Bienvenido al “Estado profundo” marroquí
Madrid (ECS).- Gran conocedor de las intrigas de la monarquía, Brouksy publica estos días Fin de règne (Nouveau Monde), un relato trepidante sobre los entresijos del poder real, donde amigos, familiares, asesores y agentes secretos rivalizan por influir en un soberano cada vez más debilitado. Relaciones con Emmanuel Macron, los caprichos de los hermanos Azaitar o las maniobras de determinados clanes para influir en la prensa figuran entre los temas que aborda el autor, basado en fuentes próximas al núcleo del poder majzení ..
Un libro revela secretos ocultos: la enfermedad de Mohamed VI desata luchas internas en el palacio
El periodista de origen marroquí, Omar Brouksy, conoce el precio del periodismo independiente: hasta 2021, su número de teléfono fue incluido por los servicios de inteligencia de Marruecos para posibles vigilancias mediante el software Pegasus, según reveló L’Express. Prácticas que Rabat ha rechazado, aunque lo cierto es que los libros de este ex corresponsal de la Agence France-Presse (AFP) siguen, a día de hoy, prohibidos en el reino alauí.
En 2021, su editor, Yannick Dehée, denunció además que emisarios de Rabat habían confiado a uno de sus agentes la misión de recuperar uno de los libros de Brouksy antes de su publicación (borrador), a cambio de 50.000 euros.
«El Hassan, heredero del trono, es descrito como “educado y frío”, además de especialmente cercano a su madre, en un retrato que traza la obra sobre el futuro de la monarquía marroquí»
La guerra de sucesión en Marruecos: los peones de Mohamed VI al descubierto
La investigación de Brouksy sitúa al lector en el llamado “Estado profundo” de Marruecos, una estructura de poder concentrada en unas pocas calles de Rabat y conocida como el Majzen, donde una corte que evoca a Versalles reúne a asesores influyentes, responsables de los servicios secretos, miembros de la familia real y figuras cercanas, con escasa presencia de ministros o empresarios.
El libro describe un contexto marcado por el deterioro de la salud del rey Mohamed VI, aquejado de la enfermedad de Hashimoto y de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), lo que limita su actividad y le obliga a pasar largas temporadas en el extranjero. En este ambiente, caracterizado por la proliferación de intrigas, se intensifican las rivalidades internas.
Aunque el monarca aparece en un segundo plano debido a su estado de salud, sigue siendo quien toma las decisiones finales, con episodios de severidad como la reprimenda al jefe de la inteligencia interior, Abdellatif Hammouchi.
Según el relato, este último habría impulsado una campaña mediática contra los hermanos Azaitar, cercanos al rey, al tiempo que negaba su responsabilidad alegando la independencia de la prensa. “No sabía que teníamos una prensa independiente”, ironizó el soberano.
Los medios afines, añade el libro, también habrían sido utilizados para enviar mensajes críticos al presidente francés, en un contexto de tensiones bilaterales tras la presunta infección de su teléfono mediante Pegasus, un episodio que posteriormente se cerró con una visita de Estado de alto nivel.
Revelaciones sobre los vínculos de Epstein con Marruecos; Mohamed VI, Moratinos y Taieb Fassi Fihri