Se trata de la cuarta vez que la Administración Biden muestra signos de rechazo al ilegal reconocimiento dado por Trump y que muchos expertos y el propio Marruecos consideraron como un »espaldarazo», no obstante, el portavoz de la Casa Blanca, confirmó en reiteradas ocasiones que el enfoque de la Administración Biden sería distinto al de Trump, meses de después.
El tiempo juzgará si se trata de un ímpetu pacificador de EE.UU o de solo las tan manidas »maniobras declaratorias» para congelar las tensiones que alcanzan ya la violencia y ganar tiempo hasta otra declaración.
EE.UU deberá hacer valer su palabra en el Consejo de Seguridad de la ONU y dejar de calificar de «buena idea» el pseudo Plan de Autonomía marroquí que tiene como objetivo suprimir los derechos políticos y de existencia del pueblo saharaui.
Recuérdese que EE.UU es el redactor de las resoluciones para el Sáhara Occidental en el Consejo, ahí es donde verdaderamente se conseguiría algún cambio, mientras tanto, el pueblo saharaui espera que estas declaraciones no se queden en meros »estimulantes ilusorios», se trasladen al terreno práctico y no queden en saco roto.