Por Lehbib Abdelhay, investigador en asuntos de seguridad de la región del Sahel; Centro de Estudios Estratégicos de Defensa y Seguridad (CEDyS).
La región del Sahel experimentó una ligera disminución de los actos de violencia y de los atentados terroristas durante el mes de diciembre, según los datos del CEDyS, que registraron 109 ataques terroristas en los tres países de la Confederación del Sahel, los cuales provocaron la muerte de 385 personas. Los civiles fueron objetivo en el 54% de estos ataques. Esta cifra incluye las muertes a consecuencia de enfrentamientos entre grupos armados y fuerzas gubernamentales, ataques de grupos armados contra civiles y fuerzas de seguridad y actos terroristas y emboscadas armadas.
Claves del mes:
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Continúa una espiral de violencia sin precedentes llevada a cabo por los grupos yihadistas, especialmente el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM), en zonas como Tombuctú y regiones del centro y sur de Malí.
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Registro de incidentes en las zonas fronterizas de Níger con Burkina Faso y Argelia. Los datos supervisados por el Centro de Estudios Estratégicos de Defensa y Seguridad (CEDyS) indican la ejecución de secuestros de ciudadanos occidentales de alto valor, atribuidos a redes criminales.
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El Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes y la Provincia del Sahel de Estado Islámico reforzaron su influencia en la mayor parte de Malí, Burkina Faso y Níger, y ampliaron por primera vez sus operaciones a las zonas fronterizas de Benín, Níger y Nigeria.
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Aumento de los ataques contra infraestructuras y personas vinculadas a China en Malí y Níger, lo que refleja la creciente amenaza contra los intereses económicos chinos en la zona AES.
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La actividad yihadista se extendió, por primera vez, más allá de los focos tradicionales, penetrando en las regiones meridionales de Dosso y septentrionales de Agadez.
La violencia en los países de la Confederación AES (Sahel central)

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Malí
En Malí, la violencia se intensificó en la región de Tombuctú en medio de ataques intensos del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM) y de operaciones militares del ejército maliense y de mercenarios del Africa Corps. El mes de diciembre fue el más sangriento en la región de Tombuctú en los últimos dos años, concretamente desde noviembre de 2023, que había registrado un nuevo récord. La intensificación de los ataques de JNIM y las operaciones posteriores de las Fuerzas Armadas de Malí y del Africa Corps provocaron un aumento repentino del número de víctimas mortales. La violencia se concentró en las zonas de Niafunké y Goundam, causando graves pérdidas entre militares y civiles, además de desplazamientos masivos hacia el campamento de refugiados de M’bera, en Mauritania.
El 6 de diciembre de 2025, JNIM atacó un convoy compuesto por unas 200 cisternas entre Bougouni y Bamako, según fuentes locales e imágenes difundidas en redes sociales. El grupo afín a Al Qaeda reanudó la operación denominada “Cero Cisternas” tras una interrupción de cuarenta días. El violento ataque causó, según los informes, muertos, la quema de un gran número de camiones y la captura de soldados y conductores. Más de veinte camiones fueron destruidos durante el ataque.
JNIM reivindicó la acción, anunciando que había tendido una emboscada al convoy. Existía un alto el fuego entre el grupo terrorista y el gobierno maliense hasta el 5 de diciembre. La presencia visible de los camiones varados indica claramente que se trataba de un convoy de gran tamaño. Sin embargo, no se observó apoyo aéreo por parte del ejército maliense. En su comunicado, el alto mando del ejército maliense trató de tranquilizar a la opinión pública, afirmando que las Fuerzas Armadas de Malí (FAMa) habían respondido con contundencia. No obstante, los vídeos grabados por los terroristas contradicen rotundamente estas afirmaciones, mostrando la superioridad del fuego de JNIM sobre los soldados malienses. Este ataque se produjo tras el fin de la tregua alcanzada mediante el pago de una importante suma de dinero como rescate y la liberación de varios prisioneros terroristas el 5 de diciembre de 2025.
El domingo 14 de diciembre, el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes publicó un vídeo del ataque contra una posición militar maliense en Soumbi. En las semanas siguientes, fuerzas malienses acompañadas por el Africa Corps llevaron a cabo operaciones en seis municipios del círculo de Goundam (Gargando, Issakani, Bentagoungou, Adarmalane, Razelma y Tin Aïcha), que incluyeron bombardeos aéreos, asesinatos, saqueos y destrucción de bienes.
Tras estos sangrientos ataques, un vídeo difundido en redes sociales muestra al coronel Hussein Ghlam dirigiéndose a varios combatientes de JNIM antes del ataque. El coronel Ghlam fue antiguo jefe de Estado Mayor del Movimiento Árabe de Liberación del Azawad y se unió al JNIM en marzo de 2024 bajo el mando de Talha al-Libi (Abu Hind).
En la mañana del 21 de diciembre, un blindado de las Fuerzas Armadas de Malí y un vehículo del Africa Corps fueron alcanzados por una mina en la carretera entre Tombuctú y Goundam. Esa misma noche, un agrupamiento de las Fuerzas Armadas de Malí fue atacado mediante una explosión en la ciudad de Konna, en la región de Mopti. En la mañana del día 23, un vehículo de las Fuerzas Armadas de Malí fue atacado con un artefacto explosivo improvisado entre las ciudades de San y Djenné, en la región de Ségou.
El 26 de diciembre, decenas de terroristas de la katiba Macina (JNIM) atacaron un yacimiento de extracción de oro en Kalana, en la frontera con Guinea. Los terroristas secuestraron a dos ciudadanos chinos y prendieron fuego a material de construcción y edificios. Asimismo, durante la noche atacaron tres puestos de control de las fuerzas de seguridad, que ocuparon temporalmente y saquearon. Estos ataques se produjeron en zonas generalmente consideradas seguras y con una fuerte presencia de intereses extranjeros.
El 30 de diciembre, los terroristas de Estado Islámico en el Sahel reivindicaron un ataque con un artefacto explosivo improvisado contra una patrulla conjunta de las Fuerzas Armadas de Malí y mercenarios rusos del Africa Corps cerca de Ménaka, en la frontera tripartita con Níger y Burkina Faso. En este ataque murieron varios soldados de las fuerzas malienses y rusas, y los heridos fueron evacuados en helicóptero.
Estado Islámico en el Sahel reiteró, bajo el pretexto de defender los recursos minerales del país, que continuará atacando al grupo de mercenarios rusos, posteriormente denominado Africa Corps.
En general, la región del Sahel se considera peligrosa para los extranjeros, quienes son víctimas de secuestros perpetrados por terroristas de JNIM y Estado Islámico en el Sahel. La junta militar de Bamako enfrenta grandes dificultades para proteger a los ciudadanos extranjeros frente a los atentados terroristas.
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Burkina Faso
Burkina Faso constituye el país más afectado por el terrorismo en el mundo en el año 2025 debido a la persistencia de los ataques terroristas. El país sigue siendo uno de los más golpeados por los grupos terroristas en la región del Sahel, donde operan organizaciones vinculadas a Al Qaeda —en particular JNIM y la katiba Hanifa—, así como otros grupos armados a lo largo de sus fronteras con Malí y Níger. La violencia continúa provocando desplazamientos, inseguridad y crisis humanitarias en las zonas rurales del norte y del este del país.
La katiba Hanifa (JNIM) llevó a cabo dos ataques contra posiciones de las Fuerzas de Defensa Popular durante los días 2 y 3 de diciembre.
El 4 de diciembre, JNIM tomó el control de un puesto de control de las Fuerzas de Defensa Popular en Dougouri, una localidad situada en la provincia de Yatenga, en la región norte, según fuentes locales.
El día anterior, el 3 de diciembre, otro ataque tuvo como objetivo un puesto de control de las Fuerzas de Defensa Popular en la zona de Fada N’Gourma, en la región oriental, ataque que también fue reivindicado por JNIM.
Estos incidentes se inscriben en un contexto más amplio de intensa presión ejercida por varios grupos terroristas sobre las fuerzas de seguridad y la población civil en varias regiones de Burkina Faso.
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Níger
Níger es el país del Sahel menos expuesto a los ataques terroristas, a pesar de la presencia en su territorio de todos los grupos armados extremistas. El país se considera como un «hub» logístico para todos los grupos yihadistas que operan en la región. Desde Níger, atacan los países vecino, en particular los países del lago de Chad.
El 1 de diciembre se confirmó el paso de un convoy de uranio por la localidad de Abalak, en Níger. El convoy estaba protegido por unos treinta mercenarios rusos, además de un destacamento de la Guardia Nacional Nigerina de aproximadamente 100 efectivos, y continuó su trayecto hacia Lomé, en Togo. Tras 12 horas, el convoy entró en Niamey. El número de vehículos superaba las 100 unidades, entre ellas unas 70 cisternas cargadas con envíos de uranio.
Tras una pausa de varios días, el convoy reanudó su ruta hacia el puerto de Lomé (Togo), atravesando zonas bajo influencia de Estado Islámico en el Sahel (Provincia del Sahel) y del Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes. La empresa MB Trans fue la encargada del transporte del óxido de uranio. El director de la empresa, Mohamed Baye, posee una amplia experiencia en el tránsito por zonas sensibles y en la negociación con grupos terroristas, pues tiene una estrecha relación con todos estos grupos de corte yihadista. La segunda parte del convoy de la denominada “torta amarilla” llegó a Niamey el 9 de diciembre. Al parecer, estaba compuesta por unas 20 cisternas, completando así la primera parte del convoy que había llegado el 4 de diciembre.
Posteriormente, el convoy atravesó la zona de la triple frontera, donde operan de forma especialmente activa JNIM y Estado Islámico en el Gran Sáhara (ahora provincia Sahel).
Las autoridades nigerinas, necesitadas urgentemente de liquidez, tienen la intención de vender este cargamento de uranio —cuya propiedad sigue siendo objeto de arbitraje jurídico internacional— a Rusia, país capaz de procesar dicha “torta amarilla”. Rusia ya ha amarrado varios buques en el puerto de Lomé, entre ellos el famoso buque Matros Shevchenko, habitualmente utilizado como carguero de granos.
El 17 de diciembre, alrededor de las tres de la tarde, decenas de terroristas de Lakurawa (afiliados a Estado Islámico en el Sahel/ISSP) atacaron una patrulla conjunta de las fuerzas de seguridad en Goubé (Dosso), cerca de la frontera con Nigeria. Los combates fueron intensos y causaron numerosas víctimas. Al menos 13 miembros de las fuerzas de seguridad murieron, entre ellos tres agentes de policía, un miembro de la gendarmería nacional y nueve soldados de las Fuerzas Armadas Nigerinas procedentes de Karakara. Un militar resultó gravemente herido. Además, dos vehículos de la patrulla fueron incendiados y se saquearon pertenencias de las fuerzas de seguridad.
Según la información disponible, los atacantes procedían de la vecina Nigeria y se replegaron hacia la zona de Kebbi.
Estado Islámico tiene la intención de conectar sus fuerzas en Nigeria (Estado Islámico de África Occidental, en el estado de Borno) con las fuerzas de Estado Islámico en la Provincia del Sahel, desplegadas en la zona de la triple frontera, concretamente en Tillabéri (Níger) y en la región de Ménaka (Malí). Estado Islámico en la Provincia del Sahel (ISSP) recibe apoyo y armamento del grupo Lakurawa, a pesar de las diferencias ideológicas significativas entre ambas organizaciones.
El 21 de diciembre de 2025, el Movimiento por la Libertad y la Justicia Nacional (MPLJ), grupo rebelde leal al depuesto Mohamed Bazoum, atacó el oleoducto del sur de Agadem, en la región de Agadem. Este oleoducto abastece de crudo a la refinería de SORAZ, gestionada por la empresa china CNPC (China National Petroleum Corporation), propietaria de la mayoría de las acciones.
Este es el sexto comunicado oficial emitido por el Movimiento por la Libertad y la Justicia Nacional desde principios de septiembre. El grupo se atribuyó cuatro ataques, entre ellos tres contra el yacimiento petrolífero de Agadem —similares al ataque del día anterior— y uno contra la Guardia Nacional Nigerina, que causó un muerto y tres heridos. En sus comunicados, el movimiento insta a las empresas a “retirarse inmediatamente de todas las actividades relacionadas con la actual junta militar” y afirma que los ataques continuarán e incluso se intensificarán mientras “Tiani se aferre al poder ilegítimo”.
El 28 de diciembre, tras varias semanas de preparación, mercenarios rusos del Africa Corps, con el apoyo de la Guardia Nacional Nigerina, se dispusieron a escoltar un convoy de unas cuarenta cisternas que transportaban cerca de mil toneladas de concentrado de uranio desde las minas de Arlit, anteriormente explotadas por la empresa francesa Orano. El convoy partió de Arlit, en el norte de Níger, con destino al puerto de Lomé, en el sur de Togo. No obstante, tuvo que evitar la ruta habitual —considerada más segura— que atraviesa Benín, cuyas fronteras con Níger permanecen cerradas desde finales de julio de 2023 tras el golpe de Estado en Niamey.
La nueva ruta atraviesa Niamey, luego Gothèye y Téra, antes de dirigirse hacia Dori, en Burkina Faso. Posteriormente, el convoy continúa hacia Uagadugú, la capital de Burkina Faso, y luego pasa por Koupéla, Tenkodogo y Bitou, hasta llegar a Sinkansé, en la frontera con Togo, antes de alcanzar el puerto de Lomé.
Esta ruta no solo discurre por carreteras en mal estado, sino que también atraviesa zonas controladas por grupos terroristas afiliados al Estado Islámico en el Sahel (ISSP) y al Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes, katiba Hanifa. Aunque la “torta amarilla” (concentrado de uranio) emite niveles relativamente bajos de radiación, su inhalación sigue siendo peligrosa, lo que hace imprescindible una protección estricta y continua del convoy.
Desde el punto de vista jurídico, el cargamento de uranio sigue siendo objeto de disputa entre la empresa francesa Orano y las autoridades nigerinas, encabezadas por el Consejo Nacional para la Salvaguardia de la Patria y el general Abdourahamane Tiani. Orano ha emitido un comunicado oficial al respecto.
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Benín
Los ataques terroristas en los países de la cuenca del lago Chad siguen siendo muy limitados en comparación con los países del Sahel central, en particular Malí, Burkina Faso y Níger. No obstante, el 7 de diciembre se produjo un intento de golpe de Estado matutino en Benín. Alrededor de las seis de la mañana, un pequeño grupo de soldados, que se autodenominó “Comité Militar para la Refundación”, liderado por el teniente coronel Pascal Tigri, atacó varios edificios gubernamentales y se dirigió a la televisión nacional, donde anunció la toma del poder.
Según la declaración de Tigri, el presidente Patrice Talon fue destituido, se suspendió la Constitución de noviembre de 2025, se disolvieron todas las instituciones, se suspendieron las actividades de los partidos políticos y se cerraron las fronteras terrestres, marítimas y aéreas.
Se escucharon disparos cerca del puerto y del campamento de Guézo, próximo al palacio presidencial. El gobierno anunció que había recuperado el control de la situación y se interrumpió la emisión de la televisión nacional. Vehículos blindados patrullaron las calles de Cotonú mientras helicópteros sobrevolaban la ciudad.
Esa misma noche, el presidente Patrice Talon declaró que “un pequeño grupo de soldados, bajo el pretexto de reivindicaciones infundadas, lanzó una rebelión con el objetivo de atacar las instituciones de la República. Gracias a la rápida respuesta de las fuerzas de defensa y seguridad, la situación fue controlada con rapidez”. Reafirmó el compromiso del gobierno de preservar el orden republicano frente a cualquier intento de desestabilización del Estado, llamó a la población a mantener la calma, la vigilancia y la confianza, y prometió esclarecer todos los aspectos de los acontecimientos. Asimismo, aseguró que los responsables rendirían cuentas ante la justicia e instó al pueblo beninés a reanudar sus actividades de manera pacífica esa misma noche.
Tras el fracaso del intento de golpe, las fuerzas de seguridad iniciaron la búsqueda del teniente coronel Pascal Tigri y de sus colaboradores. Tigri, de unos cuarenta años, era hasta hace poco comandante de las fuerzas especiales, una unidad de élite de la Guardia Nacional. Según diversas fuentes de seguridad, pertenece a fuerzas de artillería y ascendió progresivamente en el ejército beninés hasta ocupar puestos de alta responsabilidad operativa. Se le atribuye un papel clave en las operaciones antiterroristas llevadas a cabo en los últimos años en el norte del país.
Tras informaciones de medios locales sobre su huida, se indicó que las fuerzas leales intensificaron su búsqueda. Otros dos oficiales también fueron implicados: su portavoz, el capitán Samari Ousmane, y el capitán mayor Castro Sambini, quienes aparecieron junto a él durante el breve discurso transmitido por la televisión nacional durante el intento de golpe. Hasta el momento, las autoridades beninesas no han divulgado información sobre el paradero de los fugitivos, aunque aseguran que las operaciones de seguridad continúan.
Según fuentes locales confidenciales a CEDyS, Tigri se encontraría en Niamey, la capital de Níger. Nuevas pruebas apuntan a una posible implicación de Níger en el intento de golpe de Estado en Benín.
En Cotonú, diversas fuentes políticas y de seguridad informaron de fuertes sospechas sobre la implicación de Níger, al menos de forma indirecta, en el intento de golpe. Más de veinte días después del ataque contra el presidente Patrice Talon, los servicios de inteligencia benineses consideran probable que el teniente coronel Pascal Tigri se encuentre actualmente en la capital nigerina.
Según una de las pruebas más fiables, citada por varias fuentes de seguridad de Benín, Tigri huyó inicialmente a través de Togo el 7 de diciembre, el día del fracaso del golpe. Posteriormente, habría tomado un avión privado el 12 de diciembre desde Lomé hacia Uagadugú, en Burkina Faso, antes de ser trasladado por vía aérea esa misma noche a Niamey. Se afirma que reside actualmente en uno de los barrios de la capital nigerina.
Las autoridades de Níger se han abstenido, por el momento, de comentar las sospechas expresadas por Benín, sin confirmar ni desmentir la presencia de Tigri en su territorio. Los otros tres soldados implicados en el intento de golpe también habrían huido a Togo junto con Tigri. Según los informes, abandonaron el país el 16 de diciembre a bordo de un avión que utilizó una autorización falsificada de la Autoridad Nacional de Aviación Civil y que supuestamente sobrevoló el espacio aéreo beninés. Estos elementos refuerzan las sospechas, según varias fuentes beninesas, sobre la presunta implicación de Níger en el intento de golpe.
Asimismo, se observaron movimientos inusuales de tropas y camiones el día anterior al ataque cerca de la frontera cerrada entre ambos países.
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Nigeria
El día de Navidad, las autoridades estadounidenses anunciaron haber llevado a cabo un ataque contra terroristas de Estado Islámico (ISWAP) acusados de matar a cristianos en el noroeste del país. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Nigeria confirmó la cooperación con las autoridades estadounidenses mediante el intercambio de información de inteligencia. No obstante, la localización de dichos ataques es objeto de duda, ya que el principal bastión de Estado Islámico en África Occidental (ISWAP) se encuentra en el estado de Borno, en el noreste del país, y no en el estado de Sokoto, en el noroeste. Los terroristas presentes en la región de Sokoto pertenecen al grupo Lakurawa, que no está afiliado oficialmente a Estado Islámico, aunque su influencia ha ido en aumento en los últimos meses y ha llevado a cabo ataques repetidos en el vecino Níger. Según los informes, los ataques se lanzaron desde el destructor estadounidense USS Paul Ignatius, equipado con misiles Tomahawk.
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El Magreb Árabe