El Sáhara Occidental, tabú para los entrevistadores del expresidente Rodríguez Zapatero
Alfonso Lafarga.-
En una semana le hicieron tres entrevistas con motivo del 20 aniversario de su elección como presidente del Gobierno de España y José Luis Rodríguez Zapatero habló de muchos temas: el 11M -atentado del que también se cumplieron 20 años-, la retirada de las tropas españolas de Irak, el fin de ETA, la ley de amnistía, el ‘caso Koldo’, Ayuso, la guerra en Gaza…, pero no dijo ni una palabra sobre el Sáhara Occidental.
Aunque habló de su implicación en los procesos de Venezuela y Bolivia, el expresidente Rodríguez Zapatero no tuvo que hacerlo sobre su constante apoyo al régimen marroquí, especialmente en lo que se refiere a la ocupación del territorio que España entregó a Marruecos y Mauritania hace 47 años sin proceder a su descolonización, como determinó la ONU.
Tampoco se vio en la necesidad de opinar del radical cambio del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, respecto al Sáhara Occidental, del que en estas fechas se cumplieron dos años, que rompió el respaldo al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y a elegir libremente su destino -posición mantenida hasta entonces por los diferentes gobiernos de la democracia de España-, según establecen las resoluciones de Naciones Unidas. El periodista José Antonio Zarzalejos publicó en El Confidencial que el expresidente Zapatero “está en el secreto de algunas de las políticas de Sánchez: en la amnistía, desde luego; pero también en la relación con Marruecos(a pachas con Moratinos)”.
José Luis Rodríguez Zapatero no habló sobre estos temas por una única razón: no fue preguntado por sus entrevistadores. Ocurrió el 10 de marzo en la hora y 40 minutos que duró el programa de Jordi Évole en La Sexta, en los 40 minutos de Aimar Bretos en la Cadena SER y en la hora que le dedicó Xabier Fortes en TVE.
En el contexto de las entrevistas sí surgió lo que pasa en Gaza, “una barbaridad, una guerra injustificable en la que se están matando a miles de inocentes, a niños”, dijo Zapatero, que no se vio en la tesitura de tener que explicar su relación con el régimen que ocupa la última de África, donde los saharauis son perseguidos, violados sus derechos y se mantiene en prisión a cerca de medio centenar de presos políticos saharauis con severas condenas, entre ellas ocho cadenas perpetuas, impuestas en juicios denunciados por irregularidades y falta de garantías. Lo han manifestado juristas y observadores internacionales, asociaciones como Amnistía Internacional (AI), Human Rights Watch (HRW), el Centro Robert F. Kennedy (RFKC), la Red Euromediterránea de Derechos Humanos (REMDH), las asociaciones de DDHH españolas LEPDH y AEPDH y las organizaciones de la ONU Comité contra la Tortura y Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias.
El respaldo a la ocupación marroquí del Sáhara Occidental, rechazado en el Congreso de los Diputados por todas las fuerzas políticas -excepto el PSOE-, que recientemente pidieron a Sánchez que vuelva a la histórica posición de España, es defendido por José Luis Rodríguez Zapatero, el mismo que en las entrevistas se definió como “militante del pluralismo ideológico y de identidades” y afirmó que confía siempre “en el diálogo y la palabra para resolver los problemas”, pues no conoce otra forma de resolver un conflicto. También aseguró que siempre acepta las críticas “por muy duras que sean”, pero no se vio en la necesidad de hacerlo.
