Rabat reconoce que la información difundida sobre unos 70.000 agentes y funcionarios de inteligencia es real, pero sostiene que fue extraída de bases de datos de compañías de seguros y organismos de cobertura sanitaria y social europeos
Madrid (ECS).— El aparato de seguridad marroquí ha reaccionado oficialmente a la filtración reivindicada por el grupo de hackers Jabaroot. En un comunicado publicado este miércoles, 27 de agosto de 2026, el núcleo formado por la Dirección General de la Seguridad Nacional (DGSN) y la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST) niega de forma categórica que sus sistemas informáticos o sus bases de datos hayan sido pirateados.
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Sin embargo, el comunicado contiene un elemento especialmente relevante: Rabat no cuestiona la autenticidad de los datos difundidos por Jabaroot. La explicación ofrecida por las autoridades marroquíes se centra, por tanto, no en negar que la información sea real, sino en negar que haya sido obtenida mediante una intrusión en los sistemas de seguridad del Estado.
Jabaroot había difundido entre el 24 y el 25 de agosto información relativa a unos 70.000 agentes y espías. Entre los datos publicados figurarían nombres, números de identificación profesional, referencias de documentos de identidad, datos bancarios, fechas de nacimiento y de incorporación al servicio. El grupo de hackers presentó esta información como perteneciente a personas que están trabajando en distintos puntos de Europa para los servicios de inteligencia marroquíes.
La publicación estuvo acompañada de un ultimátum y de amenazas de nuevas revelaciones. Entre ellas, Jabaroot apuntó a posibles informaciones relacionadas con agentes que habrían participado en el episodio de la llegada de cerca de 72.000 marroquíes a Ceuta a finales de julio.
Marruecos dice que los datos son antiguos
La versión oficial marroquí introduce otro elemento significativo: los datos difundidos no serían recientes, un dato conocido por los expertos después de investigar a fondo el contenido archivo.
Las comprobaciones realizadas por ECSaharaui ya apuntaban en esa dirección. Según este medio, buena parte de la información publicada corresponde a registros actuales y confirma que las personas identificadas están desplegadas por Europa, como sostiene Jabaroot.
El propio comunicado de la DGSN-DGST alega que se trata de datos antiguos, alejando así la hipótesis de que la filtración sea consecuencia de una reciente penetración de los sistemas informáticos de los servicios de seguridad marroquíes.
La cuestión que plantea ahora Rabat es, por tanto, distinta: si los datos son auténticos, pero no fueron sustraídos de los sistemas de la DGSN o la DGST, ¿de dónde proceden?
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