MINURSO pende de un hilo, Trump busca poner fin el mandato de misión de ONU para referéndum en el Sáhara Occidental
Washington (ECS), – El Departamento de Estado de Estados Unidos, a través de su Oficina de Asuntos de Organizaciones Internacionales, ha revelado una nueva estrategia diplomática orientada a impulsar una revisión exhaustiva del funcionamiento de las misiones de mantenimiento de la paz y de las misiones políticas de las Naciones Unidas.
La iniciativa se enmarca en la voluntad declarada de la administración Trump de poner fin a los mandatos de aquellas misiones de paz que, tras décadas de despliegue, no han logrado avances tangibles o han demostrado una eficacia limitada sobre el terreno.
El retroceso de la MINURSO en el Sáhara Occidental: cómo Trump pone en jaque al Frente POLISARIO
En este contexto, y según fuentes diplomáticas, la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) figura entre las operaciones que serán objeto de una evaluación rigurosa por parte de la administración estadounidense.
Según los datos oficiales a los que ha tenido acceso ECSaharaui, Estados Unidos, que representa más del 26 % de la financiación del mantenimiento de la paz de la ONU, acordó pagar solo aproximadamente la mitad de sus cerca de 1.400 millones de dólares en cuotas para el periodo 2025‑2026, dejando sin abonar cientos de millones en atrasos que datan de años anteriores. Pero los pagos a la MINURSO siguen bloqueados.
La revisión propuesta pretende analizar la viabilidad operativa de estas misiones y su adecuación a la realidad política actual, en un contexto de reconfiguración de prioridades internacionales y de optimización de recursos financieros y logísticos.
Diversos informes señalan que el interés de la administración Trump es clausurar el mandato de la MINURSO, en el marco de un escenario político diferente para el conflicto del Sáhara Occidental, bajo una implicación más directa de Estados Unidos en el proceso negociador.
مكتب الخارجية الأمريكية لشؤون المنظمات الدولية: ستتولّى الولايات المتحدة قيادة الجهود الرامية إلى إنهاء بعثات حفظ السلام والبعثات السياسية الخاصة المكلفة وغير الفعّالة حول العالم. pic.twitter.com/TPL78KNOOA
— الخارجية الأمريكية (@USAbilAraby) February 25, 2026
En este marco, círculos diplomáticos han relacionado esta orientación con la reciente visita a El Aaiún ocupado de la comandante militar australiana, la mayor general Cheryl Ann Pearce, quien mantuvo reuniones con responsables de la misión y realizó inspecciones sobre el terreno en el Sáhara Occidental. Según las mismas fuentes, se estaría estudiando la reducción de la presencia militar y logística, incluida la posible clausura de determinadas bases y puestos de observación.
Este giro coincide con la nueva dinámica política derivada de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, que ha reconfigurado el marco de discusión internacional en torno al conflicto saharaui, en un contexto de presiones crecientes para alcanzar una solución definitiva.
Desde fuentes cercanas al Frente Polisario se advierte, no obstante, que cualquier modificación o eventual finalización del mandato de la MINURSO no puede suponer el abandono del compromiso internacional con el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, principio central del proceso de descolonización pendiente en el Sáhara Occidental.
La ONU confirma la reanudación de las negociaciones sobre el Sáhara Occidental pero mantendrá el secreto
NUEVA YORK (ECS).— El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, indicó que las reuniones se centran en aplicar la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad (aprobada el 31 de octubre de 2025 a iniciativa de EE.UU.), que por primera vez emite un juicio de valor en la resolución, donde destacó la preeminencia de la opción de la autonomía marroquí atendiendo a criterios de realismo político y no a las raíces del conflicto y su carácter colonial.
Estas negociaciones están colideradas por el enviado personal del secretario general de la ONU, Staffan de Mistura, y el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz.
Dujarric dijo que De Mistura optará por mantener silencio para maximizar las posibilidades de éxito, sin ni siquiera dar detalles sobre la duración de las reuniones.
Estas conversaciones se producen tras un encuentro previo (8 y 9 de febrero de 2026) en la Embajada de Estados Unidos en Madrid, con participación de delegaciones de Marruecos, del Frente Polisario, Argelia y Mauritania, copatrocinadas por EE.UU y la ONU. El portavoz onusiano afirmó que en las conversaciones de Madrid se abordó también el plan de autonomía marroquí, en un formato ministerial y con gran discreción.
Continúan por segundo dia las conversaciones sobre el Sáhara Occidental en medio de profundas divergencias
WASHINGTON (ECS) — Estados Unidos convocó el lunes y el martes en Washington una nueva ronda de negociaciones sobre el Sáhara Occidental, reuniendo a Marruecos y al Frente Polisario en un importante esfuerzo diplomático para resolver el conflicto de la última colonia española. En dichas conversaciones también participan, como observadores, Argelia y Mauritania.
Esta es la tercera reunión en tan solo un mes, tras las conversaciones a principios de este mes en la residencia del embajador de Estados Unidos en Madrid. El africanista de Donald Trump, Massad Boulos, lidera la iniciativa, y según lo que se desprende de las primeras informaciones Washington busca lograr un avance decisivo en esta ronda de negociaciones.
Persisten desacuerdos fundamentales
Estados Unidos está promoviendo la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU de octubre como marco de estas conversaciones. Sin embargo, la resolución 2797 “toma nota” del plan de autonomía presentado por Marruecos, pero no lo declara como solución final ni lo impone como base única. Tampoco reconoce al Sáhara Occidental como parte integrante de Marruecos, ni legitima la ocupación y su aboga por una solución definitiva que garantice la autodeterminación del pueblo saharaui.
Según fuentes diplomáticas conocedoras del proceso, el Plan Baker II vuelve al debate, junto a propuestas de «periodo transitorio» y una versión de un referéndum diferente al propuesto por la ONU.
De acuerdo con la información disponible, en ciertos círculos estadounidenses se estaría impulsando una nueva tentativa de reactivar enfoques bajo la denominación de “realismo político”. No obstante, durante las conversaciones el núcleo del conflicto sigue vinculado al derecho de autodeterminación en el Sáhara Occidental, principio que la delegación negociadora del Frente Polisario considera como base de cualquier solución justa y duradera.
En la jornada se examinó la propuesta saharaui, modificada sustancialmente el pasado mes de octubre y presentada formalmente a la parte estadounidense. Según las mismas fuentes, Washington consideró el documento coherente y ajustado a la situación actual en la región. Por su parte, la delegación marroquí presentó su iniciativa de autonomía, compuesta por 40 páginas, como opción también incluida en la mesa de negociación.
Las fuentes indican que Washington reiteró a las partes su «papel como mediador» y aseguró que no pretende imponer ninguna solución o propuesta. Durante las deliberaciones se abordaron, para su discusión, cuestiones como el retorno de los refugiados al Sáhara Occidental, el redespliegue de fuerzas, el desarme y la celebración de elecciones de órganos representativos en el territorio saharaui. Sin embargo, la delegación saharaui expresó su rechazo a estas ideas en ausencia de un acuerdo integral que garantice los intereses del pueblo saharaui.
Mientras tanto, en el marco de estas consultas, Washington estaría explorando la posibilidad de someter un “acuerdo marco” a referéndum popular bajo supervisión internacional. No obstante, las condiciones asociadas —en particular el compromiso con el alto el fuego y el fin de las hostilidades— son interpretadas en círculos próximos al Polisario como parte de una fórmula política que no aborda el origen del conflicto, sino que busca cerrar el expediente en función de equilibrios regionales e internacionales coyunturales.
Algunas filtraciones apuntan a un eventual “acuerdo marco” bajo auspicio estadounidense y de Naciones Unidas que establecería un periodo transitorio de cinco años. Sin embargo, la delegación marroquí también habría manifestado su rechazo a esta propuesta.
La fórmula en discusión incluiría modificaciones en los mecanismos de representación y elección, entre ellas la limitación de determinados cargos soberanos a representantes sociales específicas conforme a criterios censales concretos —mientras la delegación marroquí mantiene su rechazo a considerar el censo español como referencia—, así como la adopción de los últimos diez años como base para la elaboración de listas electorales y restricciones al derecho de candidatura durante el periodo transitorio.
Estas propuestas, pese a presentarse como garantías de representación, suscitan interrogantes sobre su adecuación a las normas internacionales en materia de descolonización, que exigen una supervisión plena de Naciones Unidas y la garantía de una libre elección sin condicionamientos políticos previos.
Por otra parte, la delegación marroquí habría rechazado también solicitudes de Washington para incorporar su propuesta de autonomía a la constitución del Reino, lo que en algunos ámbitos fue interpretado como una maniobra dilatoria.
En conclusión, diversas posiciones sostienen que cualquier “acuerdo marco” solo podría adquirir legitimidad si parte del reconocimiento explícito del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, incluida la opción de independencia, sin presiones ni soluciones impuestas de antemano.
Coincidiendo con la ronda de negociaciones en EEUU, la ONU llama a poner fin a la ocupación en el Sáhara Occidental
NUEVA YORK (ECS) — El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, ha pedido que se renueven los esfuerzos para completar la descolonización del Sáhara Occidental y otros 16 territorios que permanecen bajo dominio colonial.
Guterres, al hablar el lunes en la apertura de la sesión de 2026 del Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C-24), señaló que la descolonización ha sido un objetivo central de la ONU desde la fundación de la organización. “Esta organización fue creada como un lugar donde las naciones puedan reunirse como iguales, no como gobernantes y gobernados”, dijo Guterres.
Señaló el impacto continuo del colonialismo en la explotación económica, la desigualdad, el racismo y la exclusión de la toma de decisiones.
El C-24, establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1961, supervisa el progreso hacia la concesión de la independencia a los territorios que aún no han alcanzado la “plena medida de autogobierno” (independencia), de conformidad con el Capítulo XI de la Carta de las Naciones Unidas.
Su mandato se deriva de la Declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales de 1960.
Guterres pidió un diálogo inclusivo que involucre a los territorios no autónomos, las potencias administradoras, los Estados miembros y otras partes interesadas.
El Secretario General señaló que cada territorio debe ser abordado individualmente, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración de 1960 y las resoluciones pertinentes de la Asamblea General.
Desde 1945, más de 80 antiguas colonias, con una población de alrededor de 750 millones de personas, han obtenido la independencia. Sin embargo, el Sáhara Occidental y otros 16 territorios no autónomos, en su mayoría pequeñas islas del Caribe y el Pacífico, permanecen en la lista de la ONU, albergando en conjunto a casi dos millones de personas.
El Sáhara Occidental, a menudo descrito como “la última colonia de África”, fue colonizado por España como Sáhara Español hasta 1976. Tras la salida de España, el territorio se convirtió en el foco de una larga ocupación militar entre Marruecos y Mauritania.
La República Árabe Saharaui Democrática (RASD), con un gobierno en el exilio en Tinduf, Argelia, controla actualmente aproximadamente el 30 por ciento del territorio, mientras que Marruecos ocupa el 70 por ciento restante.
Informes recientes indican que Marruecos ha esbozado planes para resolver el conflicto del Sáhara Occidental, tras las conversaciones mediadas por el presidente estadounidense Donald Trump.
Los otros 16 incluyen Samoa Americana, Anguila, Bermudas, Islas Vírgenes Británicas, Islas Caimán, Islas Malvinas (Falkland), Polinesia Francesa, Gibraltar, Guam, Montserrat, Nueva Caledonia, Pitcairn, Santa Elena, Tokelau, Islas Turcas y Caicos y Islas Vírgenes de los Estados Unidos. Las potencias administradoras son Francia, Nueva Zelanda, el Reino Unido y los Estados Unidos.
Nueva ronda de contactos en EE.UU entre la República Saharaui y Marruecos sobre el Sáhara Occidental
Washington. – La administración Trump ha convocado para este lunes y martes una nueva ronda de conversaciones en Washington sobre el Sáhara Occidental, invitando a Marruecos y al Frente Polisario, con la participación de Argelia y Mauritania en calidad de observadores, según confirmaron fuentes informadas. La reunión se produce tras el último encuentro celebrado en Madrid.
Las mismas fuentes señalaron que las conversaciones mantendrán “el mismo formato” a nivel ministerial adoptado por la administración estadounidense durante la reunión del 8 y 9 de febrero en la capital española. Asimismo, indicaron que los contactos se desarrollarán bajo estricta confidencialidad.
De acuerdo con las mismas fuentes diplomáticas, la cita de Madrid concluyó sin avances significativos, aunque se acordó mantener los contactos mediante una nueva reunión, ahora fijada para hoy lunes y martes en la capital estadounidense.
La delegación saharaui está integrada por el ministro de Asuntos Exteriores, Mohamed Yeslem Beissat; el representante del Frente Polisario ante la ONU, Sidi Mohamed Omar; y el representante saharaui en Washington, Moulud Said. Por su parte, Rabat envió una delegación encabezada por el ministro de Exteriores, Nasser Bourita; su representante en Nueva York, Omar Hilale; además del director de la inteligencia exterior, Yassine Mansouri.
También participarán delegaciones de Mauritania y Argelia bajo la supervisión de sus respectivos ministros de Asuntos Exteriores.
Fuentes cercanas al proceso indican que la parte estadounidense intenta obtener un compromiso firme de las partes para avanzar en estas conversaciones y transformarlas en negociaciones formales. Estarían previstas además nuevas sesiones en abril y mayo, siempre que Washington logre arrancar concesiones importantes a las partes implicadas, Marruecos y el Frente Polisario.
En este contexto, Marruecos continúa evitando cualquier solución que implique el ejercicio efectivo del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, mientras intensifica su presión en Washington —incluido el uso de influyentes lobbies— con el objetivo de debilitar o reducir el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), desacreditar al Frente Polisario y ganar tiempo en consonancia con la actual coyuntura internacional.
Las conversaciones se basarán en la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, adoptada en octubre pasado, que insta a “alcanzar una solución política mutuamente aceptable que garantice el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui”, mencionando al mismo tiempo la iniciativa de autonomía como marco de referencia para el diálogo.
Pese a lo que Washington denomina una “ambigüedad constructiva”, la administración estadounidense busca encauzar a las partes hacia una salida que preserve sus intereses estratégicos en el norte de África, en un contexto marcado por la creciente presencia rusa y la expansión de la influencia china en la región.
Por su parte, el Polisario reafirma que cualquier solución debe garantizar el derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia, en consonancia con las resoluciones de Naciones Unidas y con la naturaleza jurídica del conflicto, considerado un proceso de descolonización aún inconcluso.
La RASD y Marruecos se ven la cara en EE.UU para negociar el futuro del Sáhara Occidental
Washington/Madrid, 21 feb (ECS).-Estados Unidos celebrará la próxima semana una nueva ronda de contactos sobre el Sáhara Occidental, la tercera en apenas un mes, en el marco de una iniciativa diplomática impulsada por la Administración estadounidense para reactivar el proceso político.
La anterior reunión tuvo lugar hace dos semanas en Madrid y la primera se celebró el 21 de enero en Washington, bajo la coordinación de Massad Boulos y del embajador de Estados Unidos ante la ONU, Michael Waltz.
En ese primer encuentro participaron el ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita; el ministro de la República Saharaui (RASD), Mohamed Yeslem Beisat; el jefe de la diplomacia argelina, Ahmed Attaf; y su homólogo de Mauritania, Mohamed Salem Ould Merzoug.
Florida acoge negociaciones clave entre Marruecos y el Frente Polisario sobre el Sáhara Occidental
Según fuentes conocedoras del proceso, Boulos dejó claro que la negociación se desarrolla entre Marruecos y el Frente Polisario, mientras que Argelia y Mauritania participan en su condición de países vecinos “concernidos de una manera o de otra”.
Con esa precisión, el enviado estadounidense desmintió implícitamente la tesis defendida por sectores oficiales marroquíes, que habían sugerido, a través de comunicaciones informales y de medios afines, que Argelia era el interlocutor principal en el proceso.
Mientras tanto, medios marroquíes continúan calificando al Frente Polisario de organización terrorista y respaldan los intentos —hasta ahora sin éxito— de algunos congresistas estadounidenses para incluir el movimiento de liberación saharaui en la lista de organizaciones subversivas y violentas de Estados Unidos. Pese a ello, el ministro marroquí Nasser Bourita volverá a sentarse el lunes y el martes frente a los representantes del movimiento saharaui en la nueva ronda de contactos auspiciada por Washington.
Según fuentes diplomáticas, las conversaciones actuales no parten del nuevo plan de autonomía elaborado por tres consejeros reales marroquíes, un documento de 40 páginas que actualiza la propuesta presentada en 2007. Boulos al ser preguntado recientemente en la televisión alemana DW, no confirmó que dichas conversaciones parten de la propuesta marroquí, y añadió que las partes, «Marruecos y los saharauis», los que tienen que encontrar la solución más adecuada.
En octubre, el embajador Michael Waltz promovió en el Consejo de Seguridad de la ONU la adopción de la resolución 2797, que considera el plan marroquí como la “solución más viable” al conflicto y lo considera como base para las negociaciones. La nueva ronda de conversaciones se enmarca en ese mandato y busca avanzar hacia una solución política mutuamente aceptable para las partes.
Florida acoge negociaciones clave entre Marruecos y el Frente Polisario sobre el Sáhara Occidental
WASHINGTON (ECS).— Marruecos y el Frente Polisario se reúnen en Florida con apoyo de EE. UU. La administración Trump impulsa conversaciones directas en Florida entre Marruecos y el Frente Polisario por el futuro del Sáhara Occidental, según fuentes diplomáticas exclusivas desde Washington.
Las mismas fuentes diplomáticas confirman a ECSaharaui que esta nueva ronda de negociaciones es la continuación de la reunión que se celebró en Madrid el pasado 08 y 09 de febrero, en la residencia del embajador de EE.UU en España. Participarán los ministros de Asuntos Exteriores de Marruecos, la República Saharaui, Argelia y Mauritania. La delegación marroquí ya llegó a Washington, mientras la del Polisario llegará a lo largo del sábado.
Las negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario sobre el futuro del Sáhara Occidental han sido, históricamente, un proceso largo y complejo, normalmente auspiciado por la ONU. Esta vez, la administración estadounidense, encabezada por el presidente Donald Trump, dirige estas conversaciones.
Según las mismas fuentes, esta nueva ronda de negociaciones tendrá lugar los próximos días 23 y 24 de febrero, lunes y martes, respectivamente. La administración estadounidense ha trasladado desde Madrid a Florida estas conversaciones clave para mantenerlas en el máximo secreto.
El conflicto del Sáhara Occidental se remonta a 1975, cuando España se retiró del territorio. Posteriormente, Marruecos ocupó gran parte del territorio. El Frente Polisario proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y reclamó la independencia. En 1991, bajo mediación de la ONU, se acordó un alto el fuego y se creó la misión MINURSO, con el objetivo de organizar un referéndum de autodeterminación, que aún no se ha celebrado.
Papel de Estados Unidos en el conflicto
Estados Unidos ha tenido un papel diplomático relevante en distintas etapas. En 2020, durante el primer mandato presidencial de Trump, Washington reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental a cambio de la normalización de relaciones entre Marruecos e Israel. Desde entonces, EE.UU ha mantenido su respaldo al plan de autonomía propuesto por Marruecos como calficándolo “serio y creíble”, aunque formalmente sigue apoyando una solución política negociada bajo el marco de la ONU, según las últimas declaraciones del principal asesor de Trump, Masad Boulos.
¿Negociaciones en Florida?
Florida acogerá a partir de este fin de semana las negociaciones sobre el futuro del Sáhara Occidental.
Bajo auspicio estadounidense, y en un formato diplomático paralelo o complementario al marco de la ONU, Washington aspira a arrancar de las partes, Marruecos y el Frente Polisario, un compromiso para avanzar en una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable.
Al llevar las negociaciones a Florida, estado de residencia de Trump, Washington intenta asumir un papel más activo.
El Presidente del Parlamento inaugura la XXIX Conferencia de Intergrupos parlamentarios ‘Paz y libertad en el Sáhara Occidental ’
Hualde reafirma el compromiso institucional con la causa saharaui y apunta que la solución al conflicto del Sáhara tiene que ver con el diálogo y la voluntad política
Madrid (ECS).— El Presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde, ha abierto hoy la XXIX Conferencia de los Intergrupos Parlamentarios Paz y Libertad en el Sáhara que, con la participación de representantes de diez cámaras autonómicas, se celebra este viernes y sábado en la sede de la Cámara foral.
En su saludo inicial, Unai Hualde ha subrayado la importancia de esta cita anual que tiene como objetivo “hacer justicia con el pueblo saharaui y reivindicar el respeto al derecho internacional”, y ha celebrado la reunión de representantes políticos de distintos partidos y autonomías “porque el diálogo y la voluntad política son claves para hacer justicia con el pueblo saharaui”.
En ese sentido, el Presidente ha añadido que esta conferencia ha sido siempre «un acto de solidaridad con el pueblo saharaui, un acto de denuncia de la situación que se vive en los territorios ocupados y en los campamentos de personas refugiadas», sin embargo, ha añadido, «también sirve para poner en valor la solidaridad de tantas asociaciones e instituciones que colaboramos para mejorar las condiciones de vida de la población saharaui”.
Hualde ha advertido sobre el preocupante aumento de “opciones que cuestionan y ponen en jaque los valores democráticos” y que “constituyen todo un reto para las instituciones y para los parlamentos”, por lo que ha defendido la celebración de encuentros como el que se inaugura hoy, “que se centran en la paz y la libertad, y que son una buena manera de fortalecer la cultura democrática”.
