Ministro de Asuntos Exteriores de Argelia es Ahmed Attaf, quien ocupa el cargo desde marzo de 2023, siendo un diplomático experimentado que ya había ejercido funciones similares en el pasado, y es una figura clave en las relaciones internacionales del país.
El liderazgo de Argelia en África se está convirtiendo en la peor pesadilla de Marruecos. Mientras Argelia acogía dos importantes eventos africanos la semana pasada, el país vecino organizaba simultáneamente una conferencia continental, en un intento de boicotear las dos conferencias que se celebraban en la capital argelina.
El intento, sin embargo, terminó en un rotundo fracaso, devolviendo al reino y a su diplomacia al lugar que les correspondía en el escenario continental. Toda África estaba representada en Argel, y Rabat tuvo que conformarse con acoger a los representantes de unos pocos regímenes que habían tomado el poder mediante golpes de Estado.
La capital argelina acogió el domingo 30 de noviembre la conferencia internacional sobre los crímenes del colonialismo en África y luego, a partir del lunes 1 de diciembre, la 12ª sesión del seminario sobre la paz y la seguridad en África, conocido como «Proceso de Orán».
Estos dos eventos, respaldados por la Unión Africana, fueron un éxito rotundo en términos de sus resultados, el número de organizaciones internacionales y países participantes y el nivel de su representación.
La diplomacia marroquí recupera su verdadero peso en África
En primer lugar, cabe destacar la presencia, por primera vez desde el lanzamiento del «Proceso de Orán», del Presidente de la Comisión de la UA, Mahmoud Ali Youssouf, quien fue recibido por el Presidente Abdelmadjid Tebboune en esta ocasión.
También estuvieron presentes el Comisionado para la Seguridad y la Paz en África, dos Secretarios Generales Adjuntos de la ONU, el Enviado de la ONU para la iniciativa » Silenciar las Armas » y el Enviado Especial de Portugal para el Sahel. Además, ocho Estados africanos estuvieron representados por sus ministros de Asuntos Exteriores y otros seis por sus viceministros de Asuntos Exteriores.
Marruecos intentó, en vano, eclipsar estas dos importantes citas, tanto mediáticamente como políticamente, al organizar la primera Conferencia Africana de Víctimas del Terrorismo en Rabat el martes 2 de diciembre. Al elegir este tema, Marruecos ya se extralimita, dado que la Unión Africana solo ha delegado las cuestiones migratorias en Marruecos, mientras que los asuntos de paz y seguridad se han delegado en Argelia.
El momento tampoco es el adecuado, pues coincide con dos eventos aprobados por la organización panafricana. En cuanto a participación y representación, la conferencia de Rabat fue un rotundo fracaso.
En resumen, la capital marroquí recibió a un funcionario interino de la ONU (Alexander Zuev, Secretario General Adjunto interino para la Lucha contra el Terrorismo) y a ministros de tres países africanos (Malí, Burkina Faso y Guinea Ecuatorial). Los dos primeros países están gobernados por regímenes que llegaron al poder mediante golpes de Estado y están sujetos a sanciones de la UA. En resumen, Marruecos intentó eclipsar a Argelia y fracasó.