MOSCÚ (ECS) — Rusia ha reafirmado su postura tradicional respecto al conflicto del Sáhara Occidental, subrayando su respaldo a una solución que se ajuste a las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas. Moscú insiste en la necesidad de un proceso político que respete el marco internacional y cuente con el consenso de las partes implicadas, evitando medidas unilaterales que puedan agravar la situación. En este contexto, el Kremlin defiende el papel central de la ONU como mediador y apuesta por una salida negociada que garantice la estabilidad regional y el respeto al derecho internacional.
