CHAHID HAFED (ECS) — El secretario general del Frente Polisario y presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Gali, ha acusado al Gobierno español de haber abandonado su histórica posición sobre el Sáhara Occidental y de mantener una política exterior que, a su juicio, favorece los intereses de Marruecos en detrimento de los derechos del pueblo saharaui.
En declaraciones recogidas por ABC, Gali lamenta especialmente el silencio de Madrid tras la muerte de Lehbib Abdelaziz y otros miembros del Polisario en un ataque de Marruecos. Según el dirigente saharaui, la falta de reacción evidencia una política de “doble rasero” en la defensa de los derechos humanos y del derecho internacional.
El líder saharaui sostiene que el pueblo del Sáhara Occidental continúa sufriendo una situación de ocupación y reclama la aplicación efectiva de las resoluciones internacionales que reconocen su derecho a la autodeterminación. En su opinión, el cambio de postura impulsado por Pedro Sánchez en 2022 supuso una ruptura con la legalidad internacional y con las responsabilidades históricas de España como potencia administradora del territorio.
Gali considera además que la posición del Ejecutivo español ha debilitado su credibilidad internacional al mostrar, según afirma, criterios diferentes ante conflictos comparables. También señala que España ha quedado apartada de cualquier papel relevante en una eventual negociación al alinearse con la propuesta marroquí para el territorio.
Respecto a las causas del giro diplomático, el dirigente del Polisario apunta a la posible influencia del caso Pegasus, aunque reconoce que las motivaciones reales solo las conoce el propio Gobierno español.
El responsable saharaui denuncia igualmente las políticas marroquíes en los territorios ocupados, incluyendo restricciones a la libertad de expresión y cambios demográficos que, según Gali, buscan alterar el equilibrio poblacional de cara a una futura consulta sobre el estatus del territorio.
Pese a las críticas dirigidas al Ejecutivo español, Gali distingue entre la actuación del Gobierno y la solidaridad mostrada por amplios sectores de la sociedad española. Destaca el trabajo de asociaciones y programas de cooperación que continúan apoyando a los refugiados saharauis en los campamentos.
La situación humanitaria en estos campamentos, añade, atraviesa un momento especialmente difícil debido a la reducción de la ayuda internacional. Aun así, considera que representan un símbolo de resistencia y de defensa de la identidad nacional saharaui.
Frente a quienes cuestionan la capacidad del Frente Polisario para ofrecer perspectivas de futuro a las nuevas generaciones, Gali sostiene que el principal obstáculo sigue siendo la ocupación del territorio y la falta de una solución política que permita al pueblo saharaui decidir libremente su destino.