Sáhara Occidental | Guterres califica de «grave» la situación de los presos de Gdeim Izik ante el Consejo de Seguridad
🔴 EXCLUSIVO
El informe anual de Guterres al Consejo de Seguridad destaca las decisiones del Comité contra la Tortura sobre los presos de Gdeim Izik y califica su situación de «preocupante».
Nueva York (ECS) – El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, afirmó que la situación de los presos saharauis vinculados al campamento de protesta de Gdeim Izik, en el Sáhara Occidental, y detenidos en Marruecos, sigue siendo motivo de grave preocupación, a la luz de las decisiones y conclusiones adoptadas por los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas, entre ellos el Comité contra la Tortura.
El informe señala que, el 20 de mayo de 2026, el Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura emitió decisiones relativas a cuatro detenidos saharauis vinculados al campamento, concluyendo, añade el informe, que estos casos apuntan a «un patrón constante de detenciones arbitrarias, reclusión en régimen de aislamiento y actos de tortura o malos tratos durante los interrogatorios, así como al uso de confesiones obtenidas bajo coacción en los procedimientos judiciales».
En el contexto de la persistencia de las violaciones de los derechos humanos y del cerco militar y mediático en los territorios ocupados, el informe señala que la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OHCHR) no ha tenido acceso a esos territorios desde 2015, pese a las reiteradas solicitudes formuladas por la Oficina para realizar una visita técnica.
En este sentido, Guterres subrayó que la ausencia de una supervisión independiente, imparcial, integral y sostenida de los derechos humanos sigue constituyendo un importante obstáculo para realizar una evaluación completa de la situación de los derechos humanos sobre el terreno.
Según los informes, observadores internacionales, incluidos parlamentarios, abogados y periodistas, continuaron enfrentándose a restricciones de acceso, y decenas de ellos fueron impedidos de entrar o expulsados.
Asimismo, reveló que, durante el período que abarca el informe, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos siguió recibiendo informes sobre un creciente deterioro del espacio cívico y sobre restricciones a los derechos de los saharauis a la libertad de expresión, de asociación y de reunión pacífica.
Asimismo, los informes siguen confirmando que activistas saharauis, entre ellos mujeres y jóvenes, fueron objeto de amenazas, intimidación y detenciones arbitrarias por parte de las autoridades marroquíes. Muchos de ellos permanecieron detenidos durante varias horas antes de ser puestos en libertad sin que se presentaran cargos en su contra.
En su informe sobre el Sáhara Occidental, Guterres pone el foco en la autodeterminación saharaui y la fase «transitoria del plan de autonomía»
EXCLUSIVA
Guterres revela lo que Marruecos ocultó a la opinión pública: el documento sobre la autonomía contiene concesiones y una «fase transitoria», mientras que la autodeterminación constituye una condición obligatoria para cualquier solución
Nueva York (ECS) — El secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Gutiérrez, reveló, en su último informe al Consejo de Seguridad, que Marruecos había pedido al Consejo de Seguridad que no difundiera los detalles que había presentado a Washington y al enviado de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, sobre su propuesta de autonomía presentada en 2007.
Según el informe, al que ha tenido acceso ECSaharaui, Rabat alegó que el documento que había presentado no debía hacerse público como el documento del Frente Polisario, ya que estaba «expresamente destinado a servir de base para las negociaciones y no como un acuerdo definitivo».
Fuentes diplomáticas exclusivas cercanas al expediente consideran que esta posición de Marruecos responde a la cautela y a su intención de evitar influir en el relato que utiliza para alimentar los sentimientos de su población en cada ocasión, así como de preservar la imagen del rey, especialmente después de su discurso del 31 de octubre de 2025, en el que presentó la decisión del Consejo como una resolución de la cuestión a favor de Marruecos, mientras que el documento contenía concesiones que mostraban claramente el alcance de la contrapartida que Marruecos ofreció al Frente Polisario para salvar las apariencias.
La parte marroquí compartió su documento con los dos presidentes de las consultas, es decir, el enviado personal de la ONU y el representante de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, así como con el Frente Polisario y los dos países observadores, Argelia y Mauritania.
Las consultas que siguieron a la presentación de las propuestas pusieron de manifiesto importantes divergencias entre las posiciones, lo que llevó a los dos responsables a adoptar un enfoque de consultas por separado con cada parte, con el objetivo de determinar las soluciones que podrían aplicarse.
En cuanto a la propuesta marroquí contenida en el documento, el enviado de la ONU subrayó que debía cumplir con los más altos estándares internacionales conocidos, contar con sólidas garantías internacionales y, posteriormente, ser objeto de una consulta significativa con el pueblo saharaui, de conformidad con el principio de autodeterminación, lo que, según este texto, dejaría la posición marroquí extremadamente debilitada ante estas condiciones de la ONU.
Las concesiones de Marruecos en este sentido no terminaron ahí. Contrariamente a su discurso oficial y mediático, la delegación marroquí ante la ONU expresó su disposición a trabajar con el Frente Polisario en la negociación y aplicación de una solución mutuamente aceptable, de modo que el resultado fuera desarrollado y asumido conjuntamente por todas las partes.
El principal resultado alcanzado en estas rondas sigue siendo un acuerdo sobre un proyecto inicial de Acuerdo Marco presentado conjuntamente por los equipos de las Naciones Unidas y de Estados Unidos, relativo a lo que fue descrito como una posible «fase transitoria», además de posibles posiciones consensuadas sobre otros ámbitos cuya esencia no fue precisada en el informe.
Por otra parte, Washington y las Naciones Unidas continúan liderando los esfuerzos para obtener el acuerdo de ambas partes sobre un acuerdo marco que proporcione una base para las negociaciones sobre un modelo detallado de autonomía en el Sáhara Occidental, así como sobre un proceso de consulta significativa con el pueblo del Sáhara Occidental de conformidad con el principio de autodeterminación, permitiendo así avanzar en este proceso.
Informe de la ONU | Guterres: el pueblo saharaui debe decidir sobre el futuro del Sáhara Occidental
EXCLUSIVO
«Cualquier propuesta para resolver el conflicto del Sáhara Occidental debe someterse a una consulta sustantiva con el pueblo saharaui y garantizar su libertad de elección», Secretario General de la ONU.
Nueva York (ECS) — En su informe anual al Consejo de Seguridad sobre la situación en el Sáhara Occidental, el Secretario General de las Naciones Unidas subrayó que cualquier propuesta para resolver el conflicto debe someterse a un proceso de consulta sustantiva con el pueblo del Sáhara Occidental, de manera que este pueda ejercer libre y voluntariamente su opción de aceptarla o rechazarla.
En las recomendaciones contenidas en el informe, al que ha tenido acceso ECSaharaui, y presentado ayer, 1 de octubre, durante una sesión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad, Antonio Guterres explicó que este proceso de consulta es necesario para garantizar que el pueblo del Sáhara Occidental no siga siendo privado de su derecho inalienable a la libre determinación.
Asimismo, señaló: «Dada la larga duración de este conflicto, abogo firmemente por una participación internacional reforzada y renovada por parte de los Estados Miembros y las organizaciones regionales, a fin de garantizar que todos los acuerdos alcanzados cuenten con garantías internacionales para su plena aplicación, de conformidad con el derecho internacional».
El Secretario General alentó a las partes a poner en práctica un conjunto amplio de iniciativas de fomento de la confianza, tal como propuso su Enviado Personal, con el fin de contribuir a superar las profundas divisiones que se han consolidado con el paso del tiempo. En este sentido, instó a las partes a aprovechar esta oportunidad para avanzar hacia una solución política mutuamente aceptable que garantice la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental, de conformidad con las resoluciones del Consejo de Seguridad 2440 (2018), 2468 (2019), 2494 (2019), 2548 (2020), 2602 (2021), 2654 (2022), 2703 (2023), 2756 (2024) y 2797 (2025).
Con este fin, el Secretario General afirmó: «Exhorto a las partes a entablar negociaciones concertadas y de buena fe, bajo los auspicios de mi Enviado Personal, para explorar la posibilidad de una verdadera autonomía para el pueblo del Sáhara Occidental, que “podría representar el resultado más viable”, de conformidad con la resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad». Añadió, en este contexto, que la propuesta del Enviado Personal de un acuerdo marco seguido de un período de transición podría permitir que estas negociaciones se desarrollaran en las mejores condiciones posibles.
En cuanto a la situación sobre el terreno, el informe señala que «la situación en el Sáhara Occidental sigue siendo motivo de preocupación, ya que las hostilidades de baja intensidad han continuado durante casi seis años. Ahora es más importante que nunca que las partes pongan fin a las hostilidades y se abstengan de cualquier acción que pueda socavar las perspectivas de una solución política, garantizando al mismo tiempo la seguridad y protección del personal y las instalaciones de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO)».
Asimismo, el Secretario General subrayó que, mientras se negocia una solución mutuamente aceptable que garantice la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental, es esencial que las partes se abstengan de cualquier acción que pueda socavar la frágil confianza y obstaculizar los avances en el proceso político. En este sentido, pidió al Consejo que prorrogue por un año más el mandato de la MINURSO, hasta el 31 de octubre de 2027, teniendo en cuenta la evolución del proceso político.
En cuanto a la situación de los derechos humanos, António Guterres señaló que existe preocupación por la situación de los derechos humanos en el Territorio, y reiteró su llamamiento a las partes para que respeten, protejan y promuevan los derechos humanos de todas las personas en el Sáhara Occidental, entre otras cosas garantizando el acceso a la justicia y la rendición de cuentas por las violaciones de los derechos humanos, y aumentando su cooperación con la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y con los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas.
También subrayó que sigue siendo necesario un seguimiento independiente, imparcial, exhaustivo y sostenido de la situación de los derechos humanos para garantizar la protección de todas las personas en el Sáhara Occidental.
El Secretario General de las Naciones Unidas concluyó su informe elogiando los esfuerzos de su Enviado Personal, Staffan de Mistura, del Jefe de la MINURSO, Alexander Ivanko, y del Comandante de la Fuerza saliente de la MINURSO, General de División Md. Fakhrul Ihsan, por su dedicado liderazgo y su compromiso constante en circunstancias difíciles y ante importantes desafíos.
Revés para Rabat: el informe de Guterres deja al descubierto las concesiones de Marruecos sobre el Sáhara Occidental
Nueva York (ECS) —, El último informe del secretario general de Naciones Unidas y los documentos relacionados con el proceso de las negociaciones dejan entrever una realidad muy distinta de la que Rabat ha proyectado públicamente sobre el futuro del Sáhara Occidental: la propuesta marroquí de autonomía no quedó consagrada como solución única ni cerró la puerta al ejercicio del derecho a la libre determinación del pueblo saharaui.
Según la documentación difundida en el marco del proceso de consultas, Marruecos pidió que el contenido detallado de su propuesta de autonomía presentada en 2007 no fuera distribuido públicamente en los mismos términos que la propuesta del Frente POLISARIO. La posición marroquí era que el documento debía servir como base para las negociaciones y no como un acuerdo definitivo.
El dato adquiere especial relevancia porque revela que, detrás del discurso público de Rabat, la propuesta presentada ante los mediadores internacionales deja margen para negociar aspectos sustanciales de su contenido. El documento, al que ha tenido acceso ECSaharaui, fue compartido durante las consultas con el enviado personal del secretario general, Staffan de Mistura, así como con el representante estadounidense ante Naciones Unidas y con las partes y países vecinos implicados en el proceso.
Las consultas celebradas en Washington y Madrid pusieron además de manifiesto importantes diferencias entre las posiciones de las partes. Ante esas divergencias, los mediadores estadounidenses optaron por mantener conversaciones separadas con los distintos actores con el objetivo de identificar fórmulas susceptibles de ser negociadas.
La libre determinación vuelve a aparecer como condición central
Uno de los elementos que más comprometen el relato de una supuesta solución ya cerrada en favor de Marruecos es la referencia expresa a la libre determinación.
La resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad no estableció la propuesta marroquí como la única base de las negociaciones. El texto la menciona como «una base», dejando abierta la posibilidad de incorporar otras ideas, propuestas y fórmulas durante las conversaciones. Además, fija como objetivo una solución política definitiva, mutuamente aceptable y que contemple la libre determinación del pueblo del Sáhara Occidental.
La documentación de Naciones Unidas también confirma que durante las negociaciones se eliminó del proyecto estadounidense una referencia que habría presentado la autonomía como el resultado predeterminado del proceso. El texto final adoptado por el Consejo de Seguridad dejó abierta la puerta a otras propuestas y llamó a las partes a negociar sin condiciones previas.
Marruecos, obligado a negociar sobre el contenido de su propia propuesta
Las concesiones atribuidas a Rabat no terminarían ahí. Durante las consultas, la delegación marroquí ha expresado su disposición a trabajar con el Frente POLISARIO en la negociación y aplicación de una solución mutuamente aceptable, de modo que el resultado final fuera desarrollado y asumido conjuntamente por las partes.
El planteamiento supone un matiz significativo respecto al discurso que presenta la iniciativa de autonomía de 2007 como una fórmula prácticamente cerrada. En el terreno diplomático, por el contrario, su contenido queda sujeto a negociación.
El proceso también contempla la posibilidad de un marco transitorio y de otros ámbitos de convergencia todavía pendientes de definición. Washington y Naciones Unidas continúan trabajando para que las partes acepten un marco que permita negociar un modelo detallado de autonomía y, paralelamente, desarrollar un proceso de consultas con la población del Sáhara Occidental conforme al principio de libre determinación.
El resultado contradice la lectura de una victoria definitiva
El contraste con el discurso oficial marroquí resulta evidente. La resolución 2797 no reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental ni convirtió su propuesta de autonomía en el único marco posible. Tampoco eliminó del proceso el principio de libre determinación.
En consecuencia, el expediente continúa abierto y sujeto a negociación. La documentación de Naciones Unidas muestra que el proceso no se ha cerrado en los términos que Rabat ha defendido públicamente, sino que mantiene elementos esenciales pendientes de acuerdo.
El principal revés para Marruecos reside precisamente ahí: la autonomía no ha quedado consagrada como solución impuesta ni como resultado predeterminado, mientras que la libre determinación del pueblo saharaui permanece incorporada expresamente al objetivo de cualquier acuerdo definitivo.
El Consejo de Seguridad afronta en octubre el futuro de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental
Por Lehbib Abdelhay
Naciones Unidas, 1 oct (ECS).- El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas abordará este mes la situación en el Sáhara Occidental y deberá decidir sobre la renovación del mandato de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), que expira el próximo 31 de octubre, en un contexto marcado por la falta de avances políticos y la persistencia de «choques armados» entre Marruecos y el Frente Polisario.
Los miembros del Consejo recibirán un informe anual del secretario general de la ONU sobre la situación en el territorio y celebrarán consultas en las que está previsto que intervengan el representante especial para el Sáhara Occidental y jefe de MINURSO, Alexander Ivanko, y el enviado personal del secretario general, Staffan de Mistura.
El Consejo deberá decidir asimismo si mantiene durante otro año el actual mandato de MINURSO o si opta por una renovación más corta que permita evaluar antes la evolución de las negociaciones y las conclusiones de una revisión estratégica sobre el futuro de la misión.
La resolución 2797, aprobada el 31 de octubre de 2025, respaldó los esfuerzos del secretario general y de De Mistura para facilitar las negociaciones y mencionó por primera vez la propuesta de autonomía presentada por Marruecos en 2007.
El texto pidió a las partes que entablaran conversaciones sin condiciones previas con el objetivo de alcanzar una solución política «justa, duradera y mutuamente aceptable» que garantice la autodeterminación del pueblo saharaui y reconoció que una autonomía genuina podría constituir un resultado viable.
Sin avances tras las reuniones de Madrid y Washington
Representantes de Marruecos, Argelia, Mauritania y el Frente Polisario participaron en febrero en sendas rondas de conversaciones impulsadas por Estados Unidos, primero en Madrid y posteriormente en Washington.
Las reuniones supusieron el primer encuentro presencial desde 2019 de representantes de las partes en este formato, pero, según Massad Boulos, no han permitido reducir las diferencias entre las partes.
Marruecos mantiene que una solución debe basarse en la autonomía del territorio bajo soberanía marroquí, mientras que el Frente Polisario sostiene que cualquier acuerdo debe garantizar el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
La resolución 2797 pidió además al secretario general una revisión estratégica del futuro mandato de MINURSO, teniendo en cuenta los resultados de las negociaciones. En consultas celebradas el 23 de abril, el director de la División de Política y Mediación del Departamento de Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz de la ONU, Assif Khan, informó a los miembros del Consejo sobre el estado de esa revisión, que todavía no había concluido.
Entre las posibles funciones futuras de la misión figuran la vigilancia y supervisión de un eventual alto el fuego, la facilitación del retorno de refugiados, el apoyo a un proceso de desarme, desmovilización y reintegración, o el respaldo al ejercicio del derecho a la autodeterminación.
Persisten los enfrentamientos armados en el Sáhara Occidental
La situación sobre el terreno continúa siendo tensa. El 5 de mayo, tres cohetes impactaron en las proximidades de Smara, en la parte del Sáhara Occidental ocupada por Marruecos, cerca de una prisión y un cementerio, según la ONU. Un colono marroquí resultó herido y el Frente Polisario asumió posteriormente la responsabilidad del ataque.
El incidente fue condenado por varios Estados y organizaciones regionales, entre ellos Francia, Reino Unido y Estados Unidos, así como por la Unión Europea y el Consejo de Cooperación del Golfo.
La MINURSO manifestó su «profunda preocupación» por los incidentes de fuego en zonas civiles, mientras que De Mistura instó a las partes a evitar acciones que pudieran poner en peligro el proceso político.
El 7 de junio, un ataque marroquí con dron en la zona de Mijek, al este del muro que divide el territorio, causó la muerte del destacado dirigente del Frente Polisario Lahbib Mohamed Abdelaziz y de otros dos miembros de la organización, según la MINURSO. El diario francés ‘Le Monde’, citando al Departamento de Operaciones de Paz de la ONU, informó de que Naciones Unidas había recibido información sobre un ataque con dron contra un vehículo militar del Polisario en esa zona.
El muro o ‘berm’, una barrera de tierra de unos 2.700 kilómetros de longitud, separa las zonas administradas por Marruecos de aquellas bajo control del Frente Polisario.
De Mistura intensifica sus contactos
En paralelo a la actividad diplomática, De Mistura ha continuado sus contactos con las partes y con países vecinos de la región.
Los días 7 y 8 de junio viajó a los campamentos de refugiados saharauis próximos a Tinduf (Argelia), donde se reunió con el secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, y otros dirigentes saharauis, además de representantes de organizaciones de mujeres, jóvenes y derechos humanos.
Posteriormente, el 11 de junio mantuvo un encuentro con el asesor estadounidense para Asuntos Árabes y Africanos, Massad Boulos, durante el Foro de Oslo. Según Boulos, ambos abordaron la aplicación de la resolución 2797 y los esfuerzos para ayudar a las partes a alcanzar una solución política «justa, duradera y mutuamente aceptable».
De Mistura también se reunió el 15 de junio con el ministro argelino de Exteriores, Ahmed Attaf, en Argel, y posteriormente con el presidente mauritano, Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani, en Nuakchot.
El Consejo estudia cómo renovar el mandato de la MINURSO
La renovación del mandato de MINURSO será una de las cuestiones centrales de las deliberaciones de octubre. Los miembros del Consejo esperan conocer la versión completa de la revisión estratégica solicitada en 2025, aunque todavía no está claro si estará finalizada antes de que expire el mandato actual.
Una de las posibilidades sería mantener durante otro año el mandato vigente, mientras que otra consistiría en aprobar una renovación de seis meses para disponer de una nueva oportunidad de evaluar la evolución de las negociaciones y adaptar posteriormente las funciones de la misión.
Según fuentes diplomáticas, el principal desafío continúa siendo encontrar una vía para una solución duradera al conflicto sobre el estatus del Sáhara Occidental, en un escenario en el que las posiciones de los principales actores siguen alejadas.
Las hostilidades se mantienen en niveles bajos o medios y no han desembocado en una confrontación a gran escala, pero la ausencia de avances políticos continúa generando inestabilidad y riesgo de una escalada.
Tras las consultas de octubre, los miembros del Consejo podrían aprobar además una declaración de prensa para respaldar los esfuerzos diplomáticos de De Mistura y Estados Unidos y reclamar a las partes que retomen las negociaciones y actúen con flexibilidad para superar el actual bloqueo.
Divisiones dentro del Consejo de Seguridad
Las posiciones de los miembros del Consejo de Seguridad siguen siendo divergentes. Estados Unidos, que dirige la negociación del expediente sobre el Sáhara Occidental en el Consejo, reconoció en diciembre de 2020 la soberanía marroquí sobre el territorio durante la primera Administración de Donald Trump y ha mantenido esa posición. La actual Administración estadounidense considera la propuesta marroquí de autonomía como la única base para una solución que califica de justa y duradera.
Francia también respalda el plan de autonomía marroquí como «la única base» para alcanzar una solución política, mientras que Reino Unido lo considera la base «más creíble, viable y pragmática» para una solución duradera.
Otros miembros del Consejo, como Baréin, República Democrática del Congo y Liberia, respaldan la soberanía marroquí y han abierto consulados en el territorio.
Somalia, por su parte, pidió en diciembre de 2025 a las partes que entablaran negociaciones serias y directas para alcanzar una solución mutuamente aceptable, al tiempo que reafirmó su voluntad de reforzar la cooperación con Marruecos.
Letonia mantiene relaciones con Argelia y Marruecos, pero no reconoce a la República Árabe Saharaui Democrática ni respalda la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Colombia modificó su posición tras la elección del presidente Abelardo de la Espriella y reconoció la soberanía marroquí sobre el territorio en agosto.
Panamá suspendió en noviembre de 2024 sus relaciones diplomáticas con la República Árabe Saharaui Democrática y posteriormente calificó la propuesta de autonomía marroquí como la base «más seria, creíble y realista» para una solución duradera.
Pakistán, en cambio, ha destacado la importancia del derecho a la autodeterminación y se abstuvo en la votación de la resolución 2797.
El Consejo de Seguridad deberá ahora decidir, en un contexto de bloqueo político y persistencia de las hostilidades, el futuro inmediato de la MINURSO y el margen de maniobra de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental.
El Consejo de Seguridad de la ONU abordará en octubre la cuestión del Sáhara Occidental en tres sesiones
Naciones Unidas (ECS) .- El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas desarrollará durante el mes de octubre su programa de trabajo bajo la presidencia de Grecia, que incluye tres sesiones dedicadas a la cuestión del Sáhara Occidental.
La primera sesión, a puerta cerrada, tendrá lugar el 1 de octubre y estará dedicada a abordar y examinar el informe anual del secretario general de la ONU y de su enviado personal sobre la situación en el Sáhara Occidental. Posteriormente, los miembros del Consejo celebrarán consultas.
La segunda sesión, también a puerta cerrada y prevista para los días 7 y 8 de octubre, estará centrada en la contribución de los países con unidades militares y efectivos a la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), así como en una sesión informativa a cargo del representante del secretario general para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura. A continuación se celebrarán consultas entre los miembros del Consejo.
La tercera y última sesión está prevista para el 30 de octubre y será pública. En ella, el Consejo de Seguridad votará el proyecto de resolución relativo al mandato de la MINURSO, que expira el 31 de octubre.
Asimismo, no se descarta la convocatoria de una sesión adicional a puerta cerrada en caso de que los miembros del Consejo no logren alcanzar un consenso durante las dos reuniones cerradas sobre la redacción del proyecto de resolución que presentará la delegación de Estados Unidos, en calidad de país encargado de la elaboración del borrador (penholder).
Boulos admite que el proceso impulsado por EE.UU en la ONU no ha logrado una solución definitiva al conflicto del Sáhara Occidental
Washington mantiene su apoyo al plan marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental mientras reconoce que no hay una solución inmediata
Por Lehbib Abdelhay
Nueva York (ECS) — Massad Boulos, asesor del presidente Donald Trump para África, reafirma el respaldo de la administración Trump a una autonomía del Sáhara Occidental bajo soberanía marroquí, pero admite que el proceso negociador todavía está lejos de desembocar en un acuerdo definitivo. En una entrevista con France 24, el funcionario estadounidense subraya al mismo tiempo la importancia de la participación de las partes, Marruecos y el Frente Polisario, asi como los países vecinos, Argelia y Mauritania, en el proceso político.
La posición de Estados Unidos sobre el conflicto del Sáhara Occidental sigue siendo, según Massad Boulos, «muy clara». En la entrevista concedida a France 24 al margen de la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el asesor de Donald Trump para África reafirmó el respaldo de Washington a una solución negociada y aceptada por las partes en conflicto.
Boulos recordó que el presidente Donald Trump reconoció en 2020 la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Según explicó, esa posición estadounidense no ha cambiado. El reconocimiento quedó establecido mediante una proclamación presidencial de diciembre de 2020 y continúa siendo, según Boulos, un elemento central de la política de Washington hacia el conflicto.
Sin embargo, el discurso del representante de Trump incorpora otro elemento: el énfasis en que la solución debe alcanzarse mediante un proceso negociado y ser aceptable para las partes. Boulos destacó el trabajo realizado durante casi un año por la diplomacia estadounidense en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que desembocó en la adopción, el 31 de octubre de 2025, de la resolución 2797, que calificó de «histórica». Cabe señalar que esa resolución mencionó por primera vez la propuesta marroquí.
Según su explicación, la resolución impulsa negociaciones sobre la base de la propuesta marroquí de autonomía con el objetivo de alcanzar una solución política definitiva y mutuamente aceptable. Para Boulos, esa autonomía debe desarrollarse bajo soberanía marroquí. «Eso es la autonomía», afirmó durante la entrevista.
Al mismo tiempo, insistió en que las partes deben presentar sus propuestas y observaciones y participar en un diálogo constructivo. Es precisamente en este punto donde aparece una de las principales características del planteamiento estadounidense: Washington mantiene su reconocimiento de la propuesta marroquí, pero continúa considerando necesario un proceso de negociación en el que participen los distintos actores del conflicto.
El Frente Polisario, actor clave en ese Proceso
Uno de los elementos destacados de las declaraciones de Boulos es la referencia directa al Frente Polisario. El asesor estadounidense señaló que ya se han celebrado tres rondas de negociaciones con la participación de Marruecos, Argelia, Mauritania y el Frente Polisario. Según Boulos, estas reuniones han sido «productivas», aunque hasta ahora no han permitido alcanzar una solución mutuamente aceptable.
Washington, añadió, continúa en contacto con los diferentes protagonistas y sigue esperando sus observaciones sobre el plan marroquí de autonomía, incluidas las del Frente Polisario.
Esta afirmación introduce un matiz relevante en el escenario diplomático: el reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí no significa que Washington haya dejado de considerar al Frente Polisario como un interlocutor dentro del proceso de negociación.
El Frente POLISARIO matiza su respuesta respecto a la propuesta marroquí sobre el Sáhara Occidental
La posición de Argelia también ocupó una parte importante de la entrevista de France 24.
Preguntado por la actitud de Argel ante la propuesta de autonomía, Boulos adoptó un tono conciliador. Describió a Argelia como un «muy buen socio» de Estados Unidos y calificó de «excelente» la relación bilateral.
Asimismo, destacó la contribución del presidente argelino Abdelmadjid Tebboune y del Gobierno argelino a los esfuerzos diplomáticos en curso.
Según Boulos, Argelia no puede imponer una solución al conflicto por la fuerza, pero sí puede «alentar» el proceso. En este sentido, sostuvo que Argel ya ha desempeñado ese papel mediante su apoyo y participación en las conversaciones.
El responsable estadounidense reconoció, no obstante, que todavía «qqueda mucho camino por recorrer» y que es necesario realizar «mucho más trabajo» antes de alcanzar un acuerdo.
Sin solución a corto plazo
Pese a destacar los avances diplomáticos y las tres rondas de negociaciones celebradas, Boulos evitó presentar el proceso como próximo a una resolución.
Cuando el periodista de France 24 le señaló que sus declaraciones no parecían especialmente optimistas, el asesor de Trump rebajó las expectativas: «Por el momento, no tenemos una solución inminente que podamos percibir o tocar».
La declaración supone un reconocimiento explícito de que, pese a la intensificación de los contactos diplomáticos y a la adopción de la resolución 2797, no existe actualmente un acuerdo definitivo a la vista.
La cuestión adquiere especial relevancia ante la proximidad de la expiración del mandato de la misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental, Minurso, fijada para el 31 de octubre.
Tres elementos en la posición estadounidense.
Las declaraciones de Massad Boulos permiten identificar tres elementos que conviven en el actual discurso estadounidense sobre el Sáhara Occidental.
El primero es el reconocimiento de la soberanía marroquí, establecido por Donald Trump en 2020 y que Boulos asegura que Washington mantiene.
El segundo es el respaldo a la propuesta marroquí de autonomía, que Estados Unidos presenta como la base sobre la que deberían desarrollarse las negociaciones para alcanzar una solución política.
El tercero es la continuidad del proceso negociador con la participación de Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania, junto con la insistencia estadounidense en que la solución debe ser negociada y mutuamente aceptable.
En este último aspecto, las declaraciones de Boulos muestran que el reconocimiento estadounidense de la posición marroquí coexiste con el mantenimiento de contactos con los demás actores implicados en el proceso.
La resolución 2797 como marco diplomático
La resolución 2797 del Consejo de Seguridad, mencionada repetidamente por Boulos, constituye en su discurso el principal marco diplomático de la nueva etapa.
El asesor estadounidense la presenta como el resultado de casi un año de esfuerzos diplomáticos y como una oportunidad para avanzar hacia una solución política.
El texto, según la descripción ofrecida durante la entrevista, promueve negociaciones orientadas a alcanzar una solución «mutuamente aceptable» y sitúa a Marruecos, al Frente Polisario, Argelia y Mauritania dentro del proceso de consultas.
La combinación de estos elementos refleja una situación diplomática en la que Washington mantiene definida su posición sobre el estatus del territorio, al tiempo que sostiene que el desenlace debe producirse mediante un proceso político y negociado.
Por ahora, sin embargo, el propio enviado estadounidense reconoce que ese proceso todavía no ha producido un acuerdo definitivo. Hay negociaciones, existen contactos entre los diferentes actores y Estados Unidos mantiene su respaldo a la autonomía bajo soberanía marroquí, pero no existe, concluye Boulos, una solución inmediata en el horizonte.
Ridouane Oussama: “El derecho del Rif a decidir no prescribe”
Ridouane Oussama inauguró en Bruselas el VI Congreso Nacional del Partido Nacional Rifeño. El presidente del Partido Nacional Rifeño reivindica el derecho del pueblo rifeño a decidir su futuro y dedica su discurso a la memoria histórica, a los presos del Hirak y a la comunidad rifeña en la diáspora.
Bruselas. — Ridouane Oussama, presidente del Partido Nacional Rifeño, inauguró en Bruselas el VI Congreso Nacional de la formación con un discurso centrado en la memoria histórica del Rif, la situación de la población rifeña, los presos del Hirak del Rif, la diáspora y la reivindicación del derecho a la autodeterminación.
La cuestión rifeña centra el debate internacional en la capital belga