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12 febrero 2026
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Guerra de narrativas nucleares: Marruecos, Irán, Israel y el OIEA

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Por Ana Stella (@anaqtella)

   Madrid (ECS).- En pleno escándalo internacional por la operación de inteligencia iraní que dejó al descubierto miles de documentos clasificados sobre el programa nuclear israelí —incluidos materiales que, según Teherán, demuestran la instrumentalización del OIEA por parte del Mossad—, la Unión Europea ha revelado que Marruecos ha recibido por primera vez la “conclusión ampliada” del OIEA, la mayor garantía de que su material nuclear se emplea exclusivamente con fines pacíficos. Sin embargo, el OIEA no ha emitido hasta ahora ninguna declaración pública oficial mencionando expresamente a Marruecos.

   Esta “coincidencia” forma parte de una maniobra diplomática cuidadosamente articulada para lavar la imagen internacional de un régimen estrechamente alineado con Israel y Estados Unidos, que busca presentarse como actor estabilizador en el Magreb. El contraste es evidente: mientras Irán es objeto de presión, amenazas y sanciones, Marruecos —aliado de Occidente— recibe legitimación y silencio. Todo ello, sin que aún el OIEA haya confirmado o explicado públicamente los criterios técnicos de dicha evaluación.

Israel trasladó parte de sus laboratorios de armas biológicas a Marruecos

   Esta narrativa debe entenderse dentro del marco geopolítico de los Acuerdos de Abraham, firmados en 2020, mediante los cuales Marruecos normalizó relaciones con Israel bajo mediación de Washington. A partir de entonces, Rabat se ha alineado firmemente con Tel Aviv, tanto en política exterior como en seguridad e inteligencia. En este contexto, Marruecos ha intensificado sus campañas propagandísticas contra Irán y el Frente Polisario, intentando sin prueba alguna vincularlos con Hezbollah, con Irán e incluso con ISIS.

   Estas acusaciones no solo son infundadas, sino hipócritas. Marruecos es reconocido internacionalmente como uno de los principales exportadores de yihadistas del mundo, con miles de ciudadanos integrados en las filas de Al Qaeda, ISIS y otros grupos extremistas en Siria, el Sahel o Europa. Pese a ello, se vende a sí mismo como garante de la estabilidad, aprovechando su papel como plataforma regional para los intereses israelíes y estadounidenses.

   Por otro lado, el director del OIEA, Rafael Grossi, ha confirmado que los documentos incautados por Irán “parecen referirse al centro nuclear de Soreq”, en Israel, lo que supone la primera admisión pública de que los archivos filtrados afectan a una instalación concreta. Esto refuerza la posición iraní, que denuncia un sistema internacional de control nuclear profundamente politizado y selectivo, que permite a Israel —potencia nuclear no declarada, fuera del Tratado de No Proliferación— operar con total impunidad mientras se aplica un escrutinio permanente y hostil sobre Teherán.

   Mientras Irán es presionado pese a permitir inspecciones, Israel jamás ha ratificado el TNP y mantiene un arsenal atómico sin control alguno. Y Marruecos, lejos de promover la transparencia global, actúa como su escudo diplomático.

   La conclusión es clara: el OIEA, lejos de ser un árbitro neutral, está siendo instrumentalizado para premiar a aliados fieles y castigar a quienes cuestionan el orden impuesto. Marruecos, por su parte, gana visibilidad y legitimidad a costa de alinearse con el poder.

Terrorismo en el Sahel y su impacto en Europa: desmitificando la inexistente relación de los saharauis con el extremismo

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Por Victoria G. Corera

    Madrid (ECS).- El Sahel, una región vasta y compleja que se extiende por el norte de África, se ha convertido en uno de los principales focos del terrorismo internacional en las últimas dos décadas. Grupos como Nusrat al-Islam wal-Muslimin, Al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), y la rama saheliana del Estado Islámico en el Gran Sahara (El-S) han alimentado el caos y la inseguridad, convirtiendo al Sahel en una de las zonas más inestables del continente. Un aspecto recurrente en los análisis de este fenómeno es la identificación de los combatientes extranjeros que se unen a estos grupos, especialmente aquellos originarios de Europa y el Magreb.

   Si bien el terrorismo en la región tiene una serie de factores que alimentan su expansión, es un hecho documentado que una abrumadora mayoría de los combatientes extranjeros en el Sahel provienen de países como Marruecos. Las redes de radicalización en el Magreb, particularmente en Marruecos, han sido claves para producir combatientes que se unen a grupos terroristas que operan tanto en el Sahel como en Europa. Este fenómeno no es accidental, sino producto de un contexto sociopolítico que facilita la radicalización de ciertos sectores, lo que a su vez ha permitido que muchos ciudadanos marroquíes se vinculen con las redes yihadistas que operan en África y Europa.

Una portada de ‘La Vanguardia’ atenta contra un programa humanitario para los niños refugiados saharauis

   En Europa, la relación entre el origen marroquí de algunos terroristas y los ataques perpetrados en países como Francia, Bélgica y España es bien conocida. Las causas no solo están relacionadas con factores socioeconómicos, sino también con procesos de radicalización que se dan en ciertos sectores de las comunidades inmigrantes de origen marroquí. Las redes yihadistas explotan las vulnerabilidades de integración que enfrentan estos inmigrantes para difundir su ideología extremista y captar nuevos adeptos.

   Sin embargo, es importante destacar una percepción errónea que quiere difundirse a través de algunos discursos: la vinculación de los saharauis con el terrorismo de corte islamista. Esta idea carece de base y no tiene fundamento en la realidad. Los saharauis, que han vivido en los campos de refugiados en Argelia debido al conflicto del Sahara Occidental, no están involucrados en actividades terroristas ni en el Sahel ni en Europa. Los campos de refugiados saharauis han sido, en su mayoría, un lugar de acogida para miles de personas desplazadas por la guerra, no un entorno propicio para la radicalización.

   No solo no existen pruebas de que los saharauis hayan formado parte de grupos terroristas en África o Europa, sino que cualquier intento de asociar a este grupo con el terrorismo es completamente ridículo e infundado. Las comunidades saharauis, que enfrentan una grave situación de desplazamiento y vulnerabilidad, no tienen ninguna relación directa con los grupos yihadistas que operan en la región del Sahel.

La mayoría de los yihadistas detenidos en España son marroquíes, según un estudio del Real Instituto Elcano

   Es fundamental entender que la gran mayoría de los combatientes extranjeros que se unen a los grupos terroristas en el Sahel y Europa provienen de Marruecos, y no de los campos de refugiados saharauis. Esta distinción es crucial para evitar la perpetuación de estigmas que dañan a comunidades ya de por sí vulnerables, que luchan por su derecho a la autodeterminación y por resolver el conflicto que las afecta desde hace décadas.

   La lucha contra el terrorismo debe centrarse en las raíces profundas de la radicalización, en lugar de perpetuar estereotipos y acusaciones infundadas que solo contribuyen a la división y la desinformación. Es esencial que las políticas de seguridad, tanto en el Sahel como en Europa, sean inclusivas y no caigan en generalizaciones que afecten a grupos que no tienen nada que ver con las actividades terroristas. Solo de esta forma podremos abordar la amenaza del terrorismo de manera efectiva y justa, sin caer en narrativas simplistas y erróneas.

NOTA: El análisis se publicó originalmente como una colaboración de Victoria G. Corera con la plataforma «No te olvides del Sáhara Occidental»

La mayoría de los yihadistas detenidos en España son marroquíes, según un estudio del Real Instituto Elcano

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   Madrid (ECS).- El perfil de los yihadistas detenidos o abatidos en España ha evolucionado a lo largo de los 20 años tras los atentados del 11-M en Madrid y, aunque siguen siendo predominantemente hombres de entre 18 y 35 años, las mujeres representan ya casi el 12% y el 10%.

    Así se desprende del estudio elaborado por el Real Instituto Elcano en el que se han analizado los datos de los 195 yihadistas condenados en el periodo entre 2012 y 2023 en España y los diez que murieron en acción –los ocho de la célula de Ripoll que cometieron los atentados de Barcelona y Cambrils así como los autores de los ataques en Cornellá (Barcelona) y Torre Pacheco (Murcia), y consultado por Europa Press.

Marruecos, una amenaza persistente y creciente para España

    El predominio de los hombres “se debe principalmente a una manera muy fundamentalista y violenta de entender la ley islámica”. Sin embargo, si entre 2001 y 2011 no hubo casos de mujeres yihadistas, hoy constituyen el 11,7% de los casos de detención o muerte.

    Este cambio se explica “en gran medida por una campaña de movilización desarrollada en particular por el Estado Islámico (IS) mientras mantenía su califato en los territorios de Siria e Irak”, explica el estudio. En concreto, de los 205 casos analizados, 24 son mujeres, todas menos una se radicalizaron durante el ciclo de movilizaciones vinculado a la guerra en Siria y al surgimiento del Estado Islámico como organización de referencia, entre 2012 y 2015 básicamente.

Marruecos como país de origen

    Pero el gran cambio observado radica sin duda en el origen de los yihadistas condenados o asesinados en España durante la última década. Seis de cada diez nacieron en Marruecos (55,9%) y cinco de cada diez tenían la nacionalidad marroquí (48%), diferencia que radica en que algunos poseían la nacionalidad española, aunque técnicamente no han perdido su nacionalidad marroquí.

   Estos datos, subraya según el documento consultado por Europa Press, «hasta qué punto el yihadismo global, en España, se proyecta desde Marruecos», lo que se explica por la proximidad geográfica, lo que hace que exista una importante comunidad de inmigrantes marroquíes.

   Además, precisa, “Marruecos es un país fuertemente afectado por el yihadismo global desde los orígenes de este fenómeno”. Todo ello es compatible con el hecho de que una cuarta parte de ellos nacieron en territorio español (27,2%) y que casi cuatro de cada diez tienen la nacionalidad española (38,7%). Según Elcano, esta última se debe “tres veces más al origen que a la naturalización”.

Cataluña, Madrid, Ceuta y Melilla

    Estos yihadistas suelen tener un historial de violencia. Predominan los delitos contra la propiedad, a menudo hurtos violentos (55,2%); delitos contra las personas, en particular intentos de asesinato, lesiones o atentados contra agentes de las fuerzas del orden (41,4%) y delitos relacionados con el tráfico ilícito de drogas (31%), aunque también hay un 13,8% por delitos de malos tratos comunes en el ámbito familiar.

    Por regiones, Cataluña sigue siendo la Comunidad Autónoma que tiene mayor presencia de casos de yihadismo (35,8%), Madrid con un 15,3%, seguida de Ceuta (10%) y finalmente Melilla (8,4%).

Una portada de ‘La Vanguardia’ atenta contra un programa humanitario para los niños refugiados saharauis

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El pueblo saharaui y asociaciones del Movimiento de Solidaridad de España denuncian que se vincule el programa Vacaciones en Paz con el terrorismo

     Madrid (ECS).- El pueblo saharaui y asociaciones del Movimiento de Solidaridad español han denunciado que se intente relacionar el programa humanitario para niños saharauis «Vacaciones en Paz» con el terrorismo yihadista, después de que este domingo el periódico La Vanguardia publicase un artículo en el que se señalaba que saharauis, que de niños participaron en este programa, habrían llegado a la cúpula del Estado Islámico en el Sahel.

   En concreto, Vacaciones en Paz es un programa gracias al cual miles de menores saharauis pasan el verano en familias de acogida de todo el Estado español, lejos de las durísimas condiciones del desierto, en el que están ubicados los campamentos de refugiados en los que sobrevive la población saharaui desde hace medio siglo.

Periodismo o propaganda: cuando la narrativa mediática entierra al pueblo saharaui

   A través de un comunicado, la representación del Frente Polisario en España ha condenado «enérgicamente» la información publicada por «difundir falsedades graves y malintencionadas sobre el programa humanitario Vacaciones en Paz». Además, ha pedido la retirada inmediata de esta portada. 

   «El artículo constituye un ataque irresponsable y sin fundamento, que busca desacreditar una iniciativa solidaria reconocida y apoyada durante décadas por cientos de ayuntamientos, asociaciones y familias españolas», sostiene la organización, que considera que se trata de «una maniobra de manipulación mediática que tergiversa la realidad con el objetivo claro de dañar la imagen del Frente Polisario y del movimiento solidario con el pueblo saharaui».

Acusaciones «sin pruebas»

   Asimismo, el Frente Polisario alerta de «la gravedad de atribuir acusaciones sin pruebas, recordando que tales insinuaciones no solo son falsas, sino que atentan contra el honor de miles de personas comprometidas con la causa saharaui y con la protección de la infancia«. «No vamos a tolerar campañas de difamación disfrazadas de periodismo», asegura.

   En lo relativo al yihadismo, el Frente Polisario subraya que la República Saharaui «mantienen una postura firme y activa en la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado en la región del Sahel, colaborando de forma constante con países vecinos y entidades internacionales».

   Por todo ello, exige una rectificación «inmediata y pública» a este medio de comunicación y ha advertido de que el se reserva el derecho de emprender las acciones necesarias «para defender la verdad, el honor del programa Vacaciones en Paz y la dignidad del pueblo saharaui».

Miles de niños saharauis pasan el verano en España, desde hace más de 40 años

   El año pasado llegaron a España un total de 2.300 niños saharauis y este año se espera que la participación en el programa, que se creó hace 40 años, sea mayor. Llegarán a España en las próximas semanas más de 3 mil menores.

   Además de sacar a los niños y niñas de los más de 50 grados que sufren en verano en el desierto, su estancia aquí sirve para hacerles revisiones médicas y para que menores enfermos o con discapacidad puedan ser atendidos aquí, ante las carencias de medios que sufren en los campamentos. También durante dos meses reciben una buena alimentación, teniendo en cuenta que la población saharaui sobrevive gracias a la ayuda humanitaria.

   En este contexto, la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sahara (CEAS) ha querido mostrar su apoyo al programa y ha denunciado «el intento de relacionar Vacaciones En Paz con una lacra como es el terrorismo internacional».

«Desde CEAS-Sahara continuaremos trabajando para mitigar las difíciles condiciones de vida de las y los menores saharauis participantes en cada edición. Vacaciones En Paz es la mayor herramienta de sensibilización de la causa saharaui en el Estado español y supone una unión permanente entre familias«, ha recalcado.

Por ello, la coordinadora ha señalado que «mientras no se permita al pueblo del Sahara Occidental ejercer de manera efectiva su derecho a la autodeterminación e independencia, CEAS-Sahara seguirá trabajando para fortalecer, ampliar y mejorar uno de los principales proyectos de solidaridad con el pueblo saharaui».

«Ante estas acusaciones infundadas, desde CEAS-Sahara expresamos nuestra solidaridad con el pueblo del Sáhara Occidental y su único y legítimo representante: el Frente Polisario», ha sentenciado.

Marruecos, una amenaza persistente y creciente para España

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Marruecos se encuentra en el epicentro del aumento de los envíos de droga a España, pero también a toda Europa, el Sahel y África Occidental

Por Lehbib Abdelhay

    Madrid (ECS).- Marruecos es el mayor productor de hachís del mundo. Y si Rabat confirma haber «luchado contra el tráfico de las drogas», reduciendo considerablemente las áreas de tierra utilizadas para este cultivo, la producción de resina de cannabis no ha disminuido. Además, a lo largo de los años, debido a su posición geográfica y su larga trayectoria como productor mundial de resina de cannabis, Marruecos también se ha convertido en un «hub» para el tráfico de otras drogas, como la cocaína, heroína y otros productos estupefacientes.

     Desde hace años, un tercio de la cocaína que ingresa a Europa lo hace a través de Marruecos. Sin embargo, poco se sabe de la relación existente entre las mafias de América Latina, como región productora de cocaína, y Marruecos, como zona de tránsito, acopio y consumo. Según el último informe (publicado en febrero del año pasado) del Institute for Security Studies (ISS), Bélgica y los Países Bajos han superado a España como principales puntos de entrada a Europa de la cocaína procedente de América Latina. Las 65,6 toneladas de droga interceptadas en el puerto de Amberes en 2022 casi se duplicaron en 2023. Y Marruecos es un eslabón crucial de la cadena.

     Lo que comenzó hace años como tráfico de hachís procedente de Marruecos se extendió lentamente a la cocaína, una droga más lucrativa. El poderoso cártel marroquí de la droga Mocro Maffia surgió de este comercio en la década de 1990. Trabajando principalmente desde Bélgica y los Países Bajos, esta mafia afincada en Marruecos controla un tercio del mercado de cocaína de Europa.

    Esta conexión latino-marroquí también indica la presencia de cárteles sudamericanos en territorio marroquí, pero también un fortalecimiento creciente entre ellos y los barones de la droga marroquíes.

     Los traficantes de drogas marroquíes han utilizado cada vez más a su país y otros países del Magreb, y traficantes con presencia en Marruecos y Europa, como Mocro Maffia, para su comercio transnacional de cocaína. Los cárteles de Colombia y México utilizaron al grupo para facilitar la ruta de la droga hacia Europa a través de la ciudad de Algeciras (Cádiz), situada en el sur de España.

      Pero desde que las autoridades españolas reforzaron sus controles fronterizos y operaciones de búsqueda, esa ruta se ha vuelto peligrosa para estas mafias, según explicó a ISS el criminólogo y cofundador de Crim’HALT, Fabrice Rizzoli. A parte de Andalucía, los puntos de entrada ahora son los puertos de Bélgica y los Países Bajos, donde los volúmenes masivos de tráfico de contenedores dificultan que las autoridades aborden el asunto. En su informe, la autoridad portuaria de Rotterdam anunció que está «trabajando en estrecha colaboración con varias agencias en el puerto para mantener la seguridad y combatir los delitos relacionados con las drogas».

Falta de equipos de vigilancia

     En los Países Bajos, Bélgica y España (fronteras con Marruecos) faltan equipos de vigilancia modernos y adecuados, como drones, escáneres móviles, robots y Lanchas. La instalación o modernización de dichos equipos, y la capacitación de las fuerzas del orden para usarlos, podría permitir una mejor detección en los centros de tránsito de drogas en Marruecos y los puertos y costas sur de España.

     Algunos en el Parlamento español insinúan que la presión policial sobre el tráfico de hachís en el Campo de Gibraltar que se tradujo en la disolución de la unidad OCON-SUR fue utilizado como moneda de cambio por el Gobierno de España para que Marruecos colaborara más activamente en la ordenación del flujo migratorio en aguas del estrecho.

     En este contexto, el Partido Popular exigió al gobierno de España depurar responsabilidades por el asesinato de dos guardias civiles en Barbate (Cádiz) embestidos por una narcolancha. En concreto, el partido de la oposición ha pedido la comparecencia del ministro de Interior Fernando Grande-Marlaska, el acceso a una serie de documentos y ha registrado preguntas en torno al caso en ambas Cámaras. En este sentido, quieren conocer si bajar la presión policial, con decisiones como desmantelar la unidad de élite OCON-SUR de lucha contra el narcotráfico, tiene alguna relación con el hecho de que Marruecos colaborará más ante el problema de la inmigración.

Las operaciones OCON Sur y CCON Sur para combatir el narcotráfico

    Se unió al Organismo de Coordinación del Narcotráfico (OCON Sur), compuesto por unos noventa miembros, una unidad de la Guardia Civil con sede en Málaga, creada para la lucha contra el tráfico de drogas, crimen organizado y la inmigración clandestina. Un teniente de la unidad de la Benemérita detalla un número récord de arrestos: Más de 5,000 en un año, 150 toneladas de incautaciones de hachís.

El narcotráfico procedente de Marruecos no disminuye

     Poca satisfacción: «En esta guerra perdida», explica, «la tarea es complicada y las fuerzas de seguridad se ven obligadas a cambiar su técnica para combatir este flagelo. Como la vigilancia se ha redoblado en el Campo de Gibraltar debido a la afluencia de migrantes, los narcos se están reorientando hacia Almería y Málaga (Mas Alborán), también hacia el este, Huelva y Sanlúcar de la Barrameda.

     Los resultados del OCON y CCON Sur (Centro de Concentración Contra el Narcotráfico) son la desarticulación de raíz de varias e importantes organizaciones dedicadas al tráfico de droga, un incremento espectacular del número de detenciones y una cifra de aprehensiones de hachís que triplica las existentes antes de la puesta en funcionamiento del plan, con una media de 20 toneladas al mes. Si las rutas y el modus operandi varían, el comienzo de la historia no cambia. El tráfico tiene sus raíces en Marruecos.

¿Saharauis en la cúpula de los grupos yihadistas que operan en el Sahel?

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La última cifra registrada muestra una repunte sin precedentes en los ataques terroristas en al menos tres países del Sahel; Malí, Níger y Burkina Faso, según el último informe de la OIET publicado recientemente.

Por Lehbib Abdelhay

     Madrid (ECS).- La violencia yihadista sigue en repunte en toda la región del Sahel, como consecuencia de la inestabilidad y de las políticas los países que forman la Alianza de Gourma (AES). Estos países, Mali, Burkina Faso y Níger, centran su estrategia en la lucha contra los movimientos de Azawad en el norte de Mali en lugar de combatir a los grupos terroristas diseminados en las regiones cercanas a las capitales de estos tres países. Los grupos extremistas han transformado la región africana del Sahel en uno de los focos de terrorismo más destacados del mundo. Los últimos tres años han sido testigos de una expansión significativa y cuantitativa de los ataques terroristas. Para comprender esta transformación, hay que conocer la naturaleza y la composición de los principales grupos yihadistas que operan en la región.

     Según las cifras de la ONU, el Departamento de Estado de EE:UU, ningún saharaui aparece en la lista de los líderes yihadista de los grupos que operan en el Sahel. Al menos hay más de 25 nacionalidades integradas en estos grupos de corte islamista, pues la mayoría de estos grupos son de nacionalidad marroquí, procedente de Libia tras la caída de Sirte. Sin embargo; publicaciones afines al régimen marroquí, que citan un supuesto informe del CNI español (Centro Nacional de inteligencia), afirman que estos grupos están encabezados por saharauis, una afirmación que no se ajusta a la realidad, pues ningún organismo avala sus acusaciones.

    En una portada en La Vanguardia, firmada por Joaquín Vera, donde la situación del Sáhara es utilizada, manipulada y distorsionada hasta encajar en una narrativa prefabricada al servicio de intereses estratégicos.

    Juliana, en su columna, construye un relato histórico que, si bien adorna con citas cultas y referencias internacionales, termina justificando la claudicación de España ante Marruecos, lejos de una información veraz sobre la situación en el Sahel. Nos habla del contexto internacional, de la presión estadounidense, de una supuesta estrategia diplomática que implicaría ceder en el Sáhara Occidental para asegurar otras victorias geopolíticas. Lo hace sin cuestionar en ningún momento el coste humano de esa decisión, sin mencionar las violaciones de derechos humanos en los territorios ocupados, sin nombrar la brutal represión de activistas saharauis, sin recordar que el pueblo saharaui sigue esperando un referéndum de autodeterminación que las Naciones Unidas reconocen pero que Rabat bloquea sistemáticamente desde hace décadas.

Periodismo o propaganda: cuando la narrativa mediática entierra al pueblo saharaui

Los grupos yihadistas en el Sahel, Norte de África y Lago de Chad

Las Brigada Uqba Ibn Naf’i: afiliada a la organización “Al-Qaeda” e incluía aproximadamente (175) combatientes y se autodenominaba “Soldados del Califato”.

– El grupo “Guardianes del Salafismo” en Argelia: juró lealtad a Al-Qaeda en 2007. Para financiar sus actividades terroristas, dependen de los secuestros de extranjeros para exigir rescates financieros.

– Los «Soldados del Califato en Argelia»: juraron lealtad a ISIS (Estado Islámico), y las estimaciones indican que su número oscila entre 20 y 35 combatientes.

«Yunud al-Jilafa en Túnez»: Una de las ramas de ISIS. Sus operaciones terroristas en Túnez comenzaron a principios de 2015.

– «Al-Shabaab de Mozambique»: Un grupo terrorista que controla varias zonas de la región costera, incluido el puerto de Mocimboa da Praia y las instalaciones de gas.

– Boko Haram: Es el mayor grupo terrorista activo en el norte de Nigeria. Juró lealtad al ISIS. El ritmo de los choques armados entre ISIS y Boko Haram aumentó en el año 2023 en Nigeria por el control de la cuenca del lago Chad y sus alrededores.

Jama’at Nusrat al-Islam (JNIM): Es una alianza entre cuatro grupos terroristas de Al Qaeda: Ansar Eddine, Al-Mourabitoun, Macina y el Emirato de Tombuctú (Brigadas del Sahara).

ISIS: El Estado Islámico se está expandiendo hacia Nigeria, el Golfo de Guinea y continúa recaudando fondos financieros y otros recursos para implementar sus agendas yihadistas en la región.

– Al-Qaeda: está activa en dos regiones, la región del Sahel y el Cuerno de África. Los objetivos de “ISIS” y “Al-Qaeda” en África son similares: aumentar su influencia y potenciar su presencia en África.

« Jama’at Nusrat al-Islam (JNIM) es el grupo terrorista más extendido

   El Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (afiliado a Al-Qaeda), liderado por Iyad Ag Ghaly (Abu Al-Fadl), divide el Estado de Mali en seis (6) regiones militares repartidas por todo el territorio nacional de este país:

– Región de Macina (Mopti), en el centro del país, liderada por Amadou Koufa (Fulani).

– Región de Emirato del Sahara (Tombuctú), oeste del país, liderada por Talha Al Libi (Abu Hind).

– La región de Aribanda, frontera entre Burkina Faso y Mali. Su líder es Abu Hamza Al-Chenguiti (mauritano, quien murió hace una semana en un ataque entre Kidal y Tombuctú).

– Región de Menaka, en el extremo oriental de Malí. Su líder es Faknan Ag Taki (de origen tuareg).

Región de Gao, al noreste de Malí, liderada por Hamza Tabencourt.

– Región de Kidal, la parte más septentrional del país, liderada por Sidan Ag Hita (Abou Outhmane Al Ansari).

Además; JNIM cuenta con dos unidades de apoyo logístico: Batallón Gourma y el Batallón Mima. La función de estas dos unidades de apoyo es proporcionar medios logísticos para todas las operaciones terroristas y gestionar el expediente de los rehenes, entre otras cosas.

Estas son las principales facciones yihadistas que operan en el Sahel bajo el paraguas de Al Qaeda dirigida por el argelino Abu Oubaida Yusef Al Annabi:

 Ansar Eddine, su base principal se encuentra en Kidal y se extiende hasta Tinzawaten, frontera con Argelia. Últimamente esa facción creó cuatro nuevas unidades militares ligeras.

– Macina, también llamada Frente de Liberación de Macina. Esta facción, la mayor de todas, está dirigida por Amadou Koufa. Ese grupo controla la región que se extiende desde el suroeste de Tombuctú hasta Burkina Faso y Guinea, pasando por la región de Mopti, en el centro de Malí.

– El batallón Khaled bin Al-Walid, conocido como Ansar Eddine del sur, dirigido por Suleiman Keita. Está presente desde el este de Bamako hasta la frontera con Burkina Faso.

– La brigada del sur del Río Níger, su líder es Al Mansour Ag Alghassam. Su zona de influencia se extiende desde el sur de Tombuctú hasta Mopti, en el centro de Malí.

Continúan los enfrentamientos entre ISIS en el Gran Sahara (Wilaya Sahel), Al-Qaeda y Boko Haram para ganar influencia en la región.

El alcance de las amenazas de los grupos extremistas

    La región fronteriza entre Níger, Burkina Faso y Mali es descrita como “el triángulo más peligroso”, donde las organizaciones terroristas son muy activas y desde esa región (Gourma-Liptako) lanzan sus ataques terroristas en los tres países.

Mapa de la región del triángulo Liptako-Gourma. | Foto: Agencias.

    Estas organizaciones han aumentado sus ataques, especialmente después del golpe militar en Níger en octubre de 2023. ISIS (Wilaya Sahel) se ha convertido en un actor importante en la región de las tres fronteras y comenzó a imponer su agenda y controlar grandes áreas en el noreste de Mali y el oeste de Burkina Faso. Este grupo liderado por Yusuf Ould Chouab, afincado en In Iraban, en Ménaka, amenaza a la región como el grupo más violento.

     Las actividades terroristas y los ataques por parte del ISIS (Wiyala Sahel) se registran en su mayoría en la ciudad de Menaka, Níger y las áreas bajo su influencia en Tillaberi (oeste de Níger). Su actividad ha comenzado a extenderse a los países del Atlántico, como Benin, Togo y Costa de Marfil. Los grupos vinculados a Al-Qaeda también se están extendiendo al África subsahariana, a países de África Occidental como Benin. La actividad extremista en Benin se concentra en el norte del país, donde los grupos afiliados a Al Qaeda intentan reclutar y atraer nuevos combatientes.

    Boko Haram surgió en 2014 tras el secuestro de 276 niñas en la ciudad de Chibok, al noreste de Nigeria. Sin embargo, este grupo nació en 2002 y estaba dirigido por Muhammad Youssef, un predicador salafista. Al principio, arremetió contra la corrupción y la desigualdad, flagelos que atribuyó directamente al colonialismo británico. Sin embargo, con el paso de los años, comenzó la lucha por imponer la “Sharia” islámica en Nigeria. Abubakar Shekau sucedió a Yusuf tras su muerte y con él comenzó la fase más sangrienta y violenta de la organización. “Disfruto matando a quien Dios me manda matar, como disfruto matando gallinas y carneros”, dijo en un vídeo publicado ennel año 2012, dos años antes del secuestro de 280 niñas que fue condenado por toda la comunidad internacional.

    Además de secuestrar a menores para adoctrinarlos y convertirlos en niños soldado o esclavos sexuales, Boko Haram ha llevado a cabo ataques y masacres en todo el país. Según Naciones Unidas, más de 35.000 personas fueron asesinadas por este grupo terrorista. Además, son responsables del 40% de los ataques terroristas en la región del Sahel. Estas masacres también provocaron el desplazamiento de un gran número de vecinos.

     En 2014, Boko Haram declaró un califato en el continente africano y un año después juró lealtad al ISIS. Sin embargo, en 2016, tras diferencias ideológicas y estratégicas, se produjo una escisión dentro de la organización terrorista que dio lugar al surgimiento de ISWAP (Estado Islámico en la Provincia de África Occidental).

¿Quién es Abou Houzeifa, el yihadista marroquí abatido por las fuerzas malienses en Ménaka, Malí?

El asesinato de Shekau dio a ISWAP la libertad de aumentar su influencia.

    Finalmente, después de años de disputas, Shekau fue asesinado en una emboscada el 19 mayo de 2021 por líderes de ISIS de Siria. El exlíder de Boko Haram fue demasiado violento, que ISIS lo acusó de “atacar indiscriminadamente a los creyentes”. La tarea de acabar con su vida fue confiada al ISWAP, dirigido por Abu Musaab al-Barnawi, hijo del fundador de Boko Haram, Muhammad Yusuf.

     El grupo de Al-Barnawi explotará el caos dentro del grupo rival para aumentar su influencia. ISWAP podría representar una amenaza mayor para las autoridades nigerianas, porque no causa tanto terror entre la población como Boko Haram. «Proporcionan cierto grado de ley y orden en el lago Chad, y los civiles van allí para hacer negocios o vivir debido a la presencia de recursos naturales como tierras agrícolas altamente productivas», opina Vincent Foucher, analista senior del Centro Francés de Estudios Científicos e Investigación.

    A diferencia de Boko Haram, que mató a quienes no se unieron a sus filas, ISWAP prefiere ganarse la confianza de los civiles y no ha participado en masacres ni saqueos a la escala de su rival. “La mayor parte del esfuerzo de ISWAP hasta la fecha ha sido crear un ecosistema donde ejerzan un fuerte control e influencia sobre la economía, la justicia, la educación y la seguridad.

 Los vínculos entre grupos terroristas y narcotráfico procedente de Marruecos.

     El tráfico de las drogas cultivada en Marruecos continúa prosperando en la región del Sahel gracias a los grupos terroristas y las bandas criminales que operan en esa región, advirtió la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en su informe de 2023 publicado en Niamey, Níger. Según ese informe, al que ha tenido acceso ECSAHARAUI  las cantidades de cocaína y resina de cannabis incautadas en la región del Sahel (Mauritania, Malí, Burkina Faso, Níger y Chad) aumentaron drásticamente el año pasado en comparación con las incautaciones producidas.

    Las incautaciones de cocaína en esa región (del Sahel) pasaron de 13 kilogramos por año entre 2015 y 2020, y de 35 kilogramos en 2021 a más de 16 toneladas en 2024, según el mismo informe. 

Pago de impuestos y otras tasas de protección a grupos terroristas

    El informe indica que el tráfico de drogas en la mayoría de los países del Sahel está organizado por «grupos criminales con fines de lucro».

    Estos grupos armados y terroristas, que se han unido a las redes tradicionales de traficantes, se financian mediante el pago de los impuestos y otras tasas a cambio de protección o paso seguro por las zonas que controlan. En el informe de la ONU sobre estupefacientes, los expertos del equipo de Mali indican que grupos armados con diferentes lealtades están involucrados en el transporte de cargamentos de drogas, entre ellos cocaína y resina de cannabis procedente de Marruecos, lo que demuestra que los mercados ilegales les proporcionan recursos financieros.

Este tráfico de drogas se ve agravado por los vínculos entre narcotraficantes y grupos terroristas presentes en el Sahel

   Además de la cocaína, la resina de cannabis marroquí sigue siendo «la droga más incautada en la región del Sahel», alcanzando las 42 toneladas en 2024, en lo que se considera un «récord» histórico, según el informe. Las mayores cantidades también se interceptaron en Mauritania, Malí, Burkina Faso y Níger. Según el informe recogido en el World Drug Report, afirma que los traficantes de estupefacientes pagan grandes sumas de dinero a los grupos terroristas vinculados a Al Qaeda (AQMI/JNIM) y al Estado Islámico (ISGS-ISWAP – El-S) para proteger los envíos que cruzan el Sahel y luego a África subsahariana y Egipto. La importantísima producción de droga en Marruecos unida a las evidencias crecientes de la relación entre el mundo de los traficantes de drogas y el terrorismo, hacen necesario detenerse en el estudio de interés en gran medida prospectivo, de una relación fructífera entre delincuentes y de una progresiva convergencia entre ambos. Casi el 20% de la financiación de estos grupos terroristas proviene de la resina de cannabis procedente de Marruecos.

    Este tráfico de drogas se ve agravado por los vínculos entre narcotraficantes y grupos terroristas presentes en el Sahel, como Al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), Ansar Dine (Defensores de la Fe), ISIS-Sahel, Boko Haram (ISWAP) y el Movimiento del Estado Islámico (ISSW). Las armas, las drogas y el lavado de dinero se han convertido en un algo común entre todos estos grupos.

    En esta mezcla de géneros, los grupos terroristas como JNIM comprendieron muy rápidamente la ventaja financiera que podían obtener de él al acercarse a grupos criminales y otros traficantes de todas las tendencias, independientemente de sus puntos en común. De hecho, si bien las acciones violentas de JNIM se presentan bajo ideales religiosos, el grupo está mucho más interesado en la codicia a través de sus demandas de rescate y otras actividades paralelas como el crimen organizado y el contrabando. Como tal, según la Agencia de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA), el 60% de los grupos terroristas extranjeros están vinculados al narcotráfico.

Periodismo o propaganda: cuando la narrativa mediática entierra al pueblo saharaui

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Desde la plataforma «No te olvides del Sáhara Occidental» queremos expresar nuestra profunda preocupación y rechazo ante la publicación este domingo 8 de junio de artículos en La Vanguardia, firmados por Enric Juliana y Joaquín Vera, que bajo la apariencia de análisis geopolítico reproducen sin cuestionamiento alguno el discurso oficial marroquí y la narrativa del miedo, criminalizando indirectamente a la causa saharaui.

Por Carlos Cristóbal

     Madrid (ECS).- Una de las mayores tragedias del periodismo contemporáneo no es el error, sino la sumisión. Cuando quienes deberían fiscalizar el poder político y económico se convierten en sus altavoces, se produce una perversión peligrosa de la función informativa. Eso es, precisamente, lo que observamos en dos recientes artículos publicados en La Vanguardia, firmados por Enric Juliana y Joaquín Vera, donde la situación del Sáhara Occidental es utilizada, manipulada y distorsionada hasta encajar en una narrativa prefabricada al servicio de intereses estratégicos.

    Juliana, en su columna, construye un relato histórico que, si bien adorna con citas cultas y referencias internacionales, termina justificando la claudicación de España ante Marruecos. Nos habla del contexto internacional, de la presión estadounidense, de una supuesta estrategia diplomática que implicaría ceder en el Sáhara para asegurar otras victorias geopolíticas. Lo hace sin cuestionar en ningún momento el coste humano de esa decisión, sin mencionar las violaciones de derechos humanos en los territorios ocupados, sin nombrar la brutal represión de activistas saharauis, sin recordar que el pueblo saharaui sigue esperando un referéndum de autodeterminación que las Naciones Unidas reconocen pero que Marruecos bloquea sistemáticamente desde hace décadas.

Portada inoportuna de La Vanguardia | ECS.

    En su texto, la política exterior española aparece como víctima de una fatalidad inevitable, como si el abandono de principios fuera una virtud de madurez geopolítica. A eso lo llama «pragmatismo». Pero lo cierto es que ese pragmatismo es una forma elegante de justificar la traición a un pueblo que España, como potencia administradora, tiene el deber legal —y moral— de proteger.

   No es menor que Juliana describa la “regionalización” marroquí como si fuera una opción legítima avalada por Naciones Unidas, cuando en realidad, la ONU jamás ha reconocido la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Tampoco ha aprobado ninguna «regionalización» como solución. Presentar esa fórmula como una opción de consenso es una falsedad. Es, en el mejor de los casos, una aceptación de facto de una ocupación militar. En el peor, es complicidad.


Estos son los grupos terroristas que operan en el Sahel


     Pero si el texto de Juliana es intelectualmente deshonesto, el de Joaquín Vera incurre en una irresponsabilidad aún mayor: criminalizar a los refugiados saharauis en base a fuentes anónimas de inteligencia y vincularlos a la amenaza yihadista en el Sahel. La insinuación es grave: que jóvenes saharauis que pasaron su infancia en el programa Vacaciones en Paz —una iniciativa solidaria que permitió a miles de niños escapar momentáneamente del exilio y la pobreza extrema— hayan acabado en la cúpula del Estado Islámico. ¿Qué pruebas se presentan? Ninguna. ¿Qué contexto se ofrece? Ninguno. ¿Qué intención subyace? La de crear una asociación mental entre el refugiado saharaui y el terrorista islámico.

   Ese tipo de narrativa no es nueva. Responde a una estrategia bien conocida: deshumanizar al otro para justificar el abandono de sus derechos. Convertir al refugiado en sospechoso. Al pueblo oprimido, en amenaza. Y por supuesto, no falta la guinda del relato: Marruecos como baluarte de estabilidad en el norte de África, mientras Argelia y el Frente Polisario quedan asociados a la desestabilización, el oscurantismo o, directamente, el terrorismo. ¿No es esa precisamente la narrativa que Rabat promueve desde hace años para conseguir legitimidad internacional?

   Lo que más indigna es el uso de fuentes opacas, presuntas filtraciones de inteligencia y datos imposibles de verificar para construir un discurso de miedo. Las cifras que se manejan sobre presuntos yihadistas saharauis son mínimas, anecdóticas, y ni siquiera contrastadas. Pero eso no impide que sirvan para sembrar sospechas sobre toda una comunidad, para desviar la atención del drama humanitario de Tinduf o para alimentar políticas migratorias cada vez más represivas.

   Los artículos que aquí criticamos tienen un efecto concreto y peligroso: consolidan en la opinión pública la idea de que el Sáhara Occidental ya no importa, que su conflicto es secundario, y que quienes aún luchan por su independencia podrían terminar radicalizados si no aceptan su destino. Es el viejo argumento colonial envuelto en ropaje moderno: «rendíos o seréis terroristas».

Frente a esto, queremos recordar verdades básicas que los medios parecen haber olvidado:

– Que el Sáhara Occidental sigue siendo, según Naciones Unidas, un territorio no autónomo pendiente de descolonización.

– Que Marruecos es una potencia ocupante, no una administración legítima.
Que el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro no ha prescrito ni ha sido sustituido por ninguna «autonomía regional».

– Que los campamentos de Tinduf no son semilleros de fanáticos, sino espacios de dignidad y resistencia.

– Y que, aunque algunos jóvenes saharauis puedan perder la esperanza, eso no es culpa de su pueblo, sino del abandono internacional que los condena al exilio perpetuo.

   Los medios de comunicación tienen una responsabilidad ética. Su función no es blanquear decisiones gubernamentales ni legitimar ocupaciones ilegales. Su deber es informar con rigor, dar voz a los silenciados, cuestionar las narrativas del poder, y evitar convertirse en engranajes de propaganda. Cuando no lo hacen, como ocurre en estos casos, no solo están faltando a su vocación profesional, también están contribuyendo a la perpetuación de una injusticia histórica.


NOTA: Carlos Cristóbal, presidente de la Plataforma «No Te Olvides del Sáhara Occidental (de la sociedad civil española). Se ha convertido en magazine visibles de noticias sobre el Sáhara Occidental.



El papel de las redes sociales en la promoción del terrorismo: una amenaza creciente para la seguridad de Europa

El negocio de las armas: Israel, España y Marruecos

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Por Ana Stella (@anaqtella)

Madrid (ECS).- En 2024, Israel alcanzó un máximo histórico en exportaciones de armas: 14.795 millones de dólares. En plena ofensiva sobre Gaza —donde han muerto más de 35.000 civiles, según organizaciones humanitarias—, Israel vendió armamento a 107 países, incluyendo a miembros de la Unión Europea y del mundo árabe. Entre sus clientes más activos están España y Marruecos.

    Pese a los llamados globales a cortar vínculos con su industria militar, más del 50% de las exportaciones israelíes se dirigieron a Europa. Es decir, mientras se condena la violencia públicamente, se financia la maquinaria detrás de ella.

    España ha sido particularmente contradictoria. Mientras Pedro Sánchez, presidente del gobierno, critica las acciones israelíes en Gaza en foros internacionales, su gobierno:

● Adjudicó más de 1.000 millones de euros en contratos con empresas israelíes como Rafael o Elbit Systems entre 2023 y 2024.

● Compró 168 misiles anticarro Spike LR2, fabricados por una filial de Rafael, por 237,5 millones de euros.

● Firmó un contrato por 576 millones de euros para desarrollar un sistema lanzacohetes SILAM, basado en tecnología israelí (Elbit), que luego anunció que rediseñaría «sin tecnología israelí»… solo tras la presión pública.

   Y ahora, tras décadas de ocupación y más de medio año de ofensiva brutal en Gaza, el Gobierno español ha anunciado que romperá progresivamente sus vínculos militares con Israel.

Los países que suministran armas a Marruecos y arsenal total del ejército marroquí. España a la cabeza

Demasiado oportuno.

   Pedro Sánchez dice defender la paz y los derechos humanos, pero sostiene económicamente al mismo complejo militar que bombardea Gaza. Una narrativa para el exterior, y otra para los contratos del Ministerio de Defensa.

Desde la firma de los Acuerdos de Abraham, Marruecos ha estrechado fuertemente sus lazos con Israel:

● Ha comprado drones Hermes 900, sistemas de vigilancia, y tecnologías cibernéticas.

● Adquirió satélites espía israelíes, claves en el control del territorio del Sáhara Occidental.

● En 2021, firmó un acuerdo de defensa que permite la cooperación directa entre sus fuerzas armadas y el Ministerio de Defensa de Israel.

● El rey Mohamed VI declara solidaridad con Palestina, pero rearma su régimen con la industria militar de Israel. A su pueblo le promete apoyo a los palestinos, pero en sus acuerdos comerciales sostiene a uno de los principales actores de su ocupación.

   España y Marruecos critican a Israel con discursos políticos y votos en Naciones Unidas, pero por detrás alimentan su industria militar con contratos multimillonarios.

   Israel, mientras perpetúa su ofensiva sobre Gaza, se enriquece con una demanda internacional de armas construidas sobre la ocupación, la vigilancia y el conflicto. Europa compra por «seguridad«, y países árabes compran por «intereses estratégicos».

El PSOE y el Sáhara Occidental

    Uno de los mayores actos de hipocresía política en la reciente historia española ha sido el giro del Gobierno del PSOE respecto al Sáhara Occidental. En 2022, Pedro Sánchez avaló públicamente el plan de autonomía marroquí sobre el Sáhara Occidental, rompiendo con la posición tradicional de neutralidad activa de España. Este cambio se hizo sin consultar al Congreso ni a sus socios de gobierno.

   Supuso una cesión a las presiones diplomáticas de Rabat, justo cuando Marruecos estaba intensificando su rearme con tecnología israelí.

    Coincidió con nuevos acuerdos económicos y energéticos con Marruecos, además de pactos de control migratorio.

   El PSOE se declara defensor del derecho internacional y de la legalidad de las resoluciones de la ONU, pero apoya la ocupación marroquí del Sáhara Occidental a cambio de estabilidad diplomática y favores comerciales.

   Mientras tanto, Marruecos rearma su ejército con sistemas israelíes, perfeccionados en territorios ocupados como Gaza, para aplicar vigilancia, control y fuerza militar en otro territorio ocupado: el Sáhara Occidental.

  Pedro Sánchez ha «entregado» el Sáhara Occidental por estabilidad política y económica. Ha callado sobre la represión saharaui, mientras su gobierno alimenta las industrias que sostienen esa represión.

🖊️  Ana Stella en Telegram

El detalle que descolocó al régimen de Marruecos en relación al Sáhara Occidental

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Por Mahayub Sidina

    Madrid (ECS).- En una reunión del Consejo de Seguridad, a puerta cerrada el pasado 14 de abril, el Sr. Staffan De Mistura, Enviado Especial del Secretario General de ONU para el Sahara Occidental, presentó su informe conforme a la resolución 2756 (2024) adoptada el 31 de octubre de 2024.

   Independientemente del contenido del informe en su conjunto, hay un detalle, destacado por De Mistura, que, tal vez, pasó desapercibido para mucha gente.

   Refiriéndose a una reunión, con la sociedad civil en los campamentos de refugiados saharauis, el Sr. De Mistura reveló que fue muy impactado por el testimonio de una mujer, de edad mediana, que le contó: “he enterrado a mis abuelos y mas tarde a mis padres en éste lugar y no quiero que mis hijos hagan lo mismo conmigo”.

   La ventilación de éste simple detalle, profundamente humano, ha sido recibida por el Majzén y sus tentáculos mediáticos como una ducha fría. Han cargado toda su furia contra el señor De Mistura.

   Las tres frases, pronunciadas por la mujer, han hecho correr ríos de tinta en las redes sociales, han sido escrutadas, por toda clase de tertulianos, en los platós televisivos del Majzén y han movilizado a todo tipo de agentes mediáticos infeudados al aparato de seguridad marroquí.

    Toda la maquinaria propagandística, puesta en marcha, era para sofocar un grito real, sincero y genuinamente humano, que refleja el sentir de cada saharaui y su gran decepción ante la falta de compromiso, por parte de la comunidad internacional, para solucionar el último caso de descolonización en África. Es una mensaje, dirigido a la comunidad internacional, que la paciencia tiene sus límites y que la regla de dos pesos y dos medidas no es una opción.

   El celo desmesurado del majzén y sus tentáculos, en estos casos, suele tener el efecto inverso tal y como ocurrió, hace aproximadamente tres años, con la película Zanga Contact, del realizador franco-marroquí Ismael El Iraquí. Al parecer, en la banda sonora se ha colado, voluntaria o involuntariamente, un fragmento de una canción de la difunta cantante saharaui, Mariam Hasan. El contenido, de dicho fragmento, son también tres frases cortas: “no nos doblegaremos, no a la prosternación, no a la genuflexión”. Acto seguido, la proyección de la película fue prohibida en todas las salas de cine del país. Esta medida, tan drástica, suscitó la curiosidad del público quién recurrió a otras vías alternativas para verla.

    Las palabras pronunciadas por una mujer saharaui, victima de más de medio siglo de exilio, no son más que el reflejo, de una parte ínfima, de todo un océano de tragedias y sufrimientos comunes a todas las familias saharauis sin excepción. En las zonas ocupadas, el fenómeno es agravado, aún mas, por el silencio sepulcral y el bloqueo policiaco impuesto por el aparato represivo de ocupación marroquí.

   Cada miembro de una familia saharaui, tanto en el exilio como en las zonas ocupadas, arrastra consigo historias y vivencias, incluso, mucho más dolorosas y trágicas que lo contado por nuestra protagonista. Esta última, con su testimonio, ha descolocado a todos los estamentos del Majzén.

    Sería apreciable hacer un esfuerzo, suplementario, para documentar todas estas historias que forman parte de nuestra memoria colectiva ¿Es la mejor forma para que los jóvenes y las futuras generaciones sepan de donde venimos? Donde estamos? Y adonde vamos?

    El grado de resistencia, paciencia y, sobre todo, de generosidad del pueblo saharaui no merece caer en el olvido. Muchas personas anónimas son verdaderas protagonistas de historias reales desconocidas por el público.

Rusia – Ucrania ¿Hacia una guerra nuclear de baja intensidad?

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Por Germán Gorraiz López- Analista

   Madrid (ECS).- Trump estaba convencido de poder conseguir un Acuerdo de paz entre Rusia y Ucrania tras afirmar que «comenzarán inmediatamente unas negociaciones para alcanzar un alto el fuego y más importante, para poner fin a la guerra».

   Sin embargo, Zelenski sería totalmente refractario a los postulados de Trump y busca desesperadamente una guerra total contra Rusia.

   Así, según CNN news, Trump no habría sido advertido por Zelenski del ataque con drones FPV a bases militares rusas de Siberia y del Ártico y cuyo objetivo sería la respuesta de Putin con ojivas nucleares tácticas, lo que sería el inicio de la III Guerra Mundial.

Los globalistas y la Doctrina Kennan 

   La Doctrina de la Contención, cuyas bases fueron expuestas por George F. Kennan en su ensayo «Las fuentes del comportamiento soviético», publicado en la revista Foreign Affairs en 1947 y sus ideas principales se resumen en la cita «el poder soviético es impermeable a la lógica de la razón pero muy sensible a la lógica de la fuerza».

     Los globalistas del Club de las Islas no aceptan un Acuerdo de Paz con Putin pues  Rusia es la ballena blanca que llevan años intentando atrapar», por lo que estarían presionando a los líderes europeos y al Pentágono para que la OTAN declare la guerra abierta a Rusia.

    Así, siguiendo la doctrina Kennan, la élite europea encabezada por Macron, Starmer, Merz y Von der Leyen estaría preparando una guerra nuclear de baja intensidad contra Rusia mediante el uso de armas nucleares «no estratégicas», también conocidas como «armas nucleares tácticas», según la Nuclear Threat Initiative (NTI) y de las cuales Rusia poseería cerca de 1.800 ojivas y la OTAN tendría desplegadas en Europa 250 ojivas.

    En este contexto, asistimos al sorpresivo ataque ucraniano a bases militares de Múrmansk, Irkutsk, Ivánovo, Riazán y Amur utilizando drones FPV, lo que se ha bautizado con el nombre «Spiderweb» o Operación telaraña». Dicha operación habría sido planificada durante más de un año y medio y habrían dañado a cerca de 40 aviones de reconocimiento según el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU).

¿Hacia una guerra nuclear de baja intensidad?

    La Operación Telaraña sería la trampa de la OTAN para que Putin responda utilizando bombarderos estratégicos Tu-95MS con misiles de crucero Kh-101/2 y ojivas nucleares tácticas sobre objetivos ucranianos y la OTAN pueda declarar una guerra nuclear de baja intensidad.

   Las ojivas tácticas se refieren a las diseñadas para usarse en un campo de batalla limitado, por ejemplo, para destruir una columna de tanques o un grupo de batalla de portaaviones si se usan en el mar, por lo que también son conocidas como de «bajo rendimiento».

    Sin embargo, según Union of Concerned Scientists (Unión de Científicos Preocupados), una simulación de la Universidad de Princeton de un conflicto entre Estados Unidos y Rusia que comienza con el uso de un arma nuclear táctica predice «una escalada rápida que dejaría más de 90 millones de muertos y heridos».