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01 enero 2026

ECSaharaui elige a Brahim Saleh, del «Grupo de los 66 Héroes», como Personalidad del Año 2025

ECSaharaui otorga al ex combatiente y mártir, Brahim Saleh Haimad, el título de Personalidad del Año 2025.

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  • ECSaharaui otorga al ex combatiente y mártir, Brahim Saleh Haimad, el título de Personalidad del Año 2025, uno de los valientes del Ejército de Liberación saharaui perteneciente al afamado Grupo de Los 66, ex presos saharauis que fueron liberados en el 1996 tras sufrir décadas de encarcelamiento y torturas por parte del régimen marroquí.

Madrid (ECS).— Brahim Saleh Haimad (alias Polisario), nació en 1942 en la zona de Gur Enjala, en Guelta-Zemur, en el seno de una familia saharaui conservadora durante la colonización española, por lo que creció en un ambiente de rechazo a la sumisión y con una dignidad anticolonización. A una edad muy temprana tomó las armas, con tan solo catorce años, cuando obtuvo un fusil de asalto que trajo su hermano Mohamed que había sido conseguido en la operación de Tarfaya, lo que supuso una señal temprana de su implicación práctica en el camino de la resistencia militar y una grandísima motivación al ser de su hermano.

Posteriormente se unió al ejército español como muchos jóvenes saharauis de la época, lo que le permitió adquirir un conocimiento preciso de la estructura y los métodos del ejército colonial. A finales de los años sesenta, el militante Brahim Saleh Haimad se incorporó tempranamente al movimiento del mártir Mohamed Sidi Brahim Basiri en su natal ciudad ocupada de Smara antes de suceder las grandes revueltas en la capital saharaui de El Aaiún, siendo pionero en el trabajo clandestino organizado en aquella época.

La Intifada de Zemla constituyó un aliciente decisivo en su conciencia y formación política. A partir del 13 de junio de 1970, se extendió un clima de expectación en las ciudades del Sáhara Occidental, especialmente en Smara, debido a los rumores de un importante anuncio político en El Aaiún. El movimiento del mártir Basiri había movilizado a sus militantes para dirigirse a El Aaiún, al tiempo que las autoridades coloniales movilizaban a sus funcionarios y fuerza represora, ejercida en aquel momento por La Legión y la Policía Territorial.

Tras la represión violenta de la manifestación el 17 de junio en El Aaiún, Brahim pasó a la clandestinidad. Decidió ocultarse junto al mártir Mohamed Salek y fue de los últimos en ver a Basiri con vida en una casa ubicada a las afueras de El Aaiún, domicilio que se negó a abandonar pese a las advertencias de sus compañeros y sin temer a las fuerzas franquistas.

Posteriormente comenzaron las detenciones y redadas, y el nombre de Brahim circulaba entre los buscados, por lo que se vió obligado a dispersarse y esconderse por el barrio de Jatarrambla, cerca de Smara, antes de ser extraído hasta llegar a su cuartel militar.

A comienzos de la década de los setenta, Brahim ya se encontraba plenamente  integrado en el Frente Polisario, que por entonces operaba en la clandestinidad entre Mauritania y las ciudades saharauis, tal como ocurrió con varios militantes del movimiento de Basiri debido al traspaso directo de las listas de militantes a la nueva organización, asignándosele el nombre de guerra “Alien Mahmud”.

Con la llegada de 1974, la ciudad de Mahbes se convirtió en un auténtico bastión del Frente Polisario, transformándose de hecho en una zona liberada pese a la presencia simbólica de la bandera española. Los reclutas saharauis del ejército español cumplían sus funciones de día y de noche, convirtiéndose así en militantes y revolucionarios: recababan apoyo, asistían a reuniones y trasladaban la correspondencia hacia Rabuni.

En mayo de 1975, tras la conocida operación de asalto de Mahbes y la captura de soldados españoles, las autoridades españolas descubrieron las listas de militantes saharauis tras una persecución que acabó en una emboscada a un vehículo que transportaba apoyos hacia Rabuni. El nombre de Brahim Haimad figuraba en dichas listas ya en poder de la potencia colonizadora. Seguidamente fue organizada una cacería humana para atrapar a los militantes y fue apresado junto a varios compañeros, sometidos a torturas y tratos degradantes, siendo trasladados a Smara y posteriormente a él en El Aaiún, donde fue juzgado por un tribunal militar bajo la acusación de alta traición, cuya pena podía llegar a ser la ejecución.

Permaneció un tiempo en prisión española antes de ser puesto en libertad en el marco de acuerdos no declarados, y regresó a su trabajo, aunque privado de ascensos y sometido a sanciones administrativas. Pero Brahim ya no soportaba permanecer en las filas del ejército español, por lo que deliberadamente causó problemas para forzar su expulsión, terminó en una pelea con un oficial español, al que golpeó con su reloj de pulsera. En este contexto, fue juzgado de nuevo y penado con arresto domiciliario y privación de salario y ascenso. Este suceso supuso su incorporación definitiva al Ejército de Liberación Popular Saharaui.

El primer dirigente militar con quien tuvo contacto fue el mártir Hamdi Salek, y luego con el inasequible mártir Luali Mustafá Sayed, quien lo nombró oficialmente jefe de Batallón, le entregó armas y le encargó la preparación para enfrentar la invasión marroquí.

Brahim participó en las fases más difíciles de la guerra, detener el avance marroquí en condiciones extremadamente duras, marcadas por la escasez de armas, alimentos y vestimenta. En el curso de una guerra obscenamente asimétrica, Haimad dirigió su batallón por las regiones de Farsia; Rus Ben Zakka y Um Shab. Fue herido varias veces, sobrevivió a explosiones de minas antipersona y participó en la segunda batalla de Amgala (14 de febrero de 1976), así como en las Batallas de Mahbes (1979), de Leboirat, de Lemseyed, de Guelta-Zemmur y Bir Nazaran, entre otras heroicas gestas bélicas.

En esta etapa se consolidó su apodo “Polisario”, homónimo del movimiento de liberación saharaui, pasando a ser su nombre de guerra y simbólico al mismo tiempo.

En la batalla de Hreichit R’di, mientras cubría la retirada de las unidades terrestres, Brahim insistió en regresar para rescatar a los desaparecidos, a quienes creyó mártires tras incendiarse su vehículo. En el trayecto para socorrerles, su coche fue alcanzado por un misil, quedando destruido y cayendo capturado herido junto con sus compañeros. Fue trasladado en condiciones inhumanas a El Aaiún ya ocupado por los marroquíes,  y luego a Agadir, en Marruecos.

Brahim fue sometido a salvajes interrogatorios durante más de siete meses. Fue el segundo del Grupo de los 66 en ser interrogado, enfrentándose durante ellos a altos oficiales marroquíes, entre ellos el propio general Bennani, negándose a proporcionar información alguna, manteniendo su firme posición de que la guerra fue impuesta a los saharauis en defensa de su patria.

Pasó trece años en las cárceles marroquíes antes de ser liberado en 1996, dentro del proceso de excarcelación del Grupo de los 66. Reapareciendo en condiciones aterradoras debido a las secuelas físicas provocadas por las torturas continuadas durante más de una década. Regresó a los campamentos saharauis, concretamente a Auserd, donde se reunió con su familia y se reincorporó al Ejército de Liberación Saharaui llevando una vida discreta.

Brahim Saleh Haimad falleció el pasado 27 de diciembre de 2025, tras una vida dedicada a la lucha y militancia. Su nombre permanece como testimonio de una generación que creyó en la causa hasta el final y escribió su historia con hechos y sacrificios, constituyendo un ejemplo para la sociedad en su conjunto.

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