Bilbao (ECS).- El Foro Internacional Juvenil de Solidaridad con el Sahara Occidental, se celebró exitosamente del 11 al 14 de octubre en Bilbao (País Vasco). Cerca de 200 delegaciones y representantes de 19 países y regiones se reunieron en la capital bizcaína para tratar la situación de la juventud saharaui.
Durante los trabajos de este Foro, se abordaron temas clave relacionados con la autodeterminación y los derechos humanos del pueblo saharaui, consolidando este foro como un espacio crucial para fortalecer la solidaridad internacional y el activismo juvenil en torno a la causa saharaui. A lo largo de tres días, el foro incluyó mesas de debate, talleres y paneles con la participación de expertos en la materia, abarcando desde el expolio de los recursos naturales saharauis hasta el papel crucial de la juventud en la resistencia y la lucha por la libertad. Se discutieron también las narrativas del conflicto del Sáhara Occidental y la necesidad de romper el bloqueo mediático que intenta silenciar las voces del pueblo saharaui.
Así fueron los debates en los talleres:
– PRESENTACIÓN DEL DIAGNÓSTICO SOBRE LA SITUACIÓN DE LA JUVENTUD SAHARAUI
El estudio, llevado a cabo por fundación Begirune, Ikustegi y el Observatorio Vasco de la Juventud en colaboración Amigas y Amigos de la RASD de Álava y la Dirección de Juventud de la RASD (UJSARIO) y en el que han participado unas 1.500 personas a través de encuestas, grupos de discusión y expertos, han puesto de relevancia diversos retos a los que se enfrenta la juventud saharaui. La incertidumbre económica, la frustración de un mal presente, la percepción de un aumento en el tráfic y el efecto espejo de ver cómo una generación formada no garantiza un desarrollo vital deseado junto con una fricción intergeneracional entre quienes iniciaron la revolución y los que nacieron en tiempos del cese de las armas, son algunas de las preocupaciones más recurrentes entre una juventud saharaui que se engloba entre los 15 y los 45 años. Este diagnóstico servirá para mejorar el Plan de Juventud que ya existe y que se presentará a mediados del próximo año.
Desde la Dirección de Juventud, por su parte, perciben la imperiosa necesidad de que la juventud encuentre su hueco en la estructura del Estado y del propio movimiento de liberación, algo en lo que ya se está trabajando y que puede propiciar cambio de paradigma que mejore las relaciones intergeneracionales y las frustraciones de una juventud que está buscando en la emigración un salida que se tiene que analizar en profundidad para ver cuál puede ser la mejor manera de gestionarla y que deje de ser un arma de doble filo.
2. JUVENTUD SAHARAUI ENTRE EL EXILIO Y LA ESPERANZA
La situación de precariedad de la población juvenil saharaui podría ser una razón para que el desánimo cundiera y se convirtiera en apatía vital, pero es importante reivindicarse y motivarse para coger las riendas de la situación y buscar las mejoras generales de la población. Durante todo el foro se ha podido comprobar que la juventud saharaui dispone de muchos más medios que generaciones anteriores, sobre todo aquella fracción que se sitúa en la diáspora.
Parte de la juventud también ha celebrado la vuelta a la guerra como manera de ejercer una acción directa contra una ocupación que, según ha quedado demostrado, no ha importado tanto a la mal llamada Comunidad Internacional, que ha favorecido el statu quo que, por supuesto, beneficia al ocupante. Esta falta de cambios, sobre todo, se percibe por parte de la población saharaui residente en los territorios ocupados, donde la limitación educativa se suma a la represión general que sufre la población originaria del territorio.
