Por Ana. Q
Madrid (ECS).- El grupo hacktivista Jabaroot ha difundido contratos notariales auténticos comprometedores para varios nombres que suenan con fuerza para presidir el próximo ejecutivo marroquí, en el marco de lo que describe como una operación de escrutinio previo a las elecciones orquestadas desde el Palacio.
Abdelouafi Laftit, actual ministro del Interior y señalado como candidato a jefe de gobierno, aparece en un contrato notarial de marzo de 2022 como comprador de la villa «Fatiha 1» en Sidi Youssef Ben Ali (Marrakech): más de una hectárea con construcciones, huerto de manzanos, establo y pozo, por 7,1 millones de dírhams. Jabaroot lo enmarca dentro de lo que denomina «siervos del Estado» que acumulan propiedades de origen injustificado mientras residen en las zonas más exclusivas de Rabat.
Mohamed Chaouki, presentado como sucesor natural de Akhannouch, aparece en cuatro contratos hipotecarios ante CFG Bank sobre el mismo inmueble (villa Machrek 11, Rabat Souissi, TF 113298/03, 1.803 m²), acumulando una deuda garantizada superior a los 30 millones de dírhams entre 2020 y 2022. Parte del crédito fue destinado a financiar la compra de acciones de AD Capital. Jabaroot subraya que las declaraciones patrimoniales de funcionarios en Marruecos recogen activos pero no deudas, lo que convierte este pasivo en legalmente invisible ante la opinión pública.
El grupo anuncia además el expediente completo de Fatima Zahra Mansouri, la ministro de Urbanismo, con más de 80 transacciones inmobiliarias atribuidas a ella y su familia, incluyendo terrenos presuntamente obtenidos de forma irregular y suelo recalificado de rústico a urbano. Jabaroot exige su retirada política.
Además, Jabaroot menciona a Nabila Mounib en sentido inverso: tras examinar sus cuentas y propiedades, afirma no haber encontrado nada reprochable, y la presenta como la única alternativa real a la corrupción sistémica.
Jabaroot apunta directamente a Fouad Ali El Himma como arquitecto real del proceso electoral, actuando desde el Palacio sin exposición pública, y describe la próxima cita en las urnas como una «farsa preparada» con resultado predeterminado. El grupo anuncia que posee 4 terabytes de archivos sobre ministros y líderes de partidos, cuya publicación considera inminente.

