Sahel: Al Qaeda y Estado Islámico avanzan hacia el Atlántico
Madrid (ECS).— Un nuevo informe de ACLED (Proyecto de Datos sobre Localización e Incidentes de Conflictos Armados) advirtió de que los grupos yihadistas en la región africana del Sahel han pasado de consolidarse en las zonas desérticas a intentar construir una influencia que se extienda hacia las costas occidentales del continente, tras años de expansión y control de amplias áreas en Mali, Burkina Faso y Níger.
El alcance de las amenazas yihadistas; estos son los grupos terroristas que operan en el Sahel
El informe explica que las organizaciones vinculadas a Al Qaeda y Estado Islámico Provincia Sahel ya no dependen únicamente de la guerra de guerrillas tradicional, sino que ahora se centran en controlar rutas internacionales, asfixiar económicamente a las capitales, cortar cadenas de suministro y expandirse hacia el sur en dirección a países en las costas del atlántico como Benín, Togo, Ghana y Costa de Marfil.
ACLED considera que esta transformación representa el desarrollo más peligroso que vive la región desde hace más de una década, ya que traslada a los grupos armados de la “geografía cerrada del desierto” a un espacio marítimo abierto que conecta África occidental con el comercio internacional y los puertos atlánticos.
Según el informe, los grupos extremistas han reforzado durante los últimos meses su capacidad para imponer un bloqueo efectivo sobre algunos ejes estratégicos en Mali, mediante ataques contra convoyes comerciales, cisternas de combustible y vigilancia de carreteras con células móviles y drones, en una táctica destinada a desgastar a los gobiernos centrales y crear zonas de influencia económica paralelas.
El Sahel se ha convertido en “el epicentro del terrorismo global”. La amenaza es real
El informe señala que el riesgo de alcanzar el mar no se limita únicamente al aspecto militar, sino también a la capacidad de estas organizaciones terroristas para abrir nuevas rutas de tráfico de armas, combustible, oro y personas, además de obtener fuentes de financiación más amplias fuera del tradicional espacio desértico.
Todo ello ocurre en un momento en que aumentan las alarmas sobre la expansión de los grupos armados a lo largo de una franja geográfica de más de 3.000 kilómetros, desde el oeste de Mali, cerca de las fronteras con Senegal y Mauritania, hasta la cuenca del lago Chad, en medio del retroceso de la eficacia de los ejércitos locales, las divisiones políticas y los repetidos golpes militares en la región.
Informes de seguridad y análisis occidentales ya habían advertido en repetidas ocasiones de que el acceso a puertos y costas representa “la fase más peligrosa” en la evolución de los grupos extremistas del Sahel, ya que les otorgaría una dimensión internacional que iría más allá del control local de zonas remotas.
Observadores subrayan que lo que ocurre actualmente ya no es una simple insurgencia local limitada, sino un intento de redibujar los mapas de influencia en África occidental mediante la combinación de control territorial, asedio económico y expansión gradual hacia las costas atlánticas.
La estrategia de defensa de Marruecos otorga especial importancia a tres áreas principales
Marruecos ha aumentado un 12% las importaciones de armas
Madrid (ECS).— Marruecos ha intensificado durante la última década su proceso de modernización militar con un incremento del 12% en las importaciones de armamento respecto al periodo iniciado en 2016, según datos difundidos recientemente por SIPRI, organismo internacional de Estocolmo especializado en defensa y seguridad. El refuerzo de las capacidades militares del reino alauí responde a una estrategia de largo alcance que busca una posición regional en el norte de África y aumentar su capacidad de disuasión frente al Ejército saharaui.
La política de defensa impulsada por Rabat, según explicó La Razón, se apoya en tres grandes ejes estratégicos: la superioridad aérea, el desarrollo de sistemas de drones y guerra electrónica, y el fortalecimiento de su presencia naval en el Atlántico y el Mediterráneo.
Fuentes especializadas señalan que Marruecos ha destinado una parte significativa de su presupuesto militar a la modernización de su fuerza aérea mediante la adquisición de cazas avanzados, sistemas de defensa antiaérea israelíes y nuevas capacidades de vigilancia y mando. En paralelo, el país ha apostado por la incorporación de drones de reconocimiento y combate, así como por tecnologías vinculadas a la ciberseguridad y la inteligencia militar.
El ámbito marítimo constituye otro de los pilares de la estrategia defensiva marroquí
Las autoridades marroquíes buscan reforzar la vigilancia costera y la protección de rutas comerciales y áreas estratégicas tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo occidental. Para ello, Rabat ha acelerado la modernización de su marina y la adquisición de nuevos sistemas de patrulla y vigilancia.
En SIPRI interpretan este proceso como parte de una dinámica regional marcada por la competencia estratégica entre Marruecos y Argelia, dos países que mantienen tensiones políticas y diplomáticas desde hace décadas. El incremento del gasto militar en ambos Estados ha generado preocupación en algunos sectores internacionales ante el riesgo de una carrera armamentística en el Magreb.
Al mismo tiempo, Marruecos trata de reducir su dependencia exterior mediante el desarrollo de una industria nacional de defensa. En los últimos años, Rabat ha firmado acuerdos de cooperación tecnológica y militar con socios internacionales como Estados Unidos, Israel y Turquía, con el objetivo de impulsar capacidades de producción local y transferencia tecnológica. Argelia por su parte ya lleva años produciendo sus propias armas.
Expertos en seguridad consideran que esta evolución refleja una transformación más amplia del modelo de defensa marroquí, cada vez más orientado hacia tecnologías avanzadas, sistemas no tripulados y capacidades de respuesta rápida.
Aunque el régimen marroquí defiende estas inversiones como necesarias para garantizar la estabilidad y la seguridad nacional, el aumento del gasto militar continúa siendo objeto de debate en una región donde persisten importantes desafíos económicos y sociales.
Emiratos Árabes Unidos representa un grave riesgo para la seguridad y la estabilidad en África (Mapa de influencia)
Madrid (ECS) .- El Instituto Alemán de Asuntos Internacionales y de Seguridad (SWP) publicó un informe político de alto impacto en el que documenta, según afirma, la transformación de Emiratos Árabes Unidos en una de las principales potencias desestabilizadoras del continente africano.
El informe revela una estrategia emiratí sistemática basada en la gestión de conflictos armados, el apoyo a redes paralelas y actores locales aliados, así como la utilización de puertos en el Cuerno de África y África Occidental para debilitar la autoridad de los Estados centrales y crear un modelo de “Estado dentro del Estado”.
El informe identifica cuatro principales escenarios geográficos de intervención emiratí. El primero es Sudán, donde, según el informe, Abu Dabi habría intentado debilitar al ejército y desmantelar las instituciones oficiales en beneficio de una facción armada.
En Libia, el informe sostiene que Emiratos ha contribuido a consolidar la división militar y política entre el este y el oeste del país, obstaculizando la formación de un gobierno unificado.
Respecto a Etiopía, el texto señala una implicación destinada a alterar los equilibrios de poder en los conflictos internos mediante apoyo tecnológico al Gobierno.
En Somalia, el informe acusa a Emiratos de socavar la soberanía nacional al marginar a Mogadiscio y establecer relaciones directas con regiones separatistas o semiautónomas como Puntlandia y Somalilandia.
Así está el mapa de influencia de Emiratos Árabes Unidos, un proyecto de hegemonía regional gestionado desde las sombras
Un mapa elaborado por el Centro de Análisis Geopolítico de ECSaharaui, basándose en el informe de SWP, revela lo que muchos observadores consideran un ambicioso proyecto de expansión de la influencia de Emiratos Árabes Unidos (EAU) en África y Oriente Medio. Lejos de tratarse de una simple red de inversiones o alianzas estratégicas, el documento expone una arquitectura de poder basada en presencia militar, control de infraestructuras portuarias y gestión indirecta de conflictos armados.
Según esta lectura, EAU ha construido, en las últimas dos décadas, una red de influencia que se extiende desde el Golfo Pérsico hasta el océano Atlántico, combinando inversiones económicos, de seguridad y de intervención política.
Presencia militar: la proyección del poder duro
Uno de los pilares centrales de esta estrategia es la dimensión militar. En Libia, Emiratos Árabes Unidos ha sido señalado por su apoyo directo —militar y logístico— a las fuerzas del mariscal Jalifa Haftar, con presencia en Bengasi, Tobruk y la base aérea de Al-Jufra. Libia ha funcionado como plataforma para extender la influencia emiratí hacia otras zonas inestables, como Darfur en Sudán, Chad y el Sahel africano, contribuyendo a la prolongación del conflicto libio y al debilitamiento de las instituciones estatales.
En el Cuerno de África, la antigua base emiratí en Assab, Eritrea, desempeñó un papel clave durante la guerra de Yemen, antes de ser abandonada tras consolidarse el control estratégico del estrecho de Bab el-Mandeb.
En Chad, la base aérea de Um Jaras aparece como un punto de apoyo logístico para operaciones regionales, mientras que en la República Centroafricana se ha planteado la creación de una instalación logística vinculada a un conflicto interno particularmente violento.
Puertos estratégicos: el eje del poder económico
La segunda columna del proyecto emiratí es el control de puertos y rutas marítimas a través de la empresa DP World. Desde Casablanca, en Marruecos, hasta Mombasa, en Kenia, pasando por Alejandría y Puerto Said en Egipto, Puerto Sudán, Berbera y Bosaso en Somalia, la red portuaria emiratí cubre algunos de los puntos más sensibles del comercio internacional.
Especial atención merece Bab el-Mandeb, uno de los pasos marítimos más importantes del mundo, donde la isla de Mayún se ha convertido en un enclave estratégico. Para los expertos, estos puertos no cumplen únicamente funciones comerciales, sino que operan como herramientas de presión política y de influencia en materia de seguridad regional.
Más allá de las bases visibles, el mapa demuestra una estrategia de penetración menos explícita en países como Malí, Níger y Burkina Faso, mediante contratos de entrenamiento, financión directa, suministro de equipos y cooperación en seguridad, en una región marcada por el terrorismo yihadista y la inestabilidad política.
En Etiopía, Emiratos habría desempeñado un papel indirecto en el conflicto de Tigray y mantiene negociaciones para asegurar acceso al mar Rojo. En el sur del continente, Tanzania y Mozambique (especialmente la región de Cabo Delgado) figuran como escenarios de contratos de seguridad bajo el argumento de la lucha contra el terrorismo.
El uso de conflictos como herramienta estratégica
En Sudán, particularmente en Darfur, se denuncia un apoyo indirecto canalizado a través de Libia, vinculado a redes de mercenarios y al comercio de oro. En Yemen, Emiratos ha respaldado milicias locales, debilitando la autoridad central y consolidando su control sobre costas e islas estratégicas.
Según esta información, el patrón se repite: debilitamiento del Estado, fortalecimiento de actores armados aliados y, finalmente, capacidad de influir en las decisiones políticas clave.
Aunque Argelia no aparece como punto directo de influencia en el mapa, su posición geográfica la sitúa en el centro del tablero. Rodeada por Libia al este, el Sahel al sur y el Mediterráneo al norte, el país es considerado como un objetivo indirecto de los emiratíes. Su rechazo a la presencia de bases militares extranjeras y su énfasis en la soberanía nacional convierten a Argelia en un obstáculo para este proyecto, lo que explicaría la presión ejercida sobre su entorno regional saheliano más que sobre su territorio.
Lo que este mapa pone de relieve es una visión crítica del papel de Emiratos Árabes Unidos en África y Oriente Medio: un proyecto de reconfiguración regional apoyado en el capital financiero, el control de infraestructuras estratégicas, la fuerza militar y actores no estatales. Sus defensores lo presentan como una estrategia de estabilidad y desarrollo; sus detractores, como una forma de hegemonía que ignora la soberanía de los Estados y agrava los conflictos existentes.
El debate, lejos de cerrarse, continúa creciendo a medida que la influencia emiratí se expande y sus efectos se hacen cada vez más visibles en el tablero geopolítico regional. Este mapa no representa un análisis académico neutral, sino que revela claramente un amplio proyecto de influencia emiratí basado en la influencia, el control de los puertos y la gestión de conflictos por encargo (guerra proxy), desde el Golfo hasta el Atlántico.
Lo que está ocurriendo no es “inversión” ni “asociaciones”, sino un control gradual de los ejes clave de la geopolítica en África y Oriente Medio. Un proyecto para reconfigurar África y el mundo árabe mediante el dinero, los puertos, las armas y los mercenarios, sin considerar las consecuencias ni respetar la soberanía de los Estados ni la estabilidad de los pueblos.
Las bases y apoyo militar (influencia dura)
Libia; Bengasi – Tobruk – Al-Jufra; Apoyo militar y logístico directo a las fuerzas del general Jalifa Haftar. Uso del este de Libia como base de intervención en Darfur (Sudán), Chad y la región del Sahel.
Eritrea – Base de Assab (anteriormente); Base militar emiratí utilizada en la guerra de Yemen, antes de ser abandonada tras consolidar la influencia en Bab el-Mandeb.
Chad: Base aérea de Um Jaras. Punto de apoyo estratégico para operaciones militares regionales.
República Centroafricana: Propuesta de creación de una instalación logística. Apoyo a actores armados en un conflicto interno sangriento.
Cooperación en seguridad y tecnología (sistemas de vigilancia fronteriza)
Segundo: los puertos… la nueva ocupación económica. A través de la empresa DP World, Emiratos Árabes Unidos se ha convertido en un actor geopolítico:
Marruecos: Casablanca (conexión atlántica)
Egipto: Alejandría – Puerto Said (eje de defensa y energía)
Siria: Puerto de Tartús (contratos de operación)
Sudán: Puerto Sudán
Yibuti: Doraleh (conflicto)
Somalia / Somalilandia: Berbera – Bosaso
Kenia: Mombasa
Yemen: Adén – Al-Mokha
Bab el-Mandeb: Isla Mayún (cuello de botella estratégico global)
Los puertos aquí no son solo para el comercio, sino herramientas de presión política y de seguridad.
Tercero: acuerdos de seguridad e interferencia
Malí – Níger – Burkina Faso; Entrenamiento, equipamiento y contratos de seguridad.
Intervención en una región afectada por terrorismo yihadista y los golpes de Estado.
Etiopía; Intervención indirecta en el conflicto de Tigray. Negociaciones para acceder al mar Rojo.
Tanzania – Mozambique (Cabo Delgado); Contratos de seguridad bajo el pretexto de “lucha contra el terrorismo”.
Cuarto: apoyo a conflictos armados
Sudán (Darfur); Apoyo indirecto a través de Libia. Vinculación con el oro y el uso de mercenarios para apoyar a las Fuerzas De Apoyo Rápido (rebeldes en Sudán).
Yemen; Apoyo a milicias locales. Desmantelamiento del poder central. Control de costas e islas. Aquí Arabia Saudí tuvo que intervenir militarmente ya que la interferencia emiratí afecta a su seguridad.
Marruecos sabotea las negociaciones y utiliza al embajador de EEUU en Rabat con fines propagandísticos
Madrid (ECS). — Fuentes próximas al Frente Polisario consideraron que las recientes declaraciones del embajador de Estados Unidos en Marruecos, Duke Buchan, podrían hacer fracasar los esfuerzos de la Administración estadounidense para mediar entre Marruecos y el Polisario con el objetivo de encontrar una solución al conflicto del Sáhara Occidental.
Las mismas fuentes señalaron, en declaraciones a ECSaharaui, que “Marruecos parece más interesado en obtener réditos propagandísticos que en buscar seriamente una solución al conflicto, mientras que el embajador estadounidense actúa como si estuviera encargado de hacer propaganda a favor de Marruecos más que de participar en un proceso diplomático que requiere equilibrio y seriedad”.
La misma fuente añadió que “Marruecos utiliza al embajador estadounidense en Rabat como un agente propagandístico en lo que califican de guerra injusta contra sus vecinos”, aludiendo en este contexto a las recientes declaraciones del exasesor de seguridad nacional estadounidense John Bolton.
Bolton, uno de los diplomáticos estadounidenses más experimentados en asuntos internacionales, participó en las negociaciones sobre el referéndum del Sáhara Occidental y fue un firme defensor del cumplimiento del mandato de la MINURSO (Misión de la ONU para el Referéndum en el Sáhara Occidental). Su posición, crítica con la pasividad internacional y con el bloqueo marroquí, es ampliamente conocida en círculos diplomáticos. El ex consejero de seguridad nacional de Trump denuncia que Marruecos ha invertido fuertemente en campañas de lobby y desinformación en Occidente para presentar al Polisario como un grupo terrorista, sin aportar ninguna prueba real.
Asimismo, la fuente saharaui de alto nivel coincide con Bolton y acusó a “lobbies estadounidenses cercanos a Marruecos de utilizar al embajador Buchan para sabotear las negociaciones en curso entre Marruecos y el Frente Polisario mediante declaraciones provocadoras susceptibles de dañar el proceso negociador”.
Considera que “estos lobbies también empujan al senador estadounidense Ted Cruz a adoptar posiciones hostiles hacia el Polisario, amenazando así los esfuerzos de paz”.
Finalmente, afirmaron que “todos estos elementos revelan, a su juicio, una intención premeditada por parte de Marruecos de manipular a la Administración del presidente estadounidense Donald Trump, aparentando una voluntad de paz que no refleja la realidad y utilizando el nombre de Trump y la credibilidad de Estados Unidos para justificar abusos y perjudicar los intereses de América en la región”.
Tensión en el Sáhara Occidental: el Polisario reivindica el derecho de los saharauis a la autodeterminación ante el apoyo de Trump a Rabat
Madrid, 19 mayo (ECS).- El Frente Polisario denunció la continuidad de la ocupación marroquí del Sáhara Occidental y reafirmó la legitimidad de la lucha del pueblo saharaui por la autodeterminación, después de que Estados Unidos criticara las recientes acciones militares registradas en las inmediaciones de Smara ocupada.
El embajador estadounidense en Marruecos, Duke Buchan, calificó de “violencia” las operaciones reivindicadas por el Ejército Popular de Liberación Saharaui (EPLS), aunque evitó referirse al contexto de ocupación militar y bloqueo político que persiste desde hace décadas en el territorio pendiente de descolonización.
El Frente Polisario sostuvo que las acciones llevadas a cabo el pasado 5 de mayo contra posiciones militares marroquíes en el sector de Smara ocupada forman parte de la respuesta legítima frente a la ruptura del alto el fuego por parte de Marruecos en noviembre de 2020. Según la organización saharaui, los ataques estuvieron dirigidos exclusivamente contra infraestructuras militares del “ejército de ocupación”.
Las operaciones coincidieron con el desarrollo de las maniobras African Lion, lideradas por Estados Unidos y realizadas en territorio marroquí y zonas próximas al Sáhara Occidental ocupado, hecho que el Polisario y diversos sectores solidarios interpretan como una consolidación del respaldo militar occidental a Rabat.
Mientras Washington volvió a defender la propuesta marroquí de autonomía, el Frente Polisario reiteró que dicha iniciativa “no puede sustituir el derecho inalienable del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro mediante un referéndum de autodeterminación”, tal como establecen las resoluciones de Naciones Unidas y el marco jurídico internacional.
Diversos países occidentales y aliados de Marruecos condenaron los ataques, aunque organizaciones saharauis y movimientos de solidaridad internacionales denunciaron la falta de presión efectiva sobre Rabat para desbloquear el proceso político y permitir la celebración del referéndum prometido por la ONU desde 1991.
El conflicto del Sáhara Occidental continúa marcado por el estancamiento diplomático, la militarización del territorio y las denuncias recurrentes de vulneraciones de derechos humanos en las zonas ocupadas. El Frente Polisario insiste en que la única solución viable pasa por la descolonización efectiva del territorio y el respeto al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia.
Las declaraciones del embajador de EE.UU. en Rabat evidencian el bloqueo de las negociaciones sobre el Sáhara Occidental
Rabat, 19 may (ECS).- Las recientes declaraciones del nuevo embajador de Estados Unidos en Marruecos, Duke Buchan, han sido interpretadas como una señal del colapso de las negociaciones sobre el Sáhara Occidental auspiciadas por Washington y Naciones Unidas.
Discussed the Sahara peace process with MINURSO SRSG Ivanko. The Polisario’s recent violence drew resounding international condemnation and their continued refusal to engage seriously on the future of the Sahrawi people threatens progress. The U.S. remains committed to peace…
— Ambassador Duke Buchan (@USAmbMorocco) May 19, 2026
El diplomático estadounidense reiteró el respaldo de Washington a la propuesta marroquí de autonomía para el territorio, calificada nuevamente como una solución “seria, creíble y realista”, en línea con la posición adoptada por EE.UU. desde 2020 tras el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental durante el primer mandato del presidente Donald Trump.
Buchan señaló en su cuenta en X que «la reciente violencia del Polisario suscitó una contundente condena internacional y su continua negativa a implicarse seriamente en el futuro del pueblo saharaui amenaza el progreso».
Reconoció haber conversado con el jefe de la Misión de la ONU para el referéndum en el Sáhara Occidental (Minurso), Alexander Ivanko. Buchan reiteró ante Ivanko que su país sigue comprometido con una «solución pacífica a través de la propuesta marroquí de autonomía» y que «la paz requiere interlocutores dispuestos a negociar en favor de un futuro mejor».
Fuentes próximas al Polisario consideran que esas declaraciones confirman la pérdida de neutralidad de Washington y evidencian el fracaso de los esfuerzos de mediación impulsados por EE.UU., al entender que la posición estadounidense excluye de facto la posibilidad de un referéndum de autodeterminación.
Las declaraciones del nuevo embajador de EEUU en Marruecos dan claramente a entender que las negociaciones patrocinadas con la «mediación» de EEUU han colapsado ante la negativa del Frente Polisario a aceptar la violación del Derecho Internacional. pic.twitter.com/us6YtaoGP9
— Carlos Ruiz Miguel (@DesdelAtlantico) May 19, 2026
El movimiento de liberación saharaui sostiene que cualquier solución que no contemple esa opción supone una vulneración del Derecho Internacional y de las resoluciones de la ONU relativas a los procesos de descolonización. Además, defiende que el pueblo saharaui mantiene un derecho inalienable a decidir sobre el futuro del territorio.
Por su parte, Marruecos insiste en que la iniciativa de autonomía constituye la única salida política viable y acusa al Polisario de mantener posiciones “maximalistas” que impiden desbloquear el proceso político.
Las conversaciones entre las partes permanecen paralizadas desde hace años pese a los intentos del enviado personal de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura y el africanista de Trump, Massad Boulos, de reactivar una mesa de diálogo estable entre Marruecos, el Polisario, Argelia y Mauritania.
El conflicto del Sáhara Occidental enfrenta desde hace décadas a Marruecos y al Frente Polisario por el control del territorio, considerado por la ONU como un territorio no autónomo pendiente de descolonización.
El uso de drones y munición termobárica contra civiles en el Sáhara Occidental, que España perdona a Marruecos
Madrid (ECS).- El Sáhara Occidental fue colonizado por España siendo su potencia administradora. En el Capítulo XI de la Carta de las Naciones Unidas, se definen los Territorios No Autónomos como “territorios cuyos pueblos no hayan alcanzado todavía la plenitud del gobierno propio, dentro de los cuales figura el Sahara occidental”. Pero también se inició en el propio Sáhara Occidental un movimiento de liberación, con la creación, en 1973, del Frente Polisario, que a partir de ese momento libró una guerra de guerrillas contra España. Y en noviembre de 1975, España ‘cedió’ el territorio a Marruecos y a Mauritania, en un extraño acuerdo. Posteriormente Mauritania se retiró, ampliando Marruecos la zona bajo su control.
Después de una guerra que duro 16 años, En 1988 se acordó entre las autoridades marroquíes y el Frente Polisario el llamado Plan de Arreglo, aprobado por la ONU en 1991. En él se acordaba la celebración de un referéndum en el cual se pediría a la población saharaui elegir entre la independencia o la integración en Marruecos. Y para poder llevar a cabo dicho acuerdo se establecía la MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental), que debía supervisar el alto el fuego e implementar un referéndum, cuya celebración se ha ido posponiendo desde entonces por la negativa del Gobierno de Marruecos a llevarlo a cabo [1].
El territorio está partido por varios tramos de muros militares, constituyendo entre si el más largo del mundo y el que más ha separado a un pueblo, de hecho, La parte este del muro está controlada por el ejército saharaui, mientras que la parte oeste está controlada por Marruecos. Durante más de treinta años, el pueblo saharaui tuvo que esperar para que las Naciones Unidas tomara en serio la magnitud de problema y las posibles consecuencias. Treinta años de espera y de incertidumbre.
Estas tres décadas donde no ha reinado ni la paz, ni se ha desencadenado la guerra se rompió cuando Marruecos llevó a cabo el viernes 13 de noviembre 2020 un ataque militar en la región de El Guerguerat [2], en el suroeste del Sáhara Occidental, donde civiles saharauis se manifestaban pacíficamente [3]. El ataque según los saharauis, es una violación del acuerdo de alto el fuego alcanzado en 1991. A raíz de este ataque, el Frente Polisario considera roto el alto el fuego con Marruecos y declara el estado de guerra y el secretario general del Frente Polisario Brahim Ghali emitió un decreto para poner fin al compromiso del alto el fuego firmado en 1991, lo que podría allanar el camino hacia un enfrentamiento militar entre ambos bandos en el Sáhara Occidental.
NUEVA ESCALADA, NUEVO PERFIL DE VÍCTIMAS
Las tensiones entre ambas partes se han renovado: Los drones (el arma de moda), los nuevos protagonistas y armas de última tecnología. En este estudio vamos a analizar los efectos de la utilización de drones por parte del ejército marroquí sobre las víctimas civiles. El dron se define como aquel vehículo terrestre, naval o aeronáutico, que está controlado a distancia o de forma automática. De hecho, en su abanico de posibilidades podemos encontrar drones aéreos, pero también terrestres o marinos. Y es que cualquier vehículo puede ser dronizado a partir del momento en que no haya ningún ser humano a bordo [4].
Ciertamente el fenómeno de los drones no es un elemento completamente novedoso en el marco de los conflictos armados. Existen antecedentes de drones con fines de vigilancia tanto en la Primera como en la Segunda Guerra Mundial, que a partir de la Guerra de Vietnam se adaptaron para tareas de combate. Fue con la campaña de la OTAN en Kósovo (1999) cuando “empezaron a pensar en la utilidad de acoplar un misil al UAV, lo que llevó a la creación del dron Predator, armado con misiles Hellfire”. Más tarde, con los atentados del 11 septiembre de 2001 y la consiguiente lucha contra el terrorismo fue cuando los primeros drones armados sobrevolaron Afganistán (2001) e Iraq (2003) [5].
Por su parte Marruecos después del restablecimiento de las relaciones diplomáticas con Israel, este último país se ha convertido en uno de los proveedores de material y tecnología militar más importantes para Marruecos, que incluye drones de ataque, de vigilancia y reconocimiento, incluso suicidas. Para la adquisición de estos novedosos aparatos, Marruecos cuenta con el tradicional apoyo financiero de monarquías árabes, que estarían a su cargo sufragar los gastos de estas compras. Esta tecnología pionera y puntera no ha hecho más que avivar el conflicto con el Frente Polisario y lo más peligroso es transferir y clonar el problema del medio oriente a los países del norte de África y a las puertas de Europa. No en vano Argelia advirtió de los «graves riesgos de derivas regionales potencialmente peligrosas». [6]
Tras la introducción de drones por parte de Marruecos en una nueva escalada, la Oficina Saharaui de Coordinación de las Actividades Relativas a las Minas (SMACO en sus siglas en inglés), reconoce que no puede contar con datos totalmente íntegros, dada la dificultad del acceso a la información, por la diversidad de las fuentes, así como por cuestiones de seguridad a los lugares de los sucesos. Aun así, ha hecho una investigación básica para identificar los efectos de estas armas en la población civil.
Al realizar una exploración de las circunstancias en el tiempo y el lugar de estas agresiones se observa claramente que Marruecos ha extendido el espacio geográfico operacional de sus drones militares con objetivos más allá de los militares. A juzgar por los hechos, no ha tenido en cuenta restricciones ni espaciales ni temporales. No cabe la menor duda, de que estos ataques constituyen una abierta violación de derechos humanos básicos y de la Carta de las Naciones Unidas. Y según los expertos en derecho internacional, el objetivo de un conflicto no es acabar sistemáticamente con el adversario, sino «la sumisión del enemigo de la manera más rápida posible y con el mínimo gasto de vidas humanas y de recursos». Por su parte, el principio de humanidad establece la prohibición de «armas, proyectiles, materia y métodos de hacer la guerra de tal índole que causen males superfluos o sufrimientos innecesarios [7].
DONDE Y CUANDO SE REALIZARON LOS ATAQUES
Como habíamos adelantado, la población saharaui se encuentra separada de norte a sur y de oeste a este en dos zonas. A un lado del muro, aquellos que resisten en territorio ocupado por Marruecos perviven en una situación de exclusión social y violencia institucional. Las protestas y símbolos en favor de la autodeterminación son fuertemente reprimidos, sus ciudadanos son a menudo torturados y la justicia brilla por su ausencia. El otro grupo de la población saharaui vive en campamentos de refugiados en territorio argelino, en unos de los desiertos más inhóspitos del mundo, privados inclusive de volver a su territorio. Estos campamentos están gestionados por el gobierno saharaui, y viven gracias a las ayudas humanitarias.
Sobra decir que los drones tienen un gran potencial para sobrevolar en áreas muy distintas y distantes ya que puede moverse rápidamente sobre un terreno desértico, accidentado o irregular con emisión en tiempo real de imágenes de alta calidad gracias a los dispositivos que dispone como las cámaras, sensores, infrarrojos y satélites puesto que pueden discriminar con un alto grado de precisión entre objetivos militares y población civil. Uno de los límites se concreta en la prohibición de aquellas armas y métodos de hacer la guerra «que causen males superfluos o sufrimientos innecesarios». El otro límite se refiere a la prohibición de las armas cuyo uso tiene un carácter indiscriminado, es decir, no tienen capacidad para «dirigirse contra un objetivo militar concreto [8]».
Aun así, y a pesar de esta puntera tecnología es pertinente recordar en este contexto que según el rastreo de los ataques perpetrados por los drones marroquíes contra civiles se puede testificar lo siguiente:
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Todos estos ataques tuvieron lugar en terreno desértico, abierto, árido y sin vegetación donde es muy fácil comprobar inclusive los colores de los coches e incluso las pertenencias y medios de las víctimas para distinguir entre objetivos militares y civiles.
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Estos ataques se produjeron en zonas situadas a varios, e inclusive a veintenas de kilómetros del muro marroquí.
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También es obvio que estos civiles no constituyen ninguna amenaza al ejército marroquí, ni están cerca del lugar de los enfrentamientos militares. No en vano el 65% de los ataques se produjo justo en las líneas fronterizas internacionales.
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Y como habíamos dicho en el reporte anterior [9], que estas agresiones se produjeron en zonas donde el ejército saharaui no operaba lo que supuso que muchas víctimas se quedaron varias horas y días sin que nadie le prestara los servicios de auxilio y evacuación necesarios. El caso de Embarek Sbai con su amigo asesinados en Imrikli, pasaron más de 17 días sin que se benefician de un entierro digno. Los amigos y familiares de víctimas temen aventurarse por el miedo a estar alcanzados por los drones marroquíes como es el caso del joven Deidih Mahmud Hueibita donde fue atacado en solitario cuando trataba de auxiliar a unas víctimas recién asesinados el 24 de noviembre 2022 en la región fronteriza mauritano-saharaui de Ahfir.
Estas agresiones y ataques provocaron una fuga masiva de los autóctonos hacia zonas más seguras, y según el gobierno saharaui alrededor de 30 a 40 mil personas vivían de manera continua o discontinua en los territorios liberados14. Estos grupos de personas formados en unas pequeñas comunidades en las localidades de Tifariti, Mheriz, Agueinit, Miyec y Bir lehlu han tenido que abandonar forzosamente sus hogares, por estos ataques indiscriminados o establecerse en territorio argelino, mientras que otros han huido a territorio mauritano. Este éxodo fue resultado de la violencia ejercida en su contra a través de los ataques por drones de marroquíes, que han generado, como en otros pueblos, sensación de terror entre hombres, mujeres y niños, dando lugar a fenómenos de ansiedad y estrés postraumático entre la población.
El impacto en la población civil de la utilización de los drones no se limita tan sólo a las personas que se ven directamente afectadas por las consecuencias físicas y socioeconómicas de un ataque, sino que la vida y el día a día de poblaciones enteras se van a ver muy condicionadas por el sobrevuelo constante de estos aparatos y el temor ante un ataque en cualquier momento [10]. Esto lo explica sobre el terreno en la mudanza de muchas familias para situarse en territorio mauritano y a solo un par de kilómetros de la frontera saharaui, inclusive según testigos a menudo observan los sobrevuelos de los drones marroquíes.
¿QUE GRUPOS HUMANOS SON MÁS VULNERABLES?
El requisito más importante para que se pueda considerar que una persona participa directamente en las hostilidades es que haya un vínculo (nexo beligerante) entre las actividades que lleva a cabo una determinada persona o un grupo de personas y el desarrollo de las hostilidades [11].
Al analizar la naturaleza de estos grupos y sus respectivos perfiles se observa que los ataques no han seguido ni “patrones de comportamiento sospechoso”, ni se ha podido establecer una relación o vinculación alguna entre estos grupos con los militares saharauis. Los datos serían mucho más alarmantes si llegásemos a comparar e imaginar la densidad de la población en kilómetros cuadrados.
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Según los análisis de las estadísticas del perfil y actividades de las víctimas de ataques por drones, podemos confirmar que los grupos más vulnerables son: viajeros, nómadas, buscadores de oro, comerciantes y pastores o ganaderos. Pero a través de estos selectivos ataques, se escudriñaban otros objetivos más allá de los militares, como tratar de influir negativamente en el flujo de transporte e intercambio comercial entre los países colindantes, intimidando, sembrando terror y el pánico entre inocentes civiles.
DISTRIBUCION DE VÍCTIMAS POR FRANAJA ETARIA Y POR NACIONALIDADES
Sabiendo que los drones están dotados de la alta tecnología en la detección de objetivos, conexión con satelital, sensores, tecnología infrarroja, cámaras, etc. esto le permite detectar cualquier tipo de objetivo, independientemente de su naturaleza, a cualquier hora del día o de la noche en su área de acción.
SMACO ha hecho un estudio sobre un total de 120 ataques por drones a civiles, los cuales han dejado un saldo entre muertos y víctimas de al menos 210 personas de diferentes nacionalidades. La franja etaria de las victimas según el género, demuestra que el 98.7% de las víctimas son hombres, en comparación con un 1.2% de mujeres. El 96.1% son adultos, mientras que un 3.8% de adolescentes. Del total global de las víctimas, más del 94% tienen menos de 40 años
A lo largo de estos dos años y dos meses de guerra han ido variando el porcentaje en cifras de los afectados por países, según las regiones atacadas y estaciones de año. Por ejemplo, hasta el 9 de abril de 2021, cuando el grueso de los ataques estaba centrado en el norte, el 60% de las víctimas mortales eran saharauis, mientras que el 14.5% eran mauritanos, un 8.3% argelinos y un 17.1% son personas sin identificar su nacionalidad (algunos de ellos en estado de descomposición, otros calcinados o sin documentación).
Por citar un ejemplo, y después de una decena de ataques de drones marroquíes en el sur del Sáhara Occidental con un 64% del total de ataques, el saldo de las víctimas mortales mauritanas paso a ser un 46%, con un aumento en 32% en los últimos seis meses del año 2022 en comparación con el último informe (abril 2022). Según varias fuentes los ciudadanos mauritanos fueron asesinados en el sur del Sáhara Occidental, principalmente en Gleibat Elfula, Miyec, Agzumal y Tagzumalet, Zgula, Agueinit, Grair lebiar, Gleib elbura, Imricli, Ahfir, Twezerfat, Zaazaiat, Laruait entre otras regiones.
El número global de víctimas mortales y heridos son: saharauis, un 45% de muertos y 38% de heridos; mientras que un 43% de mauritanos heridos en comparación con un 54% victimas mortales. Un 4% corresponde a argelinos y un 12% de personas sin identificar. A causa de estos ataques varias víctimas mueren al instante, los que sobreviven después del impacto pasan horas y horas sin que nadie llegue a su lugar, por lo que muchas veces mueren por la falta de auxilio y evacuación. Los pocos afortunados son trasladados al centro médico de la ciudad mauritana más cerca Zouerate para recibir tratamiento» [12].
Por otra parte, los ciudadanos argelinos tampoco estaban a salvo, tres fueron asesinados, y sus dos camiones calcinados a principios de noviembre de 2021 mientras realizaban la conexión “Nouakchott-Ouargla” a 14 km de la localidad saharaui de Bir Lehlu. Curiosamente después de matar a tres ciudadanos argelinos el 1 de noviembre 2021, Marruecos volvió a asesinar justo un año después, a cinco mauritanos entre las regiones de Agzumal y Tagzumalet [13].
Estos ataques han sido sufridos por ciudadanos de los países vecinos, causando decenas de víctimas entre muertos, heridos y desplazados. También han provocado odio, resentimiento y rencor entre los habitantes de las zonas hacia Marruecos. Estos ataques a ciudadanos saharauis, mauritanos y argelinos generaron fuertes críticas y preocupaciones en diversos sectores del espectro político en de estos países.
En un comunicado de prensa, la Presidencia argelina calificó este asesinato de cobarde y bárbaro “enunciando varios factores que apuntan a las fuerzas de ocupación marroquíes en Sáhara Occidental por haber cometido, con armamento sofisticado, este cobarde asesinato» [14], denunciando “prácticas beligerantes que se asemejan a actos repetitivos de terrorismo de Estado y adquieren las características de ejecuciones extrajudiciales”. Estas agresiones fueron denunciadas también por el portavoz del gobierno de Mauritania, Nani Ould Cherouqa, quien confirmó el descontento de su gobierno sobre muerte de ciudadanos mauritanos en el bombardeo de un dron marroquí dentro de las tierras del Sáhara Occidental [15].
Si bien los drones no constituyen un arma prohibida por el Derecho Internacional Humanitario debido a su carácter indiscriminado, su utilización en el marco de un conflicto armado se debe regir en todo momento por los principios de distinción, proporcionalidad, necesidad militar y humanidad [16].
CUALES SON LAS ACTIVIDADES MÁS PELIGROSAS
Prácticamente cualquier persona o vehículo que cruce o esté dentro del territorio saharaui está en punto de mira de los drones del ejército marroquí.
Pero gracias a un análisis exhaustivo de las actividades más peligrosas y potencialmente mortales hemos podido saber según la base de datos que, los más castigados son los buscadores de oro por un 50%, estos incluyen ataques directos al lugar de las excavaciones, así como lo viajes desde y hacia estos puntos. Un 30% correspondió a ataques a viajeros en diferentes lugares y rutas; y un 19% incumbió a distintos actividades e infraestructuras [17].
LAS PERDIDAS MATERIALES
Hasta hoy en día no se ha hecho un balance final de los efectos de estos ataques sobre las pertenencias de los civiles y demás instalaciones e infraestructura de carácter benéfico a estos. No obstante, más de 51 vehículos y coches de diferentes especificaciones fueron destruidos. El 84% son coches 4×4 entre Toyota, Nissan y Land Rover. Un 9.8% son camiones, mientras que un 3.9% de cisternas para la provisión de agua bebible para familias, comunidades y nómadas. El 29% de estos coches fueron abatidas en 2021, contra casi un 62% fueron destruidas en 2022.
La inmensa mayoría de los coches, con un 51% corresponden a saharauis, mientras que un 35% son de mauritanos.
Se deduce de estos datos, que la cantidad de coches destruidos es inversamente proporcional a la cantidad de víctimas, por la razón, de que el mayor número de víctimas mauritanos eran buscadores de oro y viajaban en grupos, mientras que los saharauis, muchas veces en grupos reducidos y siendo viajeros. Además de las estas pérdidas materiales, el ejército marroquí apunta a los medios de subsistencia de los saharauis continúa con sus tácticas sucias, dirigida contra los medios de subsistencia de varias familias saharauis que residían en los territorios liberados. Varias manadas de cadáveres de camellos varados en el desierto, se han visto en varias partes resultado de un bombardeo del ejército marroquí. [18] De los camellos se extrae comida y bebida, así como unos pequeños ingresos para subsistir en mitad del desierto. Estos exterminios dejan a decenas de familia sin recursos más elementales para subsistir.
LOS PRINCIPIOS DE DISTINCIÓN, PROPORCIONALIDAD, NECESIDAD MILITAR Y HUMANIDAD
La proporcionalidad de un ataque depende de la importancia militar del objetivo. Tal y como establece el art. 51.5.b) del Protocolo I Adicional a los Convenios de Ginebra, se consideran ataques indiscriminados y, por tanto, quedan prohibidos. SMACO ha tenido acceso a la información a dos casos, uno militar y otro civil, en los cuales no se han respetado estos principios. El primero, es el caso del joven Deidih Mahmud Hueibita donde fue asesinado cuando fue alcanzado por un cohete de un dron el 24 de noviembre 2022 en la región fronteriza mauritano-saharaui de Ahfir.
El otro caso, es del único caso militar que hemos tratado en este estudio, es para testificar esta desproporcionalidad, y es el caso del joven Jatra Buchraia, que según su acompañante, otro militar, Ahmed Salem Brahim Mohamed, quien conducía el coche, dijo que “fuimos atacados al este de Tmeimchet Agzumal, el 25 de noviembre, sobre las 13.20 h., nos alcanzó el primero cohete, el impacto me lanzó fuera del coche, este se quedó varios metros en marcha, y cuando paro mi acompañante vino a brindarme auxilio, trato en vano de llevarme, le tiraron con otro cohete directo y solo vi una nube de humo y varios pedazos de su cuerpo me impactaron como metrallas”. Otro coche de buscadores de oro que proseguía al sobreviviente, vio la primera explosión, vino al auxilio y fue abatido falleciendo los ocupantes [19].
¿HA UTILIZADO MARRUECOS MUNICIONES TERMOBÁRICAS CONTRA CIVILES?
Las municiones del dron Bayraktar TB2 son los misiles aire-tierra de la familia MAM capaces de alcanzar objetivos a una distancia de hasta 8 a 14 km. Además, pueden emplear diversos tipos de munición reemplazables de fragmentación, termobárica o acumulativa en tándem [20]. La aparición de cuerpos carbonizados en los ataques producidos en algunas zonas, y sobre todo al norte de Tagzumalet con quemaduras graves que han causado la muerte al instante de al menos cinco buscadores de oro, mientras que otros tuvieron graves heridas. Esto demuestra que están siendo atacados por municiones no convencionales.
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No se descarta que estas municiones son de armas termobáricas.
Estas municiones son una subclase de armas volumétricas, que consisten de un depósito de combustible y dos cargas explosivas separadas. Cuando se lanza, la primera carga detona y dispersa las partículas de combustible, mientras que la segunda carga enciende el combustible dispersado y el oxígeno en el aire, creando una onda expansiva de presión y calor extremos [21].
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COMPARACIONES
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The Bureau of Investigative Journalism [22] dijo que entre 2010 y 2020, rastreó e investigó los ataques con aviones no tripulados estadounidenses y otras acciones encubiertas en Pakistán, Afganistán, Yemen y Somalia. Como se ve en el grafico se refleja que, dentro de estos tres países atacados por los estados Unidos de América, solamente Yemen supera en ataques a los perpetrados por Marruecos en el Sáhara Occidental. Y si llegaríamos a sumar el promedio anual de estos ataques que suman 32 años entre estos cuatro países, resultaría que el 40% de los mismos fue dirigido contra civiles en el Sáhara Occidental, en solo dos años.CONCLUSIONES Y FACTORES A CONSIDERAR
Un primer aspecto que hay que analizar es la naturaleza y el alcance de los ataques por drones, es decir, si se puede considerar que dichos ataques han cruzado el umbral exigido para ser calificados como un «ataque armado», tal y como exige la Carta de las Naciones Unidas, que abra las puertas a la legítima defensa [23], puesto que no se ha podido establecer ningún vinculo o nexo entre estos civiles y los militares del ejército saharaui. Si la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales, lo ampara Protocolo I Adicional a los Convenios de Ginebra de 1949, como se pueda justificar la ausencia e intervención –in situ- de grandes instituciones como la Cruz Roja Internacional y el desinterés, dejadez y abandono de instituciones y ONGs como Human Rights Wach y Amnistía Internacional que deberían monitorear y hacer un seguimiento a estos crímenes, no hacen más que robustecer la intransigencia marroquí para seguir cometiendo estas violaciones con total impunidad.
Con la ayuda de Israel, EE.UU y Francia, Marruecos inicia la fabricación de drones
Madrid (ECS).- En virtud del acuerdo militar firmado con Israel, Marruecos inició la fabricación de drones de guerra israelíes. Según informó el periódico norteamericano The Wall Street Journal, las Fuerzas Armadas Reales de Marruecos (FAR) están construyendo dos instalaciones para la fabricación drones de guerra con supervisión y asesoramiento de israelíes. Esto permitirá que el reino fabrique drones avanzados a un bajo costo en comparación con los que actualmente compra a China y a Turquía.
Israel afianza su alianza con Marruecos con una planta de drones de ataque a 35 km de Casablanca
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Según el acuerdo militar firmado entre Marruecos e Israel, Tel Aviv se compromete a transferir a Rabat la tecnología necesaria para la fabricación de sus drones. Con el apoyo de Tel Aviv, estos drones se fabricarán a menor costo en dos bases militares en Marruecos.
Según fuentes militares a ECSaharaui, los drones UAV, que se fabrican en Marruecos, permitirán realizar misiones de vigilancia, recogida remota de información de inteligencia y la realización de operaciones de combates, tipo kamikaze.
Marruecos compró drones de varios países, como China, Turquía, Francia e Israel. Pero la ambición de Rabat ya no se limita únicamente a comprar; más bien, está buscando producir drones en territorios marroquíes con la ayuda de Israel.
En este contexto la empresa francesa especializada en tecnología de drones Delair ha dado un paso estratégico en su expansión internacional al establecer una nueva planta en Marruecos bajo la denominación Delair Africa. La compañía ha elegido Rabat como núcleo operativo para coordinar todas sus actividades en el continente africano, reforzando así el papel del reino como eje regional de innovación y logística tecnológica, informa Defensa.
Este cambio, añade el rotativo militar, refleja una transformación significativa en la estructura de la empresa. Hasta ahora, las operaciones africanas eran dirigidas desde la sede central de Delair en Toulouse, Francia. Sin embargo, la decisión de trasladar el centro operativo y técnico a Marruecos evidencia la creciente importancia del país como puerta de entrada privilegiada hacia los mercados africanos y como plataforma estratégica para el desarrollo industrial y tecnológico en la región
Marruecos lleva varios años acelerando la adquisición de armamento en diversas áreas. En este contexto, recientemente utilizó drones en la guerra del Sáhara Occidental para atacar a los combatientes saharauis y, en muchas ocasiones, a civiles argelinos o mauritanos que cruzan el territorio.
Marruecos estrena en el Sáhara Occidental un nuevo dron kamikaze desarrollado en Israel
La expansión de la industria militar marroquí también está atrayendo el interés de fabricantes norteamericanos especializados en sistemas de defensa y tecnologías no tripuladas. Entre las compañías que estudian reforzar su presencia en el reino destaca la canadiense INKAS, conocida por su actividad en la fabricación de vehículos blindados y soluciones de seguridad avanzadas.
Diversos informes señalan que la empresa analiza la posibilidad de instalar una unidad industrial en Marruecos dedicada al desarrollo y producción de drones tácticos y plataformas blindadas, en el marco de la cooperación iniciada con Rabat en los últimos años. Esta iniciativa se alinea con la estrategia marroquí de consolidarse como un polo regional de producción militar y tecnológica para el continente africano.
El catálogo tecnológico de INKAS incluye drones de distintas categorías operativas, desde modelos FPV de corto alcance hasta sistemas de autonomía extendida capaces de ejecutar misiones de vigilancia y reconocimiento durante largas horas. La compañía también trabaja en plataformas aéreas diseñadas para operaciones de apoyo táctico y saturación electrónica, concebidas para responder a las nuevas dinámicas de los conflictos modernos.
La eventual implantación industrial de este tipo de tecnologías en Marruecos tendría como objetivo no solo aumentar las capacidades de producción local, sino también impulsar la transferencia de conocimientos técnicos y la formación de competencias especializadas. El desarrollo de una base industrial vinculada a drones y sistemas blindados permitiría a Rabat fortalecer su autonomía tecnológica, además de posicionarse como proveedor regional de soluciones de defensa adaptadas a las necesidades del mercado africano.
España condena el ataque del Polisario… pero guarda silencio ante los civiles asesinados por drones de Marruecos
Madrid (ECS).- La Embajada de España en Rabat publicó un mensaje en X condenando el ataque lanzado por el Frente Polisario el pasado 5 de mayo contra la ciudad saharaui ocupada de Smara. El mismo no provocó víctimas mortales. Sin embargo, el gesto del embajador de España en Rabat, de dudosa autonomía, ha reabierto una pregunta incómoda: ¿por qué el Gobierno español sí reacciona públicamente ante acciones del Polisario, pero guarda silencio cuando los muertos son civiles saharauis, argelinos o mauritanos alcanzados por drones y bombardeos marroquíes? ¿Por qué Exteriores de España no se pronunció sobre el ataque saharaui efectuado en Touizgui justo semanas atrás? ¿Por qué Marruecos no denunció ese ataque llevado a cabo en su territorio internacionalmente reconocido?
El mensaje difundido por el embajador Enrique Ojeda Vila en la red X ha sido interpretado por el periodista Ignacio Cembrero como una nueva muestra del alineamiento absoluto del Ejecutivo de Pedro Sánchez con Rabat desde el histórico giro sobre el Sáhara Occidental en 2022. Un cambio de posición que sigue provocando críticas dentro y fuera de España, especialmente por las contradicciones del ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
En los últimos años se han multiplicado los reportes sobre civiles asesinados en zonas próximas al muro militar marroquí en el Sáhara Occidental ocupado o en rutas comerciales entre Mauritania y Argelia. Organizaciones saharauis han denunciado y documentado ataques con drones atribuidos al Ejército marroquí. Sin embargo, no existen mensajes públicos de condena similares por parte de la Embajada española en Rabat ni del propio Ministerio de Exteriores Albares. En su momento, Marruecos también asesinó camioneros argelinos y Albares llamó a la moderación a Argelia.
Ahí aparece una de las grandes contradicciones de Albares y de Pedro Sánchez: el Gobierno asegura defender los derechos humanos y la legalidad internacional, pero evita señalar a Marruecos incluso cuando las acusaciones afectan a víctimas civiles. La vara de medir cambia según quién dispare. Y ese silencio empieza a ser ensordecedor. ¿Con qué credibilidad moral pretende España denunciar la ocupación y masacre de palestinos mientras por otro lado incita a Marruecos a mantener la represión en el territorio del cual son aún administradores? No estaría mal que en las próximas reuniones del Consejo de Ministros, Marlaska recuerde a sus colegas su sentencia de 2014.

Ataques marroquís con drones contra civiles en la frontera entre Sáhara Occidental y Mauritania
Los ataques marroquíes con drones en el Sáhara Occidental dejan más de 200 civiles muertos entre saharauis, mauritanos y argelinos
España «condena» el ataque del Polisario a Esmara del 5 de mayo, indica la Embajada de #España en Rabat. El ataque no causó muertos. ¿Condena también la muerte de civiles saharauis, argelinos y mauritanos por los drones y aviones de #Marruecos? No recordamos que el embajador…
— Ignacio Cembrero (@icembrero) May 11, 2026
Desde el 25 de diciembre de 2020, Marruecos empezó atacando con drones a civiles saharauis y extranjeros indefensos con impunidad ante una pasmosa ausencia total de condenas internacionales, una ominosa ausencia y silencio que no hace más que alentar a ese régimen, aliado del PSOE, a seguir cometiendo estas violaciones con total impunidad. En este sentido, la Oficina Saharaui para la Coordinación de Actividades Relativas a las Minas (SMACO) publicó recientemente una extensa investigación que contabiliza los ataques marroquíes con drones contra civiles cometidos en el periodo comprendido entre 2021 y el 2025.



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