Por Carlos C. García
Madrid (ECS) – Frente a los titulares reiterados sobre “el plan marroquí de autonomía”, conviene recordar un hecho que con frecuencia se omite en la prensa española y marroquí: el Frente Polisario presentó el 10 de abril de 2007 ante el Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas una propuesta formal para una solución política mutuamente aceptable que prevé la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental. No es una declaración retórica ni un documento interno: es una iniciativa registrada oficialmente en el marco del proceso onusiano.
El contexto es importante. En 2007, tras años de bloqueo del Plan de Arreglo y del referéndum previsto por la ONU, el Consejo de Seguridad instó a las partes a presentar propuestas realistas y mutuamente aceptables. Tanto Marruecos como el Frente Polisario respondieron. La diferencia es sustancial: mientras Rabat planteó una autonomía bajo soberanía marroquí, el Polisario presentó un plan que mantiene como eje central el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su estatus político, conforme a la legalidad internacional y a la doctrina de descolonización.
¿Qué se sabe del llamado nuevo Plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental?
¿Qué propone exactamente el plan del Frente Polisario?
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Reconocimiento del carácter de descolonización del conflicto
El documento parte de un principio jurídico claro: el Sáhara Occidental figura desde 1965 en la lista de Territorios No Autónomos de la ONU. Por tanto, la solución debe basarse en la Resolución 1514 (XV) de la Asamblea General y en el derecho a la autodeterminación.
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Un referéndum con opciones reales
La propuesta contempla la celebración de un referéndum libre y transparente bajo supervisión de la ONU en el que el pueblo saharaui pueda elegir entre: Independencia – Integración en Marruecos – o cualquier otra fórmula acordada. Es decir, no excluye ninguna opción a priori, incluida la integración, siempre que sea fruto de una decisión libre.
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Garantías durante el periodo transitorio
El plan prevé un período de transición administrado con participación de la ONU, con garantías de seguridad y estabilidad para la población del territorio.
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Respeto a los derechos humanos y libertades políticas
Se compromete a garantizar libertades públicas, pluralismo político y derechos individuales durante el proceso y tras la eventual independencia.
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Cooperación económica y seguridad regional
En caso de independencia, el documento plantea acuerdos de cooperación con Marruecos en materia económica, comercial y de seguridad, buscando estabilidad regional y evitando una ruptura traumática.
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Supervisión internacional del proceso
La consulta y el período transitorio quedarían bajo auspicio directo de la ONU, reforzando la legalidad y la credibilidad internacional del resultado.