Madrid (ECS).- La creciente tensión en Oriente Medio ha provocado un nuevo retraso en la entrega de los cazas Mirage 2000-9 que los Emiratos Árabes Unidos tenían previsto transferir a Marruecos, un movimiento clave para la modernización de la Fuerza Aérea marroquí, informa Infodefensa.
Según Africa Intelligence, los aviones —procedentes de la flota emiratí— permanecen aún en territorio de los Emiratos debido a la necesidad de mantenerlos operativos ante el deterioro del contexto de seguridad regional. La prioridad actual de Abu Dabi es conservar parte de su capacidad aérea ante posibles escenarios de conflicto, lo que ha frenado la operación de transferencia.
El acuerdo, que cuenta con la autorización previa de Francia como país fabricante del sistema Mirage, forma parte de un complejo intercambio de armamento que también incluye la futura incorporación de cazas Rafale por parte de los Emiratos Árabes Unidos. Sin embargo, los plazos de este programa siguen sin concretarse, lo que impacta directamente en la entrega a Marruecos.
Este retraso se produce en un momento de creciente competencia militar en el norte de África. En paralelo, Argelia ha iniciado la incorporación de cazas rusos de nueva generación, incluyendo el Su-57, lo que incrementa la presión estratégica sobre Marruecos y acelera la carrera armamentística en la región.
La situación genera incertidumbre en Rabat, que esperaba reforzar su flota aérea con estos aparatos para equilibrar la balanza militar regional. A esto se suma la espera por otros programas de adquisición, como los F-16 Block 70/72 encargados a Estados Unidos, aún pendientes de entrega. Mientras tanto, el equilibrio militar en el Magreb continúa evolucionando en un contexto de tensiones crecientes y reconfiguración de alianzas internacionales.