Madrid (ECS).— Argelia continúa defendiendo con firmeza su soberanía y la integridad de su territorio frente a las reiteradas provocaciones marroquíes. En esta ocasión, adoptó medidas de campo mediante elementos del Ejército Nacional Popular para aclarar y delimitar la frontera, colocando simples señales sobre el terreno, mientras que la parte marroquí procedió a retirar medios de protección instalados de manera ilegal en huertos situados en tierras en disputa en Qsar Ich, en la zona de Figuig, en un intento de crear tensión y arrastrar a la región hacia una confrontación de consecuencias imprevisibles.
Este movimiento soberano de Argelia se enmarca en el contexto de responder a las continuas provocaciones y hostigamientos llevados a cabo por Marruecos, cuyo objetivo es desestabilizar la región e imponer un hecho consumado en la frontera.
Una fuente familiarizada con el asunto, en declaraciones a ECSaharaui, confirmó que Argelia, pese a la moderación y el autocontrol que demuestra, no tolerará ningún atentado contra su territorio, aunque al mismo tiempo prefiere la vía de la sensatez y las soluciones pacíficas frente a la escalada y la destrucción, en consideración a los lazos de vecindad, historia y destino común entre ambos pueblos.
Varios observadores de los asuntos regionales consideran que Marruecos asume la plena responsabilidad de esta tensión, debido a sus políticas provocadoras y a sus reiterados intentos de expansión a expensas del territorio argelino, así como a la imposición de realidades sobre el terreno carentes de legitimidad. Los analistas subrayan que Argelia se mantiene firme en sus posiciones y no aceptará ninguna cesión, ni siquiera de un solo centímetro, de su territorio nacional, y continuará defendiendo su soberanía por todos los medios legítimos.