Según The Guardian, una empresa de Luisiana (EE.UU ) se ha adjudicado el contrato para construir un puesto de avanzada destinado a albergar a tropas marroquíes en Gaza
Madrid (ECS).— La Junta de Paz de Donald Trump, creada en enero para supervisar la reconstrucción de Gaza, ha adjudicado su primer contrato de construcción en el territorio palestino, un proyecto para levantar un puesto militar rudimentario con capacidad para 150 personas destinado a tropas marroquíes, según informó este sábado el diario británico The Guardian.
El contrato, que todavía no se ha formalizado, ha sido adjudicado a Arkel International, una empresa con sede en Luisiana que ya ha trabajado para el Gobierno estadounidense en países como Irak, según una fuente familiarizada con el asunto citada por el periódico.
La Junta de Paz de Trump está presidida por el presidente de Estados Unidos y dirigida por un equipo en el que participan su yerno, Jared Kushner, y su enviado especial Steve Witkoff.
En un correo electrónico, un funcionario de la Junta de Paz afirmó que el organismo y un grupo de tecnócratas palestinos designados para supervisar Gaza «se encuentran en las etapas finales de la preparación de varios contratos. Ninguno se ha formalizado aún».
El grupo palestino se denomina Comité Nacional para la Administración de Gaza.
El funcionario explicó que «uno de los contratos previstos se refiere a instalaciones para apoyar a la Fuerza Internacional de Estabilización (FIS), que ayudará a implementar los acuerdos de seguridad y gobernanza de la hoja de ruta».
«Este contrato será uno de los muchos que son esenciales para el futuro de Gaza«, añadió.
La adjudicación se produce pocos días después de que Trump anunciara que Hamás había aceptado desarmarse, aunque persisten las dudas sobre cómo se llevaría a cabo la entrega de sus armas. Israel se ha opuesto al plan y ha intensificado los ataques aéreos en Gaza tras el anuncio del presidente estadounidense.
En julio, The Guardian informó de que el plan original de la Junta de Paz para la reconstrucción de Gaza se había reducido drásticamente, desde un ambicioso proyecto para reconstruir todo el territorio hasta un pequeño proyecto piloto en el sur de la Franja.
Una base para 150 soldados marroquíes
La base proyectada tendrá unas dimensiones de 100 por 120 metros y estará destinada a albergar un contingente de tropas marroquíes que rotaría desde una base en Israel, según la fuente citada por The Guardian.
El emplazamiento estaría situado en el 60 % del territorio de Gaza que el Ejército israelí ocupa directamente. Las fuerzas israelíes también han establecido una zona de amortiguación más allá de esa área.
Según la misma fuente, la base estaría a aproximadamente 1,6 kilómetros de la frontera de los asentamientos israelíes y contaría con una «ruta de extracción rápida» en caso de que la pequeña fuerza fuese atacada.
La resolución de la ONU que autorizó la Junta de Paz aprobó el establecimiento de una «fuerza internacional de estabilización» para Gaza, aunque existen informaciones contradictorias sobre qué países aportarían tropas.
Marruecos se ha comprometido a aportar un contingente, pero el marco legal de la FIS todavía no se ha finalizado y no está claro cuándo comenzaría el despliegue.
Un proyecto inicialmente más ambicioso