Madrid (ECS).- La Embajada de España en Rabat publicó un mensaje en X condenando el ataque lanzado por el Frente Polisario el pasado 5 de mayo contra la ciudad saharaui ocupada de Smara. El mismo no provocó víctimas mortales. Sin embargo, el gesto del embajador de España en Rabat, de dudosa autonomía, ha reabierto una pregunta incómoda: ¿por qué el Gobierno español sí reacciona públicamente ante acciones del Polisario, pero guarda silencio cuando los muertos son civiles saharauis, argelinos o mauritanos alcanzados por drones y bombardeos marroquíes? ¿Por qué Exteriores de España no se pronunció sobre el ataque saharaui efectuado en Touizgui justo semanas atrás? ¿Por qué Marruecos no denunció ese ataque llevado a cabo en su territorio internacionalmente reconocido?
El mensaje difundido por el embajador Enrique Ojeda Vila en la red X ha sido interpretado por el periodista Ignacio Cembrero como una nueva muestra del alineamiento absoluto del Ejecutivo de Pedro Sánchez con Rabat desde el histórico giro sobre el Sáhara Occidental en 2022. Un cambio de posición que sigue provocando críticas dentro y fuera de España, especialmente por las contradicciones del ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
En los últimos años se han multiplicado los reportes sobre civiles asesinados en zonas próximas al muro militar marroquí en el Sáhara Occidental ocupado o en rutas comerciales entre Mauritania y Argelia. Organizaciones saharauis han denunciado y documentado ataques con drones atribuidos al Ejército marroquí. Sin embargo, no existen mensajes públicos de condena similares por parte de la Embajada española en Rabat ni del propio Ministerio de Exteriores Albares. En su momento, Marruecos también asesinó camioneros argelinos y Albares llamó a la moderación a Argelia.
Ahí aparece una de las grandes contradicciones de Albares y de Pedro Sánchez: el Gobierno asegura defender los derechos humanos y la legalidad internacional, pero evita señalar a Marruecos incluso cuando las acusaciones afectan a víctimas civiles. La vara de medir cambia según quién dispare. Y ese silencio empieza a ser ensordecedor. ¿Con qué credibilidad moral pretende España denunciar la ocupación y masacre de palestinos mientras por otro lado incita a Marruecos a mantener la represión en el territorio del cual son aún administradores? No estaría mal que en las próximas reuniones del Consejo de Ministros, Marlaska recuerde a sus colegas su sentencia de 2014.

Ataques marroquís con drones contra civiles en la frontera entre Sáhara Occidental y Mauritania
Los ataques marroquíes con drones en el Sáhara Occidental dejan más de 200 civiles muertos entre saharauis, mauritanos y argelinos
España «condena» el ataque del Polisario a Esmara del 5 de mayo, indica la Embajada de #España en Rabat. El ataque no causó muertos. ¿Condena también la muerte de civiles saharauis, argelinos y mauritanos por los drones y aviones de #Marruecos? No recordamos que el embajador…
— Ignacio Cembrero (@icembrero) May 11, 2026
Desde el 25 de diciembre de 2020, Marruecos empezó atacando con drones a civiles saharauis y extranjeros indefensos con impunidad ante una pasmosa ausencia total de condenas internacionales, una ominosa ausencia y silencio que no hace más que alentar a ese régimen, aliado del PSOE, a seguir cometiendo estas violaciones con total impunidad. En este sentido, la Oficina Saharaui para la Coordinación de Actividades Relativas a las Minas (SMACO) publicó recientemente una extensa investigación que contabiliza los ataques marroquíes con drones contra civiles cometidos en el periodo comprendido entre 2021 y el 2025.


