- Manifestantes a Grande-Marlaska: los saharauis necesitan protección, no deportación
Por Alfonso Lafarga
Madrid (ECS).- “Las saharauis necesitan protección, no deportación”. Es el mensaje que han mandado al ministro Fernando Grande-Marlaska ante la sede de su departamento, en el Paseo de la Castellana de Madrid, saharauis y simpatizantes de su causa para que ponga fin al envío a Marruecos de los activistas saharauis que piden protección internacional en el Aeropuerto de Madrid-Barajas.
Una pancarta con el lema “Marlaska: Las saharauis necesitan protección, ¡no deportación!”, ha estado en el centro de la concentración, junto a otra con las fotos de un matrimonio con una niña de año y medio y un activista sordomudo y enfermo de cáncer que se encuentran retenidos en Barajas desde el 9 de septiembre en Barajas.

La segunda pancarta la sostenía la madre de Rbab al-Tarad Yahi, de 27 años, a la que, junto con su marido, y al activista sordomudo Ali Hammou, les ha sido denegada la petición de asilo. Rbab sufrió hace seis días un aborto, por lo que tuvo que ser trasladada al Hospital Universitario La Paz, aunque esa misma tarde fue devuelta a Barajas en contra de la recomendación médica. La hija de año y medio se encuentra en mal estado, con heridas en la boca, pérdida de peso y sin apetito, pero no se permite su traslado a un centro sanitario, según fuentes familiares.
Gran parte de las peticiones de protección internacional de los saharauis, que huyen de la creciente represión marroquí, son denegadas por el Ministerio de Grande-Marlaska y los afectados deportados Marruecos, según el comunicado leído en la concentración por Luis Portillo, del Movimiento por los Presos Políticos Saharauis (MPPS), convocante de la protesta.
“En muchos casos, ha agregado, no se cumplen las debidas garantías en la tramitación del expediente y, además, se les asignan intérpretes de nacionalidad marroquí, que hablan darja en lugar hassania, el idioma de los saharauis, por lo que ha habido denuncias por tergiversación de sus declaraciones. La asignación de intérpretes marroquíes va en contra de la recomendación del Defensor del Pueblo, que afirma que no es “razonable ni conveniente” que en un expediente de asilo se utilice a personas que “por su nacionalidad provoquen sensaciones de incomodidad o enemistad en el solicitante o le induzcan a cuestionar su neutralidad considerando el enfrentamiento de los respectivos países de origen”.
Familiares, residentes saharauis y solidarios con la causa han recordado al ministro del Interior la responsabilidad de España con la excolonia del Sáhara Occidental, de la que es administradora de iure, y su compromiso con los Derechos Humanos “en cualquier parte del mundo”, los que Marruecos no respeta con los saharauis, además de pedir que se cumplan las garantías esenciales de los solicitantes de asilo.
Letradas piden que se tengan en cuenta las pruebas de los activistas saharauis
