Madrid (ECS).— Las recientes declaraciones de Massad Boulos, asesor principal de Estados Unidos, lejos de constituir un cambio sustancial y equilibrado en el enfoque internacional del conflicto del Sáhara Occidental, reflejan una insistencia en fórmulas políticas que se apartan del marco jurídico internacional y del derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación.
Presentar la actual dinámica como resultado de una “asociación profunda y una cooperación continua” entre Washington y Rabat confirma una preocupante tendencia: el tratamiento del conflicto saharaui desde una lógica de alianzas estratégicas, en detrimento de los principios fundacionales de Naciones Unidas y de las resoluciones que reconocen al Sáhara Occidental como un territorio no autónomo pendiente de descolonización.
Negociaciones entre el Frente POLISARIO y Marruecos ¿un nuevo capítulo para el Sáhara Occidental?