Una antigua responsable de asuntos políticos vinculada durante más de 14 años a la MINURSO denuncia el muro militar marroquí y lo presenta como símbolo de la ocupación del territorio saharaui.
Madrid (ECS) — La estadounidense Carmen Johns, quien según desempeñó funciones de responsable de asuntos políticos durante más de 14 años en la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO), ha vuelto a situar el muro militar marroquí en el centro del debate sobre la cuestión saharaui.
En una publicación realizada en su cuenta de X, Johns describió esta infraestructura como el «Muro de la Vergüenza», denunciando su construcción por las fuerzas armadas marroquíes durante la década de 1980 con el objetivo de consolidar su ocupación militar en el Sáhara Occidental.
«A continuación, el Muro de la Vergüenza, construido por las fuerzas armadas de Marruecos en los años ochenta para proteger su ocupación militar del Sáhara Occidental», escribió.
La publicación describe un muro de arena de aproximadamente 2.700 kilómetros de longitud, rodeado de fortificaciones, trincheras, alambradas y millones de minas terrestres. «Es el verdadero rostro de Marruecos», concluye Johns en su mensaje, una declaración que ha reavivado las críticas al dispositivo militar que divide el territorio saharaui.
Un muro que simboliza la división del pueblo saharaui
El muro marroquí, conocido también como berm, constituye uno de los principales símbolos del conflicto del Sáhara Occidental. Su presencia separa zonas del territorio y representa una barrera física y política frente al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
La existencia de minas terrestres y otros artefactos explosivos en las áreas próximas al muro constituye, además, una grave preocupación humanitaria, debido a los riesgos que supone para la población civil y para quienes transitan por esas zonas.
La relevancia de las declaraciones de Carmen Johns reside en su experiencia relacionada con la MINURSO y su conocimiento del expediente saharaui desde el ámbito de Naciones Unidas.
Sus palabras refuerzan las críticas que el movimiento saharaui mantiene desde hace décadas contra la ocupación marroquí y contra las consecuencias militares, humanitarias y políticas de la división del territorio.
Para el Frente Polisario, el muro constituye un obstáculo directo a la reunificación del pueblo saharaui y a la solución del conflicto basada en el ejercicio de su derecho a la autodeterminación.
La denuncia vuelve a poner sobre la mesa una realidad que sigue marcando el presente del Sáhara Occidental: un territorio dividido por una infraestructura militar de enormes dimensiones y una cuestión de descolonización que continúa pendiente de una solución política justa y duradera.