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31 marzo 2026
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La farsa de la “autonomía aprobada”: lo que la ONU realmente ha dicho sobre el Sáhara Occidental

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Por Ana Stella | Madrid 

1. Lo que el texto de la resolución dice — y lo que no

La resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) número 2797 (2025) no aprueba la autonomía. Renueva por un año el mandato de la MINURSO, la misión encargada de supervisar el referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui, hasta octubre de 2026.

El texto “reafirma su compromiso de ayudar a las partes a lograr una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, conforme a los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, que incluye el derecho de autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental”.

Renovación de la misión de la ONU para referéndum en el Sáhara Occidental un año más

Se invita a las partes a “negociar sin condiciones previas tomando como base la propuesta de autonomía de Marruecos”. Esta fórmula diplomática no supone aprobación alguna: sólo indica que la propuesta marroquí puede discutirse entre otras.

No hay ninguna frase que elimine el referéndum ni que reconozca la soberanía marroquí. Lo que se ha votado es una renovación técnica, con un lenguaje similar al de los últimos diecisiete años.

2. Historia del plan de autonomía y su repetición

Marruecos presentó su “plan de autonomía” en 2007. Desde entonces, todas las resoluciones lo mencionan con matices, comenzando por la S/RES/1754 (2007), que “toma nota de la propuesta marroquí, considerada seria y creíble”.

Esa mención no significa respaldo legal. Simplemente reconoce que existe una propuesta sobre la mesa. En la misma resolución, y en todas las posteriores, se reafirma el derecho a la autodeterminación.

Por tanto, que la ONU cite en 2025 la autonomía no es novedad: forma parte de una fórmula diplomática repetida cada año desde hace casi dos décadas.

3. Por qué 2025 es más favorable al pueblo saharaui — pero sólo relativamente

Por primera vez desde 2018, el texto incluye de forma explícita la palabra “autodeterminación”, y no sólo “libre determinación” o “solución política”.

Se amplía el mandato completo de la MINURSO por un año y se ordena una revisión estratégica a seis meses, lo que puede reabrir debates sobre la supervisión del alto el fuego y la vigilancia de los derechos humanos.

Esto refleja la presión de países como Rusia, Mozambique o Argelia, que insistieron en mantener viva la referencia al derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.

Sin embargo, la mejora es limitada. El lenguaje de la ONU sigue siendo ambiguo y no compromete a celebrar un referéndum inmediato.

4. Por qué la idea de la “autonomía aprobada” es una falsedad

Llamar “autonomía aprobada” a lo votado es desinformación pura. El texto no otorga soberanía a Marruecos, no transforma el estatus del territorio y no impone la autonomía como único marco.

El CSNU no tiene poder para imponer una solución política unilateral. Su mandato consiste en mediar, no en reconocer anexiones. El pueblo saharaui sigue siendo el único titular legítimo del derecho a la autodeterminación, reconocido por la ONU desde 1963 y reafirmado por la Corte Internacional de Justicia en 1975.

La confusión proviene de que muchos medios y gobiernos no distinguen entre “mencionar” una propuesta y “aprobar” una solución.

Lo que la ONU realmente decidió sobre el Sáhara Occidental: la verdad tras la Resolución 2797

5. Votaciones, abstenciones y ausencias: la realidad detrás del voto

La resolución 2797 fue adoptada con 11 votos a favor, 3 abstenciones (Rusia, China y Pakistán) y la no participación de Argelia.

Rusia justificó su abstención señalando que el borrador “favorece una de las partes” y “diluye el principio de autodeterminación”.

China mantuvo su posición habitual de no alinearse con ningún bloque, recordando que “toda solución debe basarse en el consenso y en el derecho internacional”.

Pakistán, que históricamente ha apoyado los procesos de descolonización, consideró que el texto “no refleja con equilibrio las legítimas aspiraciones del pueblo saharaui”.

Argelia, parte observadora esencial del proceso, no participó como protesta ante la redacción del texto, que considera sesgada hacia Rabat.

El borrador filtrado y las enmiendas

Días antes de la votación, se filtró un borrador estadounidense (S/2025/692, de 30 de octubre) con un lenguaje mucho más favorable a Marruecos: eliminaba la referencia directa a la “autodeterminación”, mantenía cuatro menciones explícitas al plan de autonomía como “solución más factible”, y omitía cualquier alusión al referéndum o al papel de Argelia.

Tras intensas negociaciones, el bloque de países críticos (Rusia, Mozambique, Argelia, Pakistán y China) forzó enmiendas que reintrodujeron la referencia al derecho de autodeterminación, sustituyeron “la única solución realista” por “una posible base de negociación” y suavizaron la exaltación del plan marroquí.

Por eso estos países, aunque mantuvieron abstenciones, consideraron el texto final “menos desequilibrado” que el borrador original. De no haberse modificado, Rusia había anunciado veto directo.

En años anteriores (2023, 2024) el patrón fue idéntico: Estados Unidos redacta un borrador inclinado hacia Rabat, los miembros del Consejo lo matizan, y el texto final conserva la ambigüedad habitual.

El problema es que muchos que hoy celebran o repiten titulares ni siquiera han leído las resoluciones previas. Si lo hicieran, verían que no hay novedad alguna: la ONU repite el mismo guion año tras año.

6. El papel vergonzoso de la prensa española y las celebraciones marroquíes

Medios como El País, EFE o La Vanguardia han publicado titulares que parecen dictados por el Ministerio de Exteriores marroquí: “La ONU avala el plan de autonomía de Marruecos”. Ni un solo periodista ha explicado que el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonización, y que España sigue siendo potencia administradora de iure, según las Naciones Unidas.

La prensa española actúa como amplificador del Majzén, repitiendo un lenguaje político que ignora el derecho internacional. Informa con entusiasmo sobre una “victoria diplomática marroquí” mientras oculta que la resolución no contiene ni una palabra de soberanía.

Y mientras tanto, en Rabat y en El Aaiún ocupado, Marruecos celebra con fuegos artificiales, desfiles y banderas algo que no ha ganado: una mención repetida que carece de efecto legal. Celebran humo. Banderas sobre papel mojado.

7. Lo que hay realmente

El Consejo de Seguridad no ha cambiado de postura desde 2007:

– La autonomía marroquí sigue siendo una propuesta, no una decisión.

– La autodeterminación saharaui sigue siendo un derecho inalienable.

– El referéndum sigue pendiente y la MINURSO continúa con su mandato.

El problema no es la resolución, sino la ignorancia general sobre lo que se ha votado. Cada año se aprueba lo mismo, pero la prensa lo vende como un giro histórico, y los marroquíes lo celebran como anexión consumada.

Nada cambia. El único hecho firme es que el pueblo saharaui sigue esperando que el derecho internacional se cumpla, mientras la ONU reitera, una vez más, la misma resolución con distinto número y el mundo finge que algo ha cambiado.

Lo que la ONU realmente decidió sobre el Sáhara Occidental: la verdad tras la Resolución 2797

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Nueva York, 1 de noviembre de 2025 – El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó una nueva resolución sobre el Sáhara Occidental, renovando —como cada octubre— el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO). Una vez más, cada palabra del texto ha sido objeto de análisis, interpretación y manipulación.

Miles de saharauis protestan contra el plan de Trump para el Sáhara Occidental

Pero un punto permanece inequívoco: la MINURSO es y seguirá siendo una misión para el referéndum, no para la autonomía ni para la gestión de un “estatus especial”. Su razón de ser es una sola: organizar la consulta popular que permita al pueblo saharaui decidir libremente su propio destino.

El mandato de la MINURSO permanece inalterado

Contrariamente a las versiones promovidas por Rabat y reiteradas por ciertos medios de comunicación internacionales, el mandato de la MINURSO no ha sido modificado. La Resolución 2797 reitera los términos originales establecidos en 1991: promover el proceso de libre determinación del pueblo saharaui mediante un referéndum libre y transparente.

Quienes intentan reinterpretar la misión como un instrumento para implementar un plan de autonomía ignoran o distorsionan deliberadamente la letra y el espíritu de las Naciones Unidas.

El farol diplomático de Rabat

Para obtener una apariencia de legitimidad internacional, Marruecos ha normalizado sus relaciones con Israel y subordinado su política exterior a los intereses de Washington y París. Sin embargo, lo que ha conseguido es poco más que un reconocimiento simbólico: una frase ambigua en el texto del Consejo que menciona la “propuesta de autonomía” como una de las posibles opciones.

Eso no es legitimidad. No es una imposición. No es una solución definitiva. Es simplemente una referencia. Y el principio del derecho a la autodeterminación sigue plenamente vigente, tal como lo reafirma la Resolución 1514 de la Asamblea General de la ONU, que reconoce el derecho inalienable de los pueblos colonizados a su independencia.

La propaganda de una «victoria» marroquí

En las próximas semanas, el régimen marroquí desplegará todo su aparato mediático para presentar la decisión de la ONU como una victoria diplomática. Hablará de un “punto de inflexión histórico”, de un “consenso internacional” y de “avances en el proceso político”. Pero, entre bastidores, la realidad es muy distinta: la misión sigue siendo la misma, y el referéndum continúa siendo el eje central del mandato de la ONU.

Marruecos está ganando tiempo, pero no la batalla diplomática. Y mucho menos la moral o la política. El derecho internacional, aunque a menudo se vea postergado, no se doblega ante los deseos de una monarquía ni ante la conveniencia de las superpotencias.

ONU prorroga por un año más su misión en el Sáhara Occidental con la abstención de tres países

El pueblo saharaui: de la resistencia a la perseverancia

Mientras se votaba la resolución en Nueva York, en los campamentos de refugiados saharauis se celebraba otra forma de victoria: la de la resistencia. No una protesta de desesperación, sino de determinación. Cada renovación del mandato de la MINURSO supone también un reconocimiento implícito de que el proceso de descolonización del Sáhara Occidental no ha concluido.

El Frente Polisario, representante legítimo del pueblo saharaui, entra ahora en una fase decisiva que exigirá claridad política, resolución estratégica y capacidad de adaptación. Las potencias occidentales seguirán utilizando a la ONU como escudo para proteger el statu quo, pero la legitimidad histórica y jurídica sigue estando del lado del pueblo saharaui.

Un conflicto aplazado, no resuelto

La Resolución 2797 no cierra el capítulo del Sáhara Occidental: lo aplaza un año más.

El Consejo retomará el debate sobre el asunto en octubre de 2026 y, una vez más, deberá abordar la misma cuestión pendiente: el referéndum sobre la autodeterminación. Mientras tanto, Marruecos gana tiempo; el pueblo saharaui gana legitimidad y visibilidad.

Conclusión: la verdad que perdura

Ninguna resolución puede alterar los hechos fundamentales: El Sáhara Occidental sigue siendo un territorio a la espera de su descolonización. La República Árabe Saharaui Democrática existe y perdura. Ninguna potencia extranjera puede decidir el destino de un pueblo libre.

Marruecos puede comprar titulares, pero no legitimidad internacional. Puede posponer el referéndum, pero no puede borrar la voluntad de un pueblo que, durante medio siglo, solo ha pedido lo que el derecho internacional ya reconoce: la libertad de elegir su propio futuro.

¿Qué ha decidido la ONU sobre el Sáhara Occidental?

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Por Taleb Alisalem

OPINIÓN


El Consejo de Seguridad ha aprobado una nueva resolución sobre el Sáhara Occidental y como ocurre cada octubre, cada palabra se analiza al detalle. Pero entre titulares interesados y lecturas apresuradas hay una verdad que conviene dejar clara desde el principio. La MINURSO sigue siendo la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental. No para la autonomía. No para la gestión de un estatus especial. Para el referéndum.

El mandato no ha cambiado. Se ha renovado en sus mismos términos con la misma función que le dio origen en 1991 organizar la consulta que permita al pueblo saharaui decidir libremente su futuro. Quien intente convertir esa misión en un instrumento de autonomía está, sencillamente, manipulando el lenguaje y traicionando los hechos.

Marruecos normalizó con Israel, entregó su soberanía política y moral a Washington y París y ofreció hasta el último trozo de su dignidad diplomática a cambio de un reconocimiento internacional que no llega. Lo máximo que ha conseguido es una frase ambigua en un texto del Consejo que “toma nota” de su propuesta de autonomía. Nada más. No la legitima, no la impone, no la convierte en base única. Solo la menciona.

Y es importante subrayarlo. La resolución no obliga a ninguna de las partes a aceptar la autonomía como única vía ni la define como solución final. El texto sigue haciendo referencia una vez más al principio del derecho a la autodeterminación tal y como lo establece la Resolución 1514 de la Asamblea General de la ONU que consagra el derecho inalienable de todos los pueblos sometidos a dominación colonial a su independencia.

En las próximas semanas veremos lo que realmente domina la maquinaria marroquí, propaganda. No comunicación, no información. Propaganda política y mediática para vender un triunfo que no existe. Hablarán de avance histórico, de apoyo internacional, de consenso global. Pero cuando se apagan los micrófonos, el texto que está sobre la mesa es claro. La ONU mantiene la MINURSO y su misión sigue siendo el referéndum.

Renovación de la misión de la ONU para referéndum en el Sáhara Occidental un año más

Marruecos no ha logrado imponer su autonomía como base única. Gana tiempo, sí, pero no la batalla diplomática. Y menos aún la guerra moral o política. Porque la legalidad internacional, aunque a veces se demore, no cambia con los deseos de una monarquía ni con los intereses de una superpotencia.

Mientras se votaba en Nueva York, el pueblo saharaui salió a las calles de los campamentos. No lo hizo por desesperación, sino por convicción. Por saber que cada vez que el Consejo renueva el mandato de la MINURSO, renueva también el recordatorio de que el proceso de descolonización no ha terminado. Y que la autodeterminación sigue pendiente.

El Frente Polisario, como legítimo representante del pueblo saharaui, entra ahora en una nueva fase. Una fase que exige inteligencia política, firmeza estratégica y capacidad de adaptación. Porque está claro que las potencias intentarán seguir utilizando a la ONU como escudo para consolidar una ocupación que no pueden justificar. Y es igual de claro que el pueblo saharaui no aceptará jamás una solución que no pase por las urnas.

La resolución votada no clausura el conflicto, lo aplaza. La cita volverá a ser en octubre de 2026. Y allí, una vez más, el Consejo volverá a discutir lo mismo, la renovación del mandato de una misión cuyo nombre recuerda cada año al mundo que el referéndum está pendiente. Marruecos gana meses. El pueblo saharaui, en cambio, gana legitimidad y visibilidad.

Ninguna resolución podrá cambiar lo esencial. Que el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonización, que la República Saharaui existe y resiste, y que ningún poder extranjero puede decidir el destino de un pueblo libre. Hoy más que nunca hay que mirar más allá del ruido mediático. Marruecos puede comprar titulares, pero no puede comprar legitimidad. Puede aplazar el referéndum, pero no puede anularlo. El pueblo saharaui ha resistido medio siglo. Resistirá lo que haga falta. Porque el tiempo desgasta a los ocupantes, no a los pueblos que luchan por su libertad.

ONU prorroga por un año más su misión en el Sáhara Occidental con la abstención de tres países

Renovación de la misión de la ONU para referéndum en el Sáhara Occidental un año más

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Nueva York, 31 de Octubre (ECS).- La ONU ha renovado hoy por un año más su misión en el Sáhara Occidental. La prórroga es de doce meses hasta 31 de octubre de 2026. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy a través de una reunión pública, extender un año mas el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), tras entrar a debatir el fondo de la cuestión para una solución que prevea la libre determinación del pueblo saharaui.

Resolución 2797. Con once a favor, tres abstenciones y un país que no ha participado en la votación, que es Argelia. Ningún voto en contra.

 11 A FAVOR: Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Corea del Sur, Dinamarca, Eslovenia, Grecia, Guyana, Sierra Leona, Somalia yPanamá.

 3 ABSTENCIONES: Rusia, China, Pakistán

 1 NO PARTICIPACIÓN: Argelia.

 0 EN CONTRA

La resolución insta a las partes a entablar negociaciones «tomando como base la Propuesta de Autonomía de Marruecos, con miras a alcanzar una solución política definitiva y mutuamente aceptable que garantice la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental». La resolución—redactada por Estados Unidos, país que presentó la propuesta— también solicita al Secretario General que realice una revisión estratégica del mandato de la MINURSO en un plazo de seis meses.

La resolución 2797 amplía el mandato de la MINURSO por otro año más y se centra en la necesidad de que las partes deben ampliar su participación en el proceso actual dirigido por las Naciones Unidas para llegar a una solución justa para el conflicto en el Sáhara Occidental. «El Consejo de Seguridad reafirma su compromiso de ayudar a las partes a lograr una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, basada en el Plan de Autonomía, que permita la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental en el contexto de acuerdos con los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, y observando el papel y las responsabilidades de las partes a este respecto», recoge la resolución 2797.

Miles de saharauis protestan contra el plan de Trump para el Sáhara Occidental

La decisión de prorrogar la MINURSO hasta el 31 de octubre de 2026, adoptada por unanimidad (11 votos a favor y 3 abstenciones y un país que no ha participado en la votación), se tomó en la resolución (2797) redactada por los EE.UU.

El Consejo de Seguridad pide al secretario general de la ONU elaborar un informe sobre el avance del proceso de paz y el papel estratégico de la MINURSO en los próximos 90 días.

El texto de resolución, promovido por el denominado «Grupo de Amigos del Sáhara Occidental», que incluye a Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y España, señala que el objetivo de la prórroga es para dar tiempo al enviado especial para relanzar el Proceso Político, estancado desde hace años. “El Consejo invita a las partes a entablar negociaciones sin condiciones previas, sobre la base de la autonomía, con el objetivo de alcanzar una solución política final y mutuamente aceptable que garantice al pueblo del Sáhara Occidental el derecho a la autodeterminación», remarca la resolución.

Ninguna resolución que renueve el mandato de la MINURSO ha sido aprobada por unanimidad desde 2017. En 2024, Argelia optó por no participar en la votación de la resolución 2756 tras su intento fallido de que se aprobaran dos enmiendas al proyecto de resolución antes de la votación.

La resolución presentada por los Estados Unidos logró apoyo unánime: Rusia, Argelia y China lo consideran desequilibrada porque no reflejaba todas las observaciones recomendadas por el secretario general de la ONU en su último informe sobre el Sáhara Occidental, en particular las que se refieren a las dos partes en conflicto y la terminología introducida en las resoluciones relativas a la situación en el Sáhara Occidental.

Si bien Estados Unidos quería que el texto se aprobara por consenso, la votación de hoy registró la abstención de Rusia y China. Moscú considera que el principio de autodeterminación del pueblo saharaui, no ha sido lo suficientemente enfatizado en la resolución y que las partes en conflicto no están bien definidas.

En el mismo contexto, la resolución hace un llamamiento a las partes para que cooperen plenamente con la MINURSO, incluida su interacción libre con todos los interlocutores, así como tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y el acceso, sin trabas u obstáculos, de los efectivos de Naciones Unidas y su personal asociado en conformidad con los acuerdos vigentes.

Basado en los nuevos acontecimientos relacionados con el proceso de solución de la ONU y la situación general en la región en varios aspectos, la resolución prevé extender el mandato de la MINURSO a 12 meses, hasta el 31 de octubre de 2026.

ONU prorroga por un año más su misión en el Sáhara Occidental con la abstención de tres países

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Nueva York, 31 de Octubre (ECS).- La ONU ha renovado hoy por un año más su misión en el Sáhara Occidental. La prórroga es de doce meses hasta 31 de octubre de 2026. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó hoy a través de una reunión pública, extender un año mas el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), tras entrar a debatir el fondo de la cuestión para una solución que prevea la libre determinación del pueblo saharaui.

Resolución 2797. Con once a favor, tres abstenciones y un país que no ha participado en la votación, que es Argelia. Ningún voto en contra.

 11 A FAVOR: Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Corea del Sur, Dinamarca, Eslovenia, Grecia, Guyana, Sierra Leona, Somalia yPanamá.

 3 ABSTENCIONES: Rusia, China, Pakistán

 1 NO PARTICIPACIÓN: Argelia.

 0 EN CONTRA

La resolución insta a las partes a entablar negociaciones «tomando como base la Propuesta de Autonomía de Marruecos, con miras a alcanzar una solución política definitiva y mutuamente aceptable que garantice la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental». La resolución—redactada por Estados Unidos, país que presentó la propuesta— también solicita al Secretario General que realice una revisión estratégica del mandato de la MINURSO en un plazo de seis meses.

La resolución 2797 amplía el mandato de la MINURSO por otro año más y se centra en la necesidad de que las partes deben ampliar su participación en el proceso actual dirigido por las Naciones Unidas para llegar a una solución justa para el conflicto en el Sáhara Occidental. «El Consejo de Seguridad reafirma su compromiso de ayudar a las partes a lograr una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, basada en el Plan de Autonomía, que permita la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental en el contexto de acuerdos con los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas, y observando el papel y las responsabilidades de las partes a este respecto», recoge la resolución 2797.

Miles de saharauis protestan contra el plan de Trump para el Sáhara Occidental

La decisión de prorrogar la MINURSO hasta el 31 de octubre de 2026, adoptada por unanimidad (11 votos a favor y 3 abstenciones y un país que no ha participado en la votación), se tomó en la resolución (2797) redactada por los EE.UU.

El Consejo de Seguridad pide al secretario general de la ONU elaborar un informe sobre el avance del proceso de paz y el papel estratégico de la MINURSO en los próximos 90 días.

El texto de resolución, promovido por el denominado «Grupo de Amigos del Sáhara Occidental», que incluye a Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia y España, señala que el objetivo de la prórroga es para dar tiempo al enviado especial para relanzar el Proceso Político, estancado desde hace años. “El Consejo invita a las partes a entablar negociaciones sin condiciones previas, sobre la base de la autonomía, con el objetivo de alcanzar una solución política final y mutuamente aceptable que garantice al pueblo del Sáhara Occidental el derecho a la autodeterminación», remarca la resolución.

Ninguna resolución que renueve el mandato de la MINURSO ha sido aprobada por unanimidad desde 2017. En 2024, Argelia optó por no participar en la votación de la resolución 2756 tras su intento fallido de que se aprobaran dos enmiendas al proyecto de resolución antes de la votación.

La resolución presentada por los Estados Unidos logró apoyo unánime: Rusia, Argelia y China lo consideran desequilibrada porque no reflejaba todas las observaciones recomendadas por el secretario general de la ONU en su último informe sobre el Sáhara Occidental, en particular las que se refieren a las dos partes en conflicto y la terminología introducida en las resoluciones relativas a la situación en el Sáhara Occidental.

Si bien Estados Unidos quería que el texto se aprobara por consenso, la votación de hoy registró la abstención de Rusia y China. Moscú considera que el principio de autodeterminación del pueblo saharaui, no ha sido lo suficientemente enfatizado en la resolución y que las partes en conflicto no están bien definidas.

En el mismo contexto, la resolución hace un llamamiento a las partes para que cooperen plenamente con la MINURSO, incluida su interacción libre con todos los interlocutores, así como tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad y el acceso, sin trabas u obstáculos, de los efectivos de Naciones Unidas y su personal asociado en conformidad con los acuerdos vigentes.

Basado en los nuevos acontecimientos relacionados con el proceso de solución de la ONU y la situación general en la región en varios aspectos, la resolución prevé extender el mandato de la MINURSO a 12 meses, hasta el 31 de octubre de 2026.

Seis cambios principales en el proyecto de resolución estadounidense sobre el Sáhara Occidental

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No estaba claro si la resolución redactada por EEUU, contaba con el apoyo de las potencias con derecho a veto, Rusia y China. Para que una resolución sea adoptada, necesita al menos nueve votos a favor y ningún veto por parte de Rusia, China, EEUU, Reino Unido o Francia.

Naciones Unidas, 31 oct (ECS).— El Consejo de Seguridad de la ONU aplazó para este viernes, 31 de octubre, la votación del proyecto de resolución estadounidense sobre el Sáhara Occidental, inicialmente prevista para el jueves, tras introducirse seis modificaciones de fondo en el texto.

Miles de saharauis protestan contra el plan de Trump para el Sáhara Occidental

La versión final del documento elimina el párrafo que la propaganda marroquí había presentado como un aval a la soberanía de Rabat sobre el territorio, incluido en el borrador distribuido el 14 de octubre. En su lugar, la nueva redacción menciona la posibilidad de una “autonomía genuino y aplicable”, acoge positivamente la propuesta del Frente Polisario e insiste en el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación conforme a los principios de las Naciones Unidas.

Medios oficiales marroquíes habían proclamado un “triunfo diplomático” antes de concluir las negociaciones, pero el texto final refleja, según fuentes diplomáticas exclusivas a ECSaharaui, un giro notable en el enfoque estadounidense respecto al conflicto.

De acuerdo con la versión revisada, difundida por Washington a última hora del jueves, los principales cambios son los siguientes:

1. Mandato de la MINURSO. Se renueva por un período de 12 meses, en lugar de tres en la primera versión y seis en la segunda.

2. Supresión de cláusulas sobre su finalización. Se elimina toda referencia a la posibilidad de reducir o concluir el mandato de la misión.

3. Derecho a la autodeterminación. El texto reafirma explícitamente, en dos ocasiones, el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro, en conformidad con el derecho internacional y la Carta de la ONU, sin limitarlo al marco del plan de autonomía marroquí.

4. Reconocimiento del estatus jurídico del Polisario. La resolución menciona expresamente al pueblo saharaui y reconoce el papel del Frente Polisario como parte del conflicto.

5. Supresión de calificativos sobre el plan marroquí. Se eliminan las referencias que presentaban la propuesta de autonomía de Marruecos como única base de negociación o solución posible.

6. Apertura a nuevas propuestas. El texto invita a considerar nuevas ideas y planteamientos, incluidos los del Frente Polisario, con vistas a una solución definitiva fuera del marco autonómico.

Washington reescribe el borrador sobre el Sáhara Occidental: la nueva versión refuerza la autodeterminación y elimina la “autonomía” como única base de solución

Las consultas entre los miembros del Consejo de Seguridad continuaban este viernes, por lo que no se descartan ajustes adicionales antes de la votación final.

El borrador que se someterá a votación también solicita al secretario general de la ONU, António Guterres, que «presente una revisión estratégica sobre el futuro mandato de MINURSO, teniendo en cuenta el resultado de las negociaciones» en un plazo de seis meses.

Miles de saharauis protestan contra el plan de Trump para el Sáhara Occidental

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Campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia), 30 oct (EFE).- Miles de saharauis acudieron este jueves a la cuarta convocatoria de protestas esta semana contra la iniciativa estadounidense para el Consejo de Seguridad de la ONU que propondría una autonomía en Marruecos para el Sáhara Occidental, ante lo que los manifestantes aseguraron que «prefieren seguir siendo refugiados a marroquíes».

«Ahora más que nunca queremos la dignidad, ser refugiados en Argelia (más que ser marroquíes), queremos la libertad como todos los pueblos», declaró a EFE Ali, un manifestante indignado como muchos de los asistentes a la protesta de hoy, la cuarta consecutiva.

Washington reescribe el borrador sobre el Sáhara Occidental: la nueva versión refuerza la autodeterminación y elimina la “autonomía” como única base de solución

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A pocas horas de la votación del Consejo de Seguridad, Estados Unidos ha introducido una nueva versión del proyecto de resolución sobre el Sáhara Occidental que marca un giro significativo respecto a los borradores anteriores. El texto amplía el mandato de la MINURSO hasta el 31 de octubre de 2026 y, por primera vez en años, reafirma de forma explícita el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, mencionándolo dos veces en el documento.

   Fuentes diplomáticas en Nueva York confirman que la tercera versión revisada del texto elimina las expresiones que presentaban el plan marroquí de autonomía como “la única solución posible” al conflicto. Además, desaparecen las insinuaciones sobre una posible reducción o fin del mandato de la misión de la ONU, consolidando así el papel de la MINURSO como garante del proceso de descolonización pendiente.

   Estas modificaciones reflejan el fracaso del intento marroquí de imponer un texto a medida y suponen un importante avance para el Frente Polisario, que logra reintroducir el principio de autodeterminación en los términos jurídicos previstos por la Carta de las Naciones Unidas. La nueva redacción abre también la puerta a que ambas partes —especialmente el pueblo saharaui— presenten nuevas propuestas y enfoques “fuera del marco limitado de la autonomía”.

   La jornada de mañana se perfila así como una votación crucial en el Consejo de Seguridad, donde Washington busca equilibrar su papel de redactor del texto (“penholder”) con la creciente presión internacional para mantener el conflicto del Sáhara Occidental dentro de su marco jurídico original: el de la descolonización inacabada. La nueva redacción, más acorde con el derecho internacional y con las posiciones del Frente Polisario y de Argelia, podría significar el inicio de una etapa de mayor claridad política en Naciones Unidas tras años de ambigüedad y concesiones al discurso marroquí.

Washington presenta una nueva versión sobre el Sáhara Occidental

  El proyecto de resolución prevé también la presentación de una revisión estratégica sobre el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) en el futuro, teniendo en cuenta los resultados de las negociaciones en un plazo de seis meses.

   El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tiene previsto votar mañana viernes una resolución que renueva el mandato de la MINURSO por un año, hasta el 31 de octubre de 2026.

  Según fuentes propias, el proyecto de resolución amplía el mandato de la misión un año más, después de que el texto anterior —que solo contemplaba una prórroga de seis meses— fuera modificado.

  El texto también establece la presentación de una revisión estratégica del mandato de la MINURSO en el futuro, teniendo en cuenta los resultados de las negociaciones en un plazo de seis meses.

De acuerdo con las últimas informaciones:

  1. La sesión de votación se ha pospuesto hasta el viernes, a las 15:05 hora de Nueva York (20:05 CET).

  2. La delegación estadounidense acaba de distribuir una tercera versión revisada del proyecto de resolución sobre el Sáhara Occidental, que incluye modificaciones sustanciales respecto al borrador inicial, especialmente en los siguientes puntos:

Primero. El mandato de la MINURSO se prorroga por 12 meses, en lugar de los tres meses previstos en la primera versión del borrador.

Segundo. Ya no se contempla la posibilidad de poner fin a la misión de la MINURSO ni de modificar su mandato, como ocurría en el texto original.

Tercero. Se reafirma expresamente, y en dos ocasiones, el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, dejando claro que el ejercicio de este derecho debe realizarse conforme al derecho internacional y a los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas. En otras palabras, el derecho a la autodeterminación ya no está vinculado al marco limitado de la autonomía, como ocurría en el texto inicial.

Cuarto. El proyecto refuta las tesis marroquíes destinadas a socavar el estatus jurídico del pueblo saharaui y de su legítimo representante, el Frente Polisario. Cuando el texto se refiere al derecho a la autodeterminación, lo hace de manera explícita sobre el pueblo saharaui. Y cuando habla de las negociaciones, reconoce expresamente el papel del Frente Polisario como una de las partes en el conflicto.

Quinto. Se eliminan todas las formulaciones indebidas que, en el borrador inicial, calificaban el plan de autonomía marroquí como “la única base” o “la única solución posible” al conflicto. Dichas expresiones ya no figuran en el texto.

Sexto. La nueva versión abre el campo a ambas partes del conflicto —especialmente al lado saharaui— para que presenten nuevas propuestas e ideas destinadas a alcanzar una solución definitiva al conflicto del Sáhara Occidental, fuera del marco de la autonomía marroquí.

   Las negociaciones entre los miembros del Consejo de Seguridad continúan hasta el último momento, con el objetivo de introducir nuevas enmiendas que mantengan el texto dentro del marco natural del Sáhara Occidental como una cuestión de descolonización.

Sáhara Occidental |Consejo de Seguridad de la ONU: acuerdo in extremis sobre un texto final, pero persisten las divisiones

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Rusia logra introducir una enmienda clave que reequilibra el proyecto y evita una resolución abiertamente pro marroquí

Nueva York (ECS).- A pocas horas de la votación en el Consejo de Seguridad sobre la renovación del mandato de la MINURSO, fuentes diplomáticas confirman a ECSaharaui que los miembros del Consejo alcanzaron un acuerdo sobre la redacción final del texto, aunque sin lograr un consenso pleno sobre todas las líneas políticas. La falta de unanimidad sigue amenazando la sesión de votación, prevista para este viernes 31 de octubre a las 15:05 de la tarde, hora de Nueva York.

Según ha trascendido, Estados Unidos, como país redactor del borrador, ha aceptado introducir modificaciones en respuesta a las objeciones planteadas por varios miembros, principalmente Rusia, que exigía un lenguaje más equilibrado y conforme al derecho internacional.

El cambio más relevante figura en el párrafo operativo central, que finalmente se ha redactado así: “El Consejo invita a las partes a entablar negociaciones sin condiciones previas, sobre la base de la autonomía, con el objetivo de alcanzar una solución política final y mutuamente aceptable que garantice al pueblo del Sáhara Occidental el derecho a la autodeterminación.”

Esta enmienda, impulsada por la Federación de Rusia, ha permitido romper el bloqueo en las conversaciones y, según fuentes diplomáticas en Nueva York, evitar que el Consejo de Seguridad se alineara abiertamente con la posición marroquí. Con esta corrección, Moscú habría logrado situar al Consejo “a la misma distancia de las dos partes: el Frente Polisario y el Estado ocupante marroquí”, devolviendo al texto un cierto equilibrio jurídico y político.

Rusia, garante del principio de neutralidad y del derecho internacional

La delegación rusa defendió durante las negociaciones la obligación del Consejo de Seguridad de mantener la neutralidad y el respeto a la legalidad internacional, subrayando que la solución al conflicto debe ser fruto de un consenso entre las partes y alcanzarse mediante negociaciones bajo los auspicios de Naciones Unidas, y no a través de medidas unilaterales. Moscú recordó que cualquier intento de imponer un marco unilateral —como el plan de autonomía marroquí— contraviene la Carta de las Naciones Unidas y tendría consecuencias negativas para la paz y la seguridad regionales, así como para la propia credibilidad del Consejo en la resolución pacífica de los conflictos.

Gracias a esta postura, Rusia se ha consolidado como el único miembro del Consejo capaz de mediar con credibilidad entre las dos partes y de preservar el papel del Consejo de Seguridad como garante del derecho internacional, en un momento en que la dinámica impuesta por Washington parecía orientarse hacia la legitimación de la ocupación marroquí.

El texto final: prórroga técnica, lenguaje ambiguo y mención política

La versión final del proyecto de resolución, que prorroga el mandato de la MINURSO hasta abril de 2026, mantiene un tono diplomático de equilibrio, pero con matices que reflejan la pugna entre los distintos bloques dentro del Consejo.

En su preámbulo, el texto:

  • Reitera la necesidad de respetar el alto el fuego y de evitar acciones que pongan en riesgo el proceso político.

  • Expresa preocupación por la insuficiencia de la ayuda humanitaria dirigida a los refugiados saharauis e insta a los países donantes a aumentar su apoyo.

  • Vuelve a mencionar la cuestión del registro y censo de refugiados, una referencia introducida históricamente por Estados Unidos y Marruecos.

En los párrafos operativos:

  • Se solicita al Secretario General presentar una revisión estratégica sobre la MINURSO antes del final de su mandato.

  • Se mantiene el compromiso del Consejo de apoyar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, en coherencia con los principios de la Carta de la ONU, incluido el derecho a la autodeterminación.

En cuanto a las recomendaciones de carácter político, el texto menciona expresamente la propuesta marroquí de 2007, pero —gracias a la presión de Rusia— lo hace sin otorgarle primacía, al tiempo que incorpora la referencia al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, una formulación que había sido inicialmente eliminada del borrador estadounidense.

Un Consejo dividido y una votación incierta

A pesar del acuerdo sobre la redacción, el clima entre los miembros del Consejo sigue siendo de incertidumbre. Fuentes diplomáticas señalan que ni siquiera Washington tiene garantizado el resultado de la votación, y que el orden del día del Consejo no incluye referencia alguna a una sesión específica sobre el Sáhara Occidental ni sobre la MINURSO.

   Esta situación refleja la persistente fractura dentro del Consejo de Seguridad, donde Francia y Estados Unidos continúan respaldando abiertamente la posición marroquí, mientras que Rusia, junto a otros miembros no permanentes, insisten en devolver el debate al marco original de descolonización y autodeterminación.

El equilibrio precario del Consejo

La resolución que finalmente se someterá a votación es el resultado de un difícil equilibrio entre la diplomacia de compromiso y la presión política. Si bien mantiene la referencia al “derecho a la autodeterminación”, lo hace dentro de una formulación ambigua que podría ser interpretada de manera contradictoria: por un lado, reafirma el principio jurídico; por otro, lo subordina al marco de “autonomía” promovido por Marruecos. Con todo, la intervención de Rusia ha evitado que el Consejo apruebe una resolución claramente parcial y ha devuelto al texto una mínima coherencia con el derecho internacional, reforzando la exigencia de que toda negociación se realice sin condiciones previas y bajo auspicios de la ONU.

Una votación decisiva

Está previsto que el Consejo de Seguridad vote mañana, 31 de octubre de 2025, a las 15:05H (hora de Nueva York). El resultado de la sesión será clave para medir el grado de aislamiento diplomático de Marruecos, la influencia de Estados Unidos en el Consejo y la capacidad de Rusia para erigirse en mediador imparcial. Sea cual sea el resultado, el episodio confirma una vez más que el futuro del Sáhara Occidental sigue dependiendo del respeto al derecho internacional y del reconocimiento del pueblo saharaui como sujeto legítimo del proceso de descolonización, no de fórmulas políticas diseñadas a la medida del ocupante.

Los miembros del Consejo de Seguridad acuerdan una fórmula final

Esta tarde concluyeron los últimos capítulos de las consultas del Consejo de Seguridad a nivel de los representantes permanentes de los Estados miembros, en torno al proyecto de resolución sobre el Sáhara Occidental. Puede decirse que Estados Unidos, al aceptar realizar enmiendas a algunos párrafosha roto el hielo con los países que se oponían a su propuesta inicial durante las consultas sobre el proyecto de resolución.

EE.UU. rebaja el tono de su resolución sobre el Sáhara Occidental para conseguir que salga adelante en ONU

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Nueva York (ECS).— A menos de veinticuatro horas de la votación del Consejo de Seguridad sobre la renovación del mandato de la MINURSO, el texto promovido por Estados Unidos para el Sáhara Occidental ha sufrido una transformación radical. Lo que comenzó como un borrador inclinado hacia la tesis marroquí de la “autonomía” ha terminado, tras intensas presiones diplomáticas, recuperando parcialmente el lenguaje jurídico que reafirma el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia.

   Según revela en exclusiva ECSAHARAUI, Marruecos ha fracasado en su intento de imponer un texto “a medida” y se ha quedado prácticamente solo, acompañado únicamente por el respaldo de Francia.

Una “desconstrucción lingüística y jurídica” del borrador estadounidense

   Según fuentes diplomáticas en Nueva York, el borrador de resolución nº 2050, presentado por Washington el 14 de octubre y distribuido oficialmente el 22, fue objeto de un intenso debate en la sede de Naciones Unidas.

  “Durante la última semana”, explica la fuente, “el texto fue sometido a un desmantelamiento lingüístico y jurídico, con cambios que afectan al 90 % de su contenido original”.

  La primera versión, redactada bajo la influencia de los aliados de Rabat, presentaba el plan de autonomía marroquí como “la única y principal solución” al conflicto. Sin embargo, las objeciones de varios miembros del Consejo —entre ellos Rusia, Argelia y China— obligaron a una profunda reescritura.

  Se destaca que es “la primera vez que un borrador preparado por Washington es modificado hasta cuatro veces consecutivas sin lograr consenso sobre su versión final”, reflejo de la resistencia de la comunidad internacional a aceptar un texto desequilibrado.

Las modificaciones clave: se elimina “la autonomía”, como solución principal, y se recupera “la autodeterminación”

   Entre las enmiendas más significativas, nuestra fuente señala la eliminación completa de la expresión “la autonomía como base del único arreglo posible” y la reintroducción del párrafo que respalda “una solución política que garantice la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental”.

  Asimismo, se añadió una referencia explícita al respeto del alto el fuego y a la necesidad de evitar toda violación de los acuerdos militares supervisados por la ONU.

  El texto revisado, según las fuentes consultadas por ECSAHARAUI, “insta a las partes a reanudar las negociaciones sin condiciones previas” y “advierte de las consecuencias de cualquier acto que amenace la estabilidad regional”.

  El documento también incorpora un llamamiento a reforzar la ayuda humanitaria destinada a los refugiados saharauis y a garantizar financiación suficiente para el funcionamiento de la MINURSO.

La presión conjunta de Rusia, Argelia y China aísla a Washington y Rabat

  Estados Unidos se vio presionado por Rusia, Argelia y China, lo que llevó a la misión estadounidense a elevar informes sobre las sesiones de consulta a la Casa Blanca, en busca de una salida a “la crisis silenciosa” que acompañó la tramitación del borrador.

  Esta situación, añade la misma fuente, ha puesto de manifiesto “el rechazo de las principales potencias al enfoque pro-marroquí heredado de la era Trump”, considerado un obstáculo para la paz y un factor de inestabilidad regional.

  Las fuentes exclusivas de ECSaharaui aseguran que, hasta el martes 29 de octubre, “el texto estadounidense sólo contaba con el apoyo de París”, confirmando el creciente aislamiento diplomático del Makhzen en el Consejo de Seguridad.

Un debate que anticipa una votación tensa en el Consejo de Seguridad

   Con la votación prevista para el viernes 31 de octubre, el borrador de resolución nº 2050 mantiene todavía abierta la cláusula sobre la duración del mandato de la MINURSO, a la espera de nuevas consultas. Sin embargo, el resultado de las negociaciones refleja ya un cambio de equilibrio en el seno del Consejo: la tentativa estadounidense de legitimar la propuesta marroquí ha fracasado, y el texto final vuelve a mencionar el principio que Marruecos intenta borrar del mapa diplomático desde hace décadas —el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro.

   El proyecto de resolución, inicialmente pensado para consolidar el plan de autonomía, se ha transformado en un texto que devuelve al Consejo de Seguridad a su marco original: el de la descolonización y la autodeterminación del pueblo saharaui”.