Ana Stella | @anaqtella
ARGEL (ECS).- Doce personas murieron y cincuenta y cuatro resultaron heridas en la ola de incendios que golpeó el noreste de Argelia el miércoles 26 de agosto. El ministro del Interior, Saïd Sayoud, dio el balance esa noche desde Bugía: cinco muertos en Jijel, cuatro en Bugía y tres en Tizi Ouzou. Seis heridos ingresaron en cuidados intensivos y varios grandes quemados fueron evacuados en helicóptero al hospital de Zéralda. Tebboune decretó tres días de luto nacional. En Melbou murieron una mujer de veintidós años y un niño de ocho.
Vientos de 100 km/h dejaron los aviones en tierra
El miércoles y el jueves soplaron rachas de entre 80 y 100 kilómetros por hora que impidieron desplegar la flota aérea. Lo confirmó el primer ministro, Sifi Ghrieb, el viernes 28 en Jijel, tras sobrevolar la zona y asistir a los funerales en Djemaa Beni Habibi: las condiciones meteorológicas no permitieron usar los aviones, y solo el viernes, con el viento en calma, pudieron intervenir los hidroaviones.
En tierra trabajaron bomberos, soldados del Ejército Nacional Popular, gendarmes, policías y voluntarios. Comités de aldea de Cabilia denunciaron falta de equipamiento pesado, escasez de pistas forestales practicables y llegada tardía de los medios aéreos.
Casi dos mil focos desde el 8 de julio
Desde esa fecha y hasta el día 28 la Protección Civil contabilizó 1.968 incendios, todos extinguidos entonces, con seis muertos. Un solo día se registraron 170 focos en 19 wilayas.
En la segunda ola hubo 193 incendios en veinticuatro horas el 27 de agosto, con 46 activos. Entre el 27 y el 28 fueron 174, con 64 sin controlar, concentrados en Jijel (20), Skikda (14), El Tarf (10), Guelma (6), Annaba (5) y Bugía (4). El 28 bajaron a 110 con 88 apagados, y el 29 a 123 en veinticuatro horas con cinco activos.
Argelia encargó seis hidroaviones rusos Beriev Be-200 y tiene dos operativos. Desde 2023 alquila además aparatos por temporada.
Once encarcelados por el tribunal antiterrorista de Argel
Las investigaciones de julio terminaron con once personas en prisión provisional: cuatro el 22 de julio por hechos en Constantina y siete el 26, en cinco procedimientos de Guelma, Constantina, Tipaza, Jijel y Bouira.
Todos los casos los llevó la fiscalía del Polo Penal Nacional antiterrorista del tribunal de Sidi M’hamed. Los cargos: sabotaje que pone en peligro la vida, la seguridad y los bienes de las personas (artículos 87 bis y 87 bis 1 del Código Penal) e incendio voluntario de bienes forestales del Estado (artículo 138 de la ley forestal). Algunos contemplan pena de muerte.
La fiscalía publicó nombres. Vecinos vieron a Abdelkader Tlemçani cerca de un incendio en un Chevrolet, y la investigación concluyó que el autor material fue su acompañante, Kouadri Djamel. Benkhelifa Seif Eddine fue detenido en flagrante quemando cable de cobre junto a la autopista Constantina-Annaba, fuego que calcinó dos hectáreas de monte público.
Por la ola de agosto, Sayoud anunció el jueves 27 desde el hospital de Taher (Jijel) la apertura de investigaciones profundas, justificadas por la magnitud de la catástrofe y por el número de fuegos declarados en varias wilayas casi al mismo tiempo. Le acompañaban el director general de Seguridad Nacional, Ali Badaoui, y el de Protección Civil, coronel Boualem Bourelaf. No se han anunciado detenciones por esta segunda ola.
188 familias indemnizadas y un balance sin publicar
El Ministerio de Vivienda cerró el censo de damnificados de julio en 188 familias de siete wilayas: Annaba (88), Bugía (49), Skikda (23), Guelma (15), Bouira (9), Boumerdés (3) y El Tarf (1), con seis mil millones de dinares desembolsados y el compromiso de regularizar antes de fin de agosto.
El Estado no ha publicado un balance humano consolidado de agosto ni un inventario de daños. El universitario Fodil Boumala preguntó públicamente por qué no se actualizan las cifras de muertos y heridos. El Partido de los Trabajadores pidió declarar zonas siniestradas las wilayas afectadas y el FFS reclamó revisar la doctrina de prevención de riesgos.