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02 abril 2026
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La visita de Brahim Ghali a Argel marca un punto de inflexión

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Por Taleb Alisalem (Taleb en X)
 
   La alfombra roja desplegada este miércoles en el Palacio de El Mouradia no era solo para recibir a un jefe de Estado. Era un mensaje. Un mensaje claro, rotundo y profundamente geopolítico. El presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, recibió con todos los honores a Brahim Ghali, presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), en una escena cuidadosamente difundida por los canales oficiales de la presidencia de Argelia. Uniformes de gala, banda militar, apretón de manos firme y banderas ondeando con fuerza: no había nada improvisado. Cada imagen es una declaración. Y la declaración es esta: la causa saharaui no está sola, ni muerta, ni olvidada. Está respaldada por dos de las potencias más relevantes del continente africano.

El presidente de Argelia, Abdelmayid Tebune, ha recibido al presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, para «discutir las relaciones bilaterales»

El conflicto del Sáhara Occidental, que algunos analistas europeos y ciertos gobiernos prefieren arrinconar bajo el paraguas de la “realpolitik”, ha vuelto a situarse en el epicentro del tablero internacional. Mientras Marruecos intensifica su ofensiva diplomática para imponer el relato de la “autonomía” y deslegitimar al Frente Polisario —incluso intentando etiquetarlo como grupo terrorista en Washington—, Argelia ha salido a escena con un acto de soberanía simbólica de primer nivel. Recibir al presidente saharaui como a un igual no es solo un gesto de amistad histórica: es una reafirmación del compromiso absoluto con la independencia del pueblo saharaui.
 
   Argelia no es un actor menor. Es la mayor potencia militar del Magreb, y una de las economías clave del continente. Su peso en la OPEP, en la Unión Africana y su capacidad de influencia sobre el eje Sahel-Europa le otorgan un margen de maniobra que ni Rabat ni sus aliados pueden ignorar. Y Argel lo está dejando claro: no aceptará soluciones impuestas, ni consentirá el silenciamiento de la única voz legítima que representa a los saharauis. No se trata solo de un conflicto colonial arrastrado desde 1975. Se trata de un tema de principios, de legitimidad histórica y de equilibrio regional.
 
   Pero Argelia no está sola en este frente. Hay otro dato que muchos pasan por alto: Sudáfrica y Nigeria, dos gigantes políticos y económicos de África, mantienen un apoyo firme e inamovible al Frente Polisario. No hablamos de gestos retóricos. Hablamos de reconocimiento diplomático, apoyo en foros internacionales y respaldo a las resoluciones que defienden el derecho a la autodeterminación. En un continente donde cada vez pesa más la voz africana sobre su propio destino, el respaldo de estos países convierte a la causa saharaui en un asunto continental, no marginal.

   La visita de Ghali a Argel llega además en un momento de máxima tensión. Desde noviembre de 2020, el Frente Polisario ha declarado rota la tregua con Marruecos, reanudando una guerra de baja intensidad a lo largo del muro militar marroquí que divide el territorio ocupado del liberado. Mientras el conflicto apenas ocupa titulares en Europa, el pueblo saharaui sigue resistiendo en el desierto, entre los campamentos, la diáspora y los territorios ocupados. Su lucha no se ha apagado, se ha transformado. Y el respaldo de Argelia, Sudáfrica o Nigeria puede ser decisivo en lo que podría convertirse en una nueva etapa del conflicto.
 
   Nadie debe tomarse esta causa como un asunto menor, ni como el capricho de un pueblo pobre y olvidado. El Sáhara Occidental sigue siendo el último proceso de descolonización pendiente en África. Y detrás del pueblo saharaui no solo hay memoria, dignidad y resistencia: hay también alianzas estratégicas que pueden redibujar el mapa de poder en el norte y el oeste del continente. Que nadie se confunda: el futuro del Magreb está en juego. Y el Sáhara está más presente que nunca.

Sáhara Occidental | Desmentido de las acusaciones sobre vínculos entre Irán y el Frente Polisario

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Por Ana Qtella (Ana en X)

   Un reciente artículo de The Washington Post ha generado controversia al alegar que Irán habría entrenado a combatientes del Frente Polisario en Siria. Estas afirmaciones se basan exclusivamente en fuentes anónimas y en una declaración de Omar Abdul Sattar, un exdiputado iraquí, sin que se presenten pruebas verificables ni confirmación oficial de gobiernos o instituciones internacionales.

El Washington Post rectifica información sobre el Frente Polisario e Irán

El Washington Post rectifica información sobre el Frente Polisario e Irán

    Omar Abdul Sattar fue miembro del Parlamento iraquí entre 2005 y 2010, representando al Frente del Consenso Iraquí, coalición dominada por el Partido Islámico Iraquí, vinculado a la Hermandad Musulmana y proscrito durante el régimen de Saddam Hussein. Su coalición participó en el proceso político respaldado por EE. UU. tras 2003. Desde hace más de una década no ocupa ningún cargo público, y su testimonio carece de valor institucional. Sus declaraciones han sido amplificadas por medios alineados con la narrativa de Rabat.

   El artículo fue coescrito por Souad Mekhennet, periodista de origen marroquí, lo que plantea interrogantes sobre la neutralidad editorial, considerando que Marruecos es parte directa del conflicto.

   También ha intervenido Fahad Almasri, líder del llamado Frente de Salvación Nacional de Siria, una formación opositora sin base territorial ni reconocimiento político formal. Almasri ha calificado al Frente Polisario como grupo terrorista, sin aportar prueba alguna. Este personaje ha declarado abiertamente su deseo de establecer relaciones estratégicas con Israel y ha propuesto crear una “OTAN árabe” liderada por Estados Unidos, con Israel como socio, para contrarrestar la influencia iraní. Sus posturas lo alinean claramente con los intereses de potencias extranjeras que se oponen a movimientos soberanistas en la región.

   A esto se suma la difusión de un supuesto documento de inteligencia sirio que menciona cooperación militar entre el ejército saharaui y Siria. Este documento carece de sello oficial, no ha sido autenticado por ninguna fuente independiente y se desconoce su origen, lo que pone seriamente en duda su validez.

   El Frente Polisario ha desmentido categóricamente estas acusaciones, calificándolas de “insultantes” y parte de una campaña de desinformación. Ha reafirmado que su lucha es legítima, amparada en el derecho internacional y respaldada por resoluciones de la ONU. La República Árabe Saharaui Democrática (RASD) cuenta con reconocimiento de decenas de países y es miembro fundador de la Unión Africana.

   Cabe destacar que no se ha presentado ni un solo nombre, fotografía, documento oficial o testimonio verificable sobre los supuestos saharauis detenidos en Siria. Todo lo que existe son declaraciones vagas, documentos de origen desconocido y amplificación mediática interesada.

   Y aun si existiera algún tipo de colaboración con un Estado como Siria, eso no sería ilegal bajo el derecho internacional. Lo que Marruecos intenta es evidente: fabricar una narrativa de desestabilización para deslegitimar al Frente Polisario, y con ello, justificar su ocupación del Sáhara Occidental ante sus socios. La acusación de “vínculos con Irán” no es más que una estrategia política al servicio de intereses geoestratégicos, no un análisis objetivo.

   El Sáhara Occidental sigue siendo, según el derecho internacional, un territorio pendiente de descolonización. Y eso no lo cambia ningún artículo, ningún documento dudoso ni ninguna campaña de propaganda.

Intoxicación: Un análisis crítico sobre la propaganda marroquí contra el Frente POLISARIO en EE.UU

Fuente: Ana Qtella

El presidente de Argelia recibe a su homólogo saharaui Brahim Ghali

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    ARGEL (ECS).- El presidente de la República Saharaui, Brahim Ghali, acompañado de una importante delegación, ha visitado Argel en la tarde de este miércoles, donde se ha reunido con su homologo argelino Abdelmadjid Tabboune, según informó la presidencia argelina.

      La visita de Ghali se enmarca en las «conversaciones bilaterales que incluyan la coordinación de esfuerzos y la elevación del nivel de las relaciones», añadió la presidencia argelina en su comunicado.

¿Cómo hizo Emiratos Árabes para irrumpir en la élite financiera mauritana?

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    Nuakchot (ECS).- Los Emiratos Árabes Unidos nunca fueron un actor marginal en los conflictos regionales. Más bien, fue, y sigue siendo, el maestro en el uso del poder blando, de utilizar el dinero, el oro y los puertos para levantar su imperio más allá de sus fronteras geográficas. En Mauritania, el país silencioso tras las dunas del desierto, Abu Dhabi ha abierto un nuevo frente en su expansión mediante acuerdos presuntamente en el mercado negro, utilizándolo como puerta de entrada para consolidar su influencia y anticiparse a los futuros conflictos.

   En 2021, los Emiratos Árabes Unidos, a través de sus empresas fantasma, comenzaron a intensificar sus inversiones en Nuakchott y en la capital económica Nuadibú, suponiendo un aumento de un 220% de las inversiones emiratíes en solo dos años (Informe del FMI de 2023). Pero bajo esa apariencia de “desarrollo” las cosas sucedían de otra manera.

El lado oscuro del puerto de Nuadibú, la puerta del oro ilegal

    El puerto de Nuadibú se ha convertido en un importante punto de tránsito para el oro extraído en Darfur (Sudán), a través del Gran desierto del Sáhara hasta llegar a Dubái. Informes del Grupo de Expertos de las Naciones Unidas (Informe 2023) confirmaron que entre 3 y 5 toneladas de oro pasan anualmente por Mauritania hacia el mercado libre de impuestos de los Emiratos Árabes Unidos, con un valor de mercado que supera los 250 millones de dólares anuales.

    No fue solo el Oro; a través del puerto de Nuadibú pasaban también cargamentos de divisas y armas ligeras, formándose una supuesta red de contrabando que alimentaba los conflictos en el Sahel por un lado, mientras se blanqueaba el dinero de los EAU a través de los mercados de Dubái por otro lado.

El hijo del Sultán de Darfur visita a Mauritania: ¿Mensajero de los emiratíes?

   La visita del hijo del sultán de Darfur a Mauritania no fue una coincidencia ni una mera huida de los conflictos internos de Sudán. Este influyente sudanés, que tiene vínculos financieros con la milicia Fuerzas de Apoyo Rápido, se ha convertido, gracias al apoyo emiratí, en uno de los brazos más importantes de la red de contrabando regional. Los Emiratos Árabes Unidos le han abierto sus puertas financieras desde 2017, y los documentos de OCCRP indican que se le abrieron cuentas por valor de millones de dólares en el Emirates Islamic Bank (Informe de OCCRP, 2021).

    Cuando puso un pie en Nuakchott, llevaba algo más que dinero en efectivo: llevaba consigo un proyecto regional de contrabando de oro y una red secreta de contactos con las élites tribales y militares de Mauritania. Durante dicha visita, se discutieron varios supuestos proyectos misteriosos en los sectores pesquero y aurífero, en particular el de la empresa “Mauritania Gold”, sospechosa de contrabandear 1,2 toneladas de oro solo en 2022 (Informe de la Comisión Africana de Anticorrupción, 2023).

Emiratos Árabes Unidos: patrocinador de redes de contrabando

     Los Emiratos Árabes Unidos no sólo proporciona un refugio financiero seguro, sino que también garantiza cobertura diplomática y logística para sus redes mediante acuerdos de inversión ficticios. En 2023, los Emiratos Árabes Unidos había firmado acuerdos con Mauritania por valor de 1.500 millones de dólares (Ministerio de Economía de Mauritania, 2023), la mayoría de los cuales se asignaron a proyectos inmobiliarios y agrícolas que aún no se han implementado, según reveló una investigación de The Africa Report.

    Así como Abu Dhabi utilizó el puerto de Adén en Yemen para dominar su economía (controló el puerto a través de Dubai Ports hasta 2020), y así como apoyó la economía sumergida en Darfur a través del contrabando de oro y la financiación de las Fuerzas de Apoyo Rápido (informe de la ONU de 2022), los Emiratos Árabes Unidos están repitiendo silenciosamente y de manera calcada el mismo método en Mauritania (el aeropuerto de Nuakchott y el puerto de Nuadibú están bajo su control así como los DNI mauritanos también los tienen ellos ya que una empresa suya ofrece servicios biométricos).

Los números no mienten

    Más del 60% de las exportaciones de oro no declaradas de África Occidental se introducen de contrabando en los Emiratos Árabes Unidos (Informe de Transparencia Internacional 2022). En Mauritania, las reservas de divisas pasaron de 700 millones de dólares en 2019 a 1.800 millones de dólares en 2023 pese a la ausencia de un crecimiento real de las exportaciones (Banco Central de Mauritania).

    Los Emiratos Árabes Unidos han invertido oficialmente menos de 400 millones de dólares, lo que plantea interrogantes sobre la fuente del flujo de divisas restante (Informe de International Crisis Group 2023).

Posible escenario: entre el caos y el control silencioso

    Cuando el dinero sospechoso se infiltra en el corazón de las capitales y las redes de contrabando se entrelazan con las instituciones oficiales del Estado, la patria se convierte en un mero espacio geográfico para la gestión de intereses extranjeros. Esto es en lo que los Emiratos Árabes Unidos son expertos, como ya hicieron en Yemen, Libia y Sudán: librar guerras tras bastidores y comprar lealtades a expensas del oro traficado.

    Mauritania es sólo un nuevo eslabón de este proyecto más amplio. La visita del hijo del sultán de Darfur a Nuakchott sólo es el inicio de un proyecto mucho más amplio en el que el contrabando de oro supone exclusivamente la cara oculta  para inhabilitar la soberanía nacional. Si Nuakchott no actúa con rapidez, puede encontrarse, como antes le ocurrió al Puerto de Adén, a merced de puertos restringidos en manos de fuerzas extranjeras, mercados de divisas controlados por corredores y un ejército de lealtades que alejan al país de su soberanía.

    Lo que hoy ocurre en Mauritania es sólo la punta del iceberg de las batallas silenciosas que los Emiratos Árabes Unidos está librando en otros lugares. Cualquiera que no aprenda de las lecciones de Yemen, Libia y Sudán debería prepararse para escribir su propio capítulo del caos emiratí, con traspaso de oro ilegal, lavado de dinero y contratos de inversión que no producen más que destrucción.

Marruecos intensifica su propaganda para demonizar al Frente POLISARIO y encubrir su ocupación del Sáhara Occidental

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Washington, escenario de una guerra en la sombra: Marruecos intensifica su propaganda para demonizar al Frente POLISARIO y encubrir su ocupación del Sáhara Occidental.

Por Salim Djellab

   París (ECS).- En un polémico artículo publicado en el ‘Hudson Institute’ por la periodista marroquí Zineb Riboua, argumenta, sin pruebas, que Estados Unidos debería designar al Frente POLISARIO como una Organización Terrorista Extranjera (OTE). 

   En este análisis intentamos demostrar que dicha propuesta se basa exclusivamente en «sesgos ideológicos», fuentes cuestionables e infundadas y un desprecio por el derecho internacional, en particular el derecho a la autodeterminación y la libertad. El análisis que se presenta aquí (…) desmonta por completo los argumentos de Riboua y reubica el conflicto del Sáhara Occidental dentro de su legítimo marco jurídico y geopolítico.

El reconocimiento de Trump sobre el Sáhara Occidental está condicionado a un «acuerdo entre las partes»

¿Quién es Zineb Riboua y desde dónde redacta?

   Zineb Riboua es una colabora habitual con plataformas conservadoras estadounidenses. Está afiliada al ‘Instituto Hudson’, un think tank neoconservador con sede en Washington DC, conocido por sus posturas proisraelíes, su defensa de los intereses estratégicos estadounidenses en Oriente Medio y sus vínculos con dictaduras árabes y africanas, incluyendo Marruecos.

   Riboua también colabora con el Centro para la Paz y la Prosperidad en Rabat, un think tank que promueve activamente la diplomacia marroquí en el ámbito internacional. Sus publicaciones adoptan sistemáticamente una postura hostil hacia el pueblo saharaui y se alinean con la retórica oficial marroquí. Por lo tanto, su postura dista mucho de ser neutral y es estrictamente política, lo que socava la credibilidad de su artículo.

El derecho a la autodeterminación: Un fundamento desatendido

   Desde 1979, el Frente Polisario ha sido reconocido por las Naciones Unidas como el legítimo representante del pueblo saharaui. El Sáhara Occidental está clasificado por las Naciones Unidas como territorio no autónomo pendiente de descolonización. En 1975, la Corte Internacional de Justicia (CPI) concluyó que Marruecos carecía de soberanía sobre este territorio, reafirmando así el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.

   Etiquetar al Frente Polisario como organización terrorista equivaldría a criminalizar un movimiento de liberación nacional respaldado por el derecho internacional. Esto constituye un precedente peligroso en los procesos de los conflictos de descolonización.

Fuentes poco fiables y metodología deficiente

   El artículo de Riboua se basa casi exclusivamente en fuentes no verificables, procedentes de centros de investigación marroquíes o redes de lobby marroquí en Washington (en particular, el Moroccan American Center for Policy). No se citan informes de instituciones independientes como la ONU, Amnistía Internacional o Human Rights Watch para respaldar las acusaciones de terrorismo o narcotráfico.

   Los supuestos vínculos, mencionados en el artículo de Riboua, entre el Frente Polisario y Hezbolá, el PKK o los grupos criminales que operan en el Sahel no están respaldados por ningún documento o gobierno oficial ni poder judicial. Se trata de atajos retóricos carentes de demostración analítica. En ciencias políticas, este enfoque se acerca más a la propaganda que a la investigación.

Sáhara Occidental | Marruecos: Bourita regresó de Washington con las manos vacías

Una estrategia de amalgama ideológica

   El artículo confunde las relaciones diplomáticas de Argelia o el Polisario con Estados como Irán o Rusia para insinuar una alineación con «enemigos» estratégicos de Estados Unidos. Este argumento de «culpabilidad por asociación» carece de peso legal o político. El hecho de que Argelia mantenga relaciones con Moscú o Teherán no justifica etiquetar de terrorista a un movimiento que Argel apoya.

    Este marco analítico refleja una visión neoconservadora del mundo, donde cualquier oposición al eje Estados Unidos-Israel-Marruecos se considera sospechosa. No constituye una lectura realista de la dinámica diplomática del conflicto.

Omisión de las Violaciones de Derechos Humanos en Marruecos

    El supuesto análisis periódico de Riboua menciona presuntas violaciones de DD.HH en los campamentos de refugiados de Tinduf, pero ignora por completo las violaciones bien documentadas en los territorios del Sáhara Occidental ocupados por Marruecos: represión de activistas saharauis, uso del software espía Pegasus contra periodistas, tortura y detenciones arbitrarias. Estas violaciones están ampliamente documentadas por ONG como HRW y Amnistía Internacional.

Esta omisión selectiva revela un tratamiento asimétrico del conflicto, indicativo del sesgo del autor.

Un think tank con una función ideológica radical, no académica

   El Instituto Hudson está financiado por intereses privados, a menudo vinculados a la industria armamentística y a Estados aliados de Estados Unidos. No es un instituto de investigación neutral, sino un actor involucrado en la formulación de políticas públicas conservadoras. En este contexto, la publicación de Riboua es más un ejercicio de influencia estratégica que una investigación académica.

   El artículo de Zineb Riboua no es un análisis estratégico fundamentado, sino una obra de propaganda política destinada a deslegitimar al Frente Polisario. Al basarse en fuentes partidistas, amalgamas ideológicas y la negación del derecho internacional, contribuye a una campaña para criminalizar un movimiento de liberación reconocido.

   Este intento fallido forma parte de la estrategia más amplia de Marruecos para aislar al Frente Polisario en el escenario internacional explotando los temores actuales en materia de seguridad. Representa una grave amenaza para la legalidad internacional y los principios fundamentales del derecho de los pueblos a la autodeterminación.

El Washington Post rectifica información sobre el Frente Polisario e Irán

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Por Ana Stella

    Madrid (ECS).- El diario estadounidense ha corregido una nota publicada el 13 de abril que vinculaba falsamente al Frente Polisario con Irán y la supuesta detención de combatientes de origen saharaui en Siria.

    En su edición impresa del 23 de abril, el periódico reconoció no haber incluido la versión del Polisario, que niega cualquier relación con Teherán.

    En un comunicado de la presidencia saharaui, el Frente POLISARIO calificó la acusación de «inverosímil» y «un insulto a la dignidad de un pueblo que lucha por su libertad». Esta rectificación se produce en medio de una campaña hostil de Marruecos para que EE.UU. declare al Polisario como organización terrorista.

Intoxicación: Un análisis crítico sobre la propaganda marroquí contra el Frente POLISARIO en EE.UU

    El artículo original fue escrito por la periodista marroquí Souad Mekhennet y Loveday Morris. «El Frente Polisario, que lucha por la independencia del Sáhara Occidental, niega cualquier tipo de vínculo con Irán y afirma que ‘decir que combatientes del Polisario abandonarían su lucha de décadas contra la ocupación marroquí en favor de conflictos lejanos en los que no tienen ningún interés no solo es inverosímil, sino que es un insulto a la dignidad y la determinación de un pueblo que lucha por su libertad’, escribe el Washington Post en su artículo corregido.

El Washington Post corrige la desinformación de Souad Mekhennet sobre el Frente Polisario

   Este miércoles, el Washington Post publicó una corrección oficial a un artículo del 13 de abril de 2025, en el que Souad Mekhennet acusó erróneamente al Frente Polisario de tener vínculos con Irán y afirmó que combatientes saharauis estaban detenidos en Siria. Estas acusaciones, negadas por el Polisario, han demostrado no sólo ser infundadas, sino profundamente insultantes para un pueblo comprometido en una lucha legítima por la autodeterminación.

   Esta corrección supone una dura crítica a Souad Mekhennet, una colaboradora afiliada a círculos del régimen marroquí y un conocida portavoz de la propaganda marroquí en Washington. Pierde así toda credibilidad como fuente de análisis independiente.

Intoxicación: Un análisis crítico sobre la propaganda marroquí contra el Frente POLISARIO en EE.UU

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Por Salim Djellab

   París (ECS).- En un polémico artículo publicado en el ‘Hudson Institute’ por la periodista marroquí Zineb Riboua, argumenta, sin pruebas, que Estados Unidos debería designar al Frente POLISARIO como una Organización Terrorista Extranjera (OTE). 

   En este artículo intentamos demostrar que dicha propuesta se basa exclusivamente en sesgos ideológicos, fuentes cuestionables e infundadas y un desprecio por el derecho internacional, en particular el derecho a la autodeterminación y la libertad. El análisis que se presenta aquí (…) desmonta por completo los argumentos de Riboua y reubica el conflicto del Sáhara Occidental dentro de su legítimo marco jurídico y geopolítico.

El reconocimiento de Trump sobre el Sáhara Occidental está condicionado a un «acuerdo entre las partes»

¿Quién es Zineb Riboua y desde dónde redacta?

   Zineb Riboua es una colabora habitual con plataformas conservadoras estadounidenses. Está afiliada al ‘Instituto Hudson’, un think tank neoconservador con sede en Washington DC, conocido por sus posturas proisraelíes, su defensa de los intereses estratégicos estadounidenses en Oriente Medio y sus vínculos con dictaduras árabes y africanas, incluyendo Marruecos.

   Riboua también colabora con el Centro para la Paz y la Prosperidad en Rabat, un think tank que promueve activamente la diplomacia marroquí en el ámbito internacional. Sus publicaciones adoptan sistemáticamente una postura hostil hacia el pueblo saharaui y se alinean con la retórica oficial marroquí. Por lo tanto, su postura dista mucho de ser neutral y es estrictamente política, lo que socava la credibilidad de su artículo.

El derecho a la autodeterminación: Un fundamento desatendido

   Desde 1979, el Frente Polisario ha sido reconocido por las Naciones Unidas como el legítimo representante del pueblo saharaui. El Sáhara Occidental está clasificado por las Naciones Unidas como territorio no autónomo pendiente de descolonización. En 1975, la Corte Internacional de Justicia (CPI) concluyó que Marruecos carecía de soberanía sobre este territorio, reafirmando así el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.

   Etiquetar al Frente Polisario como organización terrorista equivaldría a criminalizar un movimiento de liberación nacional respaldado por el derecho internacional. Esto constituye un precedente peligroso en los procesos de los conflictos de descolonización.

Fuentes poco fiables y metodología deficiente

   El artículo de Riboua se basa casi exclusivamente en fuentes no verificables, procedentes de centros de investigación marroquíes o redes de lobby marroquí en Washington (en particular, el Moroccan American Center for Policy). No se citan informes de instituciones independientes como la ONU, Amnistía Internacional o Human Rights Watch para respaldar las acusaciones de terrorismo o narcotráfico.

   Los supuestos vínculos, mencionados en el artículo de Riboua, entre el Frente Polisario y Hezbolá, el PKK o los grupos criminales que operan en el Sahel no están respaldados por ningún documento o gobierno oficial ni poder judicial. Se trata de atajos retóricos carentes de demostración analítica. En ciencias políticas, este enfoque se acerca más a la propaganda que a la investigación.

Sáhara Occidental | Marruecos: Bourita regresó de Washington con las manos vacías

Una estrategia de amalgama ideológica

   El artículo confunde las relaciones diplomáticas de Argelia o el Polisario con Estados como Irán o Rusia para insinuar una alineación con «enemigos» estratégicos de Estados Unidos. Este argumento de «culpabilidad por asociación» carece de peso legal o político. El hecho de que Argelia mantenga relaciones con Moscú o Teherán no justifica etiquetar de terrorista a un movimiento que Argel apoya.

    Este marco analítico refleja una visión neoconservadora del mundo, donde cualquier oposición al eje Estados Unidos-Israel-Marruecos se considera sospechosa. No constituye una lectura realista de la dinámica diplomática del conflicto.

Omisión de las Violaciones de Derechos Humanos en Marruecos

    El supuesto análisis periódico de Riboua menciona presuntas violaciones de DD.HH en los campamentos de refugiados de Tinduf, pero ignora por completo las violaciones bien documentadas en los territorios del Sáhara Occidental ocupados por Marruecos: represión de activistas saharauis, uso del software espía Pegasus contra periodistas, tortura y detenciones arbitrarias. Estas violaciones están ampliamente documentadas por ONG como HRW y Amnistía Internacional.

Esta omisión selectiva revela un tratamiento asimétrico del conflicto, indicativo del sesgo del autor.

Un think tank con una función ideológica radical, no académica

   El Instituto Hudson está financiado por intereses privados, a menudo vinculados a la industria armamentística y a Estados aliados de Estados Unidos. No es un instituto de investigación neutral, sino un actor involucrado en la formulación de políticas públicas conservadoras. En este contexto, la publicación de Riboua es más un ejercicio de influencia estratégica que una investigación académica.

   El artículo de Zineb Riboua no es un análisis estratégico fundamentado, sino una obra de propaganda política destinada a deslegitimar al Frente Polisario. Al basarse en fuentes partidistas, amalgamas ideológicas y la negación del derecho internacional, contribuye a una campaña para criminalizar un movimiento de liberación reconocido.

   Este intento fallido forma parte de la estrategia más amplia de Marruecos para aislar al Frente Polisario en el escenario internacional explotando los temores actuales en materia de seguridad. Representa una grave amenaza para la legalidad internacional y los principios fundamentales del derecho de los pueblos a la autodeterminación.

A diferencia del gobierno de España, Eslovenia se niega a apoyar la ocupación marroquí del Sáhara Occidental

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    Madrid (ECS).- La «victoria» le duró poco a Marruecos. El régimen que aplaudió con ostentación y precipitación un supuesto apoyo de Eslovenia a sus tesis en el Sáhara Occidental acaba de sufrir un amargo desaire de Liubliana. Un amargo desaire que ilustra el fracaso de la diplomacia marroquí, nuevamente atrapada en la precipitación. «En diplomacia, no siempre el que grita primero tiene la razón».

   La diplomacia marroquí afirmó en una nota de prensa publicada tras el encuentro de su ministro de Exteriores, Nasser Bourita, con su homóloga eslovena, Tanja Fajon, que “Eslovenia reiteró su apoyo a la integridad territorial de Marruecos y su posición a favor de su plan de autonomía”. Sin embargo; Eslovenia en ningún momento se ha pronunciado a favor del plan marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental. Pero como Marruecos se ha tomado la libertad, desde hace años, de expresar las posiciones de otros países sobre esta cuestión que es competencia de la ONU, la realidad es totalmente distinta.

   Sin demora, los medios de comunicación marroquíes se apresuraron a cantar la victoria, pero este júbilo no duró mucho, ya que Eslovenia volvió a corregir a Marruecos en relación a la cuestión del Sáhara Occidental, en un comunicado contundente y preciso.

   Según ese comunicado (del Ministerio de Relaciones Exteriores de Eslovenia), la jefa de la diplomacia eslovena destacó el apoyo de larga data de Eslovenia al proceso de paz liderado por las Naciones Unidas para lograr una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable, basada en el compromiso y teniendo en cuenta el derecho a la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental, de conformidad con las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas y con los principios y propósitos de la Carta de las Naciones Unidas.

   Fajon añadió que Eslovenia apoya también la labor de la misión de la ONU para el referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) y los esfuerzos del enviado personal del Secretario General de la ONU, Staffan de Mistura, y reafirma su apoyo activo a sus esfuerzos por avanzar en el proceso político basado en las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de la ONU.

Al intentar forzar Eslovenia para que cambie su posición sobre la cuestión del Sáhara Occidental, Marruecos no sólo promovió la causa saharaui, sino que también sufrió el amargo desaire de Liubliana. “La acción de la diplomacia marroquí con los eslovenos se ha vuelto contra Rabat”, se burla un fuente diplomática en declaraciones a ECSAHARAUI.

Este desaire infligido por Eslovenia a Marruecos es otro amargo fracaso del plan de autonomía marroquí.

Varapalo para Rabat: Eslovenia anuncia que apoya la ONU en su «esfuerzos por la autodeterminación del Sáhara Occidental»

El nuevo ministro de exteriores saharaui pide a Marruecos que retire su propuesta de autonomía

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Beisat se mostró contrario a la propuesta marroquí, presentada en 2007 y que prevé la concesión de una supuesta autonomía al territorio ocupado de la antigua colonia española.

   Lisboa, (ECS) – El nuevo jefe de la diplomacia de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) defendió hoy que Marruecos «debe buscar el apoyo de los saharauis y renunciar a la propuesta de autonomía si quiere encontrar una solución para la cuestión del Sáhara Occidental.»

    En una entrevista con la agencia de noticias Lusa, Mohamed Yeslem Beisat, nombrado recientemente nuevo ministro de Exteriores de la RASD, consideró que si las autoridades de ocupación marroquíes tienen voluntad para buscar una solución a un conflicto que dura desde 1975, “deben presentar sus propuestas y negociarlas con los saharauis”.

   “Mientras exista este tipo de campaña diplomática [en defensa de la propuesta de conceder mayor autonomía al Sáhara Occidental], esto demuestra otra falta de voluntad política por parte de Marruecos para encontrar una solución pacífica, verdadera y acorde a la legalidad internacional”, aseveró Beisat.

   El titular de la diplomacia saharaui reiteró la necesidad de celebrar aquél referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui, firmado por las dos partes en 1991, bajo los auspicios de la ONU. Beisat se mostró contrario a la propuesta marroquí, presentada en 2007 y que prevé la concesión de una mayor autonomía al territorio ocupado de la antigua colonia española. Rabat cuenta con el apoyo de Estados Unidos, Francia e Israel, entre otros países.

¿En qué consiste el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental que ahora apoya Sánchez?

    “Abogamos por la defensa de los derechos legítimos del pueblo saharaui, a la libertad y la autodeterminación, la defensa de los intereses económicos, políticos, sociales y morales del pueblo saharaui, así como su soberanía sobre su territorio y sus recursos naturales. Defendemos también una solución política, democrática y legal para el conflicto entre la República Saharaui y Marruecos, en el marco de la legalidad internacional”, agregó el titular de exteriores de la RASD.

    Cuestionando el supuesto creciente apoyo internacional a Rabat, el jefe de la diplomacia saharaui, licenciado en Lengua y Literatura Árabe por la Universidad de Argel y exembajador en Sudáfrica, Lesoto y EEUU, recordó que la propuesta de Marruecos «no es nueva». «El apoyo francoestadounidense a la ocupación marroquí no es algo nuevo. Desde el inicio de la guerra en 1975, siempre ha existido este apoyo militar, político y diplomático a las preintenciones expansionistas de Marruecos. Lo novedoso es la reformulación de esta postura para convencer a la opinión pública internacional», lamentó Beisat.

    “Estas posiciones unilaterales adoptadas por dos grandes países y miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU son una prueba más de que Marruecos está aislado y que, en lugar de buscar el apoyo de órganos como la Asamblea General o el Consejo de Seguridad, busca posiciones unilaterales al margen del derecho internacional”, remarca el ministro saharaui.

    Para el ministro de Asuntos Exteriores de la RASD, país reconocido por 84 Estados, el presidente francés, Emmanuel Macron, se encuentra ante “una gran paradoja”, la de “un país que pretende ser la personificación de los derechos humanos pero se pronuncia públicamente contra ellos”. «El primer artículo de la Declaración Universal de Derechos Humanos es la autodeterminación, que también constituye el primer capítulo de la Carta Magna de la ONU. Marruecos ha ejercido una ocupación militar ilegal y brutal en el Sáhara Occidental. Esto contradice las propias Constituciones de Estados Unidos, Francia y la ONU», argumentó.

    Beisat recordó que, en vísperas de que Marruecos presentara su propuesta de autonomía a la ONU en 2007, el Frente Polisario había presentado también otra propuesta, “generosa y conforme a la ley”, que preveía “negociaciones de buena fe” con los marroquíes.

    La propuesta saharaui implica negociaciones directas con Marruecos sobre el presente y el futuro. Es una propuesta basada en la legalidad internacional. «Es la misma propuesta que hicimos con Mauritania. Tuvimos una guerra con los mauritanos, con quien ahora mantenemos muy buenas relaciones. Queremos seguir este ejemplo con Marruecos», enfatizó.

    Sin embargo, para Beisat, el referéndum de autodeterminación “es un paso obligatorio”, minimizando la idea de que el electorado pueda votar, pues hay listas que necesariamente tendrían que actualizarse. No nos referimos a la población de India ni a la de China. Esto se puede lograr, si hay voluntad política, quizás en una semana o un mes.

     «No podemos cooperar con un enfoque contrario a los derechos inalienables del pueblo saharaui. Nadie puede cooperar con algo que niega su existencia y sus derechos. Nadie puede pedirnos que participemos en un proceso de paz contrario a nuestros legítimos derechos. Hay varios tribunales, europeos y africanos, que reconocen nuestros derechos. Nadie puede decirme: «Olvídate de tus derechos y únete a mí». Eso no es nada serio. Y no creo que quieran hacer lo mismo con una monarquía feudal y medieval, como la marroquí. No es una propuesta seria ni creíble», concluyó.

ECSaharaui con agencia Lusa.

Marruecos del matonismo a la mendicidad diplomática

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Bourita, tras practicar el matonismo, en los foros internacionales, recurre ahora a la mendicidad diplomática con el fin de alargar la ocupación del Sáhara Occidental.

Por Mahayub Sidina

   En las últimas semanas, el ministro marroquí de asuntos exteriores, Nasser Bourita, ha llevado acabo una gira por varios países. Ha visitado, sucesivamente, a los Estados Unidos, Francia  España y otros países más. Las visitas no estaban programadas, incluso, algunas tuvieron lugar, como es el caso de España, en día festivo.

   A Estados Unidos, el ministro marroquí llegó bajo el paraguas del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Mientras que éste último tenía un encuentro, programado, con el presidente Donald Trump, el Sr. Bourita se ha colado, probando suerte, haber si le tiren alguna migaja una vez terminado el festín.

   Como hacen algunas aves hambrientas, Bourita ha estado merodeando, en las afueras de la Casa Blanca, hasta hacerse con un rastrojo, en forma de un breve y escueto comunicado, emitido por el Departamento de Estado, que en realidad proyectó más sombras que luces sobre el nuevo/viejo enfoque de la administración Trump respecto a la cuestión del Sáhara Occidental. Esperaba otra cosa. Dicho enfoque, ha sido explicado, días después, con algún detalle más por un asesor del presidente Trump, Massad Boulos.

   Ha intentado amortiguar la decepción, y el consiguiente estado de confusión mental provocado, con un tweet, absurdo, arrancado a un senador, conocido por su cabildeo anti-saharaui. La guinda del ridículo, que faltaba, era acuñar dos o tres frases, huérfanas y desencajadas, desacreditando la pulcritud de la lucha saharaui. Una compatriota suya, nacionalizada alemana, se encargó de introducirlas, al parecer furtivamente, en un reportaje, del Washington Post, dedicado a otro asunto, que no tiene nada que ver con el Sáhara Occidental.

   Inmediatamente después, el Sr. Bourita se dirigió a Francia y más tarde a España. Con estas visitas, pretendía transmitir el mensaje de que el club, pro-ocupación y anti-legalidad internacional, en el Sáhara Occidental, goza de buena salud.

   En Francia, se entrevistó con su homologo Jean-Noél Barrot Barot. El encuentro sirvió para escenificar, una vez más, el papel de “maítresse”, atribuido a Marruecos, por un ex-embajador francés en la ONU, para tipificar el suigeneris modelo de relaciones entre los dos países.

   Entre líneas, se puede descifrar, también, un guiño dirigido a terceros que no comulgan con la política neocolonial de Francia. Era una forma de decirles que “si se portan bien, podrían beneficiarse también de las generosas gratificaciones brindadas a nuestra protagonista”. Sin embargo, olvidan, como todo colonialista, que nadie, con un mínimo de dignidad, está dispuesto a rebajarse a dicha categoría de personajes cualesquiera que fuesen los “estímulos”.

   Los “misteriosos encantos” de nuestra protagonista, han hecho que Francia sufra de amnesia y olvidarse, o haga la vista gorda,  sobre las continuas traiciones de la aludida, sus adicciones a las drogas, sus delitos y crímenes, como los sangrientos atentados terroristas de 2015 en París, para no citar que algunos ejemplos.

   En el caso de España, el Sr. Bourita se presentó, en Madrid, en un jueves santo festivo. La mayoría de la gente estaba absorbida por las celebraciones litúrgicas o de vacaciones por semana santa.

   Para limitar, porque era imposible evitar, las reacciones contrarias, su anfitrión y maestro de ceremonia, el Ministro José Manuel Albares, desplegó todo su talento de tapa-agujeros y de omite-verdades embarazosas. Paralelamente a la trilla de los asistentes, a la comparecencia conjunta sin preguntas, ha agotado todas sus capacidades, intelectuales y disuasorias, para justificar una relación toxico-asimétrica. Una relación en la que nadie cree, no ha aportado nada a España y que se hizo a cuestas del pueblo saharaui y sus derechos legítimos.

   Ante un Albares sumiso, e intrínsecamente convencido que su relato no convence, ni a él mismo, Bourita se ha despachado, a cuatro frescas, hasta el extremo de señalar a “los defensores del derecho a la autodeterminación de obstáculo”, ante la solución de la cuestión del Sáhara Occidental. No se hubiera atrevido a tanta desfachatez, si tuviera a alguien enfrente capaz de hacerle preguntas como éstas: ¿Quién se ha retractado del plan de paz sobre el Sáhara Occidental adoptado, unánimemente, por el Consejo de Seguridad de la ONU? ¿Quién viola, sistemáticamente,  los Derechos Humanos tanto en el Sáhara Occidental ocupado como en el propio Marruecos? ¿Quiénes son los autores de los atentados terroristas de Madrid del 11 M de 2004, los atentados de Barcelona y Cambrils en 2017 y otros más? ¿Dónde está el origen de las grandes cantidades de droga que se decomisan diariamente en la península? ¿De dónde parten las pateras con inmigrantes ilegales hacia España y Europa? ¿Si el origen, del chantaje al gobierno Sánchez con el malware Pegasus, proviene de la orilla sur como sugieren varios informes? ¿Dónde están las mafias,  del crimen organizado campan a sus anchas, sin ser molestadas?… etc. Es decir, ¿de donde vienen los principales males y las verdaderas amenazas externas a España?

   Resumiendo, por muchos adornos y camuflaje que Marruecos pretenda dar a su diplomacia, la gira de Bourita no deja de ser un periplo de un desesperado. Tras practicar el matonismo, en los foros internacionales, recurre ahora a la mendicidad diplomática con el fin de alargar la ocupación del Sáhara Occidental.