Reunión en Madrid de los jefes de gobierno de España y Marruecos con el Sáhara Occidental como telón de fondo
El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, recibió este jueves en Madrid al primer ministro de Marruecos, Aziz Akhannouch, para firmar varios acuerdos y abordar temas que ligan a ambos países.
AFP
Madrid (ECS).— El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, recibe este jueves en Madrid al primer ministro de Marruecos, Aziz Akhannouch, para firmar varios acuerdos y abordar temas que ligan a ambos países, como la delicada cuestión del Sáhara Occidental.
Colonia española hasta 1975, este amplio territorio desértico rico en fosfatos y con pesca abundante, está ocupado en gran parte por Marruecos, aunque Naciones Unidas la considera un territorio no autónomo pendiente de descolonización.
La decisión de Madrid de apoyar en 2022 el plan de autonomía defendido por Rabat, rompió con su posición de neutralidad y abrió un período de relaciones entre ambos países, tras la disputa desencadenada en abril de 2021 por la hospitalización en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.
El encuentro de este jueves entre los jefes de gobierno de España y Marruecos supone la 13ª reunión bilateral de «alto nivel» de este tipo.
La cuestión del Sáhara Occidental debe ser uno de los temas clave que se aborden durante el encuentro, donde Marruecos intentará avanzar sobre la gestión del espacio aéreo de la zona, actualmente controlado por España desde las Islas Canarias. «Cuando hay un territorio de soberanía de un país es mejor que el país se ocupe de gestionar todos los temas que sean aéreos, terrestres o marítimos del país», valoró el ministro de Industria y Comercio de Marruecos, Ryad Mezzour, en una entrevista concedida al diario español El Mundo.
La reunión debe abordar también la cuestión migratoria, ya que ambos países comparten kilómetros de frontera, especialmente alrededor de las dos ciudades autónomas españolas de Ceuta y Melilla, situadas en el norte de África.
Rabat es, además, un socio clave de Madrid para frenar las entradas irregulares en España. La inmigración ilegal disminuyó considerablemente durante los primeros once meses este año en España, con 34.251 llegadas, frente a las 56.976 en 2024 (-29%).
Sánchez socava la representatividad del Polisario en vísperas de la cumbre con Marruecos
Sánchez se fotografió en la Internacional Socialista con Hach Ahmed Barikallah al que el CNI (Inteligencia española) considera en sus informes responsable de una «organización pantalla» en España del servicio secreto exterior de Marruecos (DGED).
Madrid (ECS).— Un informe del CNI de 2021 identifica a Hach Ahmed Bericalla, cabecilla del Movimiento Saharauis por la Paz (MSP), como responsable de una “organización pantalla” vinculada a la inteligencia marroquí.
A pesar de ello, Pedro Sánchez se fotografió recientemente con él durante un encuentro de la Internacional Socialista en Malta, gesto que el MSP utilizó para reforzar su imagen como alternativa al Frente Polisario, reconocido por la ONU y por la Justicia europea como interlocutor legítimo del pueblo saharaui.
El diario El Confidencial destaca que figuras del PSOE —incluidos Sánchez, Albares y antes Zapatero, Bono y López Aguilar— han mantenido contactos con individuos señalados como colaboradores de la inteligencia marroquí.
El documento, publicado parcialmente por El País, recopila a ocho grupos que trabajan para la inteligencia marroquí en España, entre ellos el Movimiento Saharauis por la Paz (MSP) que lidera Bericalla.
Bericalla ha negado trabajar para Rabat, aunque la magnitud de algunos eventos organizados por el MSP sugiere apoyo externo y financiación de un Estado. Tras distanciarse del Polisario, el líder del MSP se ha alineado claramente con la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara.
También se menciona la participación del Polisario en la reunión de Malta y la presencia de Aicha El Gourgi, diputada socialista marroquí cercana al PSOE, que en campañas previas defendió posiciones marroquíes sobre Ceuta, Melilla y Canarias. El rotativo español concluye recordando la relación de El Gourgi con José Luis Ábalos, a quien facilitó un viaje a Marruecos en 2021.
Marruecos fuerza Reunión de Alto Nivel con España y excluye Canarias, Ceuta y Melilla de la Cumbre
Las tensiones geopolíticas y los cambios en las relaciones entre Rabat y Madrid dominaron las consultas previas a la cumbre conjunta entre Marruecos y España.
Madrid (ECS).— El Reino de Marruecos, apoyado —según afirma— por un creciente respaldo internacional, especialmente de miembros del Consejo de Seguridad como Francia y Estados Unidos, busca formular nuevas exigencias al Gobierno español durante la Reunión de Alto Nivel (RAN) prevista este jueves en Madrid. El encuentro, solicitado de forma urgente por Rabat, pretende según fuentes diplomáticas empujar a España a dar pasos adicionales hacia el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental ocupado, aprovechando lo que considera un cambio del equilibrio de fuerzas regional e internacional a su favor tras el apoyo de potencias occidentales a su propuesta de autonomía.
Está previsto que los gobiernos marroquí y español firmen hoy jueves en Madrid una declaración conjunta, en una nueva etapa de la serie de encuentros de alto nivel entre ambos países. Esta cumbre llega tras la celebrada en febrero de 2023, en la que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reafirmó su apoyo al plan de autonomía propuesto por Rabat en 2007 para poner fin al proceso de descolonización en la última colonia de África.
La cita, la primera bilateral desde la de Rabat en 2023, será inusualmente breve —4 horas y media— y sin Canarias ni rueda de prensa ni declaraciones conjuntas, lo que ha acentuado la opacidad de Moncloa, según ha explicado El Confidencial.
Pese a la rapidez con que se ha organizado la cita, las posibilidades de acuerdos sustanciales sobre el Sáhara Occidental son muy limitadas. Se espera, como mucho, un comunicado conjunto con el que Rabat aspira a arrancar nuevas concesiones de la parte española.
La prensa marroquí ofrece una lectura prematura de la RAN
Un análisis del periódico marroquí Media24, dirigido por el ministro de Exteriores Nasser Bourita, sostiene que se ha abierto una “nueva página” en las relaciones entre Marruecos y España tras la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, aprobada el 31 de octubre y redactada por Estados Unidos con apoyo de Francia. Sin embargo, dicha resolución no supone un respaldo “real” a Marruecos, pues no consagra el plan de autonomía como base única para resolver el conflicto e insiste en la solución que garantice la autodeterminación saharaui acordada en 1991.
Figuras marroquíes como el exministro Mohamed Benabdelkader se preguntan si España acelerará la “alineación” de su posición diplomática con la resolución de la ONU, criticando lo que describe como un “enfoque excesivamente prudente” por parte de Pedro Sánchez.
Las demandas marroquíes en esta Reunión de Alto Nivel. Según fuentes consultadas, Rabat planteará a Madrid principalmente cuatro exigencias:
1. Reconocimiento oficial de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental.
2. Transferencia de la gestión del tráfico aéreo civil en el espacio aéreo del Sáhara Occidental a Marruecos.
3. Delimitación de fronteras marítimas con Canarias que otorgue a Marruecos una zona (ZEE) ampliada.
4. Cooperación en la explotación de los recursos del monte submarino “Tropic”, situado al sur de la isla de El Hierro y considerado parte de la plataforma continental canaria según la clasificación geográfica española.
Medios marroquíes sostienen que satisfacer estas demandas sería condición para garantizar “la estabilidad del archipiélago canario y su integración en la dinámica económica africana”. Las declaraciones sugieren que la diplomacia marroquí podría incrementar la presión y el chantaje si España se niega a realizar nuevas concesiones.
La controvertida posición española
El giro de España hacia Marruecos en el Sáhara Occidental se produjo tras la crisis migratoria en Ceuta en 2021, cuando Sánchez decidió apoyar el plan de autonomía marroquí en una misiva enviada a Mohamed VI en 2022. Desde entonces:
– El Instituto Cervantes incluyó por primera vez a los hispanohablantes del Sáhara Occidental en sus estadísticas relativas a Marruecos.
– La escuela española “La Paz” en El Aaiún pasó a formar parte de los centros educativos dependientes de la Embajada de España en Rabat.
– La mayoría de los eurodiputados socialistas españoles votó contra una enmienda que habría obligado a etiquetar claramente el origen de los productos procedentes del Sáhara, pese a las sentencias del Tribunal de Justicia de la UE.
Por su parte, el ministro de Agricultura español, Luis Planas, calificó los intentos de modificar el acuerdo comercial con Marruecos para ajustarlo a las decisiones judiciales europeas como una “campaña política”.
Tensiones entre Marruecos y España
Rabat ha mostrado su malestar con las posiciones del Partido Popular (PP). Durante el pasado verano Marruecos cerró durante dos meses los pasos aduaneros en Ceuta y Melilla, ambas ciudades gobernadas por el Partido Popular. Al mismo tiempo, una misión comercial organizada por la empresa pública canaria Proexca a Dajla, ciudad bajo ocupación marroquí, generó controversia política: autoridades locales advirtieron de los “riesgos económicos y políticos” de la iniciativa.
Este panorama revela una relación compleja y cambiante entre Marruecos y España, condicionada por nuevas dinámicas regionales e internacionales en el Sáhara Occidental. Mientras Rabat trata de capitalizar el apoyo de Estados Unidos, Madrid se enfrenta a decisiones delicadas que podrían redefinir su política hacia su flanco sur.
En medio de esta delicada partida geopolítica en el Magreb, el Gobierno de Pedro Sánchez busca mantener buenas relaciones tanto con Marruecos como con Argelia en un momento clave del conflicto del Sáhara Occidental, tras la reciente votación en el Consejo de Seguridad de la ONU. Así, el presidente del Gobierno prevé recibir al presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, en Madrid en diciembre, inmediatamente después de la XIII Reunión de Alto Nivel con su homólogo marroquí, Aziz Akhannouch, que se celebrará el miércoles y jueves en la capital española, según fuentes diplomáticas.
La cumbre hispano-marroquí se celebra con opacidad y sin Canarias, Ceuta ni Melilla pese a sus demandas de participación
Madrid (ECS).— Desde hace dos décadas, España invita con cierta regularidad a las comunidades fronterizas a las cumbres con Francia, y asocia a las regiones limítrofes en los preparativos de las reuniones con Portugal. Sin embargo, Canarias, Ceuta y Melilla han quedado totalmente excluidas de la Reunión de Alto Nivel (RAN) con Marruecos que se celebra hoy en Madrid, sin haber participado tampoco en su preparación.
La cita, la primera bilateral desde la de Rabat en 2023, será inusualmente breve —4 horas y media— y sin rueda de prensa ni declaraciones conjuntas, lo que ha acentuado la opacidad de Moncloa, según ha explicado El Confidencial. Pese a los compromisos firmados en 2022 y ratificados en 2023, su cumplimiento ha sido limitado. Marruecos ha reforzado el control migratorio hacia Canarias y Andalucía, pero no hacia Ceuta, donde la llegada irregular ha aumentado un 46% en lo que va de año.
El presidente canario, Fernando Clavijo, solicitó sin éxito estar presente en la cumbre por razones de “transparencia y coherencia”, recordando además que así se pactó con el PSOE para investir a Sánchez. El ministro José Manuel Albares rechazó la petición alegando que la política exterior es competencia exclusiva del Estado.
La ausencia de Ceuta y Melilla se interpreta como un gesto para evitar tensiones con Marruecos, que considera ambas ciudades “ocupadas”. Tampoco se invitó a sus representantes empresariales al encuentro económico previo a la cumbre.
Mientras tanto, las aduanas comerciales de Ceuta y Melilla —anunciadas como un “hito histórico”— siguen sin funcionar correctamente debido a las trabas marroquíes, lo que genera inseguridad jurídica y paraliza la actividad, especialmente en Melilla, donde no ha habido movimientos desde julio.
Sáhara Occidental | Cumbre hispano-marroquí este jueves en Madrid poco antes de la visita del presidente argelino a España
Las tensiones geopolíticas y los cambios en las relaciones entre Rabat y Madrid dominan las consultas previas a la cumbre conjunta entre Marruecos y España.
Madrid (ECS).— El Reino de Marruecos, apoyado —según afirma— por un creciente respaldo internacional, especialmente de miembros del Consejo de Seguridad como Francia y Estados Unidos, busca formular nuevas exigencias al Gobierno español durante la Reunión de Alto Nivel (RAN) prevista este jueves en Madrid. El encuentro, solicitado de forma urgente por Rabat, pretende según fuentes diplomáticas empujar a España a dar pasos adicionales hacia el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental ocupado, aprovechando lo que considera un cambio del equilibrio de fuerzas regional e internacional a su favor tras el apoyo de potencias occidentales a su propuesta de autonomía.
Está previsto que los gobiernos marroquí y español firmen el jueves en Madrid una declaración conjunta, en una nueva etapa de la serie de encuentros de alto nivel entre ambos países. Esta cumbre llega tras la celebrada en febrero de 2023, en la que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, reafirmó su apoyo al plan de autonomía propuesto por Rabat en 2007 para poner fin al proceso de descolonización en la última colonia de África.
Pese a la rapidez con que se ha organizado la cita, las posibilidades de acuerdos sustanciales sobre el Sáhara Occidental son muy limitadas. Se espera, como mucho, un comunicado conjunto con el que Rabat aspira a arrancar nuevas concesiones de la parte española.
La prensa marroquí ofrece una lectura prematura de la RAN
Un análisis del periódico marroquí Media24, dirigido por el ministro de Exteriores Nasser Bourita, sostiene que se ha abierto una “nueva página” en las relaciones entre Marruecos y España tras la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, aprobada el 31 de octubre y redactada por Estados Unidos con apoyo de Francia. Sin embargo, dicha resolución no supone un respaldo “real” a Marruecos, pues no consagra el plan de autonomía como base única para resolver el conflicto e insiste en la solución que garantice la autodeterminación saharaui acordada en 1991.
Figuras marroquíes como el exministro Mohamed Benabdelkader se preguntan si España acelerará la “alineación” de su posición diplomática con la resolución de la ONU, criticando lo que describe como un “enfoque excesivamente prudente” por parte de Pedro Sánchez.
Las demandas marroquíes en esta Reunión de Alto Nivel. Según fuentes consultadas, Rabat planteará a Madrid principalmente cuatro exigencias:
1. Reconocimiento oficial de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental.
2. Transferencia de la gestión del tráfico aéreo civil en el espacio aéreo del Sáhara Occidental a Marruecos.
3. Delimitación de fronteras marítimas con Canarias que otorgue a Marruecos una zona (ZEE) ampliada.
4. Cooperación en la explotación de los recursos del monte submarino “Tropic”, situado al sur de la isla de El Hierro y considerado parte de la plataforma continental canaria según la clasificación geográfica española.
Medios marroquíes sostienen que satisfacer estas demandas sería condición para garantizar “la estabilidad del archipiélago canario y su integración en la dinámica económica africana”. Las declaraciones sugieren que la diplomacia marroquí podría incrementar la presión y el chantaje si España se niega a realizar nuevas concesiones.
La controvertida posición española
El giro de España hacia Marruecos en el Sáhara Occidental se produjo tras la crisis migratoria en Ceuta en 2021, cuando Sánchez decidió apoyar el plan de autonomía marroquí en una misiva enviada a Mohamed VI en 2022. Desde entonces:
– El Instituto Cervantes incluyó por primera vez a los hispanohablantes del Sáhara Occidental en sus estadísticas relativas a Marruecos.
– La escuela española “La Paz” en El Aaiún pasó a formar parte de los centros educativos dependientes de la Embajada de España en Rabat.
– La mayoría de los eurodiputados socialistas españoles votó contra una enmienda que habría obligado a etiquetar claramente el origen de los productos procedentes del Sáhara, pese a las sentencias del Tribunal de Justicia de la UE.
Por su parte, el ministro de Agricultura español, Luis Planas, calificó los intentos de modificar el acuerdo comercial con Marruecos para ajustarlo a las decisiones judiciales europeas como una “campaña política”.
Tensiones entre Marruecos y España
Rabat ha mostrado su malestar con las posiciones del Partido Popular (PP). Durante el pasado verano Marruecos cerró durante dos meses los pasos aduaneros en Ceuta y Melilla, ambas ciudades gobernadas por el Partido Popular. Al mismo tiempo, una misión comercial organizada por la empresa pública canaria Proexca a Dajla, ciudad bajo ocupación marroquí, generó controversia política: autoridades locales advirtieron de los “riesgos económicos y políticos” de la iniciativa.
Este panorama revela una relación compleja y cambiante entre Marruecos y España, condicionada por nuevas dinámicas regionales e internacionales en el Sáhara Occidental. Mientras Rabat trata de capitalizar el apoyo de Estados Unidos, Madrid se enfrenta a decisiones delicadas que podrían redefinir su política hacia su flanco sur.
En medio de esta delicada partida geopolítica en el Magreb, el Gobierno de Pedro Sánchez busca mantener buenas relaciones tanto con Marruecos como con Argelia en un momento clave del conflicto del Sáhara Occidental, tras la reciente votación en el Consejo de Seguridad de la ONU. Así, el presidente del Gobierno prevé recibir al presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, en Madrid en diciembre, inmediatamente después de la XIII Reunión de Alto Nivel con su homólogo marroquí, Aziz Akhannouch, que se celebrará el miércoles y jueves en la capital española, según fuentes diplomáticas.
El rechazo a la soberanía y la anulación de la autonomía como única base permitieron la adopción de resolución 2797 sobre el Sáhara Occidental
El rechazo del Consejo de Seguridad a la reivindicación marroquí de soberanía sobre el Sáhara Occidental y la anulación de la propuesta de autonomía como única base de solución permitieron la adopción de la resolución 2797
Mhamad Bujari
Madrid (ECS).— Un observador atento, cauto e imparcial de la evolución del conflicto del Sáhara Occidental puede constatar que diversas interpretaciones difundidas por algunos medios de comunicación, en especial occidentales —y particularmente franceses y españoles—, no guardan relación alguna con el contenido de la resolución 2797, mediante la cual se prorrogó el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) hasta el 31 de octubre de 2026.
El Consejo rechazó de forma tajante las demandas de Marruecos, elaboradas en Washington en coordinación con París y Rabat, y presentadas en el primer borrador estadounidense, conocido en la jerga del Consejo de Seguridad como “borrador cero” (Draft-0).
En efecto, el Consejo de Seguridad, en su resolución 2797 editada tras varios días de negociaciones:
1. No aceptó en ningún momento adoptar la tesis de una soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, tal como proponían Estados Unidos y Francia en el borrador inicial.
2. También rechazó que la propuesta marroquí de autonomía constituyera la “única base” para la solución o la negociación.
De este modo, dichas pretensiones y demandas ilegítimas fueron eliminadas de los párrafos operativos en la versión final del texto, lo que permitió —después de negociaciones largas y complejas— la aprobación de la resolución 2797.
Para mayor claridad, es necesario subrayar que el Consejo de Seguridad no ha adoptado la propuesta marroquí de autonomía “como base para resolver el conflicto del Sáhara Occidental”, tal como pretende presentar Rabat. Se trata de una afirmación tendenciosa y completamente inexacta, pues saca la referencia a la “autonomía” de su contexto político, jurídico e incluso lingüístico dentro del cual fue mencionada por el Consejo.
Es cierto que el Consejo mencionó el plan marroquí de autonomía como un elemento a considerar, pero dejó claro, sin lugar a dudas, que no es “la única base” y que otras propuestas también son bien recibidas, teniendo en cuenta que el Consejo conoce la propuesta ampliada de la parte saharaui aunque no la menciona.
Más importante aún, el Consejo reafirmó que la solución debe ajustarse a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y satisfacer la condición esencial de permitir al pueblo saharaui ejercer su derecho a la autodeterminación.
Por ello, limitarse a citar el párrafo en el que se menciona la propuesta marroquí como una base de solución constituye una lectura sesgada, pues el Consejo la supedita a condiciones que, en esencia, anulan los objetivos perseguidos por Rabat, orientados a legitimar una ocupación considerada ilegal.
Desde la perspectiva del derecho internacional, la denominada propuesta marroquí de autonomía carece de peso alguno cuando se compara con los principios y propósitos de la Carta de la ONU, así como con las resoluciones y dictámenes de organismos y tribunales internacionales y regionales relativos al Sáhara Occidental, los cuales no reconocen a Marruecos ninguna soberanía sobre el territorio y confirman de manera unánime el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia.
Basta con observar que el Consejo, en su resolución 2797, tras descartar la supuesta soberanía marroquí y desestimar la idea de la autonomía como única base, insiste nuevamente en la necesidad de que ambas partes acuerden la solución final, la cual debe ser coherente con los principios de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente el derecho a la autodeterminación. Con ello, el Consejo cierra la puerta a la tesis expansionista defendida por Marruecos.
Una lectura objetiva —política y jurídica— de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, adoptada el 31 de octubre de 2025 para renovar el mandato de la MINURSO, exige comprender cómo se alcanzó el acuerdo que permitió su aprobación y bajo qué condiciones, sin las cuales la resolución no habría visto la luz.
De hecho, si Washington y París no hubiesen concluido que era imposible que el Consejo aprobara el texto presentado en el proyecto estadounidense inicial —el cual fue finalmente retirado—, habría sido inviable la adopción de la resolución 2797.
La amenaza, agitada por algunos, de poner fin a la presencia de la MINURSO antes de que cumpliera su misión perdió toda eficacia ante la firmeza de la parte saharaui en defender su derecho inalienable e imprescriptible a la autodeterminación y la independencia, así como su compromiso con la resistencia en el marco de la lucha de liberación nacional, cualquiera que sea el contexto.
Sáhara Occidental | El presidente de la República llega a Luanda para participar en la VII Cumbre UA-UE
Luanda (Angola) -. El presidente de la República saharaui y secretario general del Frente POLISARIO, Brahim Gali, llegó este domingo por la tarde a la capital angoleña, Luanda, para participar en los trabajos de la VII Cumbre de asociación de la Unión Africana y la Unión Europea.
El líder saharaui fue recibido en el aeropuerto internacional de la capital por el ministro de Asuntos Exteriores de Angola, Antonio Tete, donde una banda militar le rindió honores.
La cumbre coincide con la celebración del 25.º aniversario de la asociación entre ambas instituciones continentales, lo que le confiere una importancia simbólica, así como con el 50.º aniversario de la independencia de Angola.
Gali está acompañado por una delegación integrada por; ministro de Asuntos Exteriores y Africanos, Mohamed Yislem Beisat; la consejera encargada del mundo árabe, Nana Labat Rachid; el embajador en Angola y concurrente en Namibia, Hamdi Al-Jalil Mayara; el consejero de la Presidencia de la República, Abdati Breika, y el embajador y Director de Protocolo y Ceremonias, Salha Al-Abd.
Rusia ha entregado a Argelia los dos primeros aviones de combate Su-57E
Agencias
Madrid (ECS).— Rusia ha entregado sus dos primeros cazas Su-57E a Argelia, lo que supone la primera exportación de un avión de combate de quinta generación, aparte del F-35 estadounidense.
Argelia se convierte así en el primer país árabe y africano en recibir estos aviones rusos Su-57E Felon de última generación, lo que le garantiza superioridad aérea regional sin precedentes.
El anuncio se realizó esta semana en el Salón Aeronáutico de Dubái. Según un funcionario ruso que representa al fabricante, los dos aviones no solo se han entregado, sino que también han entrado en servicio operativo y están demostrando sus capacidades superiores. Argel había encargado 14 aparatos Su-57E.
Según el acuerdo concluido en 2021, se entregarán a Argel seis aviones Sukhoi 57E Felon antes de finales de este año, seis más el año que viene y dos más en 2027.
La televisión argelina había anunciado que en Moscú se estaban formando pilotos para pilotar estos cazas.
El Sukhoi 57 es un caza furtivo y versátil, capaz de combatir en el aire, pero también de realizar ataques en tierra y mar.
El Su-57E, que durante mucho tiempo estuvo rodeado de secretismo, fue observado desde diversos ángulos durante el actual Salón Aeronáutico de Dubái. Este evento brindó a Rusia la oportunidad de presentar al público la versión de exportación de su caza furtivo de quinta generación.
Argelia, que históricamente ha dependido del armamento ruso, posee una flota diversa de aviones de combate rusos avanzados. La integración del Su-57 en su flota mejorará significativamente sus capacidades de combate.
Esto también consolida su posición entre las fuerzas aéreas más poderosas del mundo. En 2025, Argel asignó un presupuesto de 25 mil millones de dólares a su defensa.
España sigue mirando a otro lado en el Sáhara Occidental
Madrid (ECS) .- La ocupación del Sáhara Occidental cumple ahora cincuenta años. Medio siglo desde que los Acuerdos de Madrid de 1975 permitieron la entrada del ejército marroquí y rompieron el proceso de descolonización que Naciones Unidas había establecido con claridad. Desde entonces, el territorio sigue siendo un enclave pendiente de autodeterminación. Y España, potencia administradora de iure, continúa esquivando la responsabilidad que le impone el Derecho Internacional. La historia no empezó con la carta enviada por Pedro Sánchez a Mohamed VI en marzo de 2022. Empezó en 1975, cuando el Estado español decidió abandonar el territorio sin concluir el referéndum que debía organizar y sin proteger a la población saharaui.
50 años del exilio saharaui: la salud en crisis, alerta Médicos del Mundo