Washington mantiene su apoyo al plan marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental mientras reconoce que no hay una solución inmediata
Por Lehbib Abdelhay
Nueva York (ECS) — Massad Boulos, asesor del presidente Donald Trump para África, reafirma el respaldo de la administración Trump a una autonomía del Sáhara Occidental bajo soberanía marroquí, pero admite que el proceso negociador todavía está lejos de desembocar en un acuerdo definitivo. En una entrevista con France 24, el funcionario estadounidense subraya al mismo tiempo la importancia de la participación de las partes, Marruecos y el Frente Polisario, asi como los países vecinos, Argelia y Mauritania, en el proceso político.
La posición de Estados Unidos sobre el conflicto del Sáhara Occidental sigue siendo, según Massad Boulos, «muy clara». En la entrevista concedida a France 24 al margen de la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, el asesor de Donald Trump para África reafirmó el respaldo de Washington a una solución negociada y aceptada por las partes en conflicto.
Boulos recordó que el presidente Donald Trump reconoció en 2020 la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Según explicó, esa posición estadounidense no ha cambiado. El reconocimiento quedó establecido mediante una proclamación presidencial de diciembre de 2020 y continúa siendo, según Boulos, un elemento central de la política de Washington hacia el conflicto.
Sin embargo, el discurso del representante de Trump incorpora otro elemento: el énfasis en que la solución debe alcanzarse mediante un proceso negociado y ser aceptable para las partes. Boulos destacó el trabajo realizado durante casi un año por la diplomacia estadounidense en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que desembocó en la adopción, el 31 de octubre de 2025, de la resolución 2797, que calificó de «histórica». Cabe señalar que esa resolución mencionó por primera vez la propuesta marroquí.
Según su explicación, la resolución impulsa negociaciones sobre la base de la propuesta marroquí de autonomía con el objetivo de alcanzar una solución política definitiva y mutuamente aceptable. Para Boulos, esa autonomía debe desarrollarse bajo soberanía marroquí. «Eso es la autonomía», afirmó durante la entrevista.
Al mismo tiempo, insistió en que las partes deben presentar sus propuestas y observaciones y participar en un diálogo constructivo. Es precisamente en este punto donde aparece una de las principales características del planteamiento estadounidense: Washington mantiene su reconocimiento de la propuesta marroquí, pero continúa considerando necesario un proceso de negociación en el que participen los distintos actores del conflicto.
El Frente Polisario, actor clave en ese Proceso
Uno de los elementos destacados de las declaraciones de Boulos es la referencia directa al Frente Polisario. El asesor estadounidense señaló que ya se han celebrado tres rondas de negociaciones con la participación de Marruecos, Argelia, Mauritania y el Frente Polisario. Según Boulos, estas reuniones han sido «productivas», aunque hasta ahora no han permitido alcanzar una solución mutuamente aceptable.
Washington, añadió, continúa en contacto con los diferentes protagonistas y sigue esperando sus observaciones sobre el plan marroquí de autonomía, incluidas las del Frente Polisario.
Esta afirmación introduce un matiz relevante en el escenario diplomático: el reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí no significa que Washington haya dejado de considerar al Frente Polisario como un interlocutor dentro del proceso de negociación.
El Frente POLISARIO matiza su respuesta respecto a la propuesta marroquí sobre el Sáhara Occidental
La posición de Argelia también ocupó una parte importante de la entrevista de France 24.
Preguntado por la actitud de Argel ante la propuesta de autonomía, Boulos adoptó un tono conciliador. Describió a Argelia como un «muy buen socio» de Estados Unidos y calificó de «excelente» la relación bilateral.
Asimismo, destacó la contribución del presidente argelino Abdelmadjid Tebboune y del Gobierno argelino a los esfuerzos diplomáticos en curso.
Según Boulos, Argelia no puede imponer una solución al conflicto por la fuerza, pero sí puede «alentar» el proceso. En este sentido, sostuvo que Argel ya ha desempeñado ese papel mediante su apoyo y participación en las conversaciones.
El responsable estadounidense reconoció, no obstante, que todavía «qqueda mucho camino por recorrer» y que es necesario realizar «mucho más trabajo» antes de alcanzar un acuerdo.
Sin solución a corto plazo
Pese a destacar los avances diplomáticos y las tres rondas de negociaciones celebradas, Boulos evitó presentar el proceso como próximo a una resolución.
Cuando el periodista de France 24 le señaló que sus declaraciones no parecían especialmente optimistas, el asesor de Trump rebajó las expectativas: «Por el momento, no tenemos una solución inminente que podamos percibir o tocar».
La declaración supone un reconocimiento explícito de que, pese a la intensificación de los contactos diplomáticos y a la adopción de la resolución 2797, no existe actualmente un acuerdo definitivo a la vista.
La cuestión adquiere especial relevancia ante la proximidad de la expiración del mandato de la misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental, Minurso, fijada para el 31 de octubre.
Tres elementos en la posición estadounidense.
Las declaraciones de Massad Boulos permiten identificar tres elementos que conviven en el actual discurso estadounidense sobre el Sáhara Occidental.
El primero es el reconocimiento de la soberanía marroquí, establecido por Donald Trump en 2020 y que Boulos asegura que Washington mantiene.
El segundo es el respaldo a la propuesta marroquí de autonomía, que Estados Unidos presenta como la base sobre la que deberían desarrollarse las negociaciones para alcanzar una solución política.
El tercero es la continuidad del proceso negociador con la participación de Marruecos, el Frente Polisario, Argelia y Mauritania, junto con la insistencia estadounidense en que la solución debe ser negociada y mutuamente aceptable.
En este último aspecto, las declaraciones de Boulos muestran que el reconocimiento estadounidense de la posición marroquí coexiste con el mantenimiento de contactos con los demás actores implicados en el proceso.
La resolución 2797 como marco diplomático