EDITORIAL
Madrid (ECS) – Sin una narrativa renovada, la RASD se ha vuelto invisible, aprovechando Rabat ese vacío para institucionalizar y difundir consistentemente su narrativa sobre el Sáhara Occidental. Con la justicia de nuestro lado, la retórica del derecho internacional debe evolucionar y acoplarse a las nuevas preocupaciones globales para atraer nuevas audiencias (cambio climático, migración, igualdad de género, seguridad regional y derechos humanos), esta ausencia en el espacio mediático ha alejado a potenciales aliados no alineados y a la opinión pública internacional, marginando la causa saharaui y permitiendo que se vincule deliberadamente a ideologías políticas y figuras que generan rechazo y pervierten injustamente el posicionamiento de sociedades y países.
Las evidencias del declive de la «diplomacia» del Frente POLISARIO