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12 febrero 2026
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El Sáhara Occidental; una injusticia prolongada

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Por Salem Mohamed

   ECS. Madrid | Es difícil sostener que una operación de paz haya sido una de las mayores causas de una larga ocupación, pero desconcertantemente el caso de la MINURSO, misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental, es así. La pasividad de la ONU ha sido la principal razón de la ruptura del alto el fuego al incitar al régimen marroquí a continuar violando y reprimiendo con impunidad pasmosa los derechos de los saharauis. Ya antaño varios expertos señalaron que asignar una misión de paz a un conflicto de descolonización era algo desequilibrado en la medida en que se trata de la justa aplicación del derecho de autodeterminación al pueblo colonizado y no de lograr una »solución política» basada en la pseudo autonomía marroquí, que solo responde a intereses económicos y es defendida por lobistas a sueldo y tergiversadores de una realidad irreversible.

    En los anales de la historia negra de la ONU, el caso del Sáhara Occidental tiene un lugar propio en el olimpo de las injusticias. El 6 de Septiembre de 1991 tras su aprobación por el Consejo de Seguridad de la ONU en Abril del mismo año, se implantó y desplegó la misión de la MINURSO en el Sáhara Occidental con el objetivo de celebrar el referéndum, mandato que lleva por nombre y razón de su existencia. Desde entonces han pasado 34 años, 5 secretarios generales, 5 enviados personales, 51 informes del CSNU, 51 informes de la Secretaría de la ONU y más de 3.000 agentes de distintas nacionalidades, con un coste total de 1.500 millones de dólares hasta el momento, no obstante y más de tres décadas después, la situación del pueblo saharaui no ha cambiado, en todo caso empeoró: colonizado, reprimido, exiliado, esquilmado y ahora empujado a una nueva guerra para lograr sus derechos reconocidos y aprobados por quien ahora pretende impedirlos.

La presencia israelí en el Sáhara Occidental y su impacto en el ámbito militar

    La misión onusiana solo ha cumplido uno de sus siete objetivos: mantener el alto el fuego que fue usado en detrimento de la voluntad pacífica de todo un pueblo para consolidar al ocupante marroquí a través de la política de hechos consumados y el terror en los territorios ocupados. Es la única misión de paz en el mundo que no cuenta con un dispositivo de vigilancia de los derechos humanos, lo que da carta libre a las incalificables violaciones que comete el régimen marroquí contra civiles saharauis únicamente por su pensamiento político. Los saharauis no pueden defender a la MINURSO no porque no quieran, sino simplemente porque carecen de ejemplos sobre el terreno. La evidencia histórica es tozuda y desnuda a la ONU y al Consejo de Seguridad dejando entrever la preeminencia de intereses geopolíticos y económicos de las potencias mundiales sobre la legalidad internacional y el principio rector sobre el que se fundó la ONU en 1945 tras la II Guerra Mundial: evitar la anexión de territorios por la fuerza. Por ello, la misión de la MINURSO es un colosal fracaso, absoluto y sin precedentes que tiñe de negro la historia de este organismo y revienta cualquier atisbo de credibilidad y seriedad atribuible. Los saharauis por su parte ya sacaron sus conclusiones el pasado Noviembre, demostrando una vez más que la lucha continúa tras 47 años resistiendo a toda formas de supresión, división, desprestigio y manipulación.

   Desde el 13 de Noviembre de 2020, las fuerzas armadas de la RASD libran una guerra contra las fuerzas de ocupación marroquíes después de que los últimos violaran el alto el fuego lanzando una operación militar contra civiles saharauis que se manifestaban pacíficamente en los territorios liberados de la RASD exigiendo el cese del expolio de sus recursos. A pesar de que no es la única violación del alto el fuego, este ataque en El Guerguerat fue la gota que colmó el vaso que llevaba llenándose 30 años a ojos de la ONU, que se centro más en defender los intereses de las potencias del Consejo de Seguridad que los principios en los que basa su razón de ser como organización internacional.

   La pasividad de la ONU cruzó límites rojos cuando, aún días antes de estallar la guerra, el Frente Polisario y su Secretario General enviaron varias cartas tanto al Consejo de Seguridad como al Secretario General de la ONU en vista de la escalada y las intenciones marroquíes, alertando de las más que probables consecuencias. Éstas cartas fueron holgadamente ignoradas pero no por ello se acabaron cumpliendo. La táctica de ignorar cómo método disuasorio para restarle importancia a las advertencias de un Polisario débil y confuso no funcionó esta vez y en sus manos está evitar un peor desenlace para toda la región.

   Un Polisario que pecó de credulidad en 1991, pero también víctima de su buena voluntad, honradez y honestidad para alcanzar una solución a la descolonización del Sáhara Occidental según la resolución 1514 que prevé la ONU para descolonizar territorios, esto es; otorgar el derecho a la libre autodeterminación a la población para traspasarles el poder, negando cualquier represión o imposición de condiciones. Cuestiones que Marruecos violó, incumplió y se atreve decididamente a rechazarlas. Llegando a proponer como realista una solución que legitima la anexión militar.

    Incluso el Polisario habiendo dado concesiones dolorosas en las negociaciones, Marruecos no quiso aceptar. Cedió en aras de pacificar el conflicto aceptando y rechazó las condiciones del Plan Baker en 2003, pero Marruecos seguía y sigue empecinado en introducir su interés nacional como elemento en torno al cual debe basarse la solución. Una potencia ocupante exigiendo cómo debe ser el proceso de descolonización del territorio que ocupa es esperpéntico, permitirlo es aberrante. El comportamiento de la ONU con Marruecos es vergonzoso.

   El hecho de no formar parte de un conflicto otorga cierto grado de neutralidad que permite analizar los hechos objetivamente y sin sesgos, sin embargo la ONU hace un tratamiento favorito y en línea con el estado ocupante, el Reino de Marruecos. Adoptar como política diplomática ignorar a una de las partes del conflicto la cual está apoyada por el derecho internacional y por sentencias de la misma organización que la ignora, es cuando menos un revés a su credibilidad y a los principios que propugna. A no ser que la estrategia de la ONU se base en lograr que el pueblo saharaui se resigne con el paso del tiempo, asunto que está sobradamente comprobado que no es así.

    ONU mantiene una posición contraproducente; si bien es cierto que ha mantenido su posición firme en cuanto retórica, que no práctica, lo que le ha granjeado varios enfrentamientos con Marruecos, no obstante el problema de esto es que la firmeza de su discurso es completamente contrapuesta a su papel en el terreno, por lo tanto su posición es contraproducente, convirtiendo sus prórrogas en meras extensiones técnicas del conflicto.

    Su utilidad como órgano que vela por la paz y seguridad internacionales ha quedado insidiosamente contraria a los valores y principios sobre y por los que se creó. La no imposición de la solución (2003) a Marruecos cuando el Frente Polisario la aceptó aún cuando implicaba ceder, es una de las mayores incógnitas de este conflicto. La pasividad de esta organización frente a las tácticas dilatorias de Marruecos ha perjudicado en doble sentido al pueblo saharaui; por un lado ha mermado su credibilidad y reputación ante ellos, y por el otro permitió al ocupante consolidar su expansión mediante la política de hechos consumados. 

    Es difícil de explicar cómo Marruecos ha esquivado a la ONU y al derecho internacional desde el primer plan de 1975 (Plan de Waldheim) hasta nuestros días. Estancado además un conflicto que le ha causado ostracismo continental y tensiones regionales. A pesar de todo esto, la ONU sigue sin ver como el estado marroquí actúa violando todas las leyes en detrimento de sus países vecinos, bloqueando el pleno desarrollo de la región del Maghreb con un estado saharaui independiente, con amplias relaciones bilaterales con todos sus vecinos y con hechos demostrables en beneficio de la seguridad regional.

    Declaraciones frecuentes, resoluciones repetitivas, reuniones, posicionamientos…sin efecto alguno sobre el terreno. La ONU ha reconvertido su papel a mero espectador con carácter opinólogo, engañándose a sí misma y revelando su propia impotencia práctica.

    Por ello, de aquí en adelante, cualquier informe, denuncia o declaración que haga la ONU que no sea la de organizar un referéndum, debe leerse en clave de retraso, ya que solo prolonga la duración del conflicto y todas las anomalías que se derivan de el. Esto no es opinión, es fáctico y lo peor, es que está documentado en sus propias resoluciones.

    Es hora de que el pueblo saharaui deje de celebrar resoluciones y comience a celebrar la aplicación de lo dispuesto en dichas resoluciones. Es la mejor opción para ambos, la mejor para la estabilidad de la región y la de varios países en el sur de Europa que se mantienen callados apoyando implícitamente al régimen marroquí, pero que por imperativos de seguridad nacional se verán obligados a intervenir. A este respecto cabe señalar que el Frente Polisario vincula el fin de la guerra con la celebración de un referéndum de autodeterminación, esto es; cumplir la legalidad internacional. No hay más, falta que la ONU lo ordene y Marruecos lo acepte, pero antes que nada falta voluntad política, esa que tanto escasea por los ambientes de la MINURSO y todo lo relacionado con la cuestión del Sáhara Occidental.

La presencia israelí en el Sáhara Occidental y su impacto en el ámbito militar

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EDITORIAL ✍️ Lehbib Abdelhay

Israel ha estado presente en el Sáhara Occidental desde la normalización de las relaciones con Marruecos en Diciembre de 2020. Los israelíes han irrumpido en la zona a través de tres áreas; Militar, turística y económica; mediante inversiones.

   Israel tiene presencia militar en el Sáhara Occidental a través de entrenadores y formadores militares, asistentes y técnicos en el campo de la industria militar. Se sospecha que Israel está construyendo una base de espionaje entre El Guerguerat y La Güera, dentro de la estrecha franja entre que da paso al Océano Atlántico. También están presentes a través de experimentos con drones suicidas y el mantenimiento de radares ubicados en el muro militar que divide el territorio. También existe un pequeño batallón desplegado cuya misión es espiar y estudiar de cerca la zona.

    En los últimos meses han llegado más de siete delegaciones israelíes para invertir en el Sáhara Occidental ocupado en dos sectores clave; El sector agrícola y el sector eólico. Las delegaciones israelíes que visitan oficialmente el Sáhara Occidental ocupado muestran un elevado interés en la explotación económica del territorio. Estas visitas no reciben la debida cobertura mediática durante sus múltiples viajes al Sáhara Occidental. Durante sus múltiples viajes visitaron ciudades como Dajla, Auserd, El Aaiún y Bojador, estuvieron dos veces en la región de El Guerguerat. El Aaiún y Bojador, así como en el pueblo pesquero de Tshika, al sur de Dajla. Pese a mostrar interés también en la pesca, hasta el momento no ha habido ninguna inversión significativa en este sector.

    Según averiguamos, la firma Halman Al-Dubi Technologies es la primera empresa hebrea que opera en el Sáhara Occidental, como compañía especializada en proporcionar soluciones integradas en el campo de las tecnologías alimentarias. En los últimos meses, las autoridades de ocupación marroquíes han confiscado a propietarios saharauis miles de hectáreas fuera de la capital ocupada de El Aaiún y el área urbana de la ciudad de Tarfaya y han incluido estas tierras en enormes proyectos agrícolas.

Los palestinos lamentan que Marruecos apoye a Israel en las masacres de Gaza

    También hay un sector importante que interesa a Tel Aviv, y es el del turismo y la cultura, ya que durante la temporada estival, un gran número de israelís llegan a la ciudad de Dajla para practicar deportes marinos. Vienen en grupos, normalmente de 25 ó 30 personas y, a veces, hasta cincuenta, todos turistas procedentes de Israel. Estos turistas israelíes no entran en la ciudad de El Aaiún, sino que van directamente desde el aeropuerto a centros turísticos a las afueras de la ciudad de Dajla.

    En este contexto, la cadena hotelera israelí Selina, propietaria de más de 160 hoteles en todo el mundo, comenzó a reforzar su posición en la región tras el éxito de su experiencia en Marrakech, abrió el camino para la apertura de su segundo establecimiento hotelero, elidiendo la ciudad de Dajla en el Sahara Occidental ocupado como uno de los destinos más populares para los amantes del turismo marino y ecológico. La multinacional israelí dijo que eligió Dajla por su privilegiada ubicación entre el Océano Atlántico y el árido desierto, es una zona famosa por el surf, y también es ideal para quienes buscan excursiones recreativas en las dunas del desierto.

Energías renovables

    Una fuente en El Aaiún confirmó a ECSaharaui que ‘’en lo que verdaderamente están interesados es en las energías renovables y la agricultura del Sáhara Occidental’’. Afirmación que se ve corroborada por el destino de las inversiones israelíes. En el sector de la energía renovable tenemos el Proyecto de Inversión en Energías Renovables, que es una iniciativa de Rabat para el Sáhara Occidental ocupado cuyo periodo abarca desde 2023 hasta 2027 y se centra en el ámbito de la transición energética y el desarrollo de las energías renovables con una inversión de 130 mil millones de dírhams.

   Los inversores son la empresa pública israelí de energía Newmed Energy, que lleva dos años explorando gas natural en el desierto saharaui. Las empresas israelíes consideran que el Sáhara Occidental es una gran reserva de gas natural y ahora la empresa está atrayendo capital para invertir más en el campo de la energía en las zonas ocupadas del Sáhara Occidental. Israel está invirtiendo actualmente en tres áreas: gas natural, energías renovables e hidrógeno verde.

La normalización cultural entre Marruecos e Israel ya incluye al Sáhara Occidental

    Existen acuerdos culturales y científicos entre el Ministerio de Cultura marroquí y su homólogo israelí, los más importantes de los cuales son el Festival de Cine de Autor de Rabat y el Festival de Cine de Dajla, en un acuerdo de colaboración con el Ministerio de Cultura israelí. Respecto a la educación, está en marcha un intercambio de estudiantes para estudiar en universidades israelíes y marroquíes. A principios de este año se iniciaron los viajes de distintas delegaciones juveniles entre Rabat y Tel Aviv para reforzar la relación entre ambas a todos los niveles.

Presencia militar en el Sáhara Occidental

    Marruecos despliega dos tipos de sistemas de misiles de fabricación israelí en el Sáhara Occidental: misiles SPYDER y el sistema Barak. Fuentes exclusivas confirman a este medio que el sistema de misiles SPYDER fue desplegado cerca de Fos Bucraa, no obstante, no se pudo ubicar la localización del sistema Barak.

    Según la información al que ECSaharaui tiene acceso, los israelíes están construyendo ahora una instalación militar al oeste de la región de El Guerguerat, en la estrecha franja entre ésta y la antigua ciudad de La Güera, en el lado atlántico, el ejército de ocupación marroquí está barajando construir otra instalación militar aún por determinar. La misma fuente confirmó la presencia de un grupo de soldados que no eran marroquíes en la misma.

Drones de reconocimiento y suicidas

    Israel ahora está fabricando los drones WonderB y ThunderB en Marruecos a través de la empresa Bluebird, pero se están probando en el Sáhara Occidental ocupado y en algunas zonas de contacto en el muro militar. Se trata principalmente de drones destinados a misiones de reconocimiento, inteligencia y detección de objetivos, de los que Marruecos ya había encargado 150 de ellos en el año 2022.

    También están los drones suicidas SpyX fabricados por Israel en Marruecos por la misma empresa. Y que fueron avistados a principios de este año al norte del Sáhara Occidental ocupado, concretamente en la región de Mahbes. También existe un acuerdo israelí-marroquí para ampliar la cooperación militar en los sectores de “investigación, defensa aérea y guerra electrónica”.

Drones israelíes que posee Marruecos:

 1- Heron

    Heron es un gran dron desarrollado por (IAI) la Corporación de Industrias Aeroespaciales de Israel. Este modelo jugó un papel clave en 2008 y 2009 en la Franja de Gaza, donde participó en la guerra junto a helicópteros y aviones de combate para realizar operaciones de alta precisión. Las tres unidades Heron llegaron a Marruecos -vía Francia- el 26 de enero de 2020 tras llegar a un acuerdo en 2013 por un importe de 48 millones de dólares. Tiene una autonomía aproximada de 52 horas y vuela a más de 10.000 metros de altitud. Su envergadura es de 8,5 metros, su radio es de 350 kilómetros y su peso máximo al despegue es de 150 kilogramos.

 2- Hermes 900

    Marruecos posee tres aviones Hermes 900 de fabricación israelí (Elbit) para reconocimiento aéreo. Se trata de un dron de mediana altitud que puede desplazarse a largas distancias, con el objetivo de detectar objetivos terrestres y marítimos. Puede transportar una carga útil máxima de 350 kilogramos y es capaz de volar a una altitud de 9.150 metros. La duración de su vuelo sin interrupción puede alcanzar las 30 horas.

 3- SpyX

    SpyX es un dron suicida diseñado por Israel con un alcance de 50 kilómetros y un tiempo de vuelo de 90 minutos. Puede transportar una ojiva explosiva que pesa 2,5 kg y un peso total máximo de 10 kg. SpyX es un pequeño dron eléctrico diseñado para espiar y atacar, ya que permite a los equipos tácticos detectar, confirmar y atacar con precisión objetivos a una distancia de hasta 50 kilómetros. Para aumentar sus capacidades de detección de objetivos, integra una gran carga útil de doble sensor montada en la aeronave y un rastreador de vídeo avanzado, para permitir un ataque electroóptico guiado y preciso contra el objetivo. Para aumentar su eficacia se carga la ojiva con explosivo antipersonal, antivehículo o antitanque.

 4- WonderB

    En septiembre de 2022, Rabat encargó 150 drones WonderB y ThunderB a la empresa israelí Bluebird. Además, una de las novedades más importantes de este nuevo acuerdo militar es que parte de la producción de drones se realizaría directamente en Marruecos.

    El WonderB es un dron ISR (Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento) y está diseñado como una plataforma versátil y fácil de operar. Es capaz de despegar y aterrizar verticalmente y puede operar en espacios muy reducidos como la cubierta de un barco. Se caracteriza por su invisibilidad ante los radares debido a sus bajas señales de audio, visuales y térmicas y una señal de radar poco común debido a su pequeño tamaño y forma. Tiene una autonomía de vuelo de 2,5 horas, un peso al despegue de 14 kg y un alcance de cobertura de 50 km. Alcanza altitudes de 1000 metros.

5- ThunderB

    En cuanto al TunderB, hay dos versiones que se diferencian, ya que una puede despegar y aterrizar verticalmente y la otra no. Además de las misiones de vigilancia, inteligencia, reconocimiento y designación de objetivos, puede lanzar pequeños misiles desde debajo de sus alas.

La perpetuidad «imprudente» del Frente POLISARIO

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Opinión


  ECS | Han pasado más de cinco décadas desde que el Frente Polisario nació como movimiento de liberación nacional, luchando y prometiendo la autodeterminación del pueblo saharaui frente a la agresiva ocupación marroquí. Pero a estas alturas, dada la situación actual del conflicto y teniendo en cuenta lo que concierne a la parte saharaui realizar o haber realizado, cabe preguntarse si el actual Polisario conducido por un liderazgo anquilosado, sigue siendo una herramienta de liberación o se ha convertido en un obstáculo del conflicto en relación a las aspiraciones del pueblo saharaui a la libertad e independencia.

   La respuesta es clara y dolorosa; el Polisario lleva años atrapado en su propia inmovilidad, dirigido por una cúpula fosilizada en las cuevas de Rabuni. Han hecho del exilio una rutina y del estancamiento una estrategia política. El liderazgo actual junto con los congresistas aferrados al poder con uñas y dientes, han confundido resistencia con inacción, y fidelidad a la causa con una lealtad totalitaria a dirigentes que llevan más tiempo en sus cargos que la mayoría de los saharauis tienen de vida. Gobiernan convencidos de que les caerá la solución del cielo sin mover un dedo, no sabemos si es cierto, lo que sí es cierto es que el cielo se ha convertido, desgraciadamente, en el verdadero configurador del Frente Polisario, ¿qué sentido tiene que la mayoría de sucesiones sean súbitas? No es del agrado de nadie que la única estrategia de renovación sea esperar funerales.

¿Hacia dónde va el Frente POLISARIO?

   La letanía inamovible de los mismos nombres circula cada cuatro años, periodo en el que se celebran los Congresos que designan al nuevo presidente y su gobierno. Como si de un mundial de fútbol se tratara, donde los títulos (cargos) se revalidan tanto como los eslóganes. Unos Congresos que más bien son una competencia de retórica ‘bidani’, donde exigen movimiento hacia afuera mientras rechazan cualquier reforma interna, pues todo intento de renovación ha acabado en el mismo baúl que las resoluciones inútiles de la ONU.

   El mantenimiento de esta dirigencia no solo erosiona la legitimidad interna, reflejada en el hecho de que el actual presidente haya obtenido un 69% de aprobación en las últimas «elecciones», sino que también que mina la confianza del pueblo saharaui, y otros actores, en la viabilidad de cualquier solución bajo el estandarte actual del Polisario.

   El pueblo saharaui, un pueblo castigado, no merece seguir pagando el precio del inmovilismo. La lucha por liberar la República Saharaui no puede continuar encadenada a una cúpula incapaz de regenerarse, incapaz de leer los tiempos e incapaz de articular una estrategia diferente al ‘más de lo mismo’ basada en manidos lemas revolucionarios, arengas nacionalistas y proclamas que no pasan del ámbito retórico.

   El mundo ha cambiado. La sauna ideológica en la que siguen encerrados desde el 1975 necesita aire fresco. La geopolítica es otra. Marruecos, aún a contracorriente, ha movido sus fichas con agresividad diplomática en todos los sectores. Y mientras tanto, el Polisario sigue repitiendo eslóganes de los años 70, sin una hoja de ruta definida ni una visión renovadora que saque al conflicto y a la República Saharaui del estancamiento regresivo en el que se encuentran.

   Medio siglo después de su creación para luchar contra la ocupación, parece más interesado en ocupar cargos de por vida, logrando únicamente congelar la revolución en el tiempo. Pese a todo siguen ahí, desgastados, con sus consignas enmohecidas, sus comunicados refritos y sus congresos sin sorpresa, pero con sus leales sin voz. Esos no fallarán nunca a la causa nacional, ni a sus mártires ni a los principios por los que un día se unieron a las filas del movimiento de liberación.

   La causa saharaui es legítima, histórica y digna. La ocupación del Sáhara Occidental porparte de Marruecos es ilegal, denunciada y confirmada por la ONU desde 1979. El pueblo y la causa saharaui merecen una dirigencia a su altura. Seguir atrapados en un vaivén de dirigentes perpetuos acentuará cada vez más la irrelevancia. El Frente Polisario, el actual Frente Polisario, debe dejar de ser un museo de cargos eternos y atreverse, por primera vez en décadas, a dar un paso hacia adelante y dejar que otros practiquen lo que predica. Debe reformarse de raíz o seguirá siendo una estructura envejecida, aferrada al símbolo de la revolución aunque vacía de contenido transformador. De no hacerlo, no será Marruecos quien sepulte las aspiraciones de independencia del pueblo saharaui, sino ellos mismos con esta perpetuidad imprudente. Lo que supondría traicionar no solo el pasado de lucha, sino también el futuro de libertad e independencia que se proclama como horizonte.

Marruecos y su estrategia de «zona gris» contra Ceuta y Melilla: presión híbrida, desinformación y rearme militar

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Por Ana Stella (@anaqtella)

Basado en datos del Observatorio Ceuta y Melilla

   Madrid (ECS).- Desde hace años, Marruecos sostiene de forma reiterada su reivindicación sobre Ceuta y Melilla. Sin embargo, lejos de plantear una ofensiva militar directa o una confrontación abierta, Rabat ha desarrollado un sofisticado entramado de presión no convencional que responde a lo que los expertos denominan una estrategia en zona gris: un conflicto político-diplomático con fines máximos pero medios difusos, diseñado para alterar el statu quo sin cruzar el umbral de la guerra.

   El concepto de “zona gris” define ese espacio intermedio entre la paz convencional y el conflicto armado. Su característica principal es el uso de tácticas encubiertas, ambiguas y progresivas: desinformación, presión económica, manipulación social, instrumentalización de la inmigración, sobornos y operaciones de influencia, entre otros.

   En este esquema, los fines son ambiciosos —como la anexión de territorios— pero los métodos son indirectos, diseñados para evitar respuestas militares o condenas internacionales. Marruecos aplica esta lógica a Ceuta y Melilla, con una estrategia planificada, gradual y sostenida.

Episodios clave de presión híbrida marroquí

1. Marcha Verde (1975): ejemplo de desestabilización masiva planificada.

2. Crisis del islote Perejil (2002): ensayo de provocación limitada.

3. Asalto migratorio a Ceuta (mayo 2021): entrada de miles de personas, incluyendo menores, como represalia por la atención médica prestada en España al líder del Frente Polisario, Brahim Ghali.

Instrumentos de la estrategia híbrida marroquí

1. Narrativa política y lawfare

Pasaportes emitidos con Ceuta y Melilla como territorio marroquí (2010).

Declaraciones del primer ministro El Othmani (2020): Ceuta y Melilla también son “ciudades ocupadas”.

Intento en 1975 de que la ONU incluyera ambas ciudades como «territorios no autónomos».

2. Presión migratoria y social

Uso instrumental de menores en el asalto a Ceuta.

Incremento sostenido de inmigración irregular alentada o permitida por Rabat.

3. Coerción económica

Cierre unilateral del comercio fronterizo en Melilla (2018).

Restricción al paso de mercancías y pescado fresco (2020).

Prohibiciones a funcionarios marroquíes de viajar a Ceuta y Melilla con pasaportes oficiales (2019).

4. Desinformación y operaciones de influencia

   Utilización debulos para movilizar a su propia población, como el falso rumor de un barco que llevaría inmigrantes desde Ceuta a la península en 2021.

   Más preocupante aún es su actividad encubierta: el régimen alauí ha influido en élites políticas y mediáticas extranjeras mediante sobornos y coacciones, especialmente en relación con el Sáhara Occidental.

Rearme y disuasión militar

   Marruecos está inmerso en un ambicioso programa de modernización militar valorado en más de 20.000 millones de dólares. Entre las adquisiciones destacan:

Cazas F-16 Block 70/72.

Drones turcos Bayraktar TB2 y negociaciones para adquirir MQ-9B estadounidenses.

Helicópteros Apache, carros M1A1 Abrams y sistemas Patriot.

Cooperación con Israel en ciberseguridad y drones suicidas.

    Este rearme apunta oficialmente al conflicto con Argelia y el Frente Polisario, pero también refuerza su capacidad disuasoria ante España, especialmente dado que Ceuta y Melilla no están cubiertas explícitamente por el Artículo 5 de la OTAN, lo que constituye una vulnerabilidad estratégica evidente.

   La política marroquí hacia Ceuta y Melilla no es improvisada ni coyuntural. Se trata de una estrategia prolongada de desgaste, manipulación y presión indirecta que encaja plenamente en los patrones de conflicto en zona gris.

¿Hacia dónde va el Frente POLISARIO?

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A cincuenta años de su fundación, el Frente POLISARIO, atraviesa una profunda crisis institucional, con implicaciones significativas para la seguridad interna, la estabilidad política y la continuidad estratégica del movimiento de liberación. El deterioro progresivo de su legitimidad está marcado por la ausencia de mecanismos de alternancia política, la centralización del poder en una élite dirigente históricamente establecida e intocable, así como una creciente desconexión entre el movimiento de liberación y sus bases sociales.

La persistencia del modelo político actual del Frente POLISARIO basado en la perpetuidad en el poder de la ‘vieja guardia’ constituye un serio riesgo para la causa nacional saharaui, ya no solo en términos de pérdida de legitimidad, sino como amenaza directa a su propia viabilidad estructural. Las condiciones para una eventual ruptura interna y colapso institucional podrían materializarse con serias consecuencias. Únicamente una reforma profunda reorientaría el rumbo a colisión que ha tomado la dirigencia del Frente POLISARIO.


 Opinión


  ECS | Durante muchos, muchísimos años… más de tres décadas, los saharauis hemos tolerado, en silencio, y ejerciendo la máxima moderación y buena fe por el bien de nuestra causa, las erráticas decisiones y actitudes de nuestros dirigentes, pero hemos comprobado con decepción que no aprenden de sus errores. La dirección del Frente POLISARIO se encuentra en una situación tan compleja en la que implementar una línea de acción es imposible y anticipar las posibilidades futuras es irrealizable dada la incapacidad, desorientación, falta de voluntad y formación manifiesta de sus miembros atrincherados en sus cargos reconvertidos fatídicamente en medios de subsistencia.

   Si bien la situación actual es, en parte, el resultado de la colisión que se produce entre los dos vectores dominantes del conflicto: Derecho Internacional y Realpolitik, las acciones y decisiones del liderazgo del Frente POLISARIO, la vieja guardia, nos ha alejado más de la independencia y debilitado políticamente a niveles inertes.

   Con la confusa firma del alto el fuego en 1991 se cerró un ciclo y comenzó, a fuego lento, la crisis. Se cometieron tres errores estratégicos; El primero fue aceptar la propuesta de alto el fuego de un enemigo en un contexto enteramente favorable a los intereses del pueblo saharaui. El segundo fue admitir el referéndum como solución a una sangrienta ocupación militar, otorgándole a Marruecos un supuesto derecho de disputa ilegítimo. Y el tercero, el más lesivo de todos por sus consecuencias, fue no reiniciar legítimamente la lucha armada una vez transcurrido el plazo establecido para la realización del referéndum en 1992, ya que éste estaba vinculado al mantenimiento del alto el fuego. Marruecos y la ONU incumplieron sus compromisos con el pueblo saharaui y con la comunidad internacional, el Frente POLISARIO no retomó las armas, se resignó y se mantuvo advirtiendo a las partes en lo que fue tomado como una muestra de debilidad, dando inicio al estancamiento que perdura hasta la actualidad.

Las estrategias de la «DIPLOMAFIA» marroquí: menos diplomacia y más mafia cuando se trata del Sáhara Occidental

   Desde su fundación el 10 de mayo de 1973, el Frente POLISARIO, movimiento de liberación que gobierna la República Saharaui, jamás ha conocido una crisis institucional capaz de amenazar su autoridad e influencia como en la que anda imbuido estos últimos años, ni siquiera durante los peores años de plomo del régimen marroquí y sus sucesivos complots políticos minaron y comprometieron tanto el futuro y existencia del pueblo saharaui como lo está haciendo ahora su desastrosa gestión en todos los niveles y ámbitos. Cincuenta años después de su fundación, el Frente POLISARIO, con el mismo grupo de líderes aún pertrechados en el poder, está irreconocible y marchitado; toda credibilidad, poder de movilización, influencia, simpatía y calado político que algún día tuvo entre la sociedad saharaui y la comunidad internacional, la ha ido perdiendo estas últimas décadas como resultado de algunas de sus imprudentes prácticas que han ido petrificándose a medida que la alternancia en el poder era postergada infinitamente por aquellos que han hecho de una causa nacional su causa personal.

   Hoy día es un hecho afirmar, dolorosamente, que el Frente POLISARIO ha desperdiciado y renunciado a la mayoría de conquistas de las pasadas décadas pese a mantener en su dirección a los mismos líderes, ya septuagenarios, que paradójicamente tanto lucharon por su consecución. La ausencia de un programa político, una hoja de ruta clara, una estrategia política definida y la incapacidad para regenerarse ante el decisivo momento por el que atraviesa la causa nacional refuerzan esta perspectiva, evidenciando quienes son los verdaderos y conocidos culpables de la negligente situación.

XVI Congreso del POLISARIO, la gota que colmó el vaso:

   El XVI Congreso del Frente POLISARIO fue celebrado en Enero del 2023, el primero en el curso de la segunda guerra, por lo que fue hábilmente planteado en términos bélicos contra Marruecos y apelando a la unidad nacional. Pese a ello fueron muchos los saharauis que se sintieron políticamente huérfanos tras sus resultados. La hemeroteca de los Congresos del Frente POLISARIO evidencia un patrón que el liderazgo sigue, y es que se vale de una retórica nacionalista tóxica para, antes y durante el Congreso decir una cosa y, una vez superado el mismo, hacer otra radicalmente opuesta. Sin embargo, en éste último decimosexto congreso todos esperaban un ‘golpe en la mesa’ dadas las circunstancias reinantes. Nada más lejos de la realidad, la resignación, la decepción y la impotencia acumulada recorrieron cientos de hogares y jaimas saharauis, tanto en la diáspora como en los campamentos y en los TT.OO, puesto que se mantenían grandes expectativas por un cambio político real que había sido prometido por el Secretario General, pero como bien dice el dicho ‘’las promesas solo comprometen a quien se las cree’’.

   Una vez concluido y publicadas las listas, el cambio se convirtió en el quincuagésimo capítulo de la cadena de rotación de los mismos líderes de la vieja guardia, y por si fuera poco, supuso la resucitación de vestigios políticos de dudosa utilidad y menor legitimidad. Transcurridos dos años y medio desde su celebración, el resultado sobre el terreno es ínfimo.

   De entrada, ¿es el Congreso de un pueblo o el de un partido político? En el horizonte asoman dos inconvenientes; la periodicidad de su celebración y la anomalía democrática del sistema de elección.

   Lo de celebrarlo cada cuatro años no tiene sentido alguno, no debe equipararse una evaluación de las políticas y medidas públicas con unas elecciones presidenciales, por lo que frente a situaciones prolongadas de estancamiento, como es el caso del conflicto saharaui, sería recomendable y más eficiente fijar periodos de tiempo más cortos que permitan observar el grado de cumplimiento de un programa y, en caso necesario, salvaguardarse un margen de maniobra para reformar o revertir una política ineficaz, y el coraje para destituir al responsable por criterios de capacidad, competencia y resultados obtenidos.

   La anomalía democrática surge en la composición y el modo en el que son designados los miles congresistas que decidirán el (SN) Secretariado Nacional. El SN está formado la mayoría por defecto a razón de su cargo en el gobierno o por ser alto miembro del POLISARIO y una minoría es la elegida democráticamente. El elevado número de congresistas y su sistema de elección selectivo para optar a elegir al Secretariado Nacional produce un conflicto de intereses entre las aspiraciones del pueblo saharaui y los deseos de mantenerse en el poder de la vieja guardia, ya que el voto de los congresistas está condicionado primero por el ‘miedo corporativo’, y en segundo lugar por la carga tribal, en ese orden. De esta manera, el sistema garantiza que no haya ninguna reforma que le perjudique y blinda la perpetuidad en el poder. La repetición del mismo resultado una y otra vez en la mayoría de los Congresos con la vieja guardia revalidando el poder, demuestran que las demandas del pueblo saharaui basadas en la regeneración y revitalización son ignoradas también por los congresistas. Ni siquiera valoraron estas demandas ni tampoco los criterios del mérito, la capacidad y formación en el contexto de las necesidades que requiere el reinicio de la lucha armada.

   El movimiento de liberación saharaui ha quedado atrapado entre largos discursos y evaluaciones formales que no abordan la esencia de los desafíos a los que se enfrenta en un mundo cambiante caracterizado por la multiplicidad de los frentes y el auge de amenazas de diversa índole contra la causa nacional, y que exigen estar a la altura y adaptarse.

   Tras cincuenta años en el poder, la lamentable situación actual desvela que el liderazgo de la vieja guardia constituye el mayor adversario del progreso. Han mostrado una resistencia feroz a reformas largamente demandadas por la sociedad saharaui en su conjunto, oponiéndose a las más elementales normas de alternancia en el poder en detrimento de la causa nacional. Su permanencia indefinida en el poder pese a su ineficacia y al paso del tiempo, ha estimulado deserciones políticas y ha liquidado a largo plazo el ardor combativo y el espíritu revolucionario entre los saharauis, aún siendo un pueblo fuertemente concienciado con su causa. Se comprende pues que sea desalentador para cualquier ciudadano saharaui comprometerse con un movimiento de liberación nacional cuya dirigencia carece de iniciativa, constituye un factor de inestabilidad y estancamiento, está hundida en una crisis sin precedentes, carcomida de corrupción y con una nula voluntad por el cambio y la regeneración.

Factores de riesgo identificados:

  • Fragilidad institucional:

  La ausencia de reformas estructurales dentro del Frente POLISARIO ha desembocado en una parálisis decisional. El Secretariado Nacional, órgano supremo del poder político, opera bajo lógicas corporativas y no representativas ni democráticas, comprometiendo su legitimidad como órgano de dirección colectiva. La institucionalización y normalización de la vieja guardia como clase dirigente permanente ha impedido la renovación de puestos técnicos y políticos al enfrentarse a una feroz endogamia política.

  • Erosión del capital social:

   La falta de iniciativa, de resultados tangibles y de rendición de cuentas, sumada a promesas incumplidas de reforma tras cada Congreso, ha generado una desafección política generalizada, acentuando aún más el distanciamiento entre los dirigentes y los saharauis de los campamentos, de los territorios ocupados y de la diáspora. El agotamiento del tejido movilizador podría traducirse en más deserciones políticas, fuertes protestas internas y deterioro de la cohesión nacional.

  • Captura institucional:

   Es a toda luces indudable que la actual e inamovible configuración interna del Frente POLISARIO presenta indicios de captura institucional por parte de actores interesados en el mantenimiento del statu quo ya que de lo contrario perderían sus beneficios. Este fenómeno maligno limita la maniobrabilidad y adaptabilidad del movimiento de liberación saharaui frente a nuevas amenazas y vulnerabilidades geopolíticas, dificultando el desarrollo de una política de seguridad nacional efectiva y moderna.

  • Crisis de legitimidad:

   Si bien la firmeza legal de la causa nacional permanece intacta, la continuidad de una dirigencia obsoleta y desactualizada sin una hoja de ruta clara debilitará el reconocimiento político del Frente POLISARIO. Esta situación limita su capacidad de influencia ante organismos internacionales y multilaterales, amenazando con aislar diplomáticamente a la RASD frente a una narrativa marroquí mejor posicionada y más visible en foros internacionales.

¿Hacia dónde va el Frente POLISARIO?

    Actualmente, ningún cargo del gobierno de Brahim Ghali encarna el espíritu del cambio y regeneración requerido por la sociedad saharaui ¿Debemos esperar que estos líderes de la vieja guardia hagan en los próximos años lo que no han hecho en los últimos treinta? Conocidos por todos, amados y odiados por otros, con sus errores y aciertos, se turnan en el poder de manera cíclica desde los últimos cincuenta años. Basta con echar un vistazo al Secretariado Nacional de la década de los noventa para darse cuenta de que siguen los mismos. Una simple comparación entre las carteras ministeriales de las legislaturas anteriores revela una sucesión de cargos entre ellos. ¿Qué aires de cambio puede ofrecer alguien que ya ha pasado por todos los ministerios o permanece atado a uno de ellos? A ojos de la opinión pública todos están ya políticamente quemados.

    En estos momentos, la dirigencia saharaui está urgentemente interpelada, a razón de su coraje, perseverancia y capacidad de resiliencia, a la espera de una oportunidad indemorable que le permita revertir una situación imperante altamente lesiva para el pueblo saharaui. Somos muchos, el pueblo saharaui en primer lugar, los que queremos comprobar que la entrega a la sagrada causa nacional, la responsabilidad política, la lealtad y generosidad del liderazgo del Frente POLISARIO hacia un pueblo castigado, siguen siendo los estimulantes y guía de su quehacer político, más concretamente de su Secretario General. Sencillamente éste pueblo no puede seguir permitiendo que alguien que tome decisiones ineficaces en su nombre no rinda cuentas ante la sociedad que representa.

   Nadie defiende que se mantenga esta situación de estancamiento. Todos pedimos cambios y reformas, y ese cambio debe apuntar de manera inapelable a la vieja guardia. La regeneración está garantizada al asentarse sobre dos pilares fundamentales; Una población predominantemente joven en edad de trabajar sobre la dependiente, y un elevado porcentaje de la misma que ha accedido a una formación profesional, lo que permite sostener una futura transición y sucesión política basada en los criterios de formación, capacidad y experiencia. Esta regeneración traería consigo la necesaria revitalización política y el rearme ideológico capaces de imprimir un nuevo rumbo al conflicto.

   De lo contrario, de continuar posponiendo esta serie de graves disfunciones y mantenerse en el poder, la legitimidad de estos líderes, ya debilitada, se verá cada vez más cuestionada y confrontada al constituir un factor de inestabilidad en la relación entre el Estado y la sociedad civil. Por lo que la pregunta que se plantea es saber cómo el liderazgo del Frente POLISARIO podrá imponer verdaderas conquistas políticas y/o militares cuando el medio gracias al cual ha tenido peso, el tejido social, y que puede utilizar en caso de necesidad, está descomponiéndose. La demografía fue esencial en todas nuestras batallas contra el enemigo. Perder esa baza significa desperdiciar la esencia de los logros, las armas de la causa y su combustible.

Canarias rinde pleitesía a Mohamed VI: política, negocios y sumisión diplomática en Las Palmas

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Por Ana Stella (@anaqtella)


   Las Palmas (ECS).- Un año más, el poder político y económico de Canarias se ha arrodillado simbólicamente ante el monarca alauí. Con motivo del 26º aniversario de la coronación de Mohamed VI, el Consulado de Marruecos organizó en el lujoso Hotel Santa Catalina (Las Palmas) una cena oficial que congregó a más de 160 figuras del ámbito institucional, empresarial y mediático del archipiélago.

   La cónsul general marroquí, Fatiha El Kamouri, presidió el acto y volvió a hablar de “fraternidad histórica” entre Marruecos y España, pese a las constantes agresiones políticas del Majzén, la ocupación ilegal del Sáhara Occidental y los chantajes migratorios a los que Rabat somete regularmente a las islas. Pidió “reforzar la cooperación” en áreas como innovación, seguridad y migración, ejes habituales del discurso marroquí cuando busca legitimidad en foros internacionales.

   Entre los representantes españoles no faltaron altos cargos del PSOE y del pacto CC‑PP en Canarias. La consejera de Sanidad, Esther Monzón, y el delegado del Gobierno, Anselmo Pestana, participaron activamente en el evento, elogiando “el excelente momento de las relaciones bilaterales”. Ni una sola mención al Sáhara Occidental, ni al espionaje con Pegasus, ni al uso instrumental de menores en Ceuta o las redes de narcotráfico desde el norte de África.

   La velada se celebró en el Royal Hideaway Hotel Santa Catalina, uno de los entornos más exclusivos de la ciudad, que fue decorado con motivos típicos marroquíes y ofreció un menú de alta cocina del reino alauí. Lejos de la diplomacia discreta, la escena fue un acto de ostentación, en el que los intereses económicos y geoestratégicos primaron sobre cualquier consideración ética o soberana.

   El Gobierno de Canarias, al igual que el Gobierno central, vuelve a situarse en la estela marcada por Madrid: silencio cómplice ante las violaciones de derechos humanos cometidas por Marruecos, participación activa en actos que blanquean al régimen de Rabat y subordinación a su narrativa territorial.

Argelia y Nigeria fortalecen su cooperación y comparten estrategias de respuesta a los desafíos regionales

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 Agencias 

   ARGEL – ECS. El Ministro de de Asuntos Exteriores de Argelia, Ahmed Attaf, recibió este jueves a su homólogo nigeriano, Yusuf Maitama Tuggar, Ministro de Asuntos Exteriores de la República Federal de Nigeria, en visita oficial a Argel.

   La reunión se dedicó a abordar los esfuerzos conjuntos para fortalecer las relaciones y aumentar la cooperación entre Argelia y Nigeria. Ambos ministros acordaron iniciar los preparativos para la próxima reunión de la Alta Comisión Mixta para la Cooperación entre ambos países.

   Los debates también brindaron a los ministros la oportunidad de intercambiar opiniones sobre diversos temas de actualidad internacional y regional. Entre los temas prioritarios se incluyeron las cuestiones relacionadas con la acción conjunta africana bajo los auspicios de la Unión Africana, así como la evolución de la situación política y de seguridad en el espacio compartido entre ambos países, en particular en la región sahelo-sahariana.

   Esta reunión bilateral subraya la importancia estratégica de los vínculos entre Argelia y Nigeria, dos pesos pesados del continente africano, y su compromiso compartido de promover la estabilidad y la cooperación frente a los desafíos de seguridad y desarrollo que afectan a África.

La cuestión del Sáhara Occidental tensa las relaciones entre Marruecos y Canadá

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   Madrid (ECS).- Si bien las fiestas nacionales suelen conmemorarse con la presencia de un ministro marroquí, ninguna figura política del gobierno de Marruecos asistió a la celebración oficial del Día nacional de la embajada de Canadá de este año en Rabat, según informó el digital Africa Intelligence.

Una ausencia notable de figuras del régimen marroquí

  Si bien la tradición dicta que el reino moviliza a sus ministros para participar en las festividades nacionales de las embajadas extranjeras, la embajadora de Canadá en Marruecos, Isabelle Valois, se encontró sola en la celebración en honor a su país el 3 de julio de 2025 en Rabat. No estuvo presente ningún líder político prominente.

  Y con razón, las relaciones entre Rabat y Ottawa atraviesan un período turbulento. En el centro de la disputa se encuentra la postura oficial de Canadá sobre el conflicto del Sáhara Occidental, que coincide con las resoluciones de la ONU que prevén un referéndum de autodeterminación. Considerada hostil por el régimen marroquí, esta postura ahora lleva a Rabat a condicionar sus relaciones con sus socios al apoyo de estos a su plan de autonomía.

  Antes de la salida del ex primer ministro canadiense Justin Trudeau en el primer trimestre de 2025, el rey Mohamed VI le envió una carta invitándolo a reconsiderar su postura con respecto al Sáhara Occidental. Desde el nombramiento de Mark Carney como jefe del gobierno canadiense, no se ha producido ningún cambio.

   Esta carta no fue la primera. Ya en 2022, durante un discurso pronunciado con motivo del 49.º aniversario de la Marcha Verde, en el que Mohamed VI convirtió la cuestión del Sáhara Occidental en el «centro de acción» de la diplomacia marroquí, se enviaron misivas a todos los ministerios de Asuntos Exteriores occidentales, incluido el de Canadá, instándolos a apoyar su su ocupación del Sáhara Occidental. Sin embargo, esta carta no provocó ningún cambio en el gobierno entonces liderado por Trudeau.

   En junio de 2024, sin embargo, las autoridades canadienses anunciaron que autorizarían a sus empresas a invertir en el Sáhara Occidental, pero sin garantizarles cobertura consular (AI, 20/06/24).

   Esta ausencia contrasta marcadamente con la diplomacia protocolaria observada en Rabat y Casablanca durante las fiestas nacionales de otras cancillerías. En la celebración estadounidense en Rabat, Leila Benali, ministra de Transición Energética, y Abdessamad Kayouh, ministro de Transporte y Logística, estuvieron a la vanguardia. En el consulado de Casablanca, el gobernador, Mohamed Mhidia, representó al reino. Las celebraciones oficiales del Reino Unido adquirieron una dimensión especial este año, con la destacada participación de Nadia Fettah Alaoui, ministra de Economía, tras el apoyo anunciado por el Reino Unido a la postura marroquí a principios de junio.

Frente POLISARIO: Sidi Omar sostiene que Marruecos es un Estado canalla

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(SPS)

   Nueva York (ECS).- El Representante del Frente POLSARIO en la ONU y Coordinador con la MINURSO, Dr. Sidi Mohamed Omar, afirmó que «Marruecos es un Estado canalla, conocido por su uso habitual del chantaje, el soborno y la compra de voluntades”, según declaraciones recogidas por el canal de televisión argelina EnnaharTV.

El régimen de Mohamed VI implicado en el tráfico de personas y se lucra con la desesperación de los migrantes

    El diplomático saharaui señaló “el uso que hace el Estado ocupante marroquí de la inmigración ilegal como medio de chantaje y presión en sus relaciones con los países de la Unión Europea, especialmente España” y recordó “los sucesos protagonizados por el Estado ocupante en 2021, cuando obligó a miles de sus ciudadanos, incluidos niños e incluso bebés, a lanzarse al mar hacia España para presionar al gobierno español, y el posterior cambio de postura de este”.

   Sidi Omar añadió que “la prueba más clara del uso del soborno por parte del Estado de ocupación marroquí es el escándalo “Moroccogate”, que reveló su flagrante participación en el soborno a diputados y exdiputados del Parlamento Europeo para defender sus intereses dentro de la institución europea, lo que llevó a muchos parlamentarios a exigir el castigo del régimen marroquí por su comportamiento criminal y mafioso”.

   “Recientemente, medios de comunicación internacionales han destacado la participación del Estado de ocupación marroquí en la trata de personas y su uso de la inmigración ilegal como moneda de cambio en sus relaciones con otros países, especialmente con España. El régimen marroquí recurre a generar una crisis tras otra con España, utilizando a los migrantes como moneda de cambio, en flagrante violación de las normas internacionales y la dignidad humana”, concluyó el diplomático saharaui.

La embajada de Marruecos en Moscú despliega mapa que anexiona el Sáhara Occidental

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Por Ana Stella (@anaqtella)


   Madrid (ECS).- En otra maniobra propagandística, la Embajada del Reino de Marruecos en Moscú ha exhibido públicamente un cartel en el que se muestra un mapa del país incluyendo el territorio del Sáhara Occidental como parte de su soberanía. Este acto constituye una clara violación del consenso internacional y una provocación política.

   Esta representación contradice abiertamente el Derecho Internacional, las resoluciones de las Naciones Unidas y la posición histórica de Moscú, que defiende el principio de integridad territorial solo cuando no se opone al derecho de los pueblos a la autodeterminación.

La embajada de Marruecos en Moscú despliega mapa que anexiona el Sáhara Occidental

   Actualmente, el Sáhara Occidental sigue siendo considerado por la ONU como un territorio no autónomo pendiente de descolonización. Ni Rusia ni la gran mayoría de los Estados del planeta reconocen la ocupación marroquí, y mucho menos su pretensión de integrar el territorio en sus mapas oficiales. Por tanto, la utilización de este tipo de cartografía en una embajada extranjera dentro de territorio ruso carece de validez legal y solo puede entenderse como un intento de imponer un hecho consumado mediante propaganda visual.

   Este episodio evidencia cómo el régimen de Rabat sigue explotando su red diplomática para normalizar la ocupación del Sáhara Occidental, violando el derecho internacional y desafiando a la comunidad internacional.