marruecos”. Esta fórmula diplomática no supone aprobación alguna: sólo indica que la propuesta marroquí puede discutirse entre otras.
No hay ninguna frase que elimine el referéndum ni que reconozca la soberanía marroquí. Lo que se ha votado es una renovación técnica, con un lenguaje similar al de los últimos diecisiete años.
2. Historia del plan de autonomía y su repetición
Marruecos presentó su “plan de autonomía” en 2007. Desde entonces, todas las resoluciones lo mencionan con matices, comenzando por la S/RES/1754 (2007), que “toma nota de la propuesta marroquí, considerada seria y creíble”.
Esa mención no significa respaldo legal. Simplemente reconoce que existe una propuesta sobre la mesa. En la misma resolución, y en todas las posteriores, se reafirma el derecho a la autodeterminación.
Por tanto, que la ONU cite en 2025 la autonomía no es novedad: forma parte de una fórmula diplomática repetida cada año desde hace casi dos décadas.
3. Por qué 2025 es más favorable al pueblo saharaui — pero sólo relativamente
Por primera vez desde 2018, el texto incluye de forma explícita la palabra “autodeterminación”, y no sólo “libre determinación” o “solución política”.
Se amplía el mandato completo de la MINURSO por un año y se ordena una revisión estratégica a seis meses, lo que puede reabrir debates sobre la supervisión del alto el fuego y la vigilancia de los derechos humanos.
Esto refleja la presión de países como Rusia, Mozambique o Argelia, que insistieron en mantener viva la referencia al derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.
Sin embargo, la mejora es limitada. El lenguaje de la ONU sigue siendo ambiguo y no compromete a celebrar un referéndum inmediato.
4. Por qué la idea de la “autonomía aprobada” es una falsedad
Llamar “autonomía aprobada” a lo votado es desinformación pura. El texto no otorga soberanía a Marruecos, no transforma el estatus del territorio y no impone la autonomía como único marco.
El CSNU no tiene poder para imponer una solución política unilateral. Su mandato consiste en mediar, no en reconocer anexiones. El pueblo saharaui sigue siendo el único titular legítimo del derecho a la autodeterminación, reconocido por la ONU desde 1963 y reafirmado por la Corte Internacional de Justicia en 1975.
La confusión proviene de que muchos medios y gobiernos no distinguen entre “mencionar” una propuesta y “aprobar” una solución.
Lo que la ONU realmente decidió sobre el Sáhara Occidental: la verdad tras la Resolución 2797
5. Votaciones, abstenciones y ausencias: la realidad detrás del voto
La resolución 2797 fue adoptada con 11 votos a favor, 3 abstenciones (Rusia, China y Pakistán) y la no participación de Argelia.
Rusia justificó su abstención señalando que el borrador “favorece una de las partes” y “diluye el principio de autodeterminación”.
China mantuvo su posición habitual de no alinearse con ningún bloque, recordando que “toda solución debe basarse en el consenso y en el derecho internacional”.
Pakistán, que históricamente ha apoyado los procesos de descolonización, consideró que el texto “no refleja con equilibrio las legítimas aspiraciones del pueblo saharaui”.
Argelia, parte observadora esencial del proceso, no participó como protesta ante la redacción del texto, que considera sesgada hacia Rabat.
El borrador filtrado y las enmiendas
Días antes de la votación, se filtró un borrador estadounidense (S/2025/692, de 30 de octubre) con un lenguaje mucho más favorable a Marruecos: eliminaba la referencia directa a la “autodeterminación”, mantenía cuatro menciones explícitas al plan de autonomía como “solución más factible”, y omitía cualquier alusión al referéndum o al papel de Argelia.
Tras intensas negociaciones, el bloque de países críticos (Rusia, Mozambique, Argelia, Pakistán y China) forzó enmiendas que reintrodujeron la referencia al derecho de autodeterminación, sustituyeron “la única solución realista” por “una posible base de negociación” y suavizaron la exaltación del plan marroquí.
Por eso estos países, aunque mantuvieron abstenciones, consideraron el texto final “menos desequilibrado” que el borrador original. De no haberse modificado, Rusia había anunciado veto directo.
En años anteriores (2023, 2024) el patrón fue idéntico: Estados Unidos redacta un borrador inclinado hacia Rabat, los miembros del Consejo lo matizan, y el texto final conserva la ambigüedad habitual.
El problema es que muchos que hoy celebran o repiten titulares ni siquiera han leído las resoluciones previas. Si lo hicieran, verían que no hay novedad alguna: la ONU repite el mismo guion año tras año.
6. El papel vergonzoso de la prensa española y las celebraciones marroquíes
Medios como El País, EFE o La Vanguardia han publicado titulares que parecen dictados por el Ministerio de Exteriores marroquí: “La ONU avala el plan de autonomía de Marruecos”. Ni un solo periodista ha explicado que el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonización, y que España sigue siendo potencia administradora de iure, según las Naciones Unidas.
La prensa española actúa como amplificador del Majzén, repitiendo un lenguaje político que ignora el derecho internacional. Informa con entusiasmo sobre una “victoria diplomática marroquí” mientras oculta que la resolución no contiene ni una palabra de soberanía.
Y mientras tanto, en Rabat y en El Aaiún ocupado, Marruecos celebra con fuegos artificiales, desfiles y banderas algo que no ha ganado: una mención repetida que carece de efecto legal. Celebran humo. Banderas sobre papel mojado.
7. Lo que hay realmente
El Consejo de Seguridad no ha cambiado de postura desde 2007:
– La autonomía marroquí sigue siendo una propuesta, no una decisión.
– La autodeterminación saharaui sigue siendo un derecho inalienable.
– El referéndum sigue pendiente y la MINURSO continúa con su mandato.
El problema no es la resolución, sino la ignorancia general sobre lo que se ha votado. Cada año se aprueba lo mismo, pero la prensa lo vende como un giro histórico, y los marroquíes lo celebran como anexión consumada.
Nada cambia. El único hecho firme es que el pueblo saharaui sigue esperando que el derecho internacional se cumpla, mientras la ONU reitera, una vez más, la misma resolución con distinto número y el mundo finge que algo ha cambiado.
Lo que la ONU realmente decidió sobre el Sáhara Occidental: la verdad tras la Resolución 2797
Nueva York, 1 de noviembre de 2025 – El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó una nueva resolución sobre el Sáhara Occidental, renovando —como cada octubre— el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO). Una vez más, cada palabra del texto ha sido objeto de análisis, interpretación y manipulación.
Miles de saharauis protestan contra el plan de Trump para el Sáhara Occidental
Pero un punto permanece inequívoco: la MINURSO es y seguirá siendo una misión para el referéndum, no para la autonomía ni para la gestión de un “estatus especial”. Su razón de ser es una sola: organizar la consulta popular que permita al pueblo saharaui decidir libremente su propio destino.
El mandato de la MINURSO permanece inalterado
Contrariamente a las versiones promovidas por Rabat y reiteradas por ciertos medios de comunicación internacionales, el mandato de la MINURSO no ha sido modificado. La Resolución 2797 reitera los términos originales establecidos en 1991: promover el proceso de libre determinación del pueblo saharaui mediante un referéndum libre y transparente.
Quienes intentan reinterpretar la misión como un instrumento para implementar un plan de autonomía ignoran o distorsionan deliberadamente la letra y el espíritu de las Naciones Unidas.
El farol diplomático de Rabat
Para obtener una apariencia de legitimidad internacional, Marruecos ha normalizado sus relaciones con Israel y subordinado su política exterior a los intereses de Washington y París. Sin embargo, lo que ha conseguido es poco más que un reconocimiento simbólico: una frase ambigua en el texto del Consejo que menciona la “propuesta de autonomía” como una de las posibles opciones.
Eso no es legitimidad. No es una imposición. No es una solución definitiva. Es simplemente una referencia. Y el principio del derecho a la autodeterminación sigue plenamente vigente, tal como lo reafirma la Resolución 1514 de la Asamblea General de la ONU, que reconoce el derecho inalienable de los pueblos colonizados a su independencia.
La propaganda de una «victoria» marroquí
En las próximas semanas, el régimen marroquí desplegará todo su aparato mediático para presentar la decisión de la ONU como una victoria diplomática. Hablará de un “punto de inflexión histórico”, de un “consenso internacional” y de “avances en el proceso político”. Pero, entre bastidores, la realidad es muy distinta: la misión sigue siendo la misma, y el referéndum continúa siendo el eje central del mandato de la ONU.
Marruecos está ganando tiempo, pero no la batalla diplomática. Y mucho menos la moral o la política. El derecho internacional, aunque a menudo se vea postergado, no se doblega ante los deseos de una monarquía ni ante la conveniencia de las superpotencias.
ONU prorroga por un año más su misión en el Sáhara Occidental con la abstención de tres países
El pueblo saharaui: de la resistencia a la perseverancia
Mientras se votaba la resolución en Nueva York, en los campamentos de refugiados saharauis se celebraba otra forma de victoria: la de la resistencia. No una protesta de desesperación, sino de determinación. Cada renovación del mandato de la MINURSO supone también un reconocimiento implícito de que el proceso de descolonización del Sáhara Occidental no ha concluido.
El Frente Polisario, representante legítimo del pueblo saharaui, entra ahora en una fase decisiva que exigirá claridad política, resolución estratégica y capacidad de adaptación. Las potencias occidentales seguirán utilizando a la ONU como escudo para proteger el statu quo, pero la legitimidad histórica y jurídica sigue estando del lado del pueblo saharaui.
Un conflicto aplazado, no resuelto
La Resolución 2797 no cierra el capítulo del Sáhara Occidental: lo aplaza un año más.
El Consejo retomará el debate sobre el asunto en octubre de 2026 y, una vez más, deberá abordar la misma cuestión pendiente: el referéndum sobre la autodeterminación. Mientras tanto, Marruecos gana tiempo; el pueblo saharaui gana legitimidad y visibilidad.
Conclusión: la verdad que perdura
Ninguna resolución puede alterar los hechos fundamentales: El Sáhara Occidental sigue siendo un territorio a la espera de su descolonización. La República Árabe Saharaui Democrática existe y perdura. Ninguna potencia extranjera puede decidir el destino de un pueblo libre.
Marruecos puede comprar titulares, pero no legitimidad internacional. Puede posponer el referéndum, pero no puede borrar la voluntad de un pueblo que, durante medio siglo, solo ha pedido lo que el derecho internacional ya reconoce: la libertad de elegir su propio futuro.
¿Qué ha decidido la ONU sobre el Sáhara Occidental?
Por Taleb Alisalem
OPINIÓN
El Consejo de Seguridad ha aprobado una nueva resolución sobre el Sáhara Occidental y como ocurre cada octubre, cada palabra se analiza al detalle. Pero entre titulares interesados y lecturas apresuradas hay una verdad que conviene dejar clara desde el principio. La MINURSO sigue siendo la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental. No para la autonomía. No para la gestión de un estatus especial. Para el referéndum.
El mandato no ha cambiado. Se ha renovado en sus mismos términos con la misma función que le dio origen en 1991 organizar la consulta que permita al pueblo saharaui decidir libremente su futuro. Quien intente convertir esa misión en un instrumento de autonomía está, sencillamente, manipulando el lenguaje y traicionando los hechos.

Marruecos normalizó con Israel, entregó su soberanía política y moral a Washington y París y ofreció hasta el último trozo de su dignidad diplomática a cambio de un reconocimiento internacional que no llega. Lo máximo que ha conseguido es una frase ambigua en un texto del Consejo que “toma nota” de su propuesta de autonomía. Nada más. No la legitima, no la impone, no la convierte en base única. Solo la menciona.
Y es importante subrayarlo. La resolución no obliga a ninguna de las partes a aceptar la autonomía como única vía ni la define como solución final. El texto sigue haciendo referencia una vez más al principio del derecho a la autodeterminación tal y como lo establece la Resolución 1514 de la Asamblea General de la ONU que consagra el derecho inalienable de todos los pueblos sometidos a dominación colonial a su independencia.
En las próximas semanas veremos lo que realmente domina la maquinaria marroquí, propaganda. No comunicación, no información. Propaganda política y mediática para vender un triunfo que no existe. Hablarán de avance histórico, de apoyo internacional, de consenso global. Pero cuando se apagan los micrófonos, el texto que está sobre la mesa es claro. La ONU mantiene la MINURSO y su misión sigue siendo el referéndum.
Renovación de la misión de la ONU para referéndum en el Sáhara Occidental un año más
Marruecos no ha logrado imponer su autonomía como base única. Gana tiempo, sí, pero no la batalla diplomática. Y menos aún la guerra moral o política. Porque la legalidad internacional, aunque a veces se demore, no cambia con los deseos de una monarquía ni con los intereses de una superpotencia.
Mientras se votaba en Nueva York, el pueblo saharaui salió a las calles de los campamentos. No lo hizo por desesperación, sino por convicción. Por saber que cada vez que el Consejo renueva el mandato de la MINURSO, renueva también el recordatorio de que el proceso de descolonización no ha terminado. Y que la autodeterminación sigue pendiente.
El Frente Polisario, como legítimo representante del pueblo saharaui, entra ahora en una nueva fase. Una fase que exige inteligencia política, firmeza estratégica y capacidad de adaptación. Porque está claro que las potencias intentarán seguir utilizando a la ONU como escudo para consolidar una ocupación que no pueden justificar. Y es igual de claro que el pueblo saharaui no aceptará jamás una solución que no pase por las urnas.
¿Qué ha decidido la ONU sobre el Sáhara Occidental?
Por Taleb Alisalem
El Consejo de Seguridad ha aprobado una nueva resolución sobre el Sáhara Occidental y como ocurre cada octubre, cada palabra se analiza al detalle. Pero entre titulares interesados y lecturas apresuradas hay… pic.twitter.com/WF5LPzbA5o
— Taleb Alisalem (@TalebSahara) November 1, 2025
La resolución votada no clausura el conflicto, lo aplaza. La cita volverá a ser en octubre de 2026. Y allí, una vez más, el Consejo volverá a discutir lo mismo, la renovación del mandato de una misión cuyo nombre recuerda cada año al mundo que el referéndum está pendiente. Marruecos gana meses. El pueblo saharaui, en cambio, gana legitimidad y visibilidad.
Ninguna resolución podrá cambiar lo esencial. Que el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonización, que la República Saharaui existe y resiste, y que ningún poder extranjero puede decidir el destino de un pueblo libre. Hoy más que nunca hay que mirar más allá del ruido mediático. Marruecos puede comprar titulares, pero no puede comprar legitimidad. Puede aplazar el referéndum, pero no puede anularlo. El pueblo saharaui ha resistido medio siglo. Resistirá lo que haga falta. Porque el tiempo desgasta a los ocupantes, no a los pueblos que luchan por su libertad.
ONU prorroga por un año más su misión en el Sáhara Occidental con la abstención de tres países
Renovación de la misión de la ONU para referéndum en el Sáhara Occidental un año más
Nueva York, 31 de Octubre (ECS).- La ONU ha renovado hoy por un año más su misión en el Sáhara Occidental. La prórroga es de doce meses hasta 31 de octubre de 2026. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy a través de una reunión pública, extender un año mas el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), tras entrar a debatir el fondo de la cuestión para una solución que prevea la libre determinación del pueblo saharaui.
Resolución 2797. Con once a favor, tres abstenciones y un país que no ha participado en la votación, que es Argelia. Ningún voto en contra.
11 A FAVOR: Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Corea del Sur, Dinamarca, Eslovenia, Grecia, Guyana, Sierra Leona, Somalia yPanamá.
3 ABSTENCIONES: Rusia, China, Pakistán
1 NO PARTICIPACIÓN: Argelia.
0 EN CONTRA
La resolución insta a las partes a entablar negociaciones «tomando como base la Propuesta de Autonomía de Marruecos, con miras a alcanzar una solución política definitiva y mutuamente aceptable que garantice la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental». La resolución—redactada por Estados Unidos, país que presentó la propuesta— también solicita al Secretario General que realice una revisión estratégica del mandato de la MINURSO en un plazo de seis meses.
La resolución 2797 amplía el mandato de la MINURSO por otro año más y se centra en la necesidad de que las partes deben ampliar su participación en el proceso actual dirigido por las Naciones Unidas para llegar a una solución justa para el conflicto en el Sáhara Occidental. «El Consejo de Seguridad reafirma su compromiso de ayudar a las partes a lograr una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, basada en el Plan de Autonomía, que permita la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental en el contexto de acuerdos con los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, y observando el papel y las responsabilidades de las partes a este respecto», recoge la resolución 2797.
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La decisión de prorrogar la MINURSO hasta el 31 de octubre de 2026, adoptada por unanimidad (11 votos a favor y 3 abstenciones y un país que no ha participado en la votación), se tomó en la resolución (2797) redactada por los EE.UU.
El Consejo de Seguridad pide al secretario general de la ONU elaborar un informe sobre el avance del proceso de paz y el papel estratégico de la MINURSO en los próximos 90 días.
El texto de resolución, promovido por el denominado «Grupo de Amigos del Sáhara Occidental», que incluye a Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y España, señala que el objetivo de la prórroga es para dar tiempo al enviado especial para relanzar el Proceso Político, estancado desde hace años. “El Consejo invita a las partes a entablar negociaciones sin condiciones previas, sobre la base de la autonomía, con el objetivo de alcanzar una solución política final y mutuamente aceptable que garantice al pueblo del Sáhara Occidental el derecho a la autodeterminación», remarca la resolución.
Ninguna resolución que renueve el mandato de la MINURSO ha sido aprobada por unanimidad desde 2017. En 2024, Argelia optó por no participar en la votación de la resolución 2756 tras su intento fallido de que se aprobaran dos enmiendas al proyecto de resolución antes de la votación.
La resolución presentada por los Estados Unidos logró apoyo unánime: Rusia, Argelia y China lo consideran desequilibrada porque no reflejaba todas las observaciones recomendadas por el secretario general de la ONU en su último informe sobre el Sáhara Occidental, en particular las que se refieren a las dos partes en conflicto y la terminología introducida en las resoluciones relativas a la situación en el Sáhara Occidental.
Si bien Estados Unidos quería que el texto se aprobara por consenso, la votación de hoy registró la abstención de Rusia y China. Moscú considera que el principio de autodeterminación del pueblo saharaui, no ha sido lo suficientemente enfatizado en la resolución y que las partes en conflicto no están bien definidas.
En el mismo contexto, la resolución hace un llamamiento a las partes para que cooperen plenamente con la MINURSO, incluida su interacción libre con todos los interlocutores, así como tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y el acceso, sin trabas u obstáculos, de los efectivos de Naciones Unidas y su personal asociado en conformidad con los acuerdos vigentes.
Basado en los nuevos acontecimientos relacionados con el proceso de solución de la ONU y la situación general en la región en varios aspectos, la resolución prevé extender el mandato de la MINURSO a 12 meses, hasta el 31 de octubre de 2026.
ONU prorroga por un año más su misión en el Sáhara Occidental con la abstención de tres países
Nueva York, 31 de Octubre (ECS).- La ONU ha renovado hoy por un año más su misión en el Sáhara Occidental. La prórroga es de doce meses hasta 31 de octubre de 2026. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy a través de una reunión pública, extender un año mas el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), tras entrar a debatir el fondo de la cuestión para una solución que prevea la libre determinación del pueblo saharaui.
Resolución 2797. Con once a favor, tres abstenciones y un país que no ha participado en la votación, que es Argelia. Ningún voto en contra.
11 A FAVOR: Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Corea del Sur, Dinamarca, Eslovenia, Grecia, Guyana, Sierra Leona, Somalia yPanamá.
3 ABSTENCIONES: Rusia, China, Pakistán
1 NO PARTICIPACIÓN: Argelia.
0 EN CONTRA
La resolución insta a las partes a entablar negociaciones «tomando como base la Propuesta de Autonomía de Marruecos, con miras a alcanzar una solución política definitiva y mutuamente aceptable que garantice la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental». La resolución—redactada por Estados Unidos, país que presentó la propuesta— también solicita al Secretario General que realice una revisión estratégica del mandato de la MINURSO en un plazo de seis meses.
La resolución 2797 amplía el mandato de la MINURSO por otro año más y se centra en la necesidad de que las partes deben ampliar su participación en el proceso actual dirigido por las Naciones Unidas para llegar a una solución justa para el conflicto en el Sáhara Occidental. «El Consejo de Seguridad reafirma su compromiso de ayudar a las partes a lograr una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, basada en el Plan de Autonomía, que permita la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental en el contexto de acuerdos con los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, y observando el papel y las responsabilidades de las partes a este respecto», recoge la resolución 2797.
Miles de saharauis protestan contra el plan de Trump para el Sáhara Occidental