Madrid (ECS).- Las negociaciones sobre el futuro del Sáhara Occidental continúan atravesando una fase de estancamiento político, sin avances significativos tras los encuentros celebrados este año entre Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania. Sin embargo, lejos de debilitar las reivindicaciones saharauis, la ausencia de progresos vuelve a poner de relieve la necesidad de abordar la cuestión central del conflicto: el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, reconocido por Naciones Unidas.
In my statement at the UN C-24 Seminar, I stressed that the Sahrawi people will never accept the colonial fait accompli and will continue their struggle to defend their right to self-determination and independence. pic.twitter.com/FejhmvPtoh
— Amb. Sidi Omar (@SidiOmarNY) May 27, 2026
Según informó el digital francés Africa Intelligence, las reuniones mantenidas en Madrid y Washington no lograron acercar posiciones entre las partes. El principal punto de desacuerdo sigue siendo la negativa marroquí a contemplar una solución que incluya la libre determinación de los saharauis, mientras Rabat continúa defendiendo exclusivamente su propuesta de autonomía bajo soberanía marroquí.
El Frente Polisario, representado por el ministro de Asuntos Exteriores de la RASD, Mohamed Yeslem Beissat, ha reiterado que cualquier solución duradera debe respetar los principios del derecho internacional y permitir al pueblo saharaui decidir libremente su futuro político. El Frente POLISARIO considera insuficientes las propuestas presentadas hasta ahora por Marruecos y mantiene que el conflicto no puede resolverse mediante fórmulas unilaterales.
Argelia, principal actor en la región del norte de Africa, sigue defendiendo una solución basada en los principios de descolonización establecidos por Naciones Unidas. Diversas fuentes diplomáticas citadas por Africa Intelligence señalan que durante las conversaciones se exploraron referencias a experiencias internacionales como el referéndum de independencia celebrado en Escocia en 2014, considerado por algunos actores como un posible precedente para una consulta democrática.
La solución que quiere Marruecos para el Sáhara Occidental es contraria a la geopolítica