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22 mayo 2026
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Sáhara Occidental y Parlamento africano: un revés político significativo para Marruecos

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La reciente sesión del Parlamento Panafricano confirma la presencia activa de la República Saharaui en África y deja un revés político significativo para Marruecos.

Por Victoria G. Corera

Madrid (ECS).-  Hoy, 2 de mayo de 2026, la actualidad del Sáhara Occidental deja una señal política que merece ser leída con atención. La sesión del Parlamento Panafricano celebrada en Midrand no solo ha supuesto un reparto de cargos institucionales, sino que ha evidenciado una realidad que con frecuencia queda fuera del foco mediático europeo: la presencia activa de la República Saharaui en el entramado político africano.

La sesión extraordinaria del Parlamento Panafricano, celebrada en Midrand (Sudáfrica) entre el 28 y el 30 de abril, tenía como objetivo la reorganización de los órganos internos y la designación de cargos dentro de los grupos regionales. En este contexto, el grupo del Norte de África —donde se encuadran Marruecos y la República Saharaui— celebró una votación clave para el puesto de relator de la mesa provisional. El resultado fue claro: el candidato saharaui se impuso por 17 votos frente a los 12 obtenidos por el candidato marroquí, en una votación que sorprendió por su margen y por producirse en un espacio donde Rabat ha tratado de consolidar su influencia en los últimos años.

Los resultados de esta sesión, con la elección de representantes en distintos puestos —incluida la victoria de un candidato saharaui en el cargo de relator frente al candidato marroquí—, constituyen un revés político relevante para Rabat. Más allá de la aritmética del voto, el resultado refleja que las estrategias desplegadas por Marruecos en el ámbito africano no siempre logran consolidar el respaldo que proyecta en su discurso internacional.

Este resultado adquiere un significado particular al haberse producido en el seno del grupo del Norte de África, un espacio donde Marruecos ha tratado de reforzar su influencia en los últimos años. La derrota en este contexto no solo tiene un valor simbólico, sino que pone de manifiesto la existencia de equilibrios más complejos dentro de la Unión Africana.

Al mismo tiempo, la propia dinámica institucional africana vuelve a evidenciar una contradicción persistente. Mientras Marruecos sostiene una narrativa de soberanía exclusiva sobre el Sáhara Occidental, en el marco de la Unión Africana comparte espacios, votaciones y procesos con la República Árabe Saharaui Democrática, que continúa ejerciendo una presencia política efectiva en estas estructuras.

Frente a este escenario, el marco internacional sigue mostrando una parálisis prolongada. El Sáhara Occidental continúa inscrito en la lista de territorios no autónomos de Naciones Unidas, pendiente de un proceso de descolonización. Tanto la Corte Internacional de Justicia como el Tribunal de Justicia de la Unión Europea han reafirmado la inexistencia de soberanía marroquí sobre el territorio y la necesidad de respetar el principio de autodeterminación.

Sin embargo, como ya señalaron enviados de Naciones Unidas como James Baker o Christopher Rossel problema no reside en la falta de marco jurídico, sino en la ausencia de voluntad política para aplicarlo.

La lectura que deja la jornada es, por tanto, clara: el conflicto sigue bloqueado a nivel internacional, pero en el ámbito africano se consolida una realidad política en la que la República Saharaui mantiene presencia, capacidad de influencia y reconocimiento. Y, en ese contexto, los resultados recientes apuntan a que la estrategia marroquí encuentra límites más visibles de lo que a menudo se proyecta.

No es un episodio aislado, sino una señal de los límites de una estrategia que no logra imponerse plenamente en todos los escenarios internacionales.

 


✍️ Por Victoria G. Corera
Plataforma NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL

Ceuta | España: “La noche que crucé con uniforme de policía marroquí”

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Por Lehbib Abdelhay


No todos los que cruzan una frontera lo hacen en silencio ni en la clandestinidad. Algunos lo hacen cargando una historia que cuestiona a todo un régimen. Es el caso de este expolicía originario del Rif, que llegó a España el 19 de mayo de 2025 a través de Ceuta portando su uniforme oficial, en una huida tan excepcional como reveladora. Detrás de ese gesto no hay solo una decisión personal, sino el reflejo de un contexto marcado por el aislamiento, el miedo y la falta de horizontes que condena a todo un región del norte de Marruecos.

Esta es una entrevista a ese policía (M,C) rifeño de 38 años que logró huir a España a través de la Puerta de Ceuta, en la que relata los motivos de su fuga y las dificultades que enfrentó durante la misma. En conversación con ECSaharaui, el agente describe la situación política y social en la región del Rif, así como las presiones ejercidas por las autoridades marroquíes. También aborda su situación legal en España y el temor a posibles consecuencias derivadas de la cooperación entre ambos países, ofreciendo en su conjunto un testimonio personal que pone el foco en los derechos, la seguridad y la libertad de expresión.

Su testimonio no habla únicamente de una fuga, sino de una ruptura: con su pasado, con el aparato policial al que pertenecía y con un modelo que, según relata a ECSaharaui, empuja a muchos jóvenes rifeños a elegir entre el silencio estoico o el exilio esperanzador. En esta entrevista exclusiva, reconstruye el momento de su salida, describe las tensiones que vivió desde dentro del aparato de seguridad del régimen de Mohamed VI y pone voz a una realidad que rara vez se escucha desde dentro.

“La noche que crucé con uniforme de policía 

Pregunta: ¿Por qué viniste a España? ¿Cómo decidiste huir y a qué obstáculos te enfrentaste al llegar al país?

La historia de mi salida hacia España no puede entenderse como un simple desplazamiento migratorio, sino como la consecuencia directa de un contexto político, social y de seguridad profundamente complejo en la región del Rif. Mi decisión de abandonar mi nación no fue impulsiva ni voluntaria en el sentido estricto del término, sino el resultado de una acumulación de presiones y riesgos que hacían inviable mi permanencia sin comprometer mi integridad personal y mi dignidad.

Mi situación era especialmente delicada debido a mi trabajo previo dentro de un aparato de seguridad del Estado. Esta posición, lejos de ofrecer protección, me colocó en una situación de vulnerabilidad creciente, en la que el margen de maniobra se reducía progresivamente debido a la dinámica de control, presión e inseguridad. Dentro de semejante contexto, continuar no solo significaba aceptar una realidad incompatible con mis principios, sino también exponerme a consecuencias potencialmente peligrosas.

El hecho de haber accedido a España por Ceuta vestido con uniforme oficial evidencia el carácter excepcional de mi caso. No se trató de una migración por razones económicas ni de una salida planificada en condiciones normales, sino de una decisión urgente en un momento límite. Ese gesto refleja tanto la gravedad de mi situación como la ausencia de alternativas seguras dentro de mi propio país.

Una vez en España, lejos de encontrar una solución inmediata, tuve que afrontar nuevas dificultades: impacto psicológico, incertidumbre jurídica y desafíos variados en cuanto a integración y adaptación se refiere. Sin embargo, en todo momento he respetado las leyes y he intentado reconstruir mi vida dentro del marco jurídico español, con la voluntad de integrarme en una sociedad que se rige por principios democráticos y garantías legales.

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Pregunta: ¿Podrías describir la situación actual en la región del Rif y en Marruecos en general?

Para comprender plenamente mi caso, es imprescindible situarlo en el contexto del Rif, una región históricamente marcada por tensiones políticas, marginación estructural y una relación compleja con el poder central en Marruecos. Desde los acontecimientos del Hirak en 2017, la situación se ha deteriorado significativamente. Las protestas, que surgieron como una expresión legítima exigiendo demandas sociales y económicas, fueron respondidas con una estrategia predominantemente securitaria y represiva.

Este enfoque ha tenido consecuencias profundas. Por un lado, ha generado un clima de desconfianza entre la población, especialmente entre el sector juvenil, donde perciben y sufren la carencia de canales reales para expresar sus demandas. Por otro lado, se ha consolidado una presencia policial intensiva que muchos interpretan como un mecanismo de control más que de protección.

El resultado es un sentimiento generalizado de marginación. El Rif no solo enfrenta problemas económicos, como el desempleo elevado y la escasez de oportunidades, sino también una crisis de confianza institucional. Para muchos jóvenes, el horizonte del futuro se erige bloqueado: no ven posibilidades reales de desarrollo personal ni profesional dentro de su propio entorno.

En este contexto, la emigración deja de ser una elección para convertirse en una necesidad vital. No es únicamente una respuesta a la precariedad económica, sino también a la ausencia de un futuro estable y el sentimiento de vivir bajo una presión constante. A esto se suma la percepción de que las autoridades no han abordado con eficacia fenómenos como la migración irregular, lo que refuerza la idea de abandono institucional.

Desde una perspectiva crítica, la política del Estado marroquí hacia el Rif ha priorizado históricamente la estabilidad entendida en términos de control y represión, en lugar de apostar por un desarrollo democrático inclusivo y respetuoso con las particularidades de la región. Esta estrategia, lejos de resolver los problemas, ha contribuido a perpetuarlos.

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Pregunta: ¿Qué significa para ti el Partido Nacional Rifeño? ¿Representa al Rif?

Frente a esta realidad anteriormente descrita, surgen inevitablemente expresiones políticas y sociales como el Partido Nacional Rifeño, que para muchos no representa únicamente una organización política, sino una forma de reivindicación identitaria y de defensa de derechos básicos fundamentales. Estas iniciativas, especialmente desde Europa, cumplen una función clave; dar voz a quienes no pueden expresarse libremente desde dentro del territorio.

Mi acercamiento a este tipo de planteamientos no responde a un interés ideológico, sino a una convicción basada en la experiencia. Como exmiembro de un aparato de seguridad, he sido testigo directo de dinámicas y políticas que confirman la existencia de un problema estructural. Mi postura no es, por tanto, únicamente solidaria, sino fundamentada en vivencias en primera persona.

Actualmente, mi papel en dicha organización política es el de transmitir esta realidad de forma responsable, dentro de un marco legal y pacífico, defendiendo valores universales como la libertad, la justicia y la dignidad humana.

Pregunta: ¿Cuál es la situación de los jóvenes en el Rif? ¿Cómo piensan? ¿El temor a las fuerzas de seguridad marroquíes influye en que no salgan a la calle a manifestarse?

En cuanto a la juventud rifeña, su situación refleja con claridad la complejidad del contexto. No se trata solo de una generación afectada por el desempleo, sino de una generación marcada por el miedo. Tras 2017, muchos jóvenes perciben que cualquier forma de protesta conllevará un riesgo personal elevado, debido a precedentes de detenciones y condenas severa.

Este miedo ha transformado el espacio público; el silencio no es sinónimo de conformidad, sino de autoprotección. La consecuencia es una sociedad donde las demandas existen, pero no siempre pueden expresarse abiertamente.

Ante este panorama, los jóvenes se enfrentan a un complejo dilema: aceptar una realidad que consideran injusta o buscar alternativas fuera del país. La migración, en este sentido, se convierte en una vía de escape tanto económica como psicológica.

En contraste con esta situación, mi percepción de España es profundamente distinta. Considero que se trata de un Estado garante del derecho, donde las instituciones, especialmente el sistema judicial, actúan bajo principios de legalidad y respeto a los derechos humanos. Esta confianza no es ingenua, sino que se basa en la observación de su sistema democrático.

Pregunta: ¿El ‘entendimiento’ entre Rabat y Madrid podría llegar a afectar negativamente tu situación legal en España? ¿Temes alguna consecuencia?

No creo que la España de hoy, como Estado de derecho sólido con instituciones independientes, pueda poner a personas, que han acudido a ella en busca de protección, en una situación que pueda ponerlas en peligro. Hablo desde mi experiencia y por mi trabajo anterior dentro de un cuerpo de seguridad, ya que conozco la sensibilidad en este tipo de casos. Por ello, confío plenamente en que España seguirá fiel a sus principios, y que tratará estas cuestiones conforme a la ley y al estricto respeto hacia los derechos humanos, sin repetir errores del pasado, sino continuando con la protección de quienes acuden en busca de seguridad, refugio y dignidad.

Por otra parte, la relación histórica entre el Rif y España añade una dimensión delicada. Es una relación compleja, marcada por episodios difíciles, pero también por vínculos humanos y culturales. Desde la memoria colectiva rifeña, existe en la conciencia pública la noción de que la región ha soportado consecuencias nefastas de decisiones históricas externas, lo que genera interrogantes sobre el presente.

En primera instancia, el Ministerio del Interior español rechazó inicialmente mi solicitud de asilo en Mayo de 2025, alegando incoherencias en mi relato. Sin embargo, la Audiencia Nacional intervino y suspendió el proceso de mi entrega a Marruecos, lo que me permite quedarme en España temporalmente mientras continúen estudiando mi caso.

Pese a la incertidumbre, mi posición se basa en la confianza en que la España actual no reproducirá los errores del pasado, sino que actuará conforme a sus principios democráticos, garantizando protección a quienes la solicitan.

“Tuve que dejarlo todo atrás: familia, trabajo y vida para salvarme”

Pregunta: Cuéntanos cómo fue tu proceso de huida y cómo reaccionaron las autoridades marroquíes ante la situación

Lo que ocurrió no fue simplemente una “huida”, sino una decisión crucial entre permanecer en una situación que me amenazaba o partir hacia lo desconocido en busca de seguridad.

En aquel momento vivía bajo una intensa presión debido a mi anterior puesto dentro de un cuerpo de seguridad, por lo que era plenamente consciente que, de continuar en la misma situación, estaría expuesto a peligrosas consecuencias. Por ello tomé una decisión muy difícil; dejarlo todo atrás, mi trabajo, mi estabilidad e incluso mi familia. Lo que hace mi caso diferente es que no me fui como cualquier persona, sino que entré en España ataviado con mi uniforme oficial a través de Ceuta. Fue un momento lleno de tensión y miedo, porque sabía que estaba cruzando una línea roja, un punto sin retorno.

Tras eso, nada fue fácil. El impacto psicológico fue severo, a la incertidumbre sobre mi futuro se le sumó el peso de una decisión irreversible, además de dificultades y desconfianzas para adaptarme en el sistema de acogida.

En cuanto a la reacción de Rabat, es normal que una decisión así se perciba con mucha sensibilidad, especialmente cuando se trata de alguien que pertenecía a un cuerpo de seguridad del régimen. Hoy prefiero centrarme en el presente, en el futuro y en mi derecho a la protección, en lugar de entrar en detalles que podrían complicar aún más mi situación.

Me gustaría aclarar que mi salida no fue un acto heroico, sino una decisión necesaria. Entre permanecer en una situación de riesgo o enfrentar lo desconocido, elegí lo segundo. Fue una elección marcada por el miedo, pero también por la determinación de preservar mi dignidad.

Hoy, mi historia no busca reconocimiento, sino comprensión. Representa, en cierta medida, la experiencia de muchos que no pueden contar la suya. Y es, sobre todo, un recordatorio de que detrás de cada proceso migratorio hay contextos complejos que deben ser entendidos en toda su profundidad.

Rusia reafirma su postura tradicional y apoya una solución en el Sáhara Occidental conforme a las resoluciones de ONU

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MOSCÚ (ECS) — Rusia ha reafirmado su postura tradicional respecto al conflicto del Sáhara Occidental, subrayando su respaldo a una solución que se ajuste a las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas. Moscú insiste en la necesidad de un proceso político que respete el marco internacional y cuente con el consenso de las partes implicadas, evitando medidas unilaterales que puedan agravar la situación. En este contexto, el Kremlin defiende el papel central de la ONU como mediador y apuesta por una salida negociada que garantice la estabilidad regional y el respeto al derecho internacional.

La delegación del Polisario que visitó el pasado 29 de abril Rusia en busca de apoyo a la MINURSO. SPS

El pasado 28 de abril, el director del Departamento de Organizaciones Internacionales del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, K. M. Logvinov, se reunió en Moscú con una delegación del Frente Polisario encabezada por el ministro de asuntos exteriores saharaui Mohamed Yeslem Bessat.

Según un comunicado del ministerio de exteriores ruso, el encuentro se centró en la situación actual y las perspectivas de resolución del conflicto del Sáhara Occidental.

En la reunión de Logvinov, con la delegación del Frente Polisario, Moscú ha reafirmado una vez más su posición, sin adoptar enfoque diferente a su postura tradicional.

En este contexto, Moscú trasladó a la delegación del Polisario «la necesidad de alcanzar una solución justa, a largo plazo y mutuamente aceptable para la situación en torno al Sáhara Occidental, basada en las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU y en el marco de procedimientos compatibles con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas», según la comunicación ministerial rusa.

La guerra de sucesión en Marruecos: los peones de Mohamed VI al descubierto

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EDITORIAL


El inminente fin del reinado de Mohamed VI en Marruecos ha impulsado al Estado francés a posicionarse para la era posterior a Mohamed VI, ya que Francia, creadora de este arcaico reino feudal, posee información sobre la salud del monarca y pretende desempeñar un papel fundamental en la sucesión al trono, presentando su mejor baza. Por lo tanto, no es casualidad que los medios de comunicación franceses hayan publicado sendos artículos dedicados al rey marroquí, revelando así la visión del Estado profundo francés sobre su súbdito. Las grandes maniobras han comenzado.

Un libro revela secretos ocultos: la enfermedad de Mohamed VI desata luchas internas en el palacio

   De hecho, presenciamos una batalla campal entre los candidatos a la sucesión del rey de Marruecos, con varios grupos luchando como traperos comunes en un mercado. Disparan a diestro y siniestro y es difícil orientarse y saber quién es hijo de quién, quién es hermano, amante o padre, pues el ADN está muy mezclado. En este Juego de Tronos al estilo Bousbir, todos los disparos están permitidos y las apuestas están abiertas: ¿Quién se sentará en el codiciado trono de Mohamed VI?

  Entre los aspirantes se encuentra el heredero al trono, el príncipe Hassan, hijo de Mohamed VI y gran coleccionista de relojes caros. Sin embargo, este joven aún no se ha desvelado y su ascenso a coronel mayor de opereta no le permitirá ejercer ninguna autoridad. No obstante, es el favorito de André Azoulay, quien sabe que podrá manipularlo a su antojo. Su madre, Salma Bennani, conocida como «Lalla Salma», cuya enigmática desaparición en 2017 y su supuesto divorcio en 2018 alimentan numerosos rumores, es un tema tabú en el reino feudal. Su última aparición se remonta a la visita del matrimonio Macron-Trogneux, en diciembre de 2017, cuando ambas mujeres visitaban el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo Mohamed VI en Rabat. Desde entonces, nada: ella, por así decirlo, ha desaparecido. Según algunas fuentes, la princesa Salma disparó contra su esposo real y, al fallar, fue a su vez atacada por una de sus cuñadas, que tuvo más suerte. Hablando de OK Corral… Se dice que la difunta «primera dama» está enterrada en el Palacio Real de Rabat.

   El Majzén camufló este crimen como un divorcio, una decisión real que estipula que la princesa depuesta debe respetar la prohibición formal de aparecer en público, lo cual resulta muy conveniente para encubrir un asesinato. De vez en cuando aparecen fotos que la localizan, pero con Photoshop todo es posible. ¿Y adivinen quién anunció el divorcio real al pueblo marroquí, que se preguntaba dónde había ido su princesa de cuento de hadas? Ni el Palacio Real ni la prensa del Majzén. Fue Francia, a través de Dupond-Moretti, abogado de Mohamed VI, quien en 2019 calificó a Salma Bennani como la «exesposa» del rey. Es fácil imaginar que, si esta historia es cierta y Hassan llega al poder, su único deseo será vengar a su madre, y ya podemos predecir que sus tías lo pasarán mal. ¿Las veremos con la cabeza en la punta de una pica?

Marruecos ante el cambio: el heredero Moulay Hassan y el ocaso del reinado de Mohamed VI

   Luego está el príncipe Hicham, primo de Mohamed VI, residente en Estados Unidos, quien ha roto con el rey por una herencia. Tiene cuentas pendientes con la familia real y está ocupado afinando sus armas para reclamar lo que se le debe.

   También vemos mucha gesticulación por parte de Fouad El-Himma, amigo íntimo del rey y su consejero más cercano. Es también cuñado de Mohamed VI. No le importaría ser príncipe consorte instalando a su esposa en el trono de Marruecos, haciendo creer al mundo que el reino del cannabis, la corrupción y la colonización del Sáhara Occidental es una monarquía «ilustrada».

   También participan los jefes de los servicios de inteligencia, ya sea la DGED de Yassine Mansouri, creada por el verdugo del pueblo saharaui Ahmed Dlimi, o la DGSN de Hammouchi. No se llevan bien y cada uno quiere imponer a su favorito. Ellos también participan en la carrera hacia el abismo.

  Los hermanos Azaitar también reclaman su parte del pastel porque, finalmente, dieron lo mejor de sí mismos —su parte carnal— a la causa real. No piensan dejarse engañar.

   Pido a mis lectores que no me guarden rencor si hablo de los sucesos del Palacio Real como si fuera un artículo para Closer o Gala, revistas de famosos, pero con Marruecos es imposible hacerlo de otra manera. Todo gira en torno a relaciones sexuales y botín, algo natural para Marruecos.

   En resumen, es mucha gente, y la corte real se ha convertido en una auténtica guerra de sedición. Es casi seguro que esta guerra de sucesión será fatal para este reino ficticio de Marruecos, que no significa nada, no representa más que un decorado de cartón piedra como en una representación teatral, una entidad sin pasado ni historia, un juguete en manos de los antiguos colonizadores Portugal, España y Francia, y recientemente colonizado por los israelíes que huyeron del enclave sionista en Oriente Medio y por los emiratíes. Es muy probable que Marruecos no resista la presión de los clanes y se derrumbe.

   De hecho, esta guerra de sucesión entre las diferentes facciones, apoyadas por diversos intereses extranjeros —dado que Marruecos es vasallo de varios amos— hunde al país en el caos, con las potencias occidentales jugando cada una su carta para imponer su voluntad. Esto se ve claramente en Francia, que pretende controlar el proceso de sucesión. Recordemos que Marruecos sigue siendo interdependiente de Francia por los acuerdos de Celle-Saint-Cloud y lo seguirá siendo hasta 2056, lo que convierte a Francia en la potencia guardiana de Marruecos.

   Marruecos probablemente no podrá sobrevivir a esta guerra de sucesión. Hay demasiados problemas en este país que nunca se han resuelto: la pobreza endémica de la población mientras la familia real vive en un lujo increíble, una grave crisis de régimen con un rey ausente durante años, la corrupción entre las élites gobernantes y dentro del ejército, y, finalmente, los arietes diarios del Polisario, decidido a reconquistar su territorio.

   Pronto seremos testigos de la implosión de esta entidad deshonesta que solo existe en la imaginación de una población maltratada, liderada por títeres vinculados a Israel y Francia. Sus contradicciones fundamentales, que no han hecho más que agravarse con los años, a pesar de todo el dinero gastado en mantener con vida a un moribundo, se cristalizan ahora en torno a un trono abandonado hace tiempo. La guerra entre los diferentes clanes que compiten por el poder se ha sumado a una grave crisis política, amplificando el proceso de desintegración que ya lleva tiempo en marcha. Todo indica que Marruecos no durará mucho y se derrumbará. Acabará dividido en microestados y su sueño de expansión terminará, como él, en el basurero de la historia, mientras el pueblo saharaui reclamará su tierra ancestral.

Un libro revela secretos ocultos: la enfermedad de Mohamed VI desata luchas internas en el palacio

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Madrid, 1 may (ECS).- El escritor y periodista francés Omar Brouksy desvela en su nuevo libro, “Fin de règne”, publicado este 1 de mayo por la editorial Nouveau Monde Éditions, detalles sobre las crecientes luchas de poder dentro de los círculos del “Majzén” marroquí, en un contexto marcado por el deterioro continuo del estado de salud del rey Mohamed VI.

Marruecos ante el cambio: el heredero Moulay Hassan y el ocaso del reinado de Mohamed VI

La investigación documentada explica cómo los problemas de salud del monarca, tras padecer la enfermedad de Hashimoto y una obstrucción pulmonar crónica, le han obligado a delegar cada vez más sus funciones y a gestionar los asuntos del reino a distancia, generando una situación de incertidumbre que ha intensificado la rivalidad entre asesores históricos, la familia real y allegados al palacio, según informaciones recogidas por el semanario L’Express y el portal iustitia.bg.

El autor destaca en su obra los indicios de un posible cambio en la cúpula del poder, señalando el acercamiento del príncipe heredero Moulay Hassan a su madre, la princesa Salma Bennani, quien ha recuperado progresivamente influencia, culminando con su regreso a principios de 2025 a la residencia del palacio Dar es Salam. Este movimiento podría anticipar una reestructuración profunda de las instituciones del Estado y del entorno palaciego durante un eventual reinado de “Hasán III”.

La guerra de sucesión en Marruecos: los peones del Majzén al descubierto

El libro recoge también episodios reveladores del clima de tensión interna, entre ellos una acalorada discusión entre el monarca y el jefe de la inteligencia interior en relación con una campaña mediática dirigida contra los hermanos Zaiter, amigos del rey, a lo que este respondió con tono firme y sarcástico: “No sabía que teníamos una prensa independiente”.

En otros capítulos, la obra aborda los entresijos de la crisis diplomática con Francia a raíz del escándalo de espionaje Pegasus, antes de la reciente normalización de relaciones. El autor, cuyas publicaciones están prohibidas en Marruecos y que, según afirma, sufre presiones constantes por sus filtraciones, sostiene que la ciudadanía marroquí es cada vez más consciente del estado de salud del rey y de sus implicaciones en la gestión del país.

EE.UU anuncia que trabaja por una «solución» al conflicto del Sáhara Occidental en un plazo razonable

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Madrid (ECS).- El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, ha reiterado este miércoles el respaldo de Washington a la propuesta de autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental y ha señalado que Washington se encuentra trabajando con el objetivo de alcanzar una salida “pacífica” al conflicto dentro de un plazo razonable.

El precio de ser saharaui en territorio ocupado: dos detenidos en Guelmim mientras la ONU debatía el Sáhara

“Hemos reconocido la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. En el contexto de la resolución más reciente del Consejo de Seguridad, estamos tratando de conseguir una solución pacífica para este conflicto que se ha extendido durante un periodo inaceptable desde 1975”, ha manifestado en una comparecencia ante los medios junto al ministro de Asuntos Exteriores marroquí, Naser Burita, en Rabat, informa Europa Press.

Landau ha subrayado que la resolución del conflicto no puede alargarse durante otros 50 o incluso 150 años, algo que ha considerado “absurdo”. “Nuestro objetivo es lograr una solución pacífica para este asunto, pero también dentro de un periodo de tiempo adecuado”, ha explicado.

Alemania muestra respaldo a Marruecos en la cuestión del Sáhara Occidental durante visita oficial

La que fuera colonia española fue ocupada por Marruecos en 1975 a pesar de la oposición del Frente Polisario, con el que permaneció en conflicto armado hasta 1991, cuando ambas partes acordaron un alto el fuego con la intención de celebrar un referéndum de autodeterminación. Las discrepancias en torno a la elaboración del censo y la inclusión o exclusión de colonos marroquíes han impedido hasta ahora su realización.

El proceso de negociación actual se sustenta en la resolución 2797, aprobada por el Consejo de Seguridad el 31 de octubre de 2025 a iniciativa de Estados Unidos. Este documento respalda por primera vez, al más alto nivel de la ONU, el plan de autonomía marroquí como base para alcanzar una solución negociada al conflicto.

Alemania muestra respaldo a Marruecos en la cuestión del Sáhara Occidental durante visita oficial

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Alemania respalda el proceso liderado por la ONU para resolver el conflicto, pero al mismo tiempo valora positivamente la propuesta marroquí de autonomía como base para una solución.

Rabat, 1 may (ECS).- El ministro de Asuntos Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, expresó el respaldo de su país a Marruecos en relación con el Sáhara Occidental durante una visita oficial a Rabat, en la que destacó la propuesta marroquí de autonomía como una base “seria y creíble” para avanzar hacia una solución del conflicto.

EE.UU anuncia que trabaja por una «solución» al conflicto del Sáhara Occidental en un plazo razonable

Durante los encuentros mantenidos con autoridades marroquíes, el jefe de la diplomacia alemana reiteró el apoyo de Berlín al proceso liderado por Naciones Unidas, al tiempo que subrayó la importancia de alcanzar una solución política “realista, pragmática y duradera”.

El posicionamiento alemán supone un nuevo gesto de acercamiento hacia Marruecos en un asunto de alta sensibilidad internacional, en el que Rabat defiende un plan de autonomía para el territorio ocupado bajo su soberanía.

El precio de ser saharaui en territorio ocupado: dos detenidos en Guelmim mientras la ONU debatía el Sáhara

Asimismo, ambas partes coincidieron en destacar el fortalecimiento de las relaciones bilaterales, especialmente en el ámbito económico, con un aumento de las inversiones de empresas alemanas en sectores estratégicos del país magrebí.

El conflicto del Sáhara Occidental enfrenta desde hace décadas a Marruecos y al Frente Polisario, que reclama la independencia del territorio, y continúa siendo objeto de negociaciones bajo el auspicio de la ONU sin una resolución definitiva.

El precio de ser saharaui en territorio ocupado: dos detenidos en Guelmim mientras la ONU debatía el Sáhara

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Por Ana. Q  

Madrid (ECS).- El mismo día que el Consejo de Seguridad de la ONU se reunía en Nueva York para revisar el futuro de su misión en el Sáhara Occidental, la Gendarmería Real marroquí detenía en Guelmim a Salek Babir. Ex preso político. Defensor de derechos humanos. Miembro del comité administrativo de CODESA. Alguien que ya sabe exactamente lo que le espera cuando ve un uniforme cerca de su puerta.

Sáhara Occidental: los presos saharauis se mantienen firmes en sus posiciones

Con él se llevaron también al estudiante Abd Samad Tika. Las circunstancias exactas no han sido aclaradas. El motivo oficial, ninguno. Y esa ausencia de explicación es el funcionamiento normal de una represión que lleva décadas sin necesitar justificarse ante nadie.

Babir no es un nombre nuevo

CODESA lleva años documentando su caso. Ya había sufrido torturas y malos tratos por su actividad política, por su trabajo como defensor de derechos humanos, por su defensa pública del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación. Ha participado en foros y espacios internacionales vinculados a la causa saharaui. Ha dado la cara en momentos en que otros preferían no hacerlo. No es la primera vez que lo detienen.

En julio de 2025, la misma organización denunciaba el cerco policial al domicilio de Ali Salem Tamek, presidente de CODESA, y citaba a Babir entre los defensores afectados por amenazas, vigilancia e impedimentos de acceso. El hostigamiento no había parado. Solo había bajado de intensidad el tiempo suficiente para que la atención mediática se desplazara a otro lado. Eso también forma parte del cálculo.

Uno de los efectos más eficaces de este tipo de detenciones es precisamente ese: dejar a la familia y a los compañeros sin información, sin saber si hay cargos, sin saber dónde están, sin saber cuánto tiempo.

La ciudad de Guelmim tiene historia en este mapa. Desde 2013 el Tribunal de Agadir ha juzgado a varios activistas saharauis detenidos en Guelmim por participar en manifestaciones, por protestar contra decisiones del Consejo de Seguridad sobre la MINURSO, por organizar concentraciones que Marruecos considera ilegales aunque se trate de actos pacíficos. La Gendarmería conoce bien esas calles. Conoce también qué casas vigilar y qué nombres seguir.

El Polisario se abre a negociar con Marruecos pero insiste en la autodeterminación del Sáhara Occidental

Guelmim está en el sur de Marruecos, en la región que Rabat llama Guelmim-Oued Noun. Para el activismo saharaui es zona de frontera administrativa, un espacio donde la represión opera de manera más discreta que en El Aaiún o Dajla, con menos periodistas internacionales cerca y menos probabilidad de que las imágenes lleguen a ningún lado antes de que el daño esté hecho. Eso la convierte en un lugar conveniente para cierto tipo de detenciones.

Ese mismo 23 de abril, en Nueva York, el Consejo de Seguridad analizaba el estado de la MINURSO. La revisión estratégica que el propio Consejo había solicitado, planteando en voz alta que si una misión creada para organizar un referéndum que nunca ocurrió tiene todavía algún sentido real, o si simplemente se ha convertido en un mecanismo para gestionar el estancamiento indefinido. La pregunta lleva 35 años sin respuesta.

El modelo lleva décadas funcionando y nadie lo ha detenido

Hay que explicar cómo funciona esto porque no siempre se trata de condenas largas ni de juicios mediáticos. Eso ocurre a veces, cuando la represión necesita mandar un mensaje especialmente contundente. Pero la mayor parte del tiempo el sistema funciona de otra manera: detenciones breves, interrogatorios, algunos días incomunicado, liberación sin cargos formales o con cargos menores que quedan en suspenso como una espada sobre la cabeza del detenido. Eso es suficiente. Basta con romper el ritmo de trabajo de un activista, alejarlo de su entorno durante unos días, recordarle que el Estado sabe dónde está y cuándo sale de casa. El coste no tiene que ser la cárcel para ser efectivo. Tiene que ser constante.

El grupo de Gdeim Izik es el caso más visible y más grave. Amnesty International y Human Rights Watch llevan años documentando que varios presos saharauis permanecen encarcelados tras un proceso con garantías insuficientes, con condenas basadas en confesiones cuya obtención bajo tortura no fue investigada de forma seria ni independiente. El juicio fue trasladado de jurisdicción civil a militar, lo que limitó aún más las posibilidades de defensa. Algunas de esas condenas superan los veinte años.

Mohamed Lamine Haddi es uno de esos presos. Amnesty lo ha mencionado específicamente en informes sobre condiciones de detención: aislamiento prolongado, restricciones de contacto con su familia y con sus abogados, malos tratos documentados dentro de la cárcel. Su situación muestra algo que la represión no termina con la condena. Continúa dentro del sistema penitenciario a través de traslados a prisiones alejadas de las familias, de incomunicaciones arbitrarias, de castigos que no dejan huella oficial pero que son perfectamente reales para quien los sufre.

El Consejo de Seguridad celebrará el próximo 30 del presente mes una reunión clave para evaluar su misión en el Sáhara Occidental (MINURSO)

Fuera de la prisión, Sultana Khaya lleva desde noviembre de 2020 entre el arresto domiciliario, las agresiones y la vigilancia permanente en Bojador. Nunca hubo orden judicial que respaldara su detención. Nunca hubo investigación sobre las torturas y agresiones documentadas por Amnesty y Front Line Defenders. Nunca hubo consecuencias para los agentes que las ejecutaron. En algún momento las restricciones se relajaron lo suficiente para que pudiera salir del país a recibir atención médica. Pero la impunidad se mantuvo intacta. Y la señal que eso manda al resto de activistas en el territorio ocupado es que organizarse en Bojador tiene un precio que el Estado está dispuesto a cobrar, y nadie va a pedirle cuentas por ello.

Lo que se persigue no es solo la protesta

Este punto es importante porque a veces la represión marroquí contra activistas saharauis se presenta únicamente como respuesta a manifestaciones o a actos de protesta directa. No es solo eso. Lo que Marruecos persigue de forma sistemática es la existencia misma de una sociedad civil saharaui autónoma y conectada internacionalmente.

Babir no fue detenido mientras protestaba en la calle. Fue detenido siendo miembro de una organización que documenta abusos, que presenta informes ante organismos internacionales, que mantiene contacto con redes de derechos humanos fuera del territorio. Eso es lo que resulta intolerable, la capacidad de sostener una denuncia a lo largo del tiempo y hacerla llegar a personas que pueden usarla.

Cada detención de un miembro de CODESA, de AFAPREDESA, de cualquier organización saharaui de derechos humanos, cumple una función que va mucho más allá de la persona detenida. Le dice al resto que organizarse, documentar o recordar en voz alta que el Sáhara Occidental sigue inscrito como Territorio No Autónomo en la lista de Naciones Unidas, pendiente de descolonización desde hace décadas, tiene coste.

Y el Estado calcula ese coste. No necesita encarcelar a todo el mundo. Necesita que suficiente gente decida que no merece la pena.

El marco internacional que lo hace posible

El Sáhara Occidental no es una cuestión interna marroquí. Está reconocido en el estatuto jurídico de Naciones Unidas como Territorio No Autónomo, pendiente de descolonización, con un proceso político bloqueado desde hace décadas. Que Marruecos controle el territorio militarmente no cambia ese estatuto. Que la Unión Europea haya normalizado esa situación hasta el punto de firmar acuerdos comerciales que incluyen los recursos del territorio tampoco lo cambia.

Lo que sí cambia es el margen de acción de quienes deberían exigir cuentas. Una MINURSO sin mandato de derechos humanos (Marruecos lo prohíbe en el territorio) no puede documentar detenciones como la de Babir y Tika con autoridad suficiente para que Marruecos tenga que responder. Un Consejo de Seguridad o Asamblea General que lleva 50 años paralizado, no está en posición de exigir las mismas garantías que exigiría en otro territorio. Una España, que sigue siendo Potencia Administradora del territorio pero doblegada a los intereses marroquíes por el gobierno de Pedro Sánchez. Una Unión Europea que paga a Marruecos por gestionar la inmigración ilegal y le compra pescado del Atlántico saharaui no va a presionar seriamente por dos activistas detenidos en Guelmim un miércoles por la tarde.

Este es el escenario real y que Marruecos conoce perfectamente y que ha sabido construir durante décadas con paciencia, con inversión diplomática y con el apoyo estratégico de potencias que tienen sus propios motivos para que el conflicto del Sáhara no genere demasiado ruido.

Mali: Bamako cercada y el ejército que se rinde

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Goïta habló por primera vez desde el 25 de abril. El líder de la junta apareció en televisión para decir que la situación está «bajo control», que los ataques fueron «extremadamente graves» y que prometía la «neutralización completa» de los responsables.

Por Ana. Q

Madrid (ECS).- Mientras Goïta hablaba, JNIM bloqueaba las carreteras de acceso a la capital. El bloqueo se extiende a todas las esferas, no solo a los suministros de combustible. Le Monde publicó un mapa con casi la mitad de las carreteras nacionales hacia Bamako cortadas. En la dirección Bamako-Kéniéba, unos 1.000 vehículos acumulados en uno de los puestos de control, tráfico completamente bloqueado durante horas. Solo se permite salir. No entrar.

Mali: reportes de intensos enfrentamientos simultáneos en el norte y el sur del país

Mali es un país sin salida al mar que depende por completo de rutas terrestres desde Senegal y Costa de Marfil para abastecer su capital. JNIM lleva meses experimentando con el estrangulamiento logístico. Lo que en octubre de 2024 fue un ensayo, cortando rutas de combustible y provocando escasez documentada en Bamako, hoy es una operación activa a escala nacional.

Tras la caída de Kidal el 25 de abril

Gourma-Rharous, a 110 kilómetros al este de Tombuctú, cayó tras combates breves. Es una ciudad del norte del país con presencia histórica de JNIM en su entorno y valor logístico para el control del río Níger en esa región. La guarnición se rindió.

Hombori, en la región de Gao, también fue capturada por JNIM. Es un nudo de comunicaciones en la carretera que une Gao con Mopti, con una base militar que controlaba acceso al centro del país.

Tessalit, Aguelhok, Ber, Intahaka y Labazanga: todos entregados pacíficamente en menos de 72 horas por el Africa Corps y las FAMa. En Intahaka no solo cayó la ciudad. Cayó una de las principales zonas mineras de oro de la región de Gao, cuyos operadores (todavía sin identificar públicamente) ya no tienen control sobre el terreno.

El portavoz del FLA, Mohamed El Moualoud Ramadane, habló desde París con un medio: «Gao, Tombuctú y Ménaka serán nuestros próximos objetivos de liberación. La junta caerá tarde o temprano. » Añadió que el objetivo del FLA es «lograr la retirada completa de Rusia de Azawad y, en general, de todo Mali.»

El ejército maliense respondió con cazas MiG sobre Kidal. Uno de los ataques alcanzó una escuela. El Africa Corps lanzó ataques aéreos en Ménaka. El Estado Islámico en el Gran Sáhara (EIGS), rival directo de JNIM en la región de las tres fronteras, aprovechó el vacío y entró brevemente en Ménaka por el sur antes de retirarse. Lo que está ocurriendo en el extremo este del país parece un reordenamiento territorial con tres actores armados simultáneos compitiendo por el mismo espacio.

La estrategia de JNIM hacia el ejército maliense ha dejado de ser exclusivamente militar. En Tessit, en la región de Gao, JNIM liberó a cerca de 200 soldados malienses que habían depuesto las armas. No les ejecutó. Les dio dinero, les proporcionó camiones y les dejó marcharse a cambio de que prometieran no volver a combatir. Es la misma táctica documentada en la guarnición de Tessit días antes: ofrecer una salida digna para acelerar la desintegración de las FAMa sin necesidad de combate. Está funcionando.

El 29 de abril, dos militares desertaron públicamente. Abdulahi Haidara se llevó un pickup Toyota y una ametralladora de 12,7 mm y se unió al FLA. El teniente coronel Jamal Ould Lemham, coordinador de las fuerzas gubernamentales en Diéma, región de Kayes en el suroeste, abandonó su campamento. Las deserciones de oficiales medios son el indicador más fiable de la moral de un ejército. Cuando los mandos intermedios se van, la cadena de mando empieza a colapsar desde dentro sin que ningún ataque externo lo provoque.

También se conoció un dato sobre las bajas rusas. Vladimir Shumakov, combatiente del Africa Corps que había pasado tres años en Ucrania antes de ser trasladado a Mali hace diez meses, fue identificado como uno de los muertos del 25 de abril en Kidal. Es el primer nombre ruso confirmado públicamente de esta ofensiva. Moscú no ha publicado cifras oficiales de bajas.

El acuerdo FLA-JNIM: gobierno compartido con sharia negociada

Se conoció un detalle del pacto entre FLA y JNIM que define cómo piensan administrar los territorios que van tomando. El FLA, un movimiento de base tuareg que se define como laico y republicano, aceptó la gobernanza basada en la sharia en los territorios que controla. A cambio consiguió una aplicación «más flexible» que en las zonas bajo control exclusivo de JNIM.

Es decir: los herederos del MNLA, el movimiento que en 2012 rompió con Ansar Dine precisamente para no someterse a la sharia, aceptan en 2026 ese mismo marco a cambio de cierta autonomía en su aplicación.

Oumar Mariko: el opositor que negoció con JNIM lo que el Estado no pudo

El político opositor Dr. Oumar Mariko, en exilio voluntario desde hace más de cuatro años, viajó entre el 4 y el 10 de abril a Guiré, en la región de Nara, zona bajo control yihadista, para reunirse personalmente con rehenes malienses en manos de JNIM. Guiré está en el bosque de Wagadú, en la frontera con Mauritania, uno de los bastiones históricos de JNIM en el centro-norte del país.

JNIM liberó cuatro de esos detenidos malienses tras las negociaciones. El Tribunal de Apelación de Bamako respondió abriendo una investigación sobre sus «presuntos vínculos con grupos armados terroristas.» Mariko asumió públicamente la responsabilidad de la iniciativa.

JNIM lo usó también como operación de imagen, igual que con los soldados de Tessit: demostrar que puede negociar, que puede liberar, que puede administrar justicia, que puede gobernar. Es la misma estrategia política que llevó a Katiba Macina a controlar el delta interior del Níger durante años: no solo matar sino también administrar, resolver, estar donde el Estado no está.

Hackers publican documentación notarial sobre candidatos al gobierno de Marruecos y anuncian 4 terabytes de archivos

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Por Ana. Q 

Madrid (ECS).- El grupo hacktivista Jabaroot ha difundido contratos notariales auténticos comprometedores para varios nombres que suenan con fuerza para presidir el próximo ejecutivo marroquí, en el marco de lo que describe como una operación de escrutinio previo a las elecciones orquestadas desde el Palacio.

Abdelouafi Laftit, actual ministro del Interior y señalado como candidato a jefe de gobierno, aparece en un contrato notarial de marzo de 2022 como comprador de la villa «Fatiha 1» en Sidi Youssef Ben Ali (Marrakech): más de una hectárea con construcciones, huerto de manzanos, establo y pozo, por 7,1 millones de dírhams. Jabaroot lo enmarca dentro de lo que denomina «siervos del Estado» que acumulan propiedades de origen injustificado mientras residen en las zonas más exclusivas de Rabat.

Complot en el palacio real de Rabat: documentos filtrados

Mohamed Chaouki, presentado como sucesor natural de Akhannouch, aparece en cuatro contratos hipotecarios ante CFG Bank sobre el mismo inmueble (villa Machrek 11, Rabat Souissi, TF 113298/03, 1.803 m²), acumulando una deuda garantizada superior a los 30 millones de dírhams entre 2020 y 2022. Parte del crédito fue destinado a financiar la compra de acciones de AD Capital. Jabaroot subraya que las declaraciones patrimoniales de funcionarios en Marruecos recogen activos pero no deudas, lo que convierte este pasivo en legalmente invisible ante la opinión pública.

El grupo anuncia además el expediente completo de Fatima Zahra Mansouri, la ministro de Urbanismo, con más de 80 transacciones inmobiliarias atribuidas a ella y su familia, incluyendo terrenos presuntamente obtenidos de forma irregular y suelo recalificado de rústico a urbano. Jabaroot exige su retirada política.

Además, Jabaroot menciona a Nabila Mounib en sentido inverso: tras examinar sus cuentas y propiedades, afirma no haber encontrado nada reprochable, y la presenta como la única alternativa real a la corrupción sistémica.

Filtraciones de «hackers» destapan compra millonaria de Mohamed Raji, alto mando de la inteligencia marroquí

Jabaroot apunta directamente a Fouad Ali El Himma como arquitecto real del proceso electoral, actuando desde el Palacio sin exposición pública, y describe la próxima cita en las urnas como una «farsa preparada» con resultado predeterminado. El grupo anuncia que posee 4 terabytes de archivos sobre ministros y líderes de partidos, cuya publicación considera inminente.

Jabaroot pone en jaque a instituciones marroquíes

Esta no es la primera vez que Jabaroot pone en jaque a instituciones marroquíes. El grupo lleva meses ejecutando una campaña sistemática de filtraciones que ha golpeado sectores tan dispares como el fútbol, el sistema penitenciario, el registro civil y la banca.

En el ámbito deportivo, Jabaroot accedió a bases de datos internas de la Real Federación Marroquí de Fútbol (FRMF), extrayendo contratos de jugadores, documentos personales y expedientes médicos de más de 5.000 personas vinculadas al fútbol marroquí. La acción fue presentada como respuesta a lo que el grupo califica de arbitrajes parciales y hostigamiento a jugadores e hinchas argelinos. Poco después, la filtración de la DGAPR (administración penitenciaria) materializó la amenaza: el sistema de prisiones marroquí quedó expuesto tras la condena del aficionado argelino Raouf Belqasmi, en un caso que el grupo denuncia como sentencia políticamente motivada.

Jabaroot también filtró un acta notarial fechada en septiembre de 2023 que registra la venta de una vivienda de 108 m² en el centro histórico de Marrakech a un ciudadano israelí por 12.960 dírhams, a través del Estado marroquí como vendedor. El valor de mercado en esa zona oscila entre 15.000 y 30.000 dírhams por metro cuadrado. La operación se amparó en un decreto de 1991 pensado para regularizar situaciones de familias sin título de propiedad. Jabaroot la insertó en el contexto de la normalización con Israel firmada en 2020 y los contratos militares posteriores con Israel Aerospace Industries, Elbit Systems y otras empresas israelíes de defensa, sugiriendo que la tercera fase de esa normalización es el asentamiento civil mediante compra masiva de propiedades con facilitación estatal.

En el ámbito futbolístico-político, el grupo acusó a Fouzi Lekjaa de haber pagado cerca de 15 millones de euros a miembros de la CAF para arrebatarle el título de la CAN a Senegal, con la implicación del jefe de inteligencia exterior Yassine Mansouri y fondos reservados del Estado. Jabaroot afirma disponer de grabaciones y documentos que publicará «en el momento adecuado».

La filtración más voluminosa hasta ahora fue la de la CNOPS, la caja de previsión sanitaria de los funcionarios marroquíes: tres millones de líneas volcadas un año después de una primera intrusión que, según el grupo, nunca fue corregida. En ese mismo comunicado, Jabaroot afirmó tener acceso activo a sistemas de registro civil, notarías, la CNSS y banca online, instando a la ciudadanía a evitar esos servicios.